Capítulo I. De las Actividades Educativas
Y PALATAL VELAR LABIO VELAR GLOTAL OCLUSIVAS
SORDAS p [p] t [t] ch [ts] k [k] [kkw w] ' [?] ASPIRADAS Y FRICATIVAS pj [p h] tj [th] s [s] kj [kh] jw [hxw] j [hx] OCLUSIVAS GLOTALI- ZADAS ' p [p ?] ' t [t?] ' ch [ts?] ' k [k?] ' kw [kw?] OCLUSIVAS SONORAS b [?b] d [?d] NASALES m [m] n [n] VIBRANTES r [ ] SEMICON- SONANTES w [w] y [ ]
Nota. Datos tomados de Notas para una gramática pedagógica referencial de la lengua w˛otjüjä (piaroa) por M. Remiro G., 1988.
La lengua posee, además, un fonema prosódico de nasalidad que puede coarticularse con todas las vocales del sistema a las cuales confiere, en consecuencia, un fuerte timbre nasal. Asimismo, las vocales orales que siguen a las consonantes m y n se ven afectadas por su nasalidad, lo que las convierte en vocales seminasales, es decir, desde el punto de vista fonémico son vocales orales pero fonéticamente son vocales seminasales.
En lo concerniente a la sintaxis, el uwotjüja sigue el orden S - O - V (sujeto - objeto - verbo), siendo las categorías gramaticales fundamentales el sustantivo, el adjetivo, el pronombre, el verbo y las partículas; en la frase, el poseedor antecede a lo poseído y el sustantivo al adjetivo atributo. Los géneros son diferenciados mediante sufijos, -aju para el femenino y -a’a para el masculino. A diferencia del castellano, dentro de los pronombres personales no hay una distinción entre el uso de tú en relación a usted como puede notarse en la lista bilingüe de pronombres que uno de los docentes escribió en nuestro cuaderno de campo o en la que aparece en una pared de una de las aulas de la escuela: PRONOMBRES PERSONALES CASTELLANO UWOTJÜJA YO TTÜ TÚ UCU ÉL CHŲJÄ ELLA YÄJÜ NOSOTROS UJÜTÜ USTEDES UCUTU ELLOS PJUATTÜ ELLAS JITÜ
La relación que la comunidad piaroa de Paria Grande mantiene con la comunidad lingüística criolla, hablante del castellano, es permanente por lo cual la importancia que le confieren al aprendizaje y dominio de esta lengua es notable pero sin menoscabo de la suya propia. En efecto, el epígrafe que seleccionamos para encabezar este aparte -«El castellano es nuestra lengua prestada»- revela el grado de su identidad lingüística. Así, ante nuestra pregunta tratando de indagar el significado de tal aseveración, Alberto nos respondió en tono que nos indicaba que estaba enunciando una verdad de Perogrullo: «nuestro idioma propio, original, autóctono es el piaroa», para agregar seguidamente que también lo eran el hiwi, el piapoko, el ye’kuana o el kurripako para sus respectivas etnias. El sentimiento de orgullo patrimonial en relación con su idioma es tan acentuado en esta comunidad que para ellos el término «lengua» refiere inequívocamente al uwotjüja, por lo que es normal escuchar a los docentes, por ejemplo, decir que «las dudas de los alumnos se aclaran en lengua».
La importancia de la lengua castellana está en función de la comunicación que ésta les permite con la sociedad criolla, de allí que en el ámbito familiar y durante el lapso de descanso y recreación en la escuela, la lengua mayoritariamente hablada -un 90%, según Marlon- es el uwotjüja; esta relación pudimos, por lo demás, comprobarla al aplicar la encuesta socioeconómica. Asimismo, cabe destacar que ni los ancianos ni los niños antes de los 8 años hablan la lengua castellana. De allí que al inscribir los niños en la escuela, la expectativa de los padres es que sus hijos aprendan y hablen con fluidez el castellano para poder proseguir exitosamente sus estudios en la ciudad, fuera del entorno lingüístico seguro de su comunidad o, al menos,
desenvolverse eficazmente en la sociedad criolla dominante. Y ello, nos confesó Marlon en una oportunidad, es una permanente exigencia crítica de los representantes ante la escuela.
Como toda lengua, el uwotjüja se define por su carácter de códigos portadores de diversas configuraciones culturales irremplazables que incluyen manifestaciones literarias y cosmovisiones que intentan explicar el origen de la etnia y nutren su esencia como sociedad.
1.14..2. LA CULTURA
«Como si fueran un hombre, los espíritus que habitan el Autana defienden nuestra familia.»31
El término cultura en tanto que constructo teórico, presenta no sólo una considerable amplitud, sino que también traduce una cierta concepción del hombre, la sociedad y el mundo en general; la antropología, la sociología, la filosofía, entre otras, son sus bases. Por ello, antes de abordar el análisis de algunos aspectos culturales propios de la comunidad piaroa asentada en Paria Grande, hemos considerado pertinente referirnos al concepto de cultura que sirve de fundamento a ese análisis. En este sentido, compartimos y asumimos la definición de cultura ofrecida por Tylor (citado en Bueno, 1997):
La cultura o civilización, en sentido etnográfico amplio, es aquel todo complejo que incluye el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres y cualesquiera otros hábitos y capacidades adquiridos por el hombre en cuanto miembro de la sociedad. (p. 95)
Así pues, ante una perspectiva etnográfica tan completa -y compleja, como lo reconoce el mismo Tylor- no sería honesto afirmar que esta sección del trabajo estará consagrada a un análisis exhaustivo de cada uno de los componentes de la cultura de dicha comunidad, cuestión que, por lo demás, rebasa los límites de un estudio como el nuestro. En consecuencia, hemos hecho una selección de los aspectos que, en primer lugar, forman parte del imaginario cosmogónico y ritual de la etnia, donde quiera que uno de sus miembros se encuentre para, en
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Palabras de Arnoldo al expresarnos el significado e importancia del Autana para el pueblo piaroa.
segundo lugar, relacionarlo con los aspectos culturales que caracterizan a los habitantes de Paria Grande
Los primeros aspectos a los que aludimos están representados por la historia de la creación o cosmovisión del origen de los piaroa y por dos grandes entidades culturales del pueblo uwotjüja, a saber, el origen del Autana o mito del árbol de la vida y el ciclo ceremonial del Warime.
1.14.2.1.HISTORIA DE LA CREACIÓN O COSMOVISIÓN DEL ORIGEN DE LOS PIAROA
Según los piaroa, en las montañas situadas entre los ríos Cuao y Autana,
Wahari, hermano de Buoká y Chejeru, creó al hombre, a los animales y las enfermedades, cantándoles canciones que traspasaron su cuerpo y lo limpiaron.
Wahari sopló las aguas y les dio a los animales el poder de multiplicarse y reproducirse a través del «agua soplada» y con las canciones fueron creados los piaroa.
A propósito de la cosmovisión del pueblo uwotjüja sobre su origen, Hernández
et al. (2002), incluyen en su trabajo un relato del cual tomamos el extracto siguiente:
Rua-Wahari regresó a la casa de Buoká y Chejeru después de recibir todos sus conocimientos. Ya Rua-Wahari había aprendido a crear nuevas cosas en el mundo. Buoká ya lo sabía, porque había visto en sus visiones a su hermano Rua-Wahari creando a los hombres. Pero
Buoká tenía curiosidad por descubrir cómo Rua-Wahari nos creaba a nosotros los uwotjüja. Llegó el día en que Buoká vio cómo Rua-Wahari
creaba a los hombres en el lugar llamado Mariuek’a. Rua-Wahari
Mientras descansaba, vinieron los cangrejos)y se comieron la carne preparada. Por eso, Rua-Wahari se fue a otra orilla y preparó más carne humana; de la masa de carne hizo el cuerpo, el cuello y, por último, el corazón. Siguió pescando y con cada pez que sacaba iba haciendo los ojos, el pelo, las orejas, la boca y la nariz. Así hizo Rua- Wahari hasta completar la pareja. ...De las parejas uwotjüja creadas por
Rua-Wahari nacieron otros hombres y mujeres. Luego, Rua-Wahari creó los alimentos y las diferentes clases de plantas. ...Así creó Rua-Wahari
a los uwotjüja. (pp. 3-5)