• No se han encontrado resultados

Construcción y transformación de las Representaciones sociales del colombiano

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2017

Share "Construcción y transformación de las Representaciones sociales del colombiano"

Copied!
125
0
0

Texto completo

(1)

Construcción y transformación de las Representaciones sociales del

colombiano

Karen Zúñiga

Asesor

César Andrés Ospina Mesa

Pontificia Universidad Javeriana

Facultad de Comunicación y Lenguaje

Licenciatura en Lenguas Modernas

Bogotá

(2)

Construcción y transformación de las Representaciones sociales del

colombiano

Karen Zúñiga

Pontificia Universidad Javeriana

Facultad de Comunicación y Lenguaje

Licenciatura en Lenguas Modernas

Bogotá

(3)
(4)

A mi familia y mis amigas más cercanas Que no fallaron en acompañarme y apoyarme Durante el proceso del presente trabajo de grado.

(5)

Tabla de contenido

RESUMEN ... 8

1. INTRODUCCIÓN ... 9

2. Objetivos ... 12

2.1 Objetivo General ... 12

2.2 Objetivos específicos... 12

3. ESTADO DEL ARTE ... 12

4. CONSTRUCTOS TEÓRICOS. ... 22

4.1 Identidad. ... 22

4.2 Representaciones sociales ... 27

4.2.1 Exotismo ... 32

4.2.2. Exotismo y Erotismo ... 37

4.3. El Buen Trabajador ... 39

5. CONSTRUCTOS METODOLÓGICOS ... 43

5.1 Descripción de la muestra ... 44

5.2 Procedimiento ... 45

5.3 Entrevistas ... 46

6. RESULTADOS ... 47

6.1 Grupo 1 (G1E): Extranjeros que viven en Bogotá... 47

6.2 Grupo 2 (G2C): Colombianos que no han vivido en el exterior. ... 53

6.3 Grupo 3 (G3CE): Colombianos que han vivido en el exterior... 59

7. CONCLUSIONES ... 65

(6)

ANEXOS... 75

Anexo 1: Protocolo de entrevista. ... 75

Anexo 2: G1E: Extranjeros que viven en Bogotá. ... 76

Anexo 3: G2C: Colombianos que no han vivido en el exterior. ... 88

(7)

RESUMEN

El presente trabajo de investigación se propone analizar la construcción y transformación de las representaciones sociales (RS) sobre el colombiano y la manera como incide en la configuración identitaria de este último desde los referentes extranjeros. Por medio de entrevistas semiestructuradas realizadas a cuatro extranjeros habitantes de Bogotá y a seis colombianos estudiantes de Lenguas Modernas de la Pontificia Universidad Colombiana, la investigación encuentra que las representaciones sociales se configuran gracias a discursos

que tienen como elementos principales las figuras del ‘exotismo’ y ‘el buen trabajador’ como

modos de ver y verse en la identidad del colombiano, y en la que los medios masivos de comunicación ejercen una fuerte influencia.

Descriptores: Representaciones sociales, Exotismo, ‘Buen Trabajador’, Constitución de

Identidad.

This study aims at analyzing the construction and transformation of the social representations (RS) appointed by foreign references about people from Colombia. It also aims at describing

the way these representations make an impact on the configuration of Colombians’ identity.

By using semistructured interviews conducted to four foreigners living in Bogota and six students of the Javeriana university, this present study found that the social representations

are developed through discourses related to the principle figures of ‘exoticism’ and ‘the good worker’ in the way people perceive and are perceived as part of the Colombian identity and

in which, the massive media influences this configuration significantly.

(8)

1. INTRODUCCIÓN

El pueblo colombiano se encuentra, como muchos otros, en la búsqueda constante de una identidad propia. Dicha identidad se ha forjado a lo largo de los años, pero, además, se encuentra en continuo proceso de construcción, involucra diferentes tradiciones, rituales, vivencias u otros aspectos importantes del sujeto inmerso en la sociedad y recoge las diferencias existentes entre una comunidad y otra. Son estas diferencias precisamente las que dejan entrever la diversidad identitaria que se ha establecido mundialmente. Así mismo, los procesos de globalización, que son también históricos, juegan un papel importante en tanto que marcan esas diferencias mencionadas ya que al encontrarse unas con otras, las identidades necesitan distinguirse para lograr sobrevivir y no desaparecer o fundirse en una sola.

Se enlistan por lo tanto, una serie de características y diferencias entre un ‘nosotros’ y un ‘ellos’. De éstas nacen un sinfín de imaginarios sobre una sociedad que son, en realidad, representaciones sociales, ya que expresan creencias u opiniones entre los ya mencionados

‘ellos’ y ‘nosotros’. Algunas de estas creencias son por ejemplo, que a los colombianos se les tilde de ser narcotraficantes; los estadounidenses de ser capitalistas; los chinos de ser copiadores, de no crear sus propios productos originalmente; los franceses de ser sucios y de tener un olor considerado como no agradable, etc. De igual manera, las representaciones sociales pueden ser a su vez, negativas o positivas y, al parecer, hacen parte de la constitución de identidad en una comunidad.

(9)

‘nosotros’ y de ‘ellos’. Es decir, aquellos sobre quienes se han construido dichas representaciones, intentan cambiar el carácter negativo de las mismas; y aquellos que han construido las representaciones buscan de igual manera, conocer un poco más sobre las mismas. Esto último, se hace por medio del uso, por ejemplo, de las nuevas tecnologías de la información como la internet logrando un acercamiento con el ‘otro’, aunque sea de manera temporal.

Ahora bien, según lo anterior, se cree que existe una representación negativa de los colombianos creada o influenciada por los medios de comunicación, la publicidad, el cine, entre otros, en el imaginario de los extranjeros. Esto podría ser el resultado de una falta de información o de interés de éste último. También se cree que, a pesar de esto, dichas representaciones sociales negativas han pasado por un proceso de transformación, en el cual se han reemplazado por representaciones positivas, podría decirse, gracias al acercamiento del extranjero con el colombiano al visitar el país. Pero, ¿cómo se construyen las representaciones sociales acerca del colombiano? Y no sólo eso, ¿cuáles son las representaciones sociales de estos extranjeros antes de recorrer el país? Y ¿cuáles son, cuando se van?

Además, ¿Qué tanto quiere participar el colombiano en la transformación de las representaciones sociales negativas? Esto porque se cree que en realidad el colombiano busca contribuir con la transformación de dichas representaciones por unas de carácter más positivo, por medio de convencer al extranjero de que visite el país, se relacione con la gente y tenga una experiencia más cercana a él, con el fin de mostrarle y persuadirle de que ser colombiano no es solamente ‘eso negativo’ que se cree.

(10)

transformación? En este punto, es igualmente importante encontrar la manera como inciden las representaciones sociales en la formación de la identidad del colombiano.

Esta investigación y las preguntas que se busca abordar, nacen del deseo de esclarecer dudas sobre experiencias personales en las que el discurso de representaciones sociales negativas del colombiano era inexistente, pero que surgieron en el momento de vivir en otro país. Había un desconocimiento de que dichas representaciones existieran, lo que generó un fuerte impacto en la identidad propia por ser colombiana. Lo que se pensó encontrar fue, entonces, una identidad colombiana construida por los ‘otros’ a través de las representaciones sociales, lo que llevó a un cuestionamiento de lo que significaba ser colombiano.

Se vive, por lo tanto, una pérdida de identidad y crece la duda sobre qué significa ser colombiano a causa del choque al momento del encuentro de esa identidad postulada por el extranjero, y las representaciones sociales existentes sobre el colombiano. Sin embargo, surge el deseo de mostrarle a éste último lo que se cree son las equivocaciones formuladas por él mismo sobre una identidad colombiana y, también, de participar en una transformación de dichas representaciones.

Existe un deseo de mostrar la parte positiva de la identidad colombiana permitiendo así el cambio de las representaciones negativas por las positivas. Deseo que se creía ser al principio individual, pero que con el tiempo se vio también como un deseo por parte de la comunidad colombiana que se encontraba tanto fuera, como dentro del país.

(11)

2. Objetivos

El interrogante que se busca resolver y orientar la investigación es ¿cómo se configuran y se transforman las representaciones sociales del colombiano en el discurso del extranjero? Para lo que se planteó un objetivo general y otros objetivos específicos con el ánimo de ser desarrollados en la presente indagación.

2.1 Objetivo General

Analizar la configuración y la transformación de las representaciones sociales del colombiano.

2.2 Objetivos específicos

a. Identificar las representaciones sociales de los extranjeros sobre el colombiano. b. Analizar la transformación de dichas representaciones.

c. Examinar las representaciones sociales de exotismo que el extranjero tiene sobre el colombiano.

d. Revisar las representaciones sociales del ‘buen trabajador’ que el extranjero tiene sobre el colombiano.

e. Esclarecer la constitución de identidad del colombiano como resultado de la exclusión, y a través de las representaciones sociales.

3. ESTADO DEL ARTE

(12)

presente objeto de estudio desde diferentes perspectivas, estas se presentan de acuerdo con el nivel de relevancia para el presente proyecto.

La primera investigación es realizada por Leandro Peñaranda, titulada ‘De ‘Marihuaneros’ a ‘Mafiosos’: transformaciones en los discursos de la prensa colombiana de los años sesenta y setenta sobre el ‘problema de la droga’. Articulo investigativo recopilado en la revista Signo

y Pensamiento, volumen 29, número 57 del 7 de Enero del 2010. Tesis de grado, universidad de la Sabana, Bogotá, Colombia.

Este trabajo, preocupado por cómo los problemas relacionados con las drogas psicoactivas sirven de constructores socioculturales y discursivos y cómo los medios de comunicación desempeñan un papel importante como transmisor de información y como creadores de realidades simbólicas, analiza las continuidades y transformaciones en el lapso de los años sesenta y setenta de las representaciones de la prensa sobre los fenómenos de la producción, tráfico y consumo de drogas ilícitas. Expresa entonces, cómo el tema de la producción de drogas pasó de ser un vicio y un crimen de nivel nacional al margen de la sociedad, hasta cuando comienza a considerarse como un asunto de seguridad nacional con intervención militar. Así mismo expresa cómo además la lectura de ‘nosotros/ellos’ permaneció en la

construcción de representaciones acerca de los actores relacionados con este tema. Parten de la premisa de que la construcción periodística de problemas sociales en general, es el resultado de la intersección mediada entre discursos hegemónicos y valores-noticia. Así que las representaciones periodísticas de la realidad dan preferencia a ciertas visiones de mundo y determinadas lecturas sobre los problemas sociales.

La ruta metodológica utilizada para esta investigación fue el Análisis Crítico del Discurso, concretamente desde la perspectiva propuesta por Schroder que se interesa por ‘los ‘lentes’ a

(13)

discurso, más que en elementos específicamente lingüísticos incorporando así el contexto histórico en la interpretación de los discursos y los textos. Los diarios objeto de estudio son

‘El Colombiano’, ‘El Espectador’, ‘El Heraldo’, ‘El País’ y ‘El Tiempo’.

La investigación concluye que en la prensa escrita colombiana, durante los años ochenta, se consolida la representación de la producción y tráfico de drogas como un problema de seguridad nacional. Esta es la categoría central con la que se define el problema de la droga. Además, que aunque se encuentran variaciones en los marcos interpretativos en el discurso periodístico permanece, para representar los fenómenos relacionados con las drogas ilícitas, la continua apelación de nosotros/ellos. Se encuentra la continuidad de los malos entre los

‘marihuaneros’ y los ‘mafiosos’.

Esta investigación devela la vinculación entre los medios de comunicación, más específicamente la prensa escrita, y la construcción de realidad social. Explica cómo los medios de comunicación influyen en la forma de pensar sobre objetos sociales -drogas ilícitas- de sus lectores y las visiones que éstos tienen sobre temas sociales y sus actores. Además, estudia las continuidades y transformaciones de las representaciones creadas por la misma prensa. Este trabajo infunde una base que permite abordar específicamente el tema de la construcción y la transformación de las representaciones sociales y darle una mirada a éstas en un objeto social específico durante un espacio de tiempo específico. La presente investigación estudiará fenómenos parecidos pero se instaurará en el tiempo presente y con

otros objetos sociales extra al de la representación social de ‘narcotraficantes colombianos’

existente.

El segundo texto es un Estudio de Caso derivado de un proyecto de investigación titulado

(14)

En éste, se analizan las prácticas discursivas y las representaciones sociales que sobre la política de atención a la población desplazada construyen los actores implicados. Jaramillo afirma que se deben considerar los logros, coberturas e intencionalidades de la política pública ya que éstos no solo son una necesidad sino una condición esencial para entender las dimensiones de restablecimiento de derechos. Por lo tanto, se propone identificar las representaciones sociales y los discursos que construyen sobre el restablecimiento de los derechos de los actores implicados en dicha política. La investigación se realizó en cuatro Unidades de Atención y Orientación (UAO) de la capital, en escenarios donde existe una concentración alta de desplazados.

Para su ruta metodológica, se realizaron entrevistas semi-estructuradas y observaciones de campo en horarios de atención al público en las UAO y en reuniones internas de funcionarios. Para el análisis e interpretación de datos se utilizó el Análisis Crítico del Discurso de diferentes autores a lo largo del artículo y para la Teoría Fundamentada se utilizó

la estrategia de ‘codificación teórica de datos’ que tiene en cuenta las palabras y frases empleadas por los entrevistados que representan situaciones, relaciones o posturas discursivas sobre un tema (Strauss y Corbin 2002; Vasilichis 2003).

(15)

Este texto permite dar cuenta de la importancia de las representaciones sociales y de los discursos ligados a éstas en la toma de decisiones o construcción de proyectos de orden social y su repercusión en los actores afiliados al tema. Es interesante ver una investigación en la que las representaciones ya existentes afectan medidas finales en políticas del distrito. Cabe preguntarse si una re-significación de dichas representaciones y el cambio del discurso seguirían afectando las decisiones finales que servirían de ventaja o desventaja a los actores implicados que en este caso son los desplazados.

La siguiente investigación es la tesis de grado titulada ‘Representaciones sociales, prácticas y

significados en las relaciones de vínculo en tres hombres y una mujer con sus mascotas en la

ciudad de Bogotá’ realizada por María Andrea Bonilla de la facultad de psicología de la

Pontificia Universidad Javeriana en el año 2008.

Este trabajo de grado indaga y analiza la construcción de las representaciones sociales, describe prácticas y devela significados que emergen y están presentes en la relación vincular entre los seres humanos y sus mascotas; más específicamente, entre tres hombres y una mujer y sus mascotas en Bogotá. Analiza el conocimiento cotidiano que elaboran los propietarios de las mascotas y de su realidad a partir de imágenes, opiniones y actitudes de los mismos. Así como también, se analiza la elaboración de la relación entre mascota-propietario con relación al género, la orientación sexual y las posiciones socioeconómicas de otros propietarios de mascotas. Se tienen en cuenta pensamientos, sentimientos y emociones en relación con las experiencias de los propietarios. De igual manera, se derivan prácticas de las representaciones sociales y de los significados que, según los autores, sustentan la relación y el vínculo propietario-mascota.

(16)

ven el concepto de fenomenología como el método que se basa en el análisis de las experiencias humanas a través de descripciones detalladas que dan los sujetos estudiados. El instrumento utilizado fue entrevistas, concepto desarrollado desde la perspectiva de Luis

Enrrique Alonso (1994) como un ‘constructo comunicativo y no un simple registro de

discursos que hablan al sujeto’; mediante la cual se esclarecieron las representaciones sociales, practicas y significados que construyen los propietarios.

En cuanto a los resultados, el estudio revela que los propietarios tienen representaciones sociales definidas sobre las mascotas como por ejemplo funciones, interacción, sociabilidad, y características de las mismas; prácticas específicas entre la relación propietario-mascota referidas al cuidado, horarios establecidos, etc.; y significados de la misma vinculación. Afirman que la relación vincular entre seres humanos y mascotas se establece claramente en la cotidianidad pues las mascotas se vuelven o son parte de su realidad y naturalizan el hecho de compartir la vida con un animal.

Andrés Echeverría realiza un trabajo nombrado ‘Representaciones sociales de las drogas de

jóvenes urbano populares en proceso de rehabilitación en comunidad terapéutica’. Tesis de

pregrado en psicología de la Universidad de Chile, en la ciudad de Santiago de Chile, octubre 2004.

Esta investigación rescata, analiza y comprende las Representaciones Sociales construidas por jóvenes usuarios de droga dentro de un programa de rehabilitación por el uso y consumo de las mismas. Jóvenes que son denominados urbano populares ya que son ‘jóvenes

(17)

Se aborda la conceptualización de las Representaciones sociales específicamente en el marco de la psicología social cultural, explorando su construcción desde el análisis de las experiencias cercanas y de vida cotidiana de los jóvenes urbano-populares estando inmersos en un espacio de intervención institucional. Se tiene en cuenta además la construcción de identidad de estos jóvenes a partir de los significados dados a dichas representaciones sociales.

Es una investigación cualitativa, con entrevistas semi-estructuradas como modo de aproximación al objeto social de estudio. Es un estudio exploratorio descriptivo de jóvenes entre los 12 y 18 años dentro de un programa de rehabilitación en la Comunidad Terapéutica

Ambulatoria ‘Los Morros’.

Los resultados fueron organizados en diferentes categorías (Información, actitudes y campo representacional) constituyendo las base para la construcción de los núcleos figurativos. En la

categoría de ‘información’ se identificaron y distinguieron conceptos y definiciones del objeto estudiado -‘la droga’- subdividiendo la categoría entre características físicas, efectos, precios, procedimiento de consumo; describiendo así, las RS de los jóvenes; en la categoría

de ‘Actitud’ se describen los sentimientos de los jóvenes; y en la categoría de ‘campo representacional’ se estudiaron los significados dados al objeto estudiado: las motivaciones, las dinámicas de consumo y el tratamiento al que se pertenece. A partir de esto crean dos núcleos configurativos ordenando y aglutinando el conocimiento e imágenes en el discurso de los jóvenes acerca de la droga (como sustancia única y como concepto que aglutina diversidad de sustancias.)

(18)

se acerca al tema de investigación aquí por resolver y enseña una conceptualización y acercamiento a las RS que seguramente servirán durante el trabajo teórico de la presente.

Liu li, escribe un artículo titulado ‘Tener o ser: hacia las representaciones sociales de la

calidad de vida en China’ en mayo del año 2008 para la revista comunidad y psicología social aplicada, número 18; en el cual propone explorar las representaciones sociales de la calidad de vida en el contexto socio-cultural chino.

En este estudio, se hace una distinción ente ‘indicadores sociales’ e ‘indicadores subjetivos’

de varios autores. Aunque afirma que hay varias teorías de cada uno por separado, es en la teoría de la unificación de estos dos que se pueden estudiar temas como la calidad de vida de una persona. De esta manera, se puede hacer un análisis de los aspectos individuales y sociales de la vida humana y determinar en realidad, una calidad de vida. Ya que este estudio analiza los bienes materiales de una persona como parte de dicha calidad, se afirma que el sujeto no se puede separar del objeto y que estos tienen una relación estrecha tanto el uno con el otro, como con la sociedad. Por otro lado, se hace referencia a la visión de Moscovici de representaciones sociales y aspectos que están directamente ligados a éstas como el sentido

común y el ‘thema’.

Es un estudio cualitativo en el que se recolectó la información de 16 entrevistas semi-estructurales individuales realizadas a personas en el país de China durante el año de 1999. El propósito de las preguntas era identificar aspectos claves relacionados con la calidad de vida. Se hicieron, así mismo, preguntas extra según se desarrollaba la conversación y se utilizó un programa de computador llamado QRS-NUDIST para la asistencia del análisis.

El estudio demostró que las representaciones sociales de calidad de vida están profundamente relacionadas con la memoria colectiva de la sociedad china, y están generadas y organizadas

(19)

instrumentaliza objetos como recursos que son poseídos y consumidos pero que además, son objetos que tienen un significado simbólico, no son simplemente cosas materiales. Esto está manifestado en la posesión de dinero, comida, techo y carro. Así mismo, la representación social de ‘ser’ prioriza la relación autentica entre el sujeto y objeto; manifestado en formas de arraigo, conexión, participación y libertad. Esto genera un sentido de pertenencia, compromiso, dirección y propósito e involucra el establecimiento y continuidad de la unión entre el sujeto y el mundo exterior.

Este estudio se interesa de igual manera por la construcción de representaciones sociales sobre el objeto social de calidad de vida de la comunidad china. Utiliza las nociones postuladas por Moscovici de representación social y de sentido común, que son de igual interés para el presente trabajo y podría por lo tanto, servir como guía del mismo. Es otro ejemplo de la variedad de estudios que se encuentran y que son realizados en cuanto al tema de representaciones sociales de los diferentes objetos sociales de interés, en este caso, no es un tema dirigido a Latinoamérica sino que involucra actores de una sociedad asiática, tema que puede servir a modo de comparación de investigaciones referente a las representaciones sociales.

La última tesis de grado a mencionar es trabajada por Jennifer Lira Espinosa y se titula

‘Representaciones del desnudo erótico femenino en la película mexicana Demasiado amor’

tesis de pregrado para la Universidad de las Américas Puebla en Cholula, Puebla, México, realizada en octubre del año 2003. El objetivo de este trabajo de grado es describir las representaciones del desnudo erótico de un personaje específico en el largometraje

‘demasiado amor’.

(20)

del erotismo que lleva a un repaso del desnudo erótico y finalmente, se explican tres estudios de las ciencias de la comunicación a saber, las representaciones trabajado, el análisis de contenido y el análisis del discurso. Se refiere a la ciencia de la comunicación ya que involucra los medios de comunicación que son, para la autora, importantes en estudios culturales ya que analizan las costumbres y el lenguaje.

Es un estudio descriptivo en el cual se utiliza como estrategia de estudio la teoría de las representaciones el cual revisa cada escena de la película, presentando gran atención a la narración y a tres categorías que se crearon a partir de dicha teoría: contexto (contexto de la película), texto (la narración y lenguaje usado en la película) y sentido (las diferentes visiones que tienen tanto los personajes como los creadores de la película). Estas categorías se subdividieron en otras categorías con los temas relevantes para el largometraje.

Las conclusiones del trabajo encuentran que el desnudo erótico femenino del personaje estudiado en el largometraje es visto con naturalidad en un principio, pero es castigado al final de la película por parte de los personajes. Esto le lleva a pensar al autor que aunque el cine ha evolucionado y existe una mayor libertad de expresión en cuanto a temas como la violencia, la intimidad, etc., es todavía un tabú hablar de un contenido erótico y/o sexual ya que el referente latino se basa en la cultura católica que rechaza la sexualidad como placer. Por lo tanto, el largometraje es sancionado por la sociedad a causa del uso de temas como la seducción, el erotismo y la sexualidad. Esto por las ideologías planteadas por la sociedad, en este caso católica. Finalmente, concluye que en cuanto más se acerque en estos temas al estereotipo socialmente aceptado, mayor es la aceptación que tendrá, para este caso en particular, una película. Es decir que influye la ideología de una sociedad, las creencias y representaciones, en la aceptación de un producto involucrado con los medios masivos de comunicación.

(21)

para el presente trabajo ya que éste se acerca a las definiciones de erotismo, por medio del exotismo de la mujer. Además, se acerca también a la influencia de los medios de comunicación sobre un tema que hace parte de las creencias y opiniones de una sociedad. Es interesante que este estudio no solamente ve la relación medios de comunicación-representación, sino que también investiga la manera como el segundo puede afectar la aceptación o el éxito del primero.

4. CONSTRUCTOS TEÓRICOS.

En cuanto los constructos teóricos relevantes para la presente investigación, se tuvieron en cuenta conceptos sobre identidad desde los autores como Stuart Hall (2003), Judith Buttler (1997) y Manuel Castell (2005). En cuanto a las representaciones sociales, Moscovici (2003) y Umaña (2002) aunque se analizó específicamente las figuras de ‘exotismo’ trabajada por

Tzvetan Todorov (1991; 2002) y de ‘buen trabajador’ analizada por Zygmunt Bauman (2000). Con estos conceptos, se espera tener un mejor entendimiento del trabajo propuesto, llevar un análisis y encontrar conclusiones pertinentes con la idea de la transformación positiva de las Representaciones Sociales y la constitución de identidad a través de éstas, de los colombianos.

4.1 Identidad.

El concepto de identidad es uno que ha sido discutido por diferentes autores en diferentes áreas del conocimiento. Stuart Hall hace un pequeño recuento sobre la formación de este concepto, menciona algunos autores que lo han trabajado y da, de igual manera su propia definición sobre el tema. Afirma que Althusser, por ejemplo discute que el sujeto debe ser interpelado para constituirse en tanto que individuo dentro de un discurso. Además, Althusser y Foucault (Hall, 2003) categorizan al sujeto como ‘producido como un efecto a través y dentro del discurso, en el interior de formaciones discursivas específicas y no tiene existencia y, sin duda, ninguna continuidad o identidad trascendental de una posición subjetiva a otra’

(22)

relaciones de poder que impregnan el reino social a la vez que es constitutiva de ellas’. Hall escribe también sobre la teoría de Buttler que será mencionada más delante.

Stuart Hall define las identidades como el ‘punto de encuentro, el punto de sutura entre, por un lado, los discursos y prácticas que intentan ‘interpelarnos’, hablarnos o ponernos en

nuestro lugar como sujetos sociales de discursos particulares y, por otro, los procesos que

producen subjetividades, que nos construyen como sujetos susceptibles de ‘decirse’. De tal

modo, las identidades son puntos de adhesión temporaria a las posiciones subjetivas que nos construyen las prácticas discursivas. Resultado de un encadenamiento exitoso del sujeto con el flujo del discurso. Las identidades son, por así decirlo, las posiciones que el sujeto está obligado a tomar, a la vez que siempre ‘sabe’ que son representaciones, que la representación

siempre se construye a través de una ‘falta’, una división, desde el lugar del Otro, y por eso nunca puede ser adecuada, idéntica, a los procesos subjetivos investidos en ellas.’ (Hall, 2003: 20)

Analizando la definición que da Hall sobre Identidad, podemos separarla en varios puntos que vale la pena discutir. Para empezar, Hall se refiere a los discursos y las prácticas que hacen parte de esta constitución de identidades y, además, a los procesos de subjetivación que constituyen al sujeto, como sujeto ‘susceptible de decirse’. No es por lo tanto, solamente el discurso el encargado de formar al sujeto, sino también las prácticas sociales en las que éste está inmerso. Es también gracias a los procesos de subjetivación en la vida de un sujeto donde dichas formaciones de identidad se producen. Es una mezcla valiosa de experiencias y vivencias en las cuales el lenguaje juega un papel esencial pues es por medio de éste que realizamos una construcción social y por el cual, nos relacionamos con los otros, y con el mundo. El lenguaje es creación y expresión del mundo en el que vivimos. Le damos un significado a éste y lo construimos usando el lenguaje. Es más que un simple instrumento de comunicación.

(23)

que ‘ya que las identidades se construyen dentro del discurso y no fuera de él, debemos

considerarlas producidas en ámbitos históricos e institucionales específicos en el interior de formaciones y prácticas especificas, mediante estrategias enunciativas especificas.’ (Hall, 2003:18)

Butler (1997), en su construcción de identidad sigue entre otros, a tres autores y sus teorías:

(1) Lacan y el orden simbólico ‘el lenguaje es una estructura que está ya ahí, y que va a ser determinante en la producción de la subjetividad’ (ibíd., p. 11); (2) el acto performativo de Austin y; (3) la ‘interpelación’ de Althusser. Por lo tanto, para Butler el sujeto habla y no existe el habla sin sujeto. Éste es traído a la existencia social por medio de un llamado inaugural, el nombre que nos constituye socialmente pero que, y aquí revisa la teoría de Althusser, esa constitución social se da sin que nos demos cuenta y por lo tanto no es

necesario que ‘el sujeto se ‘gire’ para poder ser constituido en tanto que sujeto, y el discurso que inaugura al sujeto no necesita en absoluto tomar la forma de una voz’. Continua ‘(…) la

interpelación debe disociarse de la figura de la voz para convertirse en instrumento y

mecanismo de discursos cuya eficacia no se puede reducir al momento de la enunciación.’

(ibíd., p. 60)

Sin embargo, el sujeto no ejerce un poder soberano sobre aquello que dice ya que los

enunciados performativos son ‘invocaciones o citaciones ritualizadas’ y guardados en la

memoria para ser reutilizados por el sujeto mismo pero quizás, con un sentido diferente. Hall

está de acuerdo con esto al decir que los discursos ‘no involucra un origen en un pasado

histórico con el que continua en correspondencia.’ (Hall, 2003) Estos enunciados, continuando con Butler, son además, prácticas de autoridades manteniendo así, al sujeto en cierto tipo de sujeción pero que al mismo tiempo, afirma, son un espacio de resistencia y confrontación sobretodo política en el interior de los discursos dominantes.

(24)

(proveniente de la parte cultural, impuesta) que se da, según la autora como un pre-discurso. Es decir, antes que el individuo se forme y que se da una continuación gracias a unas normas planteadas por el lenguaje. Su trabajo es, por lo tanto, uno que se debe leer cuidadosamente y que aquí no se explicará en profundidad ya que el objetivo del presente trabajo es investigar sobre las representaciones sociales y cómo éstas influyen en la formación de identidad. Por tal motivo, una pequeña revisión de su definición se hace para tener mayor claridad sobre el tema, sobre la vulnerabilidad lingüística que tenemos como individuos formados en el lenguaje y en una sociedad y para sobretodo, acoger su visión de mirada al ‘otro’ que se revisará a continuación.

Otro punto valioso a revisar, continuando con la definición previamente citada de Hall es, según el mismo autor, que las identidades ‘emergen en el juego de modalidades especificas de poder, son más un producto de la marcación de la diferencia y la exclusión que signo de

una identidad idéntica y naturalmente constituida (…) el significado positivo de cualquier término y por ende su identidad, sólo puede construirse a través de la relación del ‘Otro’, la relación con lo que él no es, con lo que justamente le falta (…) las identidades funcionan

como puntos de identificación y de adhesión sólo debido a su capacidad de excluir, de omitir,

de dejar ‘afuera’.Su margen es ‘algo más’ (…) la unidad interna del término no es una forma natural sino construida de cierre.’ (Hall, 2003; 1997). Entramos entonces a discutir sobre la

mirada del ‘otro’ y la necesidad existente de éste, para crear el ‘nosotros’.

Hall y Butler afirman que es al margen de la exclusión, de identificar lo que no se es, de lo

que no se tiene en relación con el ‘otro’ cuando se construye identidad. Más específicamente,

Buttler afirma entonces que ‘todas las identidades actúan por medio de la exclusión, a través de la construcción discursiva de un afuera constitutivo y la construcción de sujetos abyectos

y marginados, al margen de lo simbólico, representable (…) que luego retorna para

transformar las exclusiones prematuramente llamadas identidad’.(Hall, 2003:35)

(25)

afirmando que las identidades son relacionales y que por lo tanto, se producen ‘a través de la diferencia y no al margen de ella’ utilizando las palabras de Hall. Existe, por lo tanto, una

marcación y diferenciación de un ‘nosotros’ y de unos ‘otros’ pues la construcción de

identidad es posible cuando se crea la distinción entre ‘un orden interioridad-pertenencia y uno de exterioridad-exclusión.’ Son procesos constitutivos, que se necesitan el uno al otro y

que trabajan al tiempo para constituir lo denominado como identidades.

Por otro lado, Manuel Castells (2005) ha construido de igual manera, una definición de identidad reuniendo los contenidos anteriormente mencionados pero para el caso especial de las sociedades red, tema en el que su estudio se enfoca. Para él, la identidad es un proceso en el que el sujeto construye sentido. Este sentido está formado de varios fragmentos, de diferentes disciplinas y sociedades sólo que los actores lo procesan y reorganizan según su propio marco espacial y temporal. Agrega que aunque cree que pueda haber ‘una pluralidad

de identidades’ es en la tensión y contradicción de la auto-representación y de la representación social que éstas se constituyen. Así que ya que se construye una fuente de sentido para el actor, éste lo hace a modo de individualización.

Por otro lado, afirma que es necesario que los actores interioricen y construyan sentido de dicha interiorización para que las identidades puedan originarse en las instituciones dominantes. Es decir que afirma que de igual manera, que las identidades se construyen dentro del contexto de relaciones de poder y por esta razón propone tres formas y orígenes de

la constitución de identidad: ‘(1) Identidad Legitimadora que es introducida por las

instituciones dominantes de la sociedad para extender y racionalizar su dominación frente a los actores sociales; (2) la Identidad de Resistencia que es generada por actores que se encuentran en posiciones o condiciones devaluadas o estigmatizadas por la lógica de la dominación, por lo que construyen trincheras de resistencia y supervivencia basándose en principios diferentes u opuestos a los que impregnan las instituciones de la sociedad y; (3) la Identidad proyecto que se refiere a cuando los actores basándose en los materiales culturales de que disponen, construyen una nueva identidad que redefine su posición en la sociedad, y

(26)

Castells cita a Touraine para explicar el deseo del sujeto de ser individuo, de crear esa historia personal y otorgarle sentido a la experiencia individual. Éste individuo, es además sujeto al mezclarse con las comunidades y con el mercado. Es por esto que la construcción de identidad es un proyecto de una vida diferente, quizás basado en una identidad oprimida, pero que se expande hacia la transformación de la sociedad como la prolongación de este proyecto de identidad.

Se utiliza por lo tanto, para el presente trabajo la definición de identidades de Hall, Butler y Castells en la que se entiende por la misma, el punto de encuentro y de adhesión de los discursos y las prácticas sociales que gobiernan al sujeto mientras éste está inmerso en procesos de subjetividad. Donde, la exclusión del ‘otro’, la falta de eso que no se tiene es

necesaria y trabaja junto al proceso de constitución de identidad. También se utiliza la noción de identidad proyecto ya que y como se postula en una de las hipótesis del presente trabajo, el colombiano participa activamente en la transformación de las representaciones sociales mostrándose como un ser apasionado, alegre y exótico en su cultura misma, y por lo tanto intenta reformular su propia posición en la sociedad y además, intenta reconstruir la estructura social que al parecer es dañina, buscándole un nuevo sentido a lo que significa ser colombiano y lo que esto implica dentro y fuera del país.

4.2 Representaciones sociales

(27)

El tema de las Representaciones sociales (RS) ha sido uno ampliamente discutido en campos como el de la psicología, la sociología, la antropología y la lingüística. Autores como Serge Moscovici y Denise Jodelet (Jaramillo, 2007:205) son quizá los más célebres y de los primeros en discutir dicho tema. Éstos, afirman que las representaciones sociales son

‘modelos organizados y jerarquizados de conocimiento colectivo y compartido expresados en juicios, opiniones, creencias, saberes y actitudes’ que son materializados por sujetos inmersos

en diferentes interacciones y prácticas. Añaden que en las representaciones sociales existen los componentes cognitivo, encargado de estabilizar y consolidar la representación y; social, encargado de comunicar, producir y reproducir las identidades colectivas. Éstas tienen también dos procesos de estructuración conocidas como objetivación y anclaje donde un conocimiento abstracto se vuelve concreto y donde luego, ese conocimiento se clasifica y nombra naturalizando así el mismo.

Las RS son instituciones que los sujetos comparten y que ya existen antes de que los mismos accedan a ellas. De tal manera, la formación de nuevas representaciones se da a partir de las ya existentes o contra ellas. Cuando se estudian las RS, no solo se estudia su origen como primera modalidad, sino también la transformación del conocimiento y por lo tanto, el conflicto y la tensión son primordiales para formarlas. Además, según Moscovici (2003:133-135; 145), la comunicación es el proceso por el cual las RS deben ser estudiadas pues es a

partir de ésta o de los ‘procesos de influencia’ que se produce la negociación o el cambio de significado. Estudiar las RS es estudiar el lenguaje y la comunicación: las representaciones no sólo se constituyen en el proceso de comunicación sino que además, es por medio del lenguaje que éstas se expresan. Las RS no son por lo tanto, estáticas sino que más bien se basan en una ciencia, en relación con un objeto social y la trasformación de dicho objeto.

Umaña (2002), en su artículo sobre las representaciones sociales explica su punto de vista sobre el tema. Punto de vista que para fines del presente trabajo parece importante y pertinente al estudio de las RS de los colombianos. Ella afirma que ‘Las representaciones

(28)

orientación actitudinal positiva o negativa. Se constituyen a su vez como sistemas de códigos valores, lógicas clasificatorias, principios interpretativos y orientadores de las practicas, que definen la llamada conciencia colectiva, la cual se rige con fuerza normativa en tanto que instituye los limites y las posibilidades de la forma en que las mujeres y los hombres actúan

en el mundo’ (Umaña, 2002:11).Existe un tipo específico de conocimiento, ‘el conocimiento del sentido común’, que juega un papel muy importante en la formación de las RS, pues es en este conocimiento que surgen las explicaciones, las clasificaciones y evaluaciones que las personas buscan y hacen sobre los objetos sociales.

Así que las personas tienen una opinión o un punto de vista sobre un objeto social en particular, y ya que está vinculado a un grupo que al mismo tiempo elabora una realidad social, se generan visiones e interpretaciones compartidas sobre los acontecimientos y es por medio de la interacción y la comunicación que las personas comparten y reelaboran ese punto de vista. Por lo tanto, el lenguaje y el medio cultural en el que las personas hacen parte, tienen un papel importante en la forma en que éstos mismos, pertenecientes a un grupo específico, crean una identidad social.

Ahora bien, este ‘sentido común’ al que Umaña se refiere fue postulado también por Moscovici. Tema en el que el autor se interesó al comenzar su trabajo de investigación sobre las RS, pues según él mismo (Moscovici, 2003) en la época de auge del Marxismo se creía que el conocimiento científico era el conocimiento racional y ésta ideología quería difundir este conocimiento en el pensamiento común, dejando el conocimiento común de lado, pues

éste era irracional. Es entonces cuando se interesa sobre este tema y busca ‘rescatar el

pensamiento común’ pues según el autor, es por medio de éste que se puede desarrollar un conocimiento científico y que a la vez, la transmisión de este conocimiento científico al conocimiento popular podía transformar y enriquecer las ideas.

(29)

mutua de las explicaciones acerca del mundo. Está basado en la memoria colectiva, en el consenso y en la razón.

En la discusión entre Moscovici y Morková (2003) en la que se desea aclarar la génesis de la teoría de las RS y las similitudes y diferencias del concepto con otros también discutidos (como la actitud o el análisis del discurso), otros autores que se refieren al ‘sentido común’

son citados. Schütz por ejemplo, asegura que el sentido común está basado en la lista de conocimientos que la sociedad adopta y aprueba, ‘mientras que la ciencia parte de un corpus de datos, de reglas de procedimientos.’ (p. 132) La postura de Heider es semejante a la de Schütz afirmando que éste es la base del conocimiento científico. Sin embargo, estos autores siguen la creencia en la cual se piensa que el sentido común proviene de los sentidos, es decir, del conocimiento sensorial mientras que Moscovici enfoca su teoría en la interacción.

Por lo tanto, y ya que el conocimiento corriente está inmerso en la lengua y en la vida diaria, existe una relación directa entre las RS y el sentido común. Esto porque el pensamiento popular se adquiere a partir de la observación y la percepción y cuando los sujetos se

interesan por ‘cuestiones simbólicas y fabricadas’, lo que se tiene como resultado es una representación. Recordemos que las dos, además, están sumergidas en el lenguaje, que las RS están sumergidas en las palabras y el discurso es el que se encarga de difundirlas permitiendo su perpetuación. Es por esto que se puede estudiar las RS en la conversación como nivel interpersonal y también, en los medios masivos de comunicación. Son estos sistemas los que en realidad configuran las RS y permite que existan cambios en los contenidos de las mismas y en la manera como la gente habla y se refiere a ellas.

(30)

comunicación o la participación de los mismos en la ‘construcción y recostrucción’ de las

RS, es decir de la realidad, cita a Farr quien ha utilizado también las ideas de Moscovici,

afirmando que ‘Las representaciones están en los medios de comunicación tanto en la mente de las personas y es necesario interceptarlas, ejemplificarlas y analizarlas en ambos lugares

[…] Se trata de una teoría que confiere significación a los medios masivos de comunicación

y a sus contenidos. Las representaciones no sólo forman parte de la cognición sino también de la cultura (Farr, 2003: 160).’ (Molina, 2007: 130)

Los medios de Comunicación parecen tener un papel muy importante en cuanto a la constitución de identidad y la construcción de RS sobre diferentes aspectos alrededor del mundo. Leandro Peñaranda, en su estudio de la prensa escrita y el cambio del discurso usado en la misma sobre el tema de la droga en Colombia afirma que ‘más allá de limitarse a informar sobre ‘lo que pasa’, los medios de comunicación construyen, privilegian y difunden

categorías en sus definiciones de la realidad social’ (Peñaranda, 2010). Así que asegura que los medios de comunicación no solamente se encargan de decirle a los lectores sobre qué temas y actores se pude o se debe pensar y cuáles no, sino que además elaboran propuestas de lectura social.

El trabajo periodístico le da forma a la realidad por medio de textos concretos como las noticias, los reportajes y las entrevistas. Esos textos deben ser coherentes con las normas, valores y actitudes socialmente compartidos y es allí donde se produce la conexión entre los valores noticiables y los marcos interpretativos. En el proceso de construcción de los relatos informativos en sí mismos, se incorporan supuestos sobre lo que es la sociedad, los actores sociales y sus conflictos, dando como resultado una RS que aunque negativa o positiva, quizá influenciará en las decisiones que los sujetos sociales toman en cuanto a su experiencia y en

las opiniones que tienen sobre ‘su’ realidad y la realidad de los ‘otros’.

(31)

orientación positiva o negativa. Estas expresiones son además materializadas por los sujetos inmersos en una sociedad, a través de las diferentes interacciones y prácticas sociales que definen la conciencia colectiva y que a la vez, instituyen los límites y posibilidades de los individuos pertenecientes a la misma. Este conocimiento común es el conocimiento estructurado por la gente, rico culturalmente, basado en la memoria colectiva e inmerso en el lenguaje y vida diaria de las personas. Éstas últimas por lo tanto, crean un interés por un objeto en particular permitiendo así una representación que es difundida por el discurso y haciéndolas perpetuas en la sociedad.

Además, las RS son parte de la cultura y al parecer, están influenciadas por los medios de comunicación. Esto ya que, durante el proceso de construcción de la noticia, son necesarios hacer explícitos los supuestos sobre una sociedad pues se hace una crítica generalmente hacia

la exclusión de ‘ellos’ para tener una constitución de un ‘nosotros’. Por lo tanto, influencia en las decisiones y opiniones pertenecientes a una comunidad pues los medios masivos de comunicación tienen el privilegio de construir y definir categorías de la realidad social.

4.2.1 Exotismo

Una de las figuras dentro del marco de las RS es el exotismo. Éste es trabajado por Todorov (1991; 2002), quien se sumerge en el estudio del descubrimiento de América en el análisis del tema del extranjero, el choque de culturas y la cuestión del otro. Estudia los diferentes escritos de los españoles y de los indígenas (ya ‘civilizados’) producidos durante los siglos

XV y XVI y especialmente, utiliza la perspectiva semiótica para entender la manera como Cortés logra la legendaria conquista de doscientos hombres contra veinte mil en México. Para el interés del presente trabajo, Todorov hace un recuento sobre el exotismo y termina dando una definición del mismo que está además, alimentada por la definición de otros autores contemporáneos en el tema.

(32)

viajaron también a Turquía y China en busca de las maravillas descritas por autores de antaño, como el mismo Cristóbal Colón o Américo Vespucio. Estos mismos escribieron y describieron luego, lo que significaron esas lejanas tierras para ellos. Todorov (ibíd., p. 307), analiza los escritos de estos personajes y plantea una línea histórica de la definición de exotismo, sus inicios y lo que después significaría como consecuencia de legado de dichos autores. Estudia y utiliza varios de estos escritos para explicar su punto de vista y definir finalmente, el exotismo.

Empieza contándonos que es en esa época, hacia finales del siglo XVIII, en la que algunos autores de la Europa Occidental creían tener una cultura mucho más compleja y mucho más artificial que la de los demás, por lo que los habitantes de las lejanas tierras eran entonces, salvajes o personas no civilizadas. Explica, entonces, un exotismo característico de Europa generado a partir de los viajes de descubrimiento del siglo XVI y al que va a denominar

‘exotismo primitivista’, como además un exotismo primero. A este exotismo, pertenece la

figura del ‘buen salvaje’ al que manifiesta, se crea a partir de la visita de esos territorios nuevos y de los cuales se pueden proyectar nuevas imágenes y críticas. La consecuencia fue

entonces, ‘una identificación entre las costumbres de los ‘salvajes’ que ahí se observan y las

de nuestros propios ancestros’ (ibíd., p. 307).

Estos salvajes estaban más cerca a la naturaleza, y su forma de vida estaba infundada por la ausencia de propiedad privada, de jerarquías, de religión y otras características que los europeos poseían y que, a los ojos de escritores como Levy (ibíd., p. 310) dañaban la sociedad pues los europeos eran más artificiales, menos naturales y ya que los salvajes se asemejaban más a los primeros hombres, eran por lo tanto, superiores, menos artificiales. La descripción no sólo se refería a lo moral (generosos, desinteresados, etc.), sino también a lo físico del personaje (hombres altos, que vivían más de cien años). La exotización del ‘buen

salvaje’ era por lo tanto, una idealización, un sueño de una sociedad con esas características,

una utopía que contendría esas características exóticas primitivistas, convirtiendo al ‘buen salvaje’ en parte del pasado, de los ancestros y en parte del futuro, cómo se quiere llegar a

(33)

Más tarde, otro escritor, Chateaubriand cambia toda la perspectiva del ‘buen salvaje’ ya que

empieza su viaje siguiendo la idealización planteada por otros escritores, encontrándose con algo muy diferente. Este autor, sale en busca del hombre natural y se encuentra con otra realidad. Para él, los salvajes no eran mejores que, por lo menos, los franceses y empieza a escribir lo que Todorov describe como un ‘juicio más equilibrado’ (ibíd., p. 348). Afirma, también que este cambio sucede ya que se da un retorno al etnocentrismo, los autores anteriores querían lograr un universalismo, en el cual las sociedad podría ser más cercana y parecida a la del hombre natural, pero Chateaubriand discute sobre la superioridad de los franceses y el atraso de civilización de los salvajes, al haber acobijado a sus conquistadores pero no tanto, como para igualárseles.

Este cambio es el paso del interés por el sujeto, al objeto. Antes, se interesaban por los seres humanos, por cómo vivían, pensaban, actuaban pero se pasa a valorar más la vista, el espectáculo visual. El paisaje, los objetos, lo que se ve de la cultura es lo que llama ahora más la atención. Éste autor, por ejemplo, sale en busca de ruinas ancestrales y se encuentra con ruinas más bien modernas, no, en todo caso, ruinas más cercanas al hombre del principio. El interés se mueve, además, hacia el pasado. El interés reside en los pueblos anteriores, no en los que existen ahora y que están además, influenciados por la civilización. Se prefiere a los muertos, a su historia y se deja atrás el interés por los vivos y por el presente.

(34)

vuelven rutina, costumbre, algo natural de la vida, perdiendo el asombro y ese interés existente en la vida. Se añade entonces, la sensibilidad al exotismo, el asombro por todo aquello que rodea al ser humano y permite una vida llena de interés. Asombro que produce, además, un efecto en el sujeto, una impresión que no es en realidad la descripción real del país al que se visita sino una pequeña creación de ese país en el sujeto.

En cuanto a su experiencia, Loti describe que encuentra dificultad al comunicarse, al expresarse en este mundo idealizado, pero que esto es en realidad insignificante pues es en la incomprensión que se da la sorpresa: ‘el exotismo no es otra cosa que esta mezcla de seducción y de ignorancia, este renovar la sensación, gracias a lo extraño.’ (ibíd., p. 357).

Por lo tanto, y mencionando a otro autor que trabaja sobre el exotismo, Segalen, a quien Todorov cita frecuentemente en su escrito sobre el tema. Sigue sus escritos y su teoría para definir lo que es exotismo en sí para él. Definición que es pertinente para el trabajo presente al hablar de las representaciones sociales que existen sobre el colombiano siendo una de ellas el exotismo cultural colombiano. Así que dice ‘es exótico, propiamente dicho todo aquello que es exterior al sujeto observador’ (ibíd., p. 367). Es una estética de lo diverso, no se puede reducir a una sola cultura o a un solo país, tiene por lo tanto un sentido geográfico. Pero se valora una cultura definida, aquella que es exótica, gracias a la relación que existe entre ésta y el observador en la atracción de ciertos contenidos. Estos contenidos son opuestos unos a otros, he de allí el interés generado por los mismos.

De esta manera, implica una crítica o comparación entre ‘nosotros’ y ‘ellos’, crítica sobre

todo visual y que genera una idealización de un ser humano mejor, de una sociedad podríamos decir, perfecta. No es por lo tanto, una descripción de la realidad sino más bien, la postulación de una sociedad o de un ser humano ideal. En la definición de exotismo es esencial la lejanía, pues como dice el autor ‘a nadie se le ocurriría idealizar vecinos bien

conocidos. Los mejores candidatos al papel de ideal exótico son los pueblos y las culturas

(35)

características. Así que es también primordial el viaje pues es por medio de éste que se llega a tener contacto con aquello que es exótico. Es así como se generan las primeras impresiones de un sujeto hacia el objeto.

No es solamente generar experiencias exóticas, generar sensaciones y asombros para el interés hacia la vida sino captar un sujeto que percibe todo lo que es distinto a él, ese objeto distinto a lo que él es. Y ya que buscamos ese interés hacia la vida, y la vida es sentir, necesitamos intensificar las sensaciones que son creadas por la diferencia. Por lo tanto, es esa diferencia la que debe ser valorada. Lo ideal es, para vivir una experiencia exótica, preservar las diferencias existentes y no fusionarse completamente, o crear una ruptura con la otra cultura. ‘Hay que buscar la manera de preservarlas’ (ibíd., p. 324) ya que si no intentamos hacerlo, existe el riesgo de extinguir una de las dos partes. Cierra afirmando que por lo tanto,

‘para aprovechar la experiencia exótica, es preciso que los pueblos permanezcan tan alejados

como sea posible los unos de los otros’ (ibíd., p. 357). Es necesario diferenciar la experiencia exótica con la inmersión en una cultura extranjera, pues se corre el riesgo de vivir lo que vive el niño al momento de crecer, perder el absoluto asombro por lo que ve, acostumbrarse a ello,

hacerlo natural y como consecuencia, acabar con la experiencia exótica: ‘es preciso bloquear

el proceso habitual de asimilación (del otro) y de acomodo (de uno mismo), y mantener ese objeto como diferente del sujeto.’ (ibíd., p. 372-373)

Finalmente, Todorov hace una distinción de 10 viajeros - escritores de lo exótico para que el lector pueda identificarse con alguno de ellos. Estos son el asimilador, el aprovechado, el turista, el impresionista, el asimilado, el exota, el exiliado, el alegorista, el desengañado y el filósofo. Para el interés del presente trabajo, son pertinentes tres de estas categorías: el turista que se interesa por el país extranjero pero que es a su vez, un interés puramente superficial. Es donde podríamos considerar a Chateaubriand, un viajero con prisa, más interesado en los monumentos y en generar impresiones en si mismo que comprender a los seres humanos, al

(36)

transforman todos los rincones a su imagen’ (ibíd., p. 379), hacen que los habitantes del lugar valoren lo típico y produzcan objetos que se suponen son propios del país, se arreglen las ciudades, etc.

Esto puede sugerir lo que Todorov afirma cuando habla sobre el momento en que Segalen se cuestiona por el efecto que el sujeto tiene sobre el objeto. No es solo objeto a sujeto, sino que también ocurre un efecto opuesto y ésto podría ser el papel que tiene el turista en suelos ajenos; El impresionista, que es un ‘turista perfeccionado’ (ibíd., p. 389) pues se interesa por los monumentos y otros objetos visuales pero se extiende a los seres humanos del lugar. Sin embargo, al igual que el turista, es un sujeto de experiencia; y el exota, que disfruta de esa

diferencia entre él mismo y el objeto de su percepción, es ‘el viajero insaciable’ (ibíd., p. 373), es el que como extranjero, se da cuenta de las desventajas del lugar que visita. Compara constantemente su propio país con el objeto que percibe dándole el privilegio de conocer las deficiencias de éste, lo que no se ve.

4.2.2. Exotismo y Erotismo

Todorov (1991) hace también una pequeña alusión a la relación entre el exotismo y el erotismo. Analizando los textos escritos por Loti, describe cómo la mujer y el erotismo pueden hacer parte también de la experiencia exótica. En sus escritos, Loti es un hombre viajero, que viene y va entre pueblos pero que como premisa fundamental siempre se va, abandona el lugar y lo cambia por uno nuevo o por el de su lugar de origen. Por lo tanto, es un hombre europeo (Loti) que se siente atraído y seducido por un objeto exótico (mujer) del país que visita. Al llegar a un lugar, decide escoger una mujer para que lo acompañe, volviéndose así ésta última, un objeto más de la percepción del viajero. La mujer es exótica, hace parte de dicha experiencia. Y en ésta en particular, de la experiencia de Loti, la mujer no tiene voz: ‘En ningún momento vemos el mundo por medio de sus ojos’ (ibíd., p. 358).

(37)

experiencia. Sin embargo, se hace referencia sobre todo, a escritos de los siglos precedentes y habría que mirar narraciones de extranjeros más recientes con el fin de analizar esta diferencia del hombre y la mujer como objeto exótico. Para el presente trabajo, se tendrá, sin embargo, presente la idea de la mujer como parte de la experiencia exótica de extranjeros que visitan el país.

En conclusión, para el presente trabajo se entenderá el exotismo como parte de las RS construidas por el extranjero, y como una cadena de sensaciones generadas por un objeto que es exterior al sujeto, y que es por lo tanto, visualizado por éste último. Una de las sensaciones primordiales es el asombro, pues ésta sensación, produce un efecto en el sujeto generando impresiones y por ende, dicha cadena de sensaciones. Estas sensaciones son creadas además, a través de la diferencia que hay en esa relación del sujeto con el objeto. Esas diferencias son valoradas ya que son las que finalmente permiten la experiencia exótica. Si se fusiona por completo con la cultura, se pasa de la sensibilidad a la rutina. Por lo tanto es gracias a esa ignorancia de ciertas características que se generan las sensaciones; es gracias a la relación de lejanía que se tiene con el objeto, lo que permite idealizar la sociedad objeto o el ser humano ideal. Esto ya que, no es nunca una descripción de la realidad mencionada, sino más bien, un idealización de la misma. El viaje es un aspecto importante de exotismo pues es como en realidad un sujeto tienen contacto con las características que conoce y genera las sensaciones ya mencionadas. La mujer, hace parte de esta experiencia exótica pues se vuelve un objeto más de la percepción del sujeto viajero.

(38)

4.3. El Buen Trabajador

La otra figura a trabajar y que es relevante para el presente trabajo es la figura del ‘buen

trabajador’. Ésta figura ha sido trabajada y analizada desde sus comienzos, hace ya unos siglos, después de que la sociedad industrial empezara a generarse. Bauman (2000), realiza una reseña histórica sobre el significado del trabajo y la explica como la ética de trabajo presentada en Europa durante la aparición de la nueva sociedad que se estaba formando a partir de las máquinas y fábricas construidas entonces.

La ética del trabajo significaba en un principio, según este autor, realizar una tarea que se considera valiosa y por lo tanto, digna de ser paga. Esto, llevaría al ser humano a ser feliz y conseguir lo que necesita para vivir. Las personas tienen capacidad de trabajo y vendiéndola, pueden obtener lo que se merecen y de esta manera, ganarse la vida. En ese mismo sentido, que el individuo se conforme con lo que ha conseguido y que deje atrás la idea de esforzarse por buscar más, es una idea dañina, está mal y es anormal ya que trabajar es ‘un valor en sí

mismo, una actividad noble y jerarquizadora. Hay que seguir trabajando aunque no se vea qué cosa que no se tenga podrá aportarnos el trabajo y, anquen eso no lo necesitemos para

nada. Trabajar es bueno, no hacerlo es malo’ (ibíd., p. 17). El trabajo tiene por consiguiente un valor moral pues se ve como la forma decente y aceptable de ganarse el derecho a la vida.

(39)

Sin embargo, lo que en realidad generó la ética de trabajo fue acabar con el ‘romance entre el artesano y su trabajo’ (ibíd., p. 19), pues se lo situó en un fábrica, con reglas de disciplina y un patrón, como lo llama el autor, con exigencias horarias y pidiéndole que trabajara con fuerzas todos los días. Además, anteriormente, existía un espacio de expresión artística y de personalidad del individuo en su trabajo lo que le daba algún tipo de placer del mismo. Lo que se quería lograr era que éste recreara de manera espontánea, las mismas actitudes que se llevaban a cabo en el trabajo artesanal pero ahora dentro de la fábrica. De esta manera, se le quitó el sentido al trabajo, lo que llevaba a los obreros a encontrar difícil el acomodarse a esta nueva situación económica. La solución era habituar al obrero a que trabajara sin pensar, a que obedeciera y siguiera las reglas impuestas en el nuevo lugar de trabajo. No obstante, lo que se necesitaba del obrero era una pequeña parte del mismo, no en su totalidad.

Al mismo tiempo, la imposición de la ética del trabajo implicaba la renuncia a la libertad (ibíd., p. 20). Se batallaba por la imposición del control y la subordinación de los obreros en la fábrica, por el sometimiento del obrero a una mortal rutina mecánica y administrativa (ibíd., p. 22).

La meta final era lograr que el obrero sintiera la necesidad de trabajar y que aceptara lo noble de la acción de la misma. Para lograr esto, era necesario acabar con la naturaleza humana, conquistarla para producir. El progreso se lograría con el dominio de la naturaleza humana (ibíd., p. 23). Por esta razón, la piedad, la compasión y la asistencia al prójimo fueron los primero sentimientos a desechar. Luego se acabaría con otras partes humanas como el racionalizamiento. De esta manera, se acercaba o se buscaba la identificación de los obreros con las máquinas. El interés del pensamiento económico era precisamente acabar con las pasiones de los hombres, las pasiones humanas y promover los deseos de riqueza y de disfrute de los lujos.

(40)

asumir su propia vida, pues son como niños que no saben distinguir lo que es bueno o malo para ellos, no saben cómo prever el futuro y tener cuidado de éste. Fue un programa educativo conocido como ‘el proceso civilizador’ (ibíd., p.25)

Durante este proceso, los mendigos o más pobres fueron los principales personajes de preocupación. La manera de terminar con ellos o de hacerlos incluir en la nueva sociedad era haciéndoles la vida imposible. Se creía que había dos tipos de pobres, los que no querían trabajar y por eso se mendigaban y; los que eran verdaderamente mendigos, pues los que sin importar la mala situación en la que se encontraban, se quedaban en ella. Para acabar con esta preocupación, la ‘ley de los pobres’ es propuesta y con ésta se toma la decisión de limitar la ayuda a los sectores más pobres. Por consiguiente, los asilos para mendigos se vuelven más

horribles y menos cuidados. La idea era ‘en cuanto más se degradara la vida, cuanto más profunda cayera la indigencia, mas tentadora o menos insoportable les pareciera la suerte de los trabajadores pobres, los que habían vendido su fuerza de trabajo a los más miserables salarios. (ibíd., p. 27)

Esta ley genera una brecha en la sociedad pues busca que las personas que no se habían vuelto parte del sistema y que los que ya lo eran pero hacían parte de los obreros más pobres, no se dejaran llevar por el pensamiento tradicional de no trabajar sin un sentido real. Ahora bien, esta situación también permitió que los patrones de las fábricas bajaran los niveles de condición de trabajo sin temer por rebeliones. Así que a la final, no había mucha diferencia entre el mendigo y el obrero pobre pues las dos categorías vivían en la pobreza total. La estrategia usada para que no se perdiera el control de estos personajes, era neutralizar la naturaleza humana, borrar las costumbres de los obreros e imponer un comportamiento único regulado, promoviendo de esta manera la disciplina. Esto se lograba por medio de castigos, de vigilancia, reducción de salarios o de las raciones alimentarias.

(41)

sobrevivir al día. Creando así la necesidad de trabajar día tras día para conseguir lo necesario para sobrevivir. No había elección, no se podía cambiar la situación.

El trabajo se volvió, de esta manera, en el eje central de la sociedad. Postulado como un deber, una misión de todos los miembros de la sociedad y donde era necesaria tanto la mano de obra como el capital, trabajando de mano a mano para lograr que el proceso de industrialización se lograra. Para que también se lograra el volumen necesario y así la riqueza tan apetecida. Una misión que debía ser acogida con gran alegría, aunque en realidad no existiera otra elección para los trabajadores. Todo esto, con la tendencia de volver irrelevantes los sentimientos de naturaleza humana que amenazaban con alcanzar los objetivos dictados por la ética del trabajo.

Por otro lado, los procesos de industrialización y de civilización se dieron de diferente manera en Europa que en los Estados Unidos. En este último, la ética de trabajo se desarrolló

más en un principio, por ‘el lado del espíritu de empresa y de movilidad social’ (ibíd., p.38). El sentido que se le dio fue por lo tanto, el medio para aumentar la riqueza individual y la estimulación dada a los obreros fue sobretodo monetaria. Sin embargo, después de un tiempo fue necesario hacer claras las ideas que los obreros tenían sobre el trabajo pues se creía que el sufrimiento vivido en la fábrica era solo el paso antes de alcanzar el nombre de patrón. De esta manera, cada vez se hizo más lejana la posibilidad de lograr la independencia, por lo que fue necesario buscar otra forma de incentivar el esfuerzo en el trabajo. Para esto, se dieron recompensas a los que asimilaran la disciplina febril y olvidaran la independencia anhelada. He aquí la gran diferencia, pues ya que mientras en Europa se vendía la idea de que el trabajo era la respuesta para una vida moralmente aceptada, en los Estados Unidos se promocionó la idea de hacer más dinero.

Empieza así la lucha por encontrar mejores excedentes que con el tiempo se transformó en la idea de ser ésta la única forma de ‘restaurar la dignidad humana, perdida cuando los

Referencias

Documento similar

"No porque las dos, que vinieron de Valencia, no merecieran ese favor, pues eran entrambas de tan grande espíritu […] La razón porque no vió Coronas para ellas, sería

En estos últimos años, he tenido el privilegio, durante varias prolongadas visitas al extranjero, de hacer investigaciones sobre el teatro, y muchas veces he tenido la ocasión

que hasta que llegue el tiempo en que su regia planta ; | pise el hispano suelo... que hasta que el

Gastos derivados de la recaudación de los derechos económicos de la entidad local o de sus organis- mos autónomos cuando aquélla se efectúe por otras enti- dades locales o

En cuarto lugar, se establecen unos medios para la actuación de re- fuerzo de la Cohesión (conducción y coordinación de las políticas eco- nómicas nacionales, políticas y acciones

Así, antes de adoptar una medida de salvaguardia, la Comisión tenía una reunión con los representantes del Estado cuyas productos iban a ser sometidos a la medida y ofrecía

Volviendo a la jurisprudencia del Tribunal de Justicia, conviene recor- dar que, con el tiempo, este órgano se vio en la necesidad de determinar si los actos de los Estados

Como asunto menor, puede recomendarse que los órganos de participación social autonómicos se utilicen como un excelente cam- po de experiencias para innovar en materia de cauces