1
UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO
FACULTAD DE ENFERMERÍA
ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL DE ENFERMERIA
DEPENDENCIA FUNCIONAL DEL ADULTO MAYOR CON
ENFERMEDAD CEREBRO VASCULAR Y LA CALIDAD DE VIDA DEL CUIDADOR FAMILIAR. SERVICIO DE MEDICINA “A” DEL HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO – 2012
AUTORAS:
Br. Guevara Simón Yolanda Noemí.
Br. Huamán Reátegui Krizia Fendy
ASESORA:
Dra. Nancy Esmeralda Arteaga Luján
TRUJILLO – PERÚ
2012 TESIS
2
DEDICATORIA
A Dios por su resguardo, bendición y
darnos la oportunidad de vivir y por estar
con nosotras en cada paso que damos, por
fortalecer nuestro corazón e iluminar nuestra
mente y por haber puesto en nuestro camino a
aquellas personas que han sido nuestro
soporte y compañía durante todo el periodo
de estudio y darnos la oportunidad de
3
DEDICATORIA
4
AGRADECIMIENTO
A la Dra. Nancy Esmeralda Arteaga
Luján, por su apoyo, por compartir
desinteresadamente sus conocimientos,
experiencias, consejos, su amistad y la
acertada conducción en la elaboración de la
tesis. La queremos mucho.
5
SUMARIO
Pág.
RESUMEN………...……… i
ABSTRAC………ii
I. INTRODUCCIÓN……….1
II. MATERIAL Y METODOS…...……….23
III. RESULTADOS………...36
IV. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN……….42
V. CONCLUSIONES………..48
VI. RECOMENDACIONES……….49
VII. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS………..50
6
DEPENDENCIA FUNCIONAL DEL ADULTO MAYOR CON ENFERMEDAD CEREBRO VASCULAR Y LA CALIDAD DE VIDA DEL CUIDADOR FAMILIAR. SERVICIO DE MEDICINA “A” DEL HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO – 2012
Yolanda Noemí Guevara Simón1 Krizia Fendy Huamán Reátegui 2 Nancy Esmeralda Arteaga Luján3
RESUMEN
La presente Investigación Cuantitativa-Descriptiva Correlacional, se realizó con
el objetivo de determinar la relación entre la Dependencia Funcional del Adulto
Mayor con Enfermedad Cerebro Vascular (EVC) y la Calidad de Vida del
Cuidador familiar en el Servicio de Medicina “A” del Hospital Regional Docente
de Trujillo, durante los meses de Enero – Mayo del 2012. La muestra estuvo
constituida por 40 adultos mayores con EVC y 40 cuidadores familiares, a quienes se les aplicó el “índice de Bartell” y el “Cuestionario de Calidad de Vida percibida” respectivamente. Los datos obtenidos fueron procesados, analizados
y tabulados en el programa SPSS y presentados en tablas, con frecuencias
numéricas y porcentuales, así como en gráficos. Los resultados indican que: el
50 % de adultos mayores con enfermedad cerebro vascular presentan
dependencia total y además el 52.5 % de cuidadores familiares presentan
regular calidad de vida. Se concluye que existe relación significativa entre la
dependencia del adulto mayor con Enfermedad Cerebro vascular y la calidad de
vida del cuidador familiar (p<0.0402).
Palabras claves: Dependencia funcional .Calidad de vida .Cuidador familiar.
1
Autora: Bachiller en Enfermería .Facultad de Enfermería. Universidad Nacional de Trujillo.
2
Autora: Bachiller en Enfermería .Facultad de Enfermería. Universidad Nacional de Trujillo.
3
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FUNCTIONAL UNIT FOR OLDER WITH QUALITY CEREBRO VASCULAR DISEASE AND LIFE OF CAREGIVERS, SERVICE HOSPITAL MEDICINE “A” TRUJILLO REGIONAL TEACHING- 2012”
Yolanda Noemí Guevara Simón 1
Krizia Fendy Huamán Reátegui 2
Nancy Lujan Esmeralda Arteaga 3
ABSTRACT
This descriptive correlational-Quantitative Research, was conducted in order to
determine the relationship between the functional dependence of the Elderly
with cerebro vascular disease (CVD) and the quality of life of caregivers in the
Department of Medicine "A" Trujillo Regional Teaching hospital, during the
months of January to May 2012. The sample consisted of 40 older adults with
stroke and 40 family caregivers, who have applied the "Bartell index" and
"Quality of Life Questionnaire perceived" respectively. The data were
processed, analyzed and tabulated in SPSS and presented in tables with
numerical frequencies and percentages, as well as graphics. The results
indicate that: 50% of older adults with cerebrovascular disease have total
dependence and also the 52.5% of family caregivers have fair quality of life. We
conclude that there is significant relationship between the degree of
dependency of the elderly with stroke and the quality of life of caregivers
(p<0.0402).
Keywords: Functional dependence. Quality of life. Caregiver.
1
Author: Bachelor of Nursing. Faculty of Nursing. National University of Trujillo.
2
Author: Bachelor of Nursing. Faculty of Nursing. National University of Trujillo.
3
8
I. INTRODUCCIÓN
La morbilidad de la población envejecida presenta una mayor
complejidad en comparación con los otros grupos etáreos, esta
complejidad radica principalmente en que el estado de salud de los
adultos mayores es el reflejo de todo un periodo de vida, en el que
se acumulan los efectos de diversos procesos. Es así que, se
presentan diferencias en la presencia de enfermedades y
discapacidades en los adultos mayores, lo que ocasiona que
algunas personas envejezcan con uno o más enfermedades
mientras que otras pueden envejecer sin presentar discapacidades
(Ham, 2003).
En la población adulta mayor, existe el deterioro en el
funcionamiento de diversos aparatos y sistemas, favoreciendo la
aparición temprana de trastornos crónico-degenerativos. Uno de
estos trastornos es la enfermedad cerebrovascular (EVC) que
constituye la primera causa de discapacidad y ocupa el segundo
lugar como causa de muerte a nivel mundial (Chávez, 2004)
9
La incidencia de la EVC dependen de la edad, el género, la
mezcla de razas en la población, los factores de riesgo para cada
una de las poblaciones y los criterios diagnósticos utilizados.La
incidencia en diferentes poblaciones varía desde las reportadas en
Shangai por Jiang y col (2006) con 76.1/100.000,en Nueva
Zelanda por Anderson y col (2005) con 158/100.000, y en
Rotterdam por Hollander y col (2003) en personas mayores de 55
años hasta 940/100.000. En Estados Unidos aproximadamente
ocurren 700.000 casos nuevos por año (NIHS, 2002).
Las cifras de incidencia varían dentro de un mismo país, se
calcula que la incidencia global para Europa es de 235/100.000, es
decir cerca de 1.070.000 nuevos casos por año, lo que hace de la
EVC un serio problema de salud pública en el mundo. Las
estadísticas mundiales informan que alrededor del 25% de los
hombres y el 20% de las mujeres tendrán una EVC si viven hasta
los 85 años o más, por lo que se espera que su incidencia aumente
en los próximos 20 años; esto debido al aumento de la esperanza
de vida en la población anciana (Truelsen y col, 2005) (Bonita,
10
Del total de eventos vasculares cerebrales dos tercios ocurren
en países en vías de desarrollo. Sin embargo, en América Latina
existen pocos estudios epidemiológicos con base poblacional y la
mayor parte de la información disponible proviene de registros
hospitalarios (Feigin, 2005).
En el Perú, las enfermedades cerebro vasculares ocupan el
quinto lugar como causa de muerte, con un 4.3% del total de
defunciones en el año 2004. Según la Oficina General de
Estadística e Informática del MINSA son pocos los trabajos
epidemiológicos realizados. El primer estudio diseñado para
evaluar la epidemiología de la EVC se realizó en la ciudad del
Cuzco el año 1988, que determinó la relación del medio ambiente y
el estilo de vida con la ocurrencia de la EVC (Bonita, 1992)
(Saposnik y col, 2003).
Esta problemática de salud implica que cada vez más individuos
tienen que vivir con déficits y discapacidades residuales después
de padecer un EVC, puesto que esta enfermedad ocasiona
dependencia en el adulto mayor, en particular, la dependencia
funcional es una de las medidas más importantes que da referencia
del estado de salud de los adultos mayores con EVC, y tiene
11
mayor específicamente en el papel de los cuidadores familiares
circunstancia que puede afectar de manera considerable a la
calidad de vida tanto de los adultos mayores con EVC como de
sus cuidadores familiares (Mendoza, 2007).
Recurriendo de nuevo a las cifras de la población americana, el
80% de los supervivientes de un EVC, después de un período de
hospitalización y rehabilitación, vuelve a la comunidad y son los
cuidadores familiares quienes les proporcionan asistencia en las
actividades de la vida diaria y quienes manejan los cambios
cognitivos, emocionales y de personalidad asociados comúnmente
a las enfermedades cerebro vasculares (Grant y Col ,2002).
Diferentes estudios en España informan que entre el 34 y 52 %
de los cuidadores de pacientes con secuelas por EVC presentan
un síndrome depresivo. Esta prevalencia podría atribuirse al estrés
condicionado por la responsabilidad de cuidar (Kane y col, 1999).
Los cambios adaptativos que deben llevar a cabo los
cuidadores familiares de enfermos crónicos discapacitados son, en
muchos casos, de magnitud igual o superior a los del paciente y,
12
los cuidadores que en los propios enfermos, a pesar de lo cual el
cuidador solicita menos atención sanitaria de lo que cabría esperar
(Gonzales y col, 2004).
La expectativa para los próximos años, es un aumento
proporcional de cuidadores familiares y, por consiguiente, de las
enfermedades relacionadas con ellos, esta situación ha llevado a
muchos autores a considerar la necesidad de buscar trastornos
incipientes en el cuidador familiar que alerten sobre su
desbordamiento para poder establecer medidas de educación
sanitaria y de alivio o «cuidados de respiro» que impidan la
presentación de enfermedad en éstos (Mesa, 2005).
Los cuidadores de personas dependientes son personas que
por diferentes motivos, dedican la mayor parte de su tiempo y
esfuerzo al cuidado de una persona dependiente. En 1998 el
Consejo de Europa definió la dependencia como “el estado en el
que se encuentran las personas que, por razones ligadas a la falta
o pérdida de autonomía física, psíquica o intelectual, tienen
necesidad de asistencia o ayuda importantes para realizar las
actividades de la vida cotidiana”. Según ese mismo organismo, la
dependencia no es una situación exclusiva de las personas
mayores, si bien es cierto que su incidencia aumenta con la edad
13
Y para la Organización Mundial de La Salud (OMS), la
dependencia es la “disminución o ausencia de la capacidad para
realizar alguna actividad en la forma o dentro de los márgenes
considerados normales”. Estas definiciones implican que debe
haber otra persona que intervenga directamente en el cuidado de la
persona dependiente e incluso en la satisfacción de sus
necesidades básicas, en cambio para Barthel define la dependencia como "La incapacidad funcional en relación con las actividades de la vida diaria" y estas actividades son: el aseo personal, bañarse, Comer, usar el baño, subir y bajar escaleras, vestirse, control de heces, control de orina, desplazarse, Traslado silla/cama (Vicente y col, 2004) (Barthel y col, 1965).
Esta definición, ha sido ampliamente aceptada, por el Ministerio
de Trabajo y Asuntos Sociales (2002), que plantea la coexistencia
de tres factores para que se pueda hablar de una situación de
dependencia: en primer lugar, la existencia de una limitación física,
psíquica o intelectual que merma determinadas capacidades de la
persona; en segundo lugar, la incapacidad de la persona para
realizar por sí mismo las actividades de la vida diaria; en tercer
lugar , la necesidad de asistencia o cuidados por parte de un
14
Con el aumento del número de adultos mayores habrá también
un incremento de las necesidades de salud de este sector de la
población, así como una mayor prevalencia de uno de los
problemas más temidos de la vejez: la dependencia funcional. Su
importancia está dada por las consecuencias que conlleva, entre
las que destacan las de carácter personal (como la disminución de
la autoestima y del bienestar autopercibido), las de carácter
familiar (como el cambio de las rutinas y las relaciones entre los
miembros de la familia), la prestación de cuidados especiales, el
colapso del cuidador, la institucionalización y, finalmente, las
implicaciones económicas a nivel individual, familiar, social y de
políticas de salud (Montorio y Lozada, 2004).
Uno de los problemas más importantes en la etapa de adulto
mayor es la pérdida de las capacidades funcionales, emocionales y
cognoscitivas. Estos cambios, junto con las enfermedades crónico
degenerativas que limitan la realización de las actividades
habituales y necesarias para la vida de las personas, con la
consecuente pérdida de su independencia y la necesidad constante
15
Una de las enfermedades degenerativas que aparece de
manera brusca e inesperada que ocasiona incapacidad en la
persona adulta mayor es la enfermedad cerebro vascular. Aunque
la incidencia ha disminuido en estos últimos años, el
envejecimiento de la población hace de la enfermedad cerebro
vascular un problema asistencial en continuo crecimiento (Feigin,
2005).
La enfermedad cerebro vascular, también llamado de
enfermedad silenciosa del siglo es la que tiene la incidencia más
grande y tiene mayor morbidad en el grupo de enfermedades
vasculares. Alrededor del 30% a 40% de los supervivientes en el
primer año después de la enfermedad Cerebro Vascular no están
en condiciones de volver a trabajar y requieren algún tipo de ayuda
para realizar actividades básicas de la vida diaria. La pérdida de
autonomía entre los adultos y su consiguiente dependencia es otra
forma de expresar la severidad de las discapacidades resultantes
de esta enfermedad (Carvalho y col, 1998).
El aumento de la dependencia en terceras personas para la
realización de las actividades diarias, la alteración del estado de
ánimo y la disrupción de la vida social previa son algunas de las
16
los supervivientes del EVC.El conjunto de las discapacidades
físicas común en estos supervivientes es simultáneo o secundario
a la enfermedad, temporal o permanentemente, causando daños
en las actividades de la vida diaria como alimentarse, vestirse,
cuidado de higiene personal, uso de electrodomésticos, uso de
transporte, entre otros (Shultlz y col, 1997) (Organización
Panamericana De Saúde y col, 1998).
Entonces los procesos crónicos relacionados con la
enfermedad que han derivado de la pérdida parcial o total de la
capacidad de cuidado por parte del propio individuo, generalmente
requiere del apoyo de la familia para suplir dichos cuidados. Esta
tarea es llevada a cabo generalmente en el seno de la familia, lo
cual supone un grado elevado de responsabilidad y exigencia; lo
que a su vez, conlleva en sí misma, una fuente de estrés y
malestar emocional por parte del cuidador familiar; siendo las
consecuencias más graves en la salud física y psíquica, como la
depresión y los trastornos psicosomáticos. Sin embargo, la
actividad de cuidar a un familiar también conlleva a una experiencia
emocional positiva y muy satisfactoria; lográndose establecer
vínculos de apoyo de reafirmación de la fraternidad entre
cuidador-cuidado (Lazarus, 1992) (Duran, 2004) (Salanova y col, 1998)
17
Así vemos con más frecuencia en nuestra práctica habitual
familias que deben hacerse cargo del cuidado de algunos de sus
miembros ancianos con incapacidad para valerse por sí mismos.
Estos cambios, incluso, pueden precipitar crisis que amenazan la
estabilidad de la familia, y pueden afectar a todos sus
componentes, especialmente al cuidador familiar, que es el
miembro de la familia que soporta la mayor parte de la sobrecarga
física y emocional de los cuidados del discapacitado (Gómez y col,
2005).
A medida que pasa el tiempo aumenta la demanda y por tanto
la carga de cuidado y su estado funcional, las que afectan la
calidad de vida del cuidador en una o varias de sus dimensiones
como consecuencia de su rol (Romero y col, 2010).
Desde una perspectiva semántica, Fernández (1998), nos
indica que el término calidad se refiere a ciertos atributos o
características de un objeto particular mientras que el término vida
es más amplio y envuelve a los seres humanos, apareciendo aquí
el primer y fundamental problema de su conceptualización, ya que
18
En la misma línea, Espinoza (2001), anota que el termino vida
se refiere única y exclusivamente a la vida humana en su versión
no tan local como comunitaria y social, y requiere hacer referencia
a una forma de existencia superior a la física, incluyendo el ámbito
de las relaciones sociales del individuo, sus posibilidades de
acceso a bienes culturales, su entorno ecológico-ambiental, y los
riesgos a que se encuentra sometida su salud física y psíquica.
Dubois (1976), la definió la Calidad de Vida, como “la
satisfacción de los individuos ante la realización de las actividades
de cada día”, siendo este un concepto muy subjetivo de la propia
persona. Posteriormente Hornquist, (1989) definió la calidad de
vida como la percepción global de satisfacción en un determinado
número de áreas o dimensiones clave, con especial énfasis en el
bienestar del individuo.
Gill y col (1991) revisaron la literatura médica existente en torno
a la calidad de vida y la definieron como “el reflejo en que las
personas perciben y reaccionan ante su salud y ante aspectos no
médicos de su vida. Así también se considera que la calidad de
vida depende de la situación funcional, el grado de comodidad y del
19
Por su parte, Canam y Arcon (1999), se refieren a la calidad
de vida como el bienestar psicológico entendido como la
satisfacción con la vida, metas alcanzadas y felicidad; bienestar
físico que incluye la realización de las actividades de la vida diaria,
el apetito y el sueño, el bienestar social e interpersonal, el bienestar
financiero y material.
Inicialmente la OMS (1995), define la calidad de vida como “la
percepción adecuada y correcta que tiene de sí misma una
persona en el contexto cultural y de valores en que está inmersa,
en relación con sus objetivos, normas, esperanzas e inquietudes.
Su percepción puede estar influida por su salud física, psíquica, su
nivel de independencia y sus relaciones sociales”. Esta definición,
aunque completa, no es práctica, por que posteriormente se
modifica para considerar la salud y la buena calidad de vida como
“la ausencia de enfermedad o defecto y la sensación de bienestar
físico, mental y social” o también la sencilla pero muy adecuada
definición americana de calidad de vida: “sentimiento personal de
bienestar y satisfacción con la vida.
La calidad de vida se describe también como un conjunto de
dimensiones o estados que se relacionan con la es esfera
20
dimensiones que la constituye, estas pueden variar incluso de
sujeto a sujeto en un mismo grupo y tiempo; no obstante, se puede
llegar a un consenso acerca de lo que significan para el grupo en
ese espacio y tiempo; sin embargo vivir bien y tener una vida de
calidad es una aspiración de cualquier ser humano (Viana,1994)
(Garduño,2003).
En el presente trabajo de investigación para la evaluar la
calidad de vida del cuidador familiar, utilizamos un instrumento que
se basa en los conceptos teóricos de los autores Ruiz y Baca
(1993), que a continuación se detalla:
La calidad de vida de una persona puede ser analizada en
relación a su condición física, condición psicológica, salud física,
salud mental, funcionamiento social, factores económicos y sujeto
de derechos sociales, roles y la percepción general de salud, es
por eso que hacen un concentrado de las dimensiones de la
calidad de vida y las dividen en 4 dimensiones: Apoyo Social,
Satisfacción General, Bienestar psicológico y físico, Sobrecarga
21
El Apoyo Social: Esta referida a las relaciones establecidas
con la familia y amigos, así como el nivel de ayuda social percibida
y apoyo. La Satisfacción General, se refiere al grado de satisfacción global percibida hacia intereses en la vida respecto al
trabajo dinero, carácter, etc. El Bienestar psicológico y físico; hace referencia a la satisfacción con la salud, energía diaria,
sueño, ansiedad, estrés, etc y La Sobrecarga Laboral / Tiempo Libre, se refieren al grado de actividades agradables y tiempo para
el ocio y descanso, así como a la relación entre estos aspectos y el
trabajo de cuidar al familiar o actividades que un individuo realiza
normalmente como el trabajo.
Otros investigadores han propuesto seis dimensiones, aunque
incluyen algunas de las ya señaladas; funcionamiento cognitivo,
funcionamiento social, funcionalidad emocional y física,
productividad e intimidad; las áreas relativas a la intimidad y
funcionamiento cognitivo son importantes en los cuidadores
familiares, debido a su proximidad a la persona objeto de cuidados
y por la utilización de recursos de afrontamiento (Gokal y col,
22
La calidad de vida se ve claramente relacionada con momentos
en que los seres humanos deben afrontar situaciones de cambio en
su rol cotidiano, en su maduración o en el cumplimiento de su ciclo
vital, y esto se puede ver afectado en la salud mental. Por ello la
aparición de una enfermedad grave en un miembro de un grupo
familiar implica grandes cambios. De esta manera, establecer la
enfermedad como un cambio súbito de la cotidianidad de un grupo
social, como lo es el familiar, a manera de gran condicionante o
factor que altera de una u otra manera la calidad de vida tanto del
individuo implicado directamente con la enfermedad como de las
personas que están a su alrededor, nos lleva a pensar y a indagar
por un problema grave que cada día se está volviendo más
frecuente: las enfermedades neurodegenerativas y sus
consecuencias dentro de la dimensión psicológica de calidad de
vida (Cáceres, 2000) (Zavala y col, 2006).
La calidad de vida de los cuidadores, entendida como un
constructo multidimensional que incluye aspectos como la salud
física y mental, las relaciones sociales las creencias personales y el
nivel de independencia, está mediatizada por la carga que supone
la relación de cuidados al paciente. Es definitivo reconocer cómo se
ve afectada la calidad de vida del cuidador, quien debe aprender a
vivir con una persona afectada por una enfermedad crónica. La
23
tiempo y de paciencia, y se encuentra condicionada por distintas
situaciones que generan sobrecarga, privaciones y dedicaciones
(Olmo y col, 2000) (Pinto,2010).
Se han encontrado trabajos de investigación con las variables
de estudio a nivel internacional, mas no a nivel nacional y local.
Como es el estudio realizado en Barcelona por Roca y col
(2000), sobre las repercusiones del cuidar en la salud y calidad de
vida de los cuidadores familiares de personas dependientes, se
identifica que los cuidadores presentan fundamentalmente los
siguientes problemas: dolores de espalda, cansancio y alteraciones
de sueño. Estas son conclusiones de una encuesta realizada a 100
cuidadoras familiares en Andalucía.
A partir de entonces, la tendencia ha ido en crecimiento, en
gran parte determinado por la prevalencia de enfermedades
crónicas y el aumento en la esperanza de vida, lo que hace de la
Calidad de Vida del cuidador familiar un objetivo del equipo de
24
En otra investigación de Ubeda (2009), seleccionó 240
cuidadores con el objetivo de evaluar la calidad de vida de los
cuidadores familiares de personas dependientes en el domicilio. Se
reporta que fueron los cuidadores familiares esencialmente
mujeres, de mediana edad que brindaron cuidados instrumentales,
cuidados personales relacionados con las actividades básicas de la
vida diaria y cuidados de tipo psicosocial para atender a su familiar
dependiente. Los cuidadores familiares manifiestan que cuidar les
provoca problemas físicos, manifestaciones psicológicas,
dificultades en la gestión de su tiempo, menos relaciones sociales,
alteraciones familiares y han visto reducida su economía.
También se reporta que las mujeres cuidan más que los
hombres y perciben peor calidad de vida que éstos. La magnitud
de cuidados y la afectación en la calidad de vida de los cuidadores
aumenta a medida que aumenta en nivel de dependencia de la
persona cuidada y en aquellos casos en los que el cuidador presta
cuidados a un familiar con una enfermedad neurodegenerativa. La
percepción de una mala salud por parte del cuidador, la magnitud
de cuidados y unas relaciones difíciles con el enfermo influyen en
una peor calidad de vida del cuidador; así también influye, la edad
del cuidador y por último los cuidados que realiza el cuidador para
25
Giraldo y Franco (2006), investigaron sobre Calidad de vida de
los cuidadores familiares, su objetivo de esta investigación fue
describir, desde la perspectiva etnográfica, cómo podría estar
afectada la calidad de vida de los cuidadores familiares de adultos
mayores con dependencia funcional, como consecuencia del
desempeño del rol de cuidador, y según su percepción. Se trata de
un estudio cualitativo etnográfico, identificándose siete categorías
con las percepciones de los cuidadores sobre su rol y los efectos
de este en su calidad de vida; siendo la categoría de “la
invisibilidad del trabajo del cuidador familiar” con más énfasis y a la
vez menos documentada en la literatura.
Según datos estadísticos del año 2010, del Hospital Regional
Docente de Trujillo del 100% de pacientes atendidos en el área de
EVC del servicio de Medicina A, el 75.5% son adultos mayores, por
lo tanto requieren de su cuidador familiar.
Y es justamente lo que hemos observado durante nuestras
prácticas como estudiantes de enfermería, que el cuidador familiar
en muchas ocasiones paga un elevado precio en lo que respecta a
su salud, trayendo consigo alto nivel de estrés, cansancio, irritación
y depresión, como también en su ámbito familiar puesto que deja
26
coste económico al que renuncia cuando se obligado a dejar su
trabajo o reducir su jornada laboral por cuidar a su familiar.
Por lo tanto los resultados obtenidos de esta investigación dan
nuevas luces de un área poco estudiada hasta el momento en
nuestro medio y qué es de mucha importancia por el impacto que
tiene en la calidad de vida de los cuidadores familiares.
Además se conoce aspectos importantes de la dependencia
funcional del adulto mayor con EVC y la calidad de vida del
cuidador familiar, como también la manera como se relacionan
estas dos variables, a fin de permitir a futuras investigaciones tener
una base de referencia sobre el tema.
Por otro lado, la información obtenida nos va a servir
probablemente, a futuros profesionales relacionados con el tema, a
establecer estrategias para mejorar la calidad de vida tanto de los
27
Y a la vez los cuidadores familiares, probablemente ya saben
que no actúan aisladamente, que su acción es conocida y
reconocida por la sociedad y que existe una preocupación real por
su labor y por su calidad de vida. Solo así ellos también
comenzaran a valorar las medidas de autocuidados para que su
calidad de vida no se deteriore prematura y estérilmente.
Es por ello que realizamos esta investigación sobre la calidad
de vida de los cuidadores familiares del adulto mayor con
dependencia funcional por enfermedad cerebrovascular y el
impacto que este hecho supone para la calidad de vida de los
cuidadores familiares y las respuestas de los servicios sociales y
sanitarios ante dicha problemática, con el fin de ampliar el
conocimiento sobre el tema, dar recomendación de estrategias que
sirvan para retroalimentar la enseñanza, la investigación, la
28
PROBLEMA:
¿Cuál es la relación entre la Dependencia funcional del Adulto
Mayor con Enfermedad Cerebrovascular y la Calidad de Vida del
Cuidador Familiar. Servicio de Medicina “A” del Hospital Regional
29
OBJETIVOS:
Objetivo general:
Determinar la relación entre la Dependencia Funcional del
Adulto Mayor con Enfermedad Cerebro Vascular y la Calidad de
Vida del Cuidador Familiar en el Servicio de Medicina “A” del
Hospital Regional Docente de Trujillo - 2012.
Objetivos específicos
Identificar la Dependencia Funcional del Adulto Mayor con
Enfermedad Cerebro Vascular en el Servicio de Medicina “A” del
Hospital Regional Docente de Trujillo – 2012.
Identificar la Calidad de Vida del Cuidador Familiar en el
Servicio de Medicina “A” del Hospital Regional Docente de
30
II. MATERIAL Y MÉTODOS
TIPO DE INVESTIGACIÓN Y ÁREA DE ESTUDIO
El presente trabajo de investigación es de tipo
cuantitativo-descriptivo, correlacional, el cual se realizó en Adultos Mayores con
Enfermedad Cerebro Vascular y Cuidadores Familiares en el Servicio
de Medicina “A” del Hospital Regional Docente de Trujillo. Durante los
meses de Enero – Mayo 2012.
POBLACIÓN DE ESTUDIO: POBLACIÓN MUESTRAL
Estuvo constituido por 40 adultos mayores con diagnóstico de
enfermedad cerebro vascular y 40 cuidadores familiares, en el
Servicio de Medicina “A” del Hospital Regional Docente de Trujillo.
La población en estudio contó con los siguientes criterios:
PARA LOS CUIDADORES FAMILIARES Criterios de inclusión:
- Cuidadores familiares que cohabiten con un adulto mayor con
enfermedad cerebrovascular.
31
- El cuidador familiar debe estar orientado en tiempo, espacio y
persona.
- El cuidador familiar que acepte voluntariamente la aplicación
de los instrumentos.
- Cuidador familiar deberá tener a su cargo el cuidado de un
adulto mayor con EVC como mínimo 1 mes.
- Cuidador familiar que pase el mayor tiempo con el adulto
mayor.
PARA LOS ADULTOS MAYORES Criterios de inclusión:
- Adulto mayor varón y mujer de 60 años a más.
- Adulto mayor que presente enfermedad cerebrovascular.
- Que estén de acuerdo y en la capacidad de aplicarles las
encuestas.
- Adultos mayores alfabetos y analfabetos
- Adultos mayores que cuenten como máximo con 2
cuidadores familiares.
Criterios de exclusión
- Adultos mayores con otro tipo de enfermedad diferente a la
32
UNIDAD DE ANÁLISIS
Estuvo constituido por Adultos Mayores con Enfermedad
Cerebro Vascular y Cuidadores Familiares.
INSTRUMENTOS DE RECOLECCIÓN DE DATOS
En el presente trabajo de investigación se utilizaron los siguientes
instrumentos:
A. INSTRUMENTO Nº 1
Índice de Barthel (IB), Modificado por Shah (1989)
Shah (1989), mantiene las 10 actividades originales, pero
incrementa el número de niveles por cada actividad hasta 5, pretende
aumentar la sensibilidad de la medida. El rango es entre 0 y 100. Es
un instrumento que mide la capacidad de una persona para realizar
diez actividades de la vida diaria (AVD), consideradas como básicas,
obteniéndose una estimación cuantitativa de su grado de
independencia. Se valora el nivel de independencia del paciente con
respecto a la realización de algunas actividades de la vida diaria
(AVD), mediante la cual se asignan diferentes puntuaciones y
ponderaciones según la capacidad del sujeto examinado para llevar a
33
ALTERNATIVAS PUNTAJE
Dependencia total 0 – 20
Dependencia severa 21 – 60
Dependencia moderada 61 – 90
Dependencia escasa 91 - 99
Independencia 100
B. INSTRUMENTO Nº 2
Cuestionario de Calidad de Vida Percibida (Ruiz y Baca-1993) El cuestionario de Calidad de vida percibida (CDV) de Ruiz y
Baca (1993) es un cuestionario para Valorar la calidad de vida
percibida de una población . Está conformado de 39 ítems cada
uno con una escala tipo Likert de cinco puntuaciones de modo en
que se utiliza cada una de las afirmaciones en una situación
específica desde:
Alternativa Puntaje
Nada 1
Poco 2
Algo 3
Bastante 4
34
El cuestionario comprende las siguientes cuatro (4)
dimensiones:
- Apoyo Social: definida por nueve Ítems (20,-28) y cuatro
más del (36-39).
- Satisfacción General: definida por trece ítems (1, 2, 4,
11, 17-19, 30-35).
- Bienestar Físico/Psíquico: definida por siete ítems (9-16).
- Distensión labora//tiempo Libre: escala definida por seis
Ítems (3, 5-8 Y 29).
Las puntuaciones de cada dimensión se obtienen sumando
las puntuaciones directas obtenidas en los ítems, previa inversión de
las puntuaciones de los ítems 5-8, 11-15 y 25.
ALTERNATIVAS PUNTAJE
Mala calidad de vida 39 - 91
Regular calidad de vida 92 - 144
35
CONTROL DE CALIDAD DE INSTRUMENTOS
A) VALIDEZ
En el trabajo de investigación sobre Prevención secundaria de
la depresión en atención primaria realizada por los autores
Concepción y col (2006), La validez del Cuestionario de calidad de
vida percibida es cercana a 0.74.
La validez del índice de Barthel en el trabajo de investigación
sobre Valoración de la discapacidad física, realizados por Wade y
Hewer (1987) se obtuvo correlaciones significativas entre 0,73 y
0,77.
B) CONFIABILIDAD
La confiabilidad se determinó a través de la prueba estadística
del coeficiente Alfha de Crombach, obteniéndose lo siguientes
resultados:
Instrumento Alfha Nº de elementos
Índice de Barthel 0.944 10
Cuestionario de calidad de
vida percibida
36
Los instrumentos son altamente confiables para la
investigación, como se demuestran en los resultados pues supera
el 0.70 estándar.
PROCEDIMIENTO
RECOLECCIÓN DE DATOS
La presente investigación se realizó bajo los siguientes
parámetros:
Se procedió a hacer las coordinaciones necesarias con las
autoridades del Hospital Regional Docente de Trujillo para obtener
el permiso correspondiente relacionado a la aplicación de los
instrumentos en cuestión.
Obtenido el permiso se procedió a contactar a la jefa del
servicio con la finalidad de lograr su apoyo a la hora de la
37
Se realizó contacto con el Adulto Mayor con Enfermedad
Cerebro Vascular, aplicándose la técnica de la observación en
distintos horarios para el llenado del instrumento “índice de Barthel.
Se realizó el contacto necesario con los cuidadores familiares
vía una conversación cara a cara, para proceder a la aplicación del
instrumento “Calidad de Vida Percibida” con una duración
aproximada de 30 minutos para cada uno.
PROCESAMIENTO Y ANÁLISIS DE DATOS
Los datos obtenidos a través de los instrumentos descritos
fueron ingresados en una base de datos creada en SPSS versión 19
para Windows, para el proceso de tabulación, reporte y análisis
estadístico.
Los resultados se presentan en cuadros estadísticos de simple
y doble entrada de acuerdo a los objetivos propuestos. Para medir la
relación entre las variables en estudio, se realizó a través del test de
independencia de criterios (Chi Cuadrado), considerando un nivel de
38 P>0.05 : No significativo
P<0.05 : Significativo
39
DEFINICIÓN Y OPERACIONALIZACION DE VARIABLES
1. Variable de estudio: DEPENDENCIA FUNCIONAL
Definición conceptual
Según Barthel (1965), define la dependencia como “La incapacidad funcional en relación con las actividades de la vida diaria" y estas actividades son: el aseo personal, bañarse, comer, usar el baño, subir y bajar escaleras, vestirse, control de heces, control de orina, desplazarse, traslado silla/cama.
Definición operacional
- Dependencia total : 0 – 20 puntos
- Dependencia Severa : 21 – 60 puntos
- Dependencia Moderada: 61 – 90 puntos
- Dependencia Escasa: 91 – 99 puntos
40
2. Variable De Estudio: CALIDAD DE VIDA
Definición conceptual
Según Ruiz y Baca (1993), La calidad de vida de una persona
puede ser analizada en relación a su condición física, condición
psicológica, salud física, salud mental, funcionamiento social,
factores económicos y sujeto de derechos sociales, roles y la
percepción general de salud. Es por ello que hacen un concentrado
de las dimensiones de la calidad de vida y las dividen en 4
dimensiones: Apoyo Social, Satisfacción General, Bienestar
psicológico y físico, Sobrecarga Laboral / Tiempo Libre.
Definición operacional:
o Mala calidad de vida : 39- 91 puntos.
o Regular Calidad de vida : 92- 144puntos
41
CONSIDERACIONES ÉTICAS
La investigación que involucra a sujetos humanos requiere de una
detenida consideración de los procedimientos que habrán de aplicarse
para proteger sus derechos.
Libre participación: el participante tomara la decisión si desea en el
proyecto de investigación, esta decisión será tomada sin presión por parte
de las investigadoras. Además los participantes tienen derecho a retirarse
de la investigación cuando ellos lo deseen.
Intimidad: es primordial en el rigor y la ética, el participante merece
respeto a su privacidad.
Consentimiento informado: los participantes del proceso de investigación serán consultados sobre la utilización técnica de registros
intrusivos, igualmente tienen derecho a conocer que información va a ser
registrada con que propósito se realiza la presente investigación.
Dignidad humana: derecho a la autodeterminación, consistirá en dejar que el participante exprese lo que siente, lo que piensa y lo que
hace sin ningún tipo de coacción, así mismo se asegurará un ambiente
42
Anonimato: los datos revelados por los participantes de la
investigación no podrán ser expuestos, las test aplicados serán utilizados
para los fines de investigación, sin que sepa de quien proceden las
entrevistas.
Confidencialidad: la información que se recolecte se mantendrá en
estricta confidencialidad con el autor, de ninguna manera se reportara
información a terceros sino hasta que se sustente dicho trabajo.
Beneficencia: por encima de todo, no hacer daño, si se tomará en cuenta todas las preocupaciones necesarias para evitar daños físicos y
psicológicos, protegerlos contra la utilización de su colaboración en la
43
44
TABLA 1
CUADRO N° 1: DEPENDENCIA FUNCIONAL DEL ADULTO MAYOR CON ENFERMEDAD CEREBRO VASCULAR EN EL SERVICIO DE MEDICINA “A” DEL HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO –
2012.
DEPENDENCIA FUNCIONAL
ni %
Dependencia total 20 50%
Dependencia severa 13 32.5%
Dependencia moderada 7 17.5%
Dependencia escasa 0 0
Totalmente independiente 0 0
Total de Adultos Mayores 40 100%
Fuente: Adultos mayores con enfermedad cerebro vascular. Hospital Regional
45
GRAFICO 1
GRAFICO N° 1: DEPENDENCIA FUNCIONAL DEL ADULTO MAYOR
CON ENFERMEDAD CEREBRO VASCULAR EN EL SERVICIO DE MEDICINA “A” DEL HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO –
2012.
Fuente: Adultos mayores con enfermedad cerebro vascular. Hospital Regional
Docente de Trujillo 2012.
Total 50%
Severa 32%
Moderada 18%
Dependencia Funcional del Adulto Mayor con Enfermedad Cerebro Vascular en el Servicio de Medicina “A” del Hospital
Regional dDocente de Trujillo – 2012
Escasa 0
46
TABLA 2
CUADRO N° 2: CALIDAD DE VIDA DEL CUIDADOR FAMILIAR DEL
ADULTO MAYOR CON ENFERMEDAD CEREBRO VASCULAR EN EL SERVICIO DE MEDICINA “A” DEL HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO – 2012.
CALIDAD DE VIDA DE
LOS CUIDADORES FAMILIARES
ni %
Mala 9 22.5
Regular 21 52.5
Buena 10 25.0
Total de cuidadores
familiares
40 100.0
FUENTE: Cuidadores familiares del adulto mayor con enfermedad cerebro
47
GRAFICO 2
GRAFICO N° 2: CALIDAD DE VIDA DEL CUIDADOR FAMILIAR DEL
ADULTO MAYOR CON ENFERMEDAD CEREBRO VASCULAR EN EL SERVICIO DE MEDICINA “A”DEL HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO – 2012
FUENTE: Cuidadores familiares del adulto mayor con enfermedad cerebro
vascular. Hospital Regional Docente de Trujillo 2012. Mala 22%
Regular 53% Buena
25%
Calidad de Vida del Cuidador Familiar del Adulto Mayor con enfermedad Cerebro vascular en el Servicio de Medicina “A”
48
TABLA 3
CUADRO N° 3: DEPENDENCIA FUNCIONAL DEL ADULTO MAYOR
CON ENFERMEDAD CEREBRO VASCULAR Y LA CALIDAD DE VIDA
DEL CUIDADOR FAMILIAR. SERVICIO DE MEDICINA “A” DEL
HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO – 2012.
CALIDAD DE VIDA DE LOS CUIDADORES FAMILIARES
GRADO DE
DEPENDENCIA
Mala Regular Buena
Tot
al
ni % ni % ni %
Total 7 35.0 11 55.0 2 10.0 20
Severa 2 15.4 8 61.5 3 23.1 13
Moderada 0 0.0 2 28.6 5 71.4 7
Escasa 0 0 0 0 0 0 0
independiente 0 0 0 0 0 0 0
Total de cuidadores
familiares
9 22.5 21 52.5 10 25.0 40
FUENTE: Adultos Mayores con enfermedad cerebro vascular y Cuidadores
familiares. Hospital Regional Docente de Trujillo 2012.
X² P
49
GRAFICO 3
GRAFICO N°3: DEPENDENCIA FUNCIONAL DEL ADULTO MAYOR
CON ENFERMEDAD CEREBRO VASCULAR Y LA CALIDAD DE VIDA
DEL CUIDADOR FAMILIAR. SERVICIO DE MEDICINA “A” DEL
HOSPITAL REGIONAL DOCENTE DE TRUJILLO – 2012.
FUENTE: Adultos mayores con enfermedad cerebro vascular y Cuidadores
familiares. Hospital Regional Docente de Trujillo 2012.
Total Severa Moderada
35.0
15.4
0.0
55.0 61.5
28.6
10.0
23.1
71.4
Dependencia Funcional
Dependencia Funcional del Adulto Mayor con Enfermedad Cerebro Vascular y la Calidad de Vida del Cuidador Familiar.
Servicio de Medicina “A” del Hospital Regional docente de Trujillo – 2012.
50
IV. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN
El Consejo de Europa 1998, define la dependencia como la necesidad
de ayuda o asistencia importante para las actividades de la vida cotidiana,
o, de manera más precisa, como un estado en el que se encuentran las
personas que por razones ligadas a la falta o la pérdida de autonomía
física, psíquica o intelectual tienen necesidad de asistencia y/o ayudas
importantes a fin de realizar los actos corrientes de la vida diaria y, de
modo particular, los referentes al cuidado personal.
En la presente investigación según grado de dependencia funcional
del adulto mayor (tabla 1), podemos observar que el mayor porcentaje (50%), es el de grado de dependencia total y el menor (17.5%) es el de
grado de dependencia moderada.
Estos resultados se dan probablemente porque la EVC siendo una
enfermedad neurológica crónica genera una serie de secuelas, lo que
implica cierto grado de dependencia en las actividades de la vida diaria
como alimentarse, vestirse, cuidado de higiene personal, uso de
51
Conforme a los resultados se enfatiza que el 50% presentan
dependencia total; pues la enfermedad cerebrovascular es la primera
causa de deterioro funcional, esta enfermedad puede conllevar o agravar
condiciones que se asocian con la dependencia funcional, como lo es el
deterioro cognitivo, depresión, trastornos en la comunicación, en la
marcha, e incontinencia urinaria, entre otras alteraciones (Martínez,
2011).
A consecuencia de estas alteraciones físicas y cognitivas, se
producen cambios en la conducta social y en el estilo y forma de vida del
adulto mayor con EVC, así como trastornos emocionales, entre los que
sobresalen la presencia de ansiedad y sintomatología depresiva. La
conducta social de los adultos mayores que han padecido EVC y que
presentan alteraciones o secuelas a nivel motor y cognitivo se caracteriza
por un incremento en la dependencia y por una reducción muy marcada
en la interacción social (Simón, 1991).
Por otro lado la calidad de vida ha sido la aspiración humana de todos
los tiempos, unas veces revestida del inmemorial sueño por la felicidad,
otras veces propuesta como la tarea perceptiva del estado de bienestar.
Según Blanco (1997), define a la calidad de vida como: "el grado de
satisfacción de necesidades básicas, bienestar o privación en un periodo
52
necesidades va a permitir la estimación de la calidad de vida del ser
humano.
La utilización del concepto calidad de vida permitirá valorar las
condiciones de vida de las personas y comunidades, para poder estimar
el grado de progreso alcanzado y seleccionar las formas de interacción
humana y con el medio ambiente más adecuadas para acercarnos
progresivamente a una existencia digna, saludable, libre, con equidad,
moral y feliz (Espinoza, 2008).
Así en la presente investigación según la calidad de vida del cuidador
familiar (tabla 2), podemos observar que el mayor porcentaje (52.5%) tiene regular calidad de vida y solo el (25%) buena.
Estos resultados se dan probablemente, porque el cuidador familiar
dedica gran parte de su tiempo al cuidado de su familiar con enfermedad
cerebro vascular (EVC), puesto que modifica su vida para asumir tareas
especiales generándose con frecuencia sobrecargas, preocupaciones y
53
Si comparamos los resultados se enfatiza que la calidad de vida del
cuidador dependerá, entre otras cosas, de su propia salud, de la ayuda
que reciba de su familia (apoyo emocional y reconocimiento de sus
familiares), de la información que tiene sobre la enfermedad de la persona
a quien cuida, de la manera en que enfrenta sus responsabilidades en el
cuidado y, de su estilo personal para resolver los problemas que se le
presentan durante su desempeño como cuidador y de su capacidad para
sobreponerse a los momentos y acontecimientos difíciles y complicados
que ocurran durante la atención al familiar, entendiéndose por esto las
crisis, recaídas y hasta la muerte de su familiar (Artaso y Col, 2002).
Por tanto si no es capaz de asumir todo ello que significa cuidar
entonces su calidad de vida se ve afectada y con ello la aparición de una
amplia variedad de problemas de orden físico, psíquico y socio familiar,
los que componen un auténtico síndrome que es necesario conocer y
diagnosticar tempranamente para prevenir su agravamiento porque de lo
contrario muy pronto habrá no uno, sino dos enfermos en esa familia
(Peter A. Hall y Col; 2000).
En el caso del grupo con buena calidad de vida (25%), el cuidar a un
familiar,puede ser considerado como una actividad enriquecedora y
solidaria (Hunt, 2003). En un artículo sobre Calidad de vida de los
54
familiares están relacionados con encontrarle sentido a su vida, la
sensación de sentirse útiles a la sociedad, la comprensión que adquieren
sobre la salud y el cuidado, la sensación del deber cumplido, poder
retribuir a quien en otro momento le aportó a su vida y los aprendizajes
que adquirieron sobre el mundo del cuidado (Giraldo y Franco, 2006).
También en la mayoría de los trabajos publicados, sobre la calidad
de vida del cuidador y la dependencia funcional del adulto mayor con
EVC, señalan los aspectos psicosociales como los más susceptibles de
ser afectados. El estudio de Grafstrom y Col (1992), sobre la calidad de
vida de cuidadores de pacientes demenciados y no demenciados,
muestra afectación en las áreas de bienestar emocional y de salud
mental. Wyller y Col (2003), también señalan el bienestar emocional como
el área más afectada en los cuidadores familiares de adultos mayores con
EVC.
Así en la presente investigación entre la calidad de vida del cuidador
familiar y el grado de dependencia funcional del adulto mayor con EVC
(tabla 3), observamos que los adultos mayores con EVC que presentan dependencia severa, el 61.5% de sus cuidadores familiares presentan
regular calidad de vida, y los adultos mayores con EVC que presentan
dependencia total, el 55% de sus cuidadores familiares también presentan
55
Como se ha descrito a lo largo de esta investigación, la dependencia
no afecta exclusivamente a la persona que la padece, sino que también
puede desorganizar su entorno más cercano e influir en la calidad de vida
de sus cuidadores familiares, tal como señala Martínez (2002), no es fácil
predecir cuál hubiera sido la calidad de vida de los cuidadores si no
hubiera surgido la dependencia de su familiar a causa de una
enfermedad.
Los estudios señalan que la reducción del tiempo y de ocio, la
restricción de la actividad social, el insomnio, el malestar psicológico, la
desesperanza, la sobrecarga, el estrés, los problemas físicos, las
dificultades en el ámbito laboral y profesional, la disrupción emocional
(ansiedad, depresión) y los sentimiento de malestar en la vida,
constituyen solo ejemplos, de este efecto e indirectamente deterioran la
calidad de vida del cuidador familiar (Whitlatch y col, 1991) (Grasel, 2002)
(Bourgeois y col, 1996).
Con todo lo anterior se pone en evidencia la necesidad de
implementar actuaciones multidisciplinarias encaminadas a apoyar a los
cuidadores familiares tanto de forma preventiva como de soporte, donde
probablemente sea necesario adaptar las intervenciones a las
56
V. CONCLUSIONES
Del Análisis y discusión de los resultados obtenidos en la
investigación, se concluyó:
La Dependencia Funcional del Adulto Mayor con Enfermedad
cerebro Vascular en el Servicio de Medicina “A” del Hospital
Regional Docente de Trujillo, fue de severa a total con 32.5 por
ciento y 50.0 por ciento respectivamente.
La Calidad de vida del Cuidador Familiar en el Servicio de
Medicina “A” del Hospital Regional Docente de Trujillo fue regular
en un 52.5 por ciento y solo el 25 por ciento fue buena.
Existe relación entre la Dependencia Funcional del Adulto
Mayor con Enfermedad Cerebro Vascular y la Calidad de Vida
57
VI. RECOMENDACIONES
En base los resultados obtenidos en el presente estudio, se
recomienda lo siguiente:
Considerar los hallazgos del presente estudio y sobre todo para
el Servicio de Medicina “A” del Hospital Regional Docente de
Trujillo en la atención integral del cuidador familiar, de esta forma
las autoridades de salud puedan implementar medidas de
prevención para elevar la calidad de vida de éstos.
Motivar a las instituciones de salud y educación en la
implementación de modelos dirigidos al cuidador familiar, con
abordaje multidisciplinario .Fortaleciendo los factores protectores y
la promoción de la salud mental (talleres y programas educativos
para los cuidadores familiares).
Realizar investigaciones cualitativas, con el fin de conocer los
motivos, creencias, valores y sentimientos de los (as) cuidadores
58
VII. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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