Ahora bien, la presente investigación se encuentra dividida en cuatro capítulos. En donde el eje primordial de nuestra investigación se circunscribe a determinar que el proyecto gestado el 23 de agosto de 1877, por parte del presidente Porfirio Díaz y el ministro de Fomento Vicente Riva Palacio. Proyecto artístico-cultural, que pretendió en un momento dado, representar la historia patria desde el triunfo del grupo liberal por encima del proyecto político de la facción conservadora, en donde las etapas históricas a representar así como los personajes que figurarían en cada una de ellas, estarían vinculados a enaltecer a todos los que contribuyeron al triunfo liberal por encima del grupo vencido. En consecuencia, la investigación pretende analizar cómo se fue construyendo dicho proyecto artístico-cultural por medio de la arquitectura de tipo conmemorativo, como son los monumentos históricos.
Para lo cual, es importante señalar que si bien podríamos ver como un conjunto a todos aquellos monumentos proyectados a lo largo del porfiriato, es importante que todos ellos pasaran por una serie de etapas que nos permite comprender su planeación, tanto de forma individual como global. Por consiguiente, a partir de las obras analizadas a lo largo de la presente investigación consideramos necesario señalar que muchas de ellas pasaron por tres etapas significativas: la primera de ellas, la proyección del monumento; la segunda, la realización de las obras de construcción; y la tercera, la ceremonia de inauguración, o bien, en el caso de aquellos monumentos que presentaron ciertos problemas en su
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FATÁS, Guillermo y Gonzalo M. BORRÁS, Diccionario de términos de arte. Madrid, España: Alianza editorial-ediciones del Prado, «Colección: Biblioteca Temática Alianza», 1993; PANIAGUA SOTO, José
Ramón, Vocabulario básico de Arquitectura. Madrid-España: Editorial Cátedra-Anaya, «Colección: Cuadernos de Arte Cátedra», 2003; PEVSNER, Nicolaus, Historia de las tipologías arquitectónicas. Barcelona- España: Editorial Gustavo Gili, «Colección: Biblioteca de Arquitectura Gustavo Gili», 1979; POTHORN, Herbert, Arquitectura. Cómo reconocer los estilos, Madrid-España: Editorial Anaya, 1986.
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edificación, la detención de las obras o la cancelación de su construcción.
De esta manera, existe una primera etapa comprendida entre 1877 y 1890, en donde a partir de la emisión de tal convocatoria se comenzaron a presentar las propuestas correspondientes a la erección de ciertos monumentos como: el monumento a Cuauhtémoc, el monumento de la Independencia, las estatuas de los héroes liberales, etc. La segunda etapa, se encuentra comprendida entre 1891-1901, en donde se encontraban en proceso de construcción tales obras conmemorativas; por último, la tercera fase parte desde 1902 y culmina en 1910, porque en este período dio inicio la inauguración de gran parte de estas obras históricas, por medio de una ceremonia cívica para tal cometido, o en su caso, su cancelación definitiva.
Cabe la pena señalar, que existieron otras propuestas de monumentos que fueron proyectadas de manera tardía y que no se inscriben dentro de nuestra periodización, pero que nos permiten comprenden que ésta fue uno de los motivos por los cuales no lograron materializarse, tal como sucedió con: el proyecto de Fuente Monumental, para situarse en el Paseo de la Reforma, el proyecto de pórtico monumental de la Gruta de Chapultepec, el proyecto de monumento en honor a la República, el Arco del Triunfo Monumental de la Historia de México, por mencionar aquellos ejemplos más representativos y que se abordaron en la presente investigación.
Ahora bien, en el Capítulo 1, titulado: El contexto histórico y los actores que contribuyeron a la proyección de la arquitectura de carácter histórico durante el Porfiriato, se abordan en una primera parte las características generales respecto a la planeación del proyecto artístico del porfiriato, de acuerdo a las condiciones económicas que después le permitirían al régimen poder fomentar la construcción de tales obras
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conmemorativas. La segunda parte, se caracterizó por la creación de instituciones que pudieran emprender la proyección de los monumentos como la Fundición Artística Mexicana, y la mejora de las ya existentes principalmente la Escuela Nacional de Bellas Artes, porque en ellas recaería significativamente la ejecución de gran parte de las obras artísticas de dicho proyecto.
Por tal razón, en el presente apartado se analizan de manera especial aquellas condicionantes que en un momento dado, influyeron significativamente en el fomento de la proyección de distintas obras arquitectónicas de carácter conmemorativo. De esta manera, se aborda en primer lugar, la importancia que le prestó el Estado mexicano, a la situación de las finanzas públicas; por tal razón, fue de suma relevancia la política hacendaria que emprendieron los distintos ministros de Hacienda a lo largo del régimen porfirista; porque de esta forma, sería posible la captación por distintas vías de la recaudación de impuestos, los cuales harían posible que más tarde se invirtiera en la construcción de este tipo de obras históricas. Asimismo, sería posible dotar en primera instancia a la urbe de todos los servicios sanitarios e higiénicos que caracterizaban a las ciudades modernas, tales como: alumbrado, agua potable, drenaje, etc. Para lo cual, fue necesario comprender cómo se gestó la destinación de recursos públicos en algunas de las secretarías de Estado que tuvieron a su cargo el fomento de monumentos históricos.
En segundo lugar, consideramos pertinente señalar que la promoción de dichas obras se circunscribió dentro de la corriente artística denominada como estatuomanía34; por tal razón, también se analiza la forma en cómo el país incursionó dentro de dicha corriente artística, de la cual, Maurice Agulhon, nos señala que para el caso francés, corresponde al
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AGULHON, Maurice, Historia vagabunda. Etnología y política en la Francia contemporánea. México: Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, «Colección: Itinerarios», 1994.
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significativo fomento de los monumentos que tuvieron una utilidad especial, ya sea para satisfacer las necesidades de la urbe a partir de las fuentes públicas, o bien, tendrían una enseñanza histórica, en donde, por medio de aquellas construcciones conmemorativas en honor de algún personaje o hecho histórico de gran relevancia, se cumpliría tal cometido. Para el caso mexicano, tales obras no sólo contribuirían con el ornato de la ciudad, o bien de un espacio público, sino que pretendieron en un momento dado externar alguna enseñanza histórica e idea política, tal como figuró en los monumentos planeados en distintos espacios de la ciudad de México a lo largo del régimen porfirista.
En tercer lugar, se analiza el significativo papel que representó para la ejecución de tal proyecto, a partir de la creación de instituciones artísticas como la Fundición Artística Mexicana, así como las diversas reformas pedagógicas de que fue objeto la principal institución de carácter educativo como fue la Escuela Nacional de Bellas Artes. Debido a que, fueron las principales instituciones en las cuales recayó una de las partes más importantes para la proyección de monumentos. Por su parte, la Escuela Nacional de Bellas Artes se encargó de formar profesionalmente a los futuros artistas que tendrían a su cargo la planeación de distintas obras urbanas y arquitectónicas de gran relevancia. Además, gran parte del alumnado egresado de ella, en un momento dado, formó parte de los distintos jurados calificadores que se conformaron a partir de las diversas convocatorias que emitió el gobierno porfirista con motivo de erigir un monumento histórico, y se incorporaron a la planta docente de la institución.
Asimismo, se analizan los significativos lazos que se dieron entre la institución y la Escuela de Bellas Artes de París, debido a que esta institución sirvió de modelo para que los directivos de la Academia en México, implementaran distintas reformas al interior de la
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misma, con la intencionalidad de situar a dicha institución dentro de las más reconocidas del mundo. Por último, se analiza la importancia de la Fundición Artística Mexicana, como un establecimiento que surgió con la finalidad de que en dicho lugar los artistas mexicanos especialmente los escultores encontraran un sitió idóneo, en donde pudieran realizar sus trabajos artístico, con el fin de promover el arte escultórico en el país. De esta manera, gran parte de las obras escultóricas que se realizaron en todo el país se elaboraron en dicha institución.
En el Capítulo 2, titulado: Construyendo a partir del pasado mexicano y de sus héroes una arquitectura de carácter nacional, 1877-1905, se aborda una primera etapa de dicho proyecto, en donde los artistas de la época principalmente los arquitectos y los escultores se dieron a la búsqueda de conformar un estilo artístico y por ende uno arquitectónico de carácter nacional. Por tal motivo, el presente apartado tiene como objetivo, analizar de manera específica el debate que se suscitó entre los artistas de la época en relación con la búsqueda de un estilo artístico de carácter nacional, por medio de la promoción de monumentos.
De esta forma, se analizan las dos líneas históricas que dieron pie al debate gestado entre los artistas de la época principalmente arquitectos y escultores, quienes consideraron que los orígenes de un estilo artístico de carácter nacional principalmente en el campo de la arquitectura, se encontraba ya fuera en la ornamentación y arquitectura que floreció en las distintas culturas prehispánicas que habitaron a lo largo de todo el territorio mexicano, o bien, en aquella que floreció a lo largo de todo el período Colonial. Por consiguiente, dentro de tal debate artístico, se abordan aquellos proyectos de monumentos que intentaron representar al período prehispánico, así como los héroes que figuraron en él. Además,
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aquellas propuestas que en un momento dado, pretendieron consolidar un estilo artístico nacional inspirado en las formas ornamentales y proporciones provenientes de las distintas culturas indígenas que habitaron el país, tal como sucedió con el monumento de los “Indios Verdes” y el de Cuauhtémoc.
Por otra parte, la segunda línea artística bajo la cual se perfiló el origen de un estilo nacional como tal, estuvo inspirada en aquellas formas ornamentales y arquitectónicas que predominaron a lo largo de los trescientos años de dominación española en México; porque, los artistas que apoyaban tal línea, consideraron que no podrían dejar de lado este período de la historia del arte en México, porque era el vínculo histórico y cultural que el país tenía con Europa. De esta manera, se analizan aquellos monumentos que pretendieron exaltar a dicha etapa histórica o bien, a ciertos personajes que sobresalieron en la misma, mediante el empleo de las formas y ornamentación que figuraron en la época colonial, tal como sucedió con el monumento Hipsográfico y aquellos erigidos en honor a Cristóbal Colón. Para que de esta forma, con base en las distintas propuestas presentadas por cada una de estas tendencias artísticas, se logrará comprender cual fue aquella que se promovió más por los artistas de la época con la intención de encontrar un estilo artístico de carácter nacional.
Ahora bien, en el Capítulo no. 3, titulado: Glorificando a los héroes de la Independencia de México, 1877-1910, el objetivo central del presente apartado, está perfilado en señalar que gran parte de los monumentos construidos para enaltecer tal período de la historia patria, no sólo fueron planeados con la intención de enaltecer aquellos personajes que a los ojos del triunfo liberal debían ser recordados en la memoria histórica, porque habían contribuido significativamente a sentar más tarde las bases del régimen porfirista, sino que éstas obras, pretendieron demostrar la grandeza del Estado mexicano, a
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todos aquellos visitantes que asistieron a las Conmemoraciones del Centenario de la Independencia de México, porque tales celebraciones tuvieron como objetivo mostrar el significativo progreso, o bien evolución, histórica y material, que el régimen porfirista se había encargado de construir a lo largo de treinta años y qué mejor marco que dichas festividades para demostrar ante propios y extraños aquellos logros alcanzados durante la administración porfirista.
Por consiguiente, en el presente apartado se abordan aquellos proyectos de arquitectura conmemorativa que fueron planeados con el fin de enaltecer tal período de nuestra historia patria, así como aquellos héroes que bajo la visión del triunfo liberal merecían formar parte del panteón de héroes nacionales y por lo tanto, ser recordados por medio de un merecido monumento, tal como sucedió con la figura de Miguel Hidalgo y Costilla y José María Morelos y Pavón. Asimismo, se enfatiza que muchas de las construcciones conmemorativas que se proyectaron y en el mejor de los casos se edificaron, fueron planeadas con la intención de tenerlas listas con motivo de las Celebraciones del Centenario de la Independencia de México, para que de esta forma se le diera mayor importancia a la síntesis de dicha etapa de la historia patria, vista desde el triunfo liberal.
En este apartado también se analiza la importancia histórica que representó para el régimen la coyuntura de celebrar con estos monumentos un acontecimiento que bajo su mirada constituía el surgimiento de México, como una nación libre e independiente. Aunado a esto, se hace hincapié en aquellos inconvenientes que permearon en muchas de estas obras, en donde unas vieron gloriosamente la luz y perduran en nuestra actualidad. Mientras que otras, quedaron sólo como significativos proyectos que pretendieron glorificar a los héroes que forjaron la patria mexicana. Por otra parte, se presta especial atención a los
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detalles ornamentales que figuraron en cada una de estas edificaciones arquitectónicas de tipo conmemorativo, resaltando el significado de cada una de ellas desde las alegorías, las figuras de animales, el decorado, el estilo artístico, etc., y que denotarían la grandeza del hecho a homenajear así como de los personajes representados en estas obras artísticas.
Por último, en el Capítulo no. IV, titulado: Enalteciendo el triunfo del grupo liberal, 1887-1910, se tiene como objetivo el demostrar que gran parte de los proyectos erigidos en memoria de tal período de la historia patria, principalmente aquellos destinados para el Paseo de la Reforma, tuvieron como finalidad el glorificar a todos aquellos personajes que a través de las armas, las letras, la ciencia, etc., habían contribuido significativamente en pro del triunfo liberal al haber prestado sus servicios a la patria, tal como sucedió con el monumento dedicado al caudillo oaxaqueño Benito Juárez, las esculturas de los héroes de la Guerra de Reforma, etc., los cuales tendrían como finalidad el de representar artísticamente la consolidación de un proyecto político e ideológico de gobierno, que había sentado las bases del régimen porfirista.
De esta manera, el presente capítulo se encuentra dividido en dos partes; en la primera de ellas, se exaltan a todos aquellos personajes que participaron dentro de la Guerra de Reforma, pero prestando atención a su principal exponente, Benito Juárez, mismo que en un momento dado, fue equiparado heroicamente con otro de los personajes pertenecientes a otro de los episodios más importantes de nuestra historia patria, Miguel Hidalgo y Costilla, por su relevante labor en la construcción de la patria. Asimismo, tal período de nuestra historia después de la etapa independiente fue el segundo más engrandecido por el régimen, debido a que, a partir del triunfo liberal el régimen de Porfirio Díaz había iniciado un camino en la búsqueda del progreso material y cultural del país, así como la consolidación
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