Volar en autogiro
USO COMERCIAL DE AUTOGIROS
Algunos campos de aplicación habitual para los autogiros, son: observación civil y militar, fumigación, recreación, transporte de carga y personas; entre otros. Observación
La primera aplicación práctica que se le dio a los autogiros fue la observación mi- litar en el frente de combate. Un individuo a bordo, comunicaba por radio a otro en tierra firme la información de donde caían las bombas, para “corregir la puntería”.
Actualmente los militares usan aviones robóticos o radiocontrolados; llamados UAV (Unmanned Aerial Vehicle), muy costosos (pero los paga usted). Algunos, son tan elaborados, que pueden desplegar “bombas inteligentes” y practicar el “asesinato selectivo” entre otras cretinadas.
Sin embargo, en las autopistas o en los servicios de control de incendios forestales, siguen siendo muy útiles las aeronaves livianas y pequeñas de observación.
Los autogiros se prestan al dedillo para estas tareas, por su capacidad de vuelo lento y capacidad de aterrizaje en lugares poco adecuados para un avión.
Fumigación
Determinadas siembras se deben proteger del viento, mediante árboles que rodean la periferia del campo. Antes de la cosecha se deben aplicar agroquímicos y la presen- cia de los árboles constituye un obstáculo para el uso de aviones convencionales.
en parcelas relativamente pequeñas y requieren que un avión ande a los saltos para bajar lo suficiente y llegar a cubrir bien la cosecha.
Por lo general, estos campos son pequeños (chacras) y no se pueden fumigar por medio de sistemas de tecnología avanzada, porque no se justifican los costos.
Las aeronaves de alas rotativas tienen dos ventajas fundamentales:
a) Pueden volar bajo y despacio para regar el agroquímico a la altura necesaria, así como ascender muy empinadamente y efectuar virajes cerrados para sortear una línea de árboles.
b) El flujo de aire descendente del rotor, ayuda al soplar hacia abajo el agro- químico y refuerza su aplicación en lugares recónditos, inaccesibles de otro modo.
Si bien no todas las tareas que puede desempeñar un helicóptero las puede hacer un autogiro, el rociado de agroquímicos en algunas circunstancias bien puntuales podría ser efectuado por estas aeronaves.
Rendimientos de casi 40 hectáreas por hora son realistas, según me confiara el fabricante brasileño de autogiros Don José Montalva.
Me animaría a decir que el futuro de los autogiros livianos para la aspersión de agroquímicos se presenta muy promisorio, a condición de soslayarse algunas trabas burocráticas, tan arraigadas en la aeronáutica civil.
Recreación
Al presente, los autogiros están restringidos a fines recreativos a nivel mundial, casi en su totalidad.
Como muchos aviones ultralivianos, estas aeronaves tienen en común peso, poten- cia, consumo de gasolina y mantenimiento muy reducidos; así como la posibilidad de usar una pista de despegue y aterrizaje pequeña, ya que solo requieren unos pocos metros para su despegue y casi nada para su aterrizaje.
Los autogiros son ligeramente más baratos que los aviones ultralivianos en el campo de la aviación recreativa.
Si bien la diferencia de costos es insignificante para un bajo número de horas de vuelo por año, aumenta en la medida en que crece esta cifra.
También es de notar la comodidad del hangaraje del autogiro. Donde entra un avión entran cuatro o cinco autogiros.
Todo lo precedente, permitirá ubicar los campos de aviación cerca de la ciudad, donde los costos y las dimensiones requeridas los tornarían prohibitivos para avio- nes convencionales –incluso los mas pequeños– con el aliciente de permitir tener contacto con el vuelo a pocos minutos del hogar durante escapadas cortas.
Por lo expuesto, el costo no es un elemento clave en la decisión entre adquirir un avión o un autogiro ultraliviano, pero para las escuelas de vuelo que trabajan una gran cantidad de horas semanales, este detalle puede llegar a ser una diferencia significativa a favor del autogiro
Me animo a anticipar que también veremos crecer mucho el parque de autogiros para recreación apenas se limiten de modo realista las imposiciones de la aeronáutica civil.
Transporte
Hubo un exitoso servicio de transporte en autogiros, en Gran Bretaña duran- te la década del 60. El Rotodyne transportaba pasajeros entre el aeropuerto y las ciudades (viaje que a veces es más largo que una escala internacional) a un precio competitivo.
También hubo autogiros comerciales para dos pasajeros como el Air & Space 18 y el Mac Culloch J2, además de intentos para fabricar máquinas mayores, que no prosperaron.
La empresa Goen Brothers Aviation, ganó recientemente una licitación para pro- veer en China un medio aéreo de transporte dentro de las ciudades. Su autogiro
Hawk 4 está impulsado por una pequeña turbina que lo mueve silenciosamente
en las ciudades congestionadas, pudiendo aterrizar y despegar desde cualquier azotea gracias a su sistema de despegue en salto (Jump Take Off) y su rotor de paso variable.
Los chinos, vieron rápidamente las ventajas de contar con servicios de traslado urbano de tipo corporativo a un tercio del costo del que brindan los helicópteros y con mejores márgenes de seguridad. Adquirieron en un multimillonario convenio, 250 aeronaves de tipo Hawk 4.
A la hora de elaborar esta nota (año 2006) ya había pruebas realizadas para la certificación de esta máquina.
No temo equivocarme al asegurar un próspero futuro a los autogiros en esta aplicación.
Antes de poder tomar una decisión, al momento de seleccionar o diseñar un autogiro para el uso comercial, se debería conocer de antemano bajo que condiciones puede ser más viable -eco- nómicamente hablando- un autogiro respecto a otro tipo de aeronaves.
En muchas oportunidades, está plenamente justificado diseñar una aeronave para un determinado propó- sito o bajo determinadas condiciones de uso.
Por ejemplo, en Gran Bretaña se usó con éxito el autogiro Rotodyne, para el traslado de pasajeros desde un aeropuerto a una ciudad cercana.
El Rotodyne, que ya mencioné, aunaba las ventajas del despegue y aterrizaje ver- tical de un helicóptero con la gran capacidad de carga y velocidad de vuelo de un avión de corta distancia.
La factibilidad económica es un factor importante al momento de decidir si el autogiro será útil en el área en la que se lo desea utilizar, para determinar así las características del diseño y sus condiciones de operación.
Un autogiro de bajo costo para uso recreativo o una máquina potente con capacidad para levantar un sistema de 100 litros para el rociado de agroquímicos, son algunos de los ejemplos que se me ocurren realizables de inmediato.