"Monitorización neuropsicológica del tratamiento del TDAH": Eficacia cognitiva del
metilfenidato y de la atomoxetina”
RUBIO MORELL, BELÉN
Doctora en Psiquiatria. Especialista en Psiquiatria. Facultativa especialista. Unidad de Interconsulta y Enlace infanto- Juvenil. Complejo Hospitalario Universitario de Canarias. Tenerife. Miembro titular, vocal y Presidenta de la Comisión de Publicaciones y Medios de comunicación de la AEPNYA
RESUMEN
Existe un acuerdo científico generalizado sobre que en un porcentaje elevado de las personas que presentan Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) tienen también importantes dificultades en su rendimiento psicológico. Esta afirmación cuenta con evidencias cognitivo-conductuales y neurofuncionales. Así, están ampliamente constatados los problemas en el funcionamiento ejecutivo en los pacientes con TDAH, encontrándose, en especial, tamaños de efecto robustos para la memoria de trabajo y la inhibición. Los estudios científicos en esta área son, en la actualidad, una fuente muy importante de información y evidencias que respaldan la realidad de la experiencia clínica y la información de otras áreas de estudio en el TDAH.
A pesar de que la capacidad diagnóstica, es decir, la sensibilidad y especificidad de las pruebas neuropsicológicas en TDAH, es baja, las evaluaciones neuropsicológicas van a ser muy útiles más allá del diagnóstico. Así, en general podemos decir que las evaluaciones neuropsicológicas tienen en un principio tres fines: a) la identificación de déficits neuropsicológicos que ayudan a valorar la presencia, tipo y etiología de determinadas disfunciones cerebrales, b) evaluación minuciosa de las fortalezas y debilidades cognitivas, perceptuales y motoras en aras a guiar el tratamiento, y c) la evaluación del nivel de ejecución en un amplio rango de funciones cognitivas tanto al inicio de una evaluación
como en la evaluación del cambio a largo plazo.
Son numerosos las publicaciones y estudios que continuamente aparecen lo que obliga a su actualización continuada en aras no solo de poder ofrecer la mejor asistencia a nuestro paciente sino de mejor conocimiento de su perfil neuropsicológico asi como neuropsicológico más frecuentemente encontrado en TDAH, o los distintos modelos explicativos y dificultades en el endofenotipado neuropsicológico. Esta actualización con, además resultados propios, son el objeto de esta exposición.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Belén Rubio, Jennifer Castrillo, Oscar Herreros, Xavier Gastaminza y Sergio Hernández. Perfil y endofenotipos neuropsicológicos en TDAH: Una revisión. REVISTA DE PSIQUIATRIA INFANTO-JUVENIL 2016: 33: 1: 8-20
2. Seymour KE, Tang X, Crocetti D, Mostofsky SH, Miller MI, Rosch KS. Anomalous subcortical morphology in boys, but not girls, with ADHD compared to typically developing controls and correlates with emotion dysregulation. Psychiatry Res. 2017 Jan 6; 261: 20-28.
3. Carlew AR, Zartman AL. DSM Nosology Changes in Neuropsychological Diagnoses through the Years: A Look at ADHD and Mild Neurocognitive Disorder. Behav. Sci. 2017, 7(1), 1
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Ponencia 3:
“El TDAH bajo la lupa de la ciencia: Limitaciones, pruebas y promesas de la ciencia para el
TDAH en niños y adolescentes”
ORTIZ GUERRA, JUAN JAIRO
Médico Especialista, Unidad de TDAH. Servicio de Psiquiatría de Niños y Adolescentes. Hospital Sant Joan de Déu, Esplugues de Llobregat, Barcelona. Miembro titular de la AEPNYA
RESUMEN
El diagnóstico del TDAH es exclusivamente clínico, lo repiten las guías de práctica clínica basadas en pruebas (“evidence based”). El DSM 5 lo anota: no existen biomarcadores, en el momento actual. Esta circunstancia no es ajena a otros trastornos mentales como la esquizofrenia, el trastorno bipolar o los trastornos del espectro del autismo que comparten una realidad: la complejidad. Está limitación se convierte en una debilidad que se utiliza para cuestionar la existencia del trastorno y especialmente el tratamiento farmacológico. Además, se identifican las limitaciones propias de la aplicación del método científico que se están discutiendo con transparencia en el momento actual y que merecen una reflexión.
La existencia como entidad clínica caracterizada de un modo muy similar a los criterios actuales se remonta al artículo de Leo Eisenberg publicado en 1957, dada la fecha de la descripción, está obviamente libre de sospechas de servir a ningún interés económico de compañías farmacéuticas. Desde entonces se ha reconocido en la clínica como uno de los trastornos mentales más prevalentes de niños y adolescentes. Estudios con metodología sólida informan del curso y pronóstico de los niños que han sido diagnosticados de TDAH. Nota al margen para el “TDAH” que se diagnostica en la edad adulta. Igualmente hay
conocimiento muy bien sedimentado y contrastado con respecto a tratamientos seguros y eficaces para el TDAH, aunque con limitaciones con respecto a respuestas acerca del tratamiento a largo plazo, dado que el TDAH es una condición que puede persistir varios años. Existen también estudios que informan de las alteraciones genéticas, neuropsicológicas y de imagen cerebral que pueden presentarse en los pacientes con TDAH.
La principal garantía del propio método científico es la validez y confianza que genera, lo que con el compromiso de los científicos para buscar activamente los posibles errores y corregirlos asi como de la continua búsqueda crítica de la comprensión de los fenómenos por complejos que ellos sean.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Gelman A, Geurts HM. The statistical crisis in science: how is it relevant to clinical neuropsychology? Clin Neuropsychol. 2017 Jan 11:1-15.
Francis G. Implications of "Too Good to Be True" for Replication, Theoretical Claims, and Experimental Design: An Example Using Prominent Studies of Racial Bias. Front Psychol. 2016 Sep 22; 7:1382.
Marcus R. Monafó, Brian Nosek, Dorothy Bishop, Katherine Button et al. A Manifesto for reproducible science. Nature Human Behavior. 2017: 1(January): 1-9.
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