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UNIDADES PERCIBIDAS

CAPÍTULO 3 CATEGORÍAS DE PALABRAS

3.2.1 Verbos españoles

3.2.1.1 Definición

Los verbos españoles se definen desde criterios semánticos, morfológicos y sintácticos. Semánticamente son las palabras que expresan acciones, actividades mentales,

104 estados, cambios y desarrollos, etc. Morfológicamente, se componen de una raíz y una desinencia verbal. La desinencia de la forma de infinitivo sólo puede ser ar, er o ir. Sintácticamente suele ser el núcleo del predicado en un enunciado.

3.2.1.2 Clasificación

Los verbos españoles se clasifican según la semántica, la forma y la función sintáctica.

Semánticamente, según el modo de la acción, se clasifican en verbos desinentes y verbos permanentes. Los verbos desinentes son los verbos que indican la conclusión o término de la acción; los verbos permanentes son los verbos que indican una acción que dura.

Formalmente, según la conjugación, existen verbos defectivos, que son los verbos que no tienen una conjugación completa. Según la forma, existen verbos pronominales, que son los verbos que llevan un pronombre átono como su propio componente y se conjugan siempre con el pronombre correspondiente.

Sintácticamente, según si pueden llevar complemento directo o no, se clasifican en verbos transitivos y verbos intransitivos. Los verbos transitivos son los que pueden llevar complemento directo, y los verbos intransitivos los que no lo pueden llevar. Según la función que desempeñan, existen verbos copulativos y verbos auxiliares. Los verbos copulativos son los verbos que, además de desempeñar la función de núcleo de un predicado, unen un sujeto con un atributo. Los verbos auxiliares son los que sirven para formar los tiempos compuestos de la conjugación o las perífrasis verbales. Un mismo verbo puede funcionar como verbo auxiliar o como verbo pleno.

3.2.1.3 Características

105 pueden llevar complementos directos, complementos indirectos y/o complementos circunstanciales; pueden combinarse con modificadores; se pueden negar por medio del adverbio negativo no; constituyen una clase abierta; son palabras tónicas, etc.; pero lo más destacado es que tienen conjugación.

Los verbos tienen morfemas flexivos de número, persona, tiempo y modo, que se expresan mediante las desinencias. La variación de las desinencias de los verbos para indicar dichos factores constituye la conjugación, que puede ser regular o irregular.

La conjugación regular se clasifica en tres grupos según la terminación del infinitivo: la primera conjugación termina en -ar, la segunda conjugación en -er, y la tercera, en -ir. Los verbos pertenecientes a cada grupo tienen la misma conjugación. La conjugación irregular afecta al cambio en la raíz, y la regular no.

La conjugación comprende tres modos: indicativo, subjuntivo e imperativo. El indicativo contiene cinco tiempos simples: presente, pretérito imperfecto, pretérito perfecto simple, futuro y condicional; así como cinco tiempos compuestos correspondientes: pretérito perfecto, pretérito pluscuamperfecto, pretérito anterior, futuro perfecto y condicional compuesto. El subjuntivo comprende tres tiempos simples: presente, pretérito imperfecto y futuro imperfecto; así como tres tiempos compuestos correspondientes: pretérito perfecto, pretérito pluscuamperfecto y futuro perfecto. El imperativo solo tiene el presente simple. Además, cada verbo tiene tres formas infinitas o llamadas también no personales: infinitivo, participio y gerundio, que pueden ser también simples y compuestas.

El imperativo es relativamente fácil por tener un único tiempo (el presente simple) y uso (un mandato, una orden, un consejo, etc.). Pero la distinción entre el indicativo y el subjuntivo resulta mucho más complicada.

La lingüística española ha intentado establecer las reglas para distinguir el indicativo y el subjuntivo y se han propuesto algunas, desde distintas perspectivas, aunque todavía no definitivas en mi opinión. Pueden servir de referencia las siguientes.

106 A. M. Alonso-Cortés resume las delimitaciones de los modos de algunos lingüistas importantes y señala: Vicente Salvá (1830) distingue el modo indicativo y el subjuntivo desde la “independencia” del verbo: “Para Salvá, lo que distingue el indicativo del subjuntivo es el carácter independiente de aquél frente a la dependencia del subjuntivo” (Alonso-Cortés, 1981: 14); Andrés Bello (1847) analiza los modos como “casos de subordinación”, y “algunos verbos supraordinados rigen indicativo, y otros rigen subjuntivo” (Alonso-Cortés, 1981: 14); Rodolfo Lenz (1920) los analiza “desde una perspectiva psicológica” (Alonso-Cortés, 1981: 16) y explica que “el indicativo enuncia hechos que se consideran como reales y efectivos”, en cambio “el subjuntivo y el imperativo enuncian los hechos como existentes sólo en nuestra imaginación” (Alonso-Cortés, 1981: 17); Gili Gaya (1964) cree que “la diferencia de juicios expresa los distintos modos” (Alonso-Cortés, 1981: 18); la RAE (1973) distingue los dos modos basándose en un criterio semantista.1

Todas las delimitaciones mencionadas arriba han sido criticadas posteriormente, por la inexactitud en algún sentido.

En mi opinión, el subjuntivo no es un marco estricto, dentro del cual se pueda meter el verbo en subjuntivo, y fuera de él quedara el indicativo. El uso del subjuntivo depende de lo que quiere expresar el hablante; es el mundo real visto con los ojos del hablante, que añade su opinión subjetiva, formando una especie de ventana artificial sobre la naturaleza real. Dicho en términos lingüísticos: va en el modo subjuntivo el verbo (V2) que se refiere a una acción ajena (no del hablante), subordinado por la acción psíquica (V1), explícita o no, del hablante, con una actitud inasertoria y subjetiva sobre el V2.

Los tiempos del español se distribuyen en tiempos absolutos y tiempos relativos. Los tiempos absolutos se refieren al tiempo real de la acción; según el tiempo de habla, pueden ser pasado, presente o futuro. Los tiempos relativos (acción 2) no se relacionan con el tiempo real de habla y se definen por relación al tiempo de la acción 1, pudiendo ser la

1

Alonso-Cortés habla también de las ideas de Juan Alcina y J. M. Blecua en su libro Gramática española (1975); pero, como son dispersos los argumentos sobre los modos en este libro, no los incluyo en la presente tesis.

107 acción 2 anterior, simultánea o posterior a la acción 1.

Además de la distinción de tiempos, la variación también expresa el aspecto de la acción, es decir, si la acción todavía no se ha realizado, si está en proceso o si ha terminado. Por ejemplo, pertenece a la diferencia aspectual la distinción del pretérito imperfecto y el pretérito perfecto simple, así como la de los tiempos simples y los tiempos compuestos.

En resumen, los diferentes tiempos expresan la diferencia del tiempo de la acción, absoluto o relativo, y el aspecto de la misma. Por lo tanto, para definir la variación verbal de tiempo, se han de analizar ambos factores de la acción. Además, algunas formas tienen otros sentidos surgidos a partir del original, pero estos son sentidos derivados y es posible encontrar el engarce entre estos y el sentido original.

A continuación se ofrece una tabla con los valores temporales y aspectos de los diferentes tiempos diferentes del modo indicativo:

Tabla 3-2. Valores temporales y aspectos de los tiempos en modo indicativo

Tiempo Forma Valor temporal Aspecto Pretérito perfecto simple amé Pasado absoluto Terminado

Pretérito imperfecto amaba Pasado absoluto No terminado Presente amo Presente absoluto En proceso Condicional amaría Futuro relativo del pasado No terminado

Futuro amaré Futuro absoluto No terminado Pretérito anterior hube amado Pasado relativo Terminado Pretérito pluscuamperfecto había amado Pasado relativo Terminado Pretérito perfecto he amado Pasado relativo Terminado Condicional compuesto habría amado Futuro relativo del pasado Terminado Futuro perfecto habré amado Futuro relativo Terminado

108 Algunos valores especiales derivados de algunos de estos tiempos son los siguientes (M. L. Gutiérrez Araus, et al., 2005; F. Marcos Marí, F. J. Satorre Grau y M. L. Viejo Sánchez, 2007): 1. Presente: 1) Presente actual.