¿Cómo explicamos nosotros el fenómeno de los “conversos”? Y aquí quiero
presentarles algunas opiniones diferentes sobre el tema puesto que se debate muchísimo en la literatura de la historia judía en el siglo XX y es incluso hoy uno un tema popular particularmente en España.
Algunos historiadores judíos entienden la “funcionalidad” de la Inquisición como algo que literalmente fue así. Esto significa que estos historiados realmente creían que muchos de los “conversos” realmente practicaban el judaísmo en forma oculta y la Iglesia tenía “razón” al juzgar estos individuos como herejes según su opinión. Y más allá que uno pueda estar en absoluto desacuerdo con la Inquisición y su intolerancia, lo que estos historiadores tratan de entender es si la Inquisición en sí misma tenía algo de razón en lo que estaba planteado (de hecho eso nos permitiría a nosotros saber si estas personas incluso seguían practicando el judaísmo en forma privada). Pero todas estas personas se vieron a sí mismas judías debido a que la tradición misma les permitía esto. Según la Halajá uno no puede dejar de ser judío. Hay una frase muy famosa en el Talmud que dice “af al pi shejata, israel hu” (Sanh. 44a) es decir, un judío que se desvía sigue siendo judío. Por lo tanto todas estas personas realmente creían que se habían desviado, se habían convertido al cristianismo en forma exterior y por motivos sociales, políticos y psicológicos pero hacia al interior seguían
siendo judíos en su corazón: prendían velas los viernes por la noche, tomaban un poco de vino y hacían todas estas pequeñas cosas que se remitían a su tradición. Y ¿cómo es que nosotros sabemos todo esto? Porque la Inquisición conservó un archivo impresionante que estuvo cerrado por siglos pero en la modernidad se abrió para ser analizado por historiadores y académicos quienes descubrieron el tipo de preguntas que hacían los inquisidores. Los clérigos pasaban horas y horas taladrado a estas personas preguntándoles qué hacían los viernes, dónde iban los Sábados y analizaban si las acciones parecían judías. El nivel de detalle y preguntas era tan sofisticado para probar la herejía que incluso hace unos diez años se publicó un libro de recetas de cocina que se encontraron entre los archivos de la Inquisición ya que los inquisidores chequeaban incluso si lo que cocinaban las mujeres parecía comida judía. Aquí les dejo el enlace del libro por si les interesa comprarlo:
Por otro lado hay otros historiadores (entre ellos Benzion Netanyahu que falleció hace dos años y es el padre del actual primer ministro de Israel) para quienes la Inquisición fue una fabricación. Esto significa que los “conversos” eran buenos cristianos y realmente se habían convertido y creían en el cristianismo. Y por eso la Inquisición había sido una fabricación creada para eliminar a este grupo social puesto que los mismos estaban tomando trabajos que antes solo hacían los cristianos, se estaban infiltrando entre la sociedad, estaban ganando prestigio y poder y por lo tanto la antigua sociedad cristiana necesitaba algún tipo de acusación en contra de los “conversos” para minimizar su crecimiento. Esto significa que las acusaciones de herejía eran una fabricación para realmente limitar el crecimiento político y social de los “conversos” culpándolos falsamente. Para estos historiadores los documentos de la Inquisición no deberían ser tomados en serio ni como recurso de investigación para entender qué paso puesto que fueron fabricados o inventados.
La realidad es que la mayoría de los historiadores no están de acuerdo con Netanyahu y son más cuidadosos con respecto a esta documentación. La razón principal para no descartar el archivo de la Inquisición es que estos documentos nunca fueron públicos hasta la modernidad. Nunca se usaron para propaganda antisemita o anti-judía. Muy por el contrario fueron meticulosamente protegidos, coleccionados y ocultados hasta el siglo XX cuando los historiadores comenzaron a profundizar en este material. Y por lo tanto asumir que los inquisidores estaban mintiendo implica que no eran serios en su
religiosidad (más allá que nosotros consideremos que no es muy piadoso torturar gente de este modo como una forma religiosa). Pero desde la propia perspectiva religiosa de los inquisidores no tendría sentido fabricar evidencias. Los inquisidores eran clérigos, hombre de la Iglesia y sin importar cuán equivocados podemos considerar que eran sus acciones ellos actuaban según su propia moral religiosa. Desprestigiar el archivo de la Inquisición parecería así no mirar una fuente fundamental para entender la historia de los judíos durante este período.
En los últimos años ha crecido muchísimo el interés sobre todo este período y la Inquisición. Ha surgido tanto material que hoy en día se estudia en forma comparativa la historia de los “marranos y los moriscos” y es analizada desde un punto de vista mucho más global. La Inquisición viaja y persigue a todos los herejes: se instala en
Venecia, Brasil, México, Portugal y continúa en funcionamiento por varios siglos más luego de este período que estamos analizando aquí. Y de alguna manera este tema entraría en la categoría de las relaciones judías y cristianas en los comienzos de la Modernidad Temprana. El fenómeno de los “conversos” no es algo que desaparece y estas víctimas van a ser rastreadas por todas partes. Los “conversos” eventualmente van a ser una pieza clave en el desarrollo de la Modernidad Temprana puesto que algunos de ellos retornarán al judaísmo, otros permanecerán cristianos e incluso en Amsterdam no serán obligados a seguir ninguna religión y serán de alguna manera los primeros hombres modernos que son seculares. Sin duda estas personas van a ir creando un espacio único entre el cristianismo y el judaísmo que nunca existió en el Judaísmo Medieval. Por eso el fenómeno de los “conversos” es una parte vital de aquello que llamaremos en las próximas publicaciones la experiencia judía en la Modernidad Temprana.