4.1 LA CURACIÓN DE LA MUJER CON FLUJOS Y LA RESURRECCIÓN DE
4.1.7 Textos afines
Gracias a la presencia del relato en los otros dos evangelios sinópticos, es posible apreciar algunos elementos significativos que ayudarán a una comprensión más correcta. Las tres versiones del texto reflejan un complejo proceso de transmisión, sin embargo se pueden evidenciar aspectos fundamentales en los que coinciden los tres sinópticos: una mujer con una enfermedad desde hace doce años, a la cual, una vez curada, Jesús se dirige diciéndole «hija, tu fe te ha salvado». El siguiente cuadro mostrará la estructura comparada de los tres relatos de la perícopa presente en los sinópticos:
Cuadro 5. Sinopsis de la perícopa.
Mateo 9,18 – 26 Marcos 5, 21 – 43 Lucas 8, 40 – 56 Llamada de socorro de
Jairo y puesta en camino de Jesús
21a Jesús pasó de nuevo en la barca a la otra orilla
21b y se aglomeró junto a él mucha gente; él estaba a la orilla del mar.
40a Cuando regresó Jesús,
40b le recibió la
muchedumbre, pues todos le
266 Ver Navarro,
147 18a Así les estaba hablando,
18b cuando se acercó un magistrado y se postró ante él diciendo:
18c «Mi hija acaba de morir, pero ven, impón tu mano sobre ella y vivirá.»
19 Jesús se levantó y le siguió junto con sus discípulos.
20 En esto, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años
20 b se acercó por detrás y
22 Llega uno de los jefes de la sinagoga, llamado Jairo, y al verle, cae a sus pies,
23 y le suplica con insistencia diciendo: «Mi hija está a punto de morir; ven, impón tus manos sobre ella, para que se salve y viva.»
24 Y se fue con él. Le seguía un gran gentío que le oprimía.
Salvación de una mujer afectada por hemorragias
25 Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años,
26 y que había sufrido mucho con muchos médicos y había gastado todos sus bienes sin provecho alguno, antes bien, yendo a peor,
27 habiendo oído lo que se decía de Jesús,
27 b se acercó por detrás entre la gente y tocó su manto. 28 Pues decía: «Si logro tocar aunque sólo sea sus vestidos, me salvaré.»
29 Inmediatamente se le secó la fuente de sangre y sintió en su cuerpo que quedaba sana del mal.
30 Al instante, Jesús, dándose cuenta de la fuerza que había salido de él, se volvió entre la gente y decía: «¿Quién me ha tocado los vestidos?»
estaban esperando.
41 Y he aquí que llegó un hombre, llamado Jairo, que era jefe de la sinagoga, y cayendo a los pies de Jesús, 41b le suplicaba entrara en su casa,
42 porque tenía una sola hija, de unos doce años, que estaba muriéndose.
42 b Mientras iba, las gentes le ahogaban.
43 Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años,
43 b y que no había podido ser curada por nadie,
148 tocó la orla de su manto.
21 Pues se decía para sí: «Con sólo tocar su manto, me salvaré.»
22 Jesús se volvió,
22b y al verla
31 Sus discípulos le
contestaron: «Estás viendo que la gente te oprime y preguntas: "¿Quién me ha tocado?"»
32 Pero él miraba a su alrededor para descubrir a la que lo había hecho.
33 Entonces, la mujer, viendo lo que le había sucedido, se
acercó atemorizada y
temblorosa, se postró ante él y le contó toda la verdad.
34 El le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz y queda curada de tu enfermedad.»
Jesús salva a la hija de Jairo
35 Mientras estaba hablando llegan de la casa del jefe de la sinagoga unos dicendo: «Tu hija ha muerto; ¿a qué molestar ya al Maestro?» 36 Jesús que oyó lo que habían dicho, dice al jefe de la
sinagoga: «No temas;
solamente ten fe.»
37 Y no permitió que nadie le acompañara, a no ser Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago.
la orla de su manto,
44b y al punto se le paró el flujo de sangre.
45 Jesús dijo: «¿Quién me ha tocado?»
45bComo todos negasen, dijo Pedro: «Maestro, las gentes te aprietan y te oprimen.» 46 Pero Jesús dijo: «Alguien me ha tocado, porque he sentido que una fuerza ha salido de mí.»
47 Viéndose descubierta la mujer, se acercó temblorosa, y postrándose ante él, contó delante de todo el pueblo por qué razón le había tocado, y cómo al punto había sido
149 22c le dijo: «¡Animo!, hija, tu
fe te ha salvado.» Y se salvó
la mujer desde aquel
momento.
38 Llegan a la casa del jefe de la sinagoga y observa el alboroto, unos que lloraban y otros que daban grandes alaridos.
39 Entra y les dice: «¿Por qué alborotáis y lloráis? La niña no ha muerto; está dormida.» 40a Y se burlaban de él. 40b Pero él después de echar fuera a todos, toma consigo al padre de la niña, a la madre y a los suyos, y entra donde estaba la niña.
41 Y tomando la mano de la niña, le dice: «Talitá kum », que quiere decir: «Muchacha, a ti te digo, levántate.»
42a La muchacha se levantó al instante y se puso a andar, pues tenía doce años.
42b Quedaron fuera de sí, llenos de estupor.
43a Y les insistió mucho en que nadie lo supiera;
43b y les dijo que le dieran a ella de comer.
curada.
48 El le dijo: «Hija, tu fe te ha salvado; vete en paz.»
49 Estaba todavía hablando, cuando uno de casa del jefe de la sinagoga llega diciendo: «Tu hija está muerta. No molestes ya al Maestro.» 50 Jesús, que lo oyó, le dijo: «No temas; solamente ten fe y se salvará.»
(51b)
51 Al llegar a la casa,
51b no permitió entrar con él más que a Pedro, Juan y Santiago, al padre y a la madre de la niña.
52 Todos la lloraban y se lamentaban, pero él dijo: «No lloréis, no ha muerto; está dormida.»
53 Y se burlaban de él, pues sabían que estaba muerta.
150 23 Al llegar Jesús a casa del
magistrado y ver a los
flautistas y la gente
alborotando,
24a decía: «¡Retiraos! La muchacha no ha muerto; está dormida.»
24b Y se burlaban de él. 25a Mas, echada fuera la gente, entró él,
25 b la tomó de la mano,
25c y la muchacha se levantó.
(51b)
54 El, tomándola de la mano, dijo en voz alta: «Niña, levántate.»
55a Retornó el espíritu a ella, y al punto se levantó;
56a Sus padres quedaron estupefactos,
56b y él les ordenó que a nadie dijeran lo que había pasado.
55b y él mandó que le dieran a ella de comer.
151 26 Y la noticia del suceso se
divulgó por toda aquella comarca.
Tomando la hipótesis sinóptica que hace ver a Marcos como fuente de Mateo y Lucas, se presentan las peculiaridades de cada evangelista elaboradas por Estévez.267Mateo es el más conciso de los tres y se ajusta al modelo básico de la historia de milagros donde se aprecia la aparición de la enferma (20ab), la descripción de la enfermedad (20a), el contacto (20c), y la palabra sanadora (22).
El interés de Marcos en la interpolación es la de crear suspenso en la narración. Pero en Mateo la niña está muerta desde el principio: elimina la razón principal que sustentaba la interpolación de ambos episodios. Además Marcos no contiene vocabulario y frases redaccionales propias de Mateo como ἀπ ὥ α ἐ (desde ese instante), y
α , (al verla; 9,22). De igual manera, Mateo realiza cambios significativos al texto de Marcos entre los cuales encontramos la abreviación de la versión marcana donde es evidente que la curación se narra como fruto de la palabra de Jesús, se elimina la reacción del taumaturgo (Mc 5, 30-33) y omite la presencia de los discípulos y de la multitud. Otra diferencia está en que Mateo enfatiza la importancia de la fe como una clave ofrecida a la comunidad cristiana, para ello elimina la curación conseguida por la mujer a través del tacto, transforma el pensamiento interno de la mujer en discurso directo. La inmediatez de la respuesta por parte de Jesús indica que lo hace ante la petición que ella hizo con tanta fe.
267 Ver Estévez,
152 Acentúa la dimensión de confianza por parte de la mujer, también elimina el sentimiento de Jesús de que una fuerza ha salido de él y su consecuente pregunta sobre quién lo había tocado, poniendo en el personaje Jesús un tipo de conocimiento sobrenatural.
Así mismo, el evangelio de Mateo enfatiza el poder de Jesús, característico de sus historias de milagros, añadiendo una frase conclusiva en 9,22: α ἐ υ ἀπ ὥ α ἐ (al instante la mujer quedó sana). Para ello desaparece la referencia de Mc 5, 29, es decir, la mujer no busca la curación por medio del tacto y se introduce el vocablo (solo, únicamente) destacando más el poder de Jesús y la intensidad de fe en la mujer (9,21). Elimina también la alusión del gran sufrimiento a causa de los médicos, probablemente porque la expresión utilizada por Marcos para explicar este acontecimiento es la misma que utiliza en la pasión de Jesús. Mateo conserva los dos milagros unidos pero cambia el contexto: no cuenta con enmarque geográfico y situacional, da la impresión que aún se encuentra a la mesa en una casa.268
Lucas mantiene la interrelación de los dos episodios, pero los abrevia y elimina la tensión principal al dejar constancia de las dos curaciones distintas. Las diferencias en la redacción se deben a cambios de vocabulario y mejoras en la sintaxis.
En 8, 44 sustituye el característico término marcano (al instante) por πα α α (al momento), adverbio casi exclusivo de Lucas, además conserva (flujo) tanto en la descripción como en la curación de la mujer; Marcos en la curación usa π (fuente). Este pasaje es uno de los acuerdos menores más significativos que Lucas y Mateo tienen contra Marcos.
Lucas demuestra un mayor dominio de la sintaxis helenística; así en 8, 40 elige la construcción gramatical Ἐ π φ (al volver), corrigiendo a Marcos que emplea incorrectamente el genitivo absoluto απ α (atravesó de Jesús), introduciendo a continuación el pronombre personal de referencia. Además elimina los
268 Ver Estévez,
153 presentes históricos, aunque conserva uno en 8, 49, cambiando simplemente el plural indeterminado α (llegaron) de Mc 5, 35 por el singular α (llegó).
El redactor del tercer evangelio se aleja de elementos estructurales de su fuente, eliminando la yuxtaposición de suceso y comentario, una transformación que ha contribuido a enfatizar otros aspectos de acuerdo con sus temas teológicos preferidos como son una descripción de la curación mucho más sobria, dado que ha suprimido el comentario que enfatiza el fracaso de los médicos; además la referencia sobre el conocimiento de Jesús de la α (fuerza) que ha salido de él, aparece en el relato lucano en boca de Jesús mismo, resaltando así el conocimiento especial de Jesús y convierte a la multitud en testigo de estos hechos maravillosos. Por último, se elimina la frase de Marcos en la que el narrador informa del conocimiento corporal previo que la mujer tuvo de su curación (Mc 5, 29), así suaviza considerablemente el protagonismo de la mujer.
Hay dos modificaciones en la actividad redaccional de Lucas que ayudan a resaltar la figura de Jesús; la primera, en el versículo 47, enfatiza el hecho de que la mujer no debe decir todo a Jesús puesto que él ya lo sabe; por ello pone en boca de la mujer una palabra de testimonio sobre el actuar salvífico de Dios proclamándolo ante la comunidad; ella no interactúa con Jesús como sucede en Marcos, sino que en Lucas se enfatiza la proclamación pública del poder del maestro, entendiendo la fe bajo una perspectiva distinta a la de los otros dos sinópticos, ya que para él supone agradecimiento. La segunda se manifiesta, aunque dependa de Marcos, al introducir los discípulos al relato, aunque da una gran relevancia a la figura de Pedro, cuya intervención a diferencia de la de los discípulos en Marcos, es más respetuosa, eliminando el tono reprobatorio y dirigiéndose a Jesús como
Ἐπ α (maestro, en tono más solemne) en 8, 45, término propio de Lucas, que lo usa siempre en boca de los discípulos, mientras que para los demás personajes reserva el título de α ν (maestro) por ejemplo en 8, 49. Lucas no está interesado en la incomprensión de los discípulos. Cabe anotar las siguientes consideraciones de Taylor referente al la primera parte del la curación de la hija de Jairo:
154 No es un producto de la comunidad que haya adquirido forma típica a base de repetirse una y otra vez, sino un relato basado en el testimonio personal. Sólo considerándolo así, podemos explicar sus características individuales: la descripción gráfica de Jairo y su dolor al pedir ayuda, el incidente de la hemorroisa cuando Jesús se dirige a casa de Jairo, la actitud escéptica de los mensajeros ante Jesús, el hecho de que Jesús no transija en su empeño, la descripción de las plañideras, las palabras la niña no ha muerto, sino que duerme y la burla que provocan, el mandato que Jesús dirige a la niña en lengua aramea y la preocupación compasiva de Jesús por el bienestar de la niña. Para darse cuenta de la mayor
ὁὄigiὀaliἶaἶ ἶἷl ὄἷlatὁ ἶἷ εaὄἵὁὅ, baὅta ἵὁmpaὄaὄlὁ ἵὁὀ lὁὅ ἶἷ εatἷὁ y δuἵaὅ…
todos estos detalles nos permiten llegar a la conclusión probable de que para Marcos el episodio fue verdaderamente la resurrección de un muerto.269