abogados, profesores, etc.- obtuvieran su ciudadanía, luego de trabajar dos años como agricultores y después revalidar sus títulos trabajando en sus respectivas profesiones sobre suelo argentino.19
También se fijó las formas de traslado, desde el paese hasta el punto de embarque sería costeado por el gobierno italiano y el viaje en barco hacia América sería abonado por el propio inmigrante. El pago del billete en barco, había sido un tema muy conflictivo en los pasos previos a la firma del acuerdo, por eso Argentina cede en abonar el costo del pasaje anticipadamente, por medio del IAPI, a cada inmigrante que no pueda abonarlo, pero éste deberá reembolsar el dinero en el término de 14 meses de arribado a América. El pago se hará a través de deducciones del salario que perciba por parte del empleador o mediante retenciones a la remesas de dinero que haga en un futuro, a sus parientes en Italia.
El gobierno italiano exigió en todo momento, que el inmigrante tenga toda la información sobre el país hacía donde emigra y que se informe sobre las condiciones mínimas de trabajo, sobre su radicación y la actividad que realizará en el país para evitar la explotación del mismo.
A partir de allí, el gobierno italiano inició la confección de las listas de los aspirantes que deseaban y eran aptos para emigrar cumpliendo todas las cláusulas.
A éste acuerdo se le anexó un texto, el 16 de abril de 194720, firmado en Roma por Adolfo
Scilingo y Mario Tommassini, exclusivamente sobre los exámenes médicos que se realizarán a los inmigrantes. Se dispuso, que una primera revisación las hiciera el gobierno italiano a través de un médico provincial en el lugar de residencia del futuro inmigrante y una segunda en la Delegación Argentina de Inmigración en Europa (DAIE) en el momento de embarcar.
Siempre teniendo como fin que los emigrantes italianos sean sanos para que ninguna enfermedad “alteren su capacidad laborativa actual o futura por lo cual deben estar exentos de enfermedades infectocontagiosas, enfermedades transmisibles, afecciones neuropsíquicas, defectos o imperfecciones” como detalla el Art. 5 inciso A del Anexo.
Además, si en un grupo familiar, solo el padre emigra en primer término, todos ellos deberán hacer el examen médico en forma conjunta, con el fin futuro de no dividir al grupo familiar. Se sumó otro artículo al texto, donde se establecen los límites de edad “solteros hasta 37 años, casados hasta 40 años, mujeres solas 30 años, para personal técnico directivo hasta 55 años y para parientes en primer grado de ciudadanos argentinos o de ciudadanos italianos antiguos residentes en Argentina no se establece límite de edad”.
19 El Poder Ejecutivo pide en el año que se ratifique los decretos con fecha 29 de octubre de 1948 y 26 de
abril de 1949, por lo que se autorizaba a los médicos extranjeros, que presenten la correspondiente documentación, a ejercer su profesión en aquellas localidades del interior bonaerense. Piden se ratifique una autorización a médicos no recibidos en el país (1949)
20Anexo sanitario del convenio de inmigración entre el gobierno del Reino de Italia y el gobierno de la
Como se observa, de a poco se va delineando una política selectiva en cuanto al perfil del inmigrante deseado por el gobierno peronista y sobre el cual Italia trató en vano de imponer su postura antisegregacionista.
4.1 El inicio: el primer viaje
Luego de varios meses de espera, el 4 de junio de 1947, se materializó el acuerdo y sus anexos, con la partida desde el puerto de Génova, del primer contingente de inmigrantes en el vapor Santa Fe, unidad de bandera argentina.
El barco, arribó el 19 de junio al puerto de Buenos Aires, con 812 inmigrantes y fue una noticia de primera plana en varios diarios de la época. 21 Los oficios de los italianos eran variados: a 461
trabajadores le fijó sus tareas la Comisión Argentina de Recepción y Encauzamiento de Inmigrantes dentro de los cuales había obreros especializados en industria naval, aeronáutica y obras públicas. También había 102 que eran repatriados, la mayoría de ellos fueron “sorprendidos cuando comenzó la última guerra mundial”, 41 llamados por su familia y 23 embarcados clandestinamente.22
Tras su llegada al puerto, se los alojó en el Hotel de los Inmigrantes23, donde concurrieron
autoridades argentina e italianas para enfatizar el acto migratorio. Luego de una misa católica les habló en italiano, Juan Domingo Perón, quien brindó su primer discurso a los inmigrantes: “Recordad que aquí viven cuatro millones de italianos y sus descendientes… vuestro arribo significa una bendición para esta tierra que necesita de hombres que posean el corazón ardiente y el espíritu predispuesto a trabajar”24, Perón en todo momento enfatizó las posibilidades de trabajo
que brindaba Argentina y la cultura católica que unía a ambos países. Ver figura 16.
21 Fueron consultados los diarios La Nación, La Prensa, El Día, El Argentino. 22 Llegó el primer contingente de los inmigrantes procedentes de Italia. (1947)
23 El Hotel de los Inmigrantes funcionó entre 1911-1953- antes existieron 5 hoteles o asilos desde 1810-
1910- estaba ubicado al costado del entonces Puerto de Buenos Aires- hoy Dársena Norte- tenía capacidad para albergar 3000 personas. Véase www.migraciones.gov.ar
El edificio era una volumetría simétrica con estructura de hormigón armado- una de las primeras del país-, contaba con tres pisos de dormitorios ocupando una superficie de 10645 m². La planta baja tenía ventanales hacia el jardín y poseía los salones del gran comedor que podía entender hasta mil inmigrantes. Había además cocina, panadería, comedor de empleados, biblioteca, sector de talleres, etc. La estadía se podía extender a solo 5 días pero aquellos que no sabían en idioma se alojaban hasta conseguir un trabajo. En el gobierno de Perón fue restaurado y la prioridad se pone en la refacción del hospital, bajo la lógica de barrera sanitaria. Con la caída del gobierno de Perón en 1955, es utilizado para albergar a militares. Véase www.ministerio.gov.ar
Después de este primer viaje, partieron desde Europa vapores como Buenos Aires, Mendoza, Entre Ríos, todos ellos de bandera argentina y el Vulcania, Vivaldi, San Giorgio de bandera italiana y será el inicio de cientos de viajes de inmigrantes italianos.25
En el vapor Santa Fe, viajaron “cuatro periodistas italianos y tres operadores cinematográficos” según el Diario La Nación, los cuales hicieron la bitácora del viaje durante los catorce días - no hizo escalas en otros puertos- que duró la travesía para dejar testimonio de la materialización del acuerdo político. Sumado a ellos estuvo el artista argentino Antonio Scordia26 quien realizó
apuntes de arte sobre la inmigración.27
Figura 16: Misa en el Hotel de los Inmigrantes. Fuente: Diario La Nación. 21 de junio de 1947.
También, se ve reflejado claramente el objetivo de emigrar - inmigrar entre Italia y Argentina, en dos cortometrajes de ambos países del año, 1947, realizados para promover el flujo migratorio y brindar una “mirada positiva” en el acto de abandonar la tierra en busca de nuevas oportunidades y la fortuna de ser recibidos por un país en vías de desarrollo.
25 Zarpó de Génova el “Santa Fe” con el primer grupo de emigrantes a la argentina (1947)
26 Antonio Scordia (1918-1988) Nació en la provincia de Santa Fe, Argentina. A los tres años se muda a
Italia. Realiza sus estudios en la escuela libre de la Academia Francesa. En 1947- 1949 vive en la Argentina, regresando a Italia expone en Roma, Milán, Tokio, Padua, etc. (www.zurbaran.com.ar)
Ambos cortos, representaron fielmente los puntos plasmados en el acuerdo bilateral, tanto en los relatos en la voz de los locutores como en las imágenes que muestran una Argentina pujante y deseosa de recibir población.
De este modo, en el corto film italiano “Emigrazione, partenza per la Argentina” se documentó el día de la partida del primer viaje del transatlántico Santa Fe, su realización estuvo a cargo de La
Settimana Incom que era una cinegiornale28. Ahí queda registrado el trámite del embarco que
realiza el anónimo inmigrante, la tristeza de la mamma que ve partir a su hijo y la satisfacción de los políticos –embajadores de ambos países- por la concreción del acuerdo. En solo unos segundos, se puede imaginar a cada italiano, a cada uno de los entrevistados, que partió desde los puertos de Génova o Nápoles con la incertidumbre de aquel que abandona su patria sin tener la certeza de algún día regresar.
Al mismo tiempo en Argentina, otro cortometraje promocionó la inmigración y colonización con el leit – motiv “Gobernar es poblar”, frase de Juan Bautista Alberti (1810-1884), este film fue realizado por la empresa Emelco29 y la dirección de Fernando Bollin. Describe brevemente, a
través de un montaje de imágenes ficcionadas, las primeras inmigraciones del siglo pasado e instala un discurso de las bondades de esta nueva inmigración sobre las pasadas, gracias a la implementación del Plan Quinquenal, que daría oportunidades más justas de trabajo al europeo y “sería un sueño de oro para ésta gente, que ya están sobre la tierra bendita de fértiles llanuras, que tienen espacio todavía para muchos millones de viajeros esperanzados”
Estos cortos precedían a la proyección de las películas en el cine en sus países de origen, con un claro mensaje político: para la sociedad italiana que la emigración era una nueva esperanza para cumplir sueños a miles de kilómetros de Italia y para la argentina, la inmigración traería crecimiento industrial y agrícola y que ambas culturas se integrarían.
En el relato de los entrevistados, ambos deseos: esperanza e integración están presentes en el comienzo cuando mencionan el inicio del viaje pero se añaden profundos sentimiento de añoranza a su tierra y a su familia, especialmente a sus abuelos; y también cierto sufrimiento por la discriminación, por el esfuerzo tan arduo y por la soledad.
28 El cinegiornale era un cortometraje de actualidad e información que se proyectaba antes de una película en
el cine, con una duración no mayor de 10 minutos y con una voz en off que relataba la información. Sus temas eran la moda, el deporte, espectáculos y la actualidad en general. La Settimana Incom era el más conocido y era realizado por la Industria Cortometraggi Milano entre 1946 al 1965.
29Emelco. Estudio de cine ubicado en Hipólito Yrigoyen 1290, San Isidro y comenzó su actividad en 1937.
El 26 de enero de 1948, en el salón dorado del Palacio San Martín, los gobiernos de Argentina e Italia subscribieron un nuevo Acuerdo de migración30.
El documento fue firmado por Argentina por el canciller Juan Atilio Bramuglia y Orlando Maroglio, el presidente del Banco Central; y el embajador Giustino Arpesani y el diputado y embajador extraordinario el Conde Stefano Jacini, por Italia. Luego fueron recibidos por el presidente Juan Domingo Perón como símbolo de cordialidad. Ver figura 17.
El nuevo convenio, dejó sin efecto el anterior y se definió minuciosamente aspectos más específicos sobre las obligaciones de cada país sobre el transporte, el reclutamiento y encauzamiento de los trabajadores italianos.
Desde la fecha del primer convenio a éste, de 1948, hubo muchas reuniones entre los representantes de ambos gobiernos, tanto en Argentina como en Italia, porque había temas específicos que debían definirse y ningún gobierno cedía en su parecer, hasta se pensó que podría no llegar a concretarse.
Una de los puntos más ásperos, se refirió al precio del pasaje y cuál de las dos flotas de bandera que debía realizar los viajes; esto trajo conflictos entre ambas Marinas Mercantes especialmente en la Italia que se vio perjudicada porque sus barcos no iban a formar parte del traslado marítimo. Finalmente en los artículos 10, 11, 12 y 13 se regula el transporte de los inmigrantes de esta forma: el precio del pasaje en barco desde el puerto italiano (Génova-Nápoles) al puerto argentino, sea o no reintegrado por los empleadores en la Argentina, estará a cargo del Gobierno Argentino para los emigrantes que sean requeridos por el órgano argentino en Italia. En lo que se refiere a los gastos del pasaje en Italia hasta el puerto de embarque del emigrante y su familia, será abonado por el gobierno italiano.
Se cumple también el requisito del gobierno italiano que un sacerdote católico asista espiritualmente a los emigrantes durante su viaje y al momento del arribo el gobierno argentino le brindará gratuitamente comida, alojamiento por cinco días. La fe católica del italiano estará presente como medio de integración cultural con los argentinos desde un comienzo.
Además se promueve que sea una inmigración con características de grupo familiar, porque la familia sería el punto de anclaje en Argentina y evitar que el nuevo inmigrante sea un nómade que “vendría hacer la América” y regresar años después a Italia, como había sucedido en inmigraciones anteriores.
En este convenio, el gobierno argentino buscó darle empuje a la entrada de cooperativas y núcleos o equipos de trabajos, provistos o no de herramientas de trabajo para la colonización del
30 Acuerdo sobre migración –anexos I-II-II-IV-V-VI- entre el gobierno de Italia y el gobierno de la República
Argentina.