IMÁGENES 02.6.21- 02.6.22 Imágenes del estado actual de las
03. TRANSFORMACIONES URBANAS
03.5 Situación actual Consecuencias de los cambios en la ciudad
La situación actual de la ciudad dista mucho de la existente a principios del siglo pasado. La expansión ha llegado y absorbido los tres grandes edificios financiados por los Hermanos Naveira: el lavadero de As Cascas, el asilo y escuelas y los Jardines y parque del Pasatiempo.
La zona de la marisma se ha incluido en la ciudad mediante la edificación tanto en la zona hacia la ría como en las orillas del río Mendo.
De este modo, el edificio del matadero ha pasado a quedar dentro de la ciudad, como parte de un barrio fundamentalmente compuesto por edificios de viviendas de protección, como una prolongación del barrio de la Ribera. El uso del edificio se perdió debido a esta circunstancia y a la privatización de este tipo de servicio de producción alimentaria que se acerca al proceso de industrialización a la vez que se desligada del
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IMAGEN 03.5.1 Imagen aérea del vuelo americano del 1956. En ella aún se observan trazas de la zona de jardines del Pasatiempo. AMB
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ámbito doméstico.A lo largo de los años ha sido restaurada por escuelas taller en busca de dotarlo de un nuevo uso, hasta que recientemente se promueve su rehabilitación integral contando con las ayudas promovidas por el estado para la creación de empleo, denominadas Plan E. Se ha optado por la asignación de un espacio multiusos orientado a espacios de ocio y de exposiciones. La iniciativa parece fomentar la revalorización de una zona deprimida de la ciudad. Sin embargo, no ha llegado a ser significativo probablemente debido a la ausencia de estudios sociológicos que acompañen y contribuyan a un mejor funcionamiento del mismo.
La antigua fábrica de electricidad, ha corrido peor suerte al ser absorbida la pequeña empresa eléctrica, y quedar en desuso. Hoy en día presenta un estado de abandono como fachada del acceso a la ciudad desde A Coruña.
El caso del lavadero es diferente en cuanto que sigue manteniendo su función, a pesar de que la actividad como profesión haya desaparecido prácticamente en su totalidad con el desarrollo de los electrodomésticos. Su apariencia exterior se ha ido modificando, principalmente motivada por la falta de recursos económicos para mantener los materiales originales. Uno de los cambios más llamativos es la sustitución de las lamas metálicas de la planta superior por un muro de ladrillo con perforaciones.
Sin embargo, el cambio más importante se ha producido con respecto a la ciudad. En el momento de su creación su relación con el camino era más directa, mientras que la creación de las nuevas carreteras hacia Oza dos Ríos y Santiago de Compostela, así como el hecho de que el barrio de As Cascas ha sido absorbido por la ciudad, ha propiciado la creación de un nudo en rotonda delante del edificio a una cota más elevada que la original. El edificio se percibe de forma diferente desde la misma calle, perdiendo presencia y parte del carácter institucional que tenía en un principio.
Junto con el caso de El Pasatiempo, la destrucción y luego construcción parcial del asilo y escuelas es una de las actuaciones más desafortunadas llevadas a cabo en las actuaciones protomodernas de la ciudad de Betanzos.
Tras su creación, el uso dado a los edificios de asilo va cambiando y abandonando el carácter más social, vinculado a las clases sociales bajas y a la gente sin recursos. La realidad social y económica de España empieza a cambiar, a la vez que propicia cada vez más la independencia entre la vivienda de padres e hijos y aparecen más ancianos de clase media o incluso alta cuyas necesidades ya no están vinculadas a las
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IMAGEN 03.5.1 Plano de Betanzos en la actualidad. D de la A.
Edificios públicos protomodernos Edificios de estudio
01.Parque de El Pasatiempo 02.Lavadero Público de As Cascas 03.Asilo y escuelas García Hermanos 04.Matadero Municipal
05.Escuelas Municipales Jesús García Naveira
06. Casa Comercial Hijos de Antonio Núñez
07.Palco de la música Otros edificios
08.Casa de los Hermanos Naveira 09.Casa de doña Águeda 10.Casa Pita
11.Asilo Manuel Naveira 12.Casa del Pueblo
13.Fábrica de electricidad en el Puente Nuevo
14. Casa de Vicente Doval 15. Casa de Méndez Núñez
carencias económicas sino que se desvían hacia otras más relacionadas con la soledad o la preferencia por estar cerca de otra gente de su misma edad.
Esta circunstancia hace que a partir de 1955 se reciban residentes que pagan total o parcialmente su pensión e incrementa el número de usuarios del asilo, incluyendo a alguno de los fundadores del Patronato, hasta que el edificio es insuficiente para acoger a todos los usuarios. Se trata del tránsito de un Asilo para pobres hacia una Residencia para la tercera edad, con residentes pensionados o subvencionados. 24
El crecimiento de la ciudad en su entorno no permite la ampliación del edificio en el mismo emplazamiento y las condiciones existentes ya no cubren los nuevos servicios imprescindibles. En 1978, dado el estado de ruina del edificio se construye una nueva residencia en un solar que Juan García Naveira había donado a las Hermanitas de los Ancianos Desamparados para su explotación como huerta.
En la década de los 70 los terrenos ocupados por el Asilo y las Escuelas se habían revalorizado ya que habían pasado de formar parte de las afueras de la ciudad a ser parte de ella. Un constructor se ofreció a crear una Nueva Residencia para la Tercera Edad en otro lugar y adaptada a las nuevas necesidades de bienestar a cambio de cederle los terrenos del asilo, en el interior de la ciudad. Se consideraba la unión entre el Asilo García Hermanos y el Sanatorio de San Miguel. En 1974 se decidió el cierre del Sanatorio y tras la muerte del constructor, la idea no se llevó a cabo.
El incesante crecimiento de la ciudad acaba absorbiendo el edificio de asilo y escuelas en medio del tejido residencial llegando a derruirse la mitad del edificio en el año 1989 para abrir una nueva calle de la ciudad. Respecto al edificio de escuelas, el único que se conserva, es una reconstrucción del original, del que solo se mantiene parte de la fachada. Resulta significativo recalcar lo contradictorio del planeamiento municipal al incluir el edificio que queda en pie entre los protegidos por los planes urbanísticos, después de eliminar la mitad del mismo.
En los últimos años se ha procedido a su rehabilitación en varias fases financiadas en gran medida por el mismo tipo de ayudas estatales que las empleadas en el edificio del matadero. Hoy en día se utilizan solo algunas de las estancias, principalmente dedicadas a albergar estancias municipales.
24/ DE LA FUENTE GARCÍA, Santiago, 1999. “Los Hermanos García Naveira y Sus Fundaciones.” Anuario Brigantino, no. 22, pp. 395-434
El Refugio de las Hermanas Hospitalarias, a diferencia del edificio del asilo, ha sobrevivido, en lo que se refiere a su funcionamiento, al desarrollo urbanístico dada su lejanía con el núcleo de Betanzos. Sin embargo, en lo que se refiere a su arquitectura, se ha perdido totalmente la percepción original y solo se mantiene el muro de contención que lo elevaba sobre la ciudad, conservando incluso los relieves con referencias a escenas bíblicas. De este modo, sigue pudiendo percibirse desde algunas de las calles de la ciudad.
Los sucesivos edificios y reformas solo recuerdan al original en la organización en tres partes de la fachada y la entrada en el lugar central de la misma. La estrategia de crecimiento continúa también las pautas marcadas al inicio con la aparición de nuevos pabellones en la ladera de la montaña.
En cuanto a su uso, las necesidades y desigualdades sociales con las que nace el edificio han ido variando a lo largo de los años y el edificio ha tenido que adaptarse a las mismas. A lo largo de su historio ha funcionado, parte del edificio, como colegio de educación especial hasta que la Xunta de Galicia asumió un papel más relevante en la oferta de este tipo de servicios. Las enfermedades tratadas también ha ido variando de modo que ya no son necesarias algunas de las instalaciones de piscina, por ejemplo, que se requerían para combatir la polio en su momento. Hoy en día el centro se dedica al tratamiento de personas de todas las edades afectadas por enfermedades psíquicas. Mención especial merece el caso del Pasatiempo, que tras la muerte de Juan García Naveira en 1933, queda totalmente desprotegido. Hasta ese momento, las recaudaciones que se hacían con las entradas se destinaban al asilo, pero su propietario no deja esta condición por escrito, lo cual contribuirá no solo al decaimiento del propio parque sino también del funcionamiento del asilo.
Tres años después, el inicio de la guerra civil lo convierte en campo de tiro. La situación empeora en la posguerra ya que las dificultades económicas de la sociedad hacen que se produzcan numerosos destrozos con el fin de robar las tuberías de cobre. Adquiere poco a poco mala fama, se asocia a un lugar de delincuencia, crímenes,… Las mejores piezas escultóricas ya se habían destrozado o robado, de modo que hoy en día muchas de sus obras se encuentran repartidas en la geografía mundial. Este es el caso de los leones que protegían la entrada al mismo, que se trasladaron al santuario de Covadonga, o la verja de la misma, hoy en el pazo de Bergondo.
IMAGEN 03.5.2 Proyectos seleccionados en el concurso para la rehabilitación del Pasatiempo. El proyecto Ganador fue el presentado por Andrés Fernández- Albalat Lois,Carlos Enrique Meijide Calvo, Andrés Fernández-Albalat Ruiz y Jorge Meijide. Se corresponde con lo existente hoy en día. Revista Obradoiro.
Con el crecimiento de la ciudad, ésta ha ido absorbiendo gran parte de la zona de parque principalmente, conservándose solo una parte del mismo y los tres primeros niveles de la zona del Pasatiempo propiamente dicho. El trazado de nuevas calles y el ensanchamiento de la avenida Fraga Iribarne han contribuido a la reducción del espacio que originalmente ocupaba.
En la última década del siglo pasado se ha despertado el interés por la conservación del parque y los constantes debates sociales al respecto. Se ha trabajado por la rehabilitación del mismo con la ejecución de obras de mejora y conservación y con la organización de nuevas actividades sociales y de ocio que revalorizasen el mismo desde el punto de vista arquitectónico y social. Las actuaciones en el primer caso se llevaron a cabo en un principio por las escuelas taller de la ciudad y luego se financiaron con ayudas estatales.
En los edificios públicos protomodernos de la ciudad que se incluían en la ciudad los cambios de uso o configuración no han sido tan traumáticos debido a que en el área intramuros, las modificaciones urbanas no han sido tan abundantes o contundentes. Las escuelas municipales mantienen su uso original y solo han sufrido cambios en la distribución interior.
Ocurre justamente lo contrario en el caso de la Casa Núñez, que ha mantenido prácticamente inalterada la configuración espacial interior, exceptuando una zona de dependencias bancarias, pero ha modificado radicalmente su uso al ser, hoy en día, sede del Centro Internacional de Estampa Contemporánea, mientras mantiene la vivienda en la planta alta. Este cambio ha afianzado la relación urbana con la plaza que se planteaba en origen y ha permitido conservar la esencia del edificio.
El palco de música de la plaza Hermanos Naveira, conserva su apariencia y situación en la ciudad aunque en lo que se refiere al estado de conservación, resultan indispensables algunas labores de mantenimiento, sobre todo en la cubierta del mismo. Respecto a su funcionalidad, se ha visto perjudicada por la modificación del pavimento original, ya que este eliminó el servicio del podio como caja de resonancia.
Desgraciadamente, otros edificios no han tenido la misma suerte. La casa del Pueblo solo conserva del proyecto original la fachada, y aun así con muchas modificaciones. Después de la guerra civil pasó a ser de uso privado, privando a la ciudad de uno de los legados de Jesús García Naveira.
En el caso de algunas de las edificaciones de uso residencial que abrieron las puertas a la protomodernidad su destino ha sido diferente en cada uno de los casos. La casa de doña Águeda se perdió totalmente y fue sustituida por un edificio de gran altura y sin valor arquitectónico. La casa de los Hermanos Naveira, al igual que la fachada de la vivienda Méndez Núñez, en la calle con el mismo nombre, conserva en gran parte aún hoy su apariencia original.
El caso de la Casa Pita es excepcional por varios motivos. Primero por la concepción original de la misma, alejada de la tendencia habitual de la arquitectura del momento de su creación. En segundo lugar, porque en los últimos años se ha producido la destrucción del interior de la misma de modo que hoy en día solo se conserva el testimonio de la fachada.