CAPÍTULO II: UN ESTUDIO SINGULAR PARA LA PRENSA EN LA REVOLUCIÓN
3.2 Diario de la Marina
3.2.4 Temas variados y de interés para el Diario
La legitimación inicial del cambio no puede ser otra que en la figura de José Martí y su ideal de república de “con todos y para el bien de todos”, porque así lo proclama el joven movimiento triunfante.
Las guerras de independencia del siglo XIX constituyen fuentes de editoriales por parte de
La Marina,
49 El comunismo es reaccionario, en Diario de la Marina, 15 de marzo de 1959
50 El Diario de la Marina y el fantasma del comunismo, en Diario de la Marina, 14 de junio de 1959 51 El Diario de la Marina y el fantasma del comunismo, en Diario de la Marina, 14 de junio de 1959 52 El Diario de la Marina y el fantasma del comunismo, en Diario de la Marina, 14 de junio de 1959
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(…) al modo en que la gesta del 68 fue posible por la comunión de ideales entre ricos y pobres, capitalistas y obreros, entre antiguos amos y antiguos esclavos, la gesta que acaba de triunfar se hizo posible porque a ella acudieron en forma personal o de auxilio, las voluntades de todas las clases sociales. (…) nadie podrá engañar al pueblo de Cuba haciéndole creer que la lucha contra el 10 de marzo fue un episodio de lucha de clases. Esta lucha fue un episodio de la historia tradicional cubana, alimentada por un ideario que no tiene nada que ver con el marxismo y sí con la progresiva integración de la nacionalidad cubana, porque viene del 68 y del 95.53
Ante la necesidad de darse un lugar reivindica las luchas por la independencia pues son acontecimientos lejanos, brindándole la posibilidad de legitimar la lucha contra el comunismo, porque en aquellos momentos no estaba ni como ideología ni como organización en Cuba.
Se declara abiertamente conservador y enemigo de la violencia. Dice celebrar el progreso que va avanzando paulatinamente, pero debido a su naturaleza conservadora se evidencia en él la imposibilidad de insertarse en lo cubano.
Así podemos constatar:
¿Y por qué no tenemos fe en las revoluciones? (…) no tenemos fe en ellas porque siempre se fijan tareas que requerirán la asistencia de grandes genios (…) Las revoluciones intentan saltar a pie juntillas por encima del tiempo y del hombre para llegar una vez a la meta teórica fijada. Quiere la perfección de la noche a la mañana y es, en definitiva, una noble pero trágica terquedad ideológica que quiere desconocer la naturaleza humana y piensa que las grandes ideas y la justicia no han aparecido en el mundo porque a este le han faltado revolucionarios54
En sus páginas esgrime la idea de la continuidad histórica insertando en ella el ideal de la Revolución triunfante.
La Revolución del 30 se enlaza en el acontecer histórico de los grandes movimientos realizados anteriormente por nuestro pueblo en busca de la auténtica expresión de sí mismo. La historia es un devenir continuo. Los progresos más audaces para ser duraderos, han de realizarse dentro del cauce histórico, siguiendo la línea recta, inconmovible de las grandes tradiciones y principios. Hay en lo histórico elementos de
53 “El comunismo formula otra tesis: ahora contra la Revolución”, en Diario de la Marina, 7 de febrero de
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cambio, pero hay también factores permanentes que constituyen lo que de eternos, de esencial, persevera en el acontecer de los pueblos.
Por circunstancias semejantes a las que aludimos Cuba entró de nuevo en una etapa revolucionaria que tuvo su culminación el 1ro de enero de este año. Los cuadros no son idénticos, más pueden descubrirse en ambos no pocos rasgos comunes. También ahora las jóvenes generaciones se esfuerzan por cumplir su rol histórico, por decir su palabra, por imprimir su rumbo a la vida nacional, las diferencias entre la epopeya del 33 y la del 59 son diferencias epocales. En 26 años la fisonomía de las comunidades se transmuta. Pero la sustancia de la historia no varía, una vez más nuestro pueblo dio muestra de que su voluntad no puede ser secuestrada por mucho tiempo. Hoy, como ayer, se ha luchado por un mismo ideal: la democracia representativa, los derechos del hombre, la dignidad de la persona. Y es tan compacto e invisible este cuerpo de ideales que la Revolución lo ha esgrimido como su principal instrumento. No apartarse a esa perspectiva es la mejor garantía de un nacionalismo sano y una democracia plena55.
La idea de la continuidad histórica es usada para legitimar la posición conservadora del periódico en la sociedad y en la historia, por lo que recurre a recursos como que:
Hay quienes se atreven a acusar el Diario de ser hostil a ciertas directrices progresivas de la sociedad cubana, y para fundamentar semejante acusación sacan a relucir (…) las actitudes que tomo durante el siglo pasado ante determinadas situaciones y demandas históricas y ante ciertas figuras gloriosas del proceso independentista, quienes tales acusaciones hacen (…) ponen de manifiesto que carecen enteramente de sentido histórico y no les alcanzan lo que significa una institución como el Diario de la Marina y el hecho de contar con siglo y cuarto de vida. El Diario tienen un determinado núcleo de creencias, de convicciones que son parte de su ser y que considera intemporales y permanentes (…)56
Además de estar marcando a lo largo de 1959 la orientación cristiana para darle un sentido a los problemas actuales y futuros de Cuba, en función de hacer la Revolución efectiva, entonces:
Gracias a Dios el mundo no necesita escoger forzosamente entre dos formas de dictadura como las de izquierda, el comunismo y la de derecha, el fascismo. Genéricamente a esta forma que rompe la fatalidad se le denomina democracia. Pero esta necesita hoy de precisiones por ser muy manejada.
55 “Recuerdo y lección de una fecha histórica”, en Diario de la Marina, 12 de agosto de 1959 56 “Nuestra posición”, en Diario de la Marina, 29 de agosto de 1959
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(…) Por democracia los cubanos necesitan entender y recibir una doctrina, política, social y económica que, respetando los derechos de la persona humana, los beneficios de la libertad de conciencia, respete y asegure asimismo los derechos económicos de todas las clases sociales y conduzca hacia una Estado libre.
Esta democracia está encarnada; hecho cuerpo vivo en la suma de orientaciones emanadas de la iglesia católica a través de las Encíclicas sociales y económicas.
Esta democracia conformada por el sabio pensamiento de la iglesia es la democracia social cristiana
(…) No hay orientación moderna más adecuada a las condiciones del pueblo cubano que la Democracia social cristiana.57
Para hacer esa revolución más efectiva, el periódico enarbola la idea sustentada en la unidad de las Repúblicas de América Latina. Esta continentalidad es en sentido espiritual debido a la pertenencia de los países establecidos en América Latina a la cultura hispánica. Lo cual debe estar marcado por los lazos con los EEUU por ser el país “líder” de la civilización Occidental.
Que en Cuba y otros países hermanos haya habido gobiernos malos, gobiernos dictatoriales, es culpa de nosotros y no del pueblo americano. Estados Unidos es el vecino, el amigo, y el mercado natural de Cuba y de la América Latina. Pensar otra cosa es pensar el absurdo. Podemos y debemos tener amistades y relaciones comerciales con otros países, Rusia inclusive, pero sin olvidar las circunstancias especiales que nos conceden una situación privilegiada en la nación vecina y viceversa. No habrá nunca manera de explicarle satisfactoriamente a nuestros pueblos que debemos pelearnos con los norteamericanos o hacerles desaires para hacernos amigos de la Rusia Soviética58
De esta forma el decano de la prensa cubana alude a la solidaridad de Cuba con los pueblos de América Latina, desplegando argumentos de identificación con los países de América Latina. La Marina jugaba a sabiendas de la relación expresa con el gobierno de los Estados Unidos como vía a la solución de las necesidades. El Diario apela a la legitimación: racionalización, aludiendo a valoraciones en función de realzar los EEUU como vía para la dependencia a través de las aperturas financieras y las inversiones en el
57 “Por una orientación cristiana para los problemas actuales y futuros de Cuba”, en Diario de la Marina, 15
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sector económico, por lo que se autopresentan de manera positiva y la presentación negativa de los otros en este caso la Rusia Soviética.
Pero la realidad revolucionaria se desenvuelve contrariamente a esta idea. Para llevar a cabo el proyecto nacionalista cubano se han afectado intereses norteamericanos que significan la idea de la dependencia contra la cual está luchando la Revolución. La relación con América Latina que se potencia en concordancia con la realidad revolucionaria es sobre la base de la solidaridad en contra del dominio imperialista. Esta realidad es interpretada por el decano de la prensa cubana diciendo que la Revolución va a sacar a Cuba del tradicional bloque Occidental para trasladarla hacia el bloque totalitario. Lo que evidencia que no se concibe la independencia. Según su criterio; un país con las características de Cuba siempre será independiente.
Los titulares de las notas editoriales, género periodístico que predominaba con respecto a estos temas, se concebían a partir de frases que dijeran los líderes católicos de la época. Los temas relacionados en este acápite se registran en la publicación a partir de la página 10, en el mes de julio la prensa intento una apertura de sección e la pagina 4 relacionada con la Iglesia Católica y sus presupuestos teóricos para la Revolución Cubana.