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Pero veía a lo lejos a mi amiga en problemas y tenía que ensayar un rescate. Fue entonces cuando a mi mente vino la denominada “maniobra wookie”.

Breve explicación: la maniobra wookie es una forma de rescate inventada por el Capitán Han Solo en el rescate de la Princesa Leia de la Estrella de la Muerte, en la primera peli de la saga de Star Wars. Dicha maniobra consiste en disfrazarse de enemigo y que uno simule ser un prisionero que es capturado y trasladado. A lo largo de las pelis de Star Wars esto se hace una par de veces más. Dicho en una línea: se trata de acercarse a un grupo simulando ser parte de él.

¿Qué tenía que ver todo esto que se me juntaba en la cabeza con la imagen de mi amiga siendo acosada cada vez con más intensidad en la pista? Vayamos punto por punto:

• Había que rescatarla, como a Leia. • Me pregunté qué haría Han Solo. • Armé mi propia maniobra wookie.

Lo tomé al Bro y le dije:

—Ahora nos vamos a acercar a Barbi. Yo voy a hacer que la encaro y vos vas a aparecer y agarrártelas conmigo. Ella es rápida, se va a dar cuenta.

Y así fue que nos dirigimos al medio de la pista, cerca de este patova-asesino-acosador rodeado de amigos, que volvía loca a Barbi. Me acerqué haciéndome el ebrio y traté de abrazarla. El Bro, siguiendo la maniobra wookie al pie de la letra, me agarró del cuello. Barbi

entendió todo y empezó a gritar para que no nos peleáramos. De a poco, entre la confusión, fuimos saliendo y nos perdimos entre la multitud. Cuando el patova se avivó, nosotros ya estábamos en la puerta rumbo a Palermo. La maniobra había sido un exitazo. Gracias, Han. De corazón.

Tener un héroe, entonces, es como una necesidad, un imperativo. Necesitamos su figura para aprender, para reconocer sus virtudes a las que deseamos acceder. Por eso la elección del héroe debe ser a

conciencia. Hay una certeza: cuando el héroe es elegido en nuestra infancia y su imagen persiste en nosotros a lo largo de nuestra vida, debemos saber que no hay que buscar más. Es ese. Sus hazañas, sus logros, todo eso es lo que queremos protagonizar.

Queremos rescatar a Leia, queremos volar para salvar a nuestra Lois Lane, queremos engañar a los malos para recuperar a la Agente 99. Ojo, no hay que confundir: no pretendo que haya que ponerse un chaleco y subirse a una nave espacial, ni calzarse un slip rojo y un mantel a modo de capa, ni hablarle al zapato y decirle a la suela “Jefe, voy a rescatar a la 99”.

Hablo de tomar de nuestro héroe su valentía, su coraje, su compromiso, incluso su ceguera ante el peligro. Aunque suene

utópico. Porque es lo que, llegado el momento, nos va a permitir ser más. Aun a riesgo de ser fajado. Y por eso también suelo recordar y aconsejar que “soldado que huye, sirve para otra batalla”.

Pero no quiero olvidarme de quienes no sienten admiración por héroe alguno y lo necesitan. Buscan héroes y no encuentran. Porque además pretenden cierta originalidad. En un grupo de amigos nunca faltan los admiradores de un Batman o un Superman, incluso un Spiderman. Entonces, a continuación, un listado de posibles héroes para tener en mente, admirar y aprender de ellos.

1. Woody, protagonista de Toy Story.

Apto para seres sensibles. Atrevido, osado, romántico y buen compañero.

2. Cualquiera de los pibes de Los Goonies.

En particular, Data Wang, el “inventor”, que tenía un envidiable impermeable lleno de accesorios.

3. Indiana Jones.

De características similares a Han Solo, aunque más ortodoxo: prefiere el látigo antes que una pistola láser.

4. Patoruzú.

coraje sin consultar a la razón. Muy telúrico y atractivo para turistas europeas.

5. Neo, de The Matrix.

Muy pretencioso aunque válido. Para personas con escasa o nula capacidad gestual, de sonrisa difícil y carentes de sentido del humor. Lookea bien.

6. Henry Fonda en Doce hombres en pugna, la versión de 1957.

Es el que se opone a la mayoría, y sin pruebas, apenas con sus dudas. Héroe metafísico, con conciencia social, que se pone en el lugar del desprotegido. Ideal para progres.

7. Marty McFly, de Volver al futuro.

Para adolescentes eternos que pasados los treinta siguen andando en skate.

8. Rocky Balboa

Personaje variopinto que permite múltiples >usuarios, según el tipo de Rocky anhelado.

El Rocky de la primera, para muchachos de barrio, sencillos, que gustan de usar sombrero y guantes recortados. El Rocky de la cuarta, por ejemplo, ya requiere de cierto ánimo de venganza, por lo cual es poco recomendado. Cuidado con ese Rocky, que te sale de la nada con un discurso nacionalista.

9. Tom Sawyer, personaje de Mark Twain.

Héroe poco solicitado y, tal vez, marginado, pero con notables cualidades. Ingenioso, pícaro, vivo. No conoce límites. Ideal para adorar desde la infancia.

10. MacGyver.

Para gente con facilidad para las manualidades. No le agradan las armas, aunque no duda en dar una buena

piña. Requiere ser cuidadoso con el cabello y lleva un corte un poquito démodé.

Hoy en día, tanto en el cine como en la televisión, abundan los falsos héroes, personajes que por ser protagonistas parecen contar con valores propios de un héroe. Sin embargo, están en las antípodas. Dejo un breve listado de no-héroes para invitar a la reflexión:

Falsos héroes

• Chapulín Colorado: tiene buenas intenciones,

pero con eso no hacemos nada. Su vestimenta carece de estilo y su arma se llama “chipote”, ¡chi-po-te! De ninguna manera.

• Aquaman: no sabe mucho sobre él. Se junta con

otros superhéroes pero no suele aportar mucho. De ámbito muy restringido. Okay, puede hablar con los peces, pero eso no nos es muy útil.

• Súper Hijitus: por lo pronto, es raro lo que

ocurre en su sombrero. Con esa voz, no es un adalid recomendable.

• Arnold, de Blanco y negro: hay quienes

secretamente lo admiran, por eso cabe la aclaración. Arnold no es un héroe ni tampoco es el actor que estuvo adentro del muñeco de Alf.

• Jack Bauer, de 24: gran falso héroe de estos

tiempos. Asesina, tortura, trabaja para el gobierno. Un horror.

• Ulises o cualquier personaje de mito griego:

ya fueron.

• Jimi Hendrix: no confundir “héroe” con guitar

hero. Esto vale para admiradores de Clapton, Steve Vai, Eddie Van Halen, etcétera.

Tiburón (Jaws, Steven Spielberg, 1975)

CAPÍTULO 9

La Gorda Heavy