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Dependencia funcional del adulto mayor con enfermedad cerebro vascular y la calidad de vida del cuidador familiar Servicio de medicina A del Hospital Regional Docente de Trujillo 2012

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1

UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO

FACULTAD DE ENFERMERÍA

ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE ENFERMERIA

DEPENDENCIA FUNCIONAL DEL ADULTO MAYOR CON

ENFERMEDAD CEREBRO VASCULAR Y LA CALIDAD DE VIDA DEL CUIDADOR FAMILIAR. SERVICIO DE MEDICINA “A” DEL HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO – 2012

AUTORAS:

Br. Guevara Simón Yolanda Noemí.

Br. Huamán Reátegui Krizia Fendy

ASESORA:

Dra. Nancy Esmeralda Arteaga Luján

TRUJILLO – PERÚ

2012 TESIS

(2)

2

DEDICATORIA

A Dios por su resguardo, bendición y

darnos la oportunidad de vivir y por estar

con nosotras en cada paso que damos, por

fortalecer nuestro corazón e iluminar nuestra

mente y por haber puesto en nuestro camino a

aquellas personas que han sido nuestro

soporte y compañía durante todo el periodo

de estudio y darnos la oportunidad de

(3)

3

DEDICATORIA

(4)

4

AGRADECIMIENTO

A la Dra. Nancy Esmeralda Arteaga

Luján, por su apoyo, por compartir

desinteresadamente sus conocimientos,

experiencias, consejos, su amistad y la

acertada conducción en la elaboración de la

tesis. La queremos mucho.

(5)

5

SUMARIO

Pág.

RESUMEN………...……… i

ABSTRAC………ii

I. INTRODUCCIÓN……….1

II. MATERIAL Y METODOS…...……….23

III. RESULTADOS………...36

IV. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN……….42

V. CONCLUSIONES………..48

VI. RECOMENDACIONES……….49

VII. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS………..50

(6)

6

DEPENDENCIA FUNCIONAL DEL ADULTO MAYOR CON ENFERMEDAD CEREBRO VASCULAR Y LA CALIDAD DE VIDA DEL CUIDADOR FAMILIAR. SERVICIO DE MEDICINA “A” DEL HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO – 2012

Yolanda Noemí Guevara Simón1 Krizia Fendy Huamán Reátegui 2 Nancy Esmeralda Arteaga Luján3

RESUMEN

La presente Investigación Cuantitativa-Descriptiva Correlacional, se realizó con

el objetivo de determinar la relación entre la Dependencia Funcional del Adulto

Mayor con Enfermedad Cerebro Vascular (EVC) y la Calidad de Vida del

Cuidador familiar en el Servicio de Medicina “A” del Hospital Regional Docente

de Trujillo, durante los meses de Enero – Mayo del 2012. La muestra estuvo

constituida por 40 adultos mayores con EVC y 40 cuidadores familiares, a quienes se les aplicó el “índice de Bartell” y el “Cuestionario de Calidad de Vida percibida” respectivamente. Los datos obtenidos fueron procesados, analizados

y tabulados en el programa SPSS y presentados en tablas, con frecuencias

numéricas y porcentuales, así como en gráficos. Los resultados indican que: el

50 % de adultos mayores con enfermedad cerebro vascular presentan

dependencia total y además el 52.5 % de cuidadores familiares presentan

regular calidad de vida. Se concluye que existe relación significativa entre la

dependencia del adulto mayor con Enfermedad Cerebro vascular y la calidad de

vida del cuidador familiar (p<0.0402).

Palabras claves: Dependencia funcional .Calidad de vida .Cuidador familiar.

1

Autora: Bachiller en Enfermería .Facultad de Enfermería. Universidad Nacional de Trujillo.

2

Autora: Bachiller en Enfermería .Facultad de Enfermería. Universidad Nacional de Trujillo.

3

(7)

7

FUNCTIONAL UNIT FOR OLDER WITH QUALITY CEREBRO VASCULAR DISEASE AND LIFE OF CAREGIVERS, SERVICE HOSPITAL MEDICINE “A” TRUJILLO REGIONAL TEACHING- 2012”

Yolanda Noemí Guevara Simón 1

Krizia Fendy Huamán Reátegui 2

Nancy Lujan Esmeralda Arteaga 3

ABSTRACT

This descriptive correlational-Quantitative Research, was conducted in order to

determine the relationship between the functional dependence of the Elderly

with cerebro vascular disease (CVD) and the quality of life of caregivers in the

Department of Medicine "A" Trujillo Regional Teaching hospital, during the

months of January to May 2012. The sample consisted of 40 older adults with

stroke and 40 family caregivers, who have applied the "Bartell index" and

"Quality of Life Questionnaire perceived" respectively. The data were

processed, analyzed and tabulated in SPSS and presented in tables with

numerical frequencies and percentages, as well as graphics. The results

indicate that: 50% of older adults with cerebrovascular disease have total

dependence and also the 52.5% of family caregivers have fair quality of life. We

conclude that there is significant relationship between the degree of

dependency of the elderly with stroke and the quality of life of caregivers

(p<0.0402).

Keywords: Functional dependence. Quality of life. Caregiver.

1

Author: Bachelor of Nursing. Faculty of Nursing. National University of Trujillo.

2

Author: Bachelor of Nursing. Faculty of Nursing. National University of Trujillo.

3

(8)

8

I. INTRODUCCIÓN

La morbilidad de la población envejecida presenta una mayor

complejidad en comparación con los otros grupos etáreos, esta

complejidad radica principalmente en que el estado de salud de los

adultos mayores es el reflejo de todo un periodo de vida, en el que

se acumulan los efectos de diversos procesos. Es así que, se

presentan diferencias en la presencia de enfermedades y

discapacidades en los adultos mayores, lo que ocasiona que

algunas personas envejezcan con uno o más enfermedades

mientras que otras pueden envejecer sin presentar discapacidades

(Ham, 2003).

En la población adulta mayor, existe el deterioro en el

funcionamiento de diversos aparatos y sistemas, favoreciendo la

aparición temprana de trastornos crónico-degenerativos. Uno de

estos trastornos es la enfermedad cerebrovascular (EVC) que

constituye la primera causa de discapacidad y ocupa el segundo

lugar como causa de muerte a nivel mundial (Chávez, 2004)

(9)

9

La incidencia de la EVC dependen de la edad, el género, la

mezcla de razas en la población, los factores de riesgo para cada

una de las poblaciones y los criterios diagnósticos utilizados.La

incidencia en diferentes poblaciones varía desde las reportadas en

Shangai por Jiang y col (2006) con 76.1/100.000,en Nueva

Zelanda por Anderson y col (2005) con 158/100.000, y en

Rotterdam por Hollander y col (2003) en personas mayores de 55

años hasta 940/100.000. En Estados Unidos aproximadamente

ocurren 700.000 casos nuevos por año (NIHS, 2002).

Las cifras de incidencia varían dentro de un mismo país, se

calcula que la incidencia global para Europa es de 235/100.000, es

decir cerca de 1.070.000 nuevos casos por año, lo que hace de la

EVC un serio problema de salud pública en el mundo. Las

estadísticas mundiales informan que alrededor del 25% de los

hombres y el 20% de las mujeres tendrán una EVC si viven hasta

los 85 años o más, por lo que se espera que su incidencia aumente

en los próximos 20 años; esto debido al aumento de la esperanza

de vida en la población anciana (Truelsen y col, 2005) (Bonita,

(10)

10

Del total de eventos vasculares cerebrales dos tercios ocurren

en países en vías de desarrollo. Sin embargo, en América Latina

existen pocos estudios epidemiológicos con base poblacional y la

mayor parte de la información disponible proviene de registros

hospitalarios (Feigin, 2005).

En el Perú, las enfermedades cerebro vasculares ocupan el

quinto lugar como causa de muerte, con un 4.3% del total de

defunciones en el año 2004. Según la Oficina General de

Estadística e Informática del MINSA son pocos los trabajos

epidemiológicos realizados. El primer estudio diseñado para

evaluar la epidemiología de la EVC se realizó en la ciudad del

Cuzco el año 1988, que determinó la relación del medio ambiente y

el estilo de vida con la ocurrencia de la EVC (Bonita, 1992)

(Saposnik y col, 2003).

Esta problemática de salud implica que cada vez más individuos

tienen que vivir con déficits y discapacidades residuales después

de padecer un EVC, puesto que esta enfermedad ocasiona

dependencia en el adulto mayor, en particular, la dependencia

funcional es una de las medidas más importantes que da referencia

del estado de salud de los adultos mayores con EVC, y tiene

(11)

11

mayor específicamente en el papel de los cuidadores familiares

circunstancia que puede afectar de manera considerable a la

calidad de vida tanto de los adultos mayores con EVC como de

sus cuidadores familiares (Mendoza, 2007).

Recurriendo de nuevo a las cifras de la población americana, el

80% de los supervivientes de un EVC, después de un período de

hospitalización y rehabilitación, vuelve a la comunidad y son los

cuidadores familiares quienes les proporcionan asistencia en las

actividades de la vida diaria y quienes manejan los cambios

cognitivos, emocionales y de personalidad asociados comúnmente

a las enfermedades cerebro vasculares (Grant y Col ,2002).

Diferentes estudios en España informan que entre el 34 y 52 %

de los cuidadores de pacientes con secuelas por EVC presentan

un síndrome depresivo. Esta prevalencia podría atribuirse al estrés

condicionado por la responsabilidad de cuidar (Kane y col, 1999).

Los cambios adaptativos que deben llevar a cabo los

cuidadores familiares de enfermos crónicos discapacitados son, en

muchos casos, de magnitud igual o superior a los del paciente y,

(12)

12

los cuidadores que en los propios enfermos, a pesar de lo cual el

cuidador solicita menos atención sanitaria de lo que cabría esperar

(Gonzales y col, 2004).

La expectativa para los próximos años, es un aumento

proporcional de cuidadores familiares y, por consiguiente, de las

enfermedades relacionadas con ellos, esta situación ha llevado a

muchos autores a considerar la necesidad de buscar trastornos

incipientes en el cuidador familiar que alerten sobre su

desbordamiento para poder establecer medidas de educación

sanitaria y de alivio o «cuidados de respiro» que impidan la

presentación de enfermedad en éstos (Mesa, 2005).

Los cuidadores de personas dependientes son personas que

por diferentes motivos, dedican la mayor parte de su tiempo y

esfuerzo al cuidado de una persona dependiente. En 1998 el

Consejo de Europa definió la dependencia como “el estado en el

que se encuentran las personas que, por razones ligadas a la falta

o pérdida de autonomía física, psíquica o intelectual, tienen

necesidad de asistencia o ayuda importantes para realizar las

actividades de la vida cotidiana”. Según ese mismo organismo, la

dependencia no es una situación exclusiva de las personas

mayores, si bien es cierto que su incidencia aumenta con la edad

(13)

13

Y para la Organización Mundial de La Salud (OMS), la

dependencia es la “disminución o ausencia de la capacidad para

realizar alguna actividad en la forma o dentro de los márgenes

considerados normales”. Estas definiciones implican que debe

haber otra persona que intervenga directamente en el cuidado de la

persona dependiente e incluso en la satisfacción de sus

necesidades básicas, en cambio para Barthel define la dependencia como "La incapacidad funcional en relación con las actividades de la vida diaria" y estas actividades son: el aseo personal, bañarse, Comer, usar el baño, subir y bajar escaleras, vestirse, control de heces, control de orina, desplazarse, Traslado silla/cama (Vicente y col, 2004) (Barthel y col, 1965).

Esta definición, ha sido ampliamente aceptada, por el Ministerio

de Trabajo y Asuntos Sociales (2002), que plantea la coexistencia

de tres factores para que se pueda hablar de una situación de

dependencia: en primer lugar, la existencia de una limitación física,

psíquica o intelectual que merma determinadas capacidades de la

persona; en segundo lugar, la incapacidad de la persona para

realizar por sí mismo las actividades de la vida diaria; en tercer

lugar , la necesidad de asistencia o cuidados por parte de un

(14)

14

Con el aumento del número de adultos mayores habrá también

un incremento de las necesidades de salud de este sector de la

población, así como una mayor prevalencia de uno de los

problemas más temidos de la vejez: la dependencia funcional. Su

importancia está dada por las consecuencias que conlleva, entre

las que destacan las de carácter personal (como la disminución de

la autoestima y del bienestar autopercibido), las de carácter

familiar (como el cambio de las rutinas y las relaciones entre los

miembros de la familia), la prestación de cuidados especiales, el

colapso del cuidador, la institucionalización y, finalmente, las

implicaciones económicas a nivel individual, familiar, social y de

políticas de salud (Montorio y Lozada, 2004).

Uno de los problemas más importantes en la etapa de adulto

mayor es la pérdida de las capacidades funcionales, emocionales y

cognoscitivas. Estos cambios, junto con las enfermedades crónico

degenerativas que limitan la realización de las actividades

habituales y necesarias para la vida de las personas, con la

consecuente pérdida de su independencia y la necesidad constante

(15)

15

Una de las enfermedades degenerativas que aparece de

manera brusca e inesperada que ocasiona incapacidad en la

persona adulta mayor es la enfermedad cerebro vascular. Aunque

la incidencia ha disminuido en estos últimos años, el

envejecimiento de la población hace de la enfermedad cerebro

vascular un problema asistencial en continuo crecimiento (Feigin,

2005).

La enfermedad cerebro vascular, también llamado de

enfermedad silenciosa del siglo es la que tiene la incidencia más

grande y tiene mayor morbidad en el grupo de enfermedades

vasculares. Alrededor del 30% a 40% de los supervivientes en el

primer año después de la enfermedad Cerebro Vascular no están

en condiciones de volver a trabajar y requieren algún tipo de ayuda

para realizar actividades básicas de la vida diaria. La pérdida de

autonomía entre los adultos y su consiguiente dependencia es otra

forma de expresar la severidad de las discapacidades resultantes

de esta enfermedad (Carvalho y col, 1998).

El aumento de la dependencia en terceras personas para la

realización de las actividades diarias, la alteración del estado de

ánimo y la disrupción de la vida social previa son algunas de las

(16)

16

los supervivientes del EVC.El conjunto de las discapacidades

físicas común en estos supervivientes es simultáneo o secundario

a la enfermedad, temporal o permanentemente, causando daños

en las actividades de la vida diaria como alimentarse, vestirse,

cuidado de higiene personal, uso de electrodomésticos, uso de

transporte, entre otros (Shultlz y col, 1997) (Organización

Panamericana De Saúde y col, 1998).

Entonces los procesos crónicos relacionados con la

enfermedad que han derivado de la pérdida parcial o total de la

capacidad de cuidado por parte del propio individuo, generalmente

requiere del apoyo de la familia para suplir dichos cuidados. Esta

tarea es llevada a cabo generalmente en el seno de la familia, lo

cual supone un grado elevado de responsabilidad y exigencia; lo

que a su vez, conlleva en sí misma, una fuente de estrés y

malestar emocional por parte del cuidador familiar; siendo las

consecuencias más graves en la salud física y psíquica, como la

depresión y los trastornos psicosomáticos. Sin embargo, la

actividad de cuidar a un familiar también conlleva a una experiencia

emocional positiva y muy satisfactoria; lográndose establecer

vínculos de apoyo de reafirmación de la fraternidad entre

cuidador-cuidado (Lazarus, 1992) (Duran, 2004) (Salanova y col, 1998)

(17)

17

Así vemos con más frecuencia en nuestra práctica habitual

familias que deben hacerse cargo del cuidado de algunos de sus

miembros ancianos con incapacidad para valerse por sí mismos.

Estos cambios, incluso, pueden precipitar crisis que amenazan la

estabilidad de la familia, y pueden afectar a todos sus

componentes, especialmente al cuidador familiar, que es el

miembro de la familia que soporta la mayor parte de la sobrecarga

física y emocional de los cuidados del discapacitado (Gómez y col,

2005).

A medida que pasa el tiempo aumenta la demanda y por tanto

la carga de cuidado y su estado funcional, las que afectan la

calidad de vida del cuidador en una o varias de sus dimensiones

como consecuencia de su rol (Romero y col, 2010).

Desde una perspectiva semántica, Fernández (1998), nos

indica que el término calidad se refiere a ciertos atributos o

características de un objeto particular mientras que el término vida

es más amplio y envuelve a los seres humanos, apareciendo aquí

el primer y fundamental problema de su conceptualización, ya que

(18)

18

En la misma línea, Espinoza (2001), anota que el termino vida

se refiere única y exclusivamente a la vida humana en su versión

no tan local como comunitaria y social, y requiere hacer referencia

a una forma de existencia superior a la física, incluyendo el ámbito

de las relaciones sociales del individuo, sus posibilidades de

acceso a bienes culturales, su entorno ecológico-ambiental, y los

riesgos a que se encuentra sometida su salud física y psíquica.

Dubois (1976), la definió la Calidad de Vida, como “la

satisfacción de los individuos ante la realización de las actividades

de cada día”, siendo este un concepto muy subjetivo de la propia

persona. Posteriormente Hornquist, (1989) definió la calidad de

vida como la percepción global de satisfacción en un determinado

número de áreas o dimensiones clave, con especial énfasis en el

bienestar del individuo.

Gill y col (1991) revisaron la literatura médica existente en torno

a la calidad de vida y la definieron como “el reflejo en que las

personas perciben y reaccionan ante su salud y ante aspectos no

médicos de su vida. Así también se considera que la calidad de

vida depende de la situación funcional, el grado de comodidad y del

(19)

19

Por su parte, Canam y Arcon (1999), se refieren a la calidad

de vida como el bienestar psicológico entendido como la

satisfacción con la vida, metas alcanzadas y felicidad; bienestar

físico que incluye la realización de las actividades de la vida diaria,

el apetito y el sueño, el bienestar social e interpersonal, el bienestar

financiero y material.

Inicialmente la OMS (1995), define la calidad de vida como “la

percepción adecuada y correcta que tiene de sí misma una

persona en el contexto cultural y de valores en que está inmersa,

en relación con sus objetivos, normas, esperanzas e inquietudes.

Su percepción puede estar influida por su salud física, psíquica, su

nivel de independencia y sus relaciones sociales”. Esta definición,

aunque completa, no es práctica, por que posteriormente se

modifica para considerar la salud y la buena calidad de vida como

“la ausencia de enfermedad o defecto y la sensación de bienestar

físico, mental y social” o también la sencilla pero muy adecuada

definición americana de calidad de vida: “sentimiento personal de

bienestar y satisfacción con la vida.

La calidad de vida se describe también como un conjunto de

dimensiones o estados que se relacionan con la es esfera

(20)

20

dimensiones que la constituye, estas pueden variar incluso de

sujeto a sujeto en un mismo grupo y tiempo; no obstante, se puede

llegar a un consenso acerca de lo que significan para el grupo en

ese espacio y tiempo; sin embargo vivir bien y tener una vida de

calidad es una aspiración de cualquier ser humano (Viana,1994)

(Garduño,2003).

En el presente trabajo de investigación para la evaluar la

calidad de vida del cuidador familiar, utilizamos un instrumento que

se basa en los conceptos teóricos de los autores Ruiz y Baca

(1993), que a continuación se detalla:

La calidad de vida de una persona puede ser analizada en

relación a su condición física, condición psicológica, salud física,

salud mental, funcionamiento social, factores económicos y sujeto

de derechos sociales, roles y la percepción general de salud, es

por eso que hacen un concentrado de las dimensiones de la

calidad de vida y las dividen en 4 dimensiones: Apoyo Social,

Satisfacción General, Bienestar psicológico y físico, Sobrecarga

(21)

21

El Apoyo Social: Esta referida a las relaciones establecidas

con la familia y amigos, así como el nivel de ayuda social percibida

y apoyo. La Satisfacción General, se refiere al grado de satisfacción global percibida hacia intereses en la vida respecto al

trabajo dinero, carácter, etc. El Bienestar psicológico y físico; hace referencia a la satisfacción con la salud, energía diaria,

sueño, ansiedad, estrés, etc y La Sobrecarga Laboral / Tiempo Libre, se refieren al grado de actividades agradables y tiempo para

el ocio y descanso, así como a la relación entre estos aspectos y el

trabajo de cuidar al familiar o actividades que un individuo realiza

normalmente como el trabajo.

Otros investigadores han propuesto seis dimensiones, aunque

incluyen algunas de las ya señaladas; funcionamiento cognitivo,

funcionamiento social, funcionalidad emocional y física,

productividad e intimidad; las áreas relativas a la intimidad y

funcionamiento cognitivo son importantes en los cuidadores

familiares, debido a su proximidad a la persona objeto de cuidados

y por la utilización de recursos de afrontamiento (Gokal y col,

(22)

22

La calidad de vida se ve claramente relacionada con momentos

en que los seres humanos deben afrontar situaciones de cambio en

su rol cotidiano, en su maduración o en el cumplimiento de su ciclo

vital, y esto se puede ver afectado en la salud mental. Por ello la

aparición de una enfermedad grave en un miembro de un grupo

familiar implica grandes cambios. De esta manera, establecer la

enfermedad como un cambio súbito de la cotidianidad de un grupo

social, como lo es el familiar, a manera de gran condicionante o

factor que altera de una u otra manera la calidad de vida tanto del

individuo implicado directamente con la enfermedad como de las

personas que están a su alrededor, nos lleva a pensar y a indagar

por un problema grave que cada día se está volviendo más

frecuente: las enfermedades neurodegenerativas y sus

consecuencias dentro de la dimensión psicológica de calidad de

vida (Cáceres, 2000) (Zavala y col, 2006).

La calidad de vida de los cuidadores, entendida como un

constructo multidimensional que incluye aspectos como la salud

física y mental, las relaciones sociales las creencias personales y el

nivel de independencia, está mediatizada por la carga que supone

la relación de cuidados al paciente. Es definitivo reconocer cómo se

ve afectada la calidad de vida del cuidador, quien debe aprender a

vivir con una persona afectada por una enfermedad crónica. La

(23)

23

tiempo y de paciencia, y se encuentra condicionada por distintas

situaciones que generan sobrecarga, privaciones y dedicaciones

(Olmo y col, 2000) (Pinto,2010).

Se han encontrado trabajos de investigación con las variables

de estudio a nivel internacional, mas no a nivel nacional y local.

Como es el estudio realizado en Barcelona por Roca y col

(2000), sobre las repercusiones del cuidar en la salud y calidad de

vida de los cuidadores familiares de personas dependientes, se

identifica que los cuidadores presentan fundamentalmente los

siguientes problemas: dolores de espalda, cansancio y alteraciones

de sueño. Estas son conclusiones de una encuesta realizada a 100

cuidadoras familiares en Andalucía.

A partir de entonces, la tendencia ha ido en crecimiento, en

gran parte determinado por la prevalencia de enfermedades

crónicas y el aumento en la esperanza de vida, lo que hace de la

Calidad de Vida del cuidador familiar un objetivo del equipo de

(24)

24

En otra investigación de Ubeda (2009), seleccionó 240

cuidadores con el objetivo de evaluar la calidad de vida de los

cuidadores familiares de personas dependientes en el domicilio. Se

reporta que fueron los cuidadores familiares esencialmente

mujeres, de mediana edad que brindaron cuidados instrumentales,

cuidados personales relacionados con las actividades básicas de la

vida diaria y cuidados de tipo psicosocial para atender a su familiar

dependiente. Los cuidadores familiares manifiestan que cuidar les

provoca problemas físicos, manifestaciones psicológicas,

dificultades en la gestión de su tiempo, menos relaciones sociales,

alteraciones familiares y han visto reducida su economía.

También se reporta que las mujeres cuidan más que los

hombres y perciben peor calidad de vida que éstos. La magnitud

de cuidados y la afectación en la calidad de vida de los cuidadores

aumenta a medida que aumenta en nivel de dependencia de la

persona cuidada y en aquellos casos en los que el cuidador presta

cuidados a un familiar con una enfermedad neurodegenerativa. La

percepción de una mala salud por parte del cuidador, la magnitud

de cuidados y unas relaciones difíciles con el enfermo influyen en

una peor calidad de vida del cuidador; así también influye, la edad

del cuidador y por último los cuidados que realiza el cuidador para

(25)

25

Giraldo y Franco (2006), investigaron sobre Calidad de vida de

los cuidadores familiares, su objetivo de esta investigación fue

describir, desde la perspectiva etnográfica, cómo podría estar

afectada la calidad de vida de los cuidadores familiares de adultos

mayores con dependencia funcional, como consecuencia del

desempeño del rol de cuidador, y según su percepción. Se trata de

un estudio cualitativo etnográfico, identificándose siete categorías

con las percepciones de los cuidadores sobre su rol y los efectos

de este en su calidad de vida; siendo la categoría de “la

invisibilidad del trabajo del cuidador familiar” con más énfasis y a la

vez menos documentada en la literatura.

Según datos estadísticos del año 2010, del Hospital Regional

Docente de Trujillo del 100% de pacientes atendidos en el área de

EVC del servicio de Medicina A, el 75.5% son adultos mayores, por

lo tanto requieren de su cuidador familiar.

Y es justamente lo que hemos observado durante nuestras

prácticas como estudiantes de enfermería, que el cuidador familiar

en muchas ocasiones paga un elevado precio en lo que respecta a

su salud, trayendo consigo alto nivel de estrés, cansancio, irritación

y depresión, como también en su ámbito familiar puesto que deja

(26)

26

coste económico al que renuncia cuando se obligado a dejar su

trabajo o reducir su jornada laboral por cuidar a su familiar.

Por lo tanto los resultados obtenidos de esta investigación dan

nuevas luces de un área poco estudiada hasta el momento en

nuestro medio y qué es de mucha importancia por el impacto que

tiene en la calidad de vida de los cuidadores familiares.

Además se conoce aspectos importantes de la dependencia

funcional del adulto mayor con EVC y la calidad de vida del

cuidador familiar, como también la manera como se relacionan

estas dos variables, a fin de permitir a futuras investigaciones tener

una base de referencia sobre el tema.

Por otro lado, la información obtenida nos va a servir

probablemente, a futuros profesionales relacionados con el tema, a

establecer estrategias para mejorar la calidad de vida tanto de los

(27)

27

Y a la vez los cuidadores familiares, probablemente ya saben

que no actúan aisladamente, que su acción es conocida y

reconocida por la sociedad y que existe una preocupación real por

su labor y por su calidad de vida. Solo así ellos también

comenzaran a valorar las medidas de autocuidados para que su

calidad de vida no se deteriore prematura y estérilmente.

Es por ello que realizamos esta investigación sobre la calidad

de vida de los cuidadores familiares del adulto mayor con

dependencia funcional por enfermedad cerebrovascular y el

impacto que este hecho supone para la calidad de vida de los

cuidadores familiares y las respuestas de los servicios sociales y

sanitarios ante dicha problemática, con el fin de ampliar el

conocimiento sobre el tema, dar recomendación de estrategias que

sirvan para retroalimentar la enseñanza, la investigación, la

(28)

28

PROBLEMA:

¿Cuál es la relación entre la Dependencia funcional del Adulto

Mayor con Enfermedad Cerebrovascular y la Calidad de Vida del

Cuidador Familiar. Servicio de Medicina “A” del Hospital Regional

(29)

29

OBJETIVOS:

Objetivo general:

Determinar la relación entre la Dependencia Funcional del

Adulto Mayor con Enfermedad Cerebro Vascular y la Calidad de

Vida del Cuidador Familiar en el Servicio de Medicina “A” del

Hospital Regional Docente de Trujillo - 2012.

Objetivos específicos

Identificar la Dependencia Funcional del Adulto Mayor con

Enfermedad Cerebro Vascular en el Servicio de Medicina “A” del

Hospital Regional Docente de Trujillo – 2012.

Identificar la Calidad de Vida del Cuidador Familiar en el

Servicio de Medicina “A” del Hospital Regional Docente de

(30)

30

II. MATERIAL Y MÉTODOS

TIPO DE INVESTIGACIÓN Y ÁREA DE ESTUDIO

El presente trabajo de investigación es de tipo

cuantitativo-descriptivo, correlacional, el cual se realizó en Adultos Mayores con

Enfermedad Cerebro Vascular y Cuidadores Familiares en el Servicio

de Medicina “A” del Hospital Regional Docente de Trujillo. Durante los

meses de Enero – Mayo 2012.

POBLACIÓN DE ESTUDIO: POBLACIÓN MUESTRAL

Estuvo constituido por 40 adultos mayores con diagnóstico de

enfermedad cerebro vascular y 40 cuidadores familiares, en el

Servicio de Medicina “A” del Hospital Regional Docente de Trujillo.

La población en estudio contó con los siguientes criterios:

PARA LOS CUIDADORES FAMILIARES Criterios de inclusión:

- Cuidadores familiares que cohabiten con un adulto mayor con

enfermedad cerebrovascular.

(31)

31

- El cuidador familiar debe estar orientado en tiempo, espacio y

persona.

- El cuidador familiar que acepte voluntariamente la aplicación

de los instrumentos.

- Cuidador familiar deberá tener a su cargo el cuidado de un

adulto mayor con EVC como mínimo 1 mes.

- Cuidador familiar que pase el mayor tiempo con el adulto

mayor.

PARA LOS ADULTOS MAYORES Criterios de inclusión:

- Adulto mayor varón y mujer de 60 años a más.

- Adulto mayor que presente enfermedad cerebrovascular.

- Que estén de acuerdo y en la capacidad de aplicarles las

encuestas.

- Adultos mayores alfabetos y analfabetos

- Adultos mayores que cuenten como máximo con 2

cuidadores familiares.

Criterios de exclusión

- Adultos mayores con otro tipo de enfermedad diferente a la

(32)

32

UNIDAD DE ANÁLISIS

Estuvo constituido por Adultos Mayores con Enfermedad

Cerebro Vascular y Cuidadores Familiares.

INSTRUMENTOS DE RECOLECCIÓN DE DATOS

En el presente trabajo de investigación se utilizaron los siguientes

instrumentos:

A. INSTRUMENTO Nº 1

Índice de Barthel (IB), Modificado por Shah (1989)

Shah (1989), mantiene las 10 actividades originales, pero

incrementa el número de niveles por cada actividad hasta 5, pretende

aumentar la sensibilidad de la medida. El rango es entre 0 y 100. Es

un instrumento que mide la capacidad de una persona para realizar

diez actividades de la vida diaria (AVD), consideradas como básicas,

obteniéndose una estimación cuantitativa de su grado de

independencia. Se valora el nivel de independencia del paciente con

respecto a la realización de algunas actividades de la vida diaria

(AVD), mediante la cual se asignan diferentes puntuaciones y

ponderaciones según la capacidad del sujeto examinado para llevar a

(33)

33

ALTERNATIVAS PUNTAJE

Dependencia total 0 – 20

Dependencia severa 21 – 60

Dependencia moderada 61 – 90

Dependencia escasa 91 - 99

Independencia 100

B. INSTRUMENTO Nº 2

Cuestionario de Calidad de Vida Percibida (Ruiz y Baca-1993) El cuestionario de Calidad de vida percibida (CDV) de Ruiz y

Baca (1993) es un cuestionario para Valorar la calidad de vida

percibida de una población . Está conformado de 39 ítems cada

uno con una escala tipo Likert de cinco puntuaciones de modo en

que se utiliza cada una de las afirmaciones en una situación

específica desde:

Alternativa Puntaje

Nada 1

Poco 2

Algo 3

Bastante 4

(34)

34

El cuestionario comprende las siguientes cuatro (4)

dimensiones:

- Apoyo Social: definida por nueve Ítems (20,-28) y cuatro

más del (36-39).

- Satisfacción General: definida por trece ítems (1, 2, 4,

11, 17-19, 30-35).

- Bienestar Físico/Psíquico: definida por siete ítems (9-16).

- Distensión labora//tiempo Libre: escala definida por seis

Ítems (3, 5-8 Y 29).

Las puntuaciones de cada dimensión se obtienen sumando

las puntuaciones directas obtenidas en los ítems, previa inversión de

las puntuaciones de los ítems 5-8, 11-15 y 25.

ALTERNATIVAS PUNTAJE

Mala calidad de vida 39 - 91

Regular calidad de vida 92 - 144

(35)

35

CONTROL DE CALIDAD DE INSTRUMENTOS

A) VALIDEZ

En el trabajo de investigación sobre Prevención secundaria de

la depresión en atención primaria realizada por los autores

Concepción y col (2006), La validez del Cuestionario de calidad de

vida percibida es cercana a 0.74.

La validez del índice de Barthel en el trabajo de investigación

sobre Valoración de la discapacidad física, realizados por Wade y

Hewer (1987) se obtuvo correlaciones significativas entre 0,73 y

0,77.

B) CONFIABILIDAD

La confiabilidad se determinó a través de la prueba estadística

del coeficiente Alfha de Crombach, obteniéndose lo siguientes

resultados:

Instrumento Alfha Nº de elementos

Índice de Barthel 0.944 10

Cuestionario de calidad de

vida percibida

(36)

36

Los instrumentos son altamente confiables para la

investigación, como se demuestran en los resultados pues supera

el 0.70 estándar.

PROCEDIMIENTO

RECOLECCIÓN DE DATOS

La presente investigación se realizó bajo los siguientes

parámetros:

Se procedió a hacer las coordinaciones necesarias con las

autoridades del Hospital Regional Docente de Trujillo para obtener

el permiso correspondiente relacionado a la aplicación de los

instrumentos en cuestión.

Obtenido el permiso se procedió a contactar a la jefa del

servicio con la finalidad de lograr su apoyo a la hora de la

(37)

37

Se realizó contacto con el Adulto Mayor con Enfermedad

Cerebro Vascular, aplicándose la técnica de la observación en

distintos horarios para el llenado del instrumento “índice de Barthel.

Se realizó el contacto necesario con los cuidadores familiares

vía una conversación cara a cara, para proceder a la aplicación del

instrumento “Calidad de Vida Percibida” con una duración

aproximada de 30 minutos para cada uno.

PROCESAMIENTO Y ANÁLISIS DE DATOS

Los datos obtenidos a través de los instrumentos descritos

fueron ingresados en una base de datos creada en SPSS versión 19

para Windows, para el proceso de tabulación, reporte y análisis

estadístico.

Los resultados se presentan en cuadros estadísticos de simple

y doble entrada de acuerdo a los objetivos propuestos. Para medir la

relación entre las variables en estudio, se realizó a través del test de

independencia de criterios (Chi Cuadrado), considerando un nivel de

(38)

38 P>0.05 : No significativo

P<0.05 : Significativo

(39)

39

DEFINICIÓN Y OPERACIONALIZACION DE VARIABLES

1. Variable de estudio: DEPENDENCIA FUNCIONAL

Definición conceptual

Según Barthel (1965), define la dependencia como “La incapacidad funcional en relación con las actividades de la vida diaria" y estas actividades son: el aseo personal, bañarse, comer, usar el baño, subir y bajar escaleras, vestirse, control de heces, control de orina, desplazarse, traslado silla/cama.

Definición operacional

- Dependencia total : 0 – 20 puntos

- Dependencia Severa : 21 – 60 puntos

- Dependencia Moderada: 61 – 90 puntos

- Dependencia Escasa: 91 – 99 puntos

(40)

40

2. Variable De Estudio: CALIDAD DE VIDA

Definición conceptual

Según Ruiz y Baca (1993), La calidad de vida de una persona

puede ser analizada en relación a su condición física, condición

psicológica, salud física, salud mental, funcionamiento social,

factores económicos y sujeto de derechos sociales, roles y la

percepción general de salud. Es por ello que hacen un concentrado

de las dimensiones de la calidad de vida y las dividen en 4

dimensiones: Apoyo Social, Satisfacción General, Bienestar

psicológico y físico, Sobrecarga Laboral / Tiempo Libre.

Definición operacional:

o Mala calidad de vida : 39- 91 puntos.

o Regular Calidad de vida : 92- 144puntos

(41)

41

CONSIDERACIONES ÉTICAS

La investigación que involucra a sujetos humanos requiere de una

detenida consideración de los procedimientos que habrán de aplicarse

para proteger sus derechos.

Libre participación: el participante tomara la decisión si desea en el

proyecto de investigación, esta decisión será tomada sin presión por parte

de las investigadoras. Además los participantes tienen derecho a retirarse

de la investigación cuando ellos lo deseen.

Intimidad: es primordial en el rigor y la ética, el participante merece

respeto a su privacidad.

Consentimiento informado: los participantes del proceso de investigación serán consultados sobre la utilización técnica de registros

intrusivos, igualmente tienen derecho a conocer que información va a ser

registrada con que propósito se realiza la presente investigación.

Dignidad humana: derecho a la autodeterminación, consistirá en dejar que el participante exprese lo que siente, lo que piensa y lo que

hace sin ningún tipo de coacción, así mismo se asegurará un ambiente

(42)

42

Anonimato: los datos revelados por los participantes de la

investigación no podrán ser expuestos, las test aplicados serán utilizados

para los fines de investigación, sin que sepa de quien proceden las

entrevistas.

Confidencialidad: la información que se recolecte se mantendrá en

estricta confidencialidad con el autor, de ninguna manera se reportara

información a terceros sino hasta que se sustente dicho trabajo.

Beneficencia: por encima de todo, no hacer daño, si se tomará en cuenta todas las preocupaciones necesarias para evitar daños físicos y

psicológicos, protegerlos contra la utilización de su colaboración en la

(43)

43

(44)

44

TABLA 1

CUADRO N° 1: DEPENDENCIA FUNCIONAL DEL ADULTO MAYOR CON ENFERMEDAD CEREBRO VASCULAR EN EL SERVICIO DE MEDICINA “A” DEL HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO –

2012.

DEPENDENCIA FUNCIONAL

ni %

Dependencia total 20 50%

Dependencia severa 13 32.5%

Dependencia moderada 7 17.5%

Dependencia escasa 0 0

Totalmente independiente 0 0

Total de Adultos Mayores 40 100%

Fuente: Adultos mayores con enfermedad cerebro vascular. Hospital Regional

(45)

45

GRAFICO 1

GRAFICO N° 1: DEPENDENCIA FUNCIONAL DEL ADULTO MAYOR

CON ENFERMEDAD CEREBRO VASCULAR EN EL SERVICIO DE MEDICINA “A” DEL HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO –

2012.

Fuente: Adultos mayores con enfermedad cerebro vascular. Hospital Regional

Docente de Trujillo 2012.

Total 50%

Severa 32%

Moderada 18%

Dependencia Funcional del Adulto Mayor con Enfermedad Cerebro Vascular en el Servicio de Medicina “A” del Hospital

Regional dDocente de Trujillo – 2012

Escasa 0

(46)

46

TABLA 2

CUADRO N° 2: CALIDAD DE VIDA DEL CUIDADOR FAMILIAR DEL

ADULTO MAYOR CON ENFERMEDAD CEREBRO VASCULAR EN EL SERVICIO DE MEDICINA “A” DEL HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO – 2012.

CALIDAD DE VIDA DE

LOS CUIDADORES FAMILIARES

ni %

Mala 9 22.5

Regular 21 52.5

Buena 10 25.0

Total de cuidadores

familiares

40 100.0

FUENTE: Cuidadores familiares del adulto mayor con enfermedad cerebro

(47)

47

GRAFICO 2

GRAFICO N° 2: CALIDAD DE VIDA DEL CUIDADOR FAMILIAR DEL

ADULTO MAYOR CON ENFERMEDAD CEREBRO VASCULAR EN EL SERVICIO DE MEDICINA “A”DEL HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO – 2012

FUENTE: Cuidadores familiares del adulto mayor con enfermedad cerebro

vascular. Hospital Regional Docente de Trujillo 2012. Mala 22%

Regular 53% Buena

25%

Calidad de Vida del Cuidador Familiar del Adulto Mayor con enfermedad Cerebro vascular en el Servicio de Medicina “A”

(48)

48

TABLA 3

CUADRO N° 3: DEPENDENCIA FUNCIONAL DEL ADULTO MAYOR

CON ENFERMEDAD CEREBRO VASCULAR Y LA CALIDAD DE VIDA

DEL CUIDADOR FAMILIAR. SERVICIO DE MEDICINA “A” DEL

HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO – 2012.

CALIDAD DE VIDA DE LOS CUIDADORES FAMILIARES

GRADO DE

DEPENDENCIA

Mala Regular Buena

Tot

al

ni % ni % ni %

Total 7 35.0 11 55.0 2 10.0 20

Severa 2 15.4 8 61.5 3 23.1 13

Moderada 0 0.0 2 28.6 5 71.4 7

Escasa 0 0 0 0 0 0 0

independiente 0 0 0 0 0 0 0

Total de cuidadores

familiares

9 22.5 21 52.5 10 25.0 40

FUENTE: Adultos Mayores con enfermedad cerebro vascular y Cuidadores

familiares. Hospital Regional Docente de Trujillo 2012.

P

(49)

49

GRAFICO 3

GRAFICO N°3: DEPENDENCIA FUNCIONAL DEL ADULTO MAYOR

CON ENFERMEDAD CEREBRO VASCULAR Y LA CALIDAD DE VIDA

DEL CUIDADOR FAMILIAR. SERVICIO DE MEDICINA “A” DEL

HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO – 2012.

FUENTE: Adultos mayores con enfermedad cerebro vascular y Cuidadores

familiares. Hospital Regional Docente de Trujillo 2012.

Total Severa Moderada

35.0

15.4

0.0

55.0 61.5

28.6

10.0

23.1

71.4

Dependencia Funcional

Dependencia Funcional del Adulto Mayor con Enfermedad Cerebro Vascular y la Calidad de Vida del Cuidador Familiar.

Servicio de Medicina “A” del Hospital Regional docente de Trujillo – 2012.

(50)

50

IV. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN

El Consejo de Europa 1998, define la dependencia como la necesidad

de ayuda o asistencia importante para las actividades de la vida cotidiana,

o, de manera más precisa, como un estado en el que se encuentran las

personas que por razones ligadas a la falta o la pérdida de autonomía

física, psíquica o intelectual tienen necesidad de asistencia y/o ayudas

importantes a fin de realizar los actos corrientes de la vida diaria y, de

modo particular, los referentes al cuidado personal.

En la presente investigación según grado de dependencia funcional

del adulto mayor (tabla 1), podemos observar que el mayor porcentaje (50%), es el de grado de dependencia total y el menor (17.5%) es el de

grado de dependencia moderada.

Estos resultados se dan probablemente porque la EVC siendo una

enfermedad neurológica crónica genera una serie de secuelas, lo que

implica cierto grado de dependencia en las actividades de la vida diaria

como alimentarse, vestirse, cuidado de higiene personal, uso de

(51)

51

Conforme a los resultados se enfatiza que el 50% presentan

dependencia total; pues la enfermedad cerebrovascular es la primera

causa de deterioro funcional, esta enfermedad puede conllevar o agravar

condiciones que se asocian con la dependencia funcional, como lo es el

deterioro cognitivo, depresión, trastornos en la comunicación, en la

marcha, e incontinencia urinaria, entre otras alteraciones (Martínez,

2011).

A consecuencia de estas alteraciones físicas y cognitivas, se

producen cambios en la conducta social y en el estilo y forma de vida del

adulto mayor con EVC, así como trastornos emocionales, entre los que

sobresalen la presencia de ansiedad y sintomatología depresiva. La

conducta social de los adultos mayores que han padecido EVC y que

presentan alteraciones o secuelas a nivel motor y cognitivo se caracteriza

por un incremento en la dependencia y por una reducción muy marcada

en la interacción social (Simón, 1991).

Por otro lado la calidad de vida ha sido la aspiración humana de todos

los tiempos, unas veces revestida del inmemorial sueño por la felicidad,

otras veces propuesta como la tarea perceptiva del estado de bienestar.

Según Blanco (1997), define a la calidad de vida como: "el grado de

satisfacción de necesidades básicas, bienestar o privación en un periodo

(52)

52

necesidades va a permitir la estimación de la calidad de vida del ser

humano.

La utilización del concepto calidad de vida permitirá valorar las

condiciones de vida de las personas y comunidades, para poder estimar

el grado de progreso alcanzado y seleccionar las formas de interacción

humana y con el medio ambiente más adecuadas para acercarnos

progresivamente a una existencia digna, saludable, libre, con equidad,

moral y feliz (Espinoza, 2008).

Así en la presente investigación según la calidad de vida del cuidador

familiar (tabla 2), podemos observar que el mayor porcentaje (52.5%) tiene regular calidad de vida y solo el (25%) buena.

Estos resultados se dan probablemente, porque el cuidador familiar

dedica gran parte de su tiempo al cuidado de su familiar con enfermedad

cerebro vascular (EVC), puesto que modifica su vida para asumir tareas

especiales generándose con frecuencia sobrecargas, preocupaciones y

(53)

53

Si comparamos los resultados se enfatiza que la calidad de vida del

cuidador dependerá, entre otras cosas, de su propia salud, de la ayuda

que reciba de su familia (apoyo emocional y reconocimiento de sus

familiares), de la información que tiene sobre la enfermedad de la persona

a quien cuida, de la manera en que enfrenta sus responsabilidades en el

cuidado y, de su estilo personal para resolver los problemas que se le

presentan durante su desempeño como cuidador y de su capacidad para

sobreponerse a los momentos y acontecimientos difíciles y complicados

que ocurran durante la atención al familiar, entendiéndose por esto las

crisis, recaídas y hasta la muerte de su familiar (Artaso y Col, 2002).

Por tanto si no es capaz de asumir todo ello que significa cuidar

entonces su calidad de vida se ve afectada y con ello la aparición de una

amplia variedad de problemas de orden físico, psíquico y socio familiar,

los que componen un auténtico síndrome que es necesario conocer y

diagnosticar tempranamente para prevenir su agravamiento porque de lo

contrario muy pronto habrá no uno, sino dos enfermos en esa familia

(Peter A. Hall y Col; 2000).

En el caso del grupo con buena calidad de vida (25%), el cuidar a un

familiar,puede ser considerado como una actividad enriquecedora y

solidaria (Hunt, 2003). En un artículo sobre Calidad de vida de los

(54)

54

familiares están relacionados con encontrarle sentido a su vida, la

sensación de sentirse útiles a la sociedad, la comprensión que adquieren

sobre la salud y el cuidado, la sensación del deber cumplido, poder

retribuir a quien en otro momento le aportó a su vida y los aprendizajes

que adquirieron sobre el mundo del cuidado (Giraldo y Franco, 2006).

También en la mayoría de los trabajos publicados, sobre la calidad

de vida del cuidador y la dependencia funcional del adulto mayor con

EVC, señalan los aspectos psicosociales como los más susceptibles de

ser afectados. El estudio de Grafstrom y Col (1992), sobre la calidad de

vida de cuidadores de pacientes demenciados y no demenciados,

muestra afectación en las áreas de bienestar emocional y de salud

mental. Wyller y Col (2003), también señalan el bienestar emocional como

el área más afectada en los cuidadores familiares de adultos mayores con

EVC.

Así en la presente investigación entre la calidad de vida del cuidador

familiar y el grado de dependencia funcional del adulto mayor con EVC

(tabla 3), observamos que los adultos mayores con EVC que presentan dependencia severa, el 61.5% de sus cuidadores familiares presentan

regular calidad de vida, y los adultos mayores con EVC que presentan

dependencia total, el 55% de sus cuidadores familiares también presentan

(55)

55

Como se ha descrito a lo largo de esta investigación, la dependencia

no afecta exclusivamente a la persona que la padece, sino que también

puede desorganizar su entorno más cercano e influir en la calidad de vida

de sus cuidadores familiares, tal como señala Martínez (2002), no es fácil

predecir cuál hubiera sido la calidad de vida de los cuidadores si no

hubiera surgido la dependencia de su familiar a causa de una

enfermedad.

Los estudios señalan que la reducción del tiempo y de ocio, la

restricción de la actividad social, el insomnio, el malestar psicológico, la

desesperanza, la sobrecarga, el estrés, los problemas físicos, las

dificultades en el ámbito laboral y profesional, la disrupción emocional

(ansiedad, depresión) y los sentimiento de malestar en la vida,

constituyen solo ejemplos, de este efecto e indirectamente deterioran la

calidad de vida del cuidador familiar (Whitlatch y col, 1991) (Grasel, 2002)

(Bourgeois y col, 1996).

Con todo lo anterior se pone en evidencia la necesidad de

implementar actuaciones multidisciplinarias encaminadas a apoyar a los

cuidadores familiares tanto de forma preventiva como de soporte, donde

probablemente sea necesario adaptar las intervenciones a las

(56)

56

V. CONCLUSIONES

Del Análisis y discusión de los resultados obtenidos en la

investigación, se concluyó:

 La Dependencia Funcional del Adulto Mayor con Enfermedad

cerebro Vascular en el Servicio de Medicina “A” del Hospital

Regional Docente de Trujillo, fue de severa a total con 32.5 por

ciento y 50.0 por ciento respectivamente.

 La Calidad de vida del Cuidador Familiar en el Servicio de

Medicina “A” del Hospital Regional Docente de Trujillo fue regular

en un 52.5 por ciento y solo el 25 por ciento fue buena.

 Existe relación entre la Dependencia Funcional del Adulto

Mayor con Enfermedad Cerebro Vascular y la Calidad de Vida

(57)

57

VI. RECOMENDACIONES

En base los resultados obtenidos en el presente estudio, se

recomienda lo siguiente:

 Considerar los hallazgos del presente estudio y sobre todo para

el Servicio de Medicina “A” del Hospital Regional Docente de

Trujillo en la atención integral del cuidador familiar, de esta forma

las autoridades de salud puedan implementar medidas de

prevención para elevar la calidad de vida de éstos.

 Motivar a las instituciones de salud y educación en la

implementación de modelos dirigidos al cuidador familiar, con

abordaje multidisciplinario .Fortaleciendo los factores protectores y

la promoción de la salud mental (talleres y programas educativos

para los cuidadores familiares).

 Realizar investigaciones cualitativas, con el fin de conocer los

motivos, creencias, valores y sentimientos de los (as) cuidadores

(58)

58

VII. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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Referencias

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