1
LIBRO: ORACIONES Y PLEGARIAS
Í N D I C E I – ORACIONES DIARIAS 1. - AL INICIAR EL DÍA Por la señal Padre Nuestro Ave María Gloria al Padre Credo Apostólico Credo Niceno Ángelus Acto de contrición Ofrecimiento del día2. - INVOCAMOS AL ESPÍRITU SANTO Ven, Espíritu Creador
Ven, Espíritu Santo
3. - ORACIONES MARIANAS El Rosario
2 Rosario 1 Misterios gozosos Misterios dolorosos Misterios luminosos Misterios gloriosos Rosario 2 Misterios gozosos Misterios dolorosos Misterios luminosos Misterios gloriosos Letanías Letanía Lauretana
Letanía en las constituciones:
Para los misterios gozosos Para los misterios dolorosos Para los misterios luminosos Para los misterios gloriosos
Letanías alternativas
Visita a la Virgen
Visita 1 Visita 2
3
4.- ANTÍFONAS LITÚRGICAS MARIANAS
Adviento y Navidad Tiempo Ordinario Cuaresma Tiempo Pascual 5.- EN LA COMIDA Bendición Acción de gracias 6.- EXAMEN DE CONCIENCIA II – ORACIONES DE TRADICIÓN 1. Te Deum
2. Trisagio a la Santísima Trinidad 3. Novena al Espíritu Santo
4. Celebramos los misterios de Jesucristo Junio, mes dedicado al Corazón de Jesús Letanías al Corazón de Jesús
4
Acto de desagravio ante el Santísimo Alabanzas a Jesús Sacramentado Pange lingua – Tantum ergo Alma de Cristo
6. Oraciones marianas:
María, danos tu bendición Bajo tu amparo
Bendita sea tu pureza Acordaos
Mira la Estrella Magnificat
Consagración a María: Oh Señora mía Consagración a María: Virgen Inmaculada Por la congregación (M. Carmen Sallés) Celebración mariana del sábado Mes de mayo
Novena a María Inmaculada Novena a la Virgen del Carmen
5 III - ORACIONES VOCACIONALES
1. Por las vocaciones concepcionistas 2. Por la fidelidad a la llamada de Dios 3. Señor Dios, Padre providente
4. Señor Dios, que con la fuerza de tu Espíritu... 5. Señor Dios, Tú pusiste los ojos en una mujer... 6. Señor Dios, como concepcionistas...
7. Señor Jesús 8. Santa Carmen
9. Santa Carmen, no somos las mejores... 10. María, mujer orante
11. Señor Jesús, nuestra Congregación... 12. Señor Jesús, en un momento... 13. Señor, hoy vengo a ti, como los ciegos 14. María, en este día quiero orar ante Ti 15. Dios vivo y verdadero
16. Jesús, nuestro Buen Pastor 17. Señor, que nos sigues llamando 18. Virgen del Magníficat
6 20. Por todas las vocaciones 21. (Juan Pablo II)
22. (Juan Pablo II) 23. (Benedicto XVI)
24. La vocación al servicio de la Iglesia comunión 25. (Benedicto XVI) IV – ORACIONES DIVERSAS 1. Acto de fe 2. Acto de esperanza 3. Acto de caridad 4. A Jesús Maestro 5. Por la Iglesia 6. Por el Papa
7. Por las necesidades de la Congregación 8. Por la unión de las Iglesias
9. Por las hermanas enfermas 10. Por las hermanas difuntas
11. Oración del educador concepcionista 12. Al comenzar las reuniones
7
Imploramos la intercesión de algunos santos: 13. A San José – Siete domingos a San José 14. Novena a San José
15. A Santa Carmen Sallés 16. A Santo Domingo de Guzmán 17. A San Agustín
18. A San Antonio María Claret 19. A Santa Teresa de Jesús 20. A San Francisco de Asís
Para los tiempos litúrgicos de Adviento y Cuaresma: 21. Celebración para el Adviento
22. Celebración penitencial para la Cuaresma 23. Viacrucis
8
PRESENTACIÓN El presente libro, ‘Oraciones y Plegarias’, en su tercera edición, renovada y ampliada, quiere ser un referente para los momentos de oración de religiosas y miembros del Movimiento Laico Concepcionista. Deseamos siga alimentando la espiritualidad y el estilo de oración propio de la Congregación.
“Vivir la vocación exige experiencia de Dios, el momento privilegiado es la oración. Nuestra consagración, religiosa o laical, nos pide fomentar la intimidad con el Señor, de donde brota el amor que nos ayuda a unificar la vida y nos impulsa y sostiene en el apostolado.
Carmen Sallés nos quiso contemplativas en la oración y en la acción. Por tanto, daremos suma importancia a la oración, como uno de los fundamentos de la Congregación, y haremos de nuestra tarea cotidiana un lugar de encuentro con Dios y de entrega a los hermanos.” (CC 38)
“La espiritualidad apostólica concepcionista se nutre de la Palabra de Dios, la participación en la vida litúrgica y sacramental, la relación filial con María, la oración personal y comunitaria, la vida apostólica y el
9
encuentro con los hermanos de comunidad y misión”. (CC 39)
Este libro consta de cuatro apartados: I. oraciones diarias; II. oraciones de tradición
congregacional; III. oraciones vocacionales; y IV. oraciones diversas.
Confiamos que pueda ser una ayuda que nos estimule y nos lleve a crecer en la espiritualidad concepcionista, en sencilla y fiel docilidad al Espíritu, de quien brota la auténtica oración cristiana.
Amar a Dios significa tener la mente, el corazón y todo el ser centrado en Dios. Sólo así es posible acoger la fuerza que nace de esta relación fecunda y transformadora.
M. Carmen continua estimulándonos hoy, como lo hacía con las concepcionistas de entonces: “Adelante, siempre adelante, Dios proveerá”. Continuemos manteniendo el clima de oración y de apertura al Espíritu, que nos concede todas las gracias, ilumina el corazón y nos conduce a una vida nueva. Estas oraciones y plegarias, son mediaciones que canalizan el potencial de la vida interior de cada uno de nosotros, son vías que se convierten en auténticas
10
teofanías. Esta experiencia espiritual siempre va acompañada de una misión que cumplir.
El Espíritu Santo nos fortalece en la vida interior: “os daré un corazón nuevo, infundiré en vosotros un espíritu nuevo…” Considerémonos herederos de esta promesa. En el interior de todo ser humano hay y siempre habrá un espacio sagrado donde se adora al verdadero Dios. Con María Inmaculada sabremos unificar oración y vida, permaneciendo siempre atentos a la Palabra de Dios, para hacerla vida en nuestro día a día.
La Congregación concepcionista celebra, este año 2012, la canonización de nuestra Fundadora. Con el deseo de siempre volver a lo esencial, es importante acercarnos a Madre Carmen, partiendo de lo más íntimo a su persona y misión: la oración, su experiencia de Dios, su santidad y su relación con las personas, sobre todo con la niñez, la juventud y la mujer.
M. María Luz Martínez Andrés Superiora General
11 1. - AL INICIAR EL DÍA
Por la señal
Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
Padre Nuestro
Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal. Amén.
Ave María
Dios te salve, María, llena eres de gracia; el Señor es contigo;
bendita tu eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.
12
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Credo Apostólico
Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la Comunión de los Santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.
Credo Niceno
Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros,
13
los hombres, y por nuestra salvación, bajó del cielo y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las escrituras, y subió al cielo y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo, recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
Ángelus
V. El ángel del Señor anunció a María, R. Y concibió por obra del Espíritu Santo. V. He aquí la esclava del Señor,
R. Hágase en mí, según tu palabra. V. Y el Hijo de Dios se hizo hombre, R. Y habitó entre nosotros.
V. Ruega por nosotros Santa Madre de Dios,
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Jesucristo.
14 Oración
Infunde, Señor, tu gracia en nuestras almas, para que, habiendo conocido por el anuncio del ángel, la Encarnación de tu Hijo,
por su pasión y cruz, lleguemos a la gloria de la resurrección, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Acto de contrición
Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío; por ser vos quien sois, Bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Ayudado de vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Amén.
Ofrecimiento del día
Señor, te ofrecemos este día que va a empezar y te consagramos todos nuestros pensamientos, palabras y acciones. Bendice Señor, todo lo que hagamos, todo lo que padezcamos en el día de hoy, para que en todas las cosas busquemos tu gloria y el cumplir en todo tu voluntad. Acaba Señor, por tu gracia, lo
15
que has empezado por tu misericordia (Oración adaptada de Madre Carmen Sallés).
2. – INVOCAMOS AL ESPÍRITU SANTO Ven, Espíritu Creador
Ven Espíritu Creador, visita las almas de tus fieles y llena de la divina gracia los corazones que creaste.
Tú eres nuestro consolador, don del Dios Altísimo fuente viva, fuego, caridad, y espiritual unción.
Tú, que das los siete dones,
Tú, eres el dedo de la mano de Dios; Tú, el prometido del Padre,
Tú, quien pones en los labios los tesoros de tu palabra.
Enciende la luz en nuestros sentidos, infunde tu amor en nuestros corazones, y con tu perpetuo auxilio,
fortalece nuestra frágil carne.
Aleja de nosotros al enemigo; danos pronto la paz;
sé Tú, nuestro guía, y, puestos bajo tu dirección, evitaremos lo malo.
16
Por Ti conozcamos al Padre, y también al Hijo, y que siempre creamos en Ti que procedes de ambos.
Gloria a Dios Padre,
y al Hijo que resucitó de entre los muertos, y al Espíritu Consolador,
por los siglos de los siglos. Amén.
V.- Envía tu Espíritu y serán creadas todas las cosas. R.- Y renovarás la faz de la tierra.
Oración
Oh Dios, que ilustraste los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo; concédenos que guiados por este mismo Espíritu, saboreemos lo bueno y gocemos siempre de tus consuelos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Ven, Espíritu Santo
- Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.
- Envía, tu Espíritu y serán creadas todas las cosas. - Y renovarás la faz de la tierra.
Oración
Oh Dios que iluminaste los corazones de tus fieles con la luz del Espíritu Santo, concédenos que guiados
17
por este mismo Espíritu, saboreemos lo bueno y gocemos siempre de tus consuelos, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
3. – ORACIONES MARIANAS El Rosario Rosario 1
V.- Abre, Señor, mis labios.
R.- Y mi boca proclamará tu alabanza.
V.- Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, R.- Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
Misterios gozosos: lunes y sábados
La Anunciación del Ángel a la Virgen María. La Visita de Nuestra Señora a Santa Isabel. El Nacimiento de Jesús en el portal de Belén. La Presentación del Niño Jesús en el templo. Jesús, perdido y hallado en el templo.
Misterios dolorosos: martes y viernes
La oración de Jesús en el Huerto. Los azotes a Jesús atado en la columna.
18 Jesús es coronado de espinas.
Jesús sube al calvario cargado con la cruz. La muerte de Jesús en la cruz.
Misterios luminosos: jueves
El bautismo del Señor en el Jordán.
Jesús manifiesta su gloria en las bodas de Caná. El anuncio del Reino, invitando a la conversión. La transfiguración del Señor.
La institución de la Eucaristía.
Misterios gloriosos: miércoles y domingos
La resurrección del Señor. La ascensión de Jesús al cielo. La venida del Espíritu Santo.
La asunción de María Virgen al cielo.
La coronación de María como reina de cielos y tierra.
Rosario 2
V.- Abre, Señor, mis labios.
R.- Y mi boca proclamará tu alabanza.
V.- Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, R.- Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.
19 Misterios gozosos: lunes y sábado
Primer misterio: "Alégrate y goza, Hija de Sión, que yo vengo a habitar dentro de Ti, oráculo del Señor. Aquel día se unirán al Señor muchos pueblos, y serán pueblo mío" (Za 1, 10-11).
Segundo misterio: "Todos sobrecogidos daban gloria a Dios, diciendo: un gran profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo" (Lc 7,16).
Tercer misterio: "Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos contemplado su gloria: gloria propia del Hijo Único del Padre, llena de gracia y de verdad" (Jn 1,14).
Cuarto misterio: "Simeón tomó a Jesús en brazos y bendijo a Dios diciendo:
Señor, puedes dejar a tu siervo irse en paz, porque mis ojos han visto a tu salvador, a quien has presentado ante todos los pueblos como luz para alumbrar a las naciones y como gloria de tu pueblo Israel" (Lc 2,28).
Quinto misterio: "Todos los que le oían, quedaban asombrados de su talento y de las respuestas que daba" (Lc 2,47).
20
Primer misterio: "Se apartó de ellos como un tiro de piedra, y puesto de rodillas, oraba: Padre, si quieres, aparta de mí este cáliz. Pero que no se haga mi voluntad sino la tuya" (Lc 22, 41-42).
Segundo misterio: "Algunos se pusieron a escupirle y tapándole la cara, le abofetearon y le decían: haz de profeta" (Lc 14, 65).
Tercer misterio: "Los soldados desnudaron a Jesús... y trenzando una corona de espinas, se la ciñeron a la cabeza y le pusieron una caña en la mano derecha. Y, doblando ante El la rodilla, se burlaron diciendo: salve, rey de los judíos" (Mt 27, 28-29).
Cuarto misterio: "Quien no lleva su cruz detrás de mí, no puede ser discípulo mío" (Lc 14,27).
Quinto misterio: "Jesús decía; Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen: Y dijo a uno de los malhechores: te lo aseguro, hoy estarás conmigo en el paraíso" (Lc 23, 34 y 43).
Misterios luminosos: jueves
Primero misterio: Jesús se presenta a donde Juan, para ser bautizado por él. Una vez bautizado salió luego del agua; se abrieron los cielos y el Espíritu de
21
Dios bajó sobre él y una voz del cielo decía: Este es mi Hijo amado, en quien me complazco. (Mt 3, 13-17)
Segundo misterio: El primer milagro de Jesús acontece en Caná de Galilea, cuando Cristo Jesús, transformando el agua en vino, abre a la fe el corazón de los discípulos, gracias a la intervención de María. (Jn 2, 1-11)
Tercer misterio: “El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva”. (Mc 1, 15)
Cuarto misterio: “una nube los cubrió y se llenaron de temor. Y vino una voz desde la nube, que decía: «Este es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle”. (Lc 9, 28-36)
Quinto misterio: La institución de la Eucaristía. “Cuando llegó la hora, se puso a la mesa con los apóstoles”. (Lc 22, 14)
Misterios gloriosos: miércoles y domingo
Primer misterio: "Yo soy la resurrección y la Vida; el que cree en mí, aunque haya muerto vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre" (Jn 11, 25-26).
22
Segundo misterio: "Anda, ve a mis hermanos y diles: subo al Padre mío y Padre vuestro, al Dios mío y Dios vuestro" (Jn 20, 17).
Tercer misterio: "Cuando el Espíritu Santo descienda sobre vosotros, recibiréis fuerza para ser mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta los confines del mundo" (Hch 1, 8).
Cuarto misterio: "El que resucitó a Cristo Jesús de entre los muertos dará también vida a vuestros cuerpos mortales por virtud de su Espíritu, que habita en vosotros" (Rom 8, 11).
Quinto misterio: "Señor del cielo y de la tierra, que has colocado a tu derecha a María Reina, danos un día el gozo de tener parte en la gloria" (Súplica Mariana).
Letanías
Lauretana
Señor, ten piedad Señor, ten piedad Cristo ten piedad Cristo, ten piedad Señor, ten piedad Señor, ten piedad Cristo, óyenos Cristo, óyenos Cristo, escúchanos Cristo, escúchanos
23
Dios Padre celestial Ten piedad de nosotros Dios Hijo, Redentor del mundo Ten piedad...
Dios Espíritu Santo Ten piedad... Trinidad Santa, un solo Dios Ten piedad... Santa María, Ruega por nosotros Santa Virgen de las vírgenes »
Madre de Cristo »
Madre de la divina gracia »
Madre purísima »
Madre castísima »
Madre virginal »
Madre sin corrupción »
Madre Inmaculada »
Madre amable »
Madre admirable »
Madre del Buen Consejo »
Madre del creador »
Madre del salvador »
Madre de la iglesia »
Virgen prudentísima »
Virgen digna de veneración » Virgen digna de alabanza »
Virgen poderosa »
Virgen clemente »
Virgen fiel »
Espejo de justicia »
Trono de la sabiduría » Causa de nuestra alegría »
24
Vaso espiritual »
Vaso digno de honor »
Vaso insigne de devoción »
Rosa mística »
Torre de David »
Torre de marfil »
Casa de oro »
Arca de la alianza »
Puerta del cielo »
Estrella de la mañana » Salud de los enfermos » Refugio de los pecadores » Consuelo de los afligidos » Auxilio de los cristianos » Reina de los Ángeles » Reina de los Patriarcas » Reina de los Profetas » Reina de los Apóstoles » Reina de los Mártires » Reina de los Confesores » Reina de las Vírgenes » Reina de todos los Santos » Reina concebida sin pecado original » Reina elevada al cielo » Reina del Santísimo Rosario »
Reina de la Paz, »
25 R.- Perdónanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Escúchanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Ten misericordia de nosotros.
V.- Ruega por nosotros Santa Madre de Dios,
R.- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oración
Te rogamos, Señor Dios, que nos concedas gozar de perpetua salud del alma y cuerpo y, por la intercesión de la bienaventurada Virgen María, seamos librados de la tristeza presente y disfrutemos de la eterna alegría. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Letanías en las constituciones:
Para los misterios gozosos
Santa María Ruega por nosotros
Virgen Purísima Sierva del Señor
Modelo de fecundidad espiritual Madre de Dios María Inmaculada Madre de Jesús
26 Virgen del Magníficat Preferida de Dios
Expresión del amor fecundo y creador del Padre Madre del Fiat
Mujer libre y obediente Mujer de fe activa Madre de los caminantes Contemplativa en la acción María de Nazaret
Nuestra Señora de la esperanza Modelo de entrega total a Dios Modelo de educadora
Virgen oyente a la escucha de Dios Madre y Maestra
Primera evangelizadora
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Perdónanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Escúchanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Ten misericordia de nosotros.
V.- Ruega por nosotros Santa Madre de Dios,
R.- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
27 Oración
Te rogamos, Señor Dios, que nos concedas gozar de perpetua salud del alma y cuerpo y, por la intercesión de la bienaventurada Virgen María, seamos librados de la tristeza presente y disfrutemos de la eterna alegría. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Para los misterios dolorosos
Santa María Ruega por nosotros
Primera seguidora de Cristo Virgen Corredentora Virgen fiel
Madre de los pobres y humildes Seguidora del Señor
Mujer fuerte al pie de la Cruz
Cumplidora fiel de la voluntad del Padre Mujer discreta y humilde
Modelo de silencio en Nazaret Fruto espléndido de la redención Evangelio viviente
Regalo de Dios para cada Concepcionista Mujer reflexiva
María de cada día Maestra de vida interior Mujer atenta y disponible Mujer obediente
28
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Perdónanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Escúchanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Ten misericordia de nosotros.
V.- Ruega por nosotros Santa Madre de Dios,
R.- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oración
Te rogamos, Señor Dios, que nos concedas gozar de perpetua salud del alma y cuerpo y, por la intercesión de la bienaventurada Virgen María, seamos librados de la tristeza presente y disfrutemos de la eterna alegría. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Para los misterios luminosos
Santa María Ruega por nosotros
Plenitud del proyecto de Dios Criatura amada desde su origen Ofrenda de amor al Padre Madre de la Divina gracia Primer fruto de la Redención Mujer consagrada
Modelo de disponibilidad y servicio Maestra de amor en los gestos humanos Mediadora en nuestras necesidades
29 Maestra en la pobreza
Constructora de la familia concepcionista Tierra de bendición
Fuente de nuestro carisma y misión
Maestra en el seguimiento incondicional a Cristo Mujer activa, libre y obediente
Instrumento de paz y reconciliación Modelo de vida ascética
Inspiradora y modelo del Movimiento Laico Concepcionista
Madre, luz de esperanza
Luz que ilumina nuestra vida en comunión Madre que nos unes en tu Cuerpo Místico Imagen de lo que deseamos ser
Sagrario viviente
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Perdónanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Escúchanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Ten misericordia de nosotros.
V.- Ruega por nosotros Santa Madre de Dios,
R.- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oración
Te rogamos, Señor Dios, que nos concedas gozar de perpetua salud del alma y cuerpo y, por la intercesión
30
de la bienaventurada Virgen María, seamos librados de la tristeza presente y disfrutemos de la eterna alegría. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Para los misterios gloriosos
Santa María Ruega por nosotros
Reina de la Paz Madre de la Iglesia
María que nos congrega en Jesús y en el amor del Padre
Asunta al cielo
Presencia orante en la Iglesia María, mediadora nuestra Reina de los Apóstoles Orante en el cenáculo Primera discípula del Señor Madre de la divina gracia Modelo de crecimiento en la fe Misionera por excelencia Bienaventurada por tu fe Modelo de mujer consagrada Modelo de unión con Dios Estímulo de nuestra comunidad Imagen perfecta de Cristo Primicia de la Iglesia Sagrario del Espíritu Santo Transparencia de Dios
31 Creadora de fraternidad
Fundadora de nuestra Congregación Modelo de fidelidad apostólica Corazón de Dios
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Perdónanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Escúchanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Ten misericordia de nosotros.
V.- Ruega por nosotros Santa Madre de Dios,
R.- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oración
Te rogamos, Señor Dios, que nos concedas gozar de perpetua salud del alma y cuerpo y, por la intercesión de la bienaventurada Virgen María, seamos librados de la tristeza presente y disfrutemos de la eterna alegría. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Letanías alternativas
1.
Santa María, Madre
Santa María, esplendor de gracia Santa María, amparo de la fe
32 Santa María, puerta del cielo Santa María, fuente de la luz Santa María, fuente, de la vida Santa María, fuente de salvación Santa María, camino de perfección Virgen María, madre providente Virgen María, madre del consuelo Virgen María, salud de los enfermos Virgen María refugio de pecadores Estrella de la evangelización Discípula de la paz
Maestra espiritual del cristiano Administradora de la redención Reina de la misericordia
Reina de la piedad Reina de las misiones Reina de la paz
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Perdónanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Escúchanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Ten misericordia de nosotros.
V.- Ruega por nosotros Santa Madre de Dios,
R.- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
33 Oración
Señor Dios, en tu presencia resplandece toda hermosa la Virgen María, tu humilde sierva. Concédenos procurar como Ella todo lo que es verdadero y noble, para llegar un día ante Ti, fuente de toda belleza y autor del amor hermoso. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén
2.
María, la nueva Eva María Virgen, hija de Sión María, Virgen de Nazaret María, esposa de José
Madre por obra del Espíritu Santo Madre del Rey de Israel
Madre del Mesías Salvador
Madre que meditaba en su corazón Madre con Jesús en el templo Madre atravesada por la espada Madre que intercedió en Caná Madre al pie de la cruz
Bendita entre todas las mujeres Gloria de Jerusalén
Alegría de Israel
Honor de nuestro pueblo
Tú que creíste las palabras del Señor Tú, la bienaventurada por generaciones Tú perseverante en la oración
34 Tú coronada por doce estrellas Tú imagen de la nueva Jerusalén
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Perdónanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Escúchanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Ten misericordia de nosotros.
V.- Ruega por nosotros Santa Madre de Dios,
R.- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oración
Dios Padre, amante de la vida, que te revelas en la historia con manifestaciones de amor y fidelidad. Te damos gracias porque has venido a nuestro encuentro para vencer nuestra limitación y pecado. Por María te suplicamos que suscites en nosotros el Espíritu Consolador, para que, atentos a los acontecimientos de nuestra historia, sepamos acoger y dar sentido a todo signo de amor, esperanza y confianza. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
3.
Santa Madre de Dios Hija predilecta del Padre Virgen escogida desde siempre
35 Madre predestinada
Hija de Adán Criatura nueva
Elegida entre los humildes Mujer toda santa
Llena de gracias Virgen bienaventurada Virgen Inmaculada Virgen de Pentecostés Madre del Redentor-Salvador Tú, cooperadora del Señor
Tú, colaboradora en la obra del Señor Tú que sufriste con el Hijo
Tú Reina del universo Figura y modelo de la Iglesia Ejemplo de santidad
Fuerza de los elegidos
María signo seguro de esperanza
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Perdónanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Escúchanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Ten misericordia de nosotros.
V.- Ruega por nosotros Santa Madre de Dios,
R.- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
36 Oración
Padre amigo de los hombres, guía a tu pueblo en las necesidades de la vida. Te damos gracias porque has bendecido nuestra tierra, escogiendo a la Virgen para ser Madre de tu Hijo y de todos los vivientes. Te rogamos, que el mismo Espíritu, implorado por María con los apóstoles ilumine nuestro caminar, nos infunda su amor y sea para todos, el consuelo y la paz. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén
4. Letanía de la “Marialis Cultus”
Madre del Hijo de Dios Madre del Verbo Encarnado Madre del Autor de la vida Madre del Siervo de Yavé
Madre, cooperadora del Salvador Madre, asociada a la pasión del Hijo Madre de la misericordia Madre de la gracia Virgen obediente Virgen en escucha Virgen oferente Virgen en oración
Verdadera sede de sabiduría Camino que conduce a Cristo Verdadero templo de Dios
37 Mujer nueva
Mujer fuerte
Maestra de vida espiritual Modelo de vida evangélica
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Perdónanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Escúchanos, Señor.
V.- Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, R.- Ten misericordia de nosotros.
V.- Ruega por nosotros Santa Madre de Dios,
R.- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.
Oración:
Oh Dios, que en la virginidad fecunda de María has dado a la humanidad los bienes de la salvación, haz que experimentemos su intercesión, y por medio de Ella, recibamos al autor de la vida. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
5.
Santa María - Ruega por nosotros María, Madre de nuestros combates - Escúchanos María, Madre de nuestros triunfos - Alégrate María, Madre de nuestra alegría - Enséñanos a alegrarnos
38
María, Madre de nuestro día - Ayúdanos en el trabajo diario
María, Madre de nuestras jornadas - Guárdanos María, Madre de nuestras noches - Ampáranos María, Madre siempre - Vela por nosotros María, Madre de los ausentes - Recuérdalos María, Madre de la juventud - Dales esperanza María, Madre de los tristes - Consuélalos María, Madre de las familias - Acógelas María, Madre de los pobres - Susténtalos María, Madre de los pecadores - Ayúdanos María, Madre de los soberbios - Danos humildad María, Madre del buen ejemplo - Enséñanos María, Madre de toda luz - Ilumínanos
a. Visita a la Virgen Visita 1
Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A Ti, celestial princesa, virgen sagrada María, te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía.
- Ave María purísima. - Sin pecado concebida.
- Alabemos y demos gracias a la Santísima Trinidad que nos manifestó a María, la Virgen, vestida de sol,
39
con la luna debajo de sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza.
- Por los siglos de los siglos. Amén.
- Alabemos y demos gracias a Dios Padre porque escogió a María por Hija suya. Amén.
• Padre nuestro
- Alabado sea Dios Padre porque la predestinó para ser Madre de su Divino Hijo. Amén.
• Ave María
- Alabado sea Dios Padre porque la preservó sin mancha de pecado en su Inmaculada Concepción. Amén.
• Ave María
- Alabado sea Dios Padre porque la favoreció con todos sus dones desde su nacimiento. Amén.
• Ave María
- Alabado sea Dios Padre porque le dio a San José como esposo para su ayuda y protección. Amén. - Ave María y Gloria
- Alabemos y demos gracias a Dios Hijo porque de entre todas las mujeres escogió a María por Madre. Amén
• Padre nuestro
- Alabado sea Dios Hijo porque se hizo hombre en el seno de María Virgen. Amén.
40
- Alabado sea Dios Hijo porque nació de María en Belén y fue alimentado por Ella en su niñez. Amén. • Ave María
- Alabado sea Dios Hijo porque quiso ser educado por Ella en su infancia. Amén.
• Ave María
- Alabado sea Dios Hijo porque le reveló los misterios de la redención del mundo. Amén.
• Ave María y Gloria.
- Alabemos y demos gracias al Espíritu Santo porque eligió a María como esposa. Amén.
• Padre nuestro
- Alabado sea el Espíritu Santo porque reveló por vez primera a Ella este nombre de Espíritu Santo. Amén • Ave María
- Alabado sea el Espíritu Santo porque por su obra María fue al mismo tiempo virgen y madre. Amén • Ave María
- Alabado sea el Espíritu Santo porque vivió en Ella como en su Templo. Amén.
• Ave María
- Alabado sea el Espíritu Santo porque la ensalzó en el cielo sobre todas las criaturas. Amén.
• Ave María y Gloria
Oración:
Madre Inmaculada, te ofrecemos nuestra Congregación. Concédenos tu gracia para vivir en
41
fidelidad el Carisma que el Espíritu Santo inspiró a Carmen Sallés. Bendice a nuestra Madre General y guíala en el desempeño de la misión que el Señor le ha confiado. Atiende a todas y cada una de las religiosas en aquello que tú sabes necesitan y ayúdanos como buena Madre a penetrar en el misterio de tu Inmaculada Concepción. Haz que con nuestras vidas, seamos en verdad presencia tuya en el mundo.
Madre, dirige tu mirada de amor sobre todos los que han recibido y reciben nuestra acción apostólica. Bendice a cuantos colaboran con nosotras en la tarea que tú nos has confiado. Bendice a nuestras familias y haz que sean fieles a sus compromisos. Te lo pedimos por tu Hijo Jesús. Amén.
Visita 2
Bendita sea tu pureza y eternamente lo sea, pues todo un Dios se recrea en tan graciosa belleza. A Ti, celestial princesa, virgen sagrada María, te ofrezco en este día alma, vida y corazón. Mírame con compasión, no me dejes, Madre mía.
Ave María Purísima. Sin pecado concebida.
Te alabamos Padre por medio de tu Hijo Jesucristo y en el Espíritu Santo, porque nos has manifestado a la
42
Virgen María vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza. Por los siglos de los siglos. Amén.
Te alabamos y te damos gracias Padre eterno, porque has escogido a María por hija tuya.
Padre nuestro...
Te alabamos Padre, porque desde la eternidad elegiste a María para ser la Madre toda Santa de tu Hijo.
Dios te salve María..
Te alabamos Padre eterno, porque hiciste a María Inmaculada desde su Concepción.
Dios te salve María...
Te alabamos Padre eterno, porque llenaste a María de fe, esperanza y caridad.
Dios te salve María...
Te alabamos Padre eterno, porque diste a María por compañero y esposo a S. José.
Dios te salve María... Gloria al Padre...
Te alabamos y te damos gracias Jesucristo. Hijo de Dios, porque escogiste a María por Madre tuya. Padre nuestro... Te alabamos Hijo de Dios, porque te encarnaste en el seno de María haciendo de Ella tu morada.
Dios te salve María...
Te alabamos Hijo de Dios, porque has querido nacer de María y siendo tú el Pan vivo bajado del cielo, quisiste ser alimentado por Ella.
43 Dios te salve María...
Te alabamos Hijo de Dios, porque siendo la sabiduría infinita has querido ser educado por María en tu infancia.
Dios te salve María...
Te alabamos Hijo de Dios, porque revelaste a María el misterio de la Redención e hiciste de Ella su fruto más espléndido.
Dios te salve María... Gloria al Padre...
Te alabamos Espíritu Santo y damos gracias porque escogiste a María como esposa.
Padre nuestro...
Te alabamos Espíritu Santo, porque revelaste a María tu nombre de Espíritu Santo en el momento de la Encarnación.
Dios te salve María...
Te alabamos Espíritu Santo, porque consagraste a María y haciendo fecunda su virginidad, fue a un mismo tiempo Virgen y Madre.
Dios te salve María...
Te alabamos Espíritu Santo, porque cubriste a María con tu sombra en la Encarnación, haciéndola Templo vivo de la Santísima Trinidad.
Dios te salve María...
Te alabamos Espíritu Santo, porque ensalzaste a María en el cielo sobre todas las criaturas.
44 Oración final
A ti Madre de los hombres y de las naciones, con confianza te entregamos la humanidad entera, con sus temores y sus esperanzas: que la luz de Cristo llegue a todos los hombres. Guía a los gobernantes en la búsqueda de la verdadera libertad y de la justicia. Dirige los pasos de los pueblos por caminos de paz y de armonía. Te lo pedimos por tu Hijo Jesús. Amén.
4. - ANTÍFONAS LITÚRGICAS MARIANAS Adviento y Navidad
Madre del Redentor Madre del Redentor, Virgen fecunda, puerta del cielo siempre abierta, estrella del mar, ven a librar
al pueblo que tropieza y quiere levantarse. Ante la admiración del cielo y tierra, engendraste a tu Santo Criador,
Alma Redemptoris Alma Redemptoris Mater,
quae per via caeli porta manes, et stella maris succurre cadenti surgere qui curat populo:
Tu quae genuisti natura mirante tuum sactum Genitorem:
45 y permaneces
siempre virgen. Recibe el saludo del ángel Gabriel, y ten piedad de nosotros pecadores.
Virgo prius ac posterius Gabrielis ab ore sumens illud Ave peccatorum miserere.
Tiempo Ordinario
Dios te salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y
esperanza nuestra, Dios te salve.
A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a Ti suspiramos, gimiendo y llorando, en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a
Salve Regina
Salve Regina, Mater misericordiae, vita, dulcedo, et spes nostra, salve.
Ad te clamamus exsules filii Hevae.
Ad te suspiramus, gementes et flentes in hac lacrimarum valle. Eia ergo advocata nostra, illos tuos misericordes oculos ad nos converte. Et Iesum, benedictum fructum ventris tui,
46 Jesús, fruto bendito de tu vientre.
Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María.
V.- Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. R.- Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo.
Oración
Omnipotente y eterno Dios, que con la cooperación del Espíritu Santo, preparaste el cuerpo y el alma de la gloriosa Virgen y Madre, María, para que fuese merecedora de ser digna morada de tu Hijo; concédenos, por su intercesión, seamos liberados
nobis post hoc exsilium ostende.
O clemens, o pia, o dulcis Virgo Maria.
V.- Ora pro nobis, Sancta Dei Genitrix R.- Ut digni efficiamur promissionibus Christi. Oremus Omnipotens sempiterne Deus, qui gloriosae Virginis Matris Mariae corpus et animam, ut dignum Filii tui habitaculum effici mereretur, Spiritu Sancto cooperante praeparasti: da, ut cius commemoratione laetamor, eius pia intercessione, ab
47 de los males presentes y de la muerte eterna. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.
instantibus malis, et a morte perpetua
liberemur. Per eumdem Christum Dominum nostrum.
Amen.
Cuaresma
Reina del Cielo
Salve Reina de los cielos y Señora de los ángeles, salve, raíz, salve, puerta, que dio paso
a nuestra luz. Alégrate, virgen gloriosa,
entre todas la más bella; salve, oh
hermosa doncella, ruega a Cristo por nosotros.
Ave Regina caelorum: Ave Regina caelorum, Ave Domina Angelorum; salve radix, salve porta. Ex qua mundo
lux est orta. Gaude. Virgo gloriosa.
Super omnes speciosa. Vale, o valde decora. Et pro nobis
48 Tiempo Pascual
Reina del cielo
V. - Reina del cielo alégrate; R.- aleluya. V. - Porque el Señor a quien has merecido llevar; R.- aleluya. V. - Ha resucitado según su palabra; R.- aleluya. R.- Ruega al Señor por nosotros; R.- aleluya. V. - Gózate y alégrate, Virgen María, aleluya. R. - Porque
verdaderamente ha resucitado el Señor, aleluya.
Oración
Oh Dios, que por la resurrección de tu Hijo, nuestro Señor
Jesucristo,
has llenado el mundo de alegría, concédenos, por
Regina coeli
V.- Regina coeli, laetare, R.- alleluia
V.- Quia quem meruisti portare, R.- aleluia V.- Resurrexit, sicut dixit, R.- alleluia; V.- ora pro nobis Deum, R.- alleluia. V.- Gaude et laetare Virgo María, alleluia. V.- Quia surrexit Dominus vere, alleluia. Oremus Deus, qui per
resurrectionem Filii tui, Domini nostri
Iesu Christi,
mundum laetificare dignatus es:
praesta, quaesumus; ut, per eius Genetricem
49
intercesión de su Madre,
la Virgen María, llegar a alcanzar los gozos eternos. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén. Virginem Mariam, perpetuae capiamus gaudia vitae. Per eundem Christum Dominum nostrum. Amen. 5. – EN LA COMIDA Bendición:
Se puede rezar una de estas bendiciones u otras: - Bendice, Señor, estos alimentos que vamos a
tomar en tu santo nombre. Amén.
- Señor, tú eres quien da la vida al mundo. Bendice ahora este alimento y concédenos un amor fraterno y espíritu de acción de gracias. Amén. - Bendice Señor, a cuantos hoy comemos este pan.
Bendice a quienes lo hicieron y haz que juntos lo comamos en la mesa celestial. Amén.
- Bendícenos, Señor, y bendice nuestros alimentos. Bendice también a quienes nos los han preparado y da pan a los que no lo tienen. Amén.
Acción de gracias:
50
- Gracias, Señor, por todos tus dones. Que el Señor nos haga partícipes de la mesa celestial. Amén. - Te damos gracias, Señor, Padre santo, por el
alimento que nos has dado. Haz que podamos un día sentarnos en la mesa de tu reino y cantar eternamente tus alabanzas. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
- Te damos gracias, Dios misericordioso, que has restaurado nuestras fuerzas con los dones de tu providencia, te pedimos que fortalezcan también nuestro espíritu. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
- Dios, Padre nuestro, te damos gracias por este alimento que reunidas fraternalmente hemos recibido de tu generosidad; que aprendamos también a compartir con los hermanos los bienes que de ti hemos recibido. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
6. – EXAMEN DE CONCIENCIA Al mediodía 1
Con María, nos ponemos en la presencia del Señor para alabarle en nombre de la creación y renovar el SÍ de nuestra consagración. Pidamos perdón por las
51
veces que no hemos sido transparencia de Dios. (Silencio)
V.- Tú, que nos das a María como madre y modelo de nuestra consagración, R.- Señor, ten piedad.
V.- Tú, que en María Inmaculada nos das la esperanza de nuestra liberación, R.- Señor, ten piedad.
V.- Tú, que en María nos pones como modelo a la mujer que supo comprometerse con la construcción del Reino, R.- Señor, ten piedad.
Todas: Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotras, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. Amén.
V.- Pedimos por el Papa (N.)
R.- Concédele una fe inquebrantable, una esperanza viva y una caridad solícita. Haz que toda la Iglesia se mantenga en comunión con él, por el vínculo de la unidad, del amor y de la paz.
Al mediodía 2
Reconozcamos nuestras culpas y pidamos perdón a Dios por nuestros pecados y fragilidades. (Silencio)
Yo confieso ante Dios todopoderoso, y ante vosotros hermanos, que he pecado mucho de pensamiento,
52
palabra, obra y omisión. Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa. Por eso ruego a Santa María, siempre Virgen, a los ángeles, a los santos y a vosotras hermanas, que intercedáis por mí ante Dios nuestro Señor. Amén.
Dios misericordioso tenga compasión de nosotras, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. Amén.
V.- Pedimos por el Papa (N.)
R.- Concédele una fe inquebrantable, una esperanza viva y una caridad solícita. Haz que toda la Iglesia se mantenga en comunión con él, por el vínculo de la unidad, del amor y de la paz.
A la noche
Se puede escoger una de estas formas
1. Al llegar al fin de nuestro día (de nuestra jornada), agradezcamos a Dios sus dones y pidámosle su misericordia. (Silencio)
V.- Señor, ten misericordia de nosotras, R.- porque hemos pecado contra Ti. V.- Muéstranos, Señor, tu misericordia, R.- y danos tu salvación.
53
Dios misericordioso tenga compasión de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. Amén.
2. Gracias, Señor, por el día que hemos vivido. Examinemos nuestra conciencia y nuestra fidelidad al amor recibido de Ti. (Silencio)
V.- Señor, ten misericordia de nosotras, R.- porque hemos pecado contra Ti. V.- Muéstranos, Señor, tu misericordia, R.- y danos tu salvación.
Dios misericordioso tenga compasión de nosotras, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna. Amén.
3. Señor Jesús, que en M. Carmen nos dejaste un modelo de perdón digno de ser imitado, ayúdanos a comprender las ocasiones en que hoy hemos juzgado y condenado solamente por las apariencias, y danos tu Espíritu para que, como ella, sepamos restituir en nuestro corazón el amor a los hermanos. (Silencio)
Restáuranos, Señor Jesús, restáuranos en el amor. Que tu perdón y tu bondad nos den la luz, nos den la paz.
54
4. “Amaos los unos a los otros”. “Ámense unas a otras como hermanas…” Palabras bien sencillas, pero ¿he amado hoy o me he limitado a tolerar? ¿Qué he hecho, o qué he dejado de hacer, para acoger, comprender, perdonar, como deseo serlo yo? (Silencio)
Gracias, Señor, por Ti mismo, gracias por tu presencia.
Gracias por tu perdón y tu amor.
5. “Quien no es fiel en las cosas pequeñas, no lo será en las grandes”, decía M. Carmen. Procura percibir hasta los detalles más pequeños con los que Dios te ha regalado hoy, observa tu conducta y pide perdón de tus fallos. (Silencio)
Consuélame, Señor, por mi falta de fidelidad.
Apártame del camino falso y dame la gracia de cumplir tu Voluntad.
6. Señor Jesús, hazme ver con claridad si los pasos que he dado durante este día han sido para seguirte sin condiciones, o si, por el contrario, he tratado de compaginarte con mis intereses. Dame, Señor, un corazón sincero. (Silencio)
55
Padre, perdona nuestras ofensas como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido, y no nos dejes caer en tentación.
María, danos tu bendición, para que no caigamos en tentación. Amén.
Se puede terminar también con una de las oraciones siguientes.
1. del Sl 4
Sólo en ti, Señor, hallamos la paz: te damos gracias por los favores que hoy hemos recibido de ti y confiamos que velarás por nosotras a lo largo de esta noche, con la luz de tu rostro. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
2. del Sl 129
Contempla, Señor, nuestra pequeñez, que tus oídos estén atentos a la súplica que te dirigimos desde nuestra pobreza. Purifica nuestro corazón y mantén en vela nuestro espíritu, para que mañana, te volvamos a bendecir en el trabajo que nos tienes confiado. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
3. del Sl 133
Te bendecimos Señor, por el gozo de haber vivido a tu servicio durante el día de hoy; concédenos que, mientras nuestro cuerpo descanse, levantemos hacia
56
ti nuestra alma para cantar tus alabanzas. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
4.
Gracias, porque al fin del día podemos agradecerte los méritos de tu muerte y el pan de la Eucaristía, la plenitud de alegría de haber vivido tu alianza, la fe, el amor, la esperanza y esta bondad de tu empeño de convertir nuestro sueño en una humilde alabanza. Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espírito Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
5.
Antes de cerrar los ojos, los labios y el corazón, al final de la jornada, buenas noches, Padre Dios. Gracias por todas las gracias que nos ha dado tu amor; si muchas son nuestras dudas, infinito es tu perdón. Mañana te serviremos en tu presencia mejor. A la sombra de tus alas, Padre nuestro, abríganos. Quédate junto a nosotros y danos tu bendición.
57 II - ORACIONES DE TRADICIÓN 1. A ti, oh Dios A ti, oh Dios te alabamos: a ti, Señor, te reconocemos. A tí, eterno Padre, te venera toda la creación. Los ángeles todos, los cielos y todas las potestades te honran. Los querubines y serafines
te cantan sin cesar: Santo, santo, santo es el Señor, Dios del universo. Los cielos y la tierra están llenos de la majestad de tu gloria. A ti ensalza el glorioso coro de los apóstoles, Te Deum laudamus: te Dominum confitemur. Te aeternum Patrem onmis terra veneratur. Tibi omnes Angeli: Tibi caeli et universae Potestates. Tibi Cherubin et Seraphim: incessabili voce proclamant.
Sanctus, Sanctus, Sanctus, Dominus Deus Sabaoth. Pleni sunt caeli et terra: maiestatis gloriae tuae. Te gloriosus Apostolorum chorus. Te Prophetarum laudabilis numerus. Te Martyrum candidatus laudat exercitus.
Te per orbem terrarum, sancta confitetur Ecclesia. Patrem inmensae,
majestatis.
58 la multitud admirable de los profetas, el blanco ejército de los mártires. A ti la Iglesia santa, extendida
por toda la tierra, te proclama: Padre de inmensa majestad;
Hijo único y verdadero digno de adoración; Espíritu Santo, paráclito. Tú eres el Rey de la gloria, Cristo. Tú eres el Hijo único del Padre. Tú, para librar al hombre,
aceptaste la condición humana sin desdeñar el seno de la Virgen.
Tú, rotas las cadenas de la muerte,
abriste a los creyentes el reino del cielo.
verum, et unicum Filiúm. Sanctum quoque
Paraclitum Spiritum. Tu Rex gloriae, Christe. Tu Patris sempiternus es Filius.
Tu, ad liberandum suscepturus hominem, non horruisti Virginis uterum.
Tu devicto mortis aculeo, aperuisti credentibus regna caelorum.
Tu ad dexteram Dei sedes in gloria Patris.
Judex crederis esse venturus.
Te ergo; quaesumus, tuis famulis subveni,
quos pretiosi Sanguine redemisti.
Aeterna fac cum Sanctis tuis in gloria numerari. Salvum fac populum tuum, Domine, et benedic hereditati tuae.
Et rege, eos et extolle illos usque in aeternum.
59 Tú te sientas a la
derecha de Dios en la gloria del Padre. Creemos que
un día has de venir como juez.
Te rogamos, pues, que vengas en ayuda de tus siervos, a quienes redimiste con tu preciosa sangre. Haz que en la gloria eterna nos asociemos a tus santos.
Per singulos dies benedicimus te.
Et laudamus nomen tuum in saeculum, et in
saeculum saeculi.
Dignare, Domine, die isto sine peccato nos
custodire.
Miserere nostri, Domine, miserere nostri.
Fiat misericordia tua, Domine, super nos, quemadmodum speravimus in te. Domine speravi; non confundar in aeternum.
2. Trisagio a la Santísima Trinidad V.- Dios mío ven en mi auxilio, R.- Señor, date prisa en socorrerme.
V.- Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo,
R.- Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración
Espíritu Santo, que eres uno con el Padre y con el Hijo, ven a nosotras.
60
Nuestra lengua, entendimiento y obrar, canten tus maravillas.
Que nuestra caridad sea fuerte y se extienda a todos los hombres.
Concédenoslo, Padre misericordioso, y tu Hijo unigénito, igual al Padre, que reinas con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
Oración al Padre
Alabanza y gloria eterna a Dios Padre que nos ha mostrado su amor enviándonos a su Hijo.
Padre nuestro...
Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los ejércitos, llenos están los cielos y la tierra de tu gloria,
Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo (tres veces).
Oración al Hijo
Resuene la alabanza en nuestros labios a gloria del Hijo que nos ha redimido.
Padre nuestro...
Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los ejércitos, llenos están los cielos y la tierra de tu gloria.
Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo (tres veces).
61 Oración al Espíritu Santo
Alabanza a Dios Padre y al Hijo, y que nuestros labios te canten, Espíritu Santo, por toda la eternidad. Padre nuestro...
Santo, Santo, Santo, Señor Dios de los ejércitos, llenos están los cielos y la tierra de tu gloria.
Gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo (tres veces).
Antífona
A Ti Dios Padre no engendrado; a Ti Dios Hijo Unigénito; a Ti Dios Espíritu Santo Paráclito; Santa e indivisible Trinidad, te confesamos con el corazón y con la boca, te alabamos y te bendecimos, a Ti la gloria por los siglos de los siglos. Amén.
V.- Bendigamos al Padre y al Hijo con el Espíritu Santo,
R.- Le alabamos y ensalzamos por los siglos de los siglos. Amén.
Oración final:
Señor Dios, Uno y Trino, danos tu gracia, tu caridad y el ser uno contigo, para que ahora y siempre te amemos y glorifiquemos, Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, por los siglos de los siglos. Amén.
62 3. Novena al Espíritu Santo
Invocación para todos los días
Ven, Espíritu Divino, manda tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre;
don en tus dones espléndido;
luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo.
Ven dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo,
tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas
y reconforta en los duelos.
Entra hasta el fondo del alma, divina luz, y enriquécenos.
Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado cuando no envías tu aliento.
Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito,
guía al que tuerce el sendero.
Reparte tus siete dones según la fe de tus siervos. Por tu bondad y tu gracia dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno.
63 Día primero
Reflexión
"Andad según el Espíritu y no realicéis los deseos de la carne. El fruto del Espíritu es: amor, alegría, paz, comprensión, servicialidad, bondad, lealtad, amabilidad, dominio de sí mismo. Si vivimos por el Espíritu marcharemos tras el Espíritu" (Gal 5,16.22a.25). Momentos de silencio.
V.- Ven Espíritu Santo,
R.- Cambia los corazones de los hombres y reúnenos en una fraternidad universal.
V.- Ven Espíritu Santo,
R.- A las naciones conmocionadas por la violencia, la guerra o el hambre, y dales la paz.
V.- Ven Espíritu Santo,
R.- A los obreros, a los labradores, artesanos, y dales la alegría de reconocer que sus manos construyen un universo más habitable.
V.- Ven Espíritu Santo,
R.- A las familias, a los jóvenes, a los ancianos, a los niños: Que todos unidos demos el testimonio de lo que el mundo tiene de positivo y permanente.
Oración
Padre, envía tu Espíritu sobre nosotros y sobre toda la Iglesia, para que fortalecidos en la fe, hagamos unidad con los que más de cerca nos rodean; que nos
64
sintamos apóstoles de tu Hijo y llevemos su mensaje al conocimiento de todos los hombres. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Día segundo Reflexión
"El Dios de nuestros padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigo de esto somos nosotros y el Espíritu Santo que Dios da a los que le obedecen" (Hech 5,30-32). Momentos de silencio.
V.- Porque traes a los pobres consuelo, y salud y esperanza a los enfermos:
R.- Ven a nosotros Espíritu Santo.
V.- Porque das fortaleza al pequeño y moderas al soberbio:
R.- Ven a nosotros Espíritu Santo.
V.- Porque asientas la paz en los pueblos y destierras odios y miedos:
R.- Ven a nosotros Espíritu Santo.
V.- Porque avivas el rescoldo del fuego y tu palabra es pan y misterio:
65 Oración
Padre, brille sobre nosotros el esplendor de tu gloria y que el Espíritu Santo, luz de tu luz, fortalezca los corazones de los regenerados por tu gracia. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor: Amén.
Día tercero Reflexión
No sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo? El habita en vosotros porque lo habéis recibido de Dios. No os poseéis en propiedad, porque os han comprado pagando un precio por vosotros. Por tanto, ¡glorificad a Dios con vuestro cuerpo!" (1Cor 6, 19-20). Momentos de silencio.
V.- Espíritu Santo, tú que llenas de fuego el corazón de los que buscan a Jesús:
R.- Reafirma en nuestros corazones la certeza del amor del Padre.
V.- Espíritu Santo, tú que iluminas la mente de los que escuchan la palabra, buscando la voluntad del Padre:
R.- Reafirma en nuestros corazones la certeza del amor del Padre.
V.- Espíritu Santo, tú que reúnes en tu amor a quienes se esfuerzan por amar, siguiendo el ejemplo de Jesús:
66
R.- Reafirma en nuestros corazones la certeza del amor del Padre.
V.- Espíritu Santo, tú que sin cesar creas y haces germinar un mundo nuevo:
R.- Reafirma en nuestros corazones la certeza del amor del Padre.
Oración
Padre, que tu Espíritu nos penetre con su fuerza, para que nuestro pensar te sea grato y nuestro obrar concuerde con tu voluntad. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Día cuarto Reflexión
"Si Cristo está con vosotros el cuerpo está muerto al pecado, y el espíritu vive por la justicia. Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en vosotros, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús, vivificará también vuestros cuerpos mortales por el mismo espíritu que habita en vosotros" (Rom 8, 10-11).
Momentos de silencio
V.- Ven Espíritu a tu Iglesia, Sacramento del futuro, para que ella marque la esperanza escatológica en el mundo y en la historia,
67
V.- Ven Espíritu, a tu Iglesia, para que no sea una institución externa al mundo, sino un modo de ser con el mundo,
R.- Y renueva la faz de la tierra.
V.- Ven Espíritu Santo, a los Obispos, Sacerdotes y Religiosos, para que ellos, impulsados por tu fuerza presenten en sus vidas la esperanza de un mundo digno de ti,
R.- Y renueva la faz de la tierra.
V.- Ven Espíritu Santo, a las familias, a los educadores; que todos unidos demos testimonio de lo que el mundo tiene de positivo y trascendente, R.- Y renueva la faz de la tierra.
Oración
Padre, concede a tu Iglesia, consagrada por el Espíritu Santo, dedicarse plenamente a tu servicio y vivir unida en el amor, según tu voluntad. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Día quinto Reflexión
"El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad, porque nosotros no sabemos pedir lo que nos conviene, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos inefables. El que escudriña los corazones sabe cuál es el deseo del Espíritu y que su
68
intercesión por los santos es según Dios" (Rom 8, 26-27). Momentos de silencio:
V.- Tú que eres nuestro consolador, R.- Ven, Espíritu Santo.
V.- Tú, que eres don del Dios Altísimo, R.- Ven, Espíritu Santo.
V.- Tú, que eres fuente viva, R.- Ven, Espíritu Santo.
V.- Tú, que eres fuego y caridad, R.- Ven, Espíritu Santo.
Oración
Padre, derrama sobre nosotros la fuerza de tu Espíritu Santo, para que podamos cumplir fielmente tu voluntad y demos testimonio de ti con nuestras obras.
Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Día sexto Reflexión
"Los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios, esos son hijos de Dios.
Habéis recibido no un espíritu de esclavitud, para recaer en el temor, sino un espíritu de hijos adoptivos, que nos hace gritar: ¡Abba! (Padre). Ese Espíritu y nuestro espíritu, dan un testimonio concorde: que somos hijos, también herederos,
69
herederos de Dios y coherederos con Cristo, ya que sufrimos con El para ser también con El glorificados" (Rom 8, 14-17). Momentos de silencio.
V.- Espíritu Santo, llénanos de tu luz, R.- Y haz que ayudemos a otros a ver. V.- Espíritu Santo, llénanos de tu gozo, R.- Y haz que contagiemos alegría.
V.- Espíritu Santo, llénanos de tu paciencia, R.- Y danos constancia en ella.
V.- Espíritu Santo, llénanos de tu caridad,
R.- Y haz que formemos verdaderas comunidades fraternas.
Oración
Padre, envíanos tu Espíritu Santo que renueve nuestra fe, nuestra esperanza y nuestro amor y nos haga discípulos y testigos como María. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Día séptimo Reflexión
“Ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni el hombre puede pensar lo que Dios ha preparado para los que le aman. Y Dios nos lo ha revelado por el Espíritu, y el Espíritu todo lo penetra, hasta la profundidad de Dios” (1Cor 2,9-10). Momentos de silencio.
70 V.- Espíritu Santo,
R.- Que hoy nuestras palabras y obras sean según tu voluntad.
V.- Espíritu Santo,
R. Que no juzguemos ni menospreciemos a ninguno de nuestros hermanos.
V. Espíritu Santo,
R. Cólmanos de alegría y paz en nuestra fe. V. Espíritu Santo,
R. Sé tú mismo nuestra recompensa.
Oración
Derrama, Señor, sobre nosotros la fuerza del Espíritu Santo, para que podamos cumplir fielmente tu voluntad y demos testimonio de ti con nuestras obras. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Día octavo Reflexión
"El Dios de nuestros Padres resucitó a Jesús, a quien vosotros matasteis colgándolo de un madero. La diestra de Dios lo exaltó haciéndolo jefe y salvador, para otorgarle a Israel la conversión con el perdón de los pecados. Testigo de esto somos nosotros y el Espíritu Santo que Dios da a los que le obedecen" (Hch 5.30-32). Momentos de silencio.