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LA TUMBA DEL SACERDOTE DE SIPAN a) Descripción:

In document MODULO CATEDRA SEÑOR DE SIPAN.docx (página 80-90)

TAREA ACADÉMICA Explica:

LA TUMBA DEL SACERDOTE DE SIPAN a) Descripción:

Estuvo ubicado al extremo sur este de la plataforma y al ir descombrándola se encontró con una construcción parecida a la tumba del Señor de Sipán pero más reducida de 4 x 4 m. En los niveles superiores se encontró restos de una llama (cabeza y patas) y algunos cantaritos a manera de ofrendas a 2 m. de profundidad se encontró el cráneo de una llama.

Luego de tres capas de materiales constructivos se encontró restos desintegrados de vigas de madera que techaban una cámara funeraria. Esta techumbre de 17 vigas de algarrobo que descansaban en tres vigas trasversales fue desintegrada por la humedad y ocasionó el desplome del material superior y luego los sedimentos dejados por la percolación del agua de lluvias terminaron por rellenar los espacios vacíos. Se dio con las impresiones de tres tablones que constituían la tapa del ataúd del Sacerdote. En general se trataba de una tumba muy similar a la del Señor de Sipán y hasta contemporánea. El esqueleto se encontraba extendido con la cabeza al sur y en posición de cúbito dorsal. Se trataba de un hombre adulto muerte entre los 35 y 45 años de edad. Habría tenido una talla de 1.65 m. y lucía fuerte musculatura y no exhibía signo alguno de malnutrición. En sus muñecas llevaba sencillos brazaletes de concha. Sus pies, flexionados hacia abajo estaban calzados con alpargatas de cobre (cerradas y por tal diferente a las del Señor de Sipán).

Llama poderosamente la atención que en el ataúd no se encontró vestigios de armas ofensivas con lo cual se confirma estaba dedicada sólo a actividades de carácter religioso. La presencia de una espectacular representación del búho, lo asocian al “hombre ave” que ocupaba el segundo plano en la jerarquizada sociedad Moche. (Fig. Nº 13)

81 b) Las Joyas u Ornamentos

Se encontró que el ataúd estaba recubierto por una burda tela con pintura roja. Debajo de las impresiones de los tablones se encontró restos de un tejido de algodón que cubrió el fardo funerario. Luego venían decenas de pequeños discos de cobre, probablemente cosidos a otro textil desintegrado que parecía un manto recamado decorado en su borde inferior por una hilera de conos. Se trataba de una prenda o de un estandarte.

El personaje se encontraba extendido de espaldas con la cabeza al sur, en similar posición del Señor de Sipán. Hacia ambos lados del cráneo fragmentado se encontraban dos orejeras circulares de cobre dorado idénticas y algunas piezas de oro y turquesa. (Fig. nº 14) Al centro de la orejera se implantó una cabeza de oro con ojos almendrados sujetada mediante diminutas grapas y clavos. Apenas deslizada del rostro se encontró una nariguera de oro y plata con representaciones de guerreros. (Fig. nº 15). Ligeramente a la derecha se halló una segunda nariguera de oro elíptico y convexo similar a las del Señor de Sipán y con grabaciones de un guerrero hacia la parte interna del ornamento. Alrededor del cuello llevaba un collar con nueve cabezas humanas de 6cms. de altura hechas en cobre dorado que representaban a un personaje sonriente que suponen el rostro de un anciano. (Fig. 16). Sobre el pecho descansaba un segundo collar muy similar al anterior pero el personaje estaba en actitud cadavérica y con las orejas partidas. Es posible que estos dos juegos de collares representen a la vida y la muerte. (Fig. 18). Por debajo de estos collares se extendía dos pectorales de cuentas blancas. Retirados estos ornamentos quedó al descubierto el esqueleto del personaje.

(Fig. Nº 14 Orejera de oro) (Fig. Nº 15 Nariguera de oro y plata)

(Fig. Nº 16 Collar de cabezas sonrientes) (Fig. Nº 17 Collar de cabezas cadavéricas)

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Sobre el pecho y brazo se exhibía dos discos de cobre con colgajos que seguramente formaban parte de un tocado desintegrado. Cerca de la mano derecha descansaba un “cuenco o copa” metálica de 10 cm. de diámetro con tapa y que recuerdan las copas ofrendatorias representadas en las escenas de sacrificios. (Fig. 18). Esto dio la clave para denominarlo el Sacerdote. Al lado izquierdo del personaje se encontró dos pequeños sonajeros semicirculares de cobre similares a los del Señor de Sipán. Alrededor del cuerpo se encontraron valva spondyllus y caracoles y cerca a los pies impresiones de dos mates desintegrados. Junto a la mano fue hallada una masa circular de fundición de plata de 2cm. de diámetro. Por debajo de la pelvis lucía un protector coxal de 28.6m. De altura confeccionado mitad en oro y mitad en plata. De esta manera pareciera que se cumple la dualidad en un solo objeto dado al menor rango del personaje. (Fig. 19)

Debajo de la tarima se encontraron impresiones desintegradas de textiles, lentejuelas de cobre dorado, algunas conchas spondyllus y caracol, huellas de adornos plumarios. Finalmente se llegó a los restos desintegrados de tres tablas que formaban el ataúd de madera del Sacerdote.

(Fig. Nº 18 Cuenco o copa Ofrendatorias) (Fig. Nº 19 Protector Coxal)

d) Los Acompañantes  El Guardián del Sacerdote

Un poco más abajo aparecieron evidencias de un ataúd de caña ya desintegrado que contenía la osamenta de un joven en posición extendida sobre la espalda, orientado al norte a sur y cuyos pies habían sido amputados. En su mano descansaba una escudilla de cerámica con mango rematado en una cabeza de ornamentos similares a la imagen de la orejera principal del Señor de Sipán. A la altura de su cintura se encontraba una corona semilunar de cobre, decorada con un relieve de un rostro humano. Se encontró también restos de catorce mates o recipientes de calabazas. No tenía armas u ornamentos militares.(Fig. 20)

83  Otros acompañantes

Ampliando la tumba hacia ambos lados fueron apareciendo otros acompañantes del Sacerdote.

 El Primer Ataúd

Era de un joven 1.60 m. De altura de unos 14 a 17 años, estaba colocado hacia el Oeste de la tumba. Lucia en posición extendida sobre su espalda y con la cabeza al Norte en ubicación opuesta al entierro central. Tenía como únicos ornamentos conservados dos discos de cobre de 9cms. Decorados con lentejuelas y existían evidencias de textiles desintegrados.

 El Segundo Ataúd

Era el esqueleto de un niño de 8 a 10 años que llevaba una corona cilíndrica de cobre. Ocupaba transversalmente la mitad norte a los pies del Sacerdote. Sobre una de sus piernas descansaba el esqueleto de un perro. Aquí mismo se encontró el esqueleto de una serpiente hecho nunca antes registrado. Al lado de una de las piernas del niño descansaban un juego de tres recipientes de calabaza.

 El Tercer Ataúd

Correspondía a una mujer joven entre 18 y 22 años en posición de cubito ventral en la misma orientación que el Sacerdote carecía de ofrendas. Sin embargo el brazo izquierdo estaba en una posición forzada dando la impresión de un sacrificio al momento de sellar la cámara. A los pies de la mujer se halló el entierro de una llama en la esquina Nor-Este. En el corto espacio entre el ataúd central y el hombre del lado Oeste se descubrió el esqueleto de una mujer en posición extendida sobre su espalda y con la cabeza al sur. Su edad probable era de 19 a 25 años envuelta en un fardo de tela. En la cabeza llevaba una corona cilíndrica de cobre decorada con un rostro humano en relieve. Este detalle podría confirmar el status de esta mujer.

En las hornacinas del Nor-Oeste y en espacio adyacente se encontraron 22 ceramios y una cerámica “orante”. Mientras que en la hornacina del Sur Oeste se hallaron tres ollas de cerámica. En la hornacina Nor-Este se encontraron 9 vasijas. La hornacina del Sur Este albergaba 4 ollas fragmentadas y dos recipientes de calabaza. En la hornacina central sur se halló dos cajas representando a una iguana. Las cajas estaban aparentemente vacías.

84  LA TUMBA DEL VIEJO SEÑOR DE SIPÁN

a) Los Hallazgos Preliminares

En el lado sur de la pirámide se halló otra tumba intacta de 6 metros de profundidad, ligeramente más pequeña que la anterior, una fosa rectangular de 1.70 x 2.60 m, en cuya sección central se ubicaba el envoltorio.Luego de escarbar la tumba del sacerdote se inició las excavaciones en la parte central superior de la plataforma. Apenas se excavó unos centímetros aparecieron algunos entierros simples, luego restos de llamas asociados a “cántaros ofrendatorias” y huesos de partes desmembradas de cuerpos humanos: tres cráneos, secciones de brazos, un torso, un pie articulado, que aluden a sacrificios ofrendatorias. Se localizaron filas paralelas de cántaros representando personajes sin brazos. Ello corrobora la realización de un final de sacrificio que requiere más estudios. Se encontraron numerosas ofrendas de cerámica escultórica representando a guerreros, músicos y orantes y pocos recipientes asa-estribo. En una sección se encontraron ornamentos y armas de cobre en miniatura (dardos, porras y escudos). Otros estaban dentro de un cuenco y un tercer grupo estaba dentro de mates desintegrados cerca de conchas llamadas “concha – perla”.

b) El Fardo Funerario

El Viejo Señor de Sipán fue sepultado en un fardo funerario que contenía todos los diversos bienes y atuendos usados en vida. Sus únicos acompañantes fueron una joven mujer y una llama sacrificadas y colocadas encima del área de la cabeza del cuerpo del Viejo Señor.

Al localizar la sencilla tumba del Viejo Señor de Sipán, los arqueólogos quedaron sorprendidos de su magnífico contenido: “arañas en oro formaban un primer collar”, vasijas con ofrendas rodeaban el fardo funerario donde se encontraron máscaras, juegos de collares en oro y maravillosas miniaturas engastadas en varios juegos de narigueras entre docenas de otras piezas metálicas. Junto a las osamentas sus más preciados bienes y armas de combate. El Viejo Señor habría sido el primer gobernante de Sipán antecesor del

TAREA ACADÉMICA

Explica:

1. La importancia del estudio de la Tumba del Sacerdote de Sipán.

2. Por qué los personajes que lo acompañaron en su entierro no fueron los mismos que los del Señor de Sipán.

3. Las semejanzas y diferencias entre la Tumba Real y la Tumba del Sacerdote, a través de un cuadro comparativo.

Describe:

4. Las características más representativas de un ornamento representativo de rango que fue encontrado en el entierro sacerdotal, a través de un dibujo Elabora:

5. Mapa conceptual sobre la tumba del sacerdote de sipan y sus acompañantes

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Señor de Sipán por cuatro generaciones, su suntuoso ajuar funerario muestra una sorprendente variedad de bienes tanto funerarios, como de mando, de rango y de culto.

Este personaje, sepultado en la primera edificación de la plataforma funeraria debió ser el más antiguo gobernante del valle. Muchos de los emblemas de rango u ornamentos y

estandartes de su rico ajuar funerario resultan parecidos a los del Señor descubierto lo cual refleja una jerarquía y rol semejantes en diversos momentos de la sociedad Mochica.Probablemente concentraba las funciones políticas y religiosas que se separaron posteriormente, en la época del Señor más reciente. Sus únicos acompañantes fueron una mujer y una llama. Los juegos de ornamentos usados en vida y depositados en la tumba están también referidos a una triple autoridad y a los conceptos del dualismo simbolizados por el uso del oro y la plata.Continuando con nuestra excavación decidimos bajar a una sección de un promedio de 4 x 3 m. al extremo Norte entre dos unidades. Se trataba de explorar la desconocida sucesión arquitectónica en la base del paramento Sur correspondiente al nivel superior central.

Un sospechoso hundimiento en este arcilloso sello arquitectónico sugirió establecer su naturaleza localizándose inmediatamente abajo dos vasijas globulares de engobe blanco, volteadas y ubicadas entre los límites curvos de una intrusión que había cortado los adobes originales de la edificación subyacente. En ese momento no presagiábamos encontrarnos cerca de otro importante descubrimiento. Unos 80cms. más abajo volvimos a localizar otras vasijas globulares erguidas y semejantes. Se trataba de cántaros “cara gollete” de buen acabado englobados en blanco y con diseños en rojo. Sorpresivamente, al centro de la intrusión debajo de una capa de tierra oscura, brilló al sol un hierático rostro humano en oro que decoraba el vientre de una araña primorosamente trabajada en este metal. Progresivamente, las herramientas finas y pinceles fueron exponiendo una curvada superficie con residuos de fibra vegetal sobre la que descansaban diez arañas semejantes. Un impresionante collar aparecía colocado como componente final de un fardo integrado por centenares de placas de cobre y otros ornamentos cubiertos de óxido verdoso. Las vasijas se distribuían a los lados en una fosa angular de 1.60mts. De largo que se proyectaba dentro del perfil Sur, una adecuada y segura protección volvió a sellar momentáneamente la tumba, mientras nuestro personal ampliaba otra sección hacia ese lado bajando progresivamente los 6mts. De profundidad para tener, finalmente después de algunas semanas, la base del recinto funerario completo; una fosa rectangular de 1.70 x 2.60 m. En cuya sección central se ubicaba el envoltorio. La cuidadosa limpieza de todo este nivel expuso ante nuestros ojos el espectáculo de un abultado fardo alargado de 2.30. X 0.80 m. Rodeado de veintiséis vasijas (diecisiete al Este y nueve al oeste).

Sin embargo, sus reducidas dimensiones mantuvieron la estabilidad del relleno y las construcciones sucesivas facilitando una mejor conservación. Se trataban de un entierro de mayor antigüedad y aparentemente más simple. Salvo el sector Sur, los tres límites restantes quedaron perfectamente definidos, no existiendo la posibilidad de otros acompañantes laterales. En contraste con estas características, el collar de oro y volumen del fardo parecían desdecir de una menor jerarquía, manteniendo por el momento nuestra expectativa. El complejo registro siguió procedimientos parecidos a los empleados en las tumbas anteriores. Cada objeto, fragmento o residuo orgánico, una vez definido, debía ser cuidadosamente dibujado, fotografiado y catalogado. La forma de retirarlo fue dictada por su estado de conservación. Lógicamente, muchas piezas metálicas requirieron consolidarse individualmente o estabilizarse en conjuntos unitarios. En todo momento se trató de

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definir capas que indicaban también el orden original del envoltorio. Cada una de estas posibles disposiciones integró diecisiete planos sucesivos de registros y veinticinco gráficos parciales de detalles. Así cualquier objeto, por pequeño que fuera, podría ser fácilmente ubicado para su interpretación, restauración o restitución.

c) Las Joyas u ornamentos

El Viejo Señor, al igual que el Señor de Sipán, utilizó en vida variados ornamentos, emblemas y atuendos para distintas ocasiones y ceremonias propias de su alto rango, investidura semi-divina y poder. A su muerte, diversidad de bienes formaban parte del ajuar funerario para acompañarlo al mundo de los muertos donde según la religión Mochica seguiría ejerciendo los mismos roles y funciones. Se hallaron 54 objetos de oro, entre los que sobresalen un collar con la representación de 10 arañas de oro, 10 sonajeras y varias narigueras, además de otros ornamentos como protector coxales de cobre y piedras semipreciosas.La diversidad de imágenes referidas a divinidades o atributos resulta notable por sus formas y dimensiones. Tres parecen constituir también los más importantes seres mitológicos: el "felino antropomorfizado", el "hombre cangrejo" y la "deidad de los ulluchus". Otros íconos o figuras de menor tamaño pueden ser de segundo orden ritual o menor grado mítico (máscaras realistas o pequeños personajes con serpientes).

El impresionante collar de arañas en oro reposaba sobre el área correspondiente al torso (Fig. Nº 22), considerando que al extremo Sur, entre láminas de cobre fragmentado se distinguían apenas los huesos craneanos del cuerpo que encerraba esta masa de objetos de metal originalmente cubiertos por un envoltorio de fibras vegetales, hoy desintegradas y lográndose recuperar un protector coxal (Fig. 23)

Notoriamente el formato de esta tumba resultaba diferente al de las cámaras del “Señor el “Sacerdote” y el “guerrero”. El recinto funerario fue originalmente excavado como una fosa elíptica que en su base tomaba rectangular, careciendo del techo de maderas, hornacinas laterales y evidentemente, ataúd.

87  LA TUMBA DEL JEFE GUERRERO

Fue encontrado en una tumba simple en un ataúd de caña con restos de telas y coloración roja y blanca. Se trata del esqueleto extendido de un hombre adulto con la cabeza al sur con el cráneo cubierto de textiles y láminas de cobre. Portaba muchos textiles, varios objetos metálicos como dos orejeras circulares de madera de cobre dorado con mosaicos disgregados, un barbiquejo, un búho de cobre con alas extendidas, (Fig. Nº 24) pectorales de concha y sobre el tórax una máscara de cobre y láminas metálicas que seguramente eran parte de un emblema se halló los restos de una porra encontrada en el entierro. También en la parte inferior aparecía una corona metálica, dos vasijas de cerámica tipo asa estribo atribuidas a las fases rentables de la Cultura Moche, igualmente varios objetos de cerámica.

 LA TUMBA NUMERO CATORCE: “EL CUARTO PERSONAJE DE LA ÉLITE MOCHICA” a) Los Hallazgos Preliminares

Dos décadas después del impresionante descubrimiento del Señor de Sipán, un nuevo e importante hallazgo vuelve a inquietarnos sobre el misterio de su señorío. El descubrimiento de la tumba de otro señor moche en el complejo arqueológico de Sipán permite seguir avanzando en la reconstrucción de la antigua civilización mochica que gobernó en la costa norte de Perú hace 1.700 años y cerrar un enigma que llevaba abierto más de 80 años. Es que el cuarto personaje representado en la escena de “La Rebelión de

los Artefactos” -el mural encontrado en 1925 en el que aparecen cuatro personajes

trayendo orden y paz al mundo (dos sacerdotes, el Señor de Sipán y un cuarto por descubrir)- era todavía una incógnita hasta ahora. (Fig. nº 25)

(Fig. Nº 25 Danza de Presentacion o Sacrifico de prisioneros)

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Según las primeras investigaciones realizadas por el arqueólogo Walter Alva, la nueva tumba descubierta en el complejo arqueológico de Sipán pertenecería al cuarto personaje de élite mochica. Alva preciso que este hallazgo se trata de un personaje de la nobleza mochica de una o dos generaciones antes del señor de Sipán, es decir que tendría una antigüedad aproximada de 1800 años. En esta cámara funeraria de 3.0 x 3.0 m. Cubierta de vigas de algarrobo se ha encontrado este personaje sepultado en el extremo suroeste de la plataforma funeraria y no tenía guardián, en cambio el señor de Sipán fue sepultado en el centro de la plataforma funeraria, es decir ocupando el núcleo de la estructura, Alva recordó que este personaje esta después del Señor de Sipán, del sacerdote y la sacerdotisa. El patrón de enterramiento es muy semejante a los antes mencionados, ya que hay un techo de madera cubriendo la cámara funeraria y al centro el ataúd de madera con amarras de cobre dorado.

En la Descripción de los personajes en la escena de “La Rebelión de los Artefactos”. “El primero es el señor, luego el sacerdote, y después la sacerdotisa y este cuarto personaje

vendría a ser una especie de sacerdote, a pesar que también tiene armas, o guerrero o

en todo caso se trata de uno de los personajes de la cúspide del poder en la época mochica. Todavía no se sabe de qué personaje se trata. Por sus ornamentos, emblemas encontrados podría tratarse de un jefe militar” (Fig. Nº 26). Alva expreso que este nuevo personaje corresponde a la tumba numero 14 hallada dentro del complejo arqueológico de Sipán. Tenemos las tumbas del señor, viejo señor de sipan, sacerdotes y jefes militares. Además es tercer ataúd de madera hallado en este sitio arqueológico, los demás personajes fueron enterrados en ataúd de caña, lo que significa que estamos frente a un personaje importante y de alta jerarquía. Luis Chero Zurita, arqueólogo residente del complejo arqueológico de Sipán sostuvo que se han tomado muestras del techo de madera de vigas de algarrobo a fin de ejecutar el fechado radio carbónico que permitirá saber la edad exacta en la que fue sellada la tumba del nuevo descubrimiento del

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