LA VIOLENCIA SIMBÓLICA Y EL CONTROL POLÍTICO
4. OTROS VEHÍCULOS DEL DISCURSO
La diversificación de las inversiones fue una práctica muy frecuente entre la dirigencia nacional y regional, en los inicios del siglo XX y entre ellas, o como complemento a las actividades industriales o agrarias, se hacían inversiones en la prensa escrita, para alcanzar otros objetivos, como los siguientes: promover el comercio de sus productos, regentar el frente político y sobre todo tratar de influir sobre las innumerables manifestaciones del espectro ideológico-simbólico tales como la moda, los deportes, el entretenimiento, las “buenas costumbres”, la salud, lo religioso y las visiones sobre el paisaje139. La prensa desde su aparición, y por extensión los medios masivos de comunicación, cada vez más vienen jugando, el papel de fuente de las verdades sociales, como antaño lo fuera la iglesia, pero con una diferencia sobresaliente y es que proyectan la sensación de ser permeables a los
138 Wright Mills, C. La Elite del Poder. México: Fondo de Cultura Económica, 1957. Pág. 322
139 Véase a este respecto: RIVERA, Carmen Cecilia, et al. De María a un mar de caña. Universidad
cambios impuestos por el tiempo. Día tras día mejoran sus procesos técnicos de impresión, presentan las noticias de último momento y cada edición, en apariencia, es diferente. En efecto los capitalistas vienen aprendiendo la importancia de proyectar la renovación, dentro de la tradición. De suerte que para ampliar o conservar su posición dominante, no han dudado en apelar al viejo principio de, si es necesario, revolverlo todo, para que todo siga igual. Por ello en la prensa les vemos pasando, con naturalidad, de posiciones liberales a consignas ultra conservadoras y luego a la inversa. Durante un período son gobierno, en el otro “oposición”. A manera de ejemplo bastará recordar que en los años 20, el periódico El Tiempo, de circulación nacional, fue muy liberal, pero luego cambiaría para tratar de estar siempre aliado al poder.
“En aquellos días, su primera época, El Tiempo fue un periódico de estricta vanguardia, liberal en el sentido más propio del término, baluarte de la oposición al régimen conservador, instrumento expresivo de los sectores jóvenes progresistas que impulsaron una política de cambio culminada con éxito en 1930 con la elección al poder de un liberal, el presidente Olaya. El Tiempo fue anfitrión entonces de una ideología secular que hacia contrapeso a la formidable influencia del clero en la política colombiana. Hospedó también la protesta antiimperialista contra las invasiones de los Estados Unidos a los territorios del Caribe y Centroamérica como la Nicaragua de Sandino al final del tercer decenio. Fue vocero de la poesía, la caricatura y las ideas más audaces de aquellas agitadas y pujantes calendas”140.
Respecto de la prensa regional, ha acontecido casi lo mismo, pues el sector dominante con sus alas en los partidos, liberal y conservador, han fundado periódicos para sostener sus disputas políticas por el control del territorio, en ocasiones con discursos abiertamente conservadores y en otras oportunidades siguiendo incluso propuestas de tinte casi “subversivo”. La particularidad del negocio de los medios masivos de comunicación en manos del capital consiste en hacer dinero pero utilizando un personal que, paulatinamente va asimilando su rol de portavoces de los intereses de sus propietarios. Por ello los comunicadores se dicen así mismos “formadores de opinión”, es decir que son los encargados de construir sobre la masa, los consensos o los disensos, que utiliza el empresario de acuerdo con sus necesidades. La prensa ha resultado ser un arma política prodigiosa porque ha logrado imponer con éxito el individualismo y la moral burguesa, a nombre de la libertad y por medio de los más sutiles mensajes que introducen en cada una de sus secciones. Las páginas editoriales y las sociales, a pesar de la frivolidad de estas últimas tienen el valor de la efectividad que llega al subconsciente. Pero,
“No obstante, la utilización política de la imagen no debería reducirse a los intentos de manipulación de la opinión pública. Entre la invención del periódico y la invención de la televisión, por ejemplo, las caricaturas y las viñetas han realizado una aportación fundamental al debate político, desterrando la mistificación del poder y fomentando la participación de la gente sencilla en los asuntos del Estado. Esos dibujos consiguieron dichos objetivos mediante la presentación de temas controvertidos de una forma
simple, concreta y memorable, y mostrando a los principales actores del drama políticos como mortales falibles y en modo alguno heroicos”141.
Valga la advertencia porque, leídos con atención, los artículos periodísticos presentan puntos de vista a veces discordantes (aunque no sobre lo fundamental), pero en Colombia la tradición es que el empresario conserva una disciplina de hierro al interior de sus negocios y la disidencia es duramente castigada con la censura o el despido. No será necesario indicar aquí los casos porque el pasado y el presente están llenos de ejemplos.
Volviendo sobre la importancia simbólica de los retratos, tenemos que ellos ocupan un lugar muy importante en las primeras páginas del periódico conservador Correo del Cauca. En los primeros meses de 1929, siempre aparecían en promedio 7 retratos o caricaturas (estas últimas firmadas por el español Sánchez Flipe) de individuos de la dirigencia política nacional o de los personajes internacionales más sobresalientes de la época y por quienes tenían alguna marcada simpatía: Pio XI, diputados y ministros conservadores, entre otros. En sus páginas, además de los artículos regularmente entendidos como políticos, estaban las columnas de opinión, la publicidad de productos para combatir la anemia, o los dolores, y los actos sociales como conciertos, bodas y primeras comuniones. Justamente, el 28 de febrero registra el matrimonio de: José María Caicedo, “un empleado honrado”, con Isabel Tejada, “dama virtuosa y de atractivos morales” y se indica que el 2 de marzo se cazarán Pedro Giusti “caballero de hidalguía, luchador incansable” con María Josefa Velazco
141 BURKE, Peter. Visto y no visto, el uso de la imagen como documento histórico. Crítica. Barcelona
Zamorano “Dama de la distinción, de la gentileza”. Dichas expresiones nos llevan a recordar que en el forcejeo por el control del territorio, también los grupos más influyentes buscarán a toda costa asignarle a cada sector social una posición determinada y, como se trata de una sociedad eminentemente patriarcal, a la mujer se le asigna un papel subsidiario. Poco importa aquí que la prensa sea reconocida como un espejo deformado de la realidad, porque entre líneas captamos que con la exaltación a la virtud y la distinción se intenta relegarlas a un segundo plano.
Con la sustitución de las viejas relaciones sociales de tipo cuasi feudal por el sistema capitalista de producción, para la mujer las condiciones de vida no cambian mucho, simplemente al antiguo rol se le suman las responsabilidades que le impone el hecho de ser ahora incluidas en el mercado laboral. En 1924
“Las mujeres obreras vinculadas con las trilladoras y con las primeras fábricas representan el 96% de la mano de obra femenina, lo que muestra que en esta primera fase de industrialización en la ciudad, la participación de la mujer obrera se presenta de manera mucho más intensa que la del hombre. Esta diferencia en la vinculación al mundo fabril se encuentra asociada con varios factores, entre los que se pueden mencionar los siguientes: la industria productora de bienes de consumo caracterizada por un bajo nivel de inversión en capital y, la alta demanda de trabajo manual que favorece a las mujeres que cuentan con ventajas comparativas por el tipo de saberes acumulados y habilidades incorporadas, (…) Complementariamente y en consonancia con un patrón de explotación, la mano de obra femenina ha sido significativamente más barata, lo que se traduce en una mayor explotación de las trabajadoras y en un incremento en las tasas de ganancia para los empresarios, tal como se comprueba en el caso de las trilladoras, donde la diferencia en los jornales de las mujeres con respecto a los jornales de los
hombres llega a ser hasta tres veces inferiores y, al menos, dos veces menor”142.
De manera que a más de ser sometidas al convencional trabajo domestico, la modernidad les impuso la explotación asalariada en el trabajo fabril y en los últimos tiempos, como veremos luego, especialmente en el sector terciario de la economía. La paradoja está en que, a pesar de ese pequeño cambio que más adelante propiciaría la sensación de la llamada “liberación femenina”, los sectores de mentalidad conservadora la combatirían con toda clase de comentarios. En la revista mensual de la biblioteca del Centenario Bibliotecas y Libros, por ejemplo su director, el sacerdote Alfonso Sawadzky, aparte de que escribió muchos artículos para exaltar sus propias acciones y la de los nobles personajes de la época, expresaba su repudio por:
“…esta hora disolvente de feminismos anticristianos..(….) No gana la sociedad con señoras que saben medir gasolina y poner aceite lubricante al carro, y no saben disponer almuerzo sano para sus hijos ni dirigir la cocina...”143.
Para naturalizar las diferencias, la violencia y la exclusión es que el sector dominante ha estructurado una visión del mundo orientada al conjunto de la sociedad, una ideología patriarcal, patrimonialista y en consecuencia anticomunista. Por ello en la revista Correo del Valle “Revista ilustrada, industrial y noticiosa fundada en 1894”, el 4 de julio de 1943 el señor José Scarpetta anunciaba con júbilo el renacer de
142 BERMUDEZ RICO, Rosa Emilia: Mujeres obreras y Construcción de Identidades Sociales, Cali
1930- 1960. Pág. 20.
la doctrina Monroe, porque según él daría como fruto la unión de América en la OEA y la llegada de la doctrina de la seguridad nacional. Por aquellos años también circulaban periódicos como El Relator, del liberal Hernándo Zawdzky, El Crisol, también del mismo partido y el Diario del Pacífico de filiación conservadora y auspiciada por los comerciantes e industriales como Carvajal y Cia. Fueron órganos en los cuales se dedicaban grandes espacios a exaltar los usos, gustos y costumbres de los dirigentes. Jairo Arroyo a dicho con acierto que:
“Los periódicos y las revistas, así como algunos libros y entrevistas, además de proporcionar datos estadísticos, registros y fotografías son portadores de discursos laudatorios que no son más que representaciones, percepciones y apreciaciones que los sectores dominantes tienen “de si”, de los procesos de modernización, de la ciudad y, desde luego, representaciones e imágenes que funcionan como capital simbólico, que aún permanecen en la sociedad del siglo XXI haciendo parte de los anecdotarios y, de cierta forma de hacer historia, historia parroquial, que aún circula en libros, CDs, grabaciones de video y que recuerdan con nostalgia el pasado, sin poner en cuestión el orden social que les dio forma”144.
Si bien los medios masivos de comunicación han logrado conquistar la conciencia de amplios sectores de la población, el sistema escolar ha sido el mejor instrumento de formación con el cual el sector dominante ha logrado modelar el ejercicio de la violencia simbólica. La educación tiene las ventajas de ser financiada con dineros públicos, es un sistema bien estructurado y posee el respaldo institucional del Estado. Lo único que ha tenido que hacer la dirigencia es situar a sus delegados en
los Ministerios para que desde ahí, ellos puedan trazar las disposiciones del orden nacional, departamental y municipal, en materia de formación escolar. Es por medio del aparataje estructurado de profesores, coordinadores, administrativos e industria editorial, que se diseñan y difunden los manuales de estudio que formarán la cosmovisión de las gentes del territorio. La editorial Norma del grupo empresarial Carvajal es solo un ejemplo145. Mediante la ceremonia de izada de la bandera, el canto de los himnos, la conmemoración de las fiestas patrias, las jornadas deportivas y tantas otras actividades, se lleva lo institucional a la conciencia del ciudadano desde una edad temprana y se universalizan las verdades que el sistema necesita para su reproducción. En esta tarea desempeñan un papel destacado el nombre con el cual se bautiza la institución educativa, porque detrás de ellos vienen conjuntos de ideas conexas y las tareas que han de desempeñar los profesores (delegados del ministerio). Los casos pueden variar en cada vereda, pueblo y ciudad del departamento pero el efecto es el mismo. Bajo los nombres de escuela Jorge Isaacs y Rafael Pombo146 está la idea de la poesía legítima escrita por esos hombres de casta. El amor patriótico se acentúa con la difusión de biografías y conmemoración de los natalicios de José
145 En http://carvajaleducacion.com/quienes-somos se lee lo siguiente: “En 1940 nace la marca Norma.
La idea original fue de Don Manuel Carvajal quien buscó un “nombre sencillo, llamativo, fácil de recordar y que sugiriera la línea de conducta de Carvajal en la fabricación de sus productos: La norma de la buena calidad.” Norma “Produce y promueve contenidos editoriales y servicios educativos que contribuyen a incrementar la calidad del proceso de educación escolar, a través de un portafolio de productos centrado en las necesidades y lineamientos educativos de cada país, por medios impresos y digitales. Ofrece contenidos educativos en diferentes líneas: Literatura Infantil y Juvenil, Gerencia, Primera Infancia, Lenguaje, Inglés, Matemáticas, Estudios Sociales, Ciencias Naturales y formación Artística”.
146 Rafael Pombo descendiente de una de las familias aristocráticas de Popayán. Fue promotor de las
ideas conservadoras, poeta romántico que vivió en los Estados Unidos, por muchos años, gracias a que sus copartidarios que manejaban los hilos del poder le nombraban en misiones diplomáticas. Su legado literario es guardado hoy por la fundación Rafael Pombo de Bogotá y en ella son directivos el ex- presidente conservador Belisario Betancur y la señora que regenta la CULTURA del Valle: Amparo Sinisterra de Carvajal.
Antonio Galán, Manuela Beltran, Antonio Nariño, Camilo Torres y Francisco José de Caldas etc. Nada mejor que conectar el nombre de una escuela con el de una mujer porque permiten transmitir sutilmente los roles femeninos de cuidado de la infancia, caridad, dulzura, elegancia, distinción: Juana Caicedo y Cuero, Olga Lucía Lloreda, Maricé Sinisterra, Ana María Lloreda. Con los nombres del santoral la tarea es el reforzamiento de los valores cristianos. Otros nombres de escuelas y colegios se corresponden con el de la vereda, de países y los de grandes industriales-políticos de la región como Hernando Caicedo y Rodrigo Lloreda Caicedo.
Estos argumentos dan pié para empezar a entender, en parte, por qué a pesar haber colegios de mucha tradición en ciudades como Palmira, Cartago y Buga, se dará una rápida expansión del sistema escolar a lo largo de la jurisdicción del departamento del Valle del Cauca, en los años posteriores a su creación. Desde la Asamblea se crean nuevos colegios y, más curioso aun, a los antiguos se les modifica la denominación para ponerles el nombre de figuras públicas, como ha sucedido con los más importantes de Sevilla, Toro y Tuluá, por mencionar algunos. En Cali el número de establecimientos fue creciendo de manera significativa, conforme con la importancia que iba tomando la ciudad147. En 1912 se crea la primera escuela Normal de Varones del departamento, en la década del 30 se inaugura el Instituto Técnico Superior del Valle Antonio José Camacho, en 1933 por medio de una ley nacional se establece la educación secundaria femenina, que lentamente se va ampliando hasta que en 1937 se funda el Liceo Benalcazar, luego, El colegio Santa librada cuya
147 Véase por ejemplo los artículos del tomo tercero de: AA.VV. Historia de Cali siglo XX.
historia se remonta a 1823, es trasladado en 1942 a unas mejores instalaciones (donde está hoy), la biblioteca pública Departamental Jorge Garcés Borrero abrió sus puertas en 1948148.
TABLA 3.1 TASA DE ANALFABETISMO EN COLOMBIA149