sEGUnda ParTE
9. TiPo dE camBio y crisis EXTErna crónica En shaiKh
los trabajos del economista marxista anwar shaikh sobre tipo de cambio y su crítica a la teoría de las ventajas comparativas constituyen un punto de referencia ineludible para todo aquel que desee abordar la cuestión desde el punto de vista de la teoría del valor trabajo. sin embargo, y con todo lo importante que ha sido el aporte de shaikh para el avance de la economía política crítica, su explicación encierra importantes problemas. centralmente, porque no permite explicar el hecho cierto de que los paí- ses atrasados tienen con frecuencia balanzas comerciales excedentes; no padecen crisis crónicas en sus balanzas de pagos; y sus monedas tienden a estar depreciadas en términos reales. Estas cuestiones no pueden ser explicadas con el enfoque de shaikh. Para ver por qué, comenzamos resumiendo la crítica de shaikh a las ventajas comparativas, para luego analizarla, y presentar por último una visión alternativa.
la crÍTica a las vEnTaJas comParaTivas
Tal vez el trabajo de shaikh sobre comercio internacional que más ha tras- cendido fue la crítica de la teoría de las ventajas comparativas de ricardo. Ese escrito de shaikh constituye, indudablemente, un hito para la crítica marxista de la teoría burguesa del comercio internacional.
acertadamente, shaikh muestra cómo la teoría de ricardo depende de manera crucial de la teoría cuantitativa del dinero. recordemos que en el ejemplo clásico de ricardo, sobre el comercio entre inglaterra y Portugal, Portugal tiene mayor productividad tanto en la fabricación de tela y vino que inglaterra, pero mayor productividad relativa en el vino que en la tela, con respecto a inglaterra. dada la ventaja inicial en ambas ramas, Portugal comienza exportando ambos productos a inglaterra. lo cual genera superávit comercial creciente en Portugal, y déficit en ingla- terra. Pero la entrada de oro, según la teoría cuantitativa del dinero, eleva los precios en Portugal, y la salida de oro baja los precios en inglaterra.
Esto continúa hasta que la tela inglesa puede venderse más barata que la tela portuguesa.1 desde ese momento, inglaterra se especializa en la
producción de tela, en la que posee una ventaja relativa, y Portugal en la producción de vino.
Puede comprobarse que para que el mecanismo funcione de la manera descrita, es clave que se cumpla la teoría cuantitativa del dinero. y es en este punto, sostiene shaikh, donde “la teoría del dinero de marx se hace crítica” (shaikh, 1991, p. 197). Es que, según la teoría de marx, la entrada del oro en Portugal no genera suba de precios, sino la acumulación de reservas, la baja de la tasa de interés y la expansión de la producción. Por otro lado, la salida de oro de inglaterra provoca la caída de las reservas, la suba de la tasa de interés, la caída de la inversión y de la producción de otras mercancías. de aquí concluye shaikh que la desventaja absoluta de inglaterra se manifestará en un déficit comercial crónico, compensado por la salida del oro; y la mayor eficiencia de Portugal en una acumula- ción continuada de oro.
sin embargo, llegado a este punto, shaikh se enfrenta con una cuestión que es decisiva: ¿cómo es posible que pueda haber comercio internacional? Es obvio que “semejante situación no puede seguir inde- finidamente” (ibid.), y que si se consideran únicamente los flujos de mercancías, el comercio entre inglaterra y Portugal tiene que derrumbar- se; el déficit comercial debe ser financiado. interviene entonces la tasa de interés. dado que aumenta la tasa en inglaterra, los capitalistas de Portugal comienzan a prestarle dinero a ese país. Pero shaikh reconoce que tampoco así la situación estará equilibrada, porque inglaterra tendrá que pagar los intereses y devolver, eventualmente, el principal. ¿cómo puede hacerlo si la producción se ha trasladado a Portugal, y si inglaterra no puede exportar? ¿de dónde va a obtener inglaterra el oro para pagar a los prestamistas portugueses? aunque shaikh no formula explícita- mente todas estas preguntas, la conclusión es inevitable: “con todas las circunstancias iguales, hay que pagar: al final, acosada por los déficit comerciales crónicos y deudas acrecentadas, inglaterra debe sucumbir” (ibid., p. 198). las únicas mercancías que inglaterra –o cualquier país subdesarrollado– puede exportar son aquellas que produce a menor valor; o en las que tiene alguna ventaja natural y única. debido a que el análisis
1 Esto sucede según la teoría cuantitativa, a la que adhería ricardo. Esta teoría dice
que cuando aumenta la cantidad de dinero, con relación a una masa de mercancías, suben los precios; y viceversa. En esencia, sigue constituyendo la base de la teoría monetaria neoclásica.
de shaikh se realiza en términos de precios-valores, no importa que haya salarios más bajos en el país subdesarrollado, ya que su nivel “afecta las ganancias pero no tiene efectos sobre los precios” (ibid., p. 199). El resultado tampoco se modifica sustancialmente cuando se consideran los precios de producción, porque “el precio medio de producción es igual al precio directo promedio” (ibid.). la conclusión es que el país atrasado está condenado a padecer déficit comerciales crónicos y, en el largo pla- zo, el comercio sucumbe.
TiPo dE camBio “EsTrUcTUral”
El planteo anterior fue profundizado y completado con una explicación “estructural” del tipo de cambio, sustentada en la idea de que lo funda- mental son las ventajas absolutas. En shaikh (1999), se supone que el capital fluye libremente entre países, y que los términos de intercambio –o sea, el tipo de cambio real– están determinados por la igualación de las tasas de ganancia entre los capitales que fijan precios para las mercancías que se comercian en el mercado mundial. Esto es, los tipos de cambio reales están determinados por los precios relativos; que están gobernados por los precios de producción y el mecanismo de igualación de las tasas de ganancia. Por caso, suponemos que el país a es adelantado, produce un medio de producción K, y su moneda es $a (podemos pensar que se trata de Estados Unidos, y la moneda es el us$). suponemos, por otra parte, que el país subdesarrollado es B, que produce un bien de consumo c, y su moneda es $b. según shaikh, el tipo de cambio real q está determinado de la siguiente manera:2
q = E Pka/PcB
los precios relativos de los bienes internacionales –y, por lo tanto, los términos de intercambio entre naciones– se regulan de la misma manera que los precios relativos dentro de los países. Esto significa, siempre según shaikh, que los tipos de cambio están regulados directamente por la ley del valor trabajo. los precios que intervienen en la determinación
2 modificamos la notación de shaikh para adaptarla a la notación usual de los textos
de macroeconomía que se utilizan en argentina. El tipo de cambio nominal E es $b/$a; una suba de q, o de E, implica una depreciación de la moneda del país atrasado, $b. Esto es, un deterioro de los términos de intercambio.
del tipo de cambio son los precios de producción de los productos en los cuales los países son competitivos. Esta idea es esencial en su planteo, ya que ha partido de la idea de que el tipo de cambio está determinado por los costos laborales unitarios, que a su vez se equiparan con los tiempos de trabajo sociales. Debido a que los costos laborales unitarios varían muy lentamente, los tipos de cambio tienden, lógicamente, a ser estables.
de esta manera, shaikh refuerza su anterior crítica a la teoría neoclá- sica del comercio internacional. Esencialmente, porque plantea que es equivocado afirmar que los tipos de cambio real se modifican al variar el tipo de cambio nominal, de manera que los valores de las exportaciones y las importaciones eventualmente se igualen. sostiene, por el contrario, que los productores con altos costos pierden en la competencia interna- cional y, en consecuencia, los países atrasados están condenados a pade- cer déficit crónico. lo inverso sucede, lógicamente, con los productores tecnológicamente avanzados, ubicados en países adelantados. El déficit comercial se mantiene en el tiempo porque al haberlo bajan la producción y el empleo.3 o bien porque la salida de dinero, debida al déficit comer-
cial continuo, provoca una disminución de la liquidez interna y suba de la tasa de interés; por lo cual entran capitales que compensan, en la balanza de pagos, este déficit. Para sostener este planteo shaikh debe demostrar que las variaciones del tipo de cambio nominal no afectan al tipo de cam- bio real. Para lo cual presenta básicamente dos argumentos.
En primer lugar, sostiene que cualquier deterioro de los términos de intercambio disminuye la tasa de ganancia de los capitales de los países que deprecian su moneda. En nuestro ejemplo, la tasa de ganancia de los capitales B disminuye con la suba de E y q. Es que si los capitales B determinan el precio a que se vende el bien de consumo c, el ingreso de los capitales B, medido en moneda internacional $a, será PcB/E. dado que
las tasas de ganancia negativas no pueden sostenerse en el tiempo, es muy poco lo que puede fluctuar el tipo de cambio real. Por eso, en caso de que se devaluara la moneda, y se cumplieran las condiciones de elasticidad usuales, el resultado final de la depreciación de la moneda seguiría siendo el colapso del comercio.
En segundo lugar, y dado que la tasa de ganancia no admite muchas variaciones, la otra variable de ajuste que considera shaikh son los sala- rios. éstos deberían bajar considerablemente para que la depreciación de la moneda no afectara a la tasa de ganancia. Pero esto supondría una situa- ción irreal, en la cual los trabajadores no defienden sus salarios reales. a
lo sumo, podría existir un efecto positivo sobre la balanza comercial en un primer momento; pero en el mediano plazo los salarios suben, y se vuelve al déficit comercial. En definitiva, el tipo de cambio real no es flexible. Las devaluaciones son siempre ineficaces. solo las políticas y las instituciones proteccionistas pueden tener una incidencia importante en la balanza comercial, como lo habrían demostrado los países que se industrializaron y desarrollaron, tales como Estados Unidos, Japón, corea del sur.
ProBlEmas dEl PlanTEo
Partimos de señalar que coincidimos con shaikh en la necesidad de una teoría sobre el tipo de cambio que vincule a este con determinantes estructurales; específicamente, con la teoría del valor trabajo. También destacamos su crítica a la teoría de las ventajas comparativas, y su enfo- que basado en las ventajas absolutas. sin embargo, a partir de estos pun- tos de coincidencia, afirmamos que la tesis de shaikh no logra explicar lo que sucede con el comercio de los países dependientes, sus tipos de cambio, y las situaciones de sus balanzas de pago. Puntualizamos cinco argumentos críticos sobre la tesis de shaikh. los cuatro primeros giran en torno a cuestiones empíricas que el modelo de shaikh no explica; el quinto explora la que, en nuestra opinión, es la cuestión teórica subya- cente a los problemas que enfrenta su modelo.
Sobre el colapso permanente del comercio
Una primera y principal cuestión es que no existe el colapso permanente del comercio, como se desprende de la crítica de shaikh a las ventajas comparativas, y de sus textos posteriores. En su ejemplo de inglaterra “subdesarrollada”, si el déficit comercial es crónico, sencillamente no puede haber comercio internacional, ni tampoco desarrollo capitalista alguno. Esto se debe a que el financiamiento del déficit comercial con entrada de capitales tiene un límite, determinado por la necesidad de los prestamistas de recuperar el principal y los intereses en moneda mundial. si se trata de capitales que entran al país subdesarrollado atraídos por la tasa de interés, en el corto o mediano plazo el pago de intereses se hará sentir en la cuenta corriente; y en el mediano o largo plazo, el recupero del principal pesará en la cuenta de capitales. si se trata de inversiones
directas, habrá remesas de utilidades. En cualquier caso, no es posible financiar indefinidamente el déficit comercial.
Pero, por otra parte, es una realidad que los países atrasados han tenido superávit comercial durante muchos años. El caso de argentina también es ejemplar. de los 30 años comprendidos entre 1945 y 1975, la balanza comercial argentina tuvo superávit en 20 años. luego, en los fina- les de la década de 1970, la balanza comercial fue deficitaria, pero desde 1980 a 1991 hubo otros diez años de superávit; y volvió a tener fuertes superávit en la década de 2000. si tomamos los países subdesarrollados de conjunto, y según datos de la omc, en los 57 años que van desde 1950 a 2006, de conjunto tuvieron 27 años con déficit en sus balanzas comer- ciales, y 30 años con superávit. Paradójicamente, los países desarrollados de conjunto tuvieron más años de déficit. Es un resultado opuesto a lo que predice la tesis de shaikh.
Sobre la estabilidad del tipo de cambio real y su incidencia en la balanza comercial
la experiencia de argentina tampoco verifica que exista un tipo de cam- bio real estable. sobre un índice base 1 (= promedio de enero de 1980 a marzo de 2004) el tipo de cambio real era de aproximadamente 0,50 en 1981; se ubicaba a niveles superiores a 1 entre 1981 y 1991 (con picos que llegaban a casi 3); bajaba luego a menos de 1 en la década de 1990, y saltaba de nuevo desde menos de 0,5 en diciembre de 2001 a aproximada- mente 1 en los años siguientes, según las estadísticas del Banco central. subas de más del 100% y caídas del 50% o más. ¿Qué tiene de estable? Por otra parte, es imposible negar que estas variaciones hayan incidido en la balanza comercial; hubo déficit cuando el tipo de cambio fue bajo, y superávit cuando fue alto. muchos otros países subdesarrollados muestran fuertes variaciones del tipo de cambio real a lo largo de los años. La incidencia del tipo de cambio nominal en el tipo de cambio real shaikh afirma que las variaciones del tipo de cambio nominal no inciden en el tipo de cambio real. Pero es un hecho que las variaciones del tipo de cambio nominal han incidido en el tipo de cambio real en argentina, y en otros países subdesarrollados. así, cuando se ha fijado el tipo de cambio nominal en argentina –durante la dictadura militar y en la década de 1990
para anclar la inflación– el tipo de cambio real bajó, y la moneda perma- neció apreciada, con respecto a sus niveles históricos y a la productividad general, durante años. inversamente, con las devaluaciones de 1981 y 2001 subió el tipo de cambio, esto es, la moneda estuvo depreciada en términos reales varios años.
Las tasas de ganancia y los tipos de cambio
shaikh sostiene que los tipos de cambio no pueden experimentar modi- ficaciones fuertes porque las tasas de ganancia están estructuralmente limitadas en sus variaciones. no obstante, los tipos de cambio sí se modifican de manera importante en los países subdesarrollados; y, con ellos, las tasas de ganancia. Tomando de nuevo el ejemplo de argentina, la suba en términos reales del tipo de cambio de 2001 aumentó los ingre- sos y la tasa de ganancia de los sectores exportadores y, en general, de los productores de bienes transables. Un resultado que es opuesto a lo que predice la tesis de shaikh. su modelo no registra la importancia que tienen las variaciones de los tipos de cambio en los países atrasados en las variaciones de las tasas de ganancia de sectores productores de bienes transables y no transables.
La razón teórica: especificidad de los espacios nacionales y los tipos de cambio
El problema central del planteo de shaikh es que hace abstracción de la especificidad de los espacios nacionales de valor. no advierte diferen- cias entre cómo se determinan los términos de intercambio entre países, y cómo se determinan los precios relativos al interior de un país. Pero los espacios nacionales de valor tienen una entidad propia, y por eso no pueden ser obviados. son espacios donde se realizan valores a partir de sus relaciones con equivalentes nacionales; y donde estos valores “nacio- nales” se vinculan entre sí a partir de las relaciones entre los equivalentes nacionales. relaciones que no se reducen a las razones entre los precios de producción, que postula shaikh. más precisamente, los términos de intercambio no pueden ser determinados directamente a partir de las rela- ciones entre tiempos de trabajos sociales, como sostiene shaikh, por la sencilla razón de que se trata de tiempos de trabajos que operan en condi- ciones de productividad media muy distinta. Esta cuestión es teóricamen-
te esencial; el no tenerla en cuenta es lo que induce a shaikh a pensar que los países subdesarrollados solo pueden tener déficit crónico. Para verlo en más detalle, sigamos la secuencia de su razonamiento:
los tiempos de trabajo (o los precios de producción) determinan •
directamente los tipos de cambio reales;
las mercancías competitivas son las que intervienen en la determinación •
del tipo de cambio;
los capitales de los países subdesarrollados fijan los precios interna- •
cionales de los bienes que exportan;
se deduce que el país subdesarrollado solo puede exportar productos •
en los que posea ventajas absolutas, o que le sean específicos (considerando que la oferta y la demanda a nivel mundial están equilibradas).
ahora bien, si el tipo de cambio real está fijado según los precios de las mercancías en cuya producción los capitales del país atrasado son com- petitivos, el tipo de cambio real estará sobrevaluado. Para ver por qué, volvamos a nuestro país B, subdesarrollado. suponemos que en promedio su economía tiene una productividad tres veces inferior a la del país a, adelantado. Pero B posee una industria en la que tiene nivel de competi- tividad internacional, que determina el precio en el mercado mundial, tal como se supone en el modelo de shaikh. sea el bien Qt. Esta producción
representa una parte pequeña de su pbi, digamos, el 5%. según shaikh, el tipo de cambio real se establece a partir de la relación entre los precios de producción (o precios valores) de los productos competitivos. Por lo tanto, en nuestro ejemplo el tipo de cambio estará determinado por la razón entre el precio de Qt producido en B, y el precio de Qc y de Qp, producidos en a.
Pero si esto es así, el tipo de cambio entre $b y $a se establecerá a un nivel tal que la moneda del país B estará apreciada con respecto a los niveles determinados por la paridad de poder de compra, tal como se calculan habitualmente (o sea, como relación entre los precios de canastas de bie- nes). Esto es, E’ (tipo de cambio a lo shaikh) < Eppc. la moneda de B está
superapreciada, en términos reales y nominales, con respecto a la paridad de poder de compra. con este nivel de tipo de cambio, el resto de las industrias de B, productoras de medios de producción o de medios de consumo, no tienen ninguna posibilidad de sobrevivir. Pero dado que la producción de Qt representa solo una pequeña fracción de la economía de B, el déficit en