2. ESTADO DEL EMPRENDIMIENTO Y SU CONTEXTO
2.4 UN CONTEXTO REGIONAL CON UNA LECTURA ECONOMICISTA
El contexto problémico desde el cual se ubica este marco teórico, a manera de referente espacio-temporal, está localizado en Ibagué como ciudad capital del Departamento del Tolima, en la República de Colombia. El Departamento del Tolima está ubicado en el centro de Colombia dentro de la denominada región andina conformado por el Este con el piedemonte de la cordillera oriental, por el Oeste con el piedemonte de la cordillera central, incluyendo sus cúspides, y entre estos, dos planicies que hacen parte de la cuenca alta del río Magdalena, en el cual predominan los seis pisos térmicos referenciados por la literatura.
El nivel de desempleo de Ibagué viene siendo el de los más altos de Colombia en los últimos cinco años, siendo del 20,8% a finales de 2003 y alrededor del 16% a finales de 2004 con nivel de subempleo del 41,5%. La tasa de ocupación de la ciudad está en alrededor del 56,8%, con 182.000 personas ocupadas frente a 230.000 personas económicamente activas y frente a una población aproximada de 444.460 habitantes (Gobernación del Tolima y Cámara de Comercio de Ibagué, 2004). Lo anterior evidencia problemas de desempleo no sólo friccional y coyuntural, sino también estructural para la ciudad.
Además, entre las personas ocupadas un 33,9% laboran en el sector comercio, 25,4% en servicios comunales, sociales y personales, 17,6% en la industria, estando concentrada la mayor ocupación en población entre 25-55 años de edad con el 76,9% respecto al total de ocupados (Banco de la República, 2004).
Mientras tanto el Tolima presentaba un nivel de desempleo del 18% frente al promedio nacional por departamentos del 14,1%, y un nivel de subempleo del 39,2% frente al promedio nacional del 31,5%.
En el departamento iniciaron actividades 447 sociedades con capital por $13.906 millones, pero fueron disueltas 205 empresas con capital por $36.686
millones (Informe Cámara de Comercio de Ibagué, 2004)6, presentándose casos tan significativos como Teletolima S.A., Electrolima S.A. y algunas medianas empresas de textiles y prendas de vestir; lo anterior evidencia alto nivel de disolución empresarial y un saldo negativo de capital invertido para el departamento.
De otro lado, el peso de las exportaciones del Tolima en el contexto nacional continua demasiado bajo, ya que en el 2004 representó sólo el 0,10%, conformado por el 0,19% de las exportaciones de bienes no tradicionales y el 0,22% de las exportaciones de bienes tradicionales. A pesar de que el ATPDEA mejoró la balanza comercial del Tolima, esta continuo siendo deficitaria por US $13 millones.
En el sector financiero del departamento las fuentes de recursos en el 2004 alcanzaron $778.538 millones frente a $549.055 millones, mientras que la cartera comercial creció 21,9%, la de consumo creció 18,7% especialmente para financiar compra de vehículos, y la cartera de vivienda disminuyó 17,5%, lo que evidencia que continuamos generando ahorro, el cual una parte es absorbido por otras plazas diferentes al Tolima, y el que es absorbido en el Tolima, una importante proporción corresponde a actividades no necesariamente productivas para la región.
Todo lo anterior evidencia falta de una mayor actitud y capacidad colectiva para generar iniciativas empresariales que incidan en la absorción de talento humano, en el aprovechamiento de los recursos financieros generados por la región y en una mejor posición competitiva frente a otras regiones del país para mejorar las condiciones de vida del Tolima.
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6 Este informe de la Cámara de Comercio de Ibagué (Tolima, Colombia) fue presentado en marzo de 2004, indicando que el círculo de Ibagué representa el 83% del departamento.
De otro lado, en la región hasta ahora se está empezando a incursionar en acciones de emprendimiento y empresarialidad, en su gran mayoría generadas por motivadores externos ó foráneos como la cátedra Ceinfi ó experiencias formadoras y de acompañamiento, las cuales vienen acompañadas de marcos conceptuales basados en lo técnico-administrativo, con contenidos tan genéricos como el fenómeno de la “globalización” ó tan foráneos como las prácticas anglosajonas (outsourcing, reingeniería), ó tan puntualmente dispersos que disponemos de información no sistémica, frente a las cuales es urgente alimentar contenidos con elementos culturales y socioeconómicos próximos a nuestro entorno, y con un referente epistemológico distinto al tradicional mecanicismo predominante por más de 200 años (y en función de profundas y contradictorias relaciones de dominación) a fin de superar el simple diseño técnico-administrativo y de promover un emprendimiento con mejores niveles de identidad, apropiación e integración respecto a nuestro entorno, de lo contrario seguiremos actuando bajo predominantes y aislados intereses individuales, llegando a vivir un panorama igual ó más critico que el referido inicialmente.
Hoy, muchos centros educativos en Ibagué y el Tolima, desde el nivel primario hasta el nivel superior, replican el emprendimiento, promoviendo la conformación de empresas, de manera aislada, puntual y con bajo perfil conceptual sin articulación a una visión colectiva de largo plazo asociada al deber ser, lo que se evidencia en la proliferación de “muestras empresariales” y “ferias empresariales”, en donde predomina el activismo teórico-empresarial, que en la mayoría de los casos terminan en ideas ó emprendimientos de papel, ó emprendimientos de mostrador en un evento de los antes citados, como cumplimiento a una calificación ó nota académica, como una “muestra estética” del trabajo realizado por parte de orientadores y directivos académicos, en donde el centro, el contenido y la base conceptual no rebasan la simple propuesta de una empresa ó una producto ó servicio con las características que se ofrecerían en el mercado, continuando como organismos vivos, con la
profunda ceguera de dejar de asistir, participar y generar procesos de emprendimiento vivos, dinámicos, armónicos y sustentables.
Si no desarrollamos un marco conceptual del emprendimiento (y no sólo “empresarial”) como organismo vivo con plenas facultades para evolucionar permanentemente, con una visión de largo plazo basada en contenidos y elementos propios de la realidad y el entorno regional, continuaremos emulando el camino del “benchmarking” sin conciencia colectiva de nuestras posibilidades y potencialidades, sin identidad por nuestra región, y, bajo la aceptación conformista de ver nacer un mínimo de empresas sobrevivientes, basadas esencialmente en lo técnico-administrativo y en el lucro individualista, lo que facilitará agravar hacia el futuro los serios problemas de desequilibrio ambiental en lo social, económico y cultural (contaminación, desempleo, pobre calidad educativa, baja capacidad de emprendimiento, desarraigo) y de dependencia que enfrentan Ibagué y el Tolima.
2.5 PERCEPCION Y VISION ACTUAL DEL EMPRENDIMIENTO ENTRE