La Dinámica de la Pobreza en México, 2008-2013.
Title
La Dinámica de la Pobreza en México, 2008-2013.
Authors
Hernández López, Pedro
Issue Date
2016-09-02
Discipline
Leyes, Política y Gobierno / Law, Politics & Government
Item type
Tesis
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Maestría en Economía y Política Pública
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Dr. Enrique Eliseo Minor Campa
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Escuela de Gobierno y Transformación Pública
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Sede EGAP Ciudad de México
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Open Access
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18-Jan-2017 03:13:42
INSTITUTO TECNOLÓGICO Y DE ESTUDIOS
SUPERIORES DE MONTERREY
ESCUELA DE GOBIERNO Y TRANSFORMACIÓN PÚBLICA
La dinámica de la pobreza en México, 2008-2013.
Pedro Hernández-López
[email protected]
Proyecto de Investigación Aplicada
Maestría en Economía y Política Pública
Asesor: Enrique Eliseo Minor Campa
2 Índice
Introducción 3
I. La medición multidimensional de la pobreza en México: método y resultados 5
1.1 Lineamientos y criterios generales para la definición, identificación y medición de la pobreza 6
1.2 Resultados 11
1.3 Características de la población en los cuadrantes de pobreza 15
II. Dinámica de las transiciones de pobreza 24
2.1 Métodos estadísticos de pareo de observaciones: Propensity score matching (PSM) 25
2.2 Encuestas longitudinales: Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (2013-2014) 34
Conclusiones 42
Bibliografía 43
3 Introducción
La pobreza persiste como rasgo estructural de México, al menos una de cada dos personas es catalogada como pobre. Reviste entonces de gran importancia analizar aquellas causas que llevan a un hogar a entrar, permanecer o salir de la pobreza.
El significado de la pobreza que experimentan los hogares se refleja en altas tasas de deserción escolar –principalmente en educación media y superior-, bajo rendimiento escolar, asignación de más de la mitad de su ingreso al rubro de alimentación, alta prevalencia de enfermedades prevenibles, toma de decisiones con información limitada o inexistente, entre otras. La experiencia de este tipo de situaciones que vulneran el bienestar de un hogar dependen de sus características sociodemográficas, como la composición y ciclo de vida del hogar, así como de variables económicas que van desde condiciones macroeconómicas hasta regionales, este conjunto de factores se materializa en la oferta de trabajo de los hogares, las oportunidades de empleo que enfrentan y el ingreso que pueden recibir por dichas actividades, todo ello configura diferentes escenarios de pobreza, en términos de su profundidad e intensidad, por lo que su reconocimiento es fundamental para el proceso de diseño, operación y evaluación de políticas públicas.
Un primer paso en el diseño de políticas públicas consiste en contar con un diagnostico adecuado sobre la problemática que se busca revertir. La medición del bienestar de la población tradicionalmente se ha realizado con base en el enfoque de ingresos y con información de tipo transversal, la cual permite cuantificar en un momento en el tiempo la magnitud del número de personas que no cuentan con el ingreso suficiente para cubrir el monto de una canasta de satisfactores básicos, aún si hicieran uso de todos sus recursos para dicho fin.
La información sociodemográfica de tipo transversal se reconoce como una fotografía de las condiciones prevalecientes en un determinado tiempo que ofrece información de suma utilidad pues permite identificar prevalencias y distribuciones en la población así como en el territorio, sin embargo dado que no sigue la evolución de los hogares en el tiempo no ofrece a total cabalidad elementos sobre la movilidad en términos de transiciones, por ejemplo, de pobre a no pobre o
viceversa. Las preguntas que permite responder son entonces ¿Cuántos pobres hay? ¿Cuál es el cambio respecto a la medición anterior? ¿Dónde se localizan? ¿Qué rasgos presentan? No obstante la utilidad de la medición de pobreza con información de tipo transversal también es importante conocer qué factores precipitan la entrada o permanencia en la pobreza así como aquellos que permiten el transito fuera de ella.
4 Las preguntas que busca responder son ¿Quiénes son los pobres? ¿Realmente existen pobres estructurales? ¿Qué factores precipitan la entrada o salida de la pobreza? ¿Cuáles son las trayectorias de la pobreza?
A pesar de variaciones mínimas en la distribución de los cuadrantes de pobreza que se obtiene con información transversal, a partir de la construcción de paneles sintéticos así como de información longitudinal se documentó la existencia de altos flujos de transición entre los diferentes estados de bienestar, entre 50 y 40 por ciento de los hogares en México registra movilidad, la contraparte de hogares se catalogan como permanentes o crónicos pues mantienen su nivel de bienestar. Alrededor del 50 por ciento de los hogares pobres extremos son crónicos, con una tasa de cerca de dos tercios entre los pobres moderados. Los flujos de transición se dan entre los cuadrantes de bienestar vecinos o más próximos, tanto en sentido ascendente como descendente, por lo que el resultado final tiende a ser un juego de suma cero en el que no cambia la participación de los cuadrantes de pobreza, y se mantienen los mismos niveles en el agregado.
Disminuciones en las carencias de acceso a servicios de salud, acceso a seguridad social y a la alimentación se encontraron relacionadas con mayor recurrencia con las transiciones ascendentes, mientras que incrementos en las mismas se relacionaron en sentido inverso. El ingreso o gasto ubicado en el vector de bienestar económico mostró un mayor peso en las transiciones, debido a su carácter más dinámico en relación con el vector de derechos sociales.
Las tasas de transición estimadas a partir de los pseudo-paneles en general se corroboraron para los cuadrantes de pobreza, extremos y moderados, no así para la parte superior de no-pobreza donde la ENGASTO arrojó mayores tasas de permanencia de los vulnerables por carencias sociales, vulnerables por ingresos así como de los no pobres ni vulnerables.
Se corroboró la existencia de una alta heterogeneidad del ingreso al interior de los cuadrantes del diagrama de pobreza. Con base en una caracterización por cuartiles se observó que existen amplias franjas de hogares con niveles de ingreso cercanos o menores a cuadrantes tipificados como de menor nivel de bienestar, de esta manera variaciones menores (mayores) al diez por ciento del ingreso podrían provocar transiciones descendentes (o ascendentes) pero manteniendo un alta probabilidad de volver a la situación inicial lo cual apunta a confirmar la anulación neta de los flujos de transición.
Finalmente, se considera imprescindible incorporar la naturaleza dinámica de la pobreza en el análisis de este importante tema. Es necesario comprender de manera adecuada los procesos que dan como resultado transiciones recurrentes de pobreza, con el fin de diseñar e implementar intervenciones eficaces que permitan su abatimiento.
5
I.
La medición multidimensional de la pobreza en México: método y resultados
Entre 1990 y 2010 la población creció a tasa media anual de 1.7 por ciento lo que significó pasar de 81.2 a 114.3 millones de personas, en el mismo lapso la población ocupada creció a tasa anual de 2.2 por ciento por lo que pasó de 29.9 a 46.4 millones, en tanto que el Producto Interno Bruto (PIB) per cápita en este período creció a tasa media anual de 1.2 por ciento, y el coeficiente de Gini ha mostrado apenas una ligera reducción en estos más de veinte años, de 0.54 a 49.1
En un contexto de bajo crecimiento económico, con menores tasas de PIB per cápita a las del crecimiento poblacional, y sin reducciones sustanciales en los niveles de desigualdad a los mostrados en 1990, las cifras actuales de pobreza son similares a las de 1992, en dicho año 53.1 por ciento de la población era catalogada como pobre patrimonial, 46.1 millones, mientras que un quinto de la población era pobre alimentaria, 21.4 por ciento que equivalía a 18.6 millones de personas. Cabe destacar que en contextos de crisis económica la incidencia de la pobreza ha llegado a tocar a más de dos tercios de la población, por ejemplo en 1996 aproximadamente siete de cada diez mexicanos se encontraba en pobreza patrimonial, 69.0 por ciento, y cuatro de cada diez en pobreza alimentaria, 37.4 por ciento. De esta manera, en 2012 la incidencia de la pobreza presenta porcentajes similares a los observados hace más de 20 años, pero con cerca de 4.5 millones más de pobres alimentarios y 15.2 millones más de pobres patrimoniales.2
Los niveles de pobreza que presenta México han sido un escenario que se ha mantenido relativamente estable desde que se cuenta con cifras de manera sistemática de este tema, por lo que el análisis y monitoreo de la pobreza es un tema vigente así como con absoluta relevancia dada la profundidad e intensidad con que toca a gran parte de la sociedad. Por ello en la agenda de investigación aún es importante ofrecer respuesta a los siguientes cuestionamientos: ¿Cuánto tiempo le tomaría a una sociedad abatir la pobreza o reducirla hasta cierto límite? ¿Las estrategias y acciones para conseguir la reducción de la pobreza son efectivas? ¿Son eficientes? ¿Cuáles son aquellas acciones o estrategias que facilitan en mayor medida la salida de la pobreza?
En el análisis de los datos a nivel agregado se puede señalar rápidamente la falta de movilidad social ascendente que permita flujos de salida de la pobreza. Ante ello es importante el análisis de la dinámica de la pobreza el cual implica responder al menos tres preguntas básicas: ¿Cuál es la probabilidad de una persona de entrar, permanecer o salir de la pobreza? ¿Cuánto tiempo las personas son pobres, o permanecen en la pobreza? y ¿Qué factores se asocian con la entrada, permanencia o salida de la pobreza? (Riegg, Mckernan y Ratcliffe, 2008). En éste trabajo se busca dar elementos de información que respondan a la primera y última pregunta, para ello en un primer momento se expone la metodología oficial de medición de la pobreza, apartado I, a partir
1 La información del PIB per cápita se obtuvo del portal Groningen Growth and Development Centre
desarrollado en colaboración con Angus Maddison. Información consultada el 17 de noviembre de 2014:
http://www.ggdc.net/maddison/oriindex.htm
2 El efecto de crecimiento poblacional arroja que con el paso del tiempo se puede registrar una proporción
6 de la cual se estima la matriz de transiciones de pobreza haciendo uso tanto de información transversal así como longitudinal, apartado II, y finalmente se exponen las conclusiones.
Lineamientos y criterios generales para la definición, identificación y medición de la pobreza.
México es uno de los pocos países en el mundo que cuenta con una metodología oficial para medir pobreza. La importancia de contar con un método reconocido por el Estado para monitorear la evolución del bienestar de la población reside en su uso como instrumento para el ejercicio de rendición de cuentas, ya que la medición de la pobreza se puede observar como un indicador global del esfuerzo de una sociedad para asegurar a sus miembros un conjunto de condiciones indispensables para su desarrollo.
En 2004 se promulgó la Ley General de Desarrollo Social (LGDS), a partir de la cual se creó el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL) como entidad encargada de definir, identificar y medir la pobreza en México.3 Para ello, la LGDS señala un
conjunto de características y requerimientos que tienen el objeto de garantizar su continuidad así como su producción con desagregación, al menos, en los niveles político-administrativos: federal, estatal y municipal.4
La LGDS en su artículo 36 precisa un mínimo de indicadores que deberá emplear el CONEVAL para la medición de la pobreza, los cuales son:
ingreso corriente per cápita,
rezago educativo,
acceso a servicios de salud,
acceso a la seguridad social,
calidad y espacios de la vivienda,
acceso a servicios básicos en la vivienda,
acceso a la alimentación, y
grado de cohesión social.
La LGDS define también la periodicidad de la medición de pobreza, la cual deberá realizarse cada dos años a nivel de entidad federativa, y cada cinco a nivel municipal para lo cual habrá de utilizarse información generada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).5
3
De acuerdo a la Ley General de Desarrollo Social (LGDS), en su artículo 82 el CONEVAL tiene la atribución y obligación de coordinar la evaluación de la política de desarrollo social, así como la definición, identificación y medición de la pobreza en México.
4
En octubre de 2014 la Cámara de Diputados aprobó la Ley del Coneval con base en la reforma Constitucional del 10 de febrero de 2014 en la que se confiere autonomía constitucional a dicho organismo.
5 Las principales atribuciones del CONEVAL en términos de medición de la pobreza se encuentran en los
7 En junio de 2010, el CONEVAL presentó los Lineamientos y criterios generales para la definición, identificación y medición de la pobreza en México (DOF, 2010), en los cuales define el uso de dos espacios analíticos para identificar la condición de pobreza de una persona, estos son los espacios de bienestar económico y de derechos sociales. En éstas dos dimensiones se agrupan los indicadores que señala la LGDS para la identificación de la pobreza, de esta manera en el espacio de bienestar económico está el ingreso corriente per cápita mientras que en el espacio de derechos sociales los indicadores de: rezago educativo, acceso a servicios de salud, acceso a seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, servicios básicos en la vivienda, y acceso a la alimentación.6
[image:8.612.154.413.355.568.2]La condición de pobreza de una persona se identifica entonces con base en la intersección de estos dos espacios analíticos, de esta manera, una persona es pobre si no tiene garantizado el ejercicio de al menos uno de sus derechos sociales, y su ingreso es insuficiente para adquirir bienes y servicios que le permitan satisfacer sus necesidades, gráficamente se pude representar por el primer cuadrante marcado en la figura 1.
Figura 1. Identificación de la pobreza en México
Derechos sociales (índice de privación social)
Bienes
tar econ
ómico
(i
n
g
re
so)
0 C*=1 2
C**=3 4 5 6
LB
LBM
Pobres extremos 9.8 por cinto 11.5 millones
Pobres moderados 35.7 por cinto 41.8 millones
I II
III IV
Fuente: elaboración propia con información del CONEVAL.
La medición de la pobreza parte de la idea básica de identificar aquellas personas en situación de desventaja, para ello es necesario construir indicadores sobre sus recursos disponibles y del grado
6 El indicador de
8 de ejercicio que hacen de ciertos derechos sociales, estos indicadores son el ingreso en el espacio del bienestar económico, y el índice de privación social en el de derechos sociales (ver figura 1).
Las mediciones unidimensionales basadas en el ingreso han sido la manera tradicional de abordar la medición de la pobreza. En la actualidad gran parte de las necesidades de la población se satisfacen mediante la adquisición de bienes y servicios en el mercado, por lo que identificar aquellos hogares con recursos insuficientes para cubrir necesidades indispensables es prioritario en el diseño de políticas públicas. La medición oficial de la pobreza recupera este enfoque con larga tradición en México, al contrastar en el espacio de bienestar económico el ingreso per cápita del hogar contra dos umbrales: la línea de bienestar (LB) y la línea de bienestar mínimo (LBM). La primera es el valor mensual por persona de una canasta alimentaria y no alimentaria, la cual abarca además del gasto en alimentos el de otros bienes y servicios como vestido, transporte, educación y salud. Mientras que la línea de bienestar mínimo sólo considera el costo de la canasta alimentaria.7, 8 Las personas que aun haciendo uso de todos sus ingresos no cuentan con lo
necesario para satisfacer estas necesidades elementales se ubican en los cuadrantes uno y dos de la figura 1.
La medida de ingreso que se utiliza en la medición de pobreza es el ingreso corriente mensual per cápita (ictpc), en el análisis de bienestar es común utilizar una medida de ingreso corriente ya que denota los flujos monetarios del hogar los cuales no comprometen la venta de activos del mismo. De esta menara, el ingreso se compone de aquellos recursos provenientes del trabajo subordinado, trabajo independiente, rentas, transferencias así como ingresos no monetarios. La principal fuente de ingresos de los hogares en México es aquel proveniente del trabajo, 72.9 por ciento, seguido de las transferencias, 12.9 por ciento en 2012, su especificación quedaría de la siguiente manera: 9
∑ (1)
Una vez contabilizado el ingreso de cada i hogar en el año j, se divide por el tamaño de hogar
escalado y se contrasta el ingreso con los umbrales:
∑ (2)
7 La medición de pobreza ajusta las necesidades y requerimientos del hogar por
adulto equivalente y economías de escala con lo cual busca considerar las diferencias en la composición intra-hogar derivadas de las estructuras de edad y sexo de los integrantes del mismo.
8 Para la revisión de la construcción de los umbrales del espacio de bienestar económico consulte el
do u e to Co strucción de las lí eas de ie esta . Do u e to etodológi o e :
http://www.coneval.gob.mx/Informes/Coordinacion/INFORMES_Y_PUBLICACIONES_PDF/Construccion_line
as_bienestar.pdf (consultado el 29 de septiembre de 2014).
9 La participación de las fuentes de ingresos de los hogares tiene una importante variación al considerar su
9 Cuando el ingreso de las personas, , es menor a la LB, el indicador toma valor de uno y cero en caso contrario, N es el tamaño de la población, con la especificación (2) obtenemos el porcentaje de personas en hogares con ingresos insuficientes para adquirir la canasta alimentaria y no alimentaria aún si hiciera uso de todos sus recursos para dicho fin, sustituyendo en (2) LB por LBM obtenemos también el porcentaje de aquellos con ingresos menores para adquirir la canasta alimentaria.
En el espacio de los derechos sociales se consideran seis indicadores asociados a elementos imprescindibles para el desarrollo social. Como se marca en la Constitución, de acuerdo a su modificación de 2011, todas las personas gozarán de los derechos humanos para lo cual el Estado deberá realizar acciones que permitan su promoción, respeto, protección y garantía. La Constitución también señala que los derechos tienen la característica de ser universales, interdependientes, indivisibles y progresivos. La propiedad de indivisibilidad se asocia a la complementariedad e inseparabilidad, por lo que los derechos humanos no pueden jerarquizarse, el avance en el ejercicio de uno de ellos facilita el cumplimiento de los demás.
El índice de privación social (IPS) se construye para cada persona a partir de la identificación en cada uno de los seis indicadores de la existencia, o no, de elementos indispensables para su ejercicio por lo que operativamente toman valores dicotómicos, cero cuando podría ejercer el derecho en cuestión y uno en caso negativo. La agregación de los seis indicadores da origen al índice de privación social, el cual toma un valor mínimo de cero en los casos en que la persona cuenta con los elementos imprescindibles para el ejercicio de todos sus derechos sociales, y un valor máximo de seis en los casos en que la persona no podría ejercer ninguno de ellos. La solución metodológica de considerar con igual importancia relativa cada uno de los indicadores subyace en el principio de indivisibilidad de los derechos humanos, con lo cual se resuelve un problema que en otros enfoques metodológicos implica parametrizar los componentes del indicador final de pobreza.10
(3)
El índice de privación social, IP, se estima para cada i persona en el año j mediante la suma de los indicadores dicotómicos de carencias sociales.
De acuerdo a la definición de pobreza, el primer umbral del índice de privación social es igual a uno, C=1, por lo que una vez definido (2) y (3) se está en posibilidad de agregar a todas aquellas
personas identificadas en condición de pobreza:
∑ (4)
10
Para revisar la construcción y umbrales de los indicadores de carencias sociales ver Lineamientos y criterios generales para la definición, identificación y medición de la pobreza en México (DOF, 2010).
10 toma valores entre cero y uno, si la persona i carece del ejercicio de al menos un derecho social,
, y no cuenta con ingresos suficientes para cubrir las necesidades alimentarias y no
alimentarias, , tomo valor de uno, y cero en caso contrario, por lo que nos da el porcentaje de población en condición de pobreza la cual se ubica en el primer cuadrante de la figura 1.11
Una vez identificada la población pobre, la metodología oficial de pobreza permite conocer la situación del conjunto de la población en términos de su bienestar económico y de derechos sociales, así como identificar aquella población prioritaria para la acción de la política pública. Así entonces, el segundo umbral que establece el CONEVAL para el índice de privación social es cuando este toma valores mayores o iguales a tres, C >=3, una persona con este nivel de carencias y que además tiene ingresos menores a la línea de bienestar mínimo, se le denomina pobre extremo, ya que por ejemplo podría experimentar, al menos, carencia por calidad y espacios de la
vivienda, en acceso a servicios básicos y en acceso a la alimentación, y aún si destinará el total de sus recursos a la compra de alimentos le es insuficiente para adquirir una canasta alimentaria.12 Esta población se sitúa en el extremo inferior izquierdo del primer cuadrante de la figura 1. El grupo que emerge de la descomposición de la pobreza, una vez identificada la población en
pobreza extrema, se indican como pobres moderados es decir aquellos que son pobres pero no
extremos, los cuales también se ubican en el primer cuadrante de la figura 1 (ver también figura 2).
Se define como vulnerables por carencias sociales a las personas que presentan alguna carencia social pero con ingresos superiores a la línea de bienestar, se denominan asítoda vez que la falta de acceso a mecanismos como seguridad social podría vulnerar su situación y la de su hogar ante eventos como enfermedades o pérdida del empleo. Ésta población se encuentra gráficamente en el cuarto cuadrante de la figura 1.
Las personas con un índice de privación social igual a cero, es decir cuentan con elementos indispensables para ejercer sus derechos sociales, pero con ingresos inferiores a la línea de bienestar se nombran como vulnerables por ingresos y se ubican en el segundo cuadrante de la figura 1. Finalmente, aquellas personas que tienen satisfechos todos sus derechos sociales y que cuentan con ingresos superiores a la canasta alimentaria y no alimentaria se denominan no pobres ni vulnerables y es la situación hacia la que se busca transite el conjunto de la población en
México, este sector de la población se identifica en el tercer cuadrante de la figura 1.
Con base en la especificación (4) se obtiene el porcentaje de los demás cuadrantes de pobreza, para lo cual se sustituyen los umbrales correspondientes al bienestar económico y de derechos
11 La especificación (4) se asemeja a la medida propuesta por Foster, Greer y Thorbecke (1984) en el caso
que para el indicador FGT.
12
11 sociales con base en la descripción de la tabla 1, en la cual se sintetizan las características de cada cuadrante y su ubicación espacial en el diagrama de cuadrantes de pobreza.
Tabla 1. Matriz de identificación de los cuadrantes de pobreza en México
Indicadores Bienestar
económico
Índice de privación social
Cuadrante
Pobres Ingreso < LB IPS >= 1 I
Pobres moderados Ingreso < LB IPS >= 1 I
Pobres extremos Ingreso < LBM IPS >= 3 I
Vulnerables por carencias sociales
Ingreso > LB IPS >= 1 IV
Vulnerables por ingresos
Ingreso < LB IPS = 0 II
No pobres y no vulnerables
Ingreso > LB IPS = 0 III
Fuente: elaboración propia con información de CONEVAL.
Resultados.
La pregunta que emerge una vez expuesta la metodología de pobreza es ¿Cuántos pobres hay en México? ¿Cuál es el cambio respecto a la medición anterior? ¿Dónde se localizan? ¿Qué rasgos presentan? En este orden de ideas, en 2012 aproximadamente uno de cada dos mexicanos era pobre, lo que significó 53.2 millones, contra 52.7 de 2010, es decir se registró un incremento de cerca de medio millón de personas en pobreza en dicho lapso (ver figura 2 y cuadro 1).13 Como se
mencionó la pobreza a su vez se compone de la pobreza extrema y moderada, los primeros representan cerca de una quinta parte de los pobres, es decir 8.9 por ciento respecto del total de la población, equivalente a 10.4 millones de personas en 2012, y son aquellos que no cuentan con recursos suficientes para cubrir la necesidad más elemental como lo es la alimentación y además no pueden ejercer al menos tres derechos fundamentales, en promedio cuentan con un ingreso per cápita mensual de $568.9 y 3.6 carencias promedio, es la población que se denomina regularmente como pobre estructural .
En consecuencia los pobres moderados representan cerca de cuatro de cada cinco pobres, y poco más de un tercio del conjunto de la población, 36.5 por ciento en 2012. Entre 2010 y 2012, los pobres moderados se incrementaron a tasa de 4.8 por ciento, por lo que pasaron de 40.8 a 42.8 millones de personas. Las personas clasificadas en ésta grupo cuentan con un ingreso medio mensual de $1,299.4, y 1.9 carencias promedio de un total de seis posibles, lo cual deja percibir un
13
12 menor nivel en la profundidad de la pobreza respecto a los extremos, no obstante son susceptibles de intervenciones que les permitan superar su condición actual (ver figura 2 y cuadro 1).
Figura 2. Medición de la pobreza en México, 2012
Derechos sociales Bienes tar e co n ómico 0 1 2 3 4 5 6 LB
LBM Pobres extremos
8.9 por cinto 10.4 millones 3.6 carencias promedio
Pobres moderados
36.5 por cinto 42.8 millones 1.9 carencias promedio
Vulnerables por ingresos 6.3 por cinto 7.4 millones 0.0 carencias promedio
No pobres ni vulnerables 19.9 por cinto 23.3 millones 0.0 carencias promedio
Pobres 45.4 por cinto
53.2 millones 2.3 carencias promedio Vulnerables por carencias
sociales 28.5 por cinto 33.4 millones 1.8 carencias promedio
Fuente: elaboración propia con información de CONEVAL, 2012.
La condición de vulnerabilidad por carencias sociales se presentan en cerca de tres de cada diez mexicano, 28.5 por ciento equivalente a 33.4 millones en 2012, su nivel de carencias sociales es muy cercano al de los pobres moderados, con 1.8 carencias promedio, pero su ingreso medio es más de treces veces el de éstos últimos, en 2012 reportaron un ingreso per cápita medio de $4,546.3. Este cuadrante también registró un incremento en 2012 con respecto a 2010 a tasa de 4.3 por ciento, lo que implicó un incrementó de 1.4 millones de personas (ver cuadro 1). Gráficamente este grupo se ubica en el cuarto cuadrante (ver figuras 1 y 2).
Como se mencionó, la condición de vulnerabilidad por ingresos implica cero carencias sociales, sin embargo un nivel de ingresos insuficiente para satisfacer tanto las necesidades alimentarios como no alimentarias, en 2012 su ingreso medio ascendió a $1,597.8. Menos de una décima parte de la población se encuentra en ésta condición de bienestar, 6.3 por ciento igual a 7.4 millones de personas en 2012. Al tomar como punto de referencia 2008, se observa que éste cuadrante es uno de los que ha incrementado su participación de manera sostenida, con un aumento de 2.2 millones de personas en el período (ver cuadro 1). En el segundo cuadrante de la figura 1 se ubican los vulnerables por ingresos.
13 $6,390.2 pesos mensuales. Los no pobres ni vulnerables representan cerca de un quinto de la población total, 19.9 por ciento es decir 23.3 millones en 2012, y se ha registrado un estancamiento en cuanto a su participación en la población total (ver cuadro 1). En el esquema de cuadrantes se ubican en el tercer cuadrante (ver figuras 1 y 2).
[image:14.612.90.511.315.460.2]Mejorar el bienestar económico de la población representa el gran reto de la política pública en México. En 2012 poco más de la mitad de la población contaba con ingresos inferiores a la línea de bienestar, 51.6 por ciento lo que representó 60.6 millones de personas en 2012, es decir 5.9 millones de personas más al comparar con el nivel de 2008. Un escenario similar se observa en cuanto a la capacidad para adquirir la canasta alimentaria, el porcentaje de personas que aun haciendo uso del total de su flujo de recursos no podían cubrir dicho valor ascendió de un sexto a un quinto de la población entre 2008 y 2012, 16.8 a 20.0 por ciento, por lo que el número de personas en ésta condición aumentó 4.8 millones de personas para quedar en 23.5 millones en 2012 (ver cuadro 1).
Cuadro 1. Medición de la pobreza en México, 2008-2012
2008 2010 2012 2008 2010 2012 2008 2010 2012
Pobreza
Población en situación de pobreza 44.3 46.0 45.4 49.5 52.7 53.2 2.7 2.5 2.3
Población en situación de pobreza moderada 33.7 35.7 36.5 37.6 40.8 42.8 2.3 2.1 1.9
Población en situación de pobreza extrema 10.6 10.4 8.9 11.9 11.9 10.4 3.9 3.7 3.6
Población vulnerable por carencias sociales 32.2 28.0 28.5 36.0 32.0 33.4 2.0 1.9 1.8
Población vulnerable por ingresos 4.7 6.0 6.3 5.2 6.9 7.4 0.0 0.0 0.0
Población no pobre y no vulnerable 18.7 20.0 19.9 20.9 23.0 23.3 0.0 0.0 0.0
Privación social
Población con al menos una carencia social 76.6 74.0 73.8 85.4 84.7 86.6 2.4 2.3 2.1
Población con al menos tres carencias sociales 30.7 26.1 21.7 34.3 29.9 25.4 3.7 3.6 3.5
Indicadores de carencia social
Rezago educativo 21.9 20.7 19.2 24.5 23.7 22.6 3.1 3.0 2.8
Carencia por acceso a los servicios de salud 38.4 29.2 21.5 42.8 33.5 25.3 3.0 2.9 2.8
Carencia por acceso a la seguridad social 65.0 60.7 61.2 72.5 69.6 71.8 2.6 2.4 2.2
Carencia por calidad y espacios en la vivienda 17.7 15.2 13.6 19.7 17.4 15.9 3.6 3.4 3.2
Carencia por acceso a los servicios básicos en la vivienda 19.2 16.4 15.0 21.4 18.8 17.6 3.5 3.3 3.2
Carencia por acceso a la alimentación 21.7 24.8 23.3 24.3 28.4 27.4 3.2 2.9 2.8
Bienestar
Población con ingreso inferior a la línea de bienestar mínimo 16.8 19.4 20.0 18.7 22.2 23.5 3.0 2.7 2.4
Población con ingreso inferior a la línea de bienestar 49.0 52.0 51.6 54.7 59.6 60.6 2.4 2.2 2.0
Fuente: estimaciones del CONEVAL con base en el MCS-ENIGH 2008, 2010 y 2012.
Estados Unidos Mexicanos
Porcentaje Millones de personas Carencias promedio
Indicadores
14 Los indicadores de carencia asociados a la vivienda y servicios básicos también han registrado una reducción significativa entre 2008 y 2012, debido a la caída sustancial en los indicadores de vivienda con piso de tierra, de 7.3 a 3.6 por ciento, y en el indicador de viviendas sin acceso a agua, 12.2 a 8.8 por ciento en el período de análisis. La carencia por acceso a la seguridad social también registró una mejoría significativa, 65.0 a 61.2 por ciento entre 2008 y 2012, donde el componente de personas de 65 años o más sin carencia ha sido el principal factor al pasar de 34.2 a 26.5 por ciento, debido al incremento significativo de adultos mayores con acceso a algún programa de transferencias monetarias. El indicador de rezago educativo también ha observado una reducción pero a un ritmo menor que los demás derechos sociales, en tanto que el acceso a la alimentación mostró una mejoría entre 2010 y 2012, sin embargo el nivel continúa siendo mayor al registrado en 2008, aunque se advierte una relación con el comportamiento del indicador de personas con ingresos inferiores a la línea de bienestar mínimo, el cual ha crecido de manera sostenida entre 2008 y 2012 (ver cuadro 1).
Como se indicó, el artículo 37 de la LGDS establece la periodicidad y niveles de desagregación con que se debe estimar la pobreza, de esta manera se debe generar información a nivel estatal cada dos años, y cada cinco a nivel municipal. Identificar que estados y municipios concentran mayores niveles de pobreza así como cuáles son aquellos que en números absolutos tienen un mayor peso representa un elemento esencial no sólo para el diseño, monitoreo y evaluación de la política pública de desarrollo social. Constituye también un elemento de acceso a la información y con ello de rendición de cuentas, ya que la pobreza nacional es la suma del desempeño de cada una de sus unidades territoriales.
De esta manera en 2012 los cinco estados con mayor incidencia relativa de pobreza fueron Chiapas (74.6), Guerrero (69.5), Puebla (64.4), Oaxaca (61.7) y Tlaxcala (57.5). Mientras que en el punto opuesto se encontraron Nuevo León (23.2), Coahuila (27.9), Distrito Federal (28.9), Sonora (29.1) y Baja California Sur (30.1). Además de considerar la proporción de personas que podrían encontrase en situación de pobreza interesa conocer el número de ellas que efectivamente enfrentan dicha condición, al considerar este criterio encontramos que las cinco entidades que en 2012 registraron el mayor número de pobres fueron el Estado de México (7.3 millones), Veracruz (4.1 millones), Puebla (3.8 millones), Chiapas (3.8 millones) y Jalisco (3.0) millones. En suma en estas cinco entidades residen cuatro de cada diez personas en pobreza en México, por lo que al recurrente diagnóstico de pobreza concentrada en el sur-oeste del país es necesario agregar un perfil creciente de pobreza de corte urbano.
15 de carencia por acceso a la seguridad social, 26.5 por ciento en 2012, y al mismo tiempo cerca de dos tercios reporta rezago educativo, 63.1 por ciento en el mismo año, mientras que entre la población menor de 18 años sólo uno de cada diez es carente por rezago educativo, 8.5 por ciento en 2012, pero 65.6 por ciento no cuenta con acceso a la seguridad social. La caracterización de la población en pobreza es un componente primordial para conocer los procesos que dan como resultado la pobreza, y con ello en la generación de información útil para la de toma de decisiones de política pública.
Características de la población en los cuadrantes de pobreza
Una vez expuesta la identificación y agregación de la pobreza en el primer apartado, se presentaron los resultados de la distribución de la población en cuanto a los cuadrantes de pobreza, su distribución territorial así como rasgos de la población con mayor acumulación de desventajas. Para continuar con el análisis, en esta sección se busca caracterizar a grandes rasgos a la población en cada uno de los cuadrantes. La probabilidad de entrar, permanecer o salir de la pobreza está ampliamente correlacionada con la profundidad e intensidad de la misma, sin considerar otros factores como los macroeconómicos, es decir necesitamos conocer que tan cerca o lejos están los hogares de la frontera de cada cuadrante como primer elemento para iniciar el análisis de las transiciones de pobreza.
Nos interesa ofrecer elementos de información que permitan responder las siguientes preguntas: ¿Quiénes son los pobres extremos en México? ¿Cuáles son sus características más importantes? ¿Qué tan diferentes son los pobres extremos de los pobres moderados? ¿Es homogénea la población catalogada como vulnerable por carencias sociales? ¿Qué tan diferente son estos
últimos de aquellos considerados como no pobres ni vulnerables? En esta sección se busca exponer entonces la importancia de la heterogeneidad de la población en cada uno de los cuadrantes de pobreza en términos de sus carencias sociales así como de ingreso, es decir presentan una situación diferenciada en cuanto a la profundidad de la pobreza que enfrentan, lo cual en cierta medida denota su dificultad relativa para la movilidad social.
Para ello se estratificó cada uno de los cuadrantes de pobreza por cuartiles de ingreso distinguiendo entre ámbito rural y urbano, la estratificación con base en el ingreso permitió aproximarnos a la capacidad de consumo y por lo tanto de bienestar económico de los hogares, mientras que con el ámbito de residencia se buscó discriminar la facilidad o dificultad que tienen los hogares para el acceso a bienes y servicios públicos, además de otros mercados como el laboral. A partir de esta sección se usa como unidad de análisis el hogar, debido a que tanto el vector de derechos sociales como el de bienestar económico afectan de manera casi homogénea a los miembros del mismo, por ejemplo las condiciones de la vivienda y servicios regularmente se comparten entre los miembros del hogar, mientras que gran parte de los menores de 18 años no participan en el mercado laboral como generadores de ingreso.
16 elementos intangibles como acceso a información que podría permitir tomar diferentes decisiones sobre la dinámica de sus hogares. Las acciones y estrategias del Estado mexicano para lograr la cobertura y acceso a derechos sociales fundamentales han sido más efectivas en áreas urbanas, ya que uno de los principales obstáculos en áreas rurales es la enorme dispersión territorial que eleva los costos iniciales así como de operación para la provisión de servicios públicos. Así la población en áreas rurales tiende a concentrar una mayor cantidad de carencias sociales, en 2012 cuatro de cada diez residentes rurales experimentaban tres o más carencias sociales, 41.2 por ciento, en contraparte sólo un sexto de los residentes urbanos presentaba la misma condición, 15.8 por ciento en el mismo año.
La teoría del capital humano busca explicar el ingreso en función de las capacidades y habilidades, para su formación son de suma importancia la salud, la alimentación, y la educación, por lo que al combinarse con mercados laborales no tradicionales se logran retornos más altos (Riegg, Mckernan y Ratcliffe, 2008). El índice de privación social visto como una aproximación básica del desarrollo de capacidades entre la población permite corroborar una relación inversa entre acumulación de carencias sociales y nivel de ingreso, la cual se acentúa cuando se considera el ámbito de residencia (ver gráfica 1). En 2012, el ingreso medio de la población urbana con seis carencias sociales ascendió a $1,311.1 mientras que aquellos con cero carencias sociales percibieron en promedio $5,304.0, en tanto que en el ámbito rural sus contrapartes obtuvieron $794.2 y $4,312.4 respectivamente.
Gráfica 1. Distribución del ingreso medio per cápita mensual de los hogares, por número de privaciones sociales y ámbito de residencia, 2010
Fuente: elaboración propia con información del MCS-ENIGH 2010.
En el gráfico 1 se combina el vector de privaciones sociales y bienestar económico, a partir del cual podemos extraer la alta heterogeneidad de la distribución del ingreso de acuerdo a la acumulación
0
5,
000
10,
000
0 1 2 3 4 5 6
Fuente: estimaciones propias con información del MCS-ENIGH 2010
Rural
0
5,
000
10,
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Ingr
es
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cor
rient
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cápi
ta
0 1 2 3 4 5 6
excludes outside values
17 de desventajas sociales, con lo cual podemos prever que existen amplias franjas de hogares en los cuadrantes de pobreza con altas probabilidades de entrar o salir, al igual que otros de permanecer en ella.
En los hogares en pobreza extrema al menos dos de cada tres jefes de hogar presenta rezago educativo, casi la totalidad carece de acceso a la seguridad social, en el ámbito urbano al menos dos de cada tres hogares son carentes alimentarios mientras que en las localidades rurales siete de cada diez no cuentan con acceso a servicios básicos en la vivienda.14 Por lo que de las seis
posibles carencias sociales, en promedio presentan al menos 3.5 (ver cuadros 2 y 3). Estos escenarios de alta incidencia de las carencias sociales son relativamente homogéneos en los diferentes cuartiles de ingreso así como en cada ámbito de residencia, no así en cuanto al ingreso medio per cápita que perciben los hogares pobres extremos. En 2012 en el ámbito urbano, el cuartil más bajo reportó un ingreso medio de $248.9 mientras que el cuartil superior $1,026.3 es decir un ingreso casi cuatro veces mayor, por lo que la brecha respecto a la línea de bienestar mínimo para este último cuartil es de menos del diez por ciento, 0.1. En el ámbito rural también se observa un panorama generalizado de alta incidencia de carencias sociales entre los estratos, no obstante el ingreso medio del cuartil superior es cerca de cuatro veces mayor al del cuartil inferior. Entonces, en el margen podríamos observar que dada una variación positiva de al menos 10 por ciento del ingreso medio del cuartil más alto le permitiría a varios de estos hogares en pobreza extrema una movilidad hacia el estado de pobreza moderada, no así fuera del estado de pobreza ya que para ello requerirían al menos un incremento per cápita de su ingreso de cerca del 50 o 60 por ciento (ver cuadros 2 y 3).
Los pobres moderados en general presentan un escenario de menor acumulación de carencias sociales respecto de los pobres extremos, 1.9 contra 3.6, así como un ingreso mayor, $1,299.4
versus $568.9, cerca de dos veces el de los pobres extremos pero menor al valor de la canasta alimentaria y no alimentaria según su ámbito de residencia. En los cuadro 2 y 3 se observa que los pobres moderados se diferencian de aquellos en situación extrema, tanto por sus niveles de ingreso como por una menor incidencia de carencias sociales, en particular menor rezago educativo así como menor carencia por acceso a la alimentación, aunque la falta de acceso a la seguridad social es también su derecho con menor satisfacción.
En cuanto al bienestar económico de los hogares pobres moderados, el ingreso medio de aquellos en el primer cuartiles es notoriamente menor al del cuartil superior de los pobres extremos, incluso también es menor al valor de la LBM, tanto en el ámbito urbano como rural sus percepciones en promedio son 40 por ciento menores al costo de la canasta alimentaria. En el otro extremo, los hogares en el cuartil superior muestran similar número de carencias promedio a los restantes estratos pero con un ingreso tres veces mayor al del cuartil más bajo, tanto en localidades urbanas como rurales, por lo que perciben un ingreso apenas 10 por ciento menor al valor de la LB que les corresponde respectivamente. Se observa entonces que los hogares pobres
14E este do u e to se utiliza el o epto de hoga po e , así o o pa a los demás cuadrantes de
18 moderadas tanto en el cuartil más bajo como en el superior presentan altas probabilidades de movilidad, en el primer caso entrar en pobreza extrema y en el segundo de salir de pobreza moderada a vulnerabilidad por carencias. El vector de bienestar económico se perfila como la principal fuente de movilidad social, pues en el caso de los hogares en pobreza moderada en el cuartil superior una variación de apenas diez por ciento de su ingreso les permitiría salir de la pobreza (ver cuadros 2 y 3).
Cuadro 2. Carencias sociales y bienestar económico de los hogares urbanos, según cuartil de ingreso, 2010-2012
Dinámica de la pobreza 2010 2012 2010 2012 2010 2012 2010 2012 2010 2012 2010 2012 2010 2012 2010 2012 2010 2012 2010 2012 2010 2012
I 322,323 333,526 62.2 65.2 62.8 50.9 97.3 96.4 35.8 42.9 31.2 35.4 67.9 71.5 3.6 3.6 242.7 248.9 0.9 0.9 0.8 0.8 Permanecer II 322,734 333,091 68.9 67.0 56.9 49.3 93.6 89.8 45.3 47.9 32.1 35.4 63.7 70.8 3.6 3.6 594.7 593.9 0.7 0.7 0.4 0.5 Permanecer III 323,013 332,785 59.7 68.5 66.2 47.0 94.7 94.3 43.9 42.6 29.9 40.9 65.3 64.7 3.6 3.6 804.3 821.3 0.6 0.6 0.2 0.3 Permanecer IV 320,864 332,892 62.5 66.8 59.9 49.7 96.1 92.6 45.6 43.4 26.2 34.7 64.7 63.8 3.6 3.5 976.4 1,026.3 0.6 0.6 0.1 0.1 Ascender
Total 1,288,934 1,332,294 63.3 66.8 61.5 49.2 95.4 93.3 42.7 44.2 29.8 36.6 65.4 67.7 3.6 3.6 654.2 672.4 0.7 0.7 0.4 0.4
I 1,788,664 1,896,897 28.8 31.3 26.3 17.4 76.3 74.0 8.3 4.8 6.4 5.1 25.0 24.3 1.7 1.6 750.9 707.4 0.7 0.7 0.3 0.4 Descender
II 1,787,258 1,895,516 38.6 37.2 38.5 26.6 79.0 77.7 17.7 16.1 13.3 11.3 36.2 34.3 2.2 2.0 1,295.2 1,297.1 0.4 0.4 -0.2 -0.2 Permanecer III 1,787,747 1,894,332 37.8 33.7 38.2 27.8 75.2 75.5 14.9 15.4 11.5 10.9 31.7 34.7 2.1 2.0 1,648.7 1,677.4 0.3 0.3 -0.6 -0.5 Permanecer IV 1,787,775 1,895,403 35.7 33.7 37.7 26.1 74.1 73.6 13.3 13.8 10.6 10.4 30.0 31.4 2.0 1.9 2,059.1 2,096.8 0.1 0.1 -0.9 -0.9 Ascender
Total 7,151,444 7,582,148 35.2 34.0 35.2 24.5 76.2 75.2 13.6 12.5 10.5 9.4 30.7 31.2 2.0 1.9 1,438.4 1,444.5 0.4 0.4 -0.4 -0.3
I 1,775,808 1,846,004 32.6 33.1 36.1 29.4 71.6 72.2 9.0 10.5 7.3 8.6 32.8 27.5 1.9 1.8 2,529.1 2,594.6 -0.1 -0.1 -1.4 -1.3 Descender
II 1,775,613 1,846,249 33.6 28.3 38.1 30.1 69.9 73.5 9.3 8.8 8.1 6.8 24.4 21.2 1.8 1.7 3,197.3 3,305.4 -0.4 -0.4 -2.0 -1.9 Permanecer III 1,776,909 1,847,038 28.5 26.1 40.1 32.0 71.9 72.4 5.4 6.1 5.9 5.9 17.4 19.2 1.7 1.6 4,436.8 4,546.4 -0.9 -1.0 -3.2 -3.0 Permanecer IV 1,774,398 1,844,673 15.4 14.2 44.9 35.7 81.6 82.7 3.0 3.2 4.0 3.8 13.5 9.7 1.6 1.5 12,184.3 12,264.5 -4.3 -4.3 -10.5 -9.9 Ascender
Total 7,102,728 7,383,964 27.5 25.4 39.8 31.8 73.7 75.2 6.7 7.1 6.3 6.3 22.0 19.4 1.8 1.7 5,585.4 5,676.3 -1.4 -1.4 -4.3 -4.0
I 366,756 411,250 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 968.7 914.0 0.6 0.6 0.1 0.2 Descender
II 366,565 411,010 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 1,541.5 1,514.2 0.3 0.3 -0.5 -0.3 Permanecer III 366,877 411,250 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 1,864.0 1,891.2 0.2 0.2 -0.8 -0.7 Permanecer IV 366,434 410,763 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 2,140.0 2,185.7 0.1 0.1 -1.0 -0.9 Ascender
Total 1,466,632 1,644,273 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 1,628.5 1,626.1 0.3 0.3 -0.5 -0.4
I 1,574,339 1,636,541 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 2,848.6 2,937.4 -0.2 -0.3 -1.7 -1.6 Descender
II 1,573,652 1,636,572 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 4,246.0 4,309.1 -0.9 -0.9 -3.0 -2.8 Permanecer III 1,574,035 1,635,699 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 6,554.3 6,553.5 -1.9 -1.8 -5.2 -4.8 Permanecer IV 1,573,715 1,636,198 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 16,943.1 15,345.3 -6.4 -5.6 -15.0 -12.6 Permanecer
Total 6,295,741 6,545,010 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 7,647.5 7,286.0 -2.3 -2.1 -6.2 -5.5
Fuente: estimaciones propias con información del MCS-ENIGH 2010-2012. Vulnerable
por carencias
Vulnerable por ingresos
Urbano
Indicador Cuartil Seguridad social Vivienda Servicios Alimentación
Carencias promedio
Pobreza extrema
Pobreza moderada
Hogares Educación Salud
FGT 0 (LBM-Ingreso) /
LBM Ingreso medio FGT 0
(LB-Ingreso) / LB
20
Cuadro 3. Carencias sociales y bienestar económico de los hogares rurales, según cuartiles de ingreso, 2010-2012
Indicador Status
2010 2012 2010 2012 2010 2012 2010 2012 2010 2012 2010 2012 2010 2012 2010 2012 2010 2012 2010 2012 2010 2012
I 341,830 311,841 75.0 76.9 52.2 36.0 97.7 96.8 55.0 52.9 77.5 75.7 54.9 54.2 4.1 3.9 163.5 191.4 0.9 0.9 0.8 0.8 Permanecer
II 341,424 312,161 75.4 79.0 45.1 27.6 92.7 95.1 47.3 46.2 71.7 70.5 59.0 55.7 3.9 3.7 350.2 395.1 0.8 0.7 0.5 0.5 Permanecer
III 341,884 311,772 78.8 77.4 46.0 35.0 92.3 89.8 48.9 38.4 74.1 70.4 55.9 54.5 4.0 3.7 494.2 539.9 0.7 0.6 0.3 0.3 Permanecer
IV 341,206 311,391 78.9 75.5 45.3 28.2 89.9 90.1 45.0 42.4 72.2 72.4 49.5 51.5 3.8 3.6 652.6 698.1 0.5 0.5 0.1 0.1 Ascender
Total 1,366,344 1,247,165 77.0 77.2 47.2 31.7 93.1 92.9 49.1 45.0 73.9 72.3 54.8 54.0 4.0 3.7 415.0 456.0 0.7 0.7 0.4 0.4
I 615,846 673,055 39.4 41.4 13.8 7.1 80.1 78.4 8.8 5.7 23.3 23.1 17.6 13.4 1.8 1.7 470.5 445.5 0.7 0.7 0.4 0.4 Descender
II 616,098 673,403 61.7 57.5 33.4 17.5 84.5 80.3 32.2 19.9 50.5 41.4 38.1 32.0 3.0 2.5 853.9 872.4 0.4 0.4 -0.2 -0.1 Permanecer
III 615,094 673,264 57.7 57.5 30.9 19.3 81.8 79.8 30.1 20.7 50.2 44.4 32.5 34.2 2.8 2.6 1,055.5 1,087.5 0.3 0.3 -0.4 -0.4 Permanecer
IV 615,246 672,345 56.1 54.8 28.8 20.5 80.4 79.5 23.4 20.3 46.5 37.8 32.2 32.2 2.7 2.5 1,294.7 1,348.5 0.1 0.1 -0.8 -0.7 Ascender
Total 2,462,284 2,692,067 53.7 52.8 26.7 16.1 81.7 79.5 23.6 16.6 42.6 36.7 30.1 27.9 2.6 2.3 918.5 938.3 0.4 0.4 -0.2 -0.2
I 525,561 615,059 54.6 55.4 29.6 19.6 75.1 77.8 19.7 18.6 41.2 37.9 27.7 30.6 2.5 2.4 1,593.3 1,648.4 -0.1 -0.1 -1.2 -1.1 Descender II 525,994 615,224 51.3 53.1 29.5 17.5 75.5 76.6 18.2 15.2 42.4 34.3 28.2 28.1 2.4 2.2 1,976.4 2,046.1 -0.4 -0.4 -1.7 -1.6 Permanecer
III 524,211 614,771 49.7 53.1 29.4 22.3 71.5 72.1 13.7 11.7 38.3 36.1 23.2 22.7 2.3 2.2 2,630.7 2,737.7 -0.8 -0.8 -2.6 -2.4 Permanecer
IV 525,133 614,928 45.4 44.7 33.6 24.0 64.3 68.3 10.7 6.9 32.4 32.2 12.9 16.5 2.0 1.9 5,940.3 6,003.4 -3.1 -3.0 -7.0 -6.5 Ascender
Total 2,100,899 2,459,982 50.3 51.6 30.5 20.8 71.6 73.7 15.6 13.1 38.6 35.1 23.0 24.5 2.3 2.2 3,034.6 3,108.7 -1.1 -1.1 -3.1 -2.9
I 15,779 20,413 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 482.6 490.9 0.7 0.7 0.3 0.4 Permanecer
II 15,832 20,333 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 949.0 942.0 0.3 0.4 -0.3 -0.2 Permanecer
III 16,881 20,982 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 1,229.0 1,224.9 0.1 0.2 -0.7 -0.5 Permanecer
IV 14,539 19,724 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 1,357.1 1,400.2 0.1 0.1 -0.8 -0.7 Ascender
Total 63,031 81,452 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 1,001.4 1,012.8 0.3 0.3 -0.4 -0.3
I 84,557 97,865 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 1,909.5 1,931.4 -0.3 -0.3 -1.6 -1.4 Descender
II 85,337 98,495 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 2,720.7 3,033.1 -0.9 -1.0 -2.7 -2.8 Permanecer
III 83,713 97,421 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 4,203.1 4,895.6 -1.9 -2.3 -4.7 -5.1 Permanecer
IV 84,413 97,426 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 12,202.3 15,945.5 -7.5 -9.7 -15.5 -18.9 Permanecer
Total 338,020 391,207 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 5,252.8 6,437.0 -2.7 -3.3 -6.1 -7.0
Fuente: estimaciones propias con información del MCS-ENIGH 2010-2012.
No pobre y no vulnerable
Pobreza moderada
Vulnerable por carencias
Vulnerable por ingresos Pobreza extrema
Rural Cuartil Hogares Educación
Carencias
promedio Ingreso medio
FGT 0 (LB-Ingreso) / LB
FGT 0 (LBM-Ingreso) /
LBM
Los vulnerables por ingresos son aquellos hogares en los que no se enfrentan carencias sociales pero si una insuficiencia de ingreso para cubrir sus necesidades alimentarias y no alimentarias, se ubican casi en su totalidad en el ámbito urbano y dado que no presentan falta de acceso a seguridad social una carencia vinculada al empleo, se prevé que los proveedores económicos del hogar se ubican en trabajos formales pero con baja remuneración, subocupados, lo cual les permite tener acceso a mecanismos de aseguramiento pero el pago es tan bajo que al dividirse de manera homogénea entre los miembros del hogar se denotan riesgos de caer en pobreza, principalmente por carencia alimentaria ya que su capacidad de consumo es limitada. En el ámbito urbano, en el cual se concentra la mayoría de este tipo de casos, aquellos hogares ubicados en el primer cuartil presentan un escenario de alta probabilidad de movilidad descendente, pues aunque presentan cero carencias sociales su ingreso es 20 por ciento menor al valor de la LBM. Mientras que los hogares en el cuartil más alto presentan un ingreso apenas 10 por ciento menor al valor de la LB y cerca de 90 por ciento superior al valor de la LBM por lo que presentan mayor propensión de movilidad ascendente, es decir pasar a ser no pobres ni vulnerables (ver cuadros 2 y 3).
Los no pobres ni vulnerables representan el status de bienestar económico hacía el cual se aspira transite el conjunto de la población mexicana, es decir que tengan cubiertos derechos sociales indispensables para su desarrollo y que cuenten con recursos suficientes para cubrir sus necesidades básicas. En 2012 cerca de un quinto de los hogares mexicanos se ubicaba en dicha condición de bienestar, y nuevamente la mayor parte de estos hogares residía en el ámbito urbano. Al igual que en los demás cuadrantes, los hogares no pobres ni vulnerables muestran una alta heterogeneidad en la distribución del ingreso, en el ámbito urbano aquellas unidades domésticas ubicadas en el cuartil más alto reciben un ingreso cerca de cinco veces mayor al de aquellas ubicadas en el cuartil más bajo, mientras que en localidades rurales la relación de ingresos es de ocho a uno. Los hogares no pobres ni vulnerables en el cuartil de ingreso más alto quizá sean de los pocos casos en México que tienen prácticamente cero posibilidad de caer en pobreza ya que los recursos por persona con los que cuentan son cerca seis veces mayores al valor de la LB en contextos urbanos, y de aproximadamente diez veces en ámbitos rurales. En contraste, los hogares ubicados en el cuartil de ingresos más bajos apenas cuentan con recursos 30 por ciento mayores al costo de la canasta alimentaria y no alimentaria, tanto en ámbitos urbanos como rurales, por lo que la materialización de eventos como problemas de salud, incrementos sostenidos del precio de productos básicos así como la pérdida del empleo pudieran provocar variaciones en su capacidad de consumo que les pudiera llevar a descender en su nivel de bienestar, y en primer instancia transitar hacia la pobreza o vulnerabilidad por carencias sociales (ver cuadros 2 y 3).
22 e interesa conocer ¿Qué factores precipitan la entrada, permanencia o salida, por ejemplo, de la pobreza?
Gráfica 2.
En términos agregados, y con base en las proporciones de población en los cuadrantes de pobreza se podría apuntar rápidamente que entre 2010 y 2012 no hubo movilidad social, ya que si bien se registró una reducción significativa de la pobreza extrema no hubo un incremento de la población vulnerable por carencias sociales o de aquella no pobre ni vulnerable. No obstante, al observar los cambios en términos absolutos se registra nuevamente una reducción de la pobreza extrema contra un incremento de la población pobre moderada así como de aquella vulnerable por ingresos (ver cuadro 4).
[image:23.612.113.501.132.408.2]El cuadro 4 permite corroborar la falta de grandes movimientos de movilidad social ascendente en México, lo cual corresponde con el lento crecimiento de la economía, la falta de generación de empleos de calidad así como de la pérdida en la capacidad adquisitiva del ingreso laboral. A la par, el Cuadro 4 permite no perder de vista que efectivamente hay flujos que alimentan los distintos estados de pobreza, aunque en ningún caso los cambios entre 2010-2012 son mayores a tres puntos porcentuales ni mayores a tres millones de personas.
Cuadro 4. Cambio en el porcentaje y número personas en los cuadrantes de pobreza (valores relativos y absolutos), 2010-2012
0
.5
1
1
.5
2
-5 0 5 10 15
x
kdensity Pobres_ext kdensity Pobres_mod
kdensity Vul_carencia kdensity Vul_ingreso
kdensity No_pobres
Fuente: estimaciones propias con información del MCS-ENIGH 2010
23 Cambio
P2012 - P2010
Valores relativos (x100)
Pobres 46.0 45.4 -0.6 0.204 Sin cambio
Pobres moderados 35.7 36.5 0.8 0.094 Sin cambio
Pobres extremos 10.4 8.9 -1.5 0.000 Disminución
Vulnerables por carencias sociales 28.0 28.5 0.5 0.255 Sin cambio Vulnerables por ingresos 6.0 6.3 0.3 0.103 Sin cambio No pobres y no vulnerables 20.0 19.9 -0.1 0.353 Sin cambio
Valores absolutos (millones de personas)
Pobres 52.7 53.2 0.5 0.274 Sin cambio
Pobres moderados 40.8 42.8 2.0 0.002 Aumento
Pobres extremos 11.9 10.4 -1.5 0.001 Disminución
Vulnerables por carencias sociales 32.0 33.4 1.4 0.128 Sin cambio
Vulnerables por ingresos 6.9 7.4 0.5 0.026 Aumento
No pobres y no vulnerables 23.0 23.3 0.4 0.235 Sin cambio
Fuente: es ti ma ci ones propi a s con i nforma ci ón del MCS-ENIGH 2010-2012.
* Pruebas de hipótesis de una cola, con un nivel de significancia de 0.05.
Indicadores
Nivel de significancia
para la diferencia (una cola)
Cambios*
(una cola)
2010 2012
La medición de la pobreza con base en fuentes de información de corte transversal ofrecen información de las condiciones de vida en un punto del tiempo, con lo que podemos conocer la magnitud de la pobreza y sus cambios, pero limita el análisis de los procesos que permiten episodios de éxito de la salida de pobreza, el tiempo que permanecen los hogares en pobreza, las veces que una hogar cae en pobreza, así como aquellos factores que precipitan la entrada en pobreza.
Al reconocimiento de las múltiples aristas que atañen a la pobreza existe la necesidad de integrar el componente dinámico con que se desenvuelve, lo cual se apunta como tema para investigaciones futuras sobre todo en países como México donde la pobreza toca a gran parte de la población.
24
II. Dinámica de las transiciones de pobreza
Los análisis de bienestar tradicionalmente se basan en un enfoque estático, lo cual no considera los ajustes que realizan los agentes ante, por ejemplo, una intervención pública lo cual puede anular su efecto neto o generar problemas de selección adversa (Epstein y Axtell, 1996). En este sentido, es importante incorporar un enfoque dinámico al análisis de la pobreza, un paso en este sentido es el análisis de las transiciones de la pobreza.
La metodología de pobreza hace uso de un componente continuo dado por el ingreso y un componente discreto ubicado en el espacio de derechos sociales para la identificación de la condición de pobreza. Esta característica de la metodología de pobreza reviste de gran importancia para el análisis de transiciones de pobreza, ya que la posibilidad de entrar, permanecer o salir de la pobreza esta dada por un vector continuo y otro que avanza de manera discreta. Por lo tanto es sustancial identificar el comportamiento del ingreso así como del índice de privaciones sociales en el territorio así como en el tiempo.
El ingreso medio de los hogares ha mostrado un estancamiento en los últimos cuatro años, en 2008 ascendió a $3,309.0 mientras que en 2012 fue de $3,190.6 por lo que la tasa media anual en este período fue negativa, -1.2 por ciento, de hecho al dividir a la población en diez partes iguales, es decir por deciles, se observa que a 2012 todos mostraron un menor ingreso medio al reportado en 2008 con excepción del primer decil, el estrato de más bajos ingresos, el cual reportó un ligero incremento con respecto a 2008. Se conoce también que el ingreso medio en localidades rurales es poco menos de la mitad al percibido en contextos urbano, $1,684.98 contra $3,644.9 en 2012, por lo que el bienestar de los primeros es menor si este se mide a través de su capacidad de consumo.
El promedio de carencias sociales del conjunto de la población pasó entre 2008 y 2012 de 1.8 a 1.5, un comportamiento similar al observado entre los pobres extremos, 3.9 a 3.6 carencias promedio en el mismo período. Del total de carencias sociales en la población, la falta de acceso a seguridad social es la que contribuye en mayor medida con 37.7 por ciento, mientras que la carencia por calidad y espacios de la vivienda es la que participa en menor medida, 10.5 por ciento. Por su parte, y como se documentó en los cuadros 2 y 3, las localidades rurales presentan una mayor acumulación de desventajas lo cual se sintetiza en cierta medida con el número promedio de carencias sociales que presentan, 2.3, en comparación con los contextos urbanos, 1.3, lo que significa casi dos veces mayor probabilidad de presentar una carencia social, 1.8 veces mayor. Las tres principales carencias sociales en el ámbito urbano son seguridad social, falta de acceso a servicios de salud, y alimentación. Mientras que en la esfera rural prácticamente todas las carencias se presentaban en al menos un quinto de la población, de esta manera aquellas con menor incidencia son la falta de acceso a servicios de salud, por calidad y espacios de la vivienda, y rezago educativo.
25 función del ingreso están condicionadas en mayor medida a las privaciones sociales, tales como el acceso a servicios básicos el cual toca a cuatro de cada diez mexicanos en localidades rurales, 40.8 por ciento en 2012.
Bajo estas consideraciones, el análisis que aquí se presenta mantiene el corte rural-urbano como eje analítico transversal ya que la dinámica de la pobreza en uno u otro contexto muestra patrones diferenciados de acuerdo al lugar de residencia en el que se desarrollan las personas.
A continuación se expone la metodología de pareo de observaciones la cual se empleó para la construcción de los pseudo-paneles, a partir de información de tipo transversal, con lo cual fue posible estimar la matriz de transiciones así como identificar posibles factores que inciden en mayor medida en la probabilidad de entrar, permanecer o salir de la pobreza. Finalmente, se exponen los resultados de la estimación de una matriz de transiciones estimada a partir de la ENGASTO, la cual junto con el MCS-ENIGH es una de las dos encuestas en México que contiene la información necesaria para estimar de manera directa el índice de privaciones sociales, y aunque no contiene información de ingreso se estimó un indicador proxi de bienestar económico a partir de gasto.
Métodos estadísticos de pareo de observaciones: Propensity score matching (PSM)
En el campo de las ciencias sociales es difícil encontrar la posibilidad de diseñar experimentos con el fin de establecer resultados o relaciones de orden causal, existen varias razones que dificultan este tipo de prácticas como se hace en otros campos del conocimiento, básicamente las restricciones son de tipo éticas, capacidad de control sobre los individuos así como de los entornos, y los altos costos que pueden significar este tipo de ejercicios (Cortés et al, 2008). La evaluación de las políticas públicas es uno de los campos de las ciencias sociales que mayor necesidad tiene de contar con diseños experimentales para generar información que le permita
o t asta el esultado ue e hi e los t atados versus los no-t atados o o t oles , a efe to
de establecer la efectividad de las intervenciones para abatir cierta problemática para lo que son diseñadas (Heckman, 1997).
Una vez identificada cierta problemática, por ejemplo la pobreza, un gobierno puede decidir instrumentar una acción, como desarrollo de capacidades productivas, con el fin de abatir dicha situación. Si la intervención es por primera vez el gobierno está obligado a contar con evidencia sobre la efectividad de su estrategia para lo cual necesita resultados de impacto, en cualquier caso los gobiernos necesitan rendir cuentas sobre el uso de los recursos públicos por lo que se ven en la necesidad de contar con información que les permita concluir cual sería el resultados con y sin las
26 la línea basal de comparación, los costos de generar este tipo de información tienden a ser muy elevados y en ocasiones además no se cuenta con recursos humanos y técnicos que permitan realizarlas (Holmes, 2014).
Una solución a la falta de información experimental es el uso de técnicas estadísticas como
Propensity score matching (PSM), la cual denominare os o o pa eo asado e p ope sio es, con base en la cual se estimó un panel sintético y a su vez transiciones de pobreza.
La idea básica del PSM es que a partir de información muestral aleatoria se busca estimar el comportamiento entre dos grupos, tratados versus no-tratados, los cuales comparten
características iniciales similares, sin embargo los hogares pueden estar en una de las dos situaciones, D={1,0}.
El objetivo en una evaluación es estimar el efecto promedio en los tratados a partir del cambio sobre cierta variable de resultado, por ejemplo y, lo cual se puede especificar como:
(1)
el efecto promedio de los tratados regularmente se puede obtener de la información con la que cuentan los programas, | , no así el promedio de la variable de resultado en un período inicial, | , por lo que la identificación de un contrafactual adecuado se puede aproximar mediante | .
Entonces, de acuerdo a Heckman (1998) la condición fundamental para el pareo de observaciones se puede especificar como:
| | (2)
La variable X representa el vector de características observadas tanto en tratado como en no-tratados, , en este caso la solución práctica atañe un problema multidimensional sin embargo Rosenbaum y Rubin (1983) señalan que dada la validez del pareo sobre el vector de características X se puede estimar el pareo con base en la probabilidad de selección,
| , por lo que la solución práctica del problema se vuelve unidimensional.
Una segunda condición que busca asegurar el rigor del PSM es realizar la estimación sólo sobre un área de soporte común, S, en que se intersecta la probabilidad de selección tal que:
| | (3)
En este sentido, Heckman, Ichimura, Smith y Todd (1996) demostraron que el pareo se justifica sólo entre observaciones bajo el área de soporte común pues | puede ser recuperado de | para lo cual se usa la distribución de X restringida a S.