HISTORIA DE
ESPAÑA
Apuntes “ad usum privatum”
2º DE BACHILLERATO
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INTRODUCCIÓN
El presente trabajo pretende ser un resumen de aquellos conceptos, temas y textos que ayuden al alumno a seguir el curso de Historia de España en segundo de bachillerato, y a preparar la EvAU si se presentase en su momento a ella.
Las líneas que el alumno tiene entre sus manos deben ser consideradas APUNTES en sentido estricto. Ningún alumno o lector puede llegar a pensar que lo expuesto en ellos pudiese sustituir al libro de texto propuesto por el profesor o departamento.
Estos apuntes, por sí mismos, no tienen valor académico si no es después de haber seguido las explicaciones pertinentes en la clase del profesor que los firma.
3 TEMAS DE 2º DE BACHILLERATO: EvAU 2018-19
Nº. TEMAS EPÍGRAFES
1-10 RAÍCES HISTÓRICAS DE LA ESPAÑA
CONTEMPORÁNEA (S. I – S.XVIII)
1.- Prehistoria en la Península Ibérica. 2.- Protohistoria en la Península Ibérica.
3.- La Hispania romana y la monarquía visigoda. 4.- Al Andalus y sus principales etapas.
5.- Reinos cristianos de la Reconquista hasta el siglo XIII. Reconquista y Repoblación,
6.- Los Reinos cristianos en la Baja Edad Media (siglos XIV y XV). 7.- La formación del Estado español: Monarquía de los Reyes Católicos. 8.- Siglo XVI: la España de Carlos I y Felipe II.
9.- El siglo XVII: la crisis de la monarquía de los Austrias. 10.- El siglo XVIII: el reformismo borbónico y la Ilustración. 11 LA CRISIS DEL ANTIGUO
RÉGIMEN (1808-1833)
1.- La crisis de 1808 y la Guerra de Independencia.
2.- La Revolución Liberal, las Cortes de Cádiz y la Constitución de l812. 3.- El Reinado de Fernando VII (1814-1833): sus etapas.
12 LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO LIBERAL (1833-1868)
1.- Las Regencias (1833-1843) y el Problema Carlista (1833-1843). 2.- La Década Moderada (1844-1854).
3.- Bienio Progresista (1854-1856)-Vuelta al Moderantismo (1856-1868) 13 EL SEXENIO
DEMOCRÁTICO (1868-1874). ECONOMÍA Y SOCIEDAD ESPAÑOLAS EN EL SIGLO XIX
1.- La evolución política del Sexenio Democrático.
2.- La economía española en el siglo XIX: agricultura, industria y transportes.
3.- La sociedad española en el siglo XIX: del estamentalismo a la sociedad de clases.
14 EL RÉGIMEN DE LA RESTAURACIÓN (1874-1902)
1.- Es establecimiento de Alfonso XII como rey, y el funcionamiento del Sistema Canovista; la Restauración en Castilla-La Mancha.
2.- La oposición política al régimen de la Restauración. 3.- La crisis de 1898 y la liquidación del imperio colonial. 15 ALFONSO XIII Y LA CRISIS
DE LA RESTAURACIÓN (1902-1931)
1.- La primera parte del reinado de Alfonso XIII y los proyectos de Regeneracionismo político.
2.- La crisis del Parlamentarismo. Neutralidad en la 1ª Guerra Mundial. 3.- La dictadura de Primo de Rivera y la caída de la monarquía. Los problemas económicos.
16 LA II REPÚBLICA ESPAÑOLA (1931-1936)
1.- El Gobierno provisional y la Constitución de 1931. 2.- El bienio de Gobiernos de Azaña.
3.- El bienio Radical-Cedista y el triunfo del Frente Popular. 17 LA GUERRA CIVIL
ESPAÑOLA (1936-1939)
1.- La sublevación militar y la internacionalización del conflicto. 2.- El desarrollo de la Guerra Civil.
3.- La evolución en las dos zonas, consecuencias de la guerra. 18 LA DICTADURA
FRANQUISTA (1939-1975)
1.- Fundamentos ideológicos y evolución política.
2.- Sociedad y economía en el franquismo: de la autarquía al desarrollismo.
3.- Represión y oposición política al régimen franquista. El papel de la cultura.
19 HISTORIA DE LA ESPAÑA ACTUAL Y SU
INTEGRACIÓN EN EUROPA (1975-2004)
1.- Los inicios del reinado de Juan Carlos I y la Transición democrática española (1975-1982).
2.- La Constitución de 1978 y el sistema democrático español: principios, instituciones y el Estado Autonómico. La Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha.
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1.- PREHISTORIA EN LA PENÍNSULA IBÉRICA
El término Prehistoria designa el periodo transcurrido entre la aparición
del primer homínido y la invención de la escritura. La Prehistoria en la Península Ibérica se inició hace un millón de años, más o menos, con la llegada de los primeros homínidos.
A lo largo de millones de años los homínidos sufrieron una serie de
cambios físicos que los diferenciaron de los simios y que les fueron dando su aspecto actual. Este proceso gradual de evolución se conoce
como proceso de hominización. Los principales cambios físicos fueron
la adopción de la posición bípeda (gracias a una serie de cambios en la
cadera, las piernas y los pies que permitieron liberar las manos y
mantener el equilibrio) y el aumento progresivo de la capacidad craneal
con el consiguiente desarrollo del cerebro (lo que implica un aumento de la inteligencia).
A) PALEOLÍTICO.
Es la etapa más antigua de la Prehistoria.
Se vivía en pequeñas comunidades dedicadas a la caza y la recolección
y se desplazaban en busca de los recursos naturales.
1/ Paleolítico Inferior. (– a 120.000 años)
Los primeros testimonios de homínidos en la Península se han
hallado en Atapuerca (Burgos) y corresponden al Homo
antecesor (hace 900.000 años).
Su capacidad craneal es reducida y utilizaba utensilios líticos
simples.
2/ Paleolítico Medio (de 120.000 a 40.000 años de antigüedad)
Apareció el Homo neanderthalensis.
Su capacidad craneal es mayor, por lo que desarrolló un
instrumental de piedra más variado (cuchillos, puntas de flecha, etc.).
También realizaba rituales funerarios de enterramiento.
Se han hallado restos en Granada, Vizcaya, Gerona o
Gibraltar.
3/ Paleolítico Superior (entre 40.000 y 5.500 años de antigüedad)
llegaron a la Península Ibérica los primeros seres humanos iguales
a los actuales (Homo sapiens).
Su capacidad craneal era de 1400 cm3-
perfeccionaron la industria lítica con piezas más pequeñas y
afiladas.
Realizaron las primeras expresiones artísticas, destacando las
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Se han hallado muchos restos en la cornisa cantábrica y el área
mediterránea.
B) NEOLÍTICO (5500 a.C -3.200 a.C.)
Aparecen los primeros indicios de agricultura y ganadería en la
Península Ibérica.
El hábitat habitual seguía siendo en cuevas, pero aparecieron los
primeros poblados, haciéndose entonces sedentarios.
Aparecen los primeros intercambios y se inventa la cerámica
(para el almacenamiento y para cocinar los alimentos).
Los útiles pasaron a ser de piedra pulida.
Enterraban a sus muertos en necrópolis, en sepulcro de fosas.
De inicios del Neolítico son las pinturas rupestres de figuras
humanas y animales, esquemáticas y monocromas, halladas en
abrigos rocosos o a aire libre en el área levantina. El yacimiento
más importante es la Cova de l’Or (Alicante).
C) CALCOLÍTICO (3.200-2.200 a.C.)
Hacia el año 3200 a. C. se introdujeron en la Península Ibérica nuevas
técnicas mineras y metalúrgicas destinadas al trabajo de los metales, primero el cobre y el bronce, y más tarde el hierro, que permitieron la producción de los primeros utensilios metálicos, mucho más especializados, resistentes y eficaces.
El principal metal trabajado fue el cobre, aunque también han
aparecido objetos de oro y plata (armas, adornos…). En este periodo,
Además de la metalurgia del cobre, destacan las construcciones
monumentales hechas con grandes piedras (megalitos), destacan los dólmenes, con finalidad funeraria.
El más importante es el yacimiento de los Millares (Almeria), que da
nombre a la CULTURA DE LOS MILLARES.
El poblado de Los Millares presentaba una sólida
arquitectura defensiva con muralla y torreones.
En el interior del asentamiento se han encontrado los
restos de un taller metalúrgico y diversos almacenes y
lugares de procesado de alimentos.
Al final de este periodo y durante buena parte de la Edad del Bronce,
se desarrolló la CULTURA DEL VASO CAMPANIFORME,
vinculada al comercio del metal. Recibe este nombre por la
fabricación de recipientes de cerámica en forma de campana
invertida y con decoración incisa.
D) EDAD DEL BRONCE (2200-1000 a. C.)
se introdujo la metalurgia del bronce, una aleación entre cobre y
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Esta cultura se caracterizó por su rito funerario, con
enterramientos debajo de las casas y ajuares
espectaculares, con armas y adornos muy elaborados en
metales preciosos.
Con El Argar aparecieron las primeras ciudades de la
Península, así como las desigualdades sociales.
En Mallorca y Menorca destacó la cultura talayótica, sus
principales construcciones son la taulas, con una función
religiosa; las navetas, con un uso funerario, y los talayots
o torres defensivas.
E) EDAD DEL HIERRO (1000 a.C. - )
Coincidió con la llegada de los pueblos procedentes de Europa
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2.- LA PROTOHISTORIA EN LA PENÍNSULA IBÉRICA.
Hacia el año 1000 a.C., con el inicio de la Edad del Hierro en la Península Ibérica, los pueblos que la habitaban empezaron a dejar
testimonios escritos. Este hecho representa el paso de la Prehistoria a la Historia.
Durante esta etapa las sociedades que vivían en la Península recibieron la
influencia decisiva de pueblos indoeuropeos procedentes de Europa
central, así como de fenicios, griegos y cartagineses, tres pueblos
originarios del Mediterráneo oriental. Estos pueblos influyeron en la
configuración de las culturas tartesia, ibera y celta
A) LAS MIGRACIONES INDOEUROPEAS.
A finales del segundo milenio a.C. empiezan a llegar a la Península, a través de los Pirineos, sucesivas oleadas de población procedentes de
Europa central. Estos grupos compartían una lengua de origen
indoeuropeo y algunas características culturales, como el rito funerario de la cremación o la metalurgia del hierro, que introdujeron en la Península.
Las primeras zonas donde se asentaron fueron Cataluña, la depresión
del Ebro y la Meseta.
El ritual funerario que practicaban los pueblos indoeuropeos era la
incineración del cadáver; luego depositaban las cenizas en urnas que enterraban en necrópolis, por lo que se les conoce como la CULTURA DE LOS CAMPOS DE URNAS.
Los indoeuropeos conocían la metalurgia del hierro, que supuso un
avance muy significativo ya que el hierro es más resistente y duradero que el cobre o el bronce, y además se encontraba en mayor cantidad en la Península.
B) LOS PUEBLOS COLONIZADORES.
El primer milenio a.C. en la Península estuvo marcada por la llegada de
varios pueblos originarios del este del Mediterráneo. Fundaron colonias en el área meridional de la Península.
a) La colonización fenicia.
Los fenicios fueron el primer pueblo mediterráneo que llegó a la Península. Su
primera colonia fue Gadir (Cádiz). Su objetivo era el comercio con los pueblos
indígenas, por ello se limitaron a establecer vínculos comerciales con estos territorios y
no los conquistaron. Los fenicios obtenían principalmente plata, plomo y oro. Se los
adquirían a los indígenas de Tartesos a cambio de joyas, telas, cerámicas, etc.
Cultivaban la vid y el olivo para producir vino y aceite, e impulsaron la pesca y la
8 b) La colonización griega
Los griegos se establecieron en el nordeste de la Península Ibérica, concretamente
el litoral mediterráneo, a partir del siglo VI a. C. La primera colonia griega fue
Emporion (Ampurias (Gerona). Como las colonias fenicias, las griegas se fundaron
con una finalidad comercial. Se establecieron, sobre todo, en la costa, donde
construyeron puertos desde los que exportaban los productos que intercambiaban con
los indígenas iberos, principalmente cereales que intercambiaban por productos
manufacturados.
c) La colonización cartaginesa
En el siglo VI a. C. las colonias fenicias entraron en declive y el control de sus
colonias pasó a mano de Cartago, una ciudad del norte de África. A partir del siglo III
a. C. los cartagineses, para frenar el avance romano, se vieron obligados a mantener una presencia militar importante en las colonias de la Península Ibérica, por
lo que pasaron a controlar grandes extensiones de territorio del sur peninsular e
implantaron el pago de impuestos a los indígenas. Fundaron la ciudad de Cartagena.
C) TARTESOS
La llegada de los fenicios supuso un estímulo muy importante para las
sociedades indígenas que habitaban el suroeste peninsular, en las que
aparecieron élites que basaban su poder en el control del comercio con
los fenicios.
Estas impulsaron aún más es desarrollo de la minería destinada al
intercambio con los fenicios.
Así, entre los siglos X y VI a.C., en el Bajo Guadalquivir se desarrolla
una cultura conocida como Tartesos. Tartesos aparece citada en varias
fuentes: por los hebreos de la Biblia, por los fenicios, los griegos y
romanos. Todas hablan de una tierra fértil y rica en minerales. Parece
que conocían el torno alfarero, la metalurgia de la plata y una
orfebrería muy desarrollada. Cuando los fenicios entran en declive, los tartesios, a pesar de entrar en contacto con los griegos y cartagineses, fueron desapareciendo.
D) ÁREAS IBERA Y CELTA.
Las influencias de los pueblos indoeuropeos y mediterráneos en la Península
Ibérica provocaron que, a partir del siglo VI a.C. se formaran dos grandes áreas
culturales y lingüísticas: la ibera y la celta.
a) EL ÁREA IBERA:
Los pueblos iberos habitaron el este y sur de la Península entre los
siglos VI y II a.C. La influencia de fenicios y griegos propició que
adoptaran rasgos en innovaciones de estos pueblos, como el uso de la
moneda o la escritura.
Se organizaban en tribus lideradas por un caudillo. Se asentaban
en lugares elevados y amurallados. Su base económica eran la
9 labores artesanales (tejidos, cerámica, joyas, …). Desarrollaron una
intensa actividad comercial con los pueblos colonizadores.
Entre sus manifestaciones artísticas destacan la Dama de Elche o la
Dama de Baza.
b) EL ÁREA CELTA:
Habitaron la zona del centro y norte de la Península entre los siglos V
y I a.C.. se organizaban en tribus lideradas por caudillos, en
poblados elevados y amurallados. Eran ganaderos, aunque también
practicaban la agricultura. Trabajan el bronce y el hierro para
fabricar herramientas y armas.
En el área de contacto entre los celtas e iberos del centro peninsular se desarrolló
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3.- LA HISPANIA ROMANA, CRISTIANIZACIÓN Y LA MONAQUÍA VISIGODA.
A) ROMANIZACIÓN DE “HISPANIA”
Por romanización entendemos el proceso de conquista e imposición de los
principios de administración, cultura, organización social y autoridad militar a
los pueblos que habitaban la Península por parte de Roma. Llamada por los
griegos Iberia, en alusión al río Iberus (Ebro), Roma prefirió una palabra (derivada de una voz cartaginesa) alusiva a una característica zoológica de estas tierras en la antigüedad: ser una 'tierra de conejos', significado etimológico de
Hispania. Por evolución lingüística, fue transformándose en España.
Los intentos de Roma de frenar el avance de las tropas cartaginesas por la
Península Ibérica llevaron a los romanos a desembarcar en Ampurias en el 218
a. C. al mando de Publio Escipión. Se pretendió cortarles el aprovisionamiento. Una vez vencidos (206 a.C.), ante las riquezas minerales del
territorio, Roma incorporó Hispania a sus dominios. El proceso, largo e
implacable, terminaría con el sometimiento de los pueblos cántabros y astures
en el 19 a. C.
Este proceso no afectó a todas las áreas de la P.I. con la misma intensidad. La
conquista del levante y el sur fue muy rápido, así como el proceso de
colonización, pues los romanos se limitaron a consolidar los cambios que ya estaban en marcha (urbanismo, división en clases sociales, esclavismo…); sin
embargo, las zonas de la Meseta se romanizaron más lentamente y las áreas
septentrionales de la franja cántabro-pirenaica permanecieron aferradas a sus tradiciones gentilicias comunitarias y agropastoriles.
Durante la primera mitad del siglo II a. C. el cónsul romano Porcio Catón trató
de atraerse a la población celtíbera, pero fue Sempronio Graco quien se dio
cuenta de que la única política posible era la de asimilación. Esto es, que los
pueblos peninsulares se fueran romanizando. Para ello, fundó ciudades en el valle del Ebro y atendió a sus quejas sobre algunos gobernadores codiciosos o crueles. Aunque no siempre les fue fácil dominar a los peninsulares.
a) El líder de los lusitanos, Viriato, se enfrentó a Roma, pues el pretor romano Galba les engañó diciéndoles que iba a repartirles tierras. Cuando acudieron desarmados los mató o vendió como esclavos. Viriato durante
años vengó esta afrenta. Mantuvo en jaque al ejército romano gracias a su
astucia y a la guerra de guerrillas. Fue asesinado, pues tres de sus amigos a
los que Roma había comprado, Ditalco, Audax y Minura, le traicionaron.
b) Numancia, ciudad celtíbera del pueblo de los arévacos, desafió durante años el poder de Roma. Estos recurrieron a Escipión Emiliano, que había
destruido Cartago años antes. Escipión montó un dispositivo para sitiar la
ciudad y lo mantuvo durante meses. Los numantinos sucumbieron a consecuencia del hambre y las epidemias. Los dirigentes de la ciudad prefirieron el suicidio a la rendición. La ciudad fue arrasada y los supervivientes vendidos como esclavos. Numancia ha pasado a la historia
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Las guerras contra los lusitanos y los celtíberos duraron años, pero ya a
principios del siglo I a. C. la dominación romana era casi total. Algunos
núcleos del norte peninsular permanecían sin romanizar, aunque vigilados para evitar expediciones de saqueo de las tribus cántabras o vasconas hacia los valles del interior.
En el resto del territorio se intensificó el proceso de romanización: la lengua
(latín) la sociedad (clases), la administración (provincias, capitales, vías de
comunicación…), la economía (minas, productos agrícolas…), la religión
(politeísta), cultura (literatos como Colmuela, Marcial o Séneca), diversiones
(teatros, anfiteatros y termas), arte (templos, arcos de triunfo, calzadas, puentes,
esculturas)... Nacidos en la Península fueron los emperadores Adriano, Trajano
y Teodosio.
Para facilitar el control militar y la gestión de los territorios los romanos
dividieron Hispania en provincias: Hispania Citerior e Hispania Ulterior (s.
II a. C.); más adelante en Tarraconensis, Lusitania, Baetica (división de
Augusto) y por último en Tarraconensis, Carthaginensis, Lusitania,
Baetica, Gallaecia (Bajo Imperio).
Algunas ciudades fueron nombradas capitales de las provincias y se
convirtieron en centros administrativos y políticos. Residían en ellas los
gobernadores romanos y los recaudadores de impuestos. Se encontraban los mercados más importantes, se administraba justicia y se celebraban
actos públicos de culto a las divinales. Las capitales estaban unidas por
“vías” que atravesaban la Península, como la “Vía Augusta”, que iba desde Cádiz hasta Roma.
Las ciudades eran de diversos tipos:
a) Estipendiarias: Habían ofrecido gran resistencia y pagaban mayores impuestos.
b) Colonias: Vivían los colonos romanos. Habían servido al ejército y al licenciarse recibían tierras.
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Las provincias hispanas, desarrollaron un gran comercio (productos
agrícolas, minerales), explotaron minas (oro, plata, estaño, hierro, plomo) y
cultivaron en las “Villae” (vino, aceite, trigo, cebada, higos).
Las poblaciones indígenas, por el proceso de romanización, asimilaron las
costumbres romanas, la lengua y el sentido del derecho. Escritores hispanos son: Colmuela, Marcial o Séneca. Dos emperadores nacieron en la Península: Adriano y Trajano.
Como manifestaciones artísticas se conservan cerámica, escultura,
mosaico, obras públicas (puentes, arcos de triunfo, acueductos, calzadas) y edificios de ocio (teatros, anfiteatros y termas).
B) CRISTIANIZACIÓN DE “HISPANIA”
Como un elemento más de la romanización, la fe cristiana fuese introducida
en nuestro país gracias a comerciantes, viajeros, soldados... que venían de oriente, de Italia o del norte de África. También existe una antigua tradición que
nos explica que el apóstol Santiago predicó el Evangelio en la Península
Ibérica, así como la de que enviados por San Pedro habrían venido a predicar la
fe en Jesucristo los llamados siete Varones Apostólicos. Por otra parte
disponemos documentos que confirman que existían numerosas comunidades en la Península:
S. Pablo, en la Carta a los romanos (Rom 15, 24.28), expresa su deseo de predicar en Hispania.
San Cipriano, escribió a los cristianos de Mérida y Astorga.
En el año 300 se celebró en Elvira (Granada) un concilio.
numerosos mártires, (persecuciones de Decio (249-250) o de Diocleciano (303-305), en puntos dispares de la geografía hispánica: San Vicente, diácono de Zaragoza y martirizado en Valencia; Santa Eulalia de Mérida; San Fructuoso, Obispo de Tarragona, y sus diáconos Augurio y Eulogio; Santa Engracia, los innumerables mártires de Zaragoza, etc.
Restos paleocristianos: plantas de basílicas, mosaicos textos litúrgicos…
C) LA MONARQUÍA VISIGODA
Núcleo político creado en la Península Ibérica por los visigodos, pueblo
germánico del grupo de los godos, en el transcurso del siglo VI.
Su presencia en Hispania data del año 416, cuando como federados de Roma
acudieron para combatir a los suevos, vándalos y alanos, que se habían asentado en diversas regiones peninsulares.
Tras esta intervención, firmaron un acuerdo con Roma y se establecieron en el
sur de las Galias, donde crearon el reino de Tolosa (en Toulouse) .
Más tarde, regresaron a la Península con funciones de carácter militar
iniciándose su asentamiento en estas tierras, aunque la afluencia masiva se
produjo después de la derrota sufrida frente a los francos en la batalla de
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zona de escasa población y débil desarrollo urbano, que les permitía mantenerse aislados de los hispanorromanos.
En el 554 el rey Atanagildo estableció la capital del reino en Toledo.
Fue durante el reinado de Leovigildo (569-589) cuando comenzó a cobrar entidad como reino. Este monarca:
a) Implantó un dominio político en la mayor parte del territorio peninsular.
b) Tomó medidas encaminadas a promover la fusión entre visigodos e
hispanorromanos, base fundamental para la formación de un verdadero reino.
c) Trató de imponer el arrianismo como religión oficial, pero fracasó por la
oposición de la Iglesia y la aristocracia hispanorromana, de religión católica. Su hijo Hermenegildo, responsable del gobierno de la Bética, abrazó el catolicismo y se sublevó en el 579.
Ante la situación anterior quedó como solución conseguir la unidad en torno al
catolicismo, medida adoptada por el también hijo de Leovigildo, Recaredo, en el III Concilio de Toledo (589).
La unidad jurídica se consiguió con la promulgación por Recesvinto del “Liber Iudiciorum” (654), código territorial por el que debían regirse todos los jueces.
Los visigodos se caracterizaron por “elegir” a sus reyes, aunque la monarquía
tendió a hacerse hereditaria, rodeándose de un consejo de nobles denominado
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4.- AL – ÁNDALUS Y SUS PRINCIPALES ETAPAS
a) LA CONQUISTA DE HISPANIA: EMIRATO DEPENDIENTE (711-756)
En 711, un pequeño contingente de tropas árabes y bereberes cruzó el estrecho de Gibraltar dirigidos por Tarik, valí del norte de África, derrotando al rey visigodo D.
Rodrigo en la batalla de Guadalete (711).
Fue una ocupación rápida y que no encontró apenas resistencia en la Hispania visigoda por varios motivos:
La falta de cohesión interna del Estado visigodo, cuyos reyes eran cuestionados constantemente por los nobles.
La ferocidad de las tropas musulmanas, formadas por guerreros bereberes convertidos al Islam. En caso de victoria , las fértiles tierras de Hispania se convertían en un botín apreciable. Además, según la fe musulmana, morir en combate convertía a los fieles en mártires del Islam.
El uso de las capitulaciones o pactos con la población local: si ésta no ofrecía resistencia, los conquistadores respetaban a las personas y sus propiedades.
En diez años, los musulmanes habían ocupado casi toda la Península Ibérica, a excepción del norte peninsular, con núcleos cristianos independientes. El territorio peninsular conquistado se incorporó al imperio islámico de los omeyas de Damasco y
formó un emirato dependiente del Califa de Damasco con capital en Córdoba.
b) EL EMIRATO INDEPENDIENTE (756-929)
En 756 la familia de los Omeya fue asesinada por los abasíes, quienes
ocuparon su lugar en el trono. Sin embargo, uno de los Omeya, Abd
alarman I, consiguió escapar de la matanza y llegar a la Península, donde se
proclamó emir independiente.
La diversidad étnica y religiosa de su población provocó graves problemas
de política interna en el emirato. Al-Ándalus se consolidó en los siglos VIII y
IX, a la vez que se islamizaron sus costumbres y se difundió la lengua
árabe.
c) CALIFATO DE CÓRDOBA (929-1031)
En 929 Abd al-Rahman III (612-961) rompió los últimos vínculos con los
califas fatimíes, aprovechando la disgregación del califato de Bagdad, y adoptó
el título de califa, instaurando el “período califal”. Este hecho es consecuencia
de la decadencia del califato abasí y, por otra parte, de la política de expansión con la que amenazaba Egipto desde el califato fatimí.
Durante el siglo X, alcanzó el máximo esplendor y llegó a controlar el
Mediterráneo occidental, el norte de África y los pequeños reinos cristianos del norte peninsular. Controló las rutas comerciales norteafricanas, cobró
impuestos diversos y se impusieron tributos a los reinos cristianos. Si estos no
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crearon intercambios comerciales, diplomáticos y culturales provechosos tanto para andalusíes como para cristianos.
Durante este período tuvieron un gran desarrollo la agricultura, la ganadería,
la artesanía (orfebrería, tallas de marfil y jade, tejidos, cerámica), las ciencias
(medicina, matemáticas) y la cultura. Las ciudades crecieron y aumentaron su
población (Toledo, Granada y Córdoba, convertida en una gran metrópoli) y se
edificaron las ciudades residenciales de Medina Azahara y Medina Azahira.
La administración del Estado se hizo más compleja, inspirándose en la del
califato de Bagdad. Al frente se encontraba el Califa, máximo dirigente político
y religioso. Tenía poder absoluto, presidía la oración de los viernes en la mezquita mayor, era el jefe de los ejércitos y acuñaba moneda. Estaba asesorado
por el Hachib, Primer Ministro, y por consejeros o visires, cada uno de ellos
encargados de un Ministerio. Debajo de ellos estaban los secretarios (kátib),
encargados de los asuntos de la casa real, correspondencia oficial y la hacienda
pública. Tenían a su cargo numerosos funcionarios.
La administración de justicia estaba en manos de los jueces (cadis), asistidos por
expertos en leyes islámicas llamados “faquis”. En las ciudades podía
administrar justicia el prefecto (Sabih al-shurta).
Al-Andalus fue divida en provincias o coras, subdivididas en distritos (iqlim) y
cormarcas (yuz). En la capital de cada cora había una fortaleza (qasaba) en la
que residía un gobernador o walí escogido por el califa, que tenía poder civil y
militar.
En las zonas de frontera con los reinos cristianos se crearon tres coras especiales
llamadas marcas, reforzadas militarmente: la Marca Superior, con capital en
Zaragoza; la Marca Mediana, con capital en Toledo, y la Marca Inferior, con
capital en Mérida.
El Califato mantuvo constantes relaciones con los reinos cristianos. Durante el
reinado de Hisham II destacó un personaje legendario, conocido como
Almanzor que aprovechando la debilidad del Califa se hizo con el poder, llevando una política de agresión a los reinos cristianos basada en el saqueo.
Después de su muerte, sus hijos no conservaron el poder que les legó su padre,
y el Califato entró en un período de guerras civiles (1009-1031) y quedó
16 d)REINOS DE TAIFAS
Al desaparecer el califato de Córdoba (1031), al-Andalus se fragmentó en numerosos núcleos independientes, al frente de los cuales se situaron los llamados reyes taifas.
a) En el sur de la Península controlados por los beréberes.
b) En la zona oriental Almería a Tortosa, los eslavos (origen en los esclavos
eunucos que habían ejercido funciones civiles en la corte omeya).
c) En las ciudades del interior, familias nobles andalusíes, de origen árabe o
muladí.
d) Pronto, la expansión de los más poderosos provocó una reagrupación de
taifas. En la segunda mitad del siglo XI sólo subsistían los reinos de
Zaragoza, Badajoz, Toledo, Granada y Sevilla.
Las continuas guerras entre los reinos taifas favorecieron la intervención creciente de los reyes cristianos, a través de la política de parias: los taifas pagaban a los cristianos tributos para no ser atacados o a cambio de ayuda militar. Pese a todo, en este periodo se produjo un cierto progreso económico y fue época de esplendor cultural.
El escritor más importante fue Ibn Hazm, autor del Collar de la paloma, obra poética
sobre el amor, Desde el punto de vista artístico, la obra más representativa es la aljafería de Zaragoza.
La situación de debilidad frente a los cristianos se hizo patente en el 1085 con la
conquista de Toledo por Alfonso VI. Este suceso precipitó la invasión almorávide (1086) y con ella la desaparición de los primeros taifas.
Tras el hundimiento del poder almorávide (1147), a mediados del siglo XII,
surgieron los segundos taifas. Su efímera existencia concluyó con la invasión almohade en 1157.
La derrota almohade en la batalla de las Navas de Tolosa (1212) favoreció la
aparición de los terceros taifas, pero de ellos sólo sobrevivió el reino nazarí de
17 d) EL REINO NAZARÍ (1232-1492)
Tras la derrota almohade (1212), los cristianos conquistaron Córdoba, Sevilla, Valencia y el valle del Guadalquivir.
En 1232, se creó el último reino musulmán de la Península, el reino nazarí,
con capital en Granada. Este reino fue íntegramente islámico: se hablaba árabe, se impuso el Islam y en él no vivían cristianos, manteniendo difíciles relaciones con ellos.
Durante dos siglos fue vasallo del reino de Castilla a quien pagaba un tributo
(parias) y ayudaba en caso de guerra.
El reino Nazarí de Granada formó tras el hundimiento del Imperio
Almohade. Su fundador, Muhammad I (1237-1273), pertenecía a la familia árabe de los Banu Nasr (de ahí el nombre Nazarí). Aparte de la capital, sus enclaves más importantes fueron Málaga y Almería. Finalmente, el emir granadino se convirtió en tributario de los reyes castellanos para mantener su independencia.
Entre las razones de su supervivencia a lo largo de más de 200 años se
encuentran las barretas montañosas (Sistema Penibético) que lo protegían, la
ayuda de los benimerines, guerreros musulmanes llegados del África, y las
crisis políticas y guerras civiles de el reino de Castilla durante el siglo XIV.
Durante el siglo XV sufrió debido a las frecuentes luchas entre las familias
nobles que querían el trono granadino, luchas que lo llevaron a su desaparición.
Su población era elevada, pues allí se refugiaron muchos de los musulmanes huidos de al-Ándalus ocupado por los cristianos.
Su agricultura era muy variada, siendo su principal actividad la industria de la
seda. Sus artesanos eran muy famosos por la gran calidad de su
trabajo. Destacó por su riqueza y su importancia cultural y artística.
Logró sobrevivir como último resto del poder musulmán en la península Ibérica
hasta el año 1492, en que fue conquistado por los Reyes Católicos, para pasar
a formar parte de la Corona de Castilla.
Su último sultán fue Abu Abd Allah (Boabdil), último rey Nazarí de Granada
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5.- LOS REINOS CRISTIANOS DE LA RECONQUISTA HASTA EL SIGLO XIII
RECONQUISTA Y REPOBLACIÓN
1.- RECONQUISTA
Con la mayor parte de la Península ocupada por los musulmanes, en el norte se
fueron gestando los reinos cristianos. Los reinos cristianos se crearon entre los siglos
VIII y XII y se expandieron entre los siglos XII y XV. Los primeros reinos que se crearon fueron el reino astur-leonés y los condados pirenaicos.
El reino astur-leonés surge tras la victoria de Pelayo (noble visigodo) ante
los musulmanes en Covadonga (722). A Pelayo le suceden los reyes
Alfonso I y Alfonso II que crearon el Reino de Asturias. En el siglo X, Ordoño traslada la capital del reino de Asturias a León, por lo que el nombre
del reino pasa a llamarse Reino de León. Este reino se dividió en condados.
a) El condado de Castilla, en el siglo X, se independiza de la mano del noble
Fernán González y se funda el Reino de Castilla. En el siglo XI los dos reinos,
el de Castilla y el de León, se unen formando el Reino de Castilla y León. En el
siglo XII se separarán y se volverán a unir en el siglo XIII. El Reino de Portugal
se independizará de Castilla en el siglo XII.
b) Los Condados Pirenaicos surgen cuando el emperador franco Carlomagno
funda la Marca Hispánica en el siglo VIII para protegerse de los musulmanes.
Esta Marca, situada al sur de los Pirineos, se dividía en Condados (gobernados
por un Conde). En el siglo XI el Condado de Aragón y de Cataluña se
independizan, se unen y forman el Reino de Aragón. El Condado de Pamplona
también se independizará y formará el Reino de Navarra.
La fase de expansión de estos reinos cristianos se produce entre los siglos
XII y XV. Cuando Al-Ándalus estaba bajo los primeros Reinos Taifas (1031-1085)
Se inicia la primera gran ofensiva cristiana. En este periodo el rey de
Castilla, Alfonso VI, toma la ciudad de Toledo en 1085.
Durante el periodo de los Almorávides de Al-Ándalus (1085-1145)
los cristianos son vencidos por los musulmanes en la batalla de Zalaca (1086) iniciándose un periodo de freno en la reconquista.
Entre 1145 y 1195, mientras Al-Ándalus está bajo el dominio de los
segundos Reinos Taifas, se vuelve a producir un nuevo avance en la
reconquista de los reinos cristianos, hasta que en el año 1195 los
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Ante esta situación, los reinos cristianos, menos el reino de León y
Portugal, se unen para luchar contra los musulmanes, a instancias del Papa Inocencio III. Los cristianos y los almohades se enfrentan en la batalla de Navas de Tolosa (1212). Vencen los cristianos y a partir de este momento se inicia el avance imparable de los cristianos.
El Reino de Castilla, unido de nuevo a León, reconquista el valle del Guadiana, el valle del Guadalquivir, Cádiz y Murcia; mientras que el Reino de Aragón reconquista el Reino de Mallorca y el Reino de Valencia.
20 2.- REPOBLACIÓN
Es la ocupación efectiva de tierras conquistadas con gente traída de otros
territorios.
En la península Ibérica, el principal movimiento de repoblación tuvo lugar a
lo largo de la Reconquista, cuando los reinos cristianos fomentaron la instalación de colonos en las tierras conquistadas a los musulmanes para garantizar su defensa y su explotación económica.
a) En la etapa de la Reconquista, la abundancia de tierras facilitó la creación de una
capa de pequeños campesinos libres que se apoderaban de las tierras
abandonadas por el sistema de “presura” o aprisio, también practicado por la
nobleza o los monasterios. En Galicia, la meseta del Duero y el alto valle del
Ebro los repobladores fueron hombres libres, aunque sólo en Castilla se
libraron de caer rápidamente bajo el dominio de los señores feudales.
b) Después de la desintegración del Califato de Córdoba, la repoblación recibió un
fuerte impulso político, traducido en la concesión de fueros y cartas de
franquicia o de poblamiento (“Cartas Puebla”), a los municipios de nueva
creación, con lo que se consolidó la existencia de núcleos de población, en contraste con la tendencia anterior favorecedora de un habitat disperso.
En Valencia, Jaime I fomentó la presencia de campesinos catalanes
en la zona costera, en detrimento de la nobleza aragonesa, a la vez que permitió la continuidad de la presencia de los musulmanes para no alterar la producción agrícola.
c) En la última etapa de la Reconquista, hacia Algarbe, Andalucía y Murcia la
repoblación se realizó bajo el control de la nobleza y de las ordenes militares,
que recibieron la propiedad (“repartición”) de extensos territorios en el sur de
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6.- LOS REINOS CRISTIANOS EN LA BAJA EDAD MEDIA (SIGLOS XIV Y XV). EVOLUCIÓN POLÍTICA Y LA CRISIS BAJOMEDIEVAL.
En el siglo XIII, al finalizar la Plena Edad Media, todos los reinos cristianos de
la Península habían alcanzado unas fronteras casi definitivas y, en consecuencia,
la Reconquista podía darse por finalizada. En ese momento se consolidaron las
instituciones de gobierno de cada reino.
También fue el momento de una múltiple crisis que afectó a todos y que duró
gran parte del siglo XIV.
1.- CRISIS DEMOGRÁFICA, ECONÓMICA Y POLÍTICA.
Durante la Baja Edad Media, siglos XIV y XV; la Corona de Castilla y León y la
Corona de Aragón vivieron una profunda crisis que acabó con los sistemas de gobierno, sociedad y economía de la Edad Media. La transformación se realizó
en medio de graves dificultades: catástrofes demográficas producidas por
grandes hambres y epidemias, crisis económicas, luchas sociales y cambios políticos.
a) Crisis demográficas.
- Siglo XIII: Una notable expansión demográfica que permitió el
crecimiento de las ciudades, el auge de la artesanía y la apertura de un comercio interior y la creación de rutas comerciales marítimas por el Mediterráneo y el Atlántico.
- Siglo XIV: Las grandes mortandades del siglo XIV alcanzaron
enormes proporciones. La primera tuvo su origen en el hambre
producidas por las malas cosechas. La segunda fue debida a la
propagación de la epidemia de lapeste bubónica o Peste Negra.
b) La economía señorial
- Falta de mano de obra.
- Zonas despobladas.
- Tierras no cultivadas que podían ser utilizadas para pastos.
Llevó a que en Castilla la ganadería trashumante ovina se
impusiera como principal actividad económica.
Los privilegios del Honrado Concejo de la Mesta, asociación de los grandes ganaderos castellanos fundada por Alfonso X el Sabio aumentaron notablemente.
c) La artesanía
- Declive ante el descenso de la demanda provocado por el descenso demográfico y el empobrecimiento de la población.
- El comercio fue la actividad menos afectada por la crisis. El comercio
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- El comercio catalán en el Mediterráneo, se basó en la exportación de productos textiles y la importación de sedas y especias, se mantuvo en el siglo XIV, aunque decayó en el XV.
d) La sociedad
- Se transformó en medio de una gran violencia. Ante la disminución de sus rentas,
- Los nobles: respecto a los reyes, ampliaron sus territorios mediante concesiones reales que conseguían sublevándose contra ellos y respecto a los campesinos de sus señoríos, abusando de los derechos jurisdiccionales, imponiendo una serie de antiguos tributos, en desuso
desde el siglo XIII, conocidos con el nombre de «malos usos».
- El malestar de los campesinos se tradujo en levantamientos contra la
nobleza, que fueron, la mayoría de las veces, reprimidos.
- En las ciudades, los comerciantes más ricos y la nobleza cometían
grandes abusos sobre los pequeños artesanos, originándose frecuentes
levantamientos.
e) La monarquía se fortaleció y los reyes recuperaron los derechos políticos que, en tiempos pasados, habían delegado en los grandes señores (como impartir justicia, acuñar moneda, dictar leyes, etc.). El rey extendió su autoridad a todo el territorio. Los reyes, apoyados en el Derecho romano, gobernaron con leyes aplicables a todo su reino y sentaron las bases de las futuras monarquías autoritarias.
2.- ORGANIZACIÓN POLÍTICA E INSTITUCIONES DE GOBIERNO
Durante la Edad Media los reinos cristianos se organizaron
políticamente en monarquías hereditarias que se ayudaban para el gobierno de diversas instituciones (Cortes, audiencias, ejército…).
Sin embargo, la autoridad del monarca castellano-leonés fue mucho
más fuerte que la del rey de la Corona de Aragón, que vio limitado su poder por las Cortes.
A) LA CORONA CASTELLANA
adoptó un modelo político, según el cual el monarca poseía todo el
poder (monarquía autoritaria). Los monarcas estuvieron asesorados por la Curia Regia, órgano consultivo formado por los principales nobles.
El rey se veía asistido en su acción de gobierno por diversas instituciones
centrales: el Consejo Real, la Audiencia, encargada de la
administración de justicia, y la Real Hacienda, encargada de los impuestos.
En estos siglos se fueron construyendo dos instituciones claves para el
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más compleja, formada por letrados, expertos preparados en las universidades.
Las Cortes perdieron competencias y experimentaron un declive ininterrumpido. Su papel consultivo y legislativo desapareció. A finales de la Edad Media, el rey sólo las convocaba con las únicas intenciones de aprobar los impuestos y de tomar juramento al heredero. Aunque se podían formular peticiones al monarca, éste estaba facultado para
concederlas o no. La nobleza y el clero, al estar exentos de pagar
impuestos, dejaron de acudir a las Cortes.
B) LA CORONA DE ARAGÓN:
a) En primer lugar, no fue una monarquía unitaria sino una
confederación de reinos con instituciones propias y un único soberano.
Al reino de Aragón y al condado de Barcelona -Cataluña- se unieron el reino de Valencia, que nunca se separó de la confederación, y los de Mallorca y de Sicilia, que en ocasiones se apartaron de ella.
b) En segundo lugar, fue una monarquía pactista en la que el rey se
comprometía ante las Cortes de cada uno de sus reinos a cumplir las leyes y a respetar sus usos y costumbres.
A partir del siglo XIII la centralización avanzó con el
establecimiento de instituciones de justicia, como la Audiencia, y la reorganización de la Hacienda.
El monarca contó con la ayuda de una Curia ordinaria, cuerpo consultivo transformado en Consejo Real, común para todos los reinos e integrado por representantes de cada uno.
Las Cortes de la Corona de Aragón conservaron buena parte de sus competencias, aunque cada vez más limitadas. Se mantuvo la existencia separada de las Cortes catalanas,
valencianas y aragonesas El Justicia Mayor de Aragón
constituyó una institución específica de este reino. Desempeñó la suprema administración de la justicia.
C) EXPANSIÓN DEL REINO DE CASTILLA
Tras la batalla de las Navas de Tolosa (1212) se inicia el avance imparable de los cristianos. El Reino de Castilla, unido de nuevo a León,
reconquista el valle del Guadiana, el valle del Guadalquivir, Cádiz y Murcia Una vez conquistado el valle del Guadalquivir, Castilla se
encuentra en condiciones de iniciar la exploración de las rutas del
24 D) EXPANSIÓN DEL REINO DE ARAGÓN
Una vez finalizada la Reconquista por la Corona de Aragón, ésta
comenzará una expansión por el Mediterráneo.
Esta expansión tuvo tres importantes rivales: Francia, que aspira a
ejercer su propia influencia en el Mediterráneo, el Papa, que apoya a
Francia y a otras dinastías italianas frente a los reyes de Aragón, y
Génova, que compite con Barcelona por el control del comercio
mediterráneo. A pesar de las dificultades la Corona de Aragón conquistó
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7.- LA FORMACIÓN DEL ESTADO ESPAÑOL: LA MONARQUÍA DE LOS REYES CATÓLICOS.
1/. LA CREACIÓN DE UNA ENTIDAD TERRITORIAL
En los reinos hispanos medievales, se había mantenido la idea de la
Hispania romana como unidad territorial. La realización de esta unidad fue
iniciada o por los Reyes Católicos por la unión de tipo matrimonial, y control
de las restantes zonas de la Península, mediante acciones militares una política
de acercamiento «familiar».
A) UNIÓN MATRIMONIAL (1469)
La unión la realizaron Isabel de Castilla y Fernando de Aragón,
tras una guerra civil con Juana, la hija de Enrique IV, que contaba con el apoyo del rey de Portugal. La victoria de Toro inclinó a Castilla hacia la Corona de Aragón.
Ello supuso el triunfo de la concepción federal catalana-aragonesa,
que mantenía separados los asuntos internos de cada reino, pero unía sus esfuerzos en la política exterior-internacional, se mantuvieron, de mo mento, separadas las zonas de influencia (Italia-Corona de Aragón; América-Castilla). La unión de ambos reinos supuso la hegemonía de Castilla por su superioridad demográfica y económica.
De la fragilidad de la unión en estos primeros momentos nos
dan idea los problemas que se plantearon a la muerte de Isabel (1504), con el retorno de Fernando a Aragón y su matrimonio con Germana de Foix.
También puede adivinarse esta fragilidad en la no integración
económica de ambos reinos. A causa, de la negativa de los nobles castellanos a aceptar en pie de igualdad a los aragoneses en las ferias
de Medina del Campo, la Corona de Aragón fue excluida del
26 B) UNA POLÍTICA DE CONQUISTAS MILITARES
Se inició con la conquista de Granada, seguida de la recuperación del
Rosellón y la Cerdaña, la con quista final de las islas Canarias y culminó con la ocupación de Navarra.
La conquista de Granada, que representó el final de la Reconquista, fue una guerra difícil, por el desorden inicial (guerra de guerrillas y de golpes de mano hasta 1483: Zahara, Alhama, Loja, Ajarquía) y por la resistencia desesperada de los musulmanes. Las nuevas campañas se decidieron por el sitio y la toma de plazas: hasta 1487 las de la parte occidental (Málaga), hasta 1489 las de la parte oriental (Baeza, Almería) y terminaron con el largo sitio y rendición de Granada (1489-1492).
La recuperación de Cerdaña-Rosellón, que Juan II había cedido a Luis XI de Francia, se consiguió por la habilidad diplomática de Fernando el Católico en el Tratado de Barcelona (1493), por el que se comprometía a no interferir en los intereses franceses en Italia.
La ocupación de las Canarias fue una empresa contratada entre los Reyes Católicos y Alonso Fernández de Lugo que contó con el apoyo económico de comerciantes sevillanos y genoveses. Tenerife fue la última isla ocupada (1500), cuando la vía de América estaba ya descubierta.
La conquista de Navarra, que fue llevada a cabo por el rey Fernando aprovechando su enfrentamiento con Francia; las tropas del duque de Alba expulsaron a la familia francesa entonces en el poder (Catalina y Juan de
Albret) en 1512.
C) EL PROBLEMA DE PORTUGAL
La política matrimonial de los Reyes Católicos puso especial interés en procurar la unión con Portugal: en consecuencia, casaron a su hija
mayor, Isabel, con Manuel el Afortunado. El hijo de ambos, Miguel,
fue durante su corta vida heredero de ambas coronas. Aunque volvieron a
insistir por vía matrimonial (otra hija, María, con el viudo Manuel el
Afortunado), la herencia de Castilla-Aragón se desvió hacia el hijo de
Juana-Felipe de Borgoña, Carlos. Sólo durante el reinado de Felipe II,
se consiguió momentáneamente esta unión (1580-1640).
2/. LA CREACIÓN DE UNA MONARQUÍA AUT O RI T ARI A
En el fondo lo que se había realizado era la evolución de un Estado feudal a
un Estado aristocrático dominado por una monarquía autoritaria.
Los Reyes Católicos realizaron esta obra desde dos aspectos:
A) SOMETIMIENTO DE LAS FUERZAS ANTIMONÁRQUICAS
sometieron a la nobleza levantisca, acostumbrada en los reinados an-teriores a escapar del poder real y la obligaron a devolver las tierras y señoríos sustraídos a dicho poder. Terminaron con el bandolerismo rural de la pequeña nobleza o de los campesinos desesperados, contando con
un cuerpo de vigilancia, la Santa Hermandad, subvencionada por los
27 Se impusieron al clero a través del derecho de presentación (patronato),
que les permitía presentar a Roma a clérigos adictos a su política para los cargos eclesiásticos más importantes (el cardenal Cisneros para el
arzobispado de Toledo). Por otra parte, Fernando el Católico acabó
nombrándose maestre de las Órdenes militares (Calatrava, Santiago, Montesa), con lo que acaparó para la Corona su potencia económica.
Se impusieron a la burguesía dominando los municipios, por una
parte, mediante la imposición de un funcionario real (el corregidor) y
por otra, con la disminución del poder de las Cortes (las últimas que realizaron una importante labor le gislativa fueron las de Toledo, 1479-80).
B) CREACIÓN DE ORGANISMOS DE PODER
Los organismos de poder creados fueron fundamentalmente tres:
1.- El Consejo Real, en que los letrados desplazaron a los nobles y que vino
a ser como el gobierno de los monarcas, y en el que desempeñaron un papel importante los secretarios reales.
2.- Las audiencias o chancillerías: Los Reyes Católicos dividieron Castilla en
dos grandes audiencias: la de Valladolid, que extendía su jurisdicción al norte del
Sistema Central, incluyendo las salas de Galicia y Vizcaya, y la de Granada, que
abarcaba las tierras de la mitad sur de Castilla. En cada audiencia existía una sala (o tribunal) de lo civil, otra de lo criminal y otra que juzgaba los casos de la
pequeña nobleza. También se crearon para cada reino de la Corona de Aragón las
audiencias correspondientes. Esta justicia se superponía, sin embargo, sobre un país en que la nobleza (Justicia Mayor de Aragón, señorío juris diccional) y el clero mantenían muchas jurisdicciones particulares.
3.- El aumento de la Hacienda real (impuestos-alcabala-; riqueza de las
Órdenes militares) permitió a los Reyes Católicos montar un ejército
perma-nente que acabó formando los famosos tercios en las campañas de Italia (Gonzalo Fernández de Córdoba, (“El Gran Capitán”).
La unidad religiosa como nexo de la unidad territorial
Convivían tres grupos religiosos: el cristiano, el judío y el musulmán.
Ambos monarcas decidieron que la unidad religiosa era necesaria y actuaron duramente contra las dos minorías religiosas.
En 1478 obtuvieron del Papado el permiso para el establecimiento
de la Inquisición con el fin de perseguir a los supuestos falsos conversos
(judíos convertidos al cristianismo a causa de las persecu ciones de finales del siglo XIV) y, en 1492, poco después de la conquista de
Granada, decretaron la expulsión de los judíos.
Contra los musulmanes (mudéjares), sobre todo del antiguo reino de
Granada, se llevó a cabo también una labor de conversión forzosa
28 3. LOS PLANTEAMIENTOS DE LA POLÍTICA EXTERIOR
La política exterior de los Reyes Católicos giró alrededor del enfrentamiento con Francia. Se llevó a cabo a través de algunos hechos básicos:
a)Matrimonios con Estados periféricos de Francia: Juana con Felipe de Borgoña, Juan con Margarita de Austria y Catalina con Enrique VIII de Inglaterra.
b) Las guerras de Italia contra la expansión francesa hacia Nápoles, que Fernando acabó conquistando tras las brillantes campañas del Gran Capitán (Gonzalo Fernández de Córdoba), y por el dominio de Milán, que acabó quedando en manos de Francia,
Pero al mismo tiempo iniciaron dos nuevas líneas de expansión:
a) En el norte de África, como prolongación del espíritu de Reconquista medieval (ocupación de Melilla, 1497), y campañas del cardenal Cisneros lo que abría un nuevo frente contra los turcos y la reacción pirática de los berberiscos de Argel.
b) En las rutas del Atlántico hacia América, que descubría Colón (12 de octubre de 1492) y cuya posesión se discutía con los portugueses (Tratado de Tordesillas, 1494).
A la muerte de Fernando el Católico (1516) se habían ocupado las islas
del Caribe, de las que Juan de la Cosa trazó el primer mapa (1500) y, tras cruzar el
istmo de Panamá (Balboa, 1513), se había descubierto el mar del Sur
(Pacífico), con lo que quedaba demostrado que las nuevas tierras no correspondían a Asia, según creencia de Colón. En las nuevas tierras se
esta-bleciendo los primeros municipios y la primera audien cia (Santo Domingo,
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8.- EL SIGLO XVI: LA ESPAÑA DE CARLOS I Y FELIPE II.
1/ LA ESPAÑA DE CARLOS I
Al morir su abuelo materno, Fernando, en 1516, Carlos de Habsburgo, que ya
había heredado los territorios de Borgoña de su abuela paterna, se hizo coronar
Rey de Castilla y Aragón e inició viaje a la península. El nuevo monarca no conocía el castellano y vino acompañado de consejeros flamencos que ocuparon los más importantes puestos en la
Corte y la Iglesia.
Una vez coronado, Carlos I convocó Cortes para que votaran nuevos
impuestos. La reacción fue inmediata en Castilla, las protestas le
recordaban al rey su obligación de residir en el reino y de respetar las leyes del reino. Similares protestas surgirán en Aragón ante la demanda de nuevos impuestos.
A) LA GUERRA DE LA COMUNIDADES (Comuneros de Castilla)
Contienda civil castellana (1520-1522), protagonizada esencialmente por la burguesía industrial y artesanal de algunas ciudades de Castilla que se alzó
contra el rey Carlos I (Carlos V de Alemania) y los privilegios de la nobleza.
La crisis que atravesaba el reino de Castilla desde la muerte de Isabel I
(1504) tuvo su culminación con la política que pretendía imponer Carlos I en
los primeros meses de su reinado:
- Demanda de subsidios.
- Concesión de cargos extranjeros
- Desinterés hacia los problemas del reino.
- Pretensiones económicas para obtener el título de “Emperador”.
Toledo encabezó una campaña contra la fiscalidad abusiva y contra la política imperial, y pronto se unieron otras ciudades como Segovia, Zamora, Salamanca, Ávila, Toro…
En Ávila se reunió la “Santa Junta” de los comuneros, y fue esta instancia la que organizó la rebelión, estableciendo las primeras disposiciones jurídicas tendentes a organizar la nueva situación, contra el que Carlos V dejó como gobernador Adriano de Utrech, cuando él embarcó para Alemania
El movimiento, tuvo por jefes a Juan de Padilla, Juan Bravo y Francisco
Maldonado.
Después de algunas campañas militares, los comuneros fueron derrotados
en Villamar en 1521, y sus jefes ejecutados.
Significó la derrota de las ciudades mercantiles e industriales, así como el
30 Fue el esfuerzo de los municipios en defensa de su autonomía y
libertades, aunque algunos autores han interpretado el movimiento comunero como una reacción a favor de la tradición feudal.
B) LAS GERMANÍAS
Las causas del movimiento las encontramos en la crisis económica y las
epidemiassobre el reino de Valencia, a lo que se vino a unir el descontento social entre los artesanos y los pequeños comerciantes enfrentados con la oligarquía urbana (grandes comerciantes) y la nobleza.
La rebelión de las clases populares, la Germanía, se inició en la ciudad de Valencia en 1520 aprovechando que la nobleza había huido de la ciudad por la peste. Pronto la revuelta se extendió hacia el sur del reino.
Los agermanats también atacaron a los moriscos, a los que, además del odio religioso, acusaban de ser sumisos a la nobleza y a la Corona.
Aunque Carlos V reaccionó lentamente, ordenó al Virrey que reprimiera el
conflicto. El conflicto degeneró en un enfrentamiento directo entre
agermanats y la nobleza valenciana. Finalmente la rebelión fue reprimida en 1522.
Hubo otra Germanía en Baleares que fue fácilmente sofocada.
Influido por el erasmismo en la primera etapa de su reinado, trató de hacer realidad el inicio de un imperio universal cristiano, pero para ello necesitaba el Milanesado. Lo consiguió en 1526, a través del Tratado de Madrid, y también el ducado de Borgoña al vencer en 1522 a Francisco
I en Bicoca y en 1525 en Pavía. Ante el problema religioso alemán
(protestantismo) se mostró conciliador, manifestado en la Dieta de Habsburgo, que fracasó por el radicalismo de los príncipes protestantes alemanes.
Con Carlos, España conoció durante su reinado una etapa de máxima prosperidad económica; la colonización y conquista de América abrieron muchos mercados y la llegada de metales preciosos sirvió de impulso a todas las actividades económicas facilitando también las campañas bélicas
del emperador, pero el alza constante de precios y la política
31 económicas de Castilla y germinar una decadencia que se dejaría sentir a
fines del siglo XVI.
Las continuas amenazas y la mala situación financiera hicieron que el emperador abdicara en Bruselas el 25 de octubre de 1555, dejando el imperio alemán y las propiedades de los Austrias en Alemania a su hermano Fernando. Al año siguiente cedería a su y hijo Felipe II, España y
sus colonias, Italia y los Países Bajos. Después se retiró al monasterio de
Yuste en Extremadura, donde murió el 21 de septiembre de 1558.
2/ LA ESPAÑA DE FELIPE II
Felipe II, hijo del emperador Carlos V y de Isabel de Portugal. Tras la
abdicación de Carlos I en 1556 gobernó el imperio integrado por los reinos y
territorios de Castilla, Aragón, Navarra, el Franco-Condado, los Países
Bajos, Sicilia, Cerdeña, Milán, Nápoles, Orán, Túnez, toda la América descubierta y Filipinas. A estos vastos territorios se le unió Portugal y su imperio afroasiático en 1580.
Carlos I había cedido en su abdicación a su hermano Fernando el Imperio
Alemán y las posesiones de los Habsburgo en Austria. En adelante, dos
ramas de la misma dinastía gobernarán en Madrid y Viena.
Felipe II se asentó en la nueva capital, Madrid (1561). El centro de
gravedad del Imperio se asentó en la península, especialmente en Castilla.
Los principales problemas internos del reinado de Felipe II fueron la muerte
en 1568 del príncipe heredero Carlos, que había sido arrestado debido a sus
contactos con los miembros de una presunta conjura sucesoria promovida
por parte de la nobleza contra Felipe y la poderosa figura de su secretario
Antonio Pérez, quien finalmente fue destituido y acusado de corrupción. Se
convirtió en un activo propagandista contra Felipe II. Elemento clave en la
formación de la "Leyenda Negra".
Sus sucesivos matrimonios fueron parte importante de su política exterior. Se
casó por con María de Portugal en 1543 y, tras su muerte, con María I
Tudor, reina de Inglaterra, en 1554. En 1559 casó con la francesa Isabel de Valois. Al quedarse nuevamente viudo y sin herederos varones, se casó por
cuarta vez, en 1570, con su sobrina Ana de Austria, madre de Felipe III.
La idea de la unidad religiosa marcó la política de Felipe II. intervervino ante la amenaza de las incursiones berberiscas y turcas en las costas
mediterráneas. Felipe II obtuvo una gran victoria, en la batalla de Lepanto
en 1571. En el interior reprimió duramente las sublevaciones moriscas como,
por ejemplo, en las Alpujarras granadinas (1569).
En Europa se enfrentó con Francia por el control de Italia (Nápoles y el
Milanesado). La paz en Cateau-Cambrésis en 1559 fue favorable a los intereses españoles en la península italiana.
Tras la muerte de su esposa María Tudor, las relaciones se hicieron cada
vez más hostiles con Inglaterra, que apoyaba a los rebeldes protestantes en