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Y haz que formemos verdaderas comunidades fraternas.

In document LIBRO: ORACIONES Y PLEGARIAS (página 69-92)

6 – EXAMEN DE CONCIENCIA Al mediodía

R.- Y haz que formemos verdaderas comunidades fraternas.

Oración

Padre, envíanos tu Espíritu Santo que renueve nuestra fe, nuestra esperanza y nuestro amor y nos haga discípulos y testigos como María. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Día séptimo Reflexión

“Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que le aman. Y Dios nos lo ha revelado por el Espíritu, y el Espíritu todo lo penetra, hasta la profundidad de Dios” (1Cor 2,9-10). Momentos de silencio.

70 V.- Espíritu Santo,

R.- Que hoy nuestras palabras y obras sean según tu voluntad.

V.- Espíritu Santo,

R. Que no juzguemos ni menospreciemos a ninguno de nuestros hermanos.

V. Espíritu Santo,

R. Cólmanos de alegría y paz en nuestra fe. V. Espíritu Santo,

R. Sé tú mismo nuestra recompensa.

Oración

Derrama, Señor, sobre nosotros la fuerza del Espíritu Santo, para que podamos cumplir fielmente tu voluntad y demos testimonio de ti con nuestras obras. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Día octavo Reflexión

"El Dios de nuestros Padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigo de esto somos nosotros y el Espíritu Santo que Dios da a los que le obedecen" (Hch 5.30-32). Momentos de silencio.

71 V.- Espíritu Santo,

R.- Ven a renovar la faz de la tierra. V.- Espíritu Santo,

R.- Graba tu ley en nuestros corazones. V.- Espíritu Santo,

R.- Enséñanos a orar al Padre. V.- Espíritu Santo,

R.- Sé tú mismo nuestra recompensa.

Oración

Padre, envíanos tu Espíritu que nos de fuerzas para luchar por la verdad, la justicia y el amor; luz para iluminar; generosidad para servir; paciencia para esperar siempre. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Día noveno Reflexión

Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús, vivificará también vuestros cuerpos por el mismo Espíritu que habita en vosotros (Rom 8, 11). Momentos de silencio.

V.- Espíritu de fe, esperanza y caridad, R.- Ven a nosotros.

72 R.- Ven a nosotros.

V.- Espíritu de consejo y fortaleza, R.- Ven a nosotros.

V.- Espíritu de ciencia, piedad y temor de Dios, R.- Ven a nosotros.

Oración

Padre, que has querido que la celebración de la Pascua durase simbólicamente cincuenta días y acabase con el día de Pentecostés, te pedimos que los pueblos divididos por el odio y el pecado se congreguen por medio de tu Espíritu y que las diversas lenguas encuentren su unidad en la confesión de tu nombre. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

4. Celebramos los misterios de Jesucristo

 Junio, mes dedicado al Corazón de Jesús

Oración-Consagración

Corazón de Jesús, tú eres el Hijo amado del Padre, y con Él, eres la fuente de todas las gracias; de ti procede la unidad y la plenitud, la verdadera humildad y la fortaleza, eres el principio de vida y plenitud de toda santidad.

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En ti, Cristo, reconocemos el centro de nuestro Carisma y misión. Movidas por el Espíritu que nos dejaste para ser fieles a la misión que tenemos encomendada, nos consagramos libre y amorosamente a ti, renunciando al egoísmo, a la comodidad, a creernos mejores que los demás. Queremos que nuestra vida sea un mensaje auténtico de tu evangelio, siguiendo el estilo de familia que tú pusiste en el corazón de nuestra Fundadora.

Queremos en este día, reiterarte nuestra lealtad y nuestra firme voluntad de servirte en todos los que nos has confiado para que puedan crecer en cultura y ofrecerles en tu nombre el don de la fe.

Que nuestra consagración a ti, Corazón de Jesús, ponga su fundamento en una dedicación incondicional a tu servicio. Que nuestra pobreza, esté unida a tu desamparo, nuestros dolores tengan la fuerza en tu pasión, nuestra esperanza esté segura en tu victoria, y nuestro corazón quiera siempre parecerse al tuyo. Amén.

 Letanías al Corazón de Jesús:

Señor, ten piedad, Cristo, ten piedad Señor, ten piedad Cristo, óyenos

74 Cristo, escúchanos

Padre eterno Dios de los cielos Ten piedad de nosotros Dios Hijo Redentor del mundo Ten piedad de nosotros Dios Espíritu Santo

Ten piedad de nosotros Trinidad Santa, un solo Dios Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en las entrañas de la Virgen Madre

Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, unido sustancialmente al Verbo de Dios

Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, de majestad infinita Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, templo santo de Dios Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, tabernáculo del altísimo y puerta del cielo

Ten piedad de nosotros Corazón de Jesús, casa de Dios Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor Ten piedad de nosotros

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Corazón de Jesús, hoguera ardiente de caridad Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, centro de justicia y amor Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús abismo de todas las virtudes Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, dignísimo de toda alabanza Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, Rey y centro de los corazones Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, en quien están todos los tesoros de la sabiduría y de la ciencia

Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús en quien habita toda la plenitud de la divinidad

Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, en quien el Padre halló todas sus complacencias

Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, de cuya plenitud todos hemos recibido

Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, paciente y de mucha misericordia Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, rico para todos los que te invocan Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, fuente de vida y santidad Ten piedad de nosotros

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Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, saciado de oprobios Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, despedazado por nuestros delitos Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, perforado por una lanza Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, fuente de toda consolación Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, víctima de los pecadores Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, salvación de los que en ti esperan Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, esperanza de los que en ti mueren Ten piedad de nosotros

Corazón de Jesús, delicia de todos los santos Ten piedad de nosotros

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo Perdónanos Señor

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo Escúchanos Señor

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo Ten piedad de nosotros.

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V.- Jesús manso y humilde de corazón, R.- Haz nuestro corazón semejante al tuyo.

Oración

Omnipotente y sempiterno Dios, mirad al corazón de vuestro amadísimo Hijo y a las alabanzas y satisfacciones que os dio en nombre de los pecadores, y conceded propicio el perdón a los que imploran vuestra misericordia, en nombre de vuestro mismo Hijo Jesucristo, que con Vos vive y reina en unión con el Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

5. Adoración del Santísimo Sacramento  Acto de desagravio ante el Santísimo: Jesús, te damos gracias por tu permanencia entre nosotros en la Eucaristía y por el amor con que constantemente nos has amado.

Sentimos que sean tantos los que te olvidan y ofenden; que en tantos sagrarios estés solitario, y que en muchos hogares hoy estés olvidado.

Nosotras, arrepentidas de nuestros pecados, queremos en la medida de nuestras fuerzas, hacerte compañía por todos aquellos que te abandonan y comprometer nuestra vida, como ofrenda de desagravio.

María Inmaculada, te pedimos perseverar en la fe, anímanos con tu esperanza y reanima fuertemente

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nuestra caridad. Contigo, nos ofrecemos a Jesús, hoy, para unimos a su sacrificio de alabanza al Padre, para la salvación del mundo.

V.- Por todos los sacrilegios, blasfemias, profanación de fiestas, que se cometen contra Dios.

R.- Perdón, Señor, perdón.

R.- Por los ataques a la Iglesia, persecuciones y propaganda contra la fe.

R.- Perdón, Señor, perdón.

V.- Por el desprecio al magisterio de los Papas, por los falsos profetas.

R.- Perdón, Señor, perdón.

V.- Por las opresiones de los gobiernos; por todas las injusticias sociales, laborales, familiares; por los que promueven la delincuencia.

R.- Perdón, Señor, perdón.

V.- Por los que favorecen la violencia, los que asesinan; por los que mandan torturar, los que tratan mal a sus semejantes; por los que roban y estafan. R.- Perdón, Señor, perdón.

V.- Por la inmoralidad y corrupción en el trabajo profesional, en las relaciones, espectáculos, diversiones, modas, lecturas, ...

R.- Perdón, Señor, perdón.

V.- Por todos los pecados de escándalo y respeto humano.

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V.- Por los pecados contra la familia, contra el amor fraterno.

R.- Perdón, Señor, perdón.

V.- Por los religiosos y sacerdotes indignos, por los políticos ambiciosos, por todos los abusos de autoridad.

R.- Perdón, Señor, perdón.

Oración

Señor Jesús, que por amor a los hombres estás noche y día en el Sacramento de la Eucaristía, esperando siempre y recibiendo con amor a cuantos vienen a visitarte: creemos firmemente que estás en el Santísimo Sacramento; te adoramos y te damos gracias por el amor que nos has regalado.

Queremos ser contigo una continua acción de gracias al Padre; para ti, la compañía que te haga presente el amor de todos los hombres; y desde tu caridad infinita, un testimonio del amor que debe ser la señal de tus amigos.

Te pido perdón por todas las ofensas que recibes en el desamor en que los hombres vivimos y te ignoramos, por nuestra autosuficiencia y egoísmo. Con María, nuestra Madre, quiero vivir permanentemente en el Cenáculo de la Eucaristía, y que recibas toda mi existencia como una alabanza y acción de gracias que desde mi ser te tributa la creación entera.

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Padre eterno, por el sacrificio de tu Hijo en la Eucaristía, recibe hoy nuestras súplicas y dígnate atenderlas favorablemente. Amén.

 Alabanzas a Jesús Sacramentado:

Bendito sea Dios,

Bendito sea su Santo, nombre,

Bendito sea Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Bendito sea el nombre de Jesús,

Bendito sea su sacratísimo corazón, Bendita sea su preciosísima sangre,

Bendito sea Jesús en el santísimo sacramento del Altar, Bendito sea el Espíritu Santo Paráclito,

Bendita sea la excelsa Madre de Dios, María Santísima,

Bendita sea su santa e Inmaculada Concepción, Bendita sea su gloriosa Asunción,

Bendito sea el nombre de María, Virgen y Madre Bendito sea San José su castísimo esposo, Bendito sea Dios, en sus ángeles y en sus santos.

V.- Nos diste Pan del cielo,

81 Oración

Oh Dios que nos dejaste un recuerdo de tu Pasión en este Sacramento admirable, concédenos que de tal manera veneremos los sagrados misterios de tu Cuerpo y tu Sangre, que consigamos el fruto de tu Redención. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.

 Canta, oh lengua

Canta, oh lengua, del glorioso, Cuerpo de Cristo el

misterio, Y de la Sangre

preciosa Que, en precio del

mundo Vertió el Rey de las

naciones Fruto del más noble

seno. Veneremos, pues postrados Tan augusto sacramento; Y el oscuro rito Pange lingua

Pange, lingua gloriosi corporis mysterium, sanguinisque pretiosi, quem in mundi pretium fructus ventris generosi Rex effudit géntium. Nobis datus, nobis natus, ex intacta Virgine, et in mundo conversatus, sparso verbi semine, sui moras incolatus miro clausit

82 antiguo

Ceda a la luz de este nuevo; Supliendo la fe sencilla Al débil sentido nuestro. Al Padre, al Hijo, Salud, honor y poder,

Bendición y gozo eterno: Y al que procede de ambos Demos igual alabanza. Amén. Tan sublime Tan sublime Sacramento, adoremos en verdad. Que los ritos ya pasados

den al nuevo su lugar. Que la fe preste a los

ojos

la visión con que mirar.

In supremae nocte cenae recumbens cum fratribus, observata lege

plene cibis in legalibus, cibum turbae duodenae

se dat suis manibus.

Verbum caro panem verum verbo cangem efhicit, fitque ennguis Chrtsti merum, et, si

sensus deficit, ad firmándum cor sincerum sola fides

sufficit. Tantum ergo Tantum ergo sacramentum veneremur cémui, at antiquum documentum novo cedat ritui;

praestet fides supplementum sensuum defectui.

83 Bendición y gloria

eterna a Dios Padre creador.

A su hijo Jesucristo y al Espíritu de amor. Demos siempre igual

gloria, alabanza y honor. Genitóri Genitoque laus et jubilatio, salus, honor, virtus quoque sit et benedictio procedenti ab utroque

compar sit laudatio. Amén.

 Alma de Cristo

Alma de Cristo, santifícame. Cuerpo de Cristo, sálvame. Sangre de Cristo, embriágame. Agua del costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame. Oh buen Jesús, óyeme.

Dentro de tus llagas, escóndeme. No permitas que me aparte de ti. Del maligno enemigo, defiéndeme. En la hora de mi muerte, llámame,

y mándame ir a ti, para que con tus santos te alabe por los siglos de los siglos. Amén.

84 6. Oraciones marianas

 María, danos tu bendición, para que nunca caigamos en ninguna tentación. Pues toda dichosa suerte está, María, en tus manos. Haz Señora, consigamos, tus hijos buena muerte. La bendición del Padre, el amor del Hijo y la gracia del Espíritu Santo, sean con nosotros ahora y siempre. Amén.

 Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no olvides las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades; líbranos siempre de todo peligro, Virgen gloriosa y bendita.

 Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial Princesa, Virgen Sagrada María, te ofrezco desde este día: alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía.

 Acordaos, oh piadosísima Virgen María, que jamás se ha oído decir, que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorado vuestra asistencia y reclamado vuestro socorro, haya sido abandonado de Vos. Animado por esta confianza, a Vos también acudo, Oh Virgen y Madre de las Vírgenes, y, aunque gimiendo bajo el peso de mis pecados, me atrevo a comparecer ante vuestra

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presencia soberana. No desechéis, Oh Madre de Dios, mis humildes súplicas, antes bien inclinad a ellas vuestros oídos y dignaos atenderlas favorablemente. Amén.

 Mira la Estrella (San Bernardo)

Si te arrastra el huracán de la tentación, si te doblegan el dolor y la angustia, mira la Estrella, acude a María.

Si te anegan las olas de la soberbia, te abruma la calumnia, la ambición o la envidia, mira la Estrella, acude a María.

Si la ira, la avaricia y el hedonismo amenazan la barquilla de tu alma, mira la Estrella, acude a María.

Si te turban tus muchos pecados, te avergüenzan tus acciones, te aterra la mala conciencia y estás al borde del abismo, mira la Estrella, acude a María.

No perderás el camino si la sigues, ni la esperanza si la invocas.

En el peligro, en la pena, en la duda, mira la Estrella, acude a María.

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Si ella te sostiene, no temas. No se aparte su nombre de tu boca, no se aleje de ella tu corazón. Acude a María en toda ocasión.

 Magnificat (Lc 1, 46-55)

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí: su nombre es santo,

y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes,

a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia,

como lo había prometido a nuestros padres,

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Consagración a María: Oh Señora mía, Oh Madre mía, yo me entrego enteramente a Vos; y en prueba de mi filial afecto, os consagro en este día: mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy toda vuestra, Madre de bondad, guardadme y defendedme como cosa y posesión vuestra. Amén.

 Consagración a María: Virgen Inmaculada, queremos ser totalmente tuyos y recorrer contigo el camino de una plena fidelidad a Cristo en su Iglesia. Te consagramos en este día nuestro ser y todo nuestro amor. Te consagramos nuestra vida, nuestros trabajos, nuestras alegrías, nuestras enfermedades y dolores. Todo lo que tenemos y somos lo ponemos bajo tu cuidado, Señora y Madre nuestra. Madre de la Iglesia, que podamos llevar a todos la verdadera paz y alegría que vienen de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que con Dios Padre y el Espíritu Santo, vive y reina por los siglos de los siglos. Amén. (Oración adaptada de Juan Pablo II)

 Por la Congregación (Carmen Sallés) Madre mía, al consagrarme a Ti con amor, te encomiendo a todas mis hermanas, y junto con ellas todas las necesidades de la Congregación. Bendícela.

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Te pido humildemente que nos alcances de Dios el perdón de los pecados y la gracia de una santa muerte, para que pasemos de esta vida a tus brazos y tú seas nuestra defensa ante el trono de Dios.

Madre mía, sé siempre la Madre y Reina de toda la Congregación. No la desampares. Todo lo ponemos bajo tu cuidado. La bendición del Padre, el amor del Hijo, y la gracia del Espíritu Santo, sean con nosotros ahora y siempre. Amén.

 Celebración mariana del sábado

Saludo

Damos gracias a Dios porque eligió a María para Madre del Verbo, haciéndola Inmaculada desde su concepción. Predestinada antes que todas las criaturas como Reina, Corredentora y Abogada nuestra. Amén.

Plegarias

Virgen Inmaculada, Tú que eres bendita no sólo por haber llevado al Hijo de Dios en tu seno, sino también por haber oído y cumplido su Palabra; ruega por nosotros para que estemos siempre abiertos a la voz del Espíritu.

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Virgen Inmaculada, Tú eres llena de gracia, eres la más bella de todas las criaturas y la agraciada a los ojos de Dios. El Señor te vistió con vestido de santidad y te rodeó con el manto de su gracia, como a esposa adornada con sus joyas.

Dios te salve María...

Virgen Inmaculada, eres bendita sobre todas las mujeres de la tierra, porque el Señor hizo en ti maravillas. Tú eres la gloria de Jerusalén; Tú la alegría de Israel; Tú el orgullo de nuestra raza.

Dios te salve María...

Felicitación: Bendita sea tu pureza, y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A ti, celestial princesa, Virgen Sagrada María, te ofrezco desde este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión. No me dejes Madre mía.

Oración final

Dios todopoderoso, que por la Concepción Inmaculada de la Virgen María preparaste a tu Hijo una digna morada, y en previsión de su muerte, la preservaste de toda mancha de pecado, concédenos por su intercesión, llegar a ti limpios de todas nuestras culpas. Amén.

90  Mes de mayo Antífona

V.- Dichosa eres María, porque de ti vino la salvación del mundo, Tú que ahora vives ya en la gloria del

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