La I Internacional, 1869-1874: Los primeros pasos de la Prensa Anarquista
1.2.3/ La Solidaridad y La Federación
Del órgano barcelonés decía Arbeloa que "es el mejor periódico de la Internacional en España en los primeros tiempos de su existencia."258
Desde luego fue el de más larga duración y salvo algunos tropiezos de los cuales hablaremos con más detalle, cubrió todo el período hasta la puesta fuera de la ley de la Internacional en enero de 1874, fecha en que fue suspendido.
A raíz del congreso de Barcelona pasó a ser órgano de la Federación local de la AIT y se convirtió en el órgano "oficioso" de la Asociación, publicando gran cantidad de circulares y manifiestos de distintas federaciones o secciones. Junto a ellas trató los temas clásicos del anarquismo que se irían desarrollando posteriormente a lo largo de su historia.259 Combinó los artículos doctrinales, con los de polémica o debate, junto a
comunicados más o menos "oficiales". Y por supuesto, concedió espacio privilegiado a la noticia obrera.
Salvando las distancias y con las matizaciones necesarias, puede figurar como el precedente de El Productor de Barcelona y también a más largo plazo de
Solidaridad Obrera.
La Solidaridad es muy diferente. Es un periódico "tipo" de una federación local y como tal excesivamente estructurado y rígido. Publicó en su primer número el reglamento por el que había de regirse y el cuerpo de redacción elegido para llevar adelante la publicación.260
En cuanto a contenido era similar al que hemos apuntado para La Federación. En este periódico Tomás González Morago publicó la que puede ser considerada como primera tentativa de reflexión histórica sobre el surgimiento y posterior desarrollo de la Internacional en nuestro país.261
Ambos periódicos necesitaban para su sostenimiento el apoyo de los obreros y simpatizantes de la recién creada asociación, clase a la que mayoritariamente iban dirigidos. La Federación contaba con una base obrera amplia que en última instancia fue lo que le permitió - pese a las persecuciones - sobrevivir durante todo el
período.262 Por el contrario, La Solidaridad se encontró casi desde el principio con
dificultades económicas difíciles de superar, ya que no dependían de la mayor o menor voluntad de sus redactores en el sostenimiento del periódico, sino en el apoyo de los
257 Vease en La Federación (B), 77 (5 feb. 1871), 4, la circular publicada en La Revolución Social, fechada en
Palma el 18 enero 1871 y firmada por Antonio Payeral, Bartolomé Palau y Bartolomé Alorda en nombre del consejo local. En ella se da cuenta del encarcelamiento de Francisco Tomas y de la precariedad de la asociación local por causa de la represión gubernativa. Junto a Francisco Tomas fue encarcelado también Joan Sánchez, ebanista, redactor de este periódico. Al parecer las causas de estos encarcelamientos tenían su origen en un artículo titulado, "El juego", Terrasa, art. cit., pag. 153
258 Arbeloa, V.M., "La prensa obrera en España", Revista de Trabajo (M), n.30 (abr./jun. 1970), 142-146
259 No es el objetivo de este estudio hacer análisis de contenido de los diferentes periódicos, ni siquiera de
manera superficial, ya que eso haría el trabajo interminable. Con todo puede verse una selección de artículos de este periódico en Arbeloa, art. cit., que da una idea de la multitud de temas tratados por el mismo.
260 El reglamento sufrió ligeros cambios que fueron publicados de inmediato, vid., n.28 (23 jul. 1870), 1 y Flaquer,
op. cit., 156 y sgs. Asimismo varió también en dos ocasiones su consejo de redacción. Variaciones que eran puntualmente notificadas a través de las columnas del periódico, vid., n.17 (7 mayo 1870), 1 y n.29 (30 jul. 1870), 1 y Flaquer, op. cit., 155-156
261 "A los trabajadores de provincias. Precisas indicaciones a los futuros internacionales", n.4 (5 feb. 1870), 2-4 262 Excepto un corto período de suspensión, vid. infra
obreros internacionalistas madrileños que desgraciadamente - en comparación con otras ciudades - formaban un núcleo muy reducido.
Apenas un año después de nacer tenía que ser suspendida la publicación, no sin antes advertir a los lectores: "que La Federación, de Barcelona, [se encargaría] de cumplir todos los compromisos que La Solidaridad haya contraído con sus suscripto- res."263
Los sucesos de la Commune de París en marzo de 1871 despertó los miedos y temores de las clases conservadoras. Todas las miradas se dirigieron hacia la Internacional como encarnación en España del "peligro rojo."264
Su legalidad se puso en entredicho y dio lugar a acalorados debates en las
Cortes.265 Las persecuciones a la Internacional se intensificaron. Obligaron al Consejo
Federal a huir a Lisboa. También los periódicos Internacionalistas sufrieron las conse- cuencias de esta atmósfera represiva.266
La Federación fue suspendida por orden del gobernador civil de Barcelona267 y fue
sustituido por El Trabajo durante cuatro números, reapareciendo un mes después. El mayor apoyo obrero a este periódico, al que anteriormente hacíamos mención, no evitó, sin embargo, que se viera en dificultades económicas. En varias ocasiones hubo de reclamar la solidaridad de los internacionales.268 Hasta que la bota de los militares
lo suprimió definitivamente en enero de 1874.
1.3/ La Emancipación y El Condenado: Marx contra Bakunin
Cuando Fanelli arribó a España era portador de los Estatutos de la Alianza
Internacional de la Democracia Socialista fundada por Bakunin en 1867, junto con los propios de la Asociación Internacional de Trabajadores. A su regreso, Bakunin le reprocharía el no haber hecho distinción entre ambos y haber hablado de ellos como si de la misma cosa se tratase.269
Lo cierto es que junto a núcleos organizadores de la Internacional se formaron también núcleos aliancistas. Pero como confesarían más tarde a Lorenzo algunos miembros que habían permanecido fieles a ella a pesar de su supuesta disolución, "se
263 "Advertencia", n.49 (21 ene. 1871), 1
264 Alvarez Junco, J., La Comuna en España, Madrid, 1971, lleva a cabo una interesante selección de textos que
pone en evidencia las repercusiones que tuvo en nuestro pais
265 Vergés, Oriol, La I Internacional en las Cortes de 1871, Barcelona, 1964, pags. 31 y sgs.
266 El periódico La Internacional de Cádiz se vió obligado a suspender sus publicaciones apenas iniciadas en
enero de 1872, debido a las coacciones y atropellos de que fue objeto. Por el artículo programa del primer número su director fue encarcelado. Cfr. La Federación (B), n.128 (18 ene. 1872), 2-3 y 129 (4 feb.), 3
267 "Gobierno de Provincia. Barcelona." Administración de imprenta núm. 793. "En virtud de las facultades
extraordinarias de que me hallo investido, he tenido a bien disponer que, a contar desde la fecha, cese la publicación del periódico que V. dirige. Dios guarde a V. muchos años. Barcelona 19 de mayo de 1872."/ Bernardo Iglesias./ Sr. Director del periódico La Federación, cfr. n.145 (hoja única) (26 mayo 1872)
268 Existen varias cartas de la C.F. en la que recomiendan la suscripción a este periódico para evitar su
desaparición. Cfr. Cartas, comunicaciones..., op. cit., tomo III, pags. 254 y 281
269 En una carta de Bakunin dirigida a España se lamemtaba de esta falta de distinción entre ambas
organizaciones que "se convierte en una causa de confusión y de desorganización, tanto para la una como para la otra", Nettlau, Miguel Bakunin, op. cit., pag. 30
Diego Camacho, "L'errore di Fanelli", Volontà (Milan), XL, n.4 (oct./dic. 1986), 98-107, lleva a cabo un interesante estudio de este hecho, manteniendo la tesis de que este error fue el origen de la confusión que en España ha habido entre anarquismo y sindicalismo. Para Clara E. Lida, Anarquismo y revolución en la España del XIX, Madrid, 1972, pag. 168, el error de Fanelli "se resolvería a partir de 1872 en sendos movmientos divergentes"
había dejado creer que la Alianza había sido disuelta para mejor asegurar su
existencia y funcionamiento, y gracias a ella, la Internacional existía aún en España, conservando la pureza de sus ideales."270
¿Certifica esto el reproche de Bakunin a Fanelli? Creemos que los aliancistas españoles tuvieron siempre muy claro el papel de esta organización en el seno de la Internacional. Al menos así parecen demostrarlo los hechos posteriores.271
No es nuestro objetivo seguir con detalle las vicisitudes que llevaron al
enfrentamiento radical entre Marx y Bakunin, el cual desembocó en la expulsión de éste en el congreso de La Haya y como consecuencia la escisión entre partidarios de uno y otro.272
Trataremos únicamente de analizar los dos periódicos - ambos de Madrid - en los que se centró la polémica en nuestro país.
La Emancipación surge estando parte del Consejo Federal en Lisboa.273 Al recibir el
primer número, Lorenzo reconoce un escrito suyo que aparecía como programa (57).274
Efectivamente en sus declaraciones no se diferenciaba en nada de su antecesor La
Solidaridad; sus principios eran prácticamente los mismos que los de los aliancistas.
Resumiendo, fue un periódico bakuninista en sus orígenes.
Si fue la llegada de Paul Lafargue a España, huyendo de la represión en Francia después de los sucesos de la Commune, lo que originó el cambio de tendencia hacia posiciones marxistas o "autoritarias", o bien fueron otras las causas que están en el origen, poco importa.
Nettlau ha realizado un estudio - quizá excesivamente apasionado, pero, desde luego, riguroso - de las intrigas de Lafargue en nuestro país y en general de toda la literatura marxista en contra del anarquismo a raíz de aquellos hechos.275
Para este autor sería Lafargue quien movió los hilos de la intriga pues "tenía la ambición de superar esa denuncia oficial contra la Alianza [la del Consejo General], de ser el primero en descubrir una sociedad secreta en el seno de una sociedad que lo había recibido amistosamente."276
Para Flaquer fue el descubrimiento, por parte de su cuerpo de redacción, de las manipulaciones aliancistas lo que haría que se tornase "inmediatamente un seguro y fiel servidor así como un defensor acérrimo de la línea marxista dimanante de
Londres."277
De Lafargue podríamos decir lo mismo que hemos dicho al referirnos a Fanelli. Su influencia fue efectiva en la medida en que encontró - aunque solo fuera en germen -
270 Lorenzo, op. cit., pag. 349, cit., por Nettlau, op. cit., pag. 135
271 O bien el reproche de Bakunin iba dirigido en otro sentido que de momento se nos escapa
272 Hay ya multitud de obras que se encargan de relatarnoslo, Cfr. Nettlau, op. cit., passim; Termes, op. cit.,
148 y sgs.; Lida, Clara, E., Anarquismo y revolución, op. cit., pags. 162 y sgs., etc.
273 Anselmo Lorenzo, Morago y Francisco Mora
274 No conocemos el n.1 - aunque es muy probable que saliera el 19 de junio. El primero que se conoce es el n.3.
Puede verse íntegro el programa del periódico que según Lorenzo salió de su pluma en, Lorenzo, op. cit., pags, 201-202 y en "Revista de Trabajo" (M), n.30 (abr./jun. 1870), 225-226
275 Miguel Bakunin, op. cit., passim
276 Op. cit., pag. 123 y en general todo el cap. X: "Los esfuerzos e intrigas de Lafargue para fundar el partido
obrero español"
277 Flaquer, op. cit., 162. Hay que señalar que los miembros del cuerpo de redacción de La Emancipación, eran
un núcleo que ya se había decantado hacia una postura cercana a las que Lafargue defendía.
Efectivamente - como bien señala Flaquer - "se puede afirmar que ya en los últimos meses de 1871 se denota un constante e ininterrumpido giro en las posiciones
teóricas e ideológicas del periódico. "278
El Condenado sale a la palestra el 21 de enero de 1872. Termes opina que apareció "con el objeto de contrarrestar la campaña favorable al Consejo General iniciada por
La Emancipación."279 Flaquer por su parte afirma que aquél surgió para combatir a
éste.280
Sin embargo los hechos no parecen confirmar tales asertos. En la primera etapa de
El Condenado que se extiende entre enero y abril de 1872 fecha en que debe
suspender - seguramente por problemas económicos281 - a pocos días de la
celebración del 2º Congreso de la FRE (Zaragoza), no hemos encontrado ni un solo ataque a La Emancipación. Antes al contrario sale en su defensa cuando El Argos delató a aquella por un artículo de fondo publicado en el número del 28 de enero de 1872.282
Se mostró en todo conforme con el Manifiesto del Consejo Federal en contestación a la circular de Sagasta poniendo fuera de la ley a la Internacional.283 Tampoco hizo
ninguna clase de comentario a la expulsión del consejo de redacción de La
Emancipación - Mesa, Mora (F.), Lorenzo, Pagés, Iglesias y Pauly, miembros además
del Consejo Federal - por la federación local madrileña.284
Cuando El Condenado reaparezca el 8 de julio lo hará esta vez "en cumplimiento de un sagrado deber que las circunstancias porque la Asociación Internacional de los Trabajadores atraviesa en estos momentos, impone a todos los que, a más de
pertenecer a nuestra grande y querida Asociación, se han hecho de sus fines, que son la emancipación no solo política, sino económica y social de todos los individuos, su única religión."285
En el intervalo en el que la publicación estuvo suspendida los hechos se habían
278 Flaquer, op. cit., 162. Sobre todo a partir del conocido artículo de José Mesa titulado: "La política de la
Internacional" (27 nov. 1871). Cfr. Clara E. Lida, Anarquismo..., op. cit., 164. En este mismo mes de noviembre se inició "una correspondencia epistolar entre Engels y Francisco Mora", Termes, op. cit., 155
279 Termes, op. cit., pag. 156 280 Flaquer, op. cit., pag. 172
281 En el n.10 (4 abr. 1872), 1, último publicado en esta primera etapa señalada, advertía a los corresponsales de
provincia para que se pusieran al corriente de pago si en algo estimaban la vida del periódico
282 "A toda la prensa", El Condenado (M), n.2 (8 feb. 1872), 1. Este periódico proponía un tribunal de honor
formado por tres periódicos para juzgar la poco ética actitud de El Argos.
283 El Condenado (M), n.2 cit. Este manifiesto fue encargado a F. Mora en la sesión del C.F. del 24 enero
(Actas, I, pag. 96) y aprobado en la sesión del 31 (Actas, I, pag. 97). El manifiesto en Lorenzo, op. cit., pags. 197-200 o La Federación, n.130 (12 feb. 1872) o en Lida, Antecedentes, op. cit. 202-208
284 Se dió cuenta de este hecho en la sesión de la C.F. del 1 abril 1872 y se acordó anularla hasta que el
congeso de Zaragoza determinase (Actas, I, pag. 109). El motivo de la expulsión fue la carta que los redactores del periódico enviaron a la asamblea de los republicanos federales reunida en Madrid. Desautorizada por la Federación madrileña, Mesa la elevó a documento oficial al declarar que había sido enviada en nombre del Consejo Federal. Cfr. Clara E. Lida, Anarquismo, op. cit., 164
285 "Declaración", n.11 (8 jul. 1872), 1. Efectivamente es una declaración de guerra en toda regla a La Emancipación de la "que hoy exclaman todos los que por darle vida trabajaron: `cria cuervos y te sacarán los ojos'" (Id.)
precipitado. El Congreso de Zaragoza286 anuló las expulsiones, llegándose a una
fórmula conciliatoria bastante precaria.
Dos meses después se puso de manifiesto. Los miembros del consejo de redacción de La Emancipación y algunos otros enviaron el 2 de junio una circular a la secciones de la Alianza invitándolas a autodisolverse.287 Su intención seguramente era demostrar
públicamente que la Internacional española estaba dirigida por aquella. No tuvieron éxito. Pocos días después, Mesa, Pagés y Lafargue eran expulsados de la sección de oficios varios de Madrid, siendo ratificada la misma por la federación madrileña el 9 de junio.288 El Consejo Federal se inhibió alegando que no le incumbía.
La posición de Lorenzo era políticamente insostenible. Desde su asistencia a la Conferencia de Londres el año anterior y sus contactos con Marx y Engels se sintió moralmente al margen de la polémica, seguramente convencido de que podía actuar de mediador entre las dos posturas encontradas.289
De todos modos su actuación fue honrada. Al menos esto se desprende de las confidencias que le hizo a Urales:
"Estando en los Doks, paseándome con el amigo Anselmo Lorenzo, este me dijo que, de querer, el sitio que ocupaba Pablo Iglesias, en el socialismo español, lo hubiera ocupado él, porque Lafargue, por indicación de Marx, a quien primero ofreció la jefatura del nuevo partido obrero o del partido obrero que se iba a formar fue a él."290
Como miembro del Consejo Federal era sospechoso tanto a los unos como a los otros. En estas condiciones tomó la resolución de dimitir de su puesto de secretario del C.F. el 20 de junio.
Algunas semanas después - el 8 de julio - los disidentes fundaron la Nueva
Federación Madrileña que no fue reconocida por el Consejo Federal en base a que ya
existía una, pero si lo fue de inmediato por el Consejo General.291
Era de hecho la escisión entre marxistas y bakuninistas que quedaría ratificada poco después en el Congreso de la Haya, a nivel internacional. El Congreso de Saint-Imier de carácter bakuninista y el de Córdoba en España consumarían dicha escisión definitivamente.
A raíz de este Congreso la Nueva Federación Madrileña creó un Consejo Federal con sede en Valencia. Los acercamientos entre republicanos federales y disidentes se manifestó en la conversión de El Cosmopolita - órgano de aquellos - en el portavoz "oficial" del intento de constitución de una nueva Federación Regional.292
La falta de apoyo de base condenó al fracaso esta iniciativa El Congreso de Toledo293
fue la muestra más palpable. Un mes antes había desaparecido La Emancipación,
286 En este congreso se nombró un nuevo Consejo Federal integramente partidario de La Alianza. F. Mora rehusó
formar parte de él, pero no así Lorenzo, cfr. Termes, op. cit., 159
287 Termes, op. cit., 164 288 Ibid
289 Lorenzo, op. cit., 283; 289 y sgs. y también pag. 315 290 Urales, Mi vida, op. cit., I, 146
291 Ibid.; Lida, Anarquismo, op. cit., 165
292 Guillaume, J., L`Internationale. Documents et souvenirs Paris, 1985, tomo III, 59-60, del informe de la
Comisión Federal española al Consejo General de la Internacional en Ginebra, 1 septiembre 1873, cit., por Termes, op. cit., 174
falta de lectores y atacada desde diversos ángulos.294 A mediados de 1873 desaparecía
también la Nueva Federación Madrileña.
El Condenado por su parte siguió publicándose - salvo una suspensión de dos meses a principios de 1873 - hasta que fue suprimido definitivamente por la dictadura en enero de 1874.
1.4/ La propaganda negativa como excepcional vehículo de
información
En otro lugar hemos hecho alusión a que la propaganda anarquista encontró muchas veces un aliado insospechado en aquellos periódicos, libros o folletos que de una u otra forma intentaban rebatir sus argumentos o demostrar la falsedad de sus
premisas.295 Conocida es la polémica desatada entre La Igualdad y La Solidaridad -
en la que también intervino La Federación - sobre la participación política del movimiento obrero.296
No menos importante fue la polémica que inició El Derecho de Pontevedra,
periódico federal, al criticar la decisión que fue adoptada en el congreso de Barcelona con respecto a la política.297 Fue rápidamente contestado por los periódicos
anteriormente citados.
A raíz de la Conferencia de Valencia298 - de carácter reservado, más que secreto - se
realizó un mitin de controversia en el patio de la Universidad en el que tomaron parte por el lado internacionalista Tomás de Palma, Margalló de Barcelona y Mora de Madrid y por parte de las autoridades académicas o contradictores, el propio rector Pérez Pujol y Moreno Villa, catedrático de economía política, a quienes se sumó a lo largo del debate el abogado señor Segura.299
El debate muy animado e interesante, con bastante afluencia de público, fue dado a conocer minuciosamente por un diario poco sospechoso de ideas afectas a la
Internacional: Las Provincias.300
Seguramente la expectación causada por el propio hecho, obligó a este periódico a incluir en sus páginas un detallado estudio de la Internacional, no solo en nuestro país, sino también en el exterior.301 Lo que más sorprende del mismo es su rigor y la 294 Desde el congreso de Córdoba el periódico "autoritario" fue hostigado desde La Federación, El Condenado y
también en la correspondencia de la C.F.
295 Recientemente hemos podido asistir a una nueva manifestación de este fenómeno. La película de Scorsesse,