2. CHILE: ANÁLISIS DE LA EVOLUCIÓN COMERCIAL BILATERAL CON
2.1. Antecedentes de la Política Comercial de Chile para la inserción en los mercados internacionales
2.1.3. Tercer periodo que va desde 1990 en adelante
En la década de los noventa, Chile inició un proceso de transición a la democracia, el cual trajo consigo un cambio en el sistema político19, y cuyo propósito fue el de reinsertar al país en la política económica internacional, con objetivos prioritarios. Entre estos se encontraron: apoyar el fomento a las exportaciones, impulsar la integración económica internacional; desarrollar una política económica externa y de desarrollo productivo para vincular al país en núcleos de crecimiento e innovación tecnológica (Aravena, 1997); y generar herramientas de promoción comercial, de los productos con potencial exportador, en terceros mercados.
Es así como, en primera instancia, la economía chilena vivió una fase de apertura comercial denominada "nueva reforma comercial unilateral", para ello el Gobierno redujo nuevamente los aranceles a las importaciones de manera gradual. También acompañó este proceso con una política de aumento a las exportaciones, a través de herramientas de fomento como la devolución de los aranceles pagados por importación o DRAWBACK, la recuperación del IVA, el pago diferido del derecho de aduana y crédito fiscal para bienes de capital, el financiamiento a las exportaciones, el programa de apoyo a la gestión de empresas exportadoras de ProChile, como agencia de promoción a las exportaciones.
En segunda instancia, con el fin de promover la integración económica en el escenario internacional, el Gobierno impulsó las negociaciones comerciales con otros países, para lograr la inserción de Chile en los mercados internacionales. Así, se creó una agenda comercial al interior del Ministerio de Relaciones Exteriores y la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales en coordinación con el sector privado y la comunidad académica. Para el desarrollo de la mencionada agenda comercial, se creó el Comité de Negociaciones, este definió, teniendo en cuenta la capacidad productiva del país y el interés de los exportadores, los destinos hacia los cuales Chile debía orientar su Política de Comercio Internacional, considerando que sus ventajas comparativas se basan principalmente en la dotación de recursos naturales, alimentos, materias primas, así como, bienes transformados con valor agregado correspondientes a la agroindustria.
19 La transición de la democracia en Chile empezó con la reforma constitucional en 1980. Las Elecciones de 1989
llevaron a Patricio Aylwin a la Presidencia. Es así como para 1990 se dio un cambio en la institucionalidad, y se aplicaron reformas constitucionales orientadas hacia la democracia en el ámbito político, económico y social.
Así mismo, por un lado, la orientación del Gobierno Chileno no solo estuvo dirigida a la firma de acuerdos de comercio para establecer un espacio económico ampliado en términos de bienes que diversificaran y facilitaran el intercambio comercial; sino que también tuvo en cuenta, otras disciplinas como los servicios y los mecanismos de solución de diferencias que aseguran el adecuado acceso a los mercados y estimulan las inversiones (Schuschny, Durán, & Carlos de Miguel, 2008). Así como también la cooperación, las medidas sanitarias, las normas técnicas al comercio, la facilitación aduanera, entre otras, que responden a la naturaleza de los acuerdos comerciales de tercera generación.
Como resultado, al año 2015, según el reporte de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales, Chile contó con 25 acuerdos comerciales en vigor de diferente naturaleza20, como se muestra en el cuadro 3 (ver anexo 2).
Paralelamente, en el desarrollo de su política exterior, Chile alcanzó una reducción arancelaria unilateral promedio del arancel NMF21 del 6% en el año 2003, que se sostuvo hasta al año 2015. De manera que, en el informe sobre el examen de la política comercial de Chile, realizado por la Organización Mundial del Comercio en 2015, se expuso que la estructura arancelaria de este país es completamente plana, ya que está sujeta a un arancel relativamente bajo para una parte de los productos; para el resto se encuentran con acceso inmediato al mercado de bienes, del sector industrial principalmente (OMC, 2015).
En lo que corresponde a los productos del sector agropecuario, también se aplicó un arancel NMF del 6%, a excepción de aquellos productos más sensibles; de modo que con estos se empleó el sistema de bandas de precios, cuyo arancel fluctuó teniendo en cuenta los precios internacionales de referencia para la importación de algunos productos como: trigo, harina de trigo y azúcar (OMC, 2015).
En tercera instancia, en el ejercicio de vincular al país en núcleos de crecimiento e innovación tecnológica, Chile, implementó una política gubernamental de desarrollo productivo a través del INIA, (Instituto de Investigación Agropecuaria), cuyo propósito fue el de mejorar la competitividad e innovación del sector agropecuario.
20 1 Acuerdo de alcance parcial, 3 Acuerdos de Asociación Económica, 6 Acuerdos de Complementación
Económica, y 15 Acuerdos de libre comercio. El cuadro contempla 26 Acuerdos Comerciales incluido Alianza del Pacifico el cual entro en vigor en el año 2016.
21 El arancel NMF (Nación Más Favorecida) es definido por la Organización Mundial del Comercio como el
El INIA trabajó en el desarrollo de recursos y mejoramiento genético, agricultura sustentable, transferencia de tecnologías y aplicación de las mismas en productos de interés, lo que le permitió generar bienes de alta calidad como: el trigo, la avena, la papa, el arroz, las aceitunas, las palta o aguacate, diferentes frutas y hortalizas de clima frío, y la carne de bovino entre otros; además de bienes con valor agregado, como el pisco, el acetite de oliva y el vino de cepa (Ministerio de Agricultura de Chile, 2016).
De manera paralela, la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) también trabajó en promover la investigación y el desarrollo tecnológico en los diversos sectores productivos; promovió la asociatividad tanto de pequeñas, como medianas empresas; y facilitó los procesos de modernización de la gestión de las empresas privadas. Además, otorgó instrumentos financieros a las nuevas empresas exportadoras, así como también para aquellas de menor escala, y contribuyó al desarrollo equilibrado de las distintas regiones del país para estimular la inversión privada (CORFO, 2013).
A su vez, CORFO, en coordinación con el Ministerio de Agricultura de Chile y el apoyo de entidades como el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), la Corporación Nacional Forestal (CONAF), y la Comisión Nacional de Riego (CNR); diseñó un Programa Nacional de Clúster en el año 2006, para crear aglomeraciones empresariales de alimentos procesados que respondieran a la demanda de productos en el mercado Internacional. Como resultado creó Clúster en el sector frutícola, vinícola, en carne de aves, cerdo y carnes rojas.
Lo anterior, pudo ser posible dado el apoyo financiero apalancado por el Estado, de manera que entre 2007 y 2015, según lo reportado por el Ministerio de Economia, Fomento y Turismo, el Gobierno asignó alrededor de USD 902 millones, para mejorar los sistemas de productividad y competitividad en la producción de bienes de interés exportador.
De manera que, algunas entidades como la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT), la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO), el Fondo de Innovación para la Competitividad (FIC), el Fondo de Inversión Estratégica (FIE), y el Ministerio de Agricultura de Chile se vieron beneficiadas financieramente para mejorar la productividad en los sectores de interés (Zahler, 2015).
Por último, a través de ProChile el Gobierno desarrolló herramientas de promoción comercial de los productos con potencial exportador en terceros mercados. De esta manera,
implementó programas para promover las ventas de alimentos en otros países, donde se puede destacar: Sabores de Chile, que apoyó la exportación de alimentos, como de bebidas nacionales; Chilean Wine Tour, que se dedicó a la promoción del vino chileno en el exterior; y un programa de marcas sectoriales para el lanzamiento de productos con marca país como el Pisco de Chile, Salmón de Chile, o Fruits from Chile, para darle reconocimiento a un determinado sector a través del posicionamiento de estos productos con denominación de origen (OMC, Examen de las Políticas Comerciales de Chile, 2015). Así mismo, se encargó del acompañamiento de las empresas en su proceso de internacionalización y apoyó a las pymes para participar activamente en las exportaciones.
Esto permite ver que, desde el proceso de apertura comercial de la economía del país y con la firma de diferentes acuerdos comerciales, ProChile trabajó activamente en posicionar productos potenciales que cuentan con preferencias arancelarias y no arancelarias. De esta forma tal y como lo expone (ProChile, 2009, p.1):
La intensificación de la liberalización vía acuerdos comerciales ha significado que en la actualidad varios productos de exportación vinculados a los alimentos se estén destacando en los mercados internacionales. Dentro de estos productos, se encuentran los salmones y truchas, las frutas y hortalizas, el vino, los moluscos y crustáceos, las semillas y la agroindustria en general, los que, sin duda, son parte fundamental de la oferta exportadora chilena. A estos productos hay que agregar la actual penetración de productos lácteos y carnes rojas en los mercados externos.
Cabe señalar, que las herramientas de promoción a las exportaciones fueron exitosas gracias al acompañamiento de las políticas de desarrollo a la productividad, que hicieron posible el aprovechamiento de las desgravaciones arancelaras que acordó Chile en los diferentes acuerdos comerciales, y que muestran hoy la diversificación no solo de los mercados, sino de los productos de la canasta de exportación al mundo
2.2. Impacto de la política comercial y de desarrollo productivo en la evolución del flujo