NUMERO DE HERIDOS / ENFERMOS POR EVENTO (1970 – 2010)
7. Penetraciones marinas Estos eventos se encuentran asociados a factores de riesgo como tsunamis, grandes oleajes y marejadas; las afectaciones se incrementan debido a los asentamientos
6.2.3. Actividad sísmica y volcánica en el Ecuador
6.2.4.1. Situación en el Ecuador (1)(3)
Una histórica y actual sísmicidad, así como una geomorfología muy dinámica, hace pensar que la ocurrencia de un sismo de gran magnitud pueda generar un tsunami con sus ya conocidas consecuencias, sin embargo es importante resaltar, que al igual que las costas ecuatorianas tienen un contexto geodinámico muy activo, lo mismo sucede en otras costas en el Pacífico, lo cual conlleva al
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análisis de la amenaza tsunamigénica considerando la distancia desde la cual se puede producir el evento en relación a las costas ecuatorianas. Y para este análisis se consideran amenazas de origen lejano, regional y cercano, siendo las dos últimas, las que mayor impacto pueden causar en el litoral ecuatoriano costero, ya que se producen por la generación de eventos muy cercanos a sus propios territorios.
Un análisis estadístico de la sismicidad entre 1955 hasta 1995, demuestra que los eventos de mayor intensidad se presentan con más frecuencia en el área del Pacífico occidental, zona donde se han generado grandes tsunamis, los que están definidos como de gran amenaza para el Ecuador, por la directividad que adquieren los tsunamis una vez generados (INOCAR 2011)(2).
Otra zona considerada de gran amenaza para las costas ecuatorianas la constituye la región de Centro América y las costas de América del Sur, principalmente el sector de las costas chilenas. Los eventos que se generan tanto al norte como al sur pueden tener una distribución de energía que afecte las costas insulares como continentales; de acuerdo a la información disponible esta región es considerada como la de más alta actividad sísmica después de Japón (Lomnitz, 1970).
Se conoce que los tsunamis de origen local, son los más peligrosos para las costas en cualquier parte del mundo, y esto se debe al tiempo y altura de ola de arribo, las que pueden tomar entre 10 a 30 minutos una vez producido el sismo (para el Ecuador) y alcanzar hasta 30 metros en el peor de los escenarios, dependiendo del marco geodinámico que se tenga frente a las costas que bordean los océanos. Del análisis de la magnitud de los eventos, se ha encontrado que los sismos de la Plataforma Continental pueden ser de mayor magnitud que los del interior y con suficiente energía como para generar tsunamis, como por ejemplo el sismo del 31 de enero de 1906 de magnitud 8.7 en la escala de Richter, que originó un tsunami frente a la Provincia de Esmeraldas.
Por lo antes mencionado el Instituto Oceanográfico ha incluido en sus proyectos institucionales, el estudio de los tsunamis desde el año 1976, fecha en la que se anexa al Sistema de Alerta de Tsunamis como parte de la red mundial de mareógrafos; para ello el Estado ha nombrado al Instituto como representante Oficial al Sistema de Alerta de Tsunamis del Pacífico (PTWS por sus siglas en inglés) siendo el Punto Focal y Contacto Nacional para la recepción de los mensajes de información, alerta, alarma o cancelación desde el Centro de Alerta de Tsunamis del Pacífico (PTWC por sus siglas en inglés) localizado en Hawaii.
Desde el año 1989 se han realizado estudios para determinar la amenaza por los tsunamis locales que puedan presentarse frente a las costas ecuatorianas. Con el auspicio de las Naciones Unidos desde 1989 hasta el año 1996 se realizó una evaluación de las alturas esperadas y/o impactos por tsunamis a lo largo de la costa continental. El primer estudio fue realizado en 1989 en Santa Elena, Salinas y La Libertad (actualmente provincia de Santa Elena), para 1992, el estudio se realizó en Esmeraldas, obteniendo mapas de inundación para toda la provincia de Esmeraldas, en 1993 se determinan alturas posibles de olas en toda la provincia de Manabí y en 1996 se complementan los estudios con los trabajos realizados en la provincia de El Oro. Este levantamiento de la amenaza trajo consigo la elaboración de los mapas de riesgo de todo el perfil costero, realizados por la Defensa Civil.
Desde 1996 se implementó, validó y mejoró la metodología para determinar la amenaza con el uso de modelos numéricos que permitan reproducir la física de los tsunamis. Estos modelos han sido probados en la mayoría de los países de una manera efectiva, por lo que el INOCAR aplicó ésta metodología para sus actuales estudios. Los modelos requieren de insumos como batimetría y topografía fina, así como estudios de las fuentes sísmicas para una mejor aproximación de los resultados.
En lo referente al monitoreo de la amenaza, el INOCAR ha implementado desde el año 2007 el Centro Nacional de Alerta de Tsunamis – CNAT, en el que se observa de manera permanente la ocurrencia de sismos en el Océano Pacífico con un servicio 24/7; su finalidad es mantener a la comunidad costera y autoridades en los diferentes niveles informados sobre la ocurrencia de eventos tsunamigénicos en el mundo. Este monitoreo se fortaleció con la adquisición, por parte de la SNGR, de boyas y que se encuentran bajo la supervisión de INOCAR; una de ellas está instalada, desde octubre del 2011, frente a las costas de Manta a unos 100 km de la línea de costa en el veril de los 1615 m y está incorporada
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ya a la red de monitoreo del PTWS, y la segunda es un respaldo para cuando se requiera de mantenimiento a otras boyas. Se mantiene y fortalece una red de mareógrafos con el propósito de obtener la información en tiempo real, además de dispositivos de percepción muy fina localizados a grandes profundidades y cuyo objetivo es determinar las deformaciones de la columna de agua desde mar abierto.
Otro objetivo del CNAT es transferir a la comunidad el conocimiento de los tsunamis mediante el uso de medios escritos, charlas y otros, por tal motivo en las actividades que el INOCAR se planifican actividades tendientes a mejorar el conocimiento de los tsunamis del sector poblacional costero continental e insular.
6.2.4.2. Recomendaciones
Realizar un estudio a nivel nacional de las fuentes tsunamigégicas, con lo que superaría la brecha de información y conocimiento que existe en el nivel técnico.
Concluir los estudios sobre los efectos de los tsunamis de origen lejano en las costas continentales ecuatorianas.
La amenaza local ha sido ampliamente estudiada desde años atrás y sigue siendo de interés institucional y de la SNGR, sin embargo el riesgo para las diferentes localidades costeras debe ser determinado tomando en consideración la vulnerabilidad que representa el crecimiento de las poblaciones a lo largo del perfil costero.
Promover la densificación de los datos batimétricos y topográficos con el propósito de mejoraría la calidad de los productos de salida de los modelos y lograr una mejor aproximación de la física de los tsunamis.
Realizar estudios para conocer los efectos locales que las ondas de tsunami generan en los diferentes cuerpos de aguas costeras ecuatorianas, sean estas bahías, lagunas costeras u otras; tomando como base la ocurrencia de los últimos eventos.
Promover el uso de la información que se obtenga en tiempo real de los mareógrafos con el propósito de calibrar los modelos que se utilizan para determinar las alturas y tiempos probables de arribo de ola.
Se estima que es conveniente fortalecer las capacidades institucionales a través de su recurso humano, que permita el desarrollo de nuevos proyectos y actividades tendientes a mejorar el conocimiento de la física de los tsunamis.
Buscar la transferencia de conocimiento desde las entidades internacionales cuyo desarrollo de tecnología ha avanzado mucho más que la nacional.