CAPÍTULO I: WIKILEAKS: HACKTIVISMO Y OPINIÓN PÚBLICA EN EL
1.2 Hacktivismo
1.3.6 WikiLeaks y sus estrategias para la divulgación masiva de
WikiLeaks se encargó de cuestionar a los medios de comunicación tradicionales que son capaces de comprar y vender información respondiendo a ciertos intereses particulares de aquellos que los manejan, sin embargo esta postura fue moldeándose de mejor forma a medida que WikiLeaks fue liberando ciertos cables de información como el conocido Cablegate, caso que se referirá posteriormente en este apartado, ya que también la organización y su fundador Julian Assange llegaron a la conclusión que para obtener cierto nivel de influencia mediática y dar a conocer sus filtraciones de forma masiva, los medios de comunicación tradicionales también debían jugar un papel fundamental en la difusión de esta información clasificada, legitimándolos de esta forma como intermediarios necesarios.72 A continuación se detallan algunos acuerdos que WikiLeaks realizó con determinados medios de comunicación para difundir masivamente su mensaje.
Primeramente, el indicio más temprano que se tiene de WikiLeaks cuando nos referimos a su expansión mediática fue el 3 de enero de 2007, cuando el blog web de una organización social llamada CivicActions publicó una reseña sobre WikiLeaks. Este artículo provocó que diversos medios de comunicación se interesaran por WikiLeaks, generando así el primer contacto entre la organización recién fundada y la prensa. Algunos de los medios se mostraron interesados en las publicaciones realizadas por el sitio web hasta esa fecha y enviaron correos electrónicos con el objetivo de establecer comunicación con WikiLeaks. Los medios que entablaron comunicación con el portal fueron: Federal Times, Science Magazine y National Journal’s
40 Technology Daily, a los que siguieron posteriormente New Scientist, Wired y el periódico The Washington Post.73 Es a partir de estos primeros contactos con medios de comunicación tradicionales que comienzan a surgir publicaciones sobre WikiLeaks tanto en medios especializados como alternativos, incluidos blogs y foros en internet.
Sin embargo, WikiLeaks no tuvo su punto de expansión mediática y su impacto significativo en la opinión pública sino hasta 2010, cuando decidió aliarse con algunos medios de comunicación reconocidos mundialmente para dar a conocer los documentos confidenciales del gobierno estadounidense. El primer hecho que marcó el impacto mediático de WikiLeaks en el escenario internacional, y que tuvo efectos inmediatos en la política y la opinión pública estadounidense, fue la publicación del video titulado “Collateral Murder”, ejemplo mostrado en puntos anteriores. Para difundir este video, WikiLeaks creó un sitio web alterno específicamente para su publicación, además de hacer una presentación mundial en conferencia de prensa en el National Press Club de Washington. Los primeros medios que se interesaron en el impacto mediático de WikiLeaks luego de esta publicación fueron la cadena árabe Al Jazeera y el canal ruso RT, además de la agencia Reuters que estaba directamente implicada al ser dos de sus reporteros los asesinados en el video. A estos medios les siguieron los periódicos The Washington Post, The New York Times, The Guardian y El Mundo, y las cadenas de televisión BBC y CNN, entre otros medios.74
El 21 de junio de 2010, Assange sostuvo una reunión en el hotel Leopold de Bruselas con Nick Davies, periodista de The Guardian. Assange le manifestó que poseía una gran cantidad de documentos secretos del gobierno estadounidense, y que tenía la intención de publicar esos documentos de
73 Ibíd., 341. 74 Ibíd., 349-350.
41 forma masiva en su sitio web sin el apoyo externo de ningún medio. Sin embargo, Nick Davies convenció a Julian Assange de publicar los documentos por medio de alianzas estratégicas con medios de comunicación importantes. Primeramente, Julian Assange le tomó la palabra y firmó un acuerdo de exclusividad con The Guardian, quienes le sugirieron a Assange tener también un socio norteamericano, por lo que contactaron al editor de The New York Times para que se sumara al acuerdo. Posteriormente se sumó a este esfuerzo colaborativo el periódico alemán Der Spiegel, y fue el 25 de julio de 2010 que WikiLeaks hizo su gran salto cuando filtró a estos tres importantes medios de comunicación occidentales casi 92,000 documentos referentes a la Guerra de Estados Unidos en Afganistán (Afghan War Diary). Los medios de comunicación convencionales se encargaron de editar toda la información para publicarla masivamente y darla a conocer al público en general, mientras que WikiLeaks en su sitio web también los publicó pero de manera íntegra, es decir los archivos sin edición periodística y sin suprimir ningún tipo de información, pero protegiendo siempre a las fuentes de las cuales provenían.75
Para la siguiente gran filtración de WikiLeaks el 22 de octubre de 2010, se mantuvo siempre la colaboración con los tres medios antes mencionados, a los cuales se les agregaron Le Monde (francés), la cadena Al Jazeera (árabe) y el Bureau of Investigative Journalism, organización británica sin fines de lucro.76
El 28 de noviembre de 2010, se llevó a cabo la filtración de WikiLeaks que tuvo mayor impacto mediático y político, llamada Diplomatic Cables Leak, pero conocida mayormente como Cablegate. Esta consistía en documentos confidenciales de Estados Unidos referentes a sus Embajadas de todo el
75 Ibíd., 350-351. 76 Ibíd., 353.
42 mundo, y comunicaciones entre el Departamento de Estado y dichas Embajadas. Para difundir estas filtraciones, WikiLeaks mantuvo un acuerdo de exclusividad con el mismo grupo de medios de comunicación que había estado trabajando previamente, sumándose el periódico español El País. Sin embargo, en esta ocasión WikiLeaks permitió que los periodistas de estos medios seleccionasen, trabajasen y publicasen los cables diplomáticos
según sus propios criterios editoriales. Esto sirvió como una estrategia de geo-posicionamiento del mensaje para impactar de manera más efectiva en la opinión pública.77
El éxito de WikiLeaks derivó por mucho de su relación con los medios de comunicación tradicionales, ya que le confirieron a WikiLeaks legitimidad y credibilidad periodística. Como contraparte, WikiLeaks también les ofreció a estos medios la ventaja competitiva de la exclusividad, que de alguna forma les dio a los medios convencionales mayores ratings y ganancias económicas. Assange aseguró con su alianza de medios, tanto para él como para WikiLeaks las protecciones legales que les son propias a los periodistas y a las empresas informativas, de tal modo que cualquier acción contra el fundador de WikiLeaks o su organización debido a sus filtraciones, supondría un ataque directo a la libertad de prensa de los medios más influyentes del mundo.78
Sin duda alguna, el apoyo de los medios internacionales de noticias hizo que las filtraciones tuvieran un eco internacional y que estas se dieran a conocer a todo el mundo. Incluso cambiaría la forma de hacer periodismo debido a que las filtraciones de WikiLeaks plantean muchas cuestiones relacionadas con la libertad de expresión, de información, la seguridad nacional, la privacidad y la ética. WikiLeaks y las mayores filtraciones de la historia,
77 Ibíd.
43 sientan un precedente, un antes y un después, no solo para la política internacional y la prensa, que se ganó una poderosa fuente de información, sino también porque WikiLeaks sirvió de inspiración para la creación de páginas web similares como Openleaks, Anonymous, Hacker leaks, Localleaks, cuyo fin es la publicación y difusión de archivos secretos o documentos clasificados.