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III. P ROYECTO DE VIDA Y MATERNIDAD COMO PROYECTO

3.2. Tener hijos, cuántos y cuándo

Un cambio relevante en la vivencia de la maternidad es que, con el proceso conocido

o o t a si ió de og áfi a ue e Colo

ia

se explica en gran parte por la

generalización de la planificación familiar, los nacimientos pasan de un régimen de

fecundidad natural a uno de fecundidad controlada, con lo cual se obtiene un número

de hijos más cercano al deseado (Flórez, 2000; Flórez y Soto, 2007).

Como ya se vio, esto constituye un cambio orientado a la planeación de la maternidad

en función de otras expectativas constitutivas del proyecto de vida.

En las mujeres mayores precisamente se observa cómo, en primer lugar, la maternidad

no era una decisión. En segundo lugar, en general la planeación de la maternidad en

relación con otras expectativas de la vida era casi nula. Esto, bien sea porque no era

si uie a u a p egu ta ue se fo ula a, o po ue la valo a ió de los hijos ue Dios

ma

da a e a a o ue el o de a ie to de la p opia vida e fu ió de ot as

ambiciones personales.

Nora, 65 años

i ilusió e a e peza o tadu ía, ua do pu , uedé e a azada, e to es, o fue

planeada, que mi niña no me oiga... pero fue mi niña divina y fue la que nos acompañó

hasta ha e po o o eo ue es hasta la ás o se tida ía… Te ía pe sado estudia , la

vida familiar ya no era la misma, ni él –su esposo- tampoco, pero bueno, bendito sea mi

Dios, fue la aleg ía de osot os

.

Debido a la irregularidad de su ovulación

– irregularidad en la que ella nunca

intervino- y dado que nunca planificó, Nora tuvo cuatro embarazos, ninguno de ellos

planeado, pero tuvo solo tres hijos. El cuarto embarazo, que se da pasados los 30

años y luego de que ella había querido divorciarse por la infidelidad de su esposo,

termina en aborto espontáneo.

En el relato de la siguiente mujer de la primera generación, se evidencia también que

la maternidad se concibe como un evento regulado por la voluntad divina y no por la

humana.

Lucía, 79 años:

quedé embarazada, y punto, ni quise atajar el embarazo, ni nada de eso; de ahí en adelante no había ninguna forma, no se me ocurrió, ni nunca pregunté la forma de cómo no

te e hijos ta seguido… u a se e o u ió i pe sarlo, en ese tiempo no era tan común, partiendo de principio que soy profundamente creyente en Dios, entonces, llegaron los muchachitos así, bendigo a Dios todos los días por haberme dado una familia de hijos sanos

Consuelo, la mujer más joven de esta generación (63 años) sí controló sus nacimientos,

en gran parte debido a que su esposo era médico y él le sugería qué métodos usar. De

ese modo, sus tres embarazos fueron planeados. Sin embargo, aunque ella es la mujer

que terminó su carrera profesional, afirma que en su hogar aprendió que debía casarse

y tener hijos. No había más alternativas:

e ese o e to te e hijos e a lo o al… u a tuve i gú i te oga te a e a si e a lo ue ue ía o lo ue de ía ha e , si o ue e a lo ue to a a… o es o o aho a que hay más posibilidades

De la segu da ge e a ió , todas las uje es afi a ue sie p e uisie o se

ad es al tie po ue afi a ue sie p e uisie o se p ofesio ales. E t e estas

uje es su gía u a p egu ta so e el se ad e , ue e a espo dida afirmativamente

en parte, por la fuerza de la valoración social de la maternidad en la mujer.

María Elena,56 años

Siempre, mi ilusión siempre fue ser mamá, yo jugaba con muñecas, jugaba a amamantar a los niños, eso sí era el deseo, siempre quise ser mamá, pero también quise ser profesional, siempre lo tuve claro

Sandra, 53 años

Yo creo que uno como mujer sí en algún momento piensa en casarse y tener hijos, si tienes

tu p ofesió todo, pe o eo ue ese es ot o ol ue uie es tú asu i …

La tercera mujer de esta generación también afirma que siempre quiso tener hijos,

pero a diferencia de las anteriores, dice que había tomado esa decisión

independientemente de que se organizara con una pareja. Esto constituye una forma

de pensar la maternidad como un proyecto independiente de la relación de pareja, lo

cual presenta un escenario de maternidad elegido y radicalmente diferente a la

experiencia de maternidad ocurrida en seguimiento de pautas de conducta

convencionales (Germani, 2006) sobre la mujer, la familia y la reproducción.

Todas las mujeres de la segunda generación realizan estudios de maestría o

especialización y tienen sus hijos una vez habían terminado sus carreras de pregrado.

Sin embargo, el momento en el que se casan y tienen sus hijos evidencia que

permanece vigente la prioridad del matrimonio y la maternidad en la vida de la mujer,

incluso sobre la continuación de sus estudios y otros proyectos personales.

Todas se unen antes de los 25 años y dos de ellas tienen su primera maternidad entre

los 21 y 27 años. Cuando realizan estudios de posgrado, ya tienen todos sus hijos. Una

de ellas realiza su maestría buscando mayor satisfacción con sus expectativas. La otra

realiza estudios de especialización por deseo de ampliar la formación profesional y la

maestría porque era un requisito para su trabajo. La tercera de ellas tiene su hijo a los

33 años, pero debido a que enfrentó un problema de fertilidad, pues ella afirma que

habría querido tener su hijo hacia los 26 años.

María Elena, 56 años:

…la aest ía, u ho después, ua do las iñas esta a adoles e tes o p eadoles e tes….

yo siempre había tenido esa preocupación de haber querido estudiar lo que yo había hecho en la vida, ya las niñas estaban preadolescentes, 15 años, 14 años, 10 años, entonces, dije, es aho a o u a, po ue a después vie e ue se asa , ue los ovios …

me retiré de la empresa familiar buscando un poco de independencia, buscando un poco

de ot o u do …

María Elena analiza retrospectivamente su entrada a la maternidad y afirma que

quedó embarazada muy rápido en parte por su inexperiencia.

por inexperta, hoy lo veo y yo digo he debido esperar un poquito para vivir un poco más,

u a iña a los años ué e pe ie ia tie e…

La segunda de estas mujeres habla sobre sus expectativas académicas en su proyecto

de vida:

Sandra, 53 años:

….la espe ializa ió fue e la Jave ia a o o a los diez años de eg esada… a e ha ía

casado y mientras que estuve ahí en la Javeriana hice también varios diplomados, estaba permanentemente e a tualiza io es… hasta aho ita o lo de la “a a a, e to es, e pe é la aest ía… o está a epta do do e tes o espe ializa ió , e to es, eso fue e pa te la azó de la aest ía…e esa épo a, e E fe e ía ta po o e a o o u ho

de que inmediatamente empezara a hacer la especialización, eso se ha cambiado

ta ié u hísi o , ejo di ho, o esta a de t o de is p o e tos i ediatos …

Pese a que esta mujer prioriza maternidad y su matrimonio como proyectos que

quería realizar antes de continuar su formación académica, ella, a diferencia de la

mujer anterior, retrasa su primer embarazo unos años después de su matrimonio para

compartir más con su pareja:

… ie t as ue u o o o pa eja o eo ue ta ié u o e esita o ta

inmediatamente hijos, eso fue otra cosa que yo creo que también es bueno, uno sí necesita acoplarse como pareja, yo creo que ya la vida como pareja, convivir y todo eso, sí es importante antes de tener hijos, porque la maternidad sí implica más atención hacia el hijo, que realmente a la otra persona como pareja

entonces, yo creo que sí es

i po ta te esos p i e os años de a ople… o o de te e u po uito de esta ilidad e la

relación...

Allí, sin embargo, la importancia de darle más tiempo a la relación de pareja es

pensando en el proyecto de maternidad que por la relación de pareja en sí misma o

porque la mujer no se hubiera decidido aún a tener hijos. En efecto, simultáneamente,

expresa que considera mejor tener los hijos más temprano que tarde

me parece que uno debe ser joven un poco para poder compartir con sus hijos, y no

ta po o a ia o. Y se dio, o o u espo tá ea e te la se sa ió de te e fa ilia…

Igualmente, estas dos mujeres reflejan cómo parte de la valoración de su trabajo se

debió a que asumieron el desarrollo profesional se había constituido en una pauta de

conducta a seguir y allí el bienestar material de los hijos jugaba un papel igual o más

importante que el deseo de realización personal.

María Elena,56 años

el deber ser era: nace, crece, se reproduce y muere; entonces, nació, creció, estudió, trabajó, entonces, era la niña perfecta, con la familia perfecta, la mujer perfecta, con sus

hijitas, o su a ido, t a aja a, todo pe fe to… o o sa ía ué ue ía, lo ú i o ue

sabía era que profesionalmente sí había podido trabajar

Sandra, 53 años

no pensaría, en dedicarme solamente a hogar, nunca fue mi ideal, sino más desarrollarme en mi profesión y creo que eso también ayuda muchísimo a la familia y que los hijos vean en uno no solamente la mamá, sino como profesio al…. po ue o

creo que a través de eso también ellos se proyectan y generalmente cuál es la motivación del trabajo de uno, los hijos y a través de eso la satisfacción que uno siente de poderles brindar las oportunidades

En las mujeres de la segunda generación la planeación del tamaño de la familia en

relación con las expectativas personales se hace más común, pese a lo cual también se

dan embarazos no planeados.

Ya se expuso que María Elena considera que tuvo su primera hija muy joven por su

inexperiencia. Sin embargo, afirma que ella y su esposo se alegraron al enterarse del

embarazo. El segundo embarazo no era deseado para ese momento y sucede a pesar

de que esta mujer planificaba con el DIU.

yo quería que fueran distanciaditas, y yo estaba trabajando, yo nunca quise que fueran tan seguidas, que tuvieran tres o cuatro años la una de la otra, yo ya estaba trabajando en la empresa de la familiaya hacía seis meses que me había puesto el dispositivo, salimos fríos, mejor dicho, ahora otro bebé, y en el tacto seguro me movió la T y eso es un abortivo y al día siguiente qué hemorragia, inmediatamente dijimos, no lo podemos perder, el día anterior que no queríamos tener otro bebé, cuando ya lo vamos a perder, eso fue como si nos hubieran puesto un switch, diji os o, este e é ha ue salva lo…

La otra de estas mujeres sabe que quiere dos hijos y ordena su reproducción de ese

modo. Su facilidad para usar planificación familiar deriva en parte de que ella y su

esposo son profesionales de la salud, por lo que tenían conocimientos completos sobre

el tema y no constituía para ellos un problema moral. Sin embargo, cuando sus dos

hijos ya son grandes, tuvo un embarazo no esperado y, aunque luego sí fue deseado,

finalmente lo pierde.

yo sí quería como dos, mi ideal eran dos, no sé por qué, quería niño y niña, muy soñadora…toda la ate ió todo eso la tie e e ese o e to los hijos, u o o o

pareja como que retrocede un poquito Yo tuve después u e a azo e tópi o … ese

tercero después de un determinado tiempo, tenía yo como 40 años, como chévere, como rico, pero no se pudo, y después queríamos adoptar, pero ya en la adopción el proceso muy tenaz, porque ya uno no tiene la prioridad por lo que ya uno tiene hijos

En la tercera generación, se evidencia con más contundencia cómo la maternidad se

presenta como una opción que no necesariamente es prioritaria y cómo resulta de la

planeación de la vida.

Todas las mujeres entrevistadas de esta generación se unen entre los 26 y los 28 años,

dos de ellas luego de haber realizado estudios de maestría en el exterior. La otra de

ellas se casa a los 27 años y al año siguiente se va a hacer una maestría en Estados

Unidos, en donde dura cerca de 6 años sin hijos.

Así, en coherencia con la hipótesis sobre el cambio del comportamiento reproductivo

en procesos de modernización (Flórez, 1991, 2000; Flórez y Soto, 2007) estas mujeres

retrasan sus embarazos en función de otras expectativas personales. Tienen sus

primeros hijos entre los 31 y los 35 años, luego de haber considerado cumplidas parte

de sus metas personales y luego de haber compartido con sus parejas varios años sin

tener hijos.

Andrea, 35 años

fue a los uat o años de asa os… ie t as ta to lo ue hi i os fue pasa la i o,

hacer nuestra casa, nuestros espacios, salir, compartir los dos, vivir todo eso del matrimonio que tú no puedes vivir cuando son novios de la convivencia y todo eso, vivir juntos y estar felices juntos, y yo creo que todo mundo debe hacer eso, porque eso sí como que sienta mucho las bases para lo que viene después con los hijos

Esta mujer tuvo gemelos en su primer embarazo y los tuvo a los 31 años. Sin embargo,

al igual que las mujeres de generaciones anteriores, expresa que su deseo siempre fue

casarse aún cuando no tuviera afán de hacerlo.

Yo sí quería casarme, tener hijos, como la familia que siempre, o sea, tú sueñas con eso, yo soñaba con eso, pero en ese año que estaba sola, yo decía, bueno, si no conozco a alguien, no sé, eso que tú piensas, qué pasará, pues no pasa nada, yo estaba tranquila, mejor dicho, si tú tienes un sueño, tú quieres que tu sueño te cumpla; no sé si estaba

t a uila o o, pe o si ple e te lo pe sa a; igual te ía , años…te ía u ho

tiempo

Otra mujer de esta generación presenta una perspectiva completamente diferente

sobre el lugar de la maternidad en su vida:

A los 35 años, comencé a pensar en si quería tener un hijo, además porque el reloj

iológi o a e p esio a a. Pa a í te e u hijo o ha ía sido u a u a p eo upa ió …

como que nunca lo pensé y sabía además que había muchas otras opciones de ser mujer y de ser pareja. Pero pues estaba como pensando que sí quería tener un hijo pero Daniel -su pareja de ese momento- o ue ía po ue pe sa a ue le i a a a ia u ho la vida…

llegó un momento en el que dije bueno si me decido y él no quiere definitivamente me

hago i se i a ió a tifi ial… fi al e te o lo hi e

Este relato evidencia con particular contundencia cómo el ser mujer y el ser pareja no

necesariamente debe coincidir con ser madre y, así mismo, cómo el proyecto de

maternidad puede ser independiente de la pareja.

Luisa, la mujer de esta generación que tuvo su hijo a los tres años de estar con su

pareja, estuvo presionada por un problema en los ovarios pues ella habría preferido

realizar su doctorado. A pesar de haber conocido su enfermedad desde joven, prefirió

seguir con su desarrollo académico resolviendo que se ocuparía de su proyecto de

maternidad cuando lo considerara un buen momento. Adicionalmente, para ella la

maternidad no fue una temática que hubiera estado presente a lo largo de su vida.

yo pasé por diferentes etapas en mi vida, desde la etapa que quería, desde la etapa que no sabía, que no me lo preguntaba; yo creo que esa fue la primera, no me lo preguntaba, después cuando me lo llegué a preguntar no sabía, en algún momento no quise, yo creo

ue el te a de ha e e e fe ado e pezó a a ia is ideas so e la ate idad… si e a go ahí o esta a de t o de is pla es…“í, sa ía ue los ue ía te e , pe o sa ía

también que a los iños ha ue da les u ue es e a io pa a a e … o seguí i vida o u a apuesta de si se puede ás adela te, ie ; si o, a ve e os…Cua do to a os

la decisión de casarnos, y cuando nos fuimos a vivir juntos, ambos sabíamos que queríamos tener hijos, pero no queríamos pronto, porque la idea, más la mía que la de él, pero él se pegaba un poco al plan, era hacer el doctorado primero, o en el transcurso del doctorado ver cómo era la cosa

De tal forma, Luisa y Paola, no pensaron la maternidad en su vida sino hasta luego de

haber atravesado por un proceso reflexivo, e incluso, de haber considerado otras

opciones de vida.

En todo caso, las tres mujeres de esta generación viven su maternidad como decisión y

llevan a cabo una reflexión sobre ella asociada al crecimiento personal y a la

exploración de dimensiones de la vida que no es posible conocer con otro tipo de

experiencias. Sus relatos sobre sus experiencias de maternidad, son contundentes en

cuanto al surgimiento de la maternidad como proyecto.

Luisa, 36 años:

tomo la decisión de ser mamá, porque me parece que es interesante ser mamá, no tenía en la cabeza de que fuera a ser mi proyecto de vida y que no me sintiera realizada si no iba a ser mamá, en realidad nada de eso me aterraba o me hizo tomar la decisión, me parecía lindo, me parecía como importante poder ver qué podía hacer uno por otro ser, como afrontar ese reto, me parecía un desafío enorme ser mamá, me parecía un lindo desafío

Así mismo, todas estas mujeres hacen referencia a la alta valoración que dan a sus

actividades de ocio. Señalan que han tenido que dejar de lado muchas, al ser madres y

afirman que buscan conservarlas actualmente, o como una meta cercana en la

organización de sus vidas.

Luisa, 36 años

Uno sacrifica un montón, porque no es lo mismo que antes, antes yo hacía deporte, iba a cine, iba a rumbear, el tiempo para uno se disminuye; con la primera qué pasó, se

dis i u ó, pe o o igual seguía te ie do tie po… a tes e etía e u hísi as ás

cosas, ya le disminuí.. y ahí alcanzaba a tener menos, pero un poco de tiempo para mí,

i a al gi asio, pe o ua do a ió el segu do a eso se o ó….Aho a, diga os ue u o lo lleva a pe sa ue es te po al…

Andrea, 35 años

Yo soy muy inquieta en el tema de la fotog afía … o o puedo esta si ha e eso, e i

tiempo libre, que no es tanto, que es una de las cosas que son difíciles de manejar, el

tie po li e pa a u o …estudio, hago osas, e i ve to vai as, osas de fotog afía hago

tiempo libre, quisiera tener más, que también es parte de lo que estoy tratando de hacer

o esta t a si ió , la idea es ue …pueda sa a ás tie po pa a í pa a los iños

La negociación de esos espacios en la reflexión sobre el lugar de la maternidad en la

vida, hace parte de la decisión sobre el número de hijos que desean tener. Como

expresan algunos estudios sobre modernización y comportamiento reproductivo, en

algunos casos esto conduce a que se deseen menos hijos (Flórez, 2000; Viveros, 1995).

Carmen Elisa Flórez aduce precisamente que las mujeres valoran el costo de

oportunidad de tener un hijo, de acuerdo con las circunstancias laborales definidas por

su ivel edu ativo.

La incompatibilidad de los roles aumenta con el nivel educativo, en

consecuencia, aumenta el costo o valor del tiempo asignado a la crianza

Fló ez,

.

Citada en Medina, 2005; p 133).

En otros casos, contrario a lo que se espera, del carácter reflexivo sobre la maternidad