Construcción de territorio durante los contextos del conflicto armado y el posacuerdo a partir de las experiencias de las mujeres rurales de Chaparral Tolima
Laura Natalia Umbarila Acosta 2020
Universidad Distrital Francisco José de Caldas Facultad de Ciencias y educación
Construcción de territorio durante los contextos del conflicto armado y el posacuerdo a partir de las experiencias de las mujeres rurales de Chaparral Tolima
Tesis para optar por el título de magíster en investigación social interdisciplinaria
Directora de tesis: Clara Inés Pérez Gómez
Laura Natalia Umbarila Acosta 2020
Universidad Distrital Francisco José de Caldas Facultad de Ciencias y educación
Dedicatoria
A mi Madre, a mi Padre, a mis hermanas, y a mis sobrinos, con quienes dejé de compartir momentos en familia, durante todo este proceso. ¡Perdón!
A mi compañero de vida, que siempre sostiene mi mano, sin importar que tan fuerte sea la avalancha, quien me apoya e impulsa a asumir nuevos retos como el de esta maestría.
Agradecimientos
A la Red de Mujeres Chaparralunas por la Paz, es gratificante saber que existen mujeres que trabajan y resisten sin cansancio por la garantía de los derechos y la equidad de las mujeres rurales. Muchas gracias por depositar su confianza en el desarrollo de esta investigación. Agradecimiento especial a Dagmar, María Ximena, María del Pilar y Gloria, quienes en cada visita a Chaparral me acogieron, me acompañaron y me hicieron sentir parte de ellas.
Resumen
Se realizó una investigación cuyo propósito fue analizar la construcción de territorio durante el conflicto armado y el posacuerdo, a partir de las experiencias de las mujeres rurales en el municipio de Chaparral, Tolima. Se llevó a cabo un estudio cualitativo, con un enfoque de feminismo decolonial. Se contó con la participación activa de la Red de Mujeres Chaparralunas por la Paz. Se utilizaron herramientas metodológicas como las entrevistas, grupos focales, y análisis de documentos. Los resultados permiten evidenciar que las mujeres rurales durante el conflicto armado, construyeron un territorio nuevo con base en acciones colectivas y relaciones de solidaridad y socio cuidado. En el posacuerdo sobresalió la presencia de procesos de re- territorialización y desterritorialización del territorio.
Palabras clave: Territorio, mujer rural, conflicto armado y posacuerdo.
Abstract
This investigation is realize with the purpose of analyze the construction processes of territory during the armed conflict and the post agreement. It is based on the experiences of rural women in the municipality of Chaparral, Tolima. This was done by a qualitative study with a colonial feminism approach. The development of the investigation included the active participation of the “Red de Mujeres Chaparralunas por la Paz”. Methological tools as interviews and focal groups were used for this. The results show the evidences that rural women during the armed conflict built a new territory based on collective actions and relation of solidarity and care relationships. On the other hand, during the post agreement projected the presence of re- territorial processes and territorial disposition.
Tabla de Contenido
Introducción ...9
Capítulo 1 ... 11
Planteamiento del problema ... 11
Sobre el conflicto armado en Colombia y el surgimiento del posacuerdo ... 11
1.1 Origen del conflicto armado en Chaparral ... 12
1.3Firma de los acuerdos de paz ... 15
1.4 Pregunta de investigación ... 17
1.5 Objetivo General ... 17
1.8 Objetivos Específicos ... 18
Capítulo 2 ... 19
Construcción del territorio por medio de las mujeres rurales inmersas en el conflicto armado y el posacuerdo ... 19
2.1Construcción del territorio ... 19
2.1.1La tierra, territorio y conflicto armado ... 23
2.1.2Tipos de territorio en el conflicto armado ... 24
2.1.3Territorialidades en el conflicto armado ... 25
2.1.4Territorialización, desterritorialización y re-territorialización ... 26
2.2Construcción del territorio durante el conflicto armado a partir de las mujeres rurales ... 27
2.2.1Mujeres rurales ... 27
2.2.3Mujeres, tierra y construcción del territorio ... 31
2.2.4Mujeres y procesos de resistencia en los conflictos armados ... 33
2.4 Construcción del territorio, mujeres y posacuerdo ... 36
Capítulo 3 ... 40
Sistema metodológico ... 40
3.1Tipo de investigación ... 40
3.2Enfoque epistemológico ... 41
3.3 Herramientas metodológicas ... 42
3.4Proceso metodológico ... 48
Chaparral: Territorio de Mujeres de Paz ... 50
4.1Red de Mujeres Chaparralunas Por la Paz ... 50
4.2 Construcción del territorio durante el conflicto armado por parte de las mujeres rurales de Chaparral Tolima ... 51
4.2.1Organización social y surgimiento de lideresas sociales en medio del conflicto armado. ... 52
4.2.2Nuevos roles de género ... 53
4.2.3Participación política de las mujeres rurales chaparralunas ... 54
4.2.4Procesos de resistencia por parte de las mujeres rurales en medio del conflicto armado. ... 56
4.2.5Socio cuidado en medio del conflicto armado ... 57
4.2.6Mujeres, tierra y conflicto armado ... 58
4.2.7Rol productivo de las mujeres rurales durante el conflicto armado. ... 61
4.3Relaciones de las mujeres rurales con actores armados durante el conflicto en Chaparral .. 64
4.3.1Control del territorio ... 65
4.3.2Control de las dinámicas familiares y comunitarias ... 68
4.3.3Implicaciones del conflicto armado ... 70
4.3.4La guerrilla como opción de vida ... 72
4.3.5Muertes y levantamientos ... 73
4.3.6Servicio militar ... 74
4.3.7Falsos positivos y amenazas por parte del ejército. ... 75
4.3.8. Observatorio de derechos humanos y Mesa de la transparencia ... 77
4.4 Construcción del territorio durante el posacuerdo por parte de las mujeres rurales en chaparral ... ……79
4.4.1Empalme generacional y acceso a la educación para la mujer rural en el posacuerdo ... 79
4.4.2Roles de género y surgimiento de nuevas masculinidades durante el posacuerdo ... 81
4.4.3Control territorial durante el posacuerdo ... 83
4.4.4Fortalecimiento comunitario durante el posacuerdo ... 84
4.4.5Rol productivo de las mujeres rurales durante el posacuerdo ... 85
4.4.6Participación de las mujeres en la implementación de los acuerdos de paz ... 86
4.4.7. Participación ciudadana a través de medios de comunicación comunitarios ... 94
4.4.8 Evaluación del Acuerdo Paz desde las mujeres rurales ... 95
4.4.9. Seguimiento a los puntos del acuerdo de paz en Chaparral, Tolima ... 96
Capítulo 5 ... 98
Análisis de resultados... 98
8
5.1.1Construcción cultural del territorio durante el conflicto armado ... 99
5.1.2 Construcción económica del territorio durante el conflicto armado ... 100
5.1.3 Construcción ambiental del territorio durante el conflicto armado ... 100
5.1.4 Construcción Política del territorio durante el conflicto armado ... 101
5.1.5. Construcción social e histórica del territorio ... 101
5.2Construcción del territorio durante el posacuerdo ...107
5.2.1 Construcción social del territorio durante el posacuerdo ... 107
5.2.2 Construcción cultural del territorio durante el posacuerdo ... 108
5.2.3Construcción económica del territorio durante el posacuerdo ... 109
5.2.4 Construcción ambiental del territorio durante el posacuerdo ... 109
5.2.5 Construcción política del territorio durante el posacuerdo ... 110
Conclusiones ...112
Bibliografía ...114
Introducción
“A las mujeres que cuidan de sus territorios. A las cuidadoras y los cuidadores de la Vida Digna, Sencilla y Solidaria. Todo esto que hemos vivido ha sido por el amor que hemos conocido en nuestros territorios. .. Nuestra tierra es nuestro lugar para soñar con dignidad nuestro futuro Tal vez por eso nos persiguen, porque queremos una vida de autonomía y no de dependencia, una vida donde no nos toque mendigar, ni ser víctimas”
Carta abierta de Francia Márquez, abril 24 del 2015
Las mujeres especialmente las rurales, a lo largo del tiempo han estado inmersas en una cultura patriarcal, han sido asociadas únicamente a actividades domésticas desconocimiento sus atributos políticos, sociales, culturales, siendo vulneradas desde la misma sociedad, trasmitiendo y legitimando conceptos, que las ubican como objetos dentro de estructuras de poder, considerándolas como sujetos inferiores y subordinados. Situación que no se encuentra alejada del conflicto armado, en donde se evidenciaron relaciones de dominio, por parte de grupos armados, quienes las consideraban instrumentos apropiables y disponibles de guerra. En este orden de ideas las mujeres establecieron acciones conjuntas para romper las diferentes formas de dominación, lo cual les permite la consolidación de territorios.
Esta investigación surge debido al interés de conocer como las mujeres rurales del municipio de Chaparral, Tolima, construyeron su territorio en el conflicto armado y durante el Acuerdo de paz firmado entre el Estado de Colombia y las FARC-EP en el 2016, teniendo en cuenta que son actoras representativas en las sociedades y no han sido reconocidas históricamente como tales. Desde la formulación de este estudio se buscó que los resultados conllevaran al reconocimiento de la mujer, como sujeta activa dentro de los territorios, permitiendo resignificar su rol en la sociedad.
El objetivo de investigación es: “analizar la construcción del territorio durante el conflicto armado (1998-2016) y posacuerdo (2016-2019) a partir de las mujeres rurales del municipio de Chaparral, Tolima.” Para dar respuesta a este estudio se contó con la participación activa de la Red de Mujeres Chaparralunas por la Paz, quienes apoyaron todo el proceso investigativo.
hasta la fecha. Se argumenta por qué se retoma el tema de mujeres rurales y construcción del territorio.
En segundo capítulo, presenta el estado del arte, en el cual se desarrollan las relaciones entre conceptos: territorio, conflicto armado, mujeres rurales, y posacuerdo. De igual forma, se expone el sistema teórico, retomando los principales aportes conceptuales, que se consideran acordes al interés investigativo y que permiten responder la pregunta de investigación.
En el tercer capítulo, se estructura la metodología con la que se llevó a cabo la investigación, tomando como referente un tipo de estudio cualitativo y un enfoque epistemológico de feminismo decolonial, con el cual se buscó la recuperación y valoración de la experiencia femenina, que aporte a la emancipación de las mujeres rurales, de manera contextualizada, teniendo en cuenta el lugar geográfico de ubicación y sus culturas. Para la recolección de información se diseñan diferentes herramientas metodológicas tales como entrevistas semi estructuradas y grupos focales.
En el Cuarto Capítulo, se presentan los resultados de la recolección de información, a partir de las entrevistas, los grupos focales, análisis de textos y la participación en asambleas y eventos organizados por la organización de mujeres.
En el quinto capítulo, se realiza un entrecruzamiento del sistema teórico y metodológico, que permitieron realizar un análisis del territorio construido por las mujeres rurales del municipio de Chaparral, Tolima, durante los contextos del conflicto armado y posacuerdo.
Capítulo 1
Planteamiento del problema
Sobre el conflicto armado en Colombia y el surgimiento del posacuerdo
La historia de Colombia se destaca principalmente por manifestaciones de violencia, originadas por desigualdades sociales arraigadas a la acumulación de tierras y riqueza por parte de latifundistas y grandes hacendados, quienes recibían beneficios económicos del trabajo de campesinos y mano de obra barata. Una de las consecuencias de esta situación, fue la conformación de resistencias campesinas, en las décadas de 1920 y 1930, en donde se luchaba por la tierra y su usufructo.
En consecuencia, se origina el período de La Violencia, con el asesinato de Jorge Eliecer Gaitán el 9 de abril de 1948. Este momento histórico deja una cifra elevada de víctimas y pérdidas materiales, “los departamentos más afectados por los homicidios fueron el Antiguo Caldas (24,6%), Tolima (17,2%), Antioquia (14,5%), Norte de Santander (11,6%), Santander (10,7%) y Valle del Cauca (7,3%)”. (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2013) Los lugares que más afectados por el despojo de tierras fueron: Valle del Cauca, Tolima, Cundinamarca, Norte de Santander y Antiguo Caldas, como se observa el departamento del Tolima fue uno de los más afectados ocupando el segundo con más homicidios y despojos.
Para dar fin a la época de La Violencia se crea el Frente Nacional (1958 y 1974), el cual distribuyó el poder por periodos, entre los partidos tradicionales (liberales y conservadores), lo que generó inconformismos entre otros movimientos sociales dando paso al origen de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y grupos al margen de la ley como Ejército de Liberación Nacional (ELN) y el Ejército Popular de Liberación (EPL). Este contexto de inconformidad llevó a la configuración conflicto armado.
Tabla 1. Víctimas del conflicto armado en Colombia.
Período Gobierno No. Victimas Porcentaje
Antes 1986 Belisario Betancur y otros
213.136 2%
1986-1990 Virgilio Barco 213.499 2%
1990-1994 Cesar Gaviria 324.874 3%
1994-1998 Ernesto Samper 938.853 10%
1998-2002 Andrés Pastrana 2.663.914 28%
2002-2006 Álvaro Uribe I 2.086.003 22%
2006-2010 Álvaro Uribe II 1.489.887 15%
2010-2014 Juan Manuel Santos I 1.079.659 11%
2014-2018 Juan Manuel Santos II 570.855 6%
2018- Actual
Iván Duque 84.149 1%
Total 9.664.829 100%
Elaboración propia, cifras extraídas de la Unidad de Víctimas, 20 diciembre 2019
Los datos de la tabla número 1, son importantes, ya que permiten delimitar la escala temporal de la investigación, identificando los años donde se presentaron mayor porcentaje de víctimas del conflicto armado, los cuales fueron entre 1998 y 2014, en los Gobiernos de los expresidentes Andrés Pastrana, los dos mandatos de Álvaro Uribe y primer gobierno de Juan Manuel Santos. (Unidad de Víctimas , 2019)
1.1Origen del conflicto armado en Chaparral
Un municipio que desempeñó un papel fundamental en la configuración del conflicto armado fue Chaparral (Tolima), a mediados de los años treinta y cuarenta se establecieron resistencias campesinas que se oponían al sistema agrario del momento, gestando una lucha campesina, donde solo dos municipios lograron ganar, Viotá y Chaparral. (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2013). Logrando así obtener tierras que pertenecían a grandes familias y latifundistas de la región.
que la cosecha se pesara en balanzas romanas y otorgar un alza en el precio de cada arroba cogida de café” (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2014) sin embargo, la desigualdad en la concentración de tierras por parte de los hacendados llevó a la “invasión de 1.800 colonos sobre el río Combeima” con el apoyo del Isauro Yosa, quien fue el principal representante de la resistencia campesina, en el municipio y en el sur del Tolima, así mismo fue líder agrario de la región, concejal, “el primer comandante guerrillero de ideología comunista que aparece en Colombia” (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2014) y compañero de Manuel Marulanda Vélez. Estas situaciones conllevaron a la consolidación del Davis.1
El Davis después de varias luchas y enfrentamientos, se desplazó por diferentes municipios del Tolima, hasta llegar a Marquetalia, corregimiento de Planadas, en donde en 1964 se conforman las Fuerzas Revolucionarias de Colombia en adelante FARC-EP, posicionando a Chaparral como un municipio representativo en el surgimiento de las primeras resistencias campesinas y del conflicto armado colombiano.
Chaparral, se encuentra ubicado al sur del Tolima, limita “Al Norte: con Roncesvalles, San Antonio y Ortega, Al Oriente: con Coyaima y Ataco, Al Sur: con de Rio blanco y Ataco, Al Occidente: con Tuluá, Buga, Cerrito y Pradera localizados en el departamento del Valle del Cauca,” así mismo cuenta con una “extensión área urbana de 6,28 km2 y una extensión rural de
2.117,72 km;2” (Alcaldia Municipal de Chaparral-Tolima, 2017) como se puede observar en el siguiente mapa del municipio.
Ilustración 1 Mapa Municipal, Tomado de la Página oficial de la alcaldía de Chaparral
En el área rural, la principal fuente de economía es la agricultura, especialmente la siembra de café; seguido se encuentra la producción ganadera y pecuaria. (Alcaldia Municipal de Chaparral-Tolima, 2017) Durante el conflicto armado, la tierra también fue utilizada para cultivos ilícitos, de amapola, coca y marihuana; esto se presentó debido a la presencia del Cañón de Las Hermosas en el municipio, el cual sirvió como corredor estratégico entre el Tolima y el Valle del Cauca.
La población del área rural del municipio, vive en precarias condiciones de vida, se evidencia un alto nivel de necesidades básicas insatisfechas, difícil acceso a educación y salud, falta de servicios públicos (agua potable, gas natural y en algunas veredas la electricidad) y vías que permitan la producción agrícola.
1.2Conflicto armado y mujeres rurales en Chaparral
A febrero de 2019, el Registro Único de Víctimas, reporta un total de 13.434 mujeres víctimas del conflicto armado, cifra superior que la de los hombres la cual es de 13.141; las mujeres entre 18 y 60 años ocupan el porcentaje más alto. (Unidad de Víctimas , 2019)
Esta cifra es un claro reflejo de las afectaciones del conflicto armado sobre las mujeres especialmente rurales del país. Si bien, se generaron desde todos los actores presentes en el conflicto armado (paramilitares, guerrilla, ejercito, entre otros), para el caso de Chaparral la victimización de dio teniendo como actor principal las FARC-EP. Estas mujeres atravesaron por situaciones que atentaron contra sus derechos; eran asesinadas, desplazadas, huérfanas, viudas, sometidas a amenazas, violentadas, obligadas a sostener relaciones con guerrilleros y militares, además de tener prohibiciones como salir después de las 5:00 p.m. A las mujeres rurales en Chaparral se le vulneró el derecho a la tierra, debido a las estructuras machistas y patriarcales que marcan la historia de Colombia, donde asumían exclusivamente un rol reproductivo que, limitándoles el acceso a esta, ya que desde la ley 135 de 1961 de reforma agraria, “se designaba como beneficiario a una persona por familia, que por lo general era el jefe de hogar varón”. (Deere & León, 2000), lo cual limitaba a las mujeres a tareas domésticas, el cuidado de los hijos y la alimentación de la familia.
A raíz de los hechos de violencia contra las mujeres y de la limitación para acceder a la tierra, estas se organizaron en grupos que buscaron resistir al conflicto armado, al sistema patriarcal y también surgieron con el fin de resignificar su rol en la sociedad. Un ejemplo de esto, fue la Red de Mujeres Chaparralunas por la Paz, la cual nace hace 15 años, en el anonimato, por temor a las consecuencias que podría traer el trabajo colectivo en medio del contexto violento que vivían. Está organización se encuentra conformada por representantes de asociaciones del municipio, quienes a través de tiempo se han fortalecido, llegando a obtener reconocimiento departamental, nacional e internacional.
1.3Firma de los acuerdos de paz
con el expresidente Belisario Betancourt, quien intentó negociar con las FARC-EP, el M-19 y el EPL; el segundo se dio en 1990 con el gobierno de Cesar Gaviria, iniciando un proceso de paz con las FARC-EP, el ELN y el EPL, con los cuales no se llegaron a soluciones conjuntas; el tercero se presentó en 1994, durante el periodo presidencial de Ernesto Samper, donde se realizó un reconocimiento político a las guerrillas en su intento de negociación, sin embargo, no concluyó en nada; en 1998 estuvo a cargo de Andrés Pastrana, reanudando las conversaciones con las FARC-EP, anunciando el despeje de varios municipios con el fin de iniciar el acuerdo de paz, lo cual resultó fallido. En el 2005 Álvaro Uribe hizo rondas explorarías con el ELN, de hecho, no se logran establecer acuerdos de paz.
En el gobierno del expresidente Juan Manuel Santos, se retoman las negociaciones de paz, con las guerrillas de las FARC-EP, las cuales concluyen con un Acuerdo de Paz firmado en el 2016 en la Habana Cuba, (Mesa de Conversaciones, 2017). El acuerdo tiene como puntos centrales los siguientes:
1. Hacia un nuevo campo colombiano Reforma Rural Integral: es considerado el de mayor importancia en lo acordado por la guerrilla de las FARC-EP y el Gobierno Nacional en relación con el acceso progresivo a la tierra para las comunidades campesinas; siendo ello una de las demandas históricas del campesinado. Este punto refiere la necesidad de la creación de un fondo de tierras, sumado a la actualización del catastro multipropósito, planes de zonificación ambiental para el cierre de la frontera agrícola, Planes de desarrollo con Enfoque Territorial PDET, y Planes Nacionales para la erradicación de la pobreza extrema en las zonas rurales.
2. Participación política: Este punto, pretende la construcción y consolidación de la paz, por medio de la constitución de nuevos partidos y movimientos políticos que contribuyan al debate y procesos democrático, y tengan suficientes garantías para el ejercicio de la oposición y verdaderas alternativas de poder. Busca fortalecer la participación ciudadana de las mujeres, quienes enfrentan barreras sociales e institucionales para el ejercicio de la participación política.
4. Solución al problema de las drogas ilícitas: El Gobierno Nacional en búsqueda de la mitigación de los cultivos de uso ilícito, creo el Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito PNIS, el cual representa un elemento fundamental para el alcance de la Reforma Rural Integral del que trata el punto 1 del Acuerdo.
5. Reparación de víctimas: Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, Se crea una Comisión de la Verdad que es un órgano temporal que contribuye a reconocer los derechos de las víctimas, pero no a administrar justicia. Además, tendrá una Unidad para la búsqueda de personas desaparecidas por medio de acciones humanitarias.
Teniendo en cuenta lo anterior y las manifestaciones de violencia arraigadas al conflicto armado, que dejaron la mayor cifra de víctimas entre 1998 y 2016, esta investigación pretende identificar como las mujeres rurales del municipio de Chaparral Tolima, fueron agentes activas que participaron en los procesos de construcción del territorio durante el conflicto armado y como en el actual Posacuerdo han sido agentes de cambio, constructoras del tejido social y resignificadoras del posacuerdo.
1.4Pregunta de investigación
Teniendo en cuenta lo descrito anteriormente se establece la siguiente pregunta de investigación:
¿Cuáles son los procesos de construcción del territorio que se han producido en la transición desde el conflicto armado hasta el posacuerdo a partir de las experiencias de las mujeres rurales de Chaparral, Tolima?
1.5Objetivo General
1.8Objetivos Específicos
Identificar las relaciones de poder pautadas entre actores armados y mujeres rurales durante el conflicto armado, en el municipio de Chaparral, Tolima
Examinar las trasformaciones sociales, políticas y culturales ejercidas por las mujeres rurales, en el territorio durante el conflicto armado, en el municipio de Chaparral, Tolima.
Capítulo 2
Construcción del territorio por medio de las mujeres rurales inmersas en el conflicto
armado y el posacuerdo
El territorio involucra el reconocimiento de diferentes posturas y debates que se han generado en torno al tema, en esta investigación se busca definir este concepto en términos generales, establecer relacionamientos con el conflicto armado, con el posacuerdo y las mujeres rurales, para desde allí evidenciar los cambios, las trasformaciones que se presentaron en los dos contextos, y así poder identificar la reconstrucción del territorio en estos dos momentos históricos.
2.1 Construcción del territorio
Al momento de hablar de territorio es importarte tratar el espacio, el cual es concebido por varios autores como elemento indispensable e inseparable, que antecede y permite la consolidación de territorios. Henri Lefebvre (2013), es uno de los principales referentes del tema, refiere que el concepto está ligado a lo mental, lo cultural, lo social y lo histórico, por medio se descubren nuevos espacios, modos de producción y organización propia de cada sociedad
Por su parte Milton Santos (2000), percibe el espacio, como una interacción de dinámicas geo- espaciales, en donde existen interacciones entre lo cultural, social y lo económico, las cuales condicionan el espacio por medio de las acciones humanas. Esta definición se empieza a modificar hasta llegar a la noción de territorio, el cual surge inicialmente como un espacio geográfico delimitado por fronteras, que interactúan dinámicas humanas que tienen objetos socio–culturales, pero sin dejar de lado el aspecto de poder que ejerce el Estado sobre los sujetos. Para Pastor Pérez,
territorio es indispensable tocar el tema de identidad que se define como la relación entre habitante y lugar, con incidencia de la naturaleza, los procesos sociales, las actividades económicas, el desarrollo tecnológico, la cultura y el estilo de vida, con un fuerte agregado de lo local, lo económico, lo político administrativo, lo urbanístico y lo ambiental; influye en el comportamiento de las personas con capacidad de introducir innovaciones al interior de la base productiva acompañado por cambios sociales que la hacen posible”. (Pérez Villa & Uribe Castrillón, 2016)
Bernando Mançano (2009), afirma que el territorio no es uno solo, de este se desglosa otros que también poseen una totalidad sin ser únicos; comprenderlo como único ignoraría los otros tipos de territorios. Pastor Pérez (2016) refiere que el territorio, según desde el punto que se evalué puede ser una totalidad multidimensional, o puede ser comprendido por una sola dimensión, por ejemplo, los economistas lo perciben como una dimensión del desarrollo.
Otro aspecto del territorio es la soberanía, por medio de la cual se conciben relaciones de poder, ubicando al territorio “como un instrumento de control social, para subordinar comunidades, especialmente rurales en modelos de desarrollo impuestos por trasnacionales” (Mançano Fernandes, 2009). También se encuentra la multidimensionalidad, que hace referencia a las diferentes dimensiones sociales, políticas, ambientales, culturales, económicas, etc.; que tiene presencia en el territorio, y por último la c, es la forma de comprender las diversas escalas geográficas y/o fraccionamientos del territorio en otros territorios.
Así mismo Mançano y otros autores, llegan a un punto en común, el cual afirma que debido a la globalización y a las políticas neoliberales se provocó el surgimiento de la concepción del territorio.
Octavio Spindola, afirma que el espacio es apropiado, ocupado y dominado por un grupo social en vista de asegurar su reproducción y satisfacer sus necesidades vitales, “el territorio, por tanto, es consecuencia del devenir histórico y vive las mismas trasformaciones que la población, es un espacio que no existe, se construye desde lo vivencial como acción política”. (Spíndola Zago, 2016)
Para la antropóloga Rita Segato, el territorio “alude a una apropiación política del espacio, que tiene que ver con su administración y, por lo tanto, con su delimitación, clasificación habitación, uso, distribución, defensa y, muy especialmente, identificación” (Diego Herrera Gómez, 2006), esta identificación a la cual hace referencia la autora, no es aquella que se genera por compartir un territorio, sino por lo contrario es la que establece el territorio, y en este sentido es la que permite los procesos de apropiación y defensa de este, así que “la población es eje del territorio y el territorio pasa a ser un atributo espacial móvil de la población” (Diego Herrera Gómez, 2006) en otras palabras el territorio es construido desde los sujetos que le dan identidad y depende de estos para su consolidación.
Por su parte Arturo Escobar (2014) en su libro “Sentipensar con la tierra” plantea que a través de la historia y de movimientos sociales surge el término de territorio, en donde se establece relación directa con el pluriverso, el cual se encuentra “conformado por una multiplicidad de mundos mutuamente entrelazados y constituidos pero diferentes”. (Escobar, 2014), teniendo en cuenta esto, en el territorio existen relaciones de mundos que se relacionan, sin olvidar que cada uno es único y diferente; el autor se basa desde ontologías (políticas y relacionales) las cuales buscan generar “vínculos de continuidad” y entre los mundos y así mismo establecer análisis para determinar cómo se constituyen estos mundos.
Tomando como punto de partida los anteriores enunciados, Arturo Escobar plantea que el territorio es el
garantiza la supervivencia étnica, histórica y cultural,” (…) “pero más que todo un proceso de apropiación social-cultural de la naturaleza y los ecosistemas que cada grupo social efectúa desde su cosmovisión u ontología” (Escobar, 2014)
Con este autor, se entiende el territorio, no solo como un espacio geográfico, sino como un conjunto de interacciones sociales que se presentan en un espacio determinado, en donde las personas comparten, establecen culturas, sostienen relaciones y vínculos los cuales varían de un territorio a otro, es decir cada territorio posee características y formas de apropiación diferentes.
Según Mario Sosa Velásquez, (2012) la configuración del territorio es la forma cómo interactúan, se relacionan, los diferentes contextos dentro y fuera del territorio. También “es una red, un tejido que articula componentes físicos, procesos ecológicos, sociales, históricos que delinean su conformación en tanto forma sistémica peculiar asociada a la disposición, pero así mismo las relaciones de dependencia, proximidad, propiedad, inherencia, información”. (Sosa Velásquez, 2012)
Por otra parte, la representación del territorio hace referencia a los múltiples actores que lo conforman, quienes poseen diferentes características religiosas, políticas y económicas que configuran su identidad.
La construcción del territorio hace referencia a la articulación que realizan los sujetos a partir del ejercicio del poder, en donde pueden surgir de las resistencias, para la defensa del mismo.
Por otra parte, Fals Borda (2000) plantea que la construcción del territorio, realiza una crítica a la mirada de Estado-nación, ya que en esta óptica se limitan los procesos sociales en cuanto a ordenamiento y territorio, fraccionamiento del espacio en torno a la globalización y al capitalismo. Este el autor, afirma que el territorio se construye desde bioespacios, los cuales son la expresión de la vida colectiva, de la configuración social, donde se busca mejorar la gobernabilidad, para el desarrollo social y económico; de esta manera
se propende también por la humanización de las relaciones entre personas y entre estas y los espacios”. ( Fals Borda, 2000)
En este sentido se resalta la importancia de las relaciones, entre las personas y el espacio, lo cual configura el territorio y permite mayor organización, no solo territorial sino en el ámbito social, con el fin de lograr desarrollo en las comunidades.
2.1.1 La tierra, territorio y conflicto armado
Como se mencionó anteriormente, en esta investigación es importante mirar los relacionamientos entre territorio y conflicto armado, por ello en este apartado se mostrará su relación y como la tierra es un elemento indispensable en la consolidación de estos dos aspectos. Uno de los principales orígenes del conflicto armado colombiano, fue el acceso desigual a la tierra de parte de las comunidades campesinas del país, situación que aún a la fecha se presenta y que se intensifica desde el modelo de desarrollo capitalista actual, y con ello la alta concentración de tierra en pocas manos, la prioridad de esta para grandes empresas y multinacionales, proyectos extractivos entre otros. Darío Fajardo (2015) refiere que existen dos momentos que marcan este modelo de desarrollo Capitalista en Colombia: el primero fue el “afianzado en la valoración de la propiedad de la tierra y el segundo confrontado con la propuesta de construcción de una economía nacional apoyada en desarrollos industriales y en una sólida clase media rural” (Fajardo M, 2015). En este momento se empieza a presentar una distribución inequitativa de la tierra, permitiendo la acumulación de tierras de latifundistas y hacendados, quienes recibían beneficios económicos por la producción agrícola.
Esta situación generó un conflicto agrario, el cual desencadenó también en un conflicto armado, en donde se
“El conflicto por la tierra en Colombia asume formas violentas cuando el conjunto de los actores en disputa, utilizan las armas o la violencia para apropiarse de derechos que no les pertenecen o defender los que tienen”, (Machado Cartagena, 2017)frente a actores armados que pretenden vulnerar derechos considerados legítimos y que el Estado no defiende ni garantiza, tal sería el caso de terratenientes que han usado ejércitos privados para proveer su propia seguridad, o para apropiarse de tierras.
La violencia, como elemento central y característico del conflicto armado, “está asociada a dos factores originarios que se influyen mutuamente: el control sobre la tierra la cual genera beneficios económicos y sobre el Estado”, (Molano, Fragmentos de la historia del conflicto armado (1920-2010), 2015):
2.1.2 Tipos de territorio en el conflicto armado
Durante el conflicto armado se presentan diferentes tipos de territorio, que dan cuenta de la construcción del territorio. Según Ricardo García, los territorios que se caracterizan por la presencia del conflicto armado en Colombia poseen diferentes características, y se clasifican en tres tipos lo cuales son:
Territorios estructurados por la guerra: Estos territorios se caracterizan por una “alta presencia de grupos armados, los cuales han logrado insertarse de manera efectiva en el territorio, donde la dimensión del conflicto es parte de su estructuración como identidad y sociedad regional” (Garcia Duarte, 2017), es decir territorios en donde el control social está a cargo de grupos armados ilegales, grupos guerrilleros, paramilitares, entre otros y en donde hay poca presencia del estado y de la fuerza pública.
Territorios integrados: Este tipo de territorio, se diferencia de los demás, en cuanto “la presencia de actores armados es furtiva y se limita a acciones violentas aisladas, pero con gran impacto nacional y regional, en cuanto centros de la actividad económica, política y de las instituciones del estado”. (Garcia Duarte, 2017) en este tipo de territorio, el Estado tiene el control, pero se presentan hechos de violencia, que marcan la presencia de un conflicto armado.
2.1.3Territorialidades en el conflicto armado
Otro elemento indispensable para la construcción del territorio durante el conflicto armado, son las territorialidades, Ulrich Oslender manifiesta que “la territorialidad, es el uso y control del territorio con fines, políticos, sociales y económicos es de hecho una estrategia que se ha desarrollado de manera diferencial en contextos históricos geográficos específicos”. (Oslender & Agnew, 2010)
Por su parte la politóloga e historiadora Ingrid Bolívar refiere que las territorialidades son las “formas y grados de apropiación, dominio y control del espacio, sea este vivido, percibido o concebido” (Diego Herrera Gómez, 2006)
Para Aleyda Espinel existen diferentes tipos de territorialidades que surgen del conflicto armado, las cuales son: las territorialidades bélicas, territorialidades económicas, y territorialidad humana y/o de paz, (Espinel Rincón, 2016) referidas a continuación:
Territorialidad bélica: Está ligada al valor estratégico-militar de los territorios para los actores en contienda, en donde refiere que la apropiación de grupos armados de territorios, como las FARC y el Estado colombiano hicieron del territorio un instrumento o recurso de guerra pretendiendo su control y dominio a través del ejercicio del poder.
Territorialidad económica: El territorio ordenado bajo la lógica imperativa de la acumulación del capital, la existencia y preponderancia de una territorialidad económica impulsada por la industria.
2.1.4Territorialización, desterritorialización y re-territorialización
Estos tres conceptos, son elementos importantes en la construcción del territorio durante el conflicto armado, porque ponen de manifiesto dinámicas de trasformación y creación en los territorios.
La territorialidad según Guattari, hace hincapié en “un territorio que debe ser siempre ocupado, reconstruido, habitado; una tensión que solo puede satisfacer la intensidad de una acción creativa múltiple.” (Herner, 2009)
Guattari, también aborda el concepto de desterritorialización, Al respecto refiere que la especie humana está sumergida en un inmenso movimiento de desterritorialización, en
“el sentido de que sus territorios ‘originales’ se rompen ininterrumpidamente con la división social del trabajo, con los sistemas de creencia de los pueblos originarios y comunidades, con los sistemas maquínicos que llevan a atravesar, cada vez más rápidamente, las estratificaciones materiales y mentales” (Herner, 2009).
De hecho, los sistemas maquínicos que menciona Guattari, son los que
“jamás se desterritorializan por sí solos, por lo mismo se necesitan dos términos. En cada uno de los conceptos se reterritorializa uno en otro. De tal manera que no se debe confundir la reterritorialización con el retorno a una territorialidad primitiva, o más antigua: ella implica necesariamente un conjunto de artificios por los cuales un elemento, el mismo desterritorializado, sirve de territorialidad nueva a otro que pierde la suya. De allí todo un sistema de desterritorializaciones horizontales y complementarias” (Herner, 2009).
Así como la desterritorialización hace parte de los procesos de construcción del territorio también es importante hablar sobre la reterritorialización que, según Ulrich Oslender (Oslender & Agnew, 2010) es un proceso en donde se brindan posibilidades para consolidación de nuevas identidades, e implica una redefinición de las relaciones sociales al interior de un territorio.
2.2 Construcción del territorio durante el conflicto armado a partir de las mujeres
rurales
Este apartado pretende mostrar las relaciones presentes entre los procesos de construcción de territorio por parte de las mujeres rurales en medio del conflicto armado.
2.2.1 Mujeres rurales
En el 2002 fue expedida por el Congreso de la República La Ley 731 de 2002, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las mujeres que trabajan en las zonas rurales.
A partir de esta se buscó ofrecer medidas específicas encaminadas a la equidad de género,
además de reconocer sus derechos y fomentar el desarrollo rural. Esta ley representa un
avance en términos jurídicos para el reconocimiento de la mujer rural y la efectiva garantía de sus derechos. En ella se dio un primer acercamiento a la conceptualización sobre mujer rural en Colombia. Al respecto la Ley refiere que:
“Se entiende por mujer rural a toda aquella que sin distingo de ninguna naturaleza e independientemente del lugar donde viva, su actividad productiva está relacionada directamente con lo rural, incluso si dicha actividad no es reconocida por los sistemas de información y medición del Estado o no es remunerada.” (Ley 731 de 2002)
El concepto de mujer rural se ha configurado desde el accionar de los movimientos feministas y de acciones de estas en los territorios, permitiendo así complementar y dar cuenta de otros elementos claves para referirse a las características de las mujeres rurales en Colombia. Como lo afirman María Adelaida Farah y Edelmira Pérez, la mujer rural realiza actividades productivas, reproductivas y comunitarias, este último rol significa
“la participación de las mujeres en actividades comunitarias como Juntas de Acción Comunal, promoción social y grupos culturales. Incluso hay municipios en donde las mujeres han pasado a ser presidentes de las Juntas de Acción Comunal o miembros de los consejos directivos de dichas juntas o de las juntas administradoras de los acueductos veredales, entre otras.” (FaraH Q. & Perez C., 2003).
La participación activa de las mujeres en escenarios de decisión territorial es un aspecto novedoso que no se tenía en cuenta dentro del concepto de mujer rural, pero que es importante analizar en términos de la construcción del territorio de parte de las mujeres rurales.
Miriam Nobre, y Karla Hora (2017), refieren que la denominación de mujeres rurales “se viene desarrollando como una forma de darles visibilidad, reconociendo sus similitudes y diversidades. Esta diversidad puede expresarse, de una parte, por las actividades que desarrollan: agricultoras, recolectoras, pescadoras, asalariadas, participantes incluso en actividades no agrícolas que tienen lugar en el medio rural; y de otra parte por las interrelaciones culturales y territoriales”, ( Nobre & Hora, 2017)
2.2.2. Mujeres y conflicto armado
Las mujeres durante el conflicto armado, en comparación con otros grupos sociales, tuvieron mayor vulnerabilidad, debido a la cultura patriarcal que marca la historia colombiana, en donde se evidencian relaciones de poder y dominación, por parte de los hombres hacia las mujeres.
Según Liliana Suarez (2011), esto se debe al proceso colonizador que trasmite conocimientos heredados que a lo largo de la historia se han reproducido y sean legitimado
“El efecto colonizador se manifiesta en la cosificación de esta mujer promedio, valorándola principalmente como objeto de estructuras de poder, como víctimas del sistema patriarcal de sociedades no occidentales. La consideración de las mujeres como instrumento de explotación o subordinación, más que agentes activos consientes de sí mismas y de su entorno, hace el feminismo una misión civilizadora que se pone en marcha sin preguntar a las mujeres afectadas” (Suárez Navaz & Hernández Castillo, 2011).
Las acciones conjuntas de las mujeres para romper los esquemas de poder y dominación, y resignificar su rol, hacen parte de un feminismo decolonial, en donde esta autora afirma que “La descolonización del feminismo exige desenmascarar la alienación del complejo de superioridad occidental como dependiente de la subyugación del “otro” (Suárez Navaz & Hernández Castillo, 2011)
Suarez afirma que existe una gobernabilidad colonial en donde se establece “como lógica de gobierno (como legitimación) la inferioridad del “otro” colonizado” (Suárez Navaz & Hernández Castillo, 2011)
masculinidades las “bélicas o guerreras”, las cuales están asociadas a la forma de ver y tratar a las mujeres, por parte de los actores armados, puesto que “involucra un fuerte componente educativo sobre las diferencias de género, donde se enseña a percibir a las mujeres como sujetos sexualizados, inferiores y apropiables” (Centro Nacional de Memoria Histórica, 2017), donde el poder masculino dispone de las mujeres, estableciendo así jerarquías de género, no solo con las mujeres del común, sino también con las que hacían parte de los grupos al margen de la ley. En este mismo sentido las mujeres sufren los efectos indirectos de la guerra, por ser ellas las encargadas de la preservación y cuidado de la familia bajo cualquier circunstancia: como viudas, jefes de hogar, familiares de presos políticos o desaparecidos, y como desplazadas.
Según Olga Sánchez, existen tres tipos de feminismos en las guerras, el primero hace referencia al feminismo liberal “que afirma que las mujeres son iguales que los varones en habilidades”(…)” y que la generización de la guerra refleja la discriminación masculina en contra de las mujeres” (Sánchez G., 2012) puesto que no se considera que la participación de las mujeres en la guerra cambie sustancialmente el sistema de esta. El segundo el feminismo de la diferencia, en donde
“existen dos posiciones sobre la guerra: una que sostiene que los varones son relativamente violentos y las mujeres relativamente pacifistas. La otra, afirma que los varones son más autónomos y que las mujeres se encuentran más conectadas con las relaciones socioafectivas, de ahí que las mujeres tengan más habilidades para asumir acciones en pro de la paz.” (Sánchez G., 2012)
El tercero es el feminismo postmoderno en el que se ve “el género en sí mismo, y los roles de género en la guerra, como fenómenos fluidos, contextuales y arbitrarios. El género configura la forma en que tanto hombres como mujeres entienden las experiencias y acciones respectivas de la guerra”. (Sánchez G., 2012)
2.2.3 Mujeres, tierra y construcción del territorio
La construcción del territorio por parte de las mujeres no ha sido una tarea fácil, debido a los obstáculos estructurales y coyunturales del estado y de la sociedad patriarcal colombiana. De las principales limitaciones que han tenido las mujeres rurales en los procesos de construcción territorial ha sido el acceso en cuanto uso y tenencia de la tierra, debido a que por mucho tiempo esta fue titulada únicamente a los hombres por su posición de jefes de hogar.
Esta situación empezó a cambiar con el “Código Civil de 1932, en donde se “estableció que las mujeres casadas podían administrar y disponer de sus propios bienes.” (Deere & León, 2000), sin embargo, debido al sistema patriarcal colombiano, los hombres tenían total derecho sobre las mujeres, por lo cual influían sobre el uso que se le daba a los bienes de las mujeres, lo cual fue un factor negativo ya que los bienes y propiedades a pesar de ser de las mujeres eran administrados por los hombres. Según Myriam Gutiérrez, también con este código
“sé conquistaron nuevos derechos como el de acceder al bachillerato y a la educación superior en 1953, al que aún no acceden sino el 6 % de las mujeres rurales; ocupar cargos públicos en 1954 y el derecho a votar en 1957” (Gutiérrez C, 2003).
No obstante que las mujeres no tuvieran control de sus bienes y tierras, se logra reconocer algunos derechos para las mujeres rurales como el de la educación y el de la ciudadanía. De hecho, a las mujeres rurales se les siguen vulnerando estos derechos debido a que no cuentan con las instituciones para acceder a educación.
Con la creación del Instituto Colombiano de Reforma Agraria (Incora), se generó mayor exclusión y discriminación hacia las mujeres rurales ya que como lo afirman Carmen Deere y Magdalena León, el Incora creó un sistema de puntos para seleccionar a los beneficiarios, este “favorecía a personas cuyos antecedentes de residencia o trabajo estuvieran en o cerca de la finca expropiada y a los campesinos con un mayor nivel de educación, familias numerosas, buena reputación y experiencia agrícola” (Deere & León, 2000), en cambio, las mujeres estuvieron en inequidad de condiciones en comparación con los hombres debido a que ellas no contaban con altos niveles de educación, ni con experiencia agrícola ya que eran vistas como ayudantes, esposas, madres, procreadoras y sus tareas estaban asociadas al cuidado de los hijos y el hogar, por lo cual obtenían puntajes bajos que no les permitía el acceso a la tierra.
En 1984 el Ministerio de Agricultura adoptó la Política Nacional para la Mujer Rural, la cual pretendía el acceso a créditos y asistencia técnica para proyectos de generación de ingresos que beneficiaran a las mujeres rurales, “sin embargo, las medidas adoptadas en favor de la mujer rural durante este período no tenían fuerza de ley y su implementación fue bastante heterogénea, pues dependió en gran parte de factores subjetivos” (Deere & León, 2000). A pesar de no avanzar de manera efectiva esta política, se logró que las títulos y adjudicaciones estuvieran a nombre de las parejas, recociendo el papel de las mujeres y desligando la figura de jefe de hogar masculina, así mismo esta Ley dio paso a “la creación de la primera asociación de mujeres rurales en Colombia, Asociación Nacional de mujeres rurales e indígenas de Colombia -ANMUCIC” (Deere & León, 2000.
para la conformación de la Constitución de 1991 y de las siguientes leyes agrarias y de mujeres rurales creadas en Colombia hasta el momento.
Con la Constitución de 1991, surge la Ley Agraria 160 de 1994, la cual da “prioridad esencial e incluye a jefas de hogar y otras mujeres que sufren de desprotección social o económica debido a la violencia y la pobreza” (Deere & León, 2000). La Ley 160 refiere que “la tierra adjudicada a los hogares se titule a nombre de ambos cónyuges o compañeros” (Deere & León, 2000). Con esta ley se reconocen los derechos de las mujeres rurales, especialmente el derecho a la tierra y a contar sus respectivos títulos.
En el reconocimiento de los derechos de las mujeres en cuanto a la tierra, se ve reflejado en la agricultura femenina, en donde hay una redistribución del trabajo doméstico por parte de las mujeres, realizando tareas agrícolas, las cuales en años anteriores eran adjudicadas netamente a los hombres.
La concepción de nuevas tipologías familiares (monoparentales), la falta de empleo en el campo, de acceso a capital y a tierra, y la misma identidad campesina de las mujeres conllevan a nuevos roles productivos como la agricultura, así mismo el deseo por la preservación del medio ambiente y la alimentación familiar conllevaron al surgimiento de la agricultura femenina.
2.2.4Mujeres y procesos de resistencia en los conflictos armados
Como se menciona en los apartados anteriores las mujeres, han sido víctimas de las relaciones de poder, dominación y gobernabilidad de los hombres hacia ellas, lo cual las ubica en un grado de inferioridad, que se ve reflejado en las guerras y en la sociedad; ante estas situaciones se generan diferentes procesos de resistencia.
Para iniciar es importante reconocer la definición de resistencia, para Oscar Useche (2014), es
a toda forma de poder despótico, así como la necesidad de crear las condiciones para dar alas al impulso vital que permite liberar el cuerpo, el deseo y el pensamiento” así mismo refiere que “resistir significa asumir una nueva actitud ante el poder” (Useche Aldana , 2014).
Al asumir una nueva actitud sobre el poder las mujeres deben asumir estrategias para romper con las cadenas de dominación que se presentan contra ellas, es por ello que desde 1970 en Colombia se han gestado procesos de resistencias femeninas en donde se buscaba no solo resistir a la guerra sino “romper el muro de la privacidad y poner en el espacio público temas como la sexualidad, la doble militancia, el aborto, la libertad para decidir sobre el cuerpo, las relaciones de poder entre hombres y mujeres” (Sánchez G., 2012)
Según Olga Sánchez en las guerras, las mujeres suelen resistir por medio de la resistencia civil, la cual
“es un método de lucha colectivo que no recurre en principio al uso de la violencia en un sentido de impunidad, unilateralidad ni destrucción de los cuerpos adversarios. Muchas veces es asociada o fundida con las formas de lucha no-violenta activa. Se sitúa dentro de ese marco más amplio, aunque no necesariamente implique que acepte: una ética pacifista o no-violenta” (Sánchez G., 2012)
Oscar Useche (2014) manifiesta que la
Olga Sánchez (2012) refiere que existen unos elementos para el desarrollo de una estrategia no violenta los cuales son:
• Acción simbólica: es “una expresión de la unidad y determinación de la resistencia; desafiar a los no participantes para que adopten una postura respecto a la misma” (Sánchez G., 2012).
• Acción de repudio: “Apunta a despojar al oponente de los frutos de la agresión o de un orden social, político o económico injusto” (Sánchez G., 2012).
• Acción de zapa: “Son las actividades que tratan de abrir y explorar las divisiones existentes en el campo contrario, y de cerrarle el acceso a la colaboración de terceros” (Sánchez G., 2012).
Oscar Useche manifiesta que las mujeres tienen claridad en cuanto a la
“acción colectiva con otras mujeres en donde tienen la opción de salir adelante. La protección, la solidaridad y el acompañamiento entre mujeres han sido fundamentales para el proceso organizativo y el trabajo con ellas”, quienes “en sus búsquedas, esperanzas y dolores han tenido la capacidad de diseñar medidas de protección como fortalecer la comunicación y advertir sobre lugares y situaciones, que han llevado a redefinir las relaciones y el encuentro con otras mujeres y vecinos.” (Useche Aldana , 2014)
Manifiesta también que esto permite avanzar especialmente en el reconocimiento de identidades.
Sally González, también afirma que los movimientos de mujeres
Finalmente, a nivel internacional, gracias al trabajo que vienen forjando grupos feministas se han logrado avances en la reivindicación de los derechos de las mujeres; ello se ve reflejado en los decretos y acuerdos internacionales que marcan una hoja de ruta para el trabajo por la defensa de los derechos de las mujeres en diversos países a nivel mundial. Entre los acuerdos internacionales de mayor importancia se encuentra: Declaración sobre la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer-1993, Carta internacional de derechos para las mujeres-1779, Comité para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, vinculado con la CEDAW, de Naciones Unidas, el quinto objetivo del desarrollo sostenible- Igualdad de género “Poner fin a todas las formas de discriminación contra las mujeres y niñas no es solo un derecho humano básico, sino que además es crucial” y el tercer punto de los objetivos del milenio “Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer”.
A nivel nacional se encuentra la Ley 1257 de 2008,
“la cual tiene por objeto la adopción de normas que permitan garantizar para todas las mujeres una vida libre de violencia, tanto en el ámbito público como en el privado, el ejercicio de los derechos reconocidos en el ordenamiento jurídico interno e internacional”.
2.4Construcción del territorio, mujeres y posacuerdo
La construcción del territorio por parte de las mujeres rurales, se empieza a gestar con la firma del acuerdo de paz entre el Gobierno Nacional y las Farc en el año 2016, con lo cual se establecen avances para el reconocimiento y garantía de los derechos de las mujeres rurales, sabiendo que, dentro de los 6 puntos acordados, existe una línea transversal que incluye temas de mujer y género, la cual fue posible debido a una comisión de género que estuvo presente en la configuración y debate de los acuerdos de paz,
“la igualdad de derechos entre hombres y mujeres y de las circunstancias especiales de cada uno, especialmente de las mujeres independientemente de su estado civil, ciclo vital, relación familiar y comunitaria, como sujeto de derechos y de especial protección constitucional”. (Mesa de Conversaciones, 2017)
y así mismo se busca garantizar “la participación de las mujeres y sus organizaciones y su representación equitativa en los diferentes espacios decisorios y de participación.” (Mesa de Conversaciones, 2017)
Adicional a esto el enfoque de género, pretende que, en los planes para el desarrollo social, se involucren temas como: “Salud, salud sexual y reproductiva, atención psicosocial, educación rural, técnica, tecnológica y universitaria, promocionando su formación en disciplinas no tradicionales, vivienda, priorizando, entre otras, a las mujeres cabeza de familia” (Mesa de Conversaciones, 2017).
Dentro del acuerdo de paz, se busca crear “un fondo de tierras de distribución gratuita para campesinos sin tierra o con tierra insuficiente, priorizando a la mujer cabeza de familia y a la población desplazada” (Mesa de Conversaciones, 2017): También existirán “otros mecanismos de acceso, como subsidios integrales y créditos especiales para la compra de tierra” (Mesa de Conversaciones, 2017).
Otro aspecto importante en los acuerdos de paz es “la participación de las mujeres y sus organizaciones en los diferentes espacios que se creen para la conciliación y resolución de conflictos sobre uso y tenencia de la tierra”. “Se adoptarán medidas afirmativas para fortalecer la participación y el liderazgo de la mujer en los espacios públicos”. (Mesa de Conversaciones, 2017)
2.5Sistema teórico
Teniendo en cuanto el desarrollo de los apartados anteriores, en donde se presentan los relacionamientos entre, mujeres, territorio, conflicto armado y posacuerdo, en este apartado se pretende sintetizar conceptos analizados por diferentes autores, establecer categorías y aspectos claves a tener en cuenta en lo metodológico, para así poder responder a la pregunta de esta investigación.
Para iniciar es importante definir que es territorio, puesto que el concepto configura la categoría principal de este estudio. Teniendo en cuenta los aportes ya descritos previamente de autores como Arturo Escobar, Milton Santos y Bernardo Mançano, se entenderá el territorio como una construcción que surge a partir de los sujetos que lo habitan, quienes establecen diversas interacciones sociales, evidenciadas en relaciones y vínculos, que permiten la generación de procesos de apropiación para la defensa del mismo. El territorio es multidimensional lo cual implica una articulación entre lo social, lo cultural, lo político y lo histórico. Lo cultural, se observa desde la identidad, las creencias, ideologías, tradiciones y rituales. Lo social, se evidencia desde las diferentes relaciones que se presentan en el territorio, las sociales, las de poder y/o dominación. Lo político se caracteriza desde el control social, la soberanía y la dominación, las relaciones de poder, la delimitación, la identificación, la clasificación, el uso y la defensa. Lo ambiental, hace referencia al uso de recursos naturales, la apropiación de estos, la relación entre los sujetos y la naturaleza y en el histórico se puede identificar la apropiación, construcción, producción y organización del territorio.
Ya mencionado el concepto de territorio y conflicto armado, es importante también describir el de mujer rural para ello se toman los aportes de María Adelaida Farah, Edelmira Pérez, Miriam Nobre y Karla Hora, para afirmar que las mujeres rurales son aquellas, campesinas, indígenas, afrocolombianas y mujeres en general que desempeñan actividades, reproductivas, productivas, culturales, sociales, políticas y comunitarias, en territorios demarcados como rurales.
Capítulo 3
Sistema metodológico
Esta investigación se realiza en Chaparral, Tolima, con las mujeres rurales que se encontraron inmersas en el conflicto armado y que actualmente hacen parte de diversos procesos organizativos en el marco del posacuerdo. El proceso investigativo se basó en la experiencia de la Red de Mujeres Chaparralunas por la Paz, organización que congrega a una cifra representativa de asociaciones de mujeres rurales de todo el municipio.
3.1 Tipo de investigación
Esta investigación responde a un tipo de estudio cualitativo el cual
“busca la comprensión e interpretación de la realidad humana y social, con un interés práctico, es decir con el propósito de ubicar y orientar la acción humana y su realidad subjetiva. Por esto en los estudios cualitativos se pretende llegar a comprender la singularidad de las personas y las comunidades, dentro de su propio marco de referencia y en su contexto histórico-cultural. Se busca examinar la realidad tal como otros la experimentan, a partir de la interpretación de sus propios significados, sentimientos, creencias y valores” (Martínez Rodríguez, 2011)
En el caso de esta investigación, el enfoque cualitativo pretende interpretar y analizar los procesos de construcción del territorio, que realizan las mujeres rurales, con el fin de comprender la singularidad de su territorio por medio de ellas, teniendo en cuenta el contexto histórico, social, cultural, político y económico, que se enmarca en el conflicto armado y el posacuerdo. Así mismo este tipo de estudio permite realizar la interpretación de los significados, creencias y valores presentes en las mujeres rurales que permitieron construir territorio.
“la recuperación de la subjetividad como espacio de construcción de la vida humana, la reivindicación de la vida cotidiana como escenario básico para comprender la realidad socio-cultural y la intersubjetividad y el consenso, como vehículos para acceder al conocimiento válido de la realidad humana”. (Sandoval casilimas, 2002)
En el desarrollo de esta investigación, la subjetividad de las mujeres rurales, especialmente en cuanto a los roles asumidos en los diferentes escenarios, fue importante para la configuración de la vida humana, permitiendo reconocer practicas ejercidas por ellas, que aportaron al conocimiento de la realidad frente a la construcción del territorio.
Así mismo los estudios cualitativos
“intentan describir sistemáticamente las características de las variables y fenómenos (con el fin de generar y perfeccionar categorías conceptuales, descubrir y validar asociaciones entre fenómenos o comparar los constructos y postulados generados a partir de fenómenos observados en distintos contextos), así como el descubrimiento de relaciones causales, pero evita asumir constructos o relaciones”. (Quecedo & Castaño , 2002)
En la construcción de esta investigación, se interrelacionaron variables, fenómenos, conceptos teóricos y contextos, con el fin de identificar y analizar constructos y relaciones de las mujeres rurales en cuanto a la configuración de su territorio durante el conflicto armado y el posacuerdo.
3.2 Enfoque epistemológico
Por otra parte, Ochy Curiel igualmente pionera del feminismo decolonial manifiesta que este consiste en un proceso de reinventar y de redefinición de las mujeres, frente a los feminismos euro centristas y a las relaciones de poder, raza y sexo, lo cual implica procesos de recuperación, de desenganche y procesos de restauración, el primero busca el rescate del lenguaje, el segundo busca quitar el síndrome colonial y el tercero establecer procesos de restauración para mujeres y pueblos enmarcados en prácticas euro centristas y occidentales. Así mismo la autora plantea que el feminismo decolonial también corresponde a una
“posición política que atraviesa el pensamiento y la acción individual y colectiva, nuestros imaginarios, nuestros cuerpos, nuestras sexualidades, nuestras formas de actuar y de ser en el mundo y que crea una especie de “cimarronaje” intelectual, de prácticas sociales y de la construcción de pensamiento propio de acuerdo con experiencias concretas. Se trata del cuestionamiento del sujeto único, al eurocentrismo, al occidentalismo, a la colonialidad del poder, al tiempo que reconoce propuestas como la hibridación, la polisemia, el pensamiento otro, subalterno y fronterizo.” (Curiel, 2014)
Para esta investigación, este enfoque epistemológico representa los procesos de transformación ejercido por las mujeres rurales de Chaparral, resistiendo a la opresión en cuanto a las practicas coloniales, capitalistas, raciales y patriarcales presentes en el conflicto armado. Así mismo permite dar cuenta de las acciones de rescate, resistencia, de desligue de la colonialidad, de recuperación, lo cual les permitió reinventarse y construir conocimientos propios y cimentar territorios con base al feminismo decolonial.
3.3Herramientas metodológicas
del trabajo de campo, (ver anexo A) como se puede observar en la tabla número 2. Categorías de análisis.
Para la recolección y análisis de la información, se utilizaron las siguientes herramientas metodológicas que permitieron la triangulación de la información: entrevistas semiestructuradas a mujeres rurales del municipio, grupos focales y análisis de textos.
Las entrevistas fueran aplicadas a tres mujeres rurales de Chaparral y a dos mujeres indígenas rurales, el año 2019, la cuales vivieron el conflicto armado en el municipio. Estas entrevistas, no poseen nombre o datos básicos de las entrevistadas, por el principio de confidencialidad y por seguridad de las mismas, debido a la sensibilidad de la información recolectada. (Ver anexo B) Lo anterior permitió identificar como fue la construcción del territorio por parte de ellas durante el conflicto armado y el posacuerdo.
En cuanto a los grupos focales, se realizaron dos durante el año 2019, el primero permitió identificar, relaciones entre las mujeres y actores armados durante el conflicto armado, iniciativas municipales de mujeres, las dinámicas de las mujeres durante el conflicto armado y la participación en la implementación de los acuerdos de paz. El segundo grupo focal dio la posibilidad de realizar una la evaluación y socialización de los resultados de la investigación con las mujeres rurales del municipio. A continuación, se describe el desarrollo de cada grupo focal:
Taller grupo focal 1, agosto 6 2019, Chaparral Tolima
Taller grupo focal 1, agosto 6 2019, Chaparral Tolima
Taller grupo focal 1, agosto 6 2019, Chaparral Tolima
Taller grupo focal 1, agosto 6 2019, Chaparral Tolima
2. Grupo focal 2: Se desarrolló el 25 de noviembre de 2019, contó con la participaron de ocho mujeres rurales, entre ellas dos directivas de la Red de Mujeres Chaparralunas por la Paz y el Fiscal de la organización. En este espacio Se realizó la socialización de los resultados de la investigación, en donde se recibió retroalimentación y evaluación del proceso llevado, lo cual permitió tomar elementos para fortalecer el análisis de la información
Taller grupo focal 2, noviembre 25 2019, Chaparral Tolima
Tabla 1 Categorías de análisis
OBJETIVOS ESPECIFICOS
CATEGORIA AUTORES VARIAB
LE
ELEMENTO S
PREGUNTAS
Identificar las relaciones de poder
pautadas entre
actores armados y
mujeres rurales
durante el conflicto
armado, en el
municipio de
Chaparral, Tolima Territorio y conflcito armado Arturo Escobar, Milton Santos ,Bernardo Mançano y Darío Fajardo y Alfredo Molano
Cultural Identidad y apropiación
¿Qué tradiciones y/o creencias existen frente a la tierra? - ¿existen algún rito y/o tradición en el momento de la siembra?
¿Qué significa la tierra para ustedes?
¿cómo fue el acceso de la tierra por parte de las mujeres en el conflicto armado?
¿las mujeres podían poseer tierras a su nombre?
Examinar las trasformaciones sociales, políticas y culturales ejercidas por las mujeres rurales, en el territorio durante el conflicto armado, en el municipio de Chaparral, Tolima.
Acceso a la tierra
¿cómo fue el acceso a la tierra durante el conflicto armado en el municipio? ¿cómo fue el acceso de la tierra por parte de las mujeres en el conflicto armado? ¿durante el conflicto armado como fue la titulación de tierra? ¿las mujeres podían poseer tierras a su nombre? ¿qué proyectos
productivos realizan las mujeres con la tierra? Social Relaciones
sociales
¿qué relaciones se presentaron entre las mujeres y los grupos armados presentes en el municipio?
Evidenciar como las mujeres rurales
construyen territorio, en el
marco del posacuerdo, en el
municipio de Chaparral, Tolima.
Educación ¿cómo era el acceso a la educación de las mujeres durante el conflicto armado?
Económico Capital ¿Cómo fue la economía durante el conflicto?