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Vanguardias y contemporáneos

1.2. Contextos de Clarice Lispector

1.2.4. Vanguardias y contemporáneos

Brasil fue una de las colonias portuguesas hasta el siglo XIX. En 1822, el

príncipe regente y heredero del trono lusitano se enfrentó con su padre y declaró la independencia, coronándose emperador. La nueva fase trajo como consecuencia el despegue industrial de la ex colonia que logró consolidar- se en los mercados internacionales como proveedor de productos agrícolas tropicales como el café; su cultivo constituirá desde entonces la actividad económica dominante en el país.

Antes del siglo XIX la historia estética del Brasil se resume en tres grandes

etapas: la literatura de viajes y las crónicas en el siglo XVI, el barroco y el rococó durante el XVII y el neoclasicismo en el XVIII. El cambio de siglo fue

crucial para un país que se mantenía en la búsqueda constante de una identi- dad nacional. También fue determinante para su historia política, económica, social y literaria. Los historiadores se han encargado de dividir este proceso en dos grandes fases:

a) El siglo XIX, donde se sucedieron el romanticismo, el realismo, el na-

turalismo, el parnasianismo y el simbolismo. En el desarrollo de estas corrientes literarias y en general, artísticas, los brasileños se encontra- ban en una búsqueda de identidad que los definiese como una cultura y una sociedad con características propias; esta búsqueda surgió como una preocupación compartida por los escritores brasileños. También coincidían con el análisis crítico de cuestiones como el mestizaje y el crisol de razas, las potencialidades de la nación brasileña en todos los aspectos.

b) En la segunda fase, la correspondiente al siglo XX prevalecen las co-

rrientes literarias bautizadas como premodernismo (Alfonso Lima Ba- rreto), modernismo (Mario de Andrade), narrativa rural (José Benito Monteiro Lobato), social (Graciliano Ramos), regional con color local

(Jorge Amado), crónicas urbanas (Carlos Drummond de Andrade), na- rrativa de experimentación (João Guimarães Rosa y Clarice Lispector) y la narrativa de la gran ciudad (João Antonio, quien supo lidiar con el tema al diseccionar la vida gris y miserable de los suburbios de São Paulo y José Rubém Fonseca, al escribir sobre Rio de Janeiro, mostró un gran manejo de las contradicciones sociales y el aislamiento en las metrópolis). La literatura de inicios de este siglo presenta un vínculo con la realidad brasileña, a excepción de las narraciones que correspon- den a la literatura fantástica, la que plantea una búsqueda interior o de creación de mundos simbólicos.78

En esta «narración arraigada» se expresa la denuncia directa de injusticias en el plano social, familiar o interpersonal; además de la utilización de la ironía, la sátira y el humor para mostrar las debilidades, hipocresías, vicios y contradicciones de la sociedad. Reina una voluntad de movilizar conciencias y buscar la adhesión del lector. El autoritarismo del poderoso sobre el más débil es uno de los ejes temáticos más manifiestos, así como la violencia, especialmente en aquellos cuentos situados en el ámbito rural y en las me- galópolis actuales.

Según Olga de Sá, en la década de los 20 la narrativa brasileña ya tenía cierta inventiva verbal, extendiéndose el dominio de la palabra sobre las regiones más complejas e inexpresables. Son los románticos de los años 30 los que dominan con vocabulario y construcciones pero no llegan a dar una demostración de una verdadera fuerza mental y la literatura brasileña todavía no alcanza una forma de pensar en materia verbal. Es Clarice Lispector la que retoma el «linhagem de invenção». Procurando así crear una forma de cono- cimiento del mundo y de las ideas y utilizando la lengua como instrumento para llegar a esos dominio poco explorados por la mente:

78. Para tener un mayor panorama de la Generación del 45 Mata y Crespo recomiendan Panorama de nova

posia brasileira (1951) donde muestra un ejemplo de la reacción contra el abuso y desgaste de algunos logros

modernistas: el coloquialismo, el poema-broma, el verso libre, el gusto por lo anecdótico y un neonativismo nacionalista y pintoresco. MATA, Rodolfo y CRESPO, Regina, «Presente de la literatura brasileña», Op. Cit. Consul- tada en http://www.letraslibres.com/index.php?art=9086. Consultado en el 13 de agosto del 2007.

1o) Fazer da ficção uma forma de conhecimento do mundo e das idéias; e como

isso, entregando-se a uma aventura da expressão,

2a) tenga agir sobre a língua, como instrumento, para chegar a esses domínios

pouco explorados de la mente (...) Cria «imagens novas», «novos torneios», associações incomuns. Sua meta é penetrar no mistério acerca do home.»79

Como observamos en la primera parte del presente estudio, Cerca del co- razón salvaje, es una obra decisiva para la prosa brasileña, a la que dio un giro. En 1943, António Cándido, advirtió la novedad y la osadía del libro de la joven autora. En sus palabras dice que es un intento de llevar la lengua a dominios poco explorados, forzándola a adaptarse a un pensamiento lleno de misterio, para el cual sentimos que la ficción no es un ejercicio o aventura afectiva, sino un instrumento real del espíritu, capaz de hacernos penetrar en algunos laberintos retorcidos de la mente:

Es así como la literatura de Lispector está caracterizada por escribir dramáticamente, donde el lenguaje a su vez es un drama que expresa, con el ritmo y la cadencia de un estilo muy personal, el lado agónico o extático de los seres que evoca; dramas casi sin trama, porque a Clarice le interesa menos el enredo y el tiempo cronológico que la forma discontinua y fragmentada de expresar una experiencia interior, un trance visionario o, incluso, un pensamiento o concepto.80

Inconscientemente heredó los elementos existencialistas y de los movi- mientos de la época, tal como señaló Sergio Lima en sus estudios sobre la autora, siendo el existencialismo sartreano el que predominaba en los años 40. «Apesar de Lispector declarar de viva voz que não procede tal aproxi- mação, a crítica toda que merecerá posteriormente, sem levar em conta sua própria posição explícita, não evitará de a relacionar com narrativas de cunho existencialista.»81 También se contagia de pinceladas surrealistas, con las que,

79. DE SÁ, Olga, A escritura da Clarice Lispector, Editora Vozes, Brasil, 2000, p. 130.

80. HAUTOUM, Milton. «Pasión y delirio en Clarice Lispector», Babelia, El País, 28 de septiembre de 2002.

81. LIMA, Sergio, «Clarice Lispector, Cirlot, Kristeva e Duras: A voz do coração selvagem», Revista de cultura no.

9, Fortaleza, São Paulo, febrero de 2001. Sergio Lima vincula a Lispector identidades extraliterarias contempo- ráneos a la autora como lo son: Colette Tomas, Gisele Prassinos, Alberto Savinio, André Piere de Mandiargues, George Bataille, Remedios Varos, Leonora Carrington, Julien Gracque, Juan Eduardo Cirlot, Unica Zurn y Anaïs Nin, entre otros.

según Lima, se abrirán caminos inéditos para los cuestionamientos de Clarice y la forma insólita de sus extrañamientos.

Posteriormente, en los años 70, se notó más esta «literatura de resistencia», que según los investigadores Mata y Crespo recurrió a técnicas en las que se mezclaban registros documentales, testimonios, reflexión crítica.82

El panorama actual de la narrativa brasileña es muy complejo, por el pro- ceso histórico que ha pasado, por el tamaño de su país y su desarrollo des- centralizado –como suele suceder en las grandes ciudades. Sin embargo, Mata y Crespo observan dos líneas fundamentales: la primera identificada con el legado de João Cabral de Melo Neto, con cuidado constructivista de la forma y con el del Concretismo, que absorbe el interior y pone énfasis en la materialidad del lenguaje, el diálogo interartístico, la traducción como aprendizaje y recreación, y cierta productividad con la invención.83 Por otro

lado, la contraofensiva de los concretistas y los que siguieron su camino pro- pio. Es decir, restauraron la tradición más ecléctica y libre del modernismo posteórico (cultivo a la imagen como herencia del surrealismo, la defensa de un espacio para la subjetividad) y una autoconciencia del compromiso del quehacer literario.84

Clarice Lispector corresponde a la época de los 40 y se la conoce en los años 50 y 60. Si bien, la narrativa brasileña de las últimas décadas ha estado

82. Érico Veríssimo en su obra Incidente em Antares, Ignácio de Loyola Brandão en Zero, Ivan Ângelo en A

festa y Fernando Gabeira en O que é isso, companheiro?. Más adelante Rubem Fonseca al escribir sobre Río

de Janeiro, mostró un manejo de las contradicciones sociales y el aislamiento en las metrópolis, y se trans- formó en una referencia importante para muchos autores recientes. En nuestro tiempo es Cidade de Deus, Paulo Lins. Citado en MATA, Rodolfo y CRESPO, Regina, «Presente de la literatura brasileña», Op. Cit. Consultada

en http://www.letraslibres.com/index.php?art=9086. Consultado en el 13 de agosto del 2007.

83. Se pueden citar a autores como Sebastião Uchoa Leite, Francisco Alvim, Duda Machado, Régis Bonvicino, Josely Vianna Baptista, Nelson Ascher, Arnaldo Antunes, Frederico Barbosa, Carlito Azevedo y María Esther Maciel. Según MATA, Rodolfo y CRESPO, Regina, «Presente de la literatura brasileña», Op. Cit. Consultada en http://www.letraslibres.com/index.php?art=9086. Consultado en el 13 de agosto del 2007.

84. Marta y Crespo incluyen en esta línea a Manoel de Barros, Ferreira Gullar, Lêdo Ivo, Thiago de Mello, Adé- lia Prado, Hilda Hist, Orides Fontella, Affonso Romano de Sant’Anna, Cláudio Willer, Marco Luchesi, alexei Bueno, Floriano Martins, Eucanaã Ferraz y Moacir Amâncio, entre otros. MATA, Rodolfo y CRESPO, Regina,

«Presente de la literatura brasileña», Op. Cit. Consultada en http://www.letraslibres.com/index.php?art=9086. Consultado en el 13 de agosto del 2007.

marcada por la necesidad de superar los orígenes, así como de cuestionar su propia modernidad85 y postmodernidad, Lispector llega a la superación por

medio de una búsqueda de lenguaje, con legados inconscientes del moder- nismo, surrealismo, concretismo y del existencialismo, es decir, de todas las Vanguardias. La situamos así en pleno momento de transformación del país donde ella se crió: Brasil.

85. Sobre esta aplicación DE OLIVEIRA CASTILHO Angélica profundiza más en su tesis Clarice Lispector e Nelson Rodrigues: modernidade e tragicidade, presentada a la Unviersidade Federal do Rio de janeiro, 2006. Sostiene

que «Clarice Lispector e Nelson Rodrigues são polêmicos e complexos. Ambos escrevem sobre questões in- quietantes e inerentes à natureza humana e sobre a dimenão que estas possuem na sociedade burguesa. São autores que expıem realidades sufocadas, camufladas e mesmo proibidas das personagens, demonstrando com isto o grau de tragicidade oculto pela aparência da vida cotidiana.», p. 12