UNIVERSIDAD TÉCNICA PARTICULAR DE LOJA
La Universidad Católica de Loja
ÁREA SOCIOHUMANÍSTICA
TÍTULO DE LICENCIADO EN PSICOLOGÍA
Análisis de las variables psicosociales asociadas a la salud mental en los
estudiantes de primero y segundo año de bachillerato de la zona 6,
distrito 03D01 circuito 03D01C04 del Ecuador 2015.
TRABAJO DE TITULACIÓN
AUTORA: Verdugo González Jenny Katerine
DIRECTOR: Lic. David Ortega
CENTRO UNIVERSITARIO AZOGUES
ii
APROBACIÓN DEL DIRECTOR DEL TRABAJO DE TITULACIÓN
Licenciado.
David Ortega.
DOCENTE DE LA TITULACIÓN
De mi consideración:
El presente trabajo titulación: Análisis de las variables psicosociales asociadas a la salud
mental en los estudiantes de primero y segundo año de bachillerato de la zona 6, distrito
03D01 circuito 03D01C04 del Ecuador 2015. Realizado por Verdugo González Jenny Katerine,
ha sido orientado y revisado durante su ejecución, por cuanto se aprueba la presentación
del mismo.
Loja, 23 de julio del 2016.
DECLARACIÓN DE AUTORÍA Y CESIÓN DE DERECHOS
“Yo Verdugo González Jenny Katerine, declaro ser autor (a) del presente trabajo de
titulación: Análisis de las variables psicosociales asociadas a la salud mental en los
estudiantes de primero y segundo año de bachillerato de la zona 6, distrito 03D01 circuito
03D01C04 del Ecuador 2015, de la Titulación de Psicología, siendo David Ortega, director
del presente trabajo; y eximo expresamente a la Universidad Técnica Particular de Loja y
a sus representantes legales de posibles reclamos o acciones legales. Además certifico
que las ideas, conceptos, procedimientos y resultados vertidos en el presente trabajo
investigativo, son de mi exclusiva responsabilidad.
Adicionalmente declaro conocer y aceptar la disposición del Art. 88 del Estatuto Orgánico
de la Universidad Técnica Particular de Loja que en su parte pertinente textualmente dice:
“Forman parte del patrimonio de la Universidad la propiedad intelectual de
investigaciones, trabajos científicos o técnicos y tesis de grado o trabajos de titulación que
se realicen con el apoyo financiero, académico o institucional (operativo) de la
Universidad”.
f.
Autor: Verdugo González Jenny
Katerine
iv
DEDICATORIA
A mis padres, que han visto por mi bienestar siempre
y me han impulsado a
seguir adelante y
AGRADECIMIENTO
“¡El éxito es el resultado de las decisiones acertadas,
las decisiones acertadas son el resultado de la experiencia
y la experiencia suele ser resultado de las decisiones
equivocadas!”
(Anthony Robbins).
Gracias a Dios por guiarme y bendecirme cada día…
Gracias a mis padres, por su esfuerzo, por alentarme y confiar siempre en mí.
Gracias Isaías, por ser mi motivo de lucha, la fuerza que me inspira a ser mejor.
Gracias a toda mi familia, hermanos, abuelos, tíos, primos, amigos, que han estado
conmigo siempre, en buenas y malas.
Gracias a la Universidad Técnica Particular de Loja, que me dio la oportunidad de
superarme.
Gracias a mis maestros, compañeros y en especial a mi director de tesis Lcdo. David
vi
ÍNDICE DE CONTENIDOS
ASPECTO PAG.
APROBACIÓN DEL DIRECTOR DEL TRABAJO DE TITULACIÓN ... ii
DECLARACIÓN DE AUTORÍA Y CESIÓN DE DERECHOS ... iii
DEDICATORIA ... iv
AGRADECIMIENTO ... v
ÍNDICE DE CONTENIDOS ... vi
ÍNDICE DE TABLAS ... viii
ÍNDICE DE FIGURAS ... ix
RESUMEN ... x
ABSTRACT ... xi
INTRODUCCIÓN ...1
CAPÍTULO I: MARCO TEÓRICO ...3
1.1. Salud mental...4
1.1.1. Definición de Salud Mental. ...4
1.1.2. Factores asociados a la salud mental. ...6
1.2. Consumo de drogas ... 21
1.2.1. Consumo problemático de drogas. ... 21
1.2.2. Consumo problemático de alcohol. ... 24
1.2.3. Causas del consumo de drogas. ... 26
1.2.4. Consecuencias del consumo de drogas... 27
1.3. Adolescentes ... 28
1.3.1. Desarrollo Biológico ... 28
1.3.2. Desarrollo Social ... 29
1.3.3. Desarrollo psicológico ... 30
CAPITULO 2: METODOLOGÍA ... 32
2.1. Objetivos. ... 33
2.1.1. General. ... 33
2.1.2. Específicos. ... 33
2.1.3. Preguntas de investigación. ... 33
2.2. Diseño de investigación. ... 34
2.3. Contexto. ... 34
2.4. Población. ... 35
2.5.1. Métodos. ... 36
2.5.2. Técnicas. ... 36
2.5.3. Procedimiento. ... 38
2.5.4. Recursos. ... 39
CAPITULO 3: ANÁLISIS DE DATOS ... 41
3.1. Resultados obtenidos: análisis, interpretación de los resultados obtenidos. ... 42
3.1.1. Análisis de resultados generales. ... 43
3.1.2. Análisis de resultados respecto al género femenino. ... 53
3.1.3. Análisis de resultados respecto al género masculino. ... 62
3.2. Discusión de los resultados obtenidos ... 72
CONCLUSIONES ... 74
RECOMENDACIONES ... 75
BIBLIOGRAFÍA ... 76
viii
ÍNDICE DE TABLAS
ASPECTO PAG.
TABLA 1. Recursos económicos 40
TABLA 2. Frecuencia de estrés percibido. 45
TABLA 3. Frecuencia de flexibilidad e inflexibilidad psicológica (estilos de afrontamiento) 45
TABLA 4. Frecuencia de consumo de alcohol 46
TABLA 5. Frecuencia de tipo de personalidad. 47
TABLA 6. Frecuencia de apoyo social 48
TABLA 7. Frecuencia de resiliencia 49
TABLA 8. Porcentajes de consumo de alcohol, tabaco y otras sustancias 49
TABLA 9. Frecuencia de depresión y ansiedad 50
TABLA 10. Frecuencia de satisfacción vital 51
TABLA 11. Frecuencia de estrés percibido. Género femenino 52 TABLA 12. Frecuencia de flexibilidad e inflexibilidad psicológica (estilos de afrontamiento).
Género femenino
53
TABLA 13. Porcentajes de consumo de alcohol. Género femenino 54 TABLA 14. Frecuencia de tipo de personalidad. Género femenino 55 TABLA 15. Frecuencia de apoyo social. Género femenino 56 TABLA. 16 Frecuencia de resiliencia. Género femenino 57 TABLA 17. Frecuencia de consumo de alcohol, tabaco y otras drogas. Género femenino 58 TABLA 18. Frecuencia de ansiedad y depresión. Género femenino 59 TABLA 19. Frecuencia de satisfacción vital. Género femenino. 59 TABLA 20. Frecuencia de estrés percibido. Género masculino 61 TABLA 21. Frecuencia de estilo de afrontamiento (flexibilidad e inflexibilidad psicológica).
Género masculino.
62
ÍNDICE DE FIGURAS
ASPECTO PAG.
Figura 1. Género de los participantes 42
Figura 2. Edad de los participantes 42
Figura 3. Año de bachillerato 43
Figura 4. Batería con resultados estandarizados. 44
Figura 5. Consumo de alcohol 46
x
RESUMEN
La investigación “Análisis de las variables psicosociales asociadas a la salud mental en los
estudiantes de primero y segundo año de bachillerato de la zona 6, distrito 03D01 circuito
03D01C04 del Ecuador 2015”, tuvo como objetivo analizar la distribución de variables
psicosociales asociadas al consumo de sustancias y salud mental.
Para la recolección de datos se utilizaron encuestas, aplicadas a una muestra de 50
estudiantes de primero y segundo de bachillerato, con una batería de 10 instrumentos
compuesta por: un cuestionario sociodemográfico, estrés PSS-14, estilo de afrontamiento
AAQ-7, Type A Behavior Scale, UCLA Loneliness Scale Revised, resiliencia BRS, AUDIT-C,
ASSIST, PHQ-9 y satisfacción vital LSQ.
Luego de aplicadas las encuestas y posterior análisis de datos, los resultados reflejaron que
los adolescentes investigados poseen las siguientes variables de protección: estrés,
flexibilidad psicológica, consumo de alcohol, consumo de otras drogas, ansiedad-depresión,
resiliencia y satisfacción vital; mientras que las variables de riesgo resultaron ser: tipo de
personalidad y apoyo social.
ABSTRACT
Research "Analysis of the psychosocial variables associated with mental health in students of first and second year of high school in Zone 6, district 03D01 circuit 03D01C04 of Ecuador 2015", aimed to analyze the distribution of psychosocial variables associated with consumption of mental health and substance.
For data collection surveys, applied to a sample of 50 freshmen and sophomore in high school, with a battery of 10 instruments made were used for: a socio-demographic questionnaire, stress PSS-14, coping style AAQ-7, Type A Behavior Scale, UCLA Loneliness Scale Revised, resilience BRS, AUDIT-C, ASSIST, PHQ-9 and LSQ life satisfaction.
After applied the surveys and subsequent data analysis, the results showed that adolescents investigated variables have the following protection: stress, psychological flexibility, alcohol consumption, use of other drugs, anxiety-depression, resilience and life satisfaction; while the risk variables were found to be: personality type and social support.
1
INTRODUCCIÓN
El trabajo que se desarrolla a continuación procura contribuir en la investigación de temas
relacionados con la salud mental y el consumo de sustancias de los adolescentes del
Ecuador. Dicho trabajo está orientado a analizar la distribución de las variables
psicosociales asociadas al consumo de sustancias y en la salud mental en los estudiantes
de primero y segundo año de bachillerato, en la zona 6, distrito 03D01, circuito 03D01C04
del Ecuador en el año 2015.
La importancia de esta investigación se fundamenta en el inminente riesgo que están
expuestos los adolescentes frente al notable crecimiento del tráfico de drogas en el
Ecuador, siendo esta la edad más vulnerable que experimenta el ser humano; con la
investigación realizada en este trabajo se puede obtener los índices de consumo y las
sustancias que mayormente se consumen; es así que este documento servirá de sustento
para que la Institución Educativa, en donde se realizó el estudio, pueda realizar sus
intervenciones y reducir significativamente el consumo y micro tráfico de dichas sustancias.
El consumo no es exclusivo del contexto educativo.
La presente investigación contiene tres capítulos; el primero corresponde al marco teórico,
donde se encuentra de manera detallada toda la investigación bibliográfica en torno a la
salud mental, las variables psicosociales como la personalidad, estrés, apoyo social,
inflexibilidad psicológica, compromiso vital, resiliencia, ansiedad, depresión y satisfacción
vital; las drogas en la sociedad y la vida, su clasificación, como interfieren estas sustancias
en el desarrollo de los adolescentes.
En el segundo capítulo se encuentra la metodología aplicada para el estudio, en cuanto a
los objetivos, las preguntas y el diseño de investigación, el contexto, la población, los
métodos aplicados, los procedimientos realizados y los recursos necesarios para llevar a
cabo el proyecto; y en el tercer capítulo, se realiza el análisis de los resultados de la
investigación a partir de cuadros y tablas estadísticas que contienen los datos obtenidos
luego de la aplicación de las encuestas, los resultados detallados de cada una de las
A continuación del análisis, se encuentra la discusión de resultados donde se comparan los
resultados obtenidos, en cuanto a géneros se refiere; se observa en esta sección que
existen diferencias con respecto a las variables de protección y de riesgo, tal diferencia se
debe a la formación disímil entre varones y mujeres tanto en sus hogares como en las
instituciones educativas.
El presente trabajo finaliza con las conclusiones que se obtuvieron en base a los objetivos y
a los resultados obtenidos en el análisis de datos; y con las recomendaciones para el
centro educativo para las respectivas intervenciones que puedan realizarse relativas al
3
1.1. Salud mental
1.1.1. Definición de Salud Mental.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como un estado de completo
bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades,
es importante partir desde el concepto de salud para conocer en que consiste la salud
mental, “…un estado de bienestar en el cual el individuo se da cuenta de sus propias
aptitudes, puede afrontar las presiones normales de la vida, puede trabajar productiva y
fructíferamente y es capaz de hacer una contribución a su comunidad” (OMS, 2004, p. 12).
La salud mental es un estado en el cual la persona es consiente y capaz de sobrellevar las
situaciones a las que se enfrenta día tras día.
En salud mental comunitaria, un concepto fundamental consiste en “… la salud mental
incluye un estado de bienestar subjetivo, la autosuficiencia perseguida, la autonomía, la
competitividad, la dependencia intergeneracional y la auto actualización del propio intelecto y
potencial emocional entre otros…” (Marcos del Cano y Topa, 2012, p. 35), dicho de otra manera la salud mental consiste en el equilibrio y bienestar del cuerpo y de la mente, ya
que, el bienestar físico dependerá del bienestar de la mente y viceversa.
En nuestra sociedad la incidencia en el consumo de sustancias es muy habitual entre los
jóvenes y adolescentes.
La frecuencia de trastornos mentales entre los adolescentes ha aumentado en los
últimos 20 y 30 años; dicho aumento se atribuye a la ruptura de las estructuras
familiares, el aumento de desempleo en los jóvenes y a las poco realistas
aspiraciones educativas y profesionales. (UNICEF 2011, p. 27)
El consumo de sustancias estupefacientes en los jóvenes y adolescentes se ha
incrementado en los últimos años, esto debido a que los mismos se enfrentan a problemas
como abandono de sus padres que tienen que migrar a otros países para buscar el
bienestar económico de la familia, lo que hace que los jóvenes se enfrenten a varias
situaciones que transgreden a su salud mental.
Los adolescentes que se encuentran en un ambiente familiar hostil, víctimas de bullying o
5
Los factores de riesgo de los problemas de salud mental están suficientemente
demostrados e incluyen los malos tratos en la infancia; la violencia en la familia, la
escuela y el vecindario, la pobreza; la exclusión social y desventaja en materia de
enseñanza. (UNICEF, 2011, p. 27)
Lo que les hace más vulnerables a los problemas, y para enfrentarlos buscan una salida que
muchas veces por ser la más fácil termina por abatir sus sueños e ideales.
Debido a las barreras que tienen los individuos en su entorno, no se integran a la sociedad y
desarrollan problemas y trastornos mentales tales como trastornos de la personalidad,
neurológicos, consumo de sustancias; por esa razón se dice que, “los problemas mentales,
sociales y de conducta pueden interactuar en forma tal que intensifican sus efectos sobre la
conducta y el bienestar” (OMS 2004, p. 13)
Es decir, la salud mental de los individuos incluye el bienestar físico, psicológico, emocional
y social, en otras palabras, la salud mental tiene que ver con la forma de pensar, sentir
actuar y afrontar las situaciones que enfrenta cada persona. Así mismo, una buena salud
mental ayuda a afrontar las situaciones de estrés y a manejarlas de una manera eficiente en
la toma de decisiones.
La salud mental es importante en todas las etapas de la vida de las personas, ya sea en la
niñez, adolescencia o adultez; estas etapas son cruciales en el desarrollo humano por los
cambios que atraviesan a nivel físico, psicológico y social.
Los problemas de salud mental en los jóvenes representan un importante reto para la
salud pública de todo el mundo. Las medidas preventivas pueden ayudar a evitar el
agravamiento y la progresión de los trastornos mentales, y una pronta intervención
limita la gravedad de los mismos. Los jóvenes a los que se les reconocen sus
necesidades de salud mental actúan mejor en la sociedad, rinden de manera más
eficaz en la escuela y tienen más posibilidades de convertirse en adultos productivos
y bien adaptados socialmente que aquellos cuyas necesidades no están siendo
satisfechas. El apoyo a la salud mental, su prevención y un tratamiento oportuno
reduce también la carga que pesa sobre los sistemas de atención de salud.
(UNICEF, 2011, p. 27)
Una buena salud mental ayuda a los individuos a prescindir de futuros problemas en los
una política de prevención de problemas de salud mental, para de esta manera ayudar a los
jóvenes a que puedan desenvolverse en cada aspecto de su vida de una manera equilibrada
y saludable, evitando así problemas mayores, siendo personas de bien y productivas con la
sociedad, satisfaciendo sus necesidades y realizando todas las metas que se plantee a
futuro.
La salud mental debe englobar de manera completa, a lo que se refiere a salud y bienestar,
en la cual intervenga el entorno del individuo; es decir políticos, autoridades, docentes,
familias, etc.
1.1.2. Factores asociados a la salud mental.
1.1.2.1. Personalidad
“La personalidad es una variable individual construida por un conjunto de características
innatas y aprendidas que forman a un sujeto y lo diferencian de los demás” (Besada, 2007,
p. 4). Por otro lado, Armayones, (2007) menciona:
Con respecto a lo que es la personalidad mencionamos que, la personalidad sería la
interacción continua de distintos aspectos, de distintas características de los individuos
que incluirán cuatro dimensiones básicas: la dimensión física, la dimensión emocional,
la dimensión cognitiva y el carácter. (p.4)
La dimensión física es la estructura, la constitución y aspectos corporales del individuo La dimensión emocional, son las emociones, su temperamento
La dimensión cognitiva, es la capacidad de pensar y formalizar los recursos de la mente.
El carácter, son las actitudes de cada individuo como son la educación, socialización, etc.
Una persona que esta equilibrada psicológica y mentalmente posee varias características
que le hacen discernir entre lo correcto y lo incorrecto; tiene conductas que le vuelven capaz
de superar situaciones de amenaza, de saber cómo salir de ellas sin dejarse caer por las
dificultades, son personas realistas, flexibles, reaccionan de manera adecuada a las
7
Desde otro punto de vista, se dice que cada individuo posee una personalidad única, es
decir es irrepetible por lo que se define a personalidad como un cúmulo de rasgos o
características que distinguen al individuo, “los rasgos de la personalidad son modos
constantes de percibir, pensar y relacionarse ante el ambiente que nos rodea, así como ante
nosotros mismos…” (Musso y Gardoni, 2012). También mencionamos que, la personalidad es una serie de rasgos, que permiten establecer y constituir la conducta, y que estos rasgos
influyen totalmente en los comportamientos de cada individuo.
La personalidad es lo que define al individuo, es un esquema de pensamientos, conductas y
sentimientos que posee cada persona y que permanece durante toda su vida. Es la forma de
adaptarse a las situaciones que atraviesa un individuo, lo que constituye a cada persona y la
diferencia de otras.
La personalidad es única e irrepetible, depende del contexto en el que se desenvuelve el
individuo, se va moldeando desde sus primeros años de vida, de ahí radica la importancia
que el individuo se desarrolle en un ambiente familiar estable en donde prime el amor para
que en un futuro su salud mental no se vea afectada.
Conviene subrayar que se establece como trastorno de personalidad cuando los rasgos son
inflexibles, desadaptativos y producen malestar subjetivo. “En relación a sus consecuencias
sobre el sujeto y el entorno, estos trastornos van ligados a importantes daños funcionales en
el sujeto y desbordan a familiares y cuidadores” (Rodríguez, 2016). Al existir un trastorno de
la personalidad el individuo no puede acoplarse a la sociedad, lo cual puede acarrear
problemas de adaptación, aprendizaje, sana convivencia, entre otras.
Hay que mencionar, además, que, los tipos de personalidad se determinan por los patrones
de percepción, relación y reacción, los mismos que son inflexibles. Según el DSM-5 (Manual
diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) existen diez tipos de personalidades
básicas; las mismas son:
Personalidad Obsesivo-Compulsiva Personalidad Paranoica
Personalidad Esquizoide Personalidad Esquizotípica
Así mismo, los trastornos de personalidad más habituales en el uso y abuso de sustancias
estupefacientes según Lorenzo, Laredo, Leza, y Lizasoain (2009) son los trastornos límite de
la personalidad y el trastorno antisocial de la personalidad, dado que las personas que
hacen uso de las mismas son más vulnerables en su consumo. Todo esto parece confirmar
que existe una relación entre ciertos tipos de personalidad y el consumo de sustancias, por
la preocupación o el malestar subjetivo que tiene una persona; existe comorbilidad o
patología dual en lo que refiere al consumo de sustancias, ya que, se observa que una
persona con problemas o trastornos de personalidad es más vulnerable al consumo de
sustancias estupefacientes, debido a los problemas que acarrea, busca solución de una
manera errada y recurre al uso de drogas, sin tomar en cuenta el peligro que corre su vida.
También se observa que las personas que sufren carencias en alguno de los aspectos de
sus vidas están más vulnerables a sufrir trastornos de la personalidad y por ende son
propensos al consumo de sustancias. El ambiente del hogar es indispensable para la
formación de la personalidad, ya que, de los primeros años de vida dependerá su futuro, un
niño amado es una persona que no tendrá carencias, ni vacíos en su interior y no necesitará
llenarlo con vicios como la droga y el alcohol. Ahora bien, una personalidad estable y sana
se adapta mejor a su ambiente, tienen una vida más satisfactoria.
La adolescencia es un periodo complicado, donde los individuos atraviesan por cambios,
que forjan su personalidad. Sus comportamientos varían y van en busca de una identidad.
Esto se considera normal en un adolescente, pero si estos cambios se dan de manera
desproporcionada interfieren en la calidad de vida de los individuos. Los rasgos de la
personalidad son patrones constantes de relacionarse, pensar y percibir sobre sí mismo y
sobre el entorno; los mismos que se desarrollan en todos los contextos personales y
sociales. Los adolescentes son más propensos a caer en el mundo del alcohol y las drogas,
recurren a ellas buscando placer, desinhibirse o encajar en un grupo, ya que están en una
etapa de transición de niños a adultos, sienten mucha frustración, porque no tienen armonía
en su hogar, se sienten solos o fueron criados en un ambiente hostil, dejando vacíos en sus
vidas, estos individuos al tener problemas emocionales, de inseguridad, baja autoestima, de
9
para escapar de la realidad recurren a las drogas para superar los momentos amargos de su
vida. Otra característica para que los adolescentes se vean inmiscuidos en el mundo de las
drogas según Barcelata (2015) es, que son personas apáticas, es decir no muestran interés
por nada lo que les lleva a buscar experimentar algo nuevo para salir de su apatía o no
tienen voluntad y son influenciables por falsas amistades.
En consecuencia, decimos que el tipo de personalidad de cada persona es un elemento
relevante e influyente en lo que concierne a la salud mental y al consumo de sustancias de
los individuos.
1.1.2.2. Estrés
Por lo que se refiere al estrés, decimos que es una respuesta que da el organismo ante un
estímulo o una circunstancia ambiental, una reacción fisiológica en el que intervienen varios
mecanismos de defensa para afrontar situaciones que son percibidas como amenazas, “El
estrés aparece siempre que un hecho real o peligro aparente perturba nuestro equilibrio
sicológico y/o fisiológico.” (Neal, 2011, p. 7).
Los factores desencadenantes del estrés o estresores pueden ser externos o internos los
mismos que causan un desequilibrio en el organismo, estos estresores pueden ser
percepciones de peligro, amenazas, alteraciones en el organismo, frustración, etc. El
individuo se ve afectado por su entorno, sus condiciones de vida y las situaciones a las que
se enfrenta.
Russek (2010), menciona que, los síntomas del estrés pueden ser, entre otros los
siguientes:
Depresión Ansiedad Miedo Nerviosismo Confusión Irritabilidad
Cambios de estado de ánimo Temor al fracaso
Llanto
Disminución del apetito
Acrecentamiento en el consumo de sustancias Tensión
Insomnio
Disfunción sexual Fatiga, etc.
Habría que decir también que existe el estrés bueno y el estrés malo; “una tarea deseada,
agradable y fácil produce estrés saludable, positivo o estrés. Por el contrario, una demanda
no deseada, desagradable, difícil y prolongada significa un estrés no saludable, negativo o
distrés.” (Orlandini, 2012), las situaciones que son placenteras y agradables, motiva a las personas para que superen sus miedos, los obstáculos que se les presentan y les brinda la
capacidad de superar las situaciones que amenazan al bienestar de su organismo. Las
preocupaciones, la frustración, el enojo, el miedo causan problemas a los individuos,
haciéndoles sentir impotentes y los lleva a pensar que no pueden superar sus problemas.
Es por eso que, “el estrés es uno de los factores que vuelven a los jóvenes y adolescentes
propensos al consumo de sustancias, ya que se encuentran inmiscuidos en situaciones
estresantes buscan evadir sus problemas, o tratan de agradar o encajar en su grupo
tomando decisiones erróneas que solo le acarrearan problemas y lo volverán más
desdichado; se dice que “Los adolescentes usan estas sustancias como una forma de experimentar emociones nuevas y tener la sensación de ser indestructibles ante los
problemas…” Espinosa, et al. (2009); los jóvenes y adolescentes al enfrentarse a situaciones de estrés son vulnerables al consumo de sustancias, ya que buscan una salida
rápida para escapar de sus problemas o de las situaciones estresantes que les toca vivir.
Los individuos al verse envueltos en estas situaciones estresantes inician en el consumo de
sustancias, y si se ven más afectados física o psicológicamente su consumo es mayor; “…
se asume que las personas pueden aumentar el riesgo de consumo en función del estrés y
de variables temperamentales y sociales.” (Gázquez, García del Castillo, y García del Castillo, 2016). Indiscutiblemente, se dice que en la adolescencia muchas veces se inicia del
consumo de sustancias adictivas como son el alcohol, el tabaco, la marihuana, la cocaína,
entre otras. Muchos jóvenes y adolescentes ingresan al mundo de las drogas, ya sea por
11
enfrentan en su vida cotidiana, a menudo inician por probar o ingerir drogas legales como
son el tabaco y el alcohol; y se van adentrando al sombrío mundo de las drogas.
1.1.2.3. Apoyo Social
Con respecto a apoyo social; (Castro,et. al., 2009) dicen que engloba a todo tipo de
influencia que tenga la sociedad sobre la salud o bienestar de un individuo, el mismo que
abarca el microsistema (relaciones interpersonales), mesosistema (interacciones entre dos o
más entornos del individuo), exosistema (entornos alejados al individuo que afecta de
manera indirecta) y el macrosistema (ambiente socio-cultural, valores, ideología política,
creencias, religión, entre otras.)
Barcelata (2015) menciona que, “El apoyo social es un fenómeno multidimensional que
conlleva elementos tangibles como eventos actuales y actividades, así como aspectos
subjetivos como la percepción y significado que le otorgue cada persona”. Sobre lo que se refiere a apoyo social es el sentimiento de estima y aprecio hacia un individuo, al ser
valorado y sentirse parte de su grupo. En el apoyo social existen dos tipos de redes, en
primera instancia están las naturales, que tienen que ver con las interacciones que tiene el
individuo en su vida cotidiana, estos son: Familia, amigos, vecinos, compañeros de estudio,
entre otras. En segunda instancia están las redes sociales organizadas que son
conformadas para brindar apoyo a quienes lo necesiten, así por ejemplo tenemos los grupos
de autoayuda, voluntariado, sistemas y servicios de ayuda profesional.
Las principales funciones que cumple el apoyo social son:
Informativa, que enseña a los individuos los orienta y los aconseja. De motivación, que da ánimo y estimula a los individuos a salir adelante. Emocional, que son muestras afectivas y expresivas hacia los individuos. De estima, en donde reconocen los actos del individuo y valoran los mismos. Instrumental, es el apoyo material, tangible que se le brinda al individuo.
Se dice que, “… el “buen” apoyo social, en términos generales ejerce un papel beneficioso
de cara a la prevención y afrontamiento del estrés y la enfermedad…” (Bermudez, et al., 2012), el apoyo social es un factor trascendental en la vida y la salud mental en las
De acuerdo con Cantón (2010) menciona que el apoyo social puede influir de manera directa
y de manera positiva en la salud, el bienestar y la calidad de vida de las personas ya que
aporta la satisfacción de ciertas necesidades como son la autoestima, la seguridad, el
contacto social, la pertenencia de los individuos a un grupo o el afecto que recibe; implica la
disposición de las personas para brindar ayuda hacia los demás, así como también lo que se
refiere a las muestras de afecto, afirmación y valores , el apoyo social tiene la capacidad de
mantener su salud mental y enfrentarse a cualesquiera de las situaciones estresantes que
le toque afrontar y le da capacidad de reforzar sus conductas ejerciendo una influencia
positiva.
Es así que, el apoyo social está ligado con los actos que tienen las personas para brindar o
conseguir ayuda para de esa manera reducir los niveles de estrés negativo y continuar con
el progreso de las vidas de las personas; es decir al brindar o recibir apoyo social los
individuos se sienten productivos y a la vez manifiestan su apoyo a las personas que lo
necesitan es por ello, que el apoyo social se considera como “actos que demuestran sensibilidad hacia las necesidades de otro” (Dolan y Brady, 2015, p. 30).
Hay que mencionar, además que:
Los modelos de efectos principales establecen una relación directa del apoyo social
sobre el bienestar, mantenimiento de esa dimensión de las relaciones
interpersonales tiene consecuencias positivas sobre la salud de los individuos, con
independencia de los niveles de estrés que estos afrontan. De esta manera, a mayor
nivel de apoyo social que tenga una persona, mayor será su bienestar psicológico
tanto en presencia como en ausencia de estrés”. (Martos, Pozo, y Alonso, 2010, p.
82)
De modo que, mientras el apoyo social de una persona sea mayor, mejor será el bienestar y
satisfacción de su vida tanto en la dimensión física, psicológica y social.
1.1.2.4. Inflexibilidad psicológica
Empecemos por explicar lo que es la flexibilidad psicológica. Según Maddio y Greco (2010):
La flexibilidad psicológica es una posibilidad que tienen las personas, la misma que
13
una manera permanente para propiciar una óptima adaptación a las circunstancias a
las que el individuo se enfrenta.
De ahí, cabe mencionar que:
La flexibilidad mental es mucho más que una habilidad o una competencia: es una
virtud que define un estilo de vida y permite a las personas adaptarse mejor a las
presiones del medio. Una mente abierta tiene más probabilidades de generar
cambios constructivos que redunden en una mejor calidad de vida; una mente rígida
no solo está más propensa a sufrir todo tipo de trastornos psicológicos, sino que
además, afectara negativamente al entorno en el que se mueve. (Riso, 2012, p. 2)
La flexibilidad psicológica nos permite tomar consciencia sobre las ideas y pensamientos
deprimentes y las vivencias negativas a las que se enfrentan los individuos y nos les da la
posibilidad de poner a la mente en un estado de serenidad para encontrar alternativas y dar
solución a sus dificultades.
Desde otro punto de vista, los estados de ánimo positivos dan a las personas la capacidad
de pensar de forma creativa y flexible ampliando el horizonte de expectativas para la
solución de las situaciones negativas a las que se enfrenta.
Por el contrario, se expresa que
La rigidez psicológica se ha asociado con problemas interpersonales (por ejemplo,
agresividad, deficiencias para la comunicación y colaboración), con trastornos en la
infancia (por ejemplo, los padres y madres rígidos tienden a generar trastornos de
diversa índole en sus hijos), alcoholismo, esquizofrenia, desorden de la personalidad
obsesivo-compulsivo, anorexia nerviosa, depresión, rumiaciones cognitivas e
ideaciones suicidas, entre muchas otras alteraciones mentales. (Riso, 2012)
La flexibilidad mental es la capacidad para adaptarse al entorno, a las circunstancias la
misma que permite la adaptación de los individuos a las dificultades y presiones del
ambiente y afrontar las situaciones difíciles; “la rigidez del pensamiento está relacionada con una fijación funcional,” (Gabucio et al., 2011), es decir, al tener rigidez de pensamiento se
crea una barrera en la mente y las personas bloquean la capacidad de resolver problemas.
Si el pensamiento es flexible, adaptativo y multidimensional, la emoción y la conducta
serán igualmente adaptativas, ajustadas, precisas, activas e integrativas. Las
personas con traumas y obsesiones mentales frecuentemente se asustan de la
intensidad, frecuencia y duración de sus propios vueles obsesivos, conduciendo sus
vidas al estrés y la depresión.” (Crespí, 2012, p. 31).
Los individuos con pensamiento flexible se adaptan mejor a las situaciones a las que se
enfrenta y de esa manera se integra a la sociedad de manera positiva, al encontrarse con
contextos estresantes saben cómo manejar las situaciones sin desencadenar factores que
los lleven a condiciones desfavorables.
1.1.2.5. Compromiso vital
Salvador y Morales (2012) afirman:
Cuando se habla de compromiso, se presume una garantía de que alguien realizará
alguna acción, aceptará cambiar cosas y/o situaciones, en este sentido, el
compromiso puede verse como un aspecto donde una persona decide actuar con
base en una promesa u obligación y que llevará a ambas partes a tener un mejor
resultado futuro; es decir, al aceptar un compromiso se sabe que la persona actuará
por cuenta propia, sin requerir de presión externa, pues quiere llevar a cabo cierta
conducta.”
El compromiso vital es una promesa con si mismo con la vida de cada persona, de lograr
cumplir con los objetivos establecidos, promoviendo así el bienestar de las personas. Al
cumplir con las metas y objetivos, los individuos sienten satisfacción con su vida.
Por el contrario, el compromiso vital también puede constituir como un factor de riesgo en
cuanto las personas tienden a perder sus ideales, tener pensamientos que atentan contra su
bienestar que conllevan a desatar en acciones que no son buenas para su salud integral.
El compromiso vital va ligado a la inteligencia emocional, ya que la misma, da la capacidad
de controlar las emociones, discernir entre ellas para regir el comportamiento, conocer
nuestras emociones, tener conciencia, autocontrol, motivarnos y respetar las emociones de
15 1.1.2.6. Resiliencia
Existen varias definiciones con respecto a la resiliencia, es así que “la resiliencia o resilencia
es la capacidad que tiene una persona o un grupo de recuperarse frente a la adversidad
para seguir proyectando el futuro.” (Martínez, 2012, p. 93); cada individuo se enfrenta a diversas situaciones, algunas de las cuales presentan eventos traumáticos o estresantes
que causan pensamientos negativos, llevando a las personas a sumirse en el estrés, la
ansiedad o depresión; la resiliencia es la capacidad de los individuos para salir adelante,
enfrentarse a las situaciones que le depara la vida y continuar con sus vidas; una persona
resiliente no se deja vencer por los obstáculos, al contrario, se fortalece y sale de los
mismos.
Considerando lo que dice Smith (2016) a la resiliencia se la puede considerar como un
proceso, ya que es el resultado de varios contextos que hacen referencia a los cambios
graduales pero que no son definitivos en los individuos, ya que estamos en constante
evolución, la capacidad de la resiliencia de una persona da a conocer la sensatez y el grado
de madurez de la misma y la forma de sobrellevar los golpes de la vida.
Es así que, “la resiliencia la podemos definir como la metáfora de las posibilidades. La
persona resiliente apuesta por ser proactiva y también apuesta por vivir en ese positivismo
vital” (Forés y Grané, 2012, p. 12). La resiliencia está ligada con la autoestima de cada individuo. Todas las personas tienen la capacidad de desarrollar la resiliencia, claro está que
este es un proceso constante y continuo que no se da de un momento a otro; al ser la
capacidad de recuperarse de cualquier situación amenazante las personas logran tener una
vida armónica y estable.
Según Lorenzo, et al., (2009) otro rasgo de una persona resiliente es la capacidad de sostenerse a pesar de atravesar por sufrimientos o perdidas en su vida y superar estos
acontecimientos. Las personas resilientes son alegres, buscan el lado positivo de las cosas,
aprenden de sus errores, no les asustan los retos, los cambios por los que han atravesado
en su vida les ha ayudado a tener flexibilidad psicológica, lo que les hace adaptarse a
situaciones difíciles.
Las personas que se han enfrentado a situaciones como pobreza, rechazo social, violencia,
entre otras tienen mejor resiliencia que las que han tenido una vida sin mayores dificultades,
las personas resilientes son independientes, autónomas, tienen buen sentido del humor, son
positivas, tienen empatía. La resiliencia se puede aprender y desarrollar; en el cual se ve
tendrán que interactuar de manera recíproca, para llegar a tener una vida sana aunque se
desarrollen en un contexto insano.
En la etapa de la adolescencia, los individuos se enfrentan a diversas situaciones, que
muchas veces les generan dificultades, al querer encontrar su identidad y adaptarse a la
sociedad, lo que expone al individuo a diversas adversidades. Ya que no todos los
adolescentes tienen las mismas características, unos se ven más expuestos que otros a los
diversos peligros que existen, entre estos peligros están la violencia, pandillas, uso de
drogas, etc. Esto no es favorable para la resiliencia, ya que bloquea las capacidades de los
individuos y evita que su resiliencia se desarrolle, llevándoles a construir una identidad
ambigua, incompleta, en donde se sienten desvalorizados y son más propensos a adquirir
conductas de riesgo como el consumo de alcohol y drogas.
Es por eso que, se considera que la resiliencia es “… un importante factor de protección
ante la drogodependencia” (Lorenzo, et al., 2009 p. 41), las personas que son resilientes tienen una adaptación normal en su entorno en su adolescencia o adultez, incluso cuando
han atravesado situaciones traumáticas o adversidades en su niñez, por lo que la resiliencia
es un factor de protección para que las personas no consuman drogas.
1.1.2.7. Ansiedad y depresión
En cuanto a la ansiedad, Sarudiansky (2013) dice que, es un mecanismo de defensa de los
individuos, que los alerta en las situaciones consideradas como amenazantes, sirve para
intervenir ante los riesgos y amenazas, reduciendo las consecuencias tomando medidas
como huir, afrontar, adaptarse según la situación. La ansiedad se produce por la
incapacidad de realizar las metas o logros de los sujetos, y si está dentro de los parámetros
normales no representa ningún problema. Al contrario, si este mecanismo funciona de
manera alterada produce problemas de salud y nos causa incapacidades.
Considerando que, la ansiedad es un estado mental involuntario provocado por estímulos
externos o internos que pueden ser percibidos como amenazas o peligros llevándoles a
sentir estados de tensión a los individuos, exploremos un poco la idea de que la ansiedad es
una vivencia de temor ante algo difuso, vago, inconcreto, indefinido, que, a diferencia del
miedo, tiene una referencia explícita Rojas (2011) refiere a que las personas pasan por
estados de tensión y zozobra acompañados de sentimientos desagradables; la ansiedad es
17
percibidas, dándole a las personas la capacidad de tomar medidas necesarias para hacer
frente a las situaciones amenazantes a las que se enfrenta.
Los síntomas de la ansiedad son:
Físicos: palpitaciones, falta de aire, sudoración excesiva, problemas digestivos, tensión, cansancio, hormigueo, falta de aire, mareos, entre otras.
Psicológicos: sensación de vacío, sensación de amenaza o peligro, ganas de huir, inseguridad, inquietud, sospechas, temor a la muerte, pensamientos de suicidio, etc.
Conductuales: sentimientos de alerta, impulsividad, bloqueos mentales, dificultad para actuar, no poder estar quietos; estos síntomas muestran cabios en el lenguaje corporal
como son: rigidez, tensión, cambios de la voz, posturas cerradas, etc.
Cognitivos: falta de concentración, mala memoria, falta de atención, pesimismo,
preocupación excesiva, pensamientos distorsionados, sensación de confusión,
pensamientos y recuerdos desagradables, susceptibilidad, entre otras.
Sociales: irritabilidad, dificultad para establecer conversaciones, bloqueos, verborrea, etc.
Sierra et al., (2006) refiere que la ansiedad como trastorno, se origina por tres factores que
son:
Factores predisposicionales: es decir las variables biológicas, de origen genético y son
factores que vuelven al individuo más vulnerable, sensible volviéndoles personas que
siempre pasan en alerta.
Factores activadores: que son los hechos, situaciones, circunstancias que activan el sistema de alerta de los individuos para responder ante los peligros y amenazas.
Factores de mantenimiento: se dan cuando los problemas de ansiedad no se resuelven de una manera adecuada o esta se vuelve trastorno.
La presión social, están llevando a los adolescentes a tener más miedos y fobias, por lo que
los individuos deben aprender a desarrollar técnicas para controlar esa ansiedad, siendo
pacientes, aceptando las incertidumbres, entre otras. Ya que atraviesan por una etapa muy
inestable la ansiedad es más frecuente ya que las personas ya son conscientes de sus
actos, saben los peligros que existen; por ello la familia tiene que intervenir para que los
síntomas no se vuelvan crónicos y el adolescente pueda sobresalir de los problemas que le
Algo importante a señalar es que “los adolescentes que luchan con la ansiedad o el miedo
pueden llegar a adoptar un sistema de creencias irracionales que les causa angustia. Con
frecuencia, sus temores infundados proceden de experiencias negativas o traumáticas que
tuvieron en el pasado.” (Clinton, Clark, y Straub, 2015)
Por otra parte, “La depresión es la exageración persistente de los sentimientos habituales de
tristeza.” (San Molina y Arranz, 2011, p. 9). No solo son sentimientos de tristeza, sino también afecta a la mente y al cuerpo, es grave, perturba en todos los aspectos de la
persona, la autoestima y los pensamientos; las personas deprimidas no pueden salir de ese
estado tan sencillamente, la depresión conlleva un riesgo vital.
Díaz et al., (2006) afirma que, la depresión se da por los siguientes factores:
Factores genéticos: antecedentes de depresión en la familia.
Factores fisiológicos: por la decadencia en los niveles de serotonina a nivel neuronal, por lo que para tratar la depresión también se aplica fármacos.
Factores personales: las mujeres son más proclives en caer en depresión, en el caso
de mujeres embarazadas o posparto se evidencia mayor aparición de depresión
debido a los cambios hormonales que sufre; la edad es otra de las características que
influye en la depresión.
Factores ambientales: son el estrés, la ansiedad, etc. Que intervienen en todos los ámbitos de sus vidas; también están factores como son el consumo y dependencia de
drogas.
La depresión en los adolescentes, se da como respuesta a situaciones problemáticas o
estresantes. Entre los cuales tenemos los siguientes:
Muerte de un amigo o ser querido Fracaso en el ambiente escolar Ruptura o problemas con la pareja Eventos estresantes
Baja autoestima
Antecedentes familiares Agresión
19 Dificultad en el aprendizaje
Vacíos existenciales, entre otros.
Razón por la cual, “la depresión ha aumentado de un modo dramático en los últimos
cincuenta años entre niños y adolescentes. Los niños se están deprimiendo cada vez a
edades más tempranas.” (Colbert, 2012, p. 13). Esto se debe a los factores a los que se enfrentan los niños y adolescentes, al ambiente en el que se desarrollan, los individuos
llegan a deprimirse en edades más tempranas por los sentimientos de soledad debido a que
sus padres no están presentes ya sea por los empleos o por la migración que afecta a la
familia y a la sociedad en sí. También el bienestar de los individuos se ve afectada por la
presión social, sentimientos de pertenencia a un grupo, porque son víctimas de violencia
física o psicológica, etc.
Otero (2012) afirma:
La negligencia familiar con dificultad en la comunicación afectiva e intelectual; un
clima hogareño conflictivo o demasiado distante; una autoestima baja con
desesperanza crónica; elevados niveles de ira muchas veces encubierta; débiles
niveles de coraje, en general enfáticos pero infructuosos frente a las vicisitudes
cotidianas; trastornos de ansiedad y de sintomatología depresiva en la infancia;
distorsión de la imagen corporal; fracasos escolares anteriores y actuales; carencia
de espiritualidad o de continencia religiosa, son factores de riesgo que impulsan a
contraer una depresión adolescente y actuar un intento de suicidio”. ( p. 404)
Los padres deben tomar en cuenta las necesidades afectivas de sus hijos, brindarles afecto,
comprensión, amor, confianza; hacer que se sientan útiles, queridos, inculcándoles valores,
haciendo de su hogar un lugar en donde reine la armonía y la paz, en el que el adolescente
se sienta protegido para que no caigan en depresión y puedan salir de sus dificultades
buscando una solución correcta, y no busquen escapar de ellos de la manera “más fácil”
llegando a consumir sustancias que hacen mal a su organismo y a su entorno, como lo son
el alcohol y las drogas; y de esta manera, no se vean involucrados en problemas aún más
graves.
A causa de esta comorbilidad entre ansiedad y depresión, los adolescentes se ven
inmiscuidos en el mundo de las drogas, ya sea en el uso o abuso de las mismas interfiriendo
1.1.2.8. Satisfacción vital
Acerca de, la satisfacción vital se dice que es el principal indicador de bienestar subjetivo, de
la calidad de vida y la valoración de cada individuo. Hace que los individuos se sientan vivos
y les hace crecer como personas. Hacemos referencia a que el bienestar subjetivo según
Domínguez et al., (2011) abarca dos áreas que son;
El equilibrio: que son las emociones, sentimientos, estados de ánimo de los individuos. La satisfacción vital: que posee componentes cognitivos, son los deseos de cada
persona para satisfacer sus deseos y llegar a las metas establecidas.
Se considera a la búsqueda de la felicidad como uno de los objetivos más apreciados en la
vida de los individuos, ya que cada persona es diferente, existen unas que son más felices
que otras y eso se debe a su bienestar subjetivo. La satisfacción vital mejora la salud de las
personas, física o psicológica; ya que los individuos experimentan emociones positivas. La
infelicidad hace que las personas se vuelvan más asequibles a las enfermedades, afectando
así su salud; para llegar a tener satisfacción vital los individuos deben desarrollar su
autoestima, fijarse objetivos para de esa manera llegar a la tan mencionada felicidad.
Según Lucas, Diener y Suh, citado en (Murillo y Molero, 2012) “Se reconocen dos
componentes del bienestar subjetivo: el emocional, conocido hoy como felicidad y el cual
implica el predomino coyuntural de afectos positivos sobre afectos negativos y el cognitivo o
satisfacción vital”. En otras palabras, tanto el factor emocional y el cognitivo intervienen
directamente en el bienestar subjetivo de las personas, debido a que si una persona es feliz,
positiva, dinámica siente mayor satisfacción vital ya que sus pensamientos positivos
predominan los negativos.
Considerando que, según San Martín y Barra (2013) los adolescentes son más vulnerables,
se observa que aquellos adolescentes que indican niveles altos de satisfacción vital tienen
mejor desarrollo y funcionamiento en las áreas intrapersonal, interpersonal y en el área
escolar; a su vez, quienes se no se sienten satisfechos con sus vidas, tienen dificultades en
su entorno haciéndose notoria su conducta agresiva, pensamientos suicidas, conductas
sexuales inapropiadas, consumo de alcohol o drogas, problemas físicos y de alimentación, y
ociosidad.
Para concluir, la satisfacción vital es fundamental en el desarrollo y bienestar saludable de
21
1.2. Consumo de drogas
1.2.1. Consumo problemático de drogas.
Sobre este tema, empezaremos por decir que las drogas son sustancias que modifican a la
persona, cambian su comportamiento, sus actitudes, su manera de ser, sus pensamientos,
emociones y actitudes.
Martinez et al., (2005) clasifica las drogas de la siguiente manera:
Drogas que son consideradas como legales como son el alcohol, el café y el tabaco; porque su producción y comercialización son reguladas y se pueden adquirir legalmente, aunque
eso no quiere decir que no sean peligrosas;
Drogas ilegales son aquellas cuya adquisición es prohibida, tienen restricciones, estas son: éxtasis, marihuana, heroína, cocaína, etc.
Las drogas perturban al organismo alterando el sistema nervioso central, el consumo de
drogas puede crear dependencia, cada persona es un organismo particular por lo que los
efectos de las drogas no son los mismos, siempre varían de una persona a otra.
Según los efectos que tienen en el organismo son:
Estimulantes Depresivas Narcóticas Alucinógenas
Las Organización Mundial de la Salud OMS clasifica a las drogas de esta manera:
Drogas estimulantes:
Cocaína Anfetaminas
Estas drogas pueden ser inhaladas, fumadas o inyectadas, e incrementan la alerta,
excitación, euforia, aumento del pulso cardíaco y la presión sanguínea, insomnio e
inapetencia.
Las drogas depresivas son:
Alcohol Barbitúricos
Benzodiacepinas, etc.
Provocan desorientación, embriaguez, dificultad para caminar y hablar.
Los narcóticos son:
Opio Morfina Heroína Metadona
Los narcóticos se utilizan en la medicina por sus efectos para aliviar el dolor; los efectos que
producen son: síntomas de euforia, nauseas, mareos y disminución del ritmo respiratorio.
Finalmente tenemos a los alucinógenos, que son los siguientes:
Drogas alucinógenas:
Marihuana LSD Hongos
San Pedro, entre otras.
Estas drogas producen alucinaciones, espejismos, percepciones alteradas de la realidad, y
excitación emocional; la marihuana es la droga ilegal más consumida, provoca desinhibición
23
Asimismo, se tiene que considerar que los efectos son diferentes dependiendo de las dosis
que se consuman, pero todas causan un daño a todo el individuo y a su entorno.
Bilbao (2014) expresa que, según el Informe Mundial sobre las Drogas de la Organización
de las Naciones Unidas (ONU) que se presentó en Viena a mediados de 2013, la cantidad
de consumidores de drogas en el mundo se incrementó un 9% en el 2011, en comparación
con el 2010. De esta manera se estima que el 6.9% de los adultos del mundo, de entre 15 y
64 años, cifra que alcanza alrededor de 315 millones de personas, consumen drogas.
El consumo de drogas se ha vuelto un problema social, su uso conlleva muchas
consecuencias negativas como son la dependencia física cuando para el individuo se vuelve
habitual el consumo de sustancias, y necesita cada vez más para que su organismo
funcione; la dependencia psíquica en cambio es el sentimiento de satisfacción, placer o
evitar malestares y sentirse mejor también en los consumidores es común que desarrollen
tolerancia a la sustancia, es decir el cuerpo o el organismo se acostumbra a la droga, otra de
las características es el síndrome de abstinencia, que se da cuando se interrumpe el uso de
la droga llevándoles a sentir ansiedad.
Los factores de riesgo que incitan al consumo de drogas según Páramo, (2011) son:
Comportamiento agresivo en la infancia Falta de supervisión y cuidado de los padres Problemas con habilidades sociales
Experimentar los efectos de las drogas Disponibilidad de tiempo
Fácil acceso a las drogas
Los factores de riesgo también se dan en el hogar y la familia. Un entorno sano, lleno de
armonía y felicidad esencialmente durante la infancia, es un factor trascendental. Si los
adolescentes observan en su familia conductas relacionadas con el consumo de sustancias
en sus miembros, o que muestran conductas delictivas, pueden aumentar el riesgo de que
ellos sigan su ejemplo, sus mismos pasos y que a futuro desarrollen problemas con las
drogas.
Los amigos y compañeros de escuela tienen una gran influencia en la adolescencia; si ellos
de que las prueben por primera vez, para que no tenga esa curiosidad en saber sobre sus
efectos, un adolescente se ve en mayor riesgo de consumir drogas cuando tiende a tener
problemas de aprendizaje, en la escuela o para encajar en un grupo. Los adolescentes y las
personas con trastornos mentales tienen un alto riesgo de consumo de alcohol y drogas.
Cuando los adolescentes consumen drogas a edades tempranas tienen mayor tendencia a
desencadenar adicción, ya sea por el efecto que tienen las drogas en el cerebro que en esta
etapa se está desarrollando; influyen también factores sociales y biológicos, que incluye las
relaciones familiares inestables, la exposición al maltrato y abuso físico, psicológico o
sexual, la genética o las enfermedades mentales.
El consumo de drogas constituye un problema de salud pública teniendo como resultado
dificultades sociales, ya que los adictos se ven inmiscuidos en conflictos, agresiones,
marginación, etc. Pierden a sus seres queridos y a sus amigos ya que pierden el rumbo de
sus vidas, no dan importancia a su satisfacción vital y recurren a las drogas como alternativa
para resolver sus problemas. Además, el consumo de drogas es un desencadenante de
violencia, problemas económicos y para sostener su vicio las personas recurren al robo o
situaciones ilegales.
En contraste con lo anterior, “…el consumo de sustancias ha sido para los expertos en
adolescencia uno de los indicadores fundamentales de desajuste psicosocial, junto con la
delictiva y los síntomas depresivos.” (Estévez, Jiménes, y Musitu, 2011, p. 98).
En definitiva, “El consumo de drogas repercute en la salud y en la vida en general, y más si
se trata de adolescentes”. (Marcos, 2013, p. 25), ya que en esta etapa de vida los individuos son más vulnerables y pueden echar a perder sus vidas a causa de las drogas por lo que la
familia debe estar presente en toda esta etapa como soporte para el mismo y su buen
desarrollo.
1.2.2. Consumo problemático de alcohol.
El consumo problemático de alcohol según la OMS, Glosario de términos de alcohol y
drogas, (2008).
Es un patrón de consumo que provoca problemas ya sean, individuales o colectivos,
de salud o sociales. Este término se viene utilizando desde mediados de la década
25
alcoholismo como enfermedad. En ciertos contextos, el consumo problemático de
alcohol se usa como sinónimo del concepto de alcoholismo en sus fases iniciales o
menos graves. Un bebedor problemático es una persona que ha sufrido problemas
de salud o sociales a causa de la bebida.
El consumo de alcohol es un problema que aqueja a toda la sociedad, se va haciendo cada
vez más temprano en los adolescentes, aunque según la ley los adolescentes no pueden
comprar ni consumir bebidas alcohólicas, no hay suficiente control para ello. Debido a las
repercusiones en la salud y desarrollo de los individuos; afecta en forma negativa en el
desarrollo mental, los adolescentes tienen problemas en su entorno social, familiar, escolar,
etc.
Los factores que intervienen en el consumo de alcohol en adolescentes son varios, entre
ellos tenemos: la familia, amigos, información errada por parte de los medios de
comunicación, cultura, políticas del gobierno, religión, etc. Se debe agregar que, las familias
juegan un papel trascendental en el consumo de alcohol en los adolescentes, por la
composición familiar, nivel económico, problemas de violencia intrafamiliar, etc.
Avanzando en nuestro razonamiento, decimos que “… El consumo de alcohol provoca
serios daños a corto plazo para el propio adolescente que no deberían ser minimizados
frente a los riesgos a largo plazo (embarazos no deseados, accidentes de tráfico, conductas
sexuales de riesgo, etc.)” (Abeijón, et al., 2014, p. 36)
El consumo de alcohol en la adolescencia es frecuente, el individuo en esta etapa enfrenta
grandes cambios en su vida, la presión social, baja autoestima, les provoca tensión,
angustia y frustración. Así, se considera al alcohol como una “puerta de entrada” al consumo
de otras sustancias.
Generalmente el consumo de drogas ilegales esta precedido por el de sustancias legales,
siendo una cadena habitual (Montaño, 2016).
Para Ruiz et al.,(2010) el cerebro de los adolescentes todavía experimenta cambios, ya que
se está desarrollando para su vida adulta, para que el individuo desarrolle actividades como
resolución de problemas, razonar, discernir, entre otras; por lo que el cerebro de un
adolescente es más sensible a los efectos dañinos del alcohol comparado con el cerebro de
Un adolescente que consume alcohol, tiene problemas para generar recuerdos, problemas
de atención y de concentración, estos individuos no poseen la capacidad de estudiar.
Los padres deben fijar límites a sus hijos y mantenerse firmes en ello, dialogar sobre lo que
es el alcohol, de las consecuencias sobre consumirlo, para así evitar el abuso de la
sustancia y lleguen a perder el control, poner en riesgo su salud, su integridad, evitar
problemas con la ley, causar o sufrir accidentes de tránsito, etc. Deben apoyar a sus hijos
para que así no tengan sentimientos de soledad y tomen en cuenta la opinión de su familia.
1.2.3. Causas del consumo de drogas.
“Los adolescentes comienzan a consumir drogas o alcohol debido sobre todo las presiones
sociales, pero afirman que continúan el consumo para sentirse bien…” (Goldman y Schafer,
2012)
Las personas consumen drogas por diversas razones, como son:
Curiosidad sobre los efectos que causan las drogas en los organismos, Presión del grupo y ser aceptados,
Experimentar cosas nuevas, que, en el caso de las drogas les da experiencias que les resultan placenteras, emocionantes pero que a su vez son peligrosas;
Personalidad con desajustes emocionales, Carencias afectivas,
Falta de autoestima,
Vivir en un ambiente hostil o desfavorable, Crisis familiares,
Para no sentirse solos,
Escapar de situaciones estresantes, tensas, frustrantes o dolorosas.
Hay que mencionar, además que
A las personas les gusta como las hacen sentir las drogas. Es posible que las
personas que se sienten tristes o molestas esperen que las drogas les permitan
escapar de esos sentimientos durante un rato. Pero las drogas no resuelven los
problemas. De hecho, generalmente provocan muchos más problemas. Y los
27
Los consumidores sienten malestar interior, se sienten incapaces de resolver sus problemas
o encontrar una salida ante las situaciones estresantes que atraviesan, los adolescentes
recurren a las drogas para encontrar una salida, un escape de la realidad, las drogas
maquillan su personalidad, les hacen sentir felicidad, sentirse más fuertes, desinhibidos
sienten satisfacción, pero al acabar con su efecto se enfrentan a su realidad, y sus
problemas crecen, cada vez su vacío es más grande.
Se debe agregar que,
Cuando se les pregunta a los jóvenes por qué o para qué consumen drogas, las
respuestas más frecuentes son: buscar experiencias novedosas, divertirse,
relacionarse mejor con los demás, relajarse, olvidar problemas, superar la angustia o
tristeza y combatir la apatía y el aburrimiento a través del riesgo”. (Andrés y Barrio, 2008, p. 83) (Andrés y Barrio, 2008)
1.2.4. Consecuencias del consumo de drogas
El consumo de drogas “…deteriora a la familia y es fuente de conflictos sociales de diversa
naturaleza que se expresan en violencia, corrupción, y multiplicación de delitos contra las
personas …” (Caiuby y Rodrigues, 2015).
Las consecuencias por el uso de drogas son varias, señalaremos las siguientes:
Trastornos fisiológicos y psicológicos: como son el síndrome de abstinencia, cambios del ritmo cardiaco, convulsiones, deterioro del sistema nervioso central.
Quebranto de las relaciones personales: el consumidor no es capaz de tener
relaciones personales, con familiares o amigos; ya que acude a conductas delictivas
como el robo para poder satisfacer su vicio.
Su rendimiento en los estudios baja, ya que abandona sus objetivos, planes y metas y
busca la solución en las drogas.
Deterioro y quebrantamiento de la voluntad: El individuo se vuelve preso de su
adicción, y hace lo que sea para conseguirla.
Secuelas económicas: el uso de drogas es muy costoso, y el adicto destina todos sus recursos económicos para proveerse de drogas.
“El consumo crónico de las sustancias psicoactivas (drogas en general) pueden llegar a
destruir el cerebro, produciendo desórdenes neuronales de irreversibles consecuencias”
(Fernández, 2007, p. 227).
Las drogas no solo afectan al adicto, sino lleva consigo repercusiones para los seres
queridos de las personas que la consumen, es decir su entorno más cercano.
1.3. Adolescentes
1.3.1. Desarrollo Biológico
En este punto se trata sobre la transición de niño a adulto, que se da después de la
pubertad, en esta etapa se desarrollan los caracteres sexuales de los individuos tanto de
hombres y mujeres, es necesario recalcar que “el crecimiento y el desarrollo, el cambio y la
progresión constantes, tanto en sus características físicas como en las aptitudes y
habilidades psíquicas, es la característica fundamental que diferencian al niño del adulto”.
(Cabezuelo y Frontera, 2010).
Las características que se observan en los hombres son:
Crecen de diez a quince centímetros por año Se vuelven fuertes y más anchos
Se observa el crecimiento de pelo en las axilas pecho, bigote, pubis, etc; La voz se hace más grave
Aparece la llamada manzana de Adán en el cuello Se desarrollan también los órganos sexuales. Crecimiento de los testículos y saco escrotal
Crecimiento del pene, la próstata y la vesícula seminal Primera eyaculación
Aumento de la producción de glándulas sebáceas y sudoríparas Acné