INSTITUTO TECNOLÓGICO Y DE ESTUDIOS SUPERIORES DE MONTERREY P R E S E N T E
-Por medio de la presente hago constar que soy autor y titular de la obra denominada"
en los sucesivo LA OBRA, en virtud de lo cual autorizo a el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (EL INSTITUTO) para que efectúe la divulgación, publicación, comunicación pública, distribución, distribución pública, distribución electrónica y reproducción, así como la digitalización de la misma, con fines académicos o propios al objeto de EL INSTITUTO.
El Instituto se compromete a respetar en todo momento mi autoría y a otorgarme el crédito correspondiente en todas las actividades mencionadas anteriormente de la obra.
De la misma manera, manifiesto que el contenido académico, literario, la edición y en general cualquier parte de LA OBRA son de mi entera responsabilidad, por lo que deslindo a EL INSTITUTO por cualquier violación a los derechos de autor y/o propiedad intelectual y/o cualquier responsabilidad relacionada con la OBRA que cometa el suscrito frente a terceros.
Profesor-Orientador: ¿Nuevo Perfil ante un Nuevo
Currículo?-Edición Única
Title
Profesor-Orientador: ¿Nuevo Perfil ante un Nuevo
Currículo?-Edición Única
Authors
Gloria Astrid Garnica Correa
Affiliation
ITESM-Universidad Virtual
Issue Date
2008-05-01
Item type
Tesis
Rights
Open Access
Downloaded
19-Jan-2017 05:15:11
INSTITUTO TECNOLÓGICO Y DE ESTUDIOS SUPERIORES
DE MONTERREY
UNIVERSIDAD VIRTUAL
TESIS PRESENTADA
COMO REQUISITO PARA OBTENER EL TÍTULO
DE MAESTRA EN EDUCACIÓN
AUTORA:
Gloria Astrid Garnica Correa
ASESORA:
Yolanda Ramírez Magallanes
Profesor-orientador: ¿Nuevo perfil ante un nuevo currículo?
Tesis presentada
por
Gloria Astrid Garnica Correa
ante la Universidad Virtual
del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey
como requisito parcial para optar
por el título de
MAESTRA EN EDUCACIÓN
Dedicatorias y Agradecimientos
El trabajo aquí realizado lo dedico a la memoria de mi padre, un ejemplo de constante superación, responsabilidad y compromiso con el deber.
Mi agradecimiento al apoyo de mi madre para la realización de la maestría.
Profesor-orientador: ¿Nuevo perfil ante un nuevo currículo?
Resumen
Dentro de la línea de investigación relacionada con el papel del profesor y la enseñanza en el proceso educativo, en el proyecto “El orientador educativo en México: perfil y percepción de su labor profesional”, se trato de definir el papel del docente como orientador en un plan de formación integradora de las asignaturas. La implementación de un nuevo plan de estudios, acordes con una nueva misión y visión en el Tecnológico de Monterrey Campus Hidalgo que pretende dar una formación donde exista transversalidad entre las asignaturas plantea la necesidad de definir el perfil, las funciones y la capacitación que deberá presentar el profesor encargado de ello.
En este trabajo se examinan con un enfoque mixto, tanto cualitativo como cuantitativo,las características (en cuanto a competencias, así como los
conocimientos, habilidades actitudes y valores, y las áreas de capacitación) del profesor orientador que se visualizan como idóneas para llevar a cabo la integración de los planes de estudio, de acuerdo a las opiniones de alumnos, maestros y directivos involucrados en los nuevos planes.
Índice de contenidos
Página
Dedicatorias y Agradecimientos ... ii
Resumen... iii
Índice de contenidos ...iv
Índice de tablas y figuras………...vi
Introducción ...viii
Capítulo 1 Planteamiento del Problema... 1
1.1 Contexto ... 4
1.2 Definición del problema ... 6
1.3 Preguntas de Investigación... 7
1.4 Objetivo General... 7
1.5 Justificación ... 8
1.6 Beneficios esperados... 12
1.7 Delimitación y limitaciones de la investigación ... 13
Capítulo 2 Fundamentación teórica ... 14
2.1 Antecedentes... 19
2.2 Marco Teórico... 21
2.2.1 Un currículo integrado ... 21
2.2.2 El perfil del profesor... 24
2.2.2.1 El profesor orientador... 28
2.2.3 La capacitación del docente ... 34
Capítulo 3 Metodología ... 500
3.1 Enfoque metodológico ... 500
3.2 Método de recolección de datos e instrumentos... 53
3.3 Universo de estudio ... 56
3.3.1 Población y muestra………..56
Capítulo 5 Conclusiones y recomendaciones... ... .... ... .... ... .... ... ... .... ... .80
5.1 Sobre la difusión de los nuevos planes... 84
5.2 Sobre el perfil del profesor orientador……….85
5.3 Sobre la capacitación del profesor integrador………...88
5.4 Sobre el proyecto integrador………89
Referencias ... .91
Apéndice 1 Escala para evaluar el perfil del profesor orientador ……….…94
Apéndice 2 Escala para evaluar la capacitación del profesor orientador……….. ………..96
Apéndice 3 Manual de codificación.Escala para evaluar el perfil del profesor orientador...……….…97
Apéndice 4 Manual de codificación.Escala para evaluar la capacitación del profesor orientador……….….102
Apéndice 5 Matriz de datos. Escala para evaluar el perfil del profesor orientador..………...….….104
Apéndice 6 Matriz de datos.Escala para evaluar la capacitación del profesor orientador………...125
Apéndice 7 Escala para evaluar el perfil del profesor orientador con base a conocimientos, habilidades, aptitudes y valores………133
Apéndice 8 Manual de codificación. Escala para evaluar el perfil del profesor orientador con base a conocimientos, habilidades, aptitudes y valores……….135
Apéndice 9 Matriz de datos. Escala para evaluar el perfil del profesor orientador con base a conocimientos, habilidades, aptitudes y valores……….………....139
Índice de tablas y figuras
Página
Figura 4.1. Promedios de los valores máximos de la escala sobre el perfil del profesor ……….59 Figura 4.2 Promedios de los valores máximos de la escala sobre el perfil del profesor con respecto a las competencias profesionales……… 60
Tabla 4.1. Datos de distribución de Fisher sobre competencias profesionales….60
Figura 4.3.Promedios de los valores máximos de la escala sobre el perfil del profesor con respecto a las competencias docentes……….62 Tabla 4.2. Datos de distribución de Fisher sobre competencias docentes……….62 Figura 4.4. Promedios de los valores máximos de la escala sobre el perfil del profesor con respecto a las competencias personales………..64
Tabla 4.3. Datos de distribución de Fisher sobre competencias personales……..64 Figura 4.5. Promedios de los valores máximos de la escala sobre capacitación del profesor……….65 Tabla 4.4. Datos de distribución de Fisher sobre capacitación……….66 Figura 4.6. Comparación de los promedios de los valores obtenidos sobre
competencias profesionales entre Directivos y Profesores…………...67 Figura 4.7. Comparación de los promedios de los valores obtenidos sobre
competencias docentes entre Directivos y Profesores………...68 Figura 4.8. Comparación de los promedios de los valores obtenidos sobre
competencias personales entre Directivos y Profesores………68 Tabla 4.5. Datos de diferencia de medias entre Directivos y Profesores…………69 Figura 4.9. Comparación de los promedios de los valores obtenidos sobre
Introducción
Esta investigación se realizó ante la inquietud de lo que debe hacer una institución con nuevos planes de estudio que pretenden abandonar la formación descontextualizada de las asignaturas y hacerlo de manera integrada. Lo que significa, que se impartan las asignaturas interrelacionándolas entre sí, para que los estudiantes reciban la formación integrada de todas sus asignaturas y no las perciban como entidades completamente separadas. De esta manera se
pretende impartir una formación transversal en cuanto a las materias, así como la elaboración de proyectos multidisciplinarios a lo largo de la enseñanza media. En los cuales, los estudiantes puedan aplicar de manera integrada los conocimientos que hayan adquirido. Por ejemplo, puedan abordar un problema social
considerando tanto los aspectos sociales per se, pero también los científicos y tecnológicos del mismo.
Ante el reto de implementar nuevos planes de estudio en una institución de enseñanza media, se contemplan necesidades que hay que cubrir para que dicha implementación sea exitosa. Necesidades tales, como que el profesorado tenga un perfil adecuado a los requerimientos de los nuevos programas en cuanto a características personales y competencias y además que la institución establezca programas de capacitación adecuados, para formar de manera continua al
profesorado con base en el perfil requerido.
en los nuevos planes de estudio, que contemplan la formación transversal para los estudiantes como se mencionó anteriormente.
El objetivo de esta investigación es determinar las características del perfil del profesor orientador, así como sus necesidades de capacitación y las
funciones que deberá realizar.
Se presentan las características de lo que es un profesor orientador, lo que implica un currículo integrado y las necesidades a cubrir en cuanto a capacitación del docente, para hacer frente a las necesidades de la educación actual.
Posteriormente se muestran los resultados obtenidos de la aplicación de las escalas a directivos, profesores y alumnos, elaboradas para definir el perfil del profesor y las necesidades de capacitación. Dichos resultados se interpretan tanto cualitativamente como cuantitativamente por análisis estadísticos.
Capítulo 1
Planteamiento del Problema
En virtud de los cambios en la sociedad actual, mismos que se reflejan en el ámbito educativo es casi imposible que quienes se encargan de dicha labor se mantengan al margen.
El cambio educativo acelerado como menciona Hargreaves (1996) es ya un fenómeno global al que debe hacerse frente. El autor establece que los profesores, más que otros actores sociales, son la clave de este cambio. Y por lo tanto deben participar de manera productiva en él, para lo cual no nada más se requiere que adquieran nuevos conocimientos sobre los contenidos curriculares o técnicas de enseñanza, sino que se les reconozca como aprendices sociales con capacidad y deseos de cambio. Para los docentes la clave del cambio está en el carácter práctico del mismo. Por esta circunstancia al percatarse del valor práctico de algún cambio propuesto, lo apoyarán y trabajarán de manera entusiasta en su implementación.
En los últimos tiempos, parte del trabajo de los profesores ha consistido en actividades que van más allá de lo que se realiza en las aulas. Muchas de estas actividades encierran aspectos positivos desde el punto de vista educativo (monitorear compañeros, tutorar alumnos, entre otros) pero de otras tantas no se percibe su repercusión en la mejora de su labor como formadores.
Se puede hablar entonces de que la profesionalización de los docentes se refiere a resaltar los cambios en su rol y las ampliaciones del mismo. Se
de liderazgo, compartan su trabajo con los compañeros, colaboren y aconsejen en la toma de decisiones sobre las áreas de experiencia que dominen en la
institución donde laboran.
Es por esto que las instituciones de los diferentes niveles de educación buscan adecuarse a las necesidades de formación del alumnado en la sociedad contemporánea. Dicha adecuación implica muchos aspectos; desde el cambio de planes de estudio, hasta la capacitación necesaria para obtener el nuevo perfil del profesor que actuará directamente en la implementación de dichos planes. Lo anterior, con la finalidad de lograr la mejor formación en los estudiantes y de capacitarlos para enfrentarse a las necesidades que se demandan actualmente tanto en el mundo educativo, como el laboral y social completamente
globalizados.
Se debe tener consciencia de que todo cambio supone hacer una elección. Para esclarecer las opciones entre las que se puede elegir es necesario
comprender perfectamente el contexto, el proceso y las consecuencias del
cambio. Las decisiones dependerán entonces de que tan profundamente se haya comprendido el contexto y sus necesidades, así como de la creatividad de las estrategias seleccionadas y la orientación de los valores que rijan a la comunidad donde se gesta el cambio (Hargreaves, 1996).
Ya desde hace años se considera que es vital la actualización de
profesores que se encuentran en ejercicio, considerando mejor esta opción que la del reclutamiento de nuevos docentes (Bolam, 1985). Es por ello que toda institución educativa al hacer frente a las nuevas demandas y necesidades
educativas debe invertir en el capital humano que representa su planta docente y planear la manera en que se le proveerá de la formación necesaria para que adquiera las competencias que la actualidad exige en los profesionales de la educación.
Como menciona Schlechty (en Hargreaves, 1996) en la sociedad postindustrial se requieren nuevas destrezas y cualidades generadas por las estructuras escolares modernas. Uno de los objetivos importantes de los profesores y las escuelas es el de educar a los jóvenes con destrezas y cualidades como adaptabilidad, responsabilidad, flexibilidad y la capacidad de trabajar con otros, así como familiarizarlos con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Para cumplir con todo esto es necesario que en los ambientes escolares sea posible generar el aprendizaje autónomo, individualizado y a su vez
1.1 Contexto
La transformación generalizada que está sufriendo el mundo globalizado, exige al sector educativo que no se aferre a las antiguas estructuras escolares que eran adecuadas para satisfacer las necesidades de otra época.
En la sociedad postmoderna han surgido grandes y variadas
modificaciones (economía, productividad, valoración de la identidad entre otras) que tienen a su vez consecuencias en los sistemas de conocimientos y creencias. La explosión de conocimientos que se ha dado, ha llevado a que proliferen
habilidades que ayudan a las personas a reducir su dependencia de ciertas clases de conocimientos (Hargreaves, 1996).
Las culturas antes consideradas de la “certeza” han pasado a ser culturas de la incertidumbre por varias razones como son:
• La información y las fuentes de conocimiento se expanden globalmente.
• Las tecnologías de la comunicación han disminuido el espacio y el tiempo, lo que hace que el ritmo de cambio sea creciente y que los conocimientos sean provisionales.
• Las migraciones de diferentes culturas provocan un mayor contacto entre grupos diferentes, sus conocimientos y costumbres.
• La comunicación rápida, la orientación hacia el conocimiento, su continuo desarrollo y aplicación llevan a una relación entre
La reducción de la certeza científica tiene una importante influencia en el mundo de la educación y por lo tanto, en el trabajo de los profesores. A medida en que los conocimientos científicos se vuelven más provisionales, un currículo basado en un saber dado empieza a perder validez. Es cuando cobran mayor importancia los procesos de análisis, obtención de información, la capacidad de aprender a aprender en forma crítica, responsable y comprometida.
De la mano de la provisionalidad del conocimiento científico y tecnológico, se ha dado el debilitamiento de las certezas morales y religiosas. Esto ha
provocado que muchas instituciones educativas modifiquen sus misiones y visiones buscando el perfeccionamiento continuo, realzando la importancia de los valores y de las necesidades y exigencias del contexto en el que trabajan sus profesores. Son instituciones que se encuentran comprometidas con la formación de las generaciones futuras. Buscan que éstas incrementen sus destrezas, su capacidad emprendedora que les permita desarrollarse ante los retos que enfrenten.
El cambio de misión, visión y planes de estudio de una institución hace necesaria la implementación de una capacitación para los docentes que estén involucrados en los nuevos procesos educativos para que exhiban en su perfil, las características idóneas para la realización de su labor.
La institución de enseñanza media que nos ocupa es una institución
privada que alberga 793 estudiantes de preparatoria, de niveles socioeconómicos variados cuya misión y nueva visión enfocada al 2015 presentan ciertas
Dentro de las características del perfil del profesor con la misión 2005 solo se requería, con respecto a los aspectos que aquí nos ocupan, que el maestro se encontrara actualizado, tuviera la capacidad de desarrollar y utilizar varios
métodos y recursos didácticos así como capacidad para realizar investigación y llevar a cabo actividades de consultoría y extensión. Sin embargo en la misión actual, la que se proyecta al 2015, se establecen como características del perfil del profesor que al mismo tiempo que tenga cultura humanística, sepa aplicar los conocimientos para el bien personal y común, haga una valoración crítica del desarrollo tecnológico, exhiba capacidad de investigar y aprender por cuenta propia.; establezca un compromiso con el desarrollo integral de los estudiantes, sea capaz de llevar a cabo actividades de consultoría y extensión, presente competencias docentes, tenga capacidad emprendedora deinnovación en su ámbito profesional así como que se muestre corresponsable en su desarrollo profesional, entre otras mas. Todo esto pensando que en el año 2015, la institución en cuestión, sea la institución educativa más reconocida de América Latina por el liderazgo de sus egresados en los sectores privado, público y social; y por la investigación y desarrollo tecnológico que realiza para impulsar la
economía basada en el conocimiento, generar modelos de gestión e incubación de empresas, colaborar en el mejoramiento de la administración pública y las políticas públicas, y crear modelos y sistemas innovadores para el desarrollo sostenible de la comunidad (ITESM, 2007).
1.2 Definición del problema
que se considere como idóneo para tal propósito. Así mismo, que reciban la capacitación necesaria que les permitirá cubrir el nuevo currículo y realizar su actividad docente de la mejor manera posible.
Es así que se hace necesario definir muy bien el perfil que deberá tener el profesor, así como los elementos indispensables para su capacitación que logren ayudarlo a cubrir dicho perfil
Así podemos plantear como una pregunta de investigación general:
¿Qué perfil de profesor se requiere para afrontar un nuevo plan de estudios a nivel de enseñanza media apareado a la capacitación de los mismos, para llegar a conformar el perfil idóneo al nuevo plan de estudios que propone una formación integradora de las diferentes asignaturas?
1.3 Preguntas de Investigación
¿Cuáles serán las características necesarias que deben considerarse en el perfil del profesor-orientador encargado del proceso de integrar la educación de enseñaza media, en el Instituto?
¿Cuáles serán las funciones que ejercerá el profesor-orientador?
¿Qué tipo de capacitación deberá recibir el profesor-orientador encargado de dicha integración?
1.4 Objetivo General
1.4.1 Objetivos específicos
• Determinar las características del perfil necesarias para el profesor responsable de los procesos de integración de conocimientos y prácticas de acuerdo a un plan de estudios en enseñanza media.
• Delimitar las funciones del profesor- orientador-integrador.
• Planear el proceso de capacitación que deberá recibir el profesor orientador responsable de la integración de las actividades planteadas por el plan de estudios, para que sea capaz de cumplir con su función.
1.5 Justificación
Apoyándonos en la misión 2015 y los planes de estudio 2007del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM) que contemplan la idea de que:
“Educar para un nuevo espacio humano es un reto que tiene la
educación actual ante la adaptación que precisa el individuo respecto de los cambios que en el ámbito personal, moral, social, científico y tecnológico se presentan en la actualidad” (ITESM, 2007).
Se busca que a lo largo de la enseñanza media, se puedan integrar conocimientos por medio de las aplicaciones de las ciencias y el desarrollo de proyectos que incluyan diferentes disciplinas. Los proyectos se desarrollarán a lo largo del semestre en cada una de las materias y a lo largo de la enseñanza media y dependiendo del semestre se irá haciendo énfasis en las diferentes etapas de la metodología de investigación. Esto con el fin de que los estudiantes aprendan y adquieran experiencia en todos los aspectos implicados en un
Todo esto se contempla al visualizar los retos del mundo globalizado, el avance constante de la ciencia y la tecnología, la necesidad de tener una visión de la vida más humanizada así como exhibir competencias adecuadas en el área académica. Es así como se tiene consciencia de la necesidad de que el egresado de la Preparatoria del Tecnológico de Monterrey, pueda distinguirse en lo
personal y en el campo de estudios que elija, conduciéndose de manera ética en el uso y aplicación del conocimiento y habilidades así como en su comunicación oral y escrita en español, en inglés y en otras lenguas (ITESM, 2007).
Al finalizar la Preparatoria en el Tecnológico de Monterrey, el egresado podrá adaptarse a los cambios que se le presenten con una actitud positiva que le permita ejercer un liderazgo humanista, de ahí que los planes de estudio y
programas académicos estén diseñados para que los alumnos estén conscientes de su responsabilidad para actuar como agentes de cambio, aplicando su
capacidad para la resolución de problemas y la toma de decisiones.
Las materias orientadas a la ciencia y la tecnología, a las humanidades, al arte y la filosofía permitirán al egresado la búsqueda de los mejores resultados sin perder de vista el bien común; los planes de estudio de la Preparatoria del
Tecnológico de Monterrey se basan en un Modelo Educativo propio que fomenta el desarrollo de habilidades y actitudes de acuerdo con el mundo actual, sin perder de vista la importancia de guardar una conducta ética reconociendo el impacto positivo que esta puede tener en la sociedad a la que pertenece.
egresados que apliquen su capacidad creativa e innovadora para iniciar proyectos de empresas que contribuyan al desarrollo sustentable del país.
La competencia académica unida a una visión multicultural del mundo, respetando culturas y personas, permitirán que este plan de estudios sea considerado uno de los más vanguardistas a nivel medio superior.
Con base a un sondeo realizado sobre si el perfil planteado para el profesor de enseñanza media es cumplido, la percepción de padres de familia, profesores, alumnos y administradores arrojo los siguientes resultados:
En general, al parecer los encuestados consideran que el perfil mostrado por los profesores se acerca mucho al marcado por la institución.
Dentro de las observaciones realizadas, entre los profesores, se tiene que algunos de ellos consideran que aunque en lo personal no cubren algún aspecto del perfil, es importante que el maestro lo presente. En lo particular: con respecto a las características del perfil que se consideran vinculadas a las que tendrá que exhibir el profesor-orientador responsable de la integración de conocimientos y prácticas planteadas por un nuevo currícula, se encuentra que tanto la capacidad para realizar investigación y llevar a cabo actividades de consultoría y extensión como la capacidad emprendedora de innovación en su ámbito profesional son consideradas esenciales y en el momento del sondeo las personas encuestadas consideran que estas características no se encuentran en los profesores. Por otro lado, también se considera como poco presente en el profesorado la capacidad de vincularse con la comunidad profesional en el campo de su especialidad.
adecuación debe contemplar tanto las características que se hacen necesarias presenten los docentes, así como el proceso de capacitación con el cual prepararán a los mismos para enfrentar de manera efectiva las modificaciones realizadas en el plan de estudios. Es por ello, que es importante definir y determinar tanto las características del nuevo perfil, como los cursos de
capacitación necesarios para que aquellos docentes que no lo cumplen puedan incorporarse sin dificultad a las nuevas necesidades del plan de estudios.
En lo que respecta a la implicación práctica del proyecto esta reside en el hecho de que se establecerán la características idóneas en lo que se refiere al perfil del profesor-orientador, así como los lineamientos del proceso de
capacitación que deberá llevarse acabo, con la finalidad última de afrontar los retos que marcan el nuevo currículo en particular y en general el proceso educativo.
En cuanto al valor teórico de este estudio radica en que será el
antecedente que servirá de guía a otras instituciones parecidas para implementar la formación del profesor-orientador, que pueda llevar a cabo lo que considera Boza (2001) como estrategia de intervención en la orientación: los temas transversales. La conexión interdisciplinaria de las asignaturas.
1.6 Beneficios esperados
Los beneficios que se esperan consisten en que se definan perfectamente las características que deberá presentar el profesor-orientador responsable de la integración de asignaturas, así como determinar qué cursos de capacitación se requerirán para prepararlo para dicha función. Esto finalmente redundará en que la instrucción en la escuela preparatoria de estudio sea verdaderamente integral, lo que se verá reflejado en la formación de los estudiantes.
En general, la actualización de los planes de estudio de preparatoria y los cambios que deben implementarse para su desarrollo servirán para:
a) Fortalecer el perfil del egresado.
b) Promover el nuevo papel de estos egresados en la sociedad. c) Lograr programas académicos comprensibles, atractivos y
diferenciados, incrementando el nivel de exigencia y calidad propio del nivel de preparatoria.
Con base en la Misión 2015, la Visión y los Principios de la Institución se hace explicito que el estudiante de nivel medio superior que estudie en el
Tecnológico de Monterrey, ha de adquirir un sello distintivo gracias a una serie de competencias conformadas por los conocimientos, habilidades y actitudes
1.7 Delimitación y limitaciones de la investigación
Esta investigación se llevó a cabo en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Hidalgo en Pachuca, Hidalgo. En la división de Enseñanza Media. Durante parte de los semestres Ago-dic 2007 y Ene-mayo 2008. Período en el cual se trataron de establecer las características
consideradas en el nuevo perfil, así como las áreas o cursos en los que deberá capacitarse el profesor-orientador. Se trabajó con la planta de maestros de preparatoria de los departamentos de ciencias exactas, ciencias básicas,
humanidades, idiomas y desarrollo humano, mismos, que están involucrados en la implementación de los nuevos planes de estudio de la preparatoria.
Dentro de las limitaciones para la realización de esta investigación se pueden mencionar, el desconocimiento de lo que hace un profesor orientador, del nuevo plan de estudios y las implicaciones de la implementación del mismo, por parte de los encuestados. Cabe mencionar también la no recuperación de todas las encuestas ya que como se pidió apoyo a los directores de generación y de departamento para su aplicación, no hubo contacto directo con todos los
Capítulo 2
Fundamentación teórica
Las universidades en muchos países se mantienen como instituciones
conservadoras, a pesar de los cambios que se están gestando en la sociedad y que afectan al mundo educativo (Ginés Mora, 2004). Este estado de inmovilidad no responde a las necesidades actuales, se requiere de manera ineludible, que las instituciones cambien y evolucionen con los tiempos que se viven. Por lo antes mencionado se ha visto que a lo largo de la historia de la existencia de las
universidades, a cargo de las cuales está la formación académica, estas no han sufrido los cambios necesarios para irse adaptando a los que también afrontan las sociedades. Esto las ha dejado un tanto a la zaga de las necesidades de la educación actual. Lo que hace que la actual formación que imparten las
universidades no sea la más adecuada pues carece de una buena organización que haga más énfasis en la práctica, la investigación, la generación de proyectos, actividades formativas así como prácticas en empresas (tendientes a la
adquisición de competencias), para contextualizar el conocimiento entre las instituciones educativas y el mundo laboral, tal y como se vive en la actualidad. (Argudin, 2005).
Existen nuevas demandas educativas en la sociedad de la información y el conocimiento. La nueva cultura del aprendizaje (Pozo, 2004) presenta tres rasgos principales: el hecho de que es para una sociedad de la información, de
esto es enseñarles a buscar la adecuada, a seleccionarla e interpretarla de manera crítica. En lo que se refiere a la sociedad del conocimiento múltiple y descentrado Pozo (p.28), menciona que se debe aceptar y aprender a vivir con el hecho de que hay diferentes perspectivas de la información, las teorías son relativas y existen muy diferentes interpretaciones de toda la información a la que se accede, es por ello que el estudiante requiere construir su propio juicio sobre ella. Y otro aspecto más de nuestra realidad educativa actual es que los
conocimientos son temporales, debido al ritmo del cambio científico y tecnológico; es por ello que nuestra sociedad aún después de pasar por varias etapas de educación tendrá que mantenerse aprendiendo, por lo que ahora se le considera una sociedad de aprendizaje continuo (Pozo, p.29). Si los protagonistas de la sociedad no se adaptan a esto, tarde o temprano se quedaran afuera de la competencia formativa y laboral.
Cubrir estos tres rasgos mencionados de la sociedad actual es ya una necesidad del sistema educativo del presente siglo. Por todo lo mencionado anteriormente es que se hace necesaria la modernización y actualización de los planes de estudios a distintos niveles educativos, la formación profesional constante, debido a los nuevos perfiles laborales que se requieren por la movilidad profesional, porque los profesionistas requieren de ser más flexibles, eficaces, autónomos y competentes en su “aprender a aprender”.
necesaria para su desarrollo y educación integral como se visualiza con los nuevos planes de estudio planteado por la institución que nos ocupa, en este estudio.
Apoyando esto Bisquerra (1996)) asume que la orientación debe ir dirigida a todos los aspectos del sujeto. La orientación es una acción continua que debe ser considerada parte del proceso educativo sin olvidar que ésta contempla todas las dimensiones de un sujeto pues, educa para la vida, asesora sobre opciones y alternativas, desarrolla habilidades tales como: toma de decisiones, estrategias de aprendizaje además de considerar la necesidad de atender a la diversidad (Boza, 2001).
Fernández Torres (1991) propone un conjunto de rasgos que deben considerarse en el proceso de formación y orientador, que se refieren a que la orientación, forma parte de la actividad educativa y es por ello que en ella deben involucrarse los profesionales de la educación. Como se trata de un proceso, se desarrolla de manera continua, alcanzando todas las edades y todos los niveles educativos; a su vez debe dirigirse a las personas o ambientes que inciden en el alumnado: Institución escolar, profesores, familia y el entorno social. Como la orientación es un proceso de ayuda se requiere que las personas que la realicen se capaciten de manera profesional. Apegándose a esto, se hace necesaria la “formación” de los profesores que implementaran nuevos planes de estudio, como orientadores, para que logren guiar de manera integral el desarrollo de los
de su plan de formación y vida. Podemos sintetizar que las funciones de un profesor orientador incluyen:
• Detectar las necesidades de los alumnos conectándolas con los programas de aprendizaje.
• Animar, dinamizar y facilitar el desarrollo de los alumnos. • Diseñar, dirigir y realizar cursos y talleres de su especialidad. • Localizar recursos para el desarrollo de las actividades.
• Participar en el proyecto general formativo, responsabilizándose de las tareas específicas que le son encomendadas.
• Participar en un equipo multidisciplinar que desarrolle una acción formativa.
Es por lo antes mencionado, que la determinación del perfil del profesor-orientador encargado de la integración de los planes de estudio, así como sus necesidades de capacitación será abordado desde el punto de vista de la orientación con base en la concepción de la misma de Rodríguez Espinar ( en Boza, 2005) que la considera indiscutiblemente unida a la educación, como ya se había dicho, en la que participan conjuntamente profesores, tutores, orientadores y que además trata de proporcionar la ayuda necesaria al alumno para que este se desarrolle en todos los aspectos de su vida de manera integral.
todo y guiar el desarrollo de cada una de sus dimensiones, personal, formativa, laboral, etc.
Para Tapia (1995), la orientación es un asesoramiento a la comunidad educativa y son actuaciones de ayuda a los alumnos en su progreso educativo. A su vez Bisquerra (2001) expone que la segunda área de interés de la orientación son los programas de métodos de estudio (habilidades de aprendizaje, aprender a aprender, estrategias de aprendizaje) esto es la orientación en los procesos de enseñanza aprendizaje, lo que se relaciona con la inquietud de determinar las funciones del profesor-orientador. Pues no debe desatenderse el aspecto académico del proceso orientador.
Apegándonos a los procesos de la orientación, el contexto de intervención, en la situación expuesta para esta investigación, será en el sistema escolar con un propósito de desarrollo, con el objetivo, de entre otros, de conseguir un aprendizaje óptimo en los años de escolaridad (Bisquerra, 2001) y un desarrollo completo del individuo.
Desde el principio que menciona Álvarez Rojo (1994) de que la orientación debe activar y facilitar el proceso de desarrollo del sujeto, la orientación educativa supone que se debe acompañar a los alumnos para que realicen un análisis crítico y una apropiación activa de los procesos de adquisición del saber, en el conocerse a sí mismo, durante la elaboración de los elementos de su identidad personal y también en el análisis de la realidad que lo rodea y la integración de conocimientos, deseos, capacidades, etc., en un proyecto de vida.
aún cuando esta sufre cambios y adaptaciones a las necesidades y recursos de las nuevas sociedades, pues de la manera en que se forman los docentes determina la orientación de las instituciones educativas.
Un cambio de visión, misión y planes de estudio de una institución
requiere a su vez cambios profundos en las actitudes y aptitudes de los docentes y profesionales involucrados en ella. Es por ello imprescindible la capacitación de docentes para actualizar sus conocimientos profesionales, así como de espacios donde puedan intercambiar experiencias y generar nuevas propuestas para el desarrollo de la labor educativa.
2.1 Antecedentes
Las políticas y prácticas educativas que han estado vigentes hasta antes de la era de la información no estaban dando los resultados prácticos y
necesarios para la sociedad actual, ya que como lo menciona Torres (1996), en su libro sobre globalización e interdisciplinariedad, impiden la reflexión crítica sobre la realidad y la participación en la vida comunitaria.
Desde comienzos del siglo XX, John Dewey (en Torres, 1996) criticó abiertamente a los centros de enseñanza que compartimentan la cultura pues según él, promueven en los estudiantes la acumulación de fragmentos de
información inconexa que solo les permite sobrevivir en la aulas y no en el mundo exterior a estas. Los contenidos del currículo escolar se muestran
descontextualizados y alejados del mundo de experiencia de los estudiantes. La actividad escolar y de enseñanza no puede mantenerse al margen de los cambios que suceden en la sociedad, es por ello que las reformas e
compartidos por otras esferas de la vida económica y social (Torres, p.27). Actualmente se habla un nuevo lenguaje con conceptos de enseñanza
globalizada, interdisciplinariedad, participación, democracia, trabajo en equipo, autonomía, etc., por lo que se hace necesario y urgente una educación
comprometida con valores de democracia, crítica para ayudar a los estudiantes a enfrentar las políticas de flexibilidad, autonomía y democratización que a su vez se están gestando en las esferas laborales a las que finalmente ingresarán al terminar su formación académica.
Para lograr esto se necesita del compromiso de docentes y estudiantes, así como de la autoridades educativas de las instituciones que deben organizar el currículo, no solo centrado en asignaturas, sino alrededor de temas, problemas, tópicos, periodos históricos, espacios geográficos, etc., de una manera tal que permita la formación de los estudiantes de manera integrada con su realidad social, con conciencia, de que lo que aprenden en el aquí y el ahora, esta relacionado con su diario vivir y que por los mismo será de utilidad en algún momento de su quehacer laboral.
De la mano de la mejora de la calidad en los procesos educativos debe ir también el compromiso de los docentes para flexibilizar el currículo así como para formarse y actualizarse de forma tal que se logren los cambios educativos que se requieren en la sociedad actual y que de esa manera en las instituciones educativas se formen los estudiantes que requiere dicha sociedad.
2.2 Marco Teórico
2.2.1 Un currículo integrado
Existe algo que ha estado caracterizando a la educación en niveles básicos en todos los países en los últimos años, que es el interés por lograr que se integren los campos del conocimiento y la experiencia, para que se facilite una comprensión más reflexiva y crítica de la realidad (Torres,1996).
Se requiere que esto suceda no solo en cuanto a los contenidos culturales sino que se incluya también el dominio de los procesos que son necesarios para adquirir conocimientos y comprender como es que se elabora, produce y
transforma el conocimiento, todo esto sin apartarse de las dimensiones éticas inherentes al proceso.
El mundo actual, es global, donde las dimensiones, culturales, políticas, ambientales, científicas son interdependientes, pues para ser comprendidas deben visualizarse como un todo. Esto significa que alguna acción y/o decisión en una de estas dimensiones trae consecuencias y repercusiones en las demás.
Es así como menciona Torres (p.31), que un currículo globalizado e interdisciplinario será capaz de agrupar una amplia variedad de prácticas
educativas y será la manera más apropiada de contribuir al mejoramiento de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
que se ven a las empresas y los mercados económicos, con las mismas dinámicas, los ideales e intereses de esferas de la vida económica y social se comparten ahora con las políticas de reforma educativa y las modas pedagógicas.
Los cambios sociales antes mencionados, hacen necesario el replantear los procesos de enseñanza- aprendizaje. Dentro de esos cambios cabe recalcar la necesidad de modificar los objetivos del proceso de enseñanza–aprendizaje en una concepción de educación por ejes transversales (Boza, 2001). Esta
concepción se refiere al tratamiento de determinados contenidos educativos de forma tal que puedan integrarse las materias del currículo que normalmente se enseñaban/aprendían de manera separada sin vincularse entre sí. Apegándose a los requisitos de nuestro nuevo mundo donde cada vez se hace más patente la interdependencia (Boza, 2001).
Lo anterior está de acuerdo con lo que menciona Tobón (2006), sobre la existencia de la propensión en las instituciones educativas a implementar la transdisciplinariedad en sus planes de estudio, para entrelazar los conocimientos de las diferentes áreas. Esto tiene como finalidad la integración de saberes (académicos, científicos, culturales, filosóficos, etc.), métodos, perspectivas y valores, que permitan abordar los fenómenos en toda su complejidad, yendo a través de las distintas disciplinas e incluso trascendiéndolas.
Pocos estudiantes son capaces de visualizar algo que permita integrar los contenidos o actividades de las diferentes asignaturas, incluso hasta el
La organización del currículo debe hacerse pensando en situaciones que vayan mas allá de la disciplina, donde al alumnado se le exija que maneje marcos teóricos, conceptos, procedimientos y destrezas de diferentes disciplinas para comprender o solucionar las cuestiones y problemas que se le planteen. Al realizarse esto se permitirá que el estudiante constate de manera más fácil las dimensiones éticas, políticas y socioculturales implícitas en las soluciones o propuestas elaboradas, que si solo se visualizaran desde el punto de vista de una disciplina.
Indudablemente la integración de los campos del conocimiento y la
experiencia, que permitan una comprensión más reflexiva y crítica de la realidad es lo que está caracterizando a la educación globalizada.
Con un currículo integrado es fácil que salgan a la luz las implicaciones sociales de la educación y del conocimiento que promueven las instituciones académicas. Una planeación de currículo integrado implica que se ponga de manifiesto los compromisos y creencias que debe cumplir la escolarización en la sociedad para cumplir con el propósito de capacitar a los estudiantes para que asuman responsabilidades y lleguen a ser personas autónomas, solidarias, democráticas, sensibilizadas con su entorno (Torres, 1996).
Un cambio de visión, misión y planes de estudio de una institución requiere a su vez cambios profundos en las actitudes y aptitudes de los docentes y
Al optar por un currículo integrado se debe considerar también que se afectaran las funciones de los docentes, la interacción entre ellos, así como el perfil de los mismos y la forma en que podrán obtener, mediante capacitación, dicho perfil.
Se puede considerar que de la mano de un currículo integrado, viene un profesorado con capacidad de investigación y de trabajo en equipo.
2.2.2 El perfil del profesor
Hargreaves (1996), menciona y ratifica que en el mundo se están
planteando problemas y retos muy grandes tanto a los sistemas escolares como a los profesores que trabajan en ellos. La compresión del tiempo y el espacio ha provocado cambios acelerados, exceso de innovaciones, así como la
intensificación del trabajo de los educadores.
La incertidumbre en el campo científico está acabando con la pretensión que se tenía de una base de conocimientos seguros para la enseñanza. La búsqueda de formas de decisión más cooperativas está planteando problemas al trabajo aislado que los docentes venían realizando, lo que a su vez, provoca en algunos líderes, incertidumbre de hasta donde puede llegar la colaboración.
Gran parte del futuro de la enseñanza depende de cómo se afronten y resuelvan estos problemas en las instituciones educativas y por los propios docentes.
sociales y es por ello que debe prestarse especial atención a su capacidad de cambio, a sus deseos de hacerlos, para lograr hacerlo de manera eficaz, saber qué se debe cambiar y qué conservar.
Hay que recordar que el profesor es una pieza clave en todo sistema educativo. El nuevo papel de la educación y el conocimiento en la sociedad implica también la redefinición del papel de los educadores, como menciona Esteve (en Tébar, 2003 p.18) “Nuestra sociedad y nuestros profesores necesitan redefinir los valores en los que creen, los objetivos por los que trabajan y el tipo de hombre que quieren formar.”
Se debe involucrar más a los profesores en el proceso de cambio,
dándoles oportunidad de aprendizaje profesional y de que se establezcan culturas de trabajo colaborativo y de perfeccionamiento continuo. Esto lleva a considerar la necesidad de reforzar la capacitación docente en los conceptos de
transversalidad y del trabajo en torno a proyectos.
Según Fullan (1993) un docente que encaje en esta sociedad cambiante necesita algunas cualidades mínimas: capacidad de tener una identidad propia, de aprender, de ser responsable y emprendedor. Que muestre capacidad para involucrarse en la resolución de tareas, planteando estrategias propias,
procesando información, que domine conocimientos y competencias, así como un espíritu colaborativo.
En la literatura contemporánea se exponen y describen muchas características que debe exhibir el docente, aunque en ocasiones son
y de las tecnologías de la información. Algunos más hacen hincapié en la presencia en el docente de competencias de comunicación que les permitan interactuar con alumnos, padres y colegas (Vaillant, 2005).
La realidad a la que se enfrentan hoy en día los docentes es que deben reconocer la existencia y promover distintos estilos de aprendizaje, que deben trabajar con grupos heterogéneos de estudiantes, que se integran en las aulas alumnos con necesidades especiales, que se debe fomentar el desarrollo de destrezas curriculares transversales así como, crearrelaciones multidisciplinarias entre las diferentes asignaturas, todo esto aunado a la preocupación de
homogenizar y comparar los rendimientos de sus estudiantes (Hargreaves, 1996).
A pesar de todo lo mencionado anteriormente se sabe que existe una gran distancia entre lo que debe ser y la realidad, lo que sí es claro es que en los últimos años se ha insistido en definir al docente como una guía, tutor y orientador (Vaillant, p.40).
Por todo lo dicho, es que con respecto a la definición del perfil del profesor-orientador que se encargará de llevar a cabo la integración de los nuevos planes de estudio se considera como menciona Tébar ( 2003), que el profesor es un elemento clave en el sistema educativo, es por ello que al redefinir el nuevo papel de la educación es necesario definir nuevamente su papel, para esto será
La actividad docente debe cambiar, dejar de promover la memorización de información, el conocimiento de datos científicos y técnicos, para comenzar a desarrollar competencias concretas, que integren un amplio conjunto de conocimientos y habilidades. Esto es un nuevo enfoque centrado en el aprendizaje, que maneje el lenguaje de las competencias definidas como una colección de habilidades, actitudes y conocimientos de comunicación, sociales, de razonamiento matemático, científicas, tecnológicas, creativas; todas ellas
inmersas dentro de un marco de valores.
Para realizar esto se requiere de una figura docente reflexiva, con amplia cultura y conocimientos pedagógicos que le permitan organizar el ambiente de aprendizaje, pues se convierten en un elemento motivador de éste. De igual manera estimula la colaboración y participación de todos en el aula, respeta los ritmos de aprendizaje, modula los estímulos, las propuestas, los procedimientos y actividades que se llevan a cabo.
Es por todo lo mencionado anteriormente que la formación del docente cada vez se va definiendo de manera más compleja pues se le asignan misiones que la sociedad y la familia le relegan y es así que se puede mencionar como lo hace Tébar (p.19) como cualidades indispensables en el maestro:
1. Competencia pedagógica. 2. Madurez y estabilidad emocional.
3. Conocimiento de la materia que debe enseñar.
4. Comprensión de los procesos de desarrollo del alumno. 5. Preocupación y respeto hacia los alumnos.
7. Toma de conciencia de la escuela situada en un marco social. 8. Espíritu abierto y dinámico.
En síntesis, el perfil del profesor es el conjunto de características de la persona que las instituciones conciben como ideales para laborar, en el área académica, de acuerdo a la misión, visión y planes de estudio de las mismas.
Estos se elaboran contemplando los ámbitos social, profesional y
académico donde se realiza la actividad educadora. Así mismo se contemplan en él, aspectos éticos, habilidades, actitudes y destrezas que demandan ese ejercicio profesional y los lineamientos de la institución.
2.2.2.1 El profesor orientador
La nueva era del conocimiento sitúa a la educación en el centro de la sociedad, con una proyección abierta, pues la educación debe prolongarse a lo largo de toda la vida como compañera del desarrollo de la persona (Tébar, 2003). Los valores y saberes deben conjugarse de manera armónica para presidir la maduración de forma integral en cada persona. Ambos aspectos contemplados por la orientación.
Considerando lo que Delors (1996) resume como los pilares de la
educación que implica cuatro tipos de aprendizaje: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a ser.
integración a la sociedad y asegurar la adquisición de competencias clave, lo que significa saber activar, en una situación dada, los conocimientos y experiencias adquiridas (Tébar, p.15).
El trabajo de los maestros, como ya se había comentado, se ha multiplicado. Se considera que su papel es el de un tutor, pues no solo se
restringe a sus funciones en el aula, sino a muchos otros aspectos como: reunión con padres, con profesores, lo que supone una planeación cooperativa, actuar incluso como tutor de un compañero, ser el monitor de un maestro nuevo, participar en actividades colectivas de desarrollo del profesorado o incluso, participar en comisiones de revisión de casos individuales de alumnos con necesidades especiales.
Cabe mencionar que los contactos con los padres van más allá de las reuniones tradicionales y superficiales, incluye consultas regulares,
conversaciones telefónicas, informes escritos, etc. Cada vez hay más pruebas de que la atención adecuada y positiva a cuestiones, incluso ajenas al aula, pueden mejorar de manera significativa, lo que se desarrolla en ella.
La participación en las decisiones, el trabajo con compañeros, el
compromiso de perfeccionamiento continuo compartido, influyen en el rendimiento de los alumnos. Es por todo esto que el papel del profesor, se visualiza como el de un profesor orientador de ahí que como se mencionó anteriormente, la
La orientación es una función global en la educación en la que participan profesores, tutores, orientadores y familia y la que procura proporcionar al alumnado la ayuda necesaria para su desarrollo integral (Rodríguez Espinar 1993).
Apoyando esto Bisquerra (1996), asume que la orientación debe ir dirigida a todos los aspectos del sujeto. La orientación es una acción continua que debe ser considerada parte del proceso educativo sin olvidar que ésta contempla todos los aspectos de un sujeto pues, educa para la vida, asesora sobre opciones y alternativas, desarrolla habilidades como toma de decisiones, estrategias de aprendizaje además de considerar la necesidad de atender a la diversidad para no dejar a nadie sin una guía orientadora (Boza, 2001).
Autores como Fernández Torres (1991), consideran un conjunto de rasgos que deben considerarse en el proceso orientador. Se refieren a que la orientación forma parte de la actividad educativa y es por ello que en ella deben involucrarse los profesionales de la educación. Como se trata de un proceso, se desarrolla de manera continua, alcanzando todas las edades y todos los niveles educativos; a su vez debe dirigirse a las personas o ambientes que inciden en el alumnado: Institución escolar, profesores, familia y el entorno social. Como la orientación es un proceso de ayuda se requiere que las personas que la realicen se capaciten de manera profesional.
Desde el principio de que la orientación, como menciona Álvarez Rojo(1994) debe activar y facilitar el proceso de desarrollo del sujeto, la
del saber, en el conocerse a sí mismo, durante la elaboración de los elementos de su identidad personal y también en el análisis de la realidad que lo rodea y la integración de conocimientos, deseos, capacidades, etc., en un proyecto de vida y carrera.
Como ya se mencionó el proceso de orientación debe alcanzar a los profesores involucrados en la formación educativa, más aún cuando esta sufre cambios y adaptaciones a las necesidades y recursos de las nuevas sociedades globalizadas, pues de la manera en que se forman los docentes determina la orientación de las instituciones educativas encargadas de formar a las nuevas generaciones que enfrentaran los retos y demandas de estas sociedades.
El proceso de orientación como menciona Negro (2006), es amplio en funciones, en ámbitos de intervención y tareas que deben ser realizadas.
Los distintos modelos de intervención aportan cosas distintas a la práctica de orientación y como menciona Boza (2001) la orientación en los procesos de enseñanza-aprendizaje, otra área de la orientación, implica programas de métodos y técnicas de estudio, habilidades de aprendizaje, programas de
aprender a aprender, estrategias de aprendizaje, enseñar a estudiar, el desarrollo de aprendizaje autónomo, entre otros.
De esta manera, el profesor-orientador ejercerá en ocasiones, función de orientador en el aprendizaje y otras, como se mencionaba anteriormente de tutor, al que se considera un eje educativo cuya labor se realiza en diferentes
dimensiones: la del aula, la personal, la familiar y la del centro educativo.
Esto porque favorece el proceso de aprendizaje, atiende individualmente las demandas de los estudiantes, es el punto de contacto entre la familia y la institución y es una figura que debe fomentar los valores e ideas de la institución.
Una concepción semejante tiene Pozo (1996), sobre las cinco funciones profesionales del maestro, el menciona que es un:
.-Proveedor de conocimientos. .-Modelo de comportamientos. .-Entrenador de sus aprendices. .-Tutor o guía y
.-Asesor de aprendizajes o director de investigación.
Para poder formar al profesor con estas características se puede considerar, además de su formación como orientador, el enfoque basado en competencias, el cual permite atender las necesidades de los estudiantes en los contextos, personal, educativo y laboral, lo que redundará en el fortalecimiento de la función social y orientadora a nivel educativo y en la mejor y más integral
formación del estudiante.
allá de lo estrictamente académico, puede jugar un papel determinante en la atención integral a sus necesidades, realizando una labor orientadoraen la
construcción del plan de vida y carrera de dichos jóvenes a lo largo de su proceso de formación para que de manera exitosa se incorporen a la realidad social que les corresponde vivir.
Muchas de la características aquí mencionadas, que se consideran necesarias estén presentes en el profesor orientador, son compartidas por la propuesta de Tébar (2003) para el profesor mediador. El profesor como mediador es definido por la LOGSE así: “El maestro es el mediador entre los conocimientos que el niño posee y lo que se pretende que adquiera, es el guía en la construcción de conocimientos del propio alumno" (Tébar, 2003 p.73).
La mediación tiene como objetivo desarrollar habilidades en el mediado
para lograr su autonomía, cree en la potenciación y perfectibilidad del ser humano. Es una posición humanizadora, positiva, constructiva y potenciadora dentro del mundo de las relaciones educativas. Se basa en el “desarrollo potencial” definido por Vygotski (en Tébar, 2003).
Dentro de los valores de la mediación en el campo educativo, que se asemejan a los del profesor orientador, se cuenta el que se le proporcionan al estudiante las estrategias de aprendizaje para la formación de habilidades cognitivas, para aprender a aprender, para un desarrollo pleno de todas sus potencialidades.
escolarización lo cimiente en valores y experiencias formativas, que le ayuden a afrontar las situaciones que le vaya presentando la vida.
Con lo que se refiere a las competencias docentes que es necesario, tenga el profesor orientador, como se menciono anteriormente, se comparten con el mediador el que:
Planee relaciones interdisciplinares de los contenidos.
Busque la aplicación de los conocimientos a otras asignaturas. Transfiera los aprendizajes a situaciones de la vida cotidiana.
En cuanto a características o competencias personales que debe exhibir el mediador se tienen: el ser empático, sociable, comprensivo, coherente entre sus palabras y sus acciones, líder, capaz de orientar y guiar, capaz de trabajar en equipo, creativo, innovador y flexible.
Al analizar todas estas características deseables en un profesor orientador y en un mediador podemos ver que entre ellos existen varias coincidencias.
2.2.3 La capacitación del docente
Las perspectivas desde las que se deben contemplar la formación inicial y permanente del profesorado son diversas de acuerdo a cómo se considera su preparación. Según Pérez Gómez (1989) existen cuatro enfoques formativos para el profesorado:
1. Formación académica, transmisión y asimilación de conocimientos. 2. Formación técnica, como modelo de entrenamiento para la toma de
decisiones.
4. Formación para la construcción social de la persona. Un enfoque enraizado en las bases de la educación y en las finalidades de todo proceso educativo; que el educando sepa planearse un proyecto de vida con actitudes, valores y destrezas que le permitan adaptarse a las situaciones laborales y sociales imprevistas a las que se enfrente a lo largo de su vida.
El mundo del aprendizaje exige transformaciones metodológicas para las diferentes situaciones, así mismo exige, que éstas vayan de acuerdo a la pedagogía y a la didáctica. Es por ello que la metodología didáctica debe enfocarse desde la perspectiva de promover actitudes positivas hacia:
o El aprendizaje contínuo. o La innovación en el trabajo.
o La conexión entre la investigación, el desarrollo y la aplicación. o El trabajo en equipo.
o Poner la tecnología al servicio de la problemática social y de la
dignidad humana (Vázquez Gómez 1987).
En la mayoría de los casos en que las instituciones renuevan sus planes de estudio se requiere a su vez “innovar” en la formación de sus docentes pues como menciona Vaillant (2005) ellos son uno de los ejes de todo esfuerzo educativo.
La capacitación ha estado por un lado fuertemente criticada y por otro apoyada pues se ha visualizado desde dos enfoques distintos. Aquel que la considera como un proceso de acciones realizadas para subsanar deficiencias en los docentes frente a las necesidades actuales y el que la considera como parte de la formación profesional concebida como un proceso contínuo a lo largo de la vida.
La realidad actual nos dice que la capacitación, el perfeccionamiento y la actualización del docente son el conjunto de acciones dirigidas a los docentes en actividad para ayudarlos a ejercer su labor con más eficiencia y apegados a las cada vez mayores demandas actuales. La capacitación permite adecuarse en forma permanente al ejercicio de la profesión (Vaillant, 2005).
Sobre la capacitación y el perfeccionamiento se puede afirmar que ocupan un lugar preponderante en los trayectos de vida profesional. La docencia no escapa a esta realidad. Más aún, en la actualidad, con los cambios sociales, culturales y tecnológicos se sitúa a los docentes en situaciones nuevas,
complejas y ubicados en posiciones ideológicas diversas ante los desafíos que se les presentan cotidianamente.
La actualización tiene el propósito de introducir la perspectiva y las
además, a la generación de marcos conceptuales que fundamentan diferentes cursos de acción.
La capacitación y la actualización en consecuencia, están fuertemente orientadas al mejoramiento de la educación y a la profundización de los niveles de profesionalización de los docentes.
Para responder a las nuevas exigencias de los sistemas educativos, se sigue confiando en las habilidades, competencias y compromisos de los maestros y profesores. Así es como, debe reconocerse que los docentes son el factor de cambio central en el que hay que invertir para seguir preparándolos para los retos que deben afrontar en su labor formativa.
Como menciona García (1993) la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (O.C.D.E.) señalo que de las tendencias de formación permanente, la formación continua del profesorado es por la que las escuelas adquieren mayor protagonismo. Dicha formación debe responder a las
necesidades de los destinatarios, por lo que el centro educativo es el más adecuado para definir las necesidades formativas y para ponerlas en práctica como declara Lallez (en García, 1993).
Como se menciona en el documento Futuros objetivos precisos de los sistemas educativos, se pretende mejorar la formación de los profesores,
dedicando un mayor esfuerzo a las competencias que debe actualizar el docente, para adaptarse a las demandas de la sociedaddel conocimiento.
Cabe introducir una definición de competencias de la OCDE:
psicosociales (incluyendo habilidades y actitudes) en un contexto particular” (DeSeCo, 2005, p.4).
Se sabe que la labor educativa en el ITESM, es realizada por profesores que se espera cubran el perfil establecido en la misión de la institución y que demuestren las competencias profesionales para implementar exitosamente el modelo educativo.
Esto demanda del profesor una formación continua, para lo que la
institución pone a su servicio diversos programas que impactan en el desarrollo de las competencias del mismo en todas las dimensiones de su labor profesional. Dentro del programa de apoyo se encuentran los siguientes cursos:
Cursos de Actualización en la Disciplina (CADI)
Programa de Desarrollo de Habilidades Docentes (PDHD) Programa de Formación Humanística Ciudadana (FHC) Programas de idiomas
Programa de Asesoría y Orientación Educativa (ASESORE)
Talleres ofrecidos por la Vicerrectoría de Recursos Humanos y Tecnologías de Información (VRHTI).
Dentro del marco de competencias requeridas en el profesor, se encuentran las relacionadas con la docencia, para su desarrollo se ofrece el programa de Desarrollo de Habilidades Docentes (PDHD). Este programa tiene por objeto lograr que el docente lleve a cabo su labor de manera efectiva y con calidad. Se pretende que demuestre conocimientos pedagógicos, habilidades y destrezas didácticas, dominio de los recursos tecnológicos así como un
Dicho programa se encuentra estructurado por competencias, que se encuentran relacionadas a las diversas funciones que realiza el profesor en su papel de docente.
El PDHD, esta articulado de forma que responda a las necesidades del perfil del profesor que establece la misión; incorpora funciones significativas para el ejercicio de la docencia, evidencia el desempeño esperado por la práctica docente además de ofrecer opciones para el desarrollo de las competencias (ITESM, 2007) .
De igual forma a como lo expresa Tébar (2003), se sabe que el profesional se forma y capacita para intervenir en actividades propias de su área laboral, por lo que se requiere que cuente con una formación adecuada entre lo que se contempla como deseable según Cassarini (1999) que:
Cuente con una variedad de herramientas técnicas, procedimientos y estrategias y su fundamento conceptual, para que pueda
desempeñarse de la mejor manera en su área laboral.
Que posea un conjunto de teorías, principios, conceptos de ciencias básicas, o aplicadas, formales o empíricas, o una combinación de ellas.
Que exhiba una concepción filosófica de su profesión, una
concepción del hombre, la sociedad y su profesión que le permita desarrollar su quehacer con una visión más integral.
Que tenga la posibilidad de innovar, criticar, tanto procedimientos como conocimientos en su profesión a la par que visualiza los aspectos prácticos, científicos y sociales de su disciplina.
Se espera que el docente tenga una formación científica, humanística y tecnológica, que establezca la relación de estas áreas en su enseñanza y se las manifieste claramente a los estudiantes.
La capacitación de los docentes en la sociedad del conocimiento ya no solo puede centrarse en la actualización en su área de especialidad, requiere formarse de manera integral en tres dimensiones: la persona (ser), la profesión (hacer) y el contexto (estar) (Martínez, 2007).
Con base en la visión del nuevo plan de estudios de enseñanza media que contempla la formación de los estudiantes de una manera mas integral,
entendiendo por ello, la integración de conocimientos y habilidades en el sujeto, así como de que los conocimientos de las diferentes áreas queden relacionados entre si (científicos y humanísticos) y no como conocimientos aislados, es que la capacitación del profesor orientador deberá permitirle desarrollar la habilidad de articular los distintos tipos de saberes al planificar, promover y conducir en su labor de orientación los procesos de aprendizaje, con vistas a adquirir la
Una capacitación adecuada para el profesor orientador encargado de la integración del nuevo plan de estudios puede ser la que se plantea mediante el enfoque socio formativo complejo (ESC) que plantea Tobón (2006), como el conjunto de lineamientos que tratan de facilitar la formación de competencias articulando la educación con los procesos sociales, comunitarios, económicos, políticos, religiosos, deportivos, ambientales y artísticos, en otras palabras el contexto donde se imparte dicha educación; lo que implica enfocarlos a sus intereses y realidad social. El enfoque socio formativo complejo promueve la formación basada en competencias.
Como menciona Vaillant (2000), un perfil basado en competencias es efectivo pues; se centra en primera instancia, en desarrollar las capacidades de los sujetos y así favorece la formación de profesionales críticos, reflexivos, autónomos, con responsabilidad sobre su desempeño, con capacidad de plantear alternativas pedagógicas y participar en la decisiones concernientes a la
educación en los niveles y ámbitos que le corresponda actuar; en segunda instancia supone recuperar lo mejor del saber y experiencia pedagógica
acumulada así como incorporar los avances de la pedagogía, psicología y otras ciencias para responder a las necesidades y retos del momento.
cultural y a las condiciones en que se desarrolla la docencia, como resultado de todo esto, implica una revisión periódica frente a las nuevas demandas y retos de la sociedad actual.
Como se mencionó anteriormente el docente de enseñanza media en el instituto recibe la capacitación sobre desarrollo de habilidades docentes (PDHD), sin embargo también con base a la misión y visión 2015, el instituto ya contempla la capacitación de los profesores basándose en el desarrollo de competencias y es a partir de este año que se utilizará, dicho enfoque, en la formación de los docentes.
El ITESM define competencia como el conjunto de conocimientos, habilidades y actitudes necesarias para desempeñar con éxito una ocupación dada en un contexto determinado.
Al igual que menciona Hackett (2001) los principios básicos que sirven de base a la competencia son:
Que la competencia es interna, externa, situacional y personal, está limitada por la percepción de la persona, su sistema neurológico y el carácter; la adquisición de competencias requiere diferentes estilos de aprendizaje y que la competencia en si misma actúa como fuerza motivacional.
Es así como el plan para el desarrollo de competencias que ha generado el instituto se apega a lo sugerido por Boyatzis (en Brundett, 2000) para hacer del manejo del desarrollo de competencias un proceso más efectivo y que
comprende lo siguiente:
• Una evaluación individualizada y un programa de actividades en que el docente se pueda desarrollar:
a) Una imagen de lo que visualizan como sus valores y futuro deseado.
b) Un diagnóstico de sus conocimientos y competencias actuales en relación a sus deseos de futuro.
c) Un proceso de planeación personal significativo.
• Una atmósfera de apoyo interpersonal para el desarrollo de la imagen deseada a futuro.
• Oportunidades para experimentar y explorar el uso de las competencias y los conocimientos en escenarios laborales. De manera análoga el PDHD de la misión 2015, basado en competencias implica un cambio de paradigma donde el profesor asume un papel activo en su proceso de formación, con carácter abierto lo que permitirá al profesor:
• Reflexionar de forma sistemática sobre sus propias acciones.
• Reinterpretar las situaciones en las que desempeña su labor como profesor.
• Autoevaluar de manera continua su proceso formativo.