CAPÍTILO 1. MARCO REFERENCIAL
1.2. MARCO CONCEPTUAL
1.3.4. Sobre la interpretación y la construcción de textos
Parte de este informe dará cuenta de la capacidad interpretativa de los estudiantes para la construcción de un texto por lo que es importante remitirse a lo que implican los métodos de enseñanza de la lecto-escritura desde lo planteado por el MEN. De las cuatro habilidades comunicativas y las competencias que tienen que ver con la significación y la misma comunicación, como se evidencia en la Serie de Lineamientos curriculares
(s.f.) del Ministerio de Educación Nacional, es indicado tomarlas como fuerte para la conceptualización de este informe, pues para la comprensión de los procesos de lectura y escritura, y sus implicaciones pedagógicas, es evidente que deben convertirse en actos reales y cotidianos en la vida de todo estudiante. Sin embargo ha de ser trascendental recalcar que lo que se logre a partir de la intervención pedagógica y la calidad del proceso lecto-escritor, dependerá de los enfoques y orientaciones que pueda el maestro implementar desde su análisis, el acercamiento a los planteamientos teóricos y pedagógicos pertinentes, y el estudio permanente de los procesos y competencias que determinan el desarrollo integral de los estudiantes.
Para el Ministerio Nacional de Educación (2011) Plan Nacional de Lectura y Escritura “Las personas se enfrentan a volúmenes de información en constante crecimiento, lo cual demanda de ellas, no sólo una lectura comprensiva, sino la construcción de un criterio propio que les permita seleccionar y filtrar aquella información que consideren relevante y que responda a sus intereses” (p.2), reconociendo que las múltiples interacciones que los sujetos establecen en su vida social están directamente mediados por la participación en la cultura escrita, el formar sujetos en condiciones de participar de manera adecuada en los diversos ámbitos sociales es interés fundamental de la escuela ya que las prácticas de lectura y escritura deben estar encaminadas a motivar la capacidad de reflexionar sobre las situaciones de la cotidianidad y usen el lenguaje en el contexto de la sociedad actual del conocimiento y de la información. Es así que se debe propone una estrategia para la transformación de la didáctica en la enseñanza de la lectura y escritura en Colombia respondiendo en forma
de texto a una intención comunicativa desde las prácticas sociales. Sin embargo, y enfocándonos en el hábito de lectura de los niños, en un alto porcentaje, indican que leer textos es aburrido, lo que implica que no se está siendo consciente de la transversalidad del lenguaje al no interpretar a éste como eje de su construcción como sujetos activos en la sociedad.
En este punto preguntarse acerca de la función, el sentido social y cultural de la lengua escrita resulta fundamental ¿será una herramienta útil para generar en los niños de educación básica la producción de textos escritos con sentido? Al comprender que la lengua escrita no es la traducción de la lengua hablada, ni simplemente registrar en papel un discurso, se enfatiza en la importancia de la escritura como un oficio desarrollado durante toda la vida puesto que al emplear un código común conlleva la función básica de expresar sentimientos e ideas. Antes de llegar a la escuela los niños ya han aprendido muchas cosas, a hablar; a jugar, a dibujar, y utilizan este tipo de actividades como forma de comunicación y expresión, es decir, aún sin sistemas de codificación silábica o alfabética ya son capaces de expresar ideas y sentimientos completos e intensos. A su llegada a la escuela los maestros deben procurar generar situaciones significativas
(Negret 1995) con las que se busca que los niños desarrollen sus capacidades bajo la generación de un conjunto de interacciones cotidianas. Encontramos así una serie de estrategias por medio de las cuales el maestro puede hacer su intervención en el proceso de la construcción de textos con sentido a partir de la contrastación del qué hacer de cada niño. En la siguiente tabla podemos evidenciar las formas de intervención que pueden darse a lo largo de una situación significativa:
Formas de intervención a lo largo de una situación significativa
El contacto La contrastación La circulación
Se refiere a la práctica usual de observar diversos tipos y estilos de cartas, tarjetas, periódicos, etc., para que a partir de ellos (y sin copiar un modelo), se establezcan algunos criterios para la producción de textos.
¿Cómo hacer el contacto? Una vez hecha la invitación a la producción textual, se presentan a los niños varios modelos del tipo de texto escogido (dos o tres revistas, periódicos, tarjetas, historietas)
Es muy recomendable tener en el aula un baúl lleno de todo tipo de producciones escritas de la cultura, para acudir a él cuando se lo requiera.
La contrastación es el principio constructivo según el cual se aprende a partir de la diferencia con los otros; comparando permanentemente las producciones propias con las de los demás constatando de manera crítica. La diferencia es la fuerza que empuja a crecer.
¿Cómo hacer la contrastación? La contrastación se hace buscando que los niños conozcan las producciones de sus compañeros así:
-Buscando que los niños expongan oralmente, o en una cartelera o pared sus trabajos; -distribuyendo al azar los trabajos entre los niños y luego recobrándolos;
O con cualquier otra forma de circulación interna, como las anteriores.
La circulación es el principio constructivo que le otorga sentido a las producciones comunicativas, al establecer un(os) destino(s) y un(os) destinatarios para ellas. ¿Cómo hacer la circulación? La circulación está determinada por el contexto, pero sobre todo por el tipo de texto. Se hace simplemente transmitiendo el producto, es decir, mostrándolo, exhibiéndolo, intercambiándolo, enviándolo, colgándolo, etc. O si no, simplemente permitiendo que el niño se lleve el trabajo a su casa y le dé el destino que mejor le parezca.
Tabla 1. Formas de intervención a lo largo de una situación significativa.
Recuperado de Serie Textos. Colección los lenguajes. Hojas pedagógicas. Negret, Juan Carlos (1995).
Este modelo de intervención resulta interesante desde una perspectiva constructivista ya que puede enfocarse en la producción mental de cada estudiante desde su propio contexto para luego hacer el proceso de contrastación –generando una situación significativa- identificando la variedad de producciones que pueden darse dependiendo de lo que influye en cada uno de los chicos.