MEXICO CONTEMPORANEO DEL MODELO DEL DESARROLLO ESTABILIZADOR AL NEOLIBERALISMO.
(1940−2000) Tema 1.
Etapa Civilista Del Poder (1940−1952)
Subtema: Manuel Avila Camacho, Miguel Aleman Valdez a)La industrialización
b)La economia mexicana y la segunda guerra mundial c)Politica educativa
d)Las universidades
e)Campaña de alfabetización f)La urbanización
g)La división de la clase media en México
MANUEL ÁVILA CAMACHO, MIGUEL ALEMÁN VALDEZ
El gobierno de Manuel Avila Camacho (1940 − 1946) se caracterizo por su política de unidad nacional. Durante este periodo presidencial, se consolidaron las metas obtenidas en el gobierno de Cárdenas. En materia laboral, se estableció el Seguro Social Mexicano. En el aspecto educativo se reformó el artículo 3º.
Constitucional, suprimiendo el carácter socialista de la educación; se estableció la Campaña Nacional contra el Analfabetismo y se creó la Comisión Impulsora y Coordinadora de la Investigación Científica.
Con el fin de institucionalizar la vida política y democrática del país, Camacho, promovió una reforma electoral que permitió regular la existencia de los partidos políticos, la formación del Consejo del Padrón Electoral y la creación de la Comisión Federal de Vigilancia Electoral. Se dio paso a los gobernantes de extracción civil.
En vista de las elecciones, el PRM se transformó en el Partido Revolucionario Institucional (PRI). El PRI postuló al licenciado Miguel Alemán Valdés, quien obtuvo el triunfo electoral para su periodo presidencial 1946 − 1952. Su política se centró en impulsar la industrialización del país.
En 1947, a iniciativas del presidente, se modificó el articulo 115 constitucional para otorgar el voto a la mujer en las elecciones municipales.
México ha iniciado un plan de industrialización general, abarcando todos los renglones de la agricultura y la industria que necesitan el mejoramiento: la mecanización agrícola, la mecanización industrial, la
electrificación y la fundación de nuevas industrias.
El gobierno ha utilizado para este fin los créditos exteriores, que alcanzan más de cuatrocientos millones de dólares; ha expedido una ley de Fomento Industrial con particular protección para las industrias nuevas y ha creado la Nacional Financiera, encargada de la política de fomento económico.
Desde el primer año de la Administración del General Avila Camacho el gobierno mexicano trató de
promover la industrialización, habiéndose proseguido esta política con vigor creciente durante el régimen del licenciado Alemán. Se ha hecho de la industrialización la gran meta nacional, confiando en que ha de lograrse una vida mejor para el pueblo mexicano al transformarse México de nación agrícola en país industrial. LA ECONOMIA MEXICANA Y LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
En 1940 las naciones nazifascistas (Alemania e Italia) declararon la guerra a Francia, Inglaterra y Rusia, y el mundo entero se vio envuelto en esa contienda, en la que luchaban a vida o muerte la democracia y el fascismo.
La guerra fue total; no sólo se luchó en el frente de batalla, sino que también la industria, la agricultura, la ciencia y toda la economía mundial se acondicionaron para la lucha.
Al producirse el ataque de Japón contra los Estados Unidos (8 de diciembre de 1941), el gobierno mexicano, cumpliendo los compromisos contraidos en las Conferencias Internacionales, rompió sus relaciones
diplomáticas y consulares con el Japón, Italia y Alemania y las reanudó con Inglaterra. La Segunda Guerra Mundial cambio las relaciones internacionales de México en muchas formas.
La segunda guerra mundial fue una guerra tota, y su aspecto economico incluyo la cooperación de paises distantes de los campos de batalla. Las naciones aliadas, Estados Unidos principalmente, aunmento sus esfuerzos para mantener los paises de Latinoamérica a su lado.
La poliza del buen vecino de Estados unidos, y la inclinación de México en paoyar las causas por la democracia, fueron las razones principales de que estos dos paises se brindaron ayuda mutua.
militares par asegurar cooperación mutua. Uno de estos acuerdos fue la creación de la Comision de Defensa México−Estado Americana.
La extensión del teatro depuse del ataque Pearl Harbor alcanzo a México. A principios de 1942 los botes−U de Alemania extendieron su area de operaciones, estas ahora incluian la costa Atlántica de Estados Unidos y el Golfo de México.
Y al ser hundidos por submarinos alemanes los barcos petroleros de matrícula mexicana Potrero del Llano y Faja de Oro (mayo de 1942), el gobierno mexicano se vio obligado a declarar el estado de guerra entre México y los países totalitarios.
Debido a todas estas circunstancias y a perdidas tanto físicas como materiales, México entro en un caos económico el cual afecto a todo el país, disminuyendo así la ayuda que proporcionábamos a Estados Unidos durante esta gran guerra mundial.
POLITICA EDUCATIVA
Conscientes los gobiernos revolucionarios de que una de las tareas básicas consiste en elevar el nivel cultural de los grandes sectores populares, se ha venido impulsando preferentemente la educación primaria, empero, se ha venido impulsando preferentemente la educación primaria; empero, como la población más numerosa del país se halla en el campo, la escuela rural se ha convertido en la institución representativa de la educación popular.
La nueva escuela rural no sólo atiende la enseñanza de los niños, sino que se pone al servicio de la comunidad en general, enseñando el mejoramiento del cultivo de la tierra, el aprovechamiento de los recursos de la región, y fomentando la vida higiénica, cívica y cultural de sus habitantes.
En 1960, a pesar de que existían 32,000 escuelas primarias, resultaban insuficientes para atender la enorme población escolar que queda al margen de la educación; por eso el Gobierno trata de resolver este ingente problema destinando una gran parte de su presupuesto para la formación de maestros y la construcción de edificios escolares, de acuerdo con el plan de once años formulado por la Secretaría de Educación, que permite prever que para 1970 ningún niño mexicano quedará sin oportunidad de recibir instrucción elemental. LAS UNIVERSIDADES
profesores, directores y empleados administrativos, el de ejercer con libertad el derecho de propiedad de sus bienes y disponer libremente de los bienes que le sean asignados. Por cuanto a la designación del rector, la federación de estudiantes que el profesorado y alumnado de la universidad presentaran una terna al presidente de la republica para que este hiciera el señalamiento final. En lo que se refiere al funcionamiento interno de la universidad, el secretario de educación tendría la facultad de hacer llegar sus opiniones y sugerencias al consejo universitario sin que existiera ningún vinculo entre la universidad y la secretaria.
La universidad nacional, autónoma.
Gómez morin describe los años y los días que preludiaron al movimiento de 1929 y el otorgamiento de la autonomía de la universidad nacional como un periodo en que la gestión ineficaz de las autoridades administrativas se extendió a todos los sectores de la vida universitaria, rompiendo con sus aspectos más esenciales los auténticos móviles del trabajo académico y trayendo consigo una serie de consecuencias secundarias muy graves para la actividad docente.
La educación universitaria.
De acuerdo con la ley orgánica de la universidad autónoma nacional de México de 1929, el rector de la universidad seria nombrado por el consejo universitario de una terna propuesta directamente por el presidente de la republica. Con todo, él articulo 19 decía que si el presidente no hacia llegar, en él termino adecuado, la terna al consejo universitario, este designaría a un rector provisional.
La universidad autónoma, privada.
La ley organiza de 1933 privó a la universidad de su carácter nacional, para enfatizar el grado de autonomía que se le daba a la universidad y su
independencia completa relación al Ejecutivo, señalaba en su articulo 5° que el rector seria "jefe nato de la institución.
El carácter de la institución privada también se advertía en lo relativo al
financiamiento. Él articulo 9° estableció que la universidad recibiría una aportación de diez millones de pesos por parte del gobierno a cambio de subsidio que venia recibiendo hasta esa fecha.
Con la ley organiza de 1933 el estado aparento atorgar a la universidad su autonomía económica; pero en realidad trato de venderla por hambre.
En Noviembre de 1933 el consejo universitario definió la naturaleza jurídica de la universidad señalando que era una institución nacional
La educación universitaria.
Resolvió no remitir al congreso de la unión la iniciativa para la creación del concejo nacional de educación superior y de investigación.
educativa y de investigación.
Durante su corta vida, el concejo nacional de educación superior y de investigación científica auspicio el desarrollos de centros universitarios como el de Guadalajara y el de Morelia y promovió la unificación de los planes y programas de estudio, lo mismo que las orientaciones y métodos de los institutos oficiales de cultura superior de los estados.
La nueva universidad.
El 3 de marzo de 1943, el rector Rodolfo Brito Foucher, mediante el oficio N° 237, solicito al precedente de la republica que dotara a la universidad de terrenos ejidales correspondientes a los poblados de Tlalpan, Copilco, Padierna y San Jerónimo Aculco para construir la ciudad universitaria. La gestión inicial había sido formulada por el rector Ignacio García Téllez el 25 de septiembre de 1930 en oficio dirigido al secretario de hacienda y crédito publico, donde expresamente requería a esa dependencia para que activara los tramites a efecto de que la universidad pidiera disponer de los fondos necesarios para construir ciudad universitaria. Mediante un decreto publicado en el diario oficial de la nación del 25 de
septiembre de 1946, Manuel Ávila Camacho determino la expropiación de 4733 hectáreas localizadas en el punto solicitado por el rector de la universidad para que se construyera ahí la ciudad universitaria.
de 1945 de la universidad nacional autónoma de México, todavía en vigor. El proceso nacional.
El seminario tridentino conciliar de Sonora, fundado en 1838, fue el centro de estudios para la juventud de Sonora y Sinaloa. Posteriormente, en 1837, fue fundado en Sinaloa al Liceo Rosales que en 1918 paso a ser la universidad de occidente y en 1937 la universidad socialista del Noroeste. En 1941 la universidad socialista del Noroeste se convirtió en universidad de Sinaloa.
El 25 de febrero de 1922 fue decretada la creación e la universidad nacional del sureste con una organización autónoma. esta universidad subsistió hasta 1938, año en el que cambio su designación por la de universidad ce Yucatán.
En San Luis Potosí el antiguo instituto científico y literario fundado en 1859, se convirtió en universidad del estado en 1923 y mas tarde, en 1934, en universidad autónoma .
En 1925 quedo constituida la universidad de Guadalajara. 9 años después fue clausurada y ese mismo año el nuevo gobernador la reinstituyo en definitiva con el nombre de instituto socialista de altos estudios a partir de 1937 se denomina universidad de Guadalajara. En 1930 se fundo la universidad de Nayarit. En Querétaro el colegio civil del estado, cerrado desde 1914, fue reabierto en abril de 1921 para desparecer una ves mas en 1932 aunque entonces se le confirió
autorización para que siguiera funcionando la escuela de leyes. La universidad Juárez de Durango, fundada el 21 de marzo de 1957 tiene como antecedente una institución similar que comenzó a funcionar en 1933.
CAMPAÑA DE ALFABETIZACION
seguir con respecto a fa educación, en ese sentido, Avila Camacho implantó la Escuela de Unidad Nacional, mientras que, tiempo después, en el período 19521 958, Ruiz Cortines retomó esa postura nacionalista.
Adolfo López Mateos aplicó el Plan de Once Años, con los objetivos da combatir el rezago del servicio educativo mediante la permanente expansión, que pretendió dar atención a la población estudiantil en constante y elevado crecimiento y el mejoramiento de los planes y programas de estudio, en todos los niveles: Preescolar, Primaria, Medio y Normal. Sin duda que un logro importante fue la elaboración de los primeros libros y cuadernos de trabajo gratuitos.
Durante la presidencia de Gustavo Díaz Ordaz se continuó con fa aplicación del Plan de Once Años. La población estudiantil creció cada vez más, las escuelas fueron insuficientes, la demanda de más y mejor educación fue intensa y
entonces, y para hacer frente a esta situación, el gobierno buscó nuevas formas de apoyo por parte de la sociedad y decidió hacer uso de los medios masivos de comunicación en beneficio de la enseñanza. Algunas acciones efectuadas en este régimen con respecto al campo educativo fueron la organización del Sistema Nacional de Orientación Vocacional, la aplicación de nuevos métodos de enseñanza y el intento por unificar los niveles medio básico y medio superior, entre otros. El sistema educativo nacional continuo su crecimiento en el periodo de gobierno de Luis Echeverría Alvarez, pero a pesar del incremento en el gasto educativo. la educación escolarizada fue cada vez más insuficiente, debido entre otras cosas, al aumento considerable de la población.
La reforma educativa implementada por este régimen originó la modificación de los planes y programas de estudio correspondientes a la educación básica; se
y surgieron los Acuerdos de Chetumal que consideraron diversos aspectos. entre ellos, la evaluación educativa. Es notable la expedición de la Ley Nacional de Educación para Adultos, en 1971, que indicó la creación de diversas formas de educación extraescolar y sistemas abiertos que sirvieron de apoyo para remediar en parte las carencias escolares.
El Plan Nacional de Educación y el Programa Federal del Sector Educativo, señalaron los objetivos que en ese campo tenía el gobierno de José López Portillo: satisfacer la demanda de educación básica (primaria y secundaria, principalmente); la reducción del analfabetismo; el impulso de los sistemas abiertos y el incremento en el uso de los medios masivos de comunicación como recurso de apoyo para la educación.
En el período presidencial de Miguel de la Madrid, se aplicó la revolución educativa cuyos resultados no fueron del todo positivos debido a la intensa crisis económica que en ese tiempo afectó a todos los sectores de la actividad gubernamental, sin embargo, en los diversos niveles educativos se hicieron llegar los adelantos científicos y tecnológicos más modernos, como la computación, incluida en las secundarias.
En el sexenio 1988−1994, el gobierno ha emprendido el proceso de modernización educativa respuesta a los reclamos sociales y de acuerdo a los objetivos del
desarrollo nacional, pretendiendo mejorar la eficiencia, calidad y cobertura del servicio educativo. Para esto resulta necesario extender la infraestructura, por lo que se requiere presupuestos mayores, a fin de construir nuevos edificios escolares y mantener los ya existentes. Una parte esencial del Programa de Modernización Educativa, fue la conformación de un nuevo modelo educativo, donde los contenidos habrían de modificarse, además de otras acciones.
1944. mediante la Campaña Nacional contra el Analfabetismo; el régimen de
Alemán Valdés creó la Dirección General de Alfabetización, buscando el mismo fin; Ruiz Cortines y López Mateos continuaron la labor tendiente a reducir ¡os índices de población analfabeta; Díaz Ordaz dispuso iniciar la alfabetización por televi-sión y formar el Centro de Educación Básica para Adultos, además de otras acciones que demostraron la decisión real del gobierno de reducir hasta donde fuera posible los índices de población analfabeta.
Del gobierno de Luis Echeverría en adelante, la educación pública ha logrado grandes adelantos al conseguir la disminución del analfabetismo. Sin embargo, debido a muchos factores y a la crisis eco-nómica sucedida en la década de los años 80, aumentó el rezago educativo, originando la existencia de 4;000,200 personas analfabetas y 20 millones de analfabetas funcionales, o sea, personas que sola-mente cursaron hasta tercero de primaria. El panorama se torna difícil si se agrega el hecho de que más de 300 mil jóvenes no tienen la oportunidad de estudiar la secundaria y que un alto porcentaje de alumnos desertan de las escuelas.
LA URBANIZACION
La urbanización de nuestro país, se inició prácticamente en la década de los 40; desde luego que con ello la mancha urbana ha crecido cada vez más, ocupando extensas áreas rurales transformándo-las y provocando la alteración de su medio ambiente al construir en ellas casas. fábricas, carreteras y otras obras propias de las ciudades.
Los servicios médicos ofrecidos por todas las instituciones que integran el esquema de la seguridad social en México, han hecho posible hacer frente a las principales causas de muerte de la población, lo cual ha hecho posible que en ¡os últimos años se mantenga una situación equilibrada entre enfermedades transmisibles, las de tipo degenerativo y accidentes. Las campañas permanentes diseñadas por el Sector Salud dieron por resultado el control y casi erradicación de enfermedades como: sarampión, tosferina, tifo, sífilis, tuberculosis y algunas más, así también la desaparición total de otras, entre ellas, el paludismo.
Sin embargo, a pesar de los esfuerzos realizados, hay enfermedades que aun persisten ocupando primordiales lugares como causantes de defunciones,
sobresalen las diarreas y las neumonías. Además existen otros padecimientos que han incrementado su frecuencia, destacan la diabetes, las enfermedades
cardiovasculares y las cerebro vasculares, principalmente.
Como una de las consecuencias del desarrollo económico del país, muchas regiones vieron modificada su población. Las causas fueron la creación de vías de comunicación, mejoramiento de las que ya existían, la fundación de nuevas ciudades, el establecimiento de mejores condiciones de vida en vallas zonas del país y otras más. Durante el período 1940−1990, el centro de la República siguió siendo el lugar con mayor concentración poblacional, pero sucedieron también varios movimientos de personas hacia otros sitios.
Algunos núcleos poblacionales se dirigieron con destino a lugares más adecuados para las tareas agrícolas, de tal forma que provocaron un considerable aumento de habitantes en las comarcas agrícolas de La Laguna, en la intersección de los
Otros factores que han influido para que surgieran los cambios en la distribución de la población son: Desarrollo ganadero, sobre todo en el norte de México; la realización de obras portuarias y la oportunidad de estar cerca de Estados Unidos. En los últimos años, la actividad comercial, pero sobre todo la industrial, ha contribuido para la formación de grandes concentraciones humanas, provocando el crecimiento de lugares como las ciudades de México, Guadalajara, Monterrey, Nezahualcoyotl, Tlalnepantla, Naucalpan, León, Puebla. Cd. Juárez, Orizaba y muchas más. De esta manera. en diversas regiones del país ha disminuido su población, en otras se ha mantenido estable, mientras que en varias mas se ha incrementado notablemente.
Tema 2
MILAGRO MEXICANO: (1952−1970)
Subtema: Gobiernos de Adolfo ruiz Cortines, Adolfo Lopez Mateos y Gutavo Diaz Ordaz. a) El desarrollo estabilizaor
b) La crisis del autolitarismo b.1) Movimiento magisterial b.2) Movimiento ferrocarrilero b.3) Movimiento medico b.4) Movimiento estudiantil
A la muerte del secretario de gobernación de Miguel Alemán, el doctor Héctor Pérez Martínez, fue nombrado Adolfo Ruiz Cortines su sucesor. En 1951 dejó este cargo para postularse como candidato a la presidencia. Durante su cargo, Ruiz Cortines expropió latifundios extranjeros en el norte del país y estableció precios de garantía para las cosechas. Formó el Programa de Progreso Marítimo, llamado Marcha Mar; y la Comisión Federal de Electricidad otorgó el servicio a más de seiscientas localidades. Ernesto P. Uruchurtu regente del Distrito Federal llevó a cabo grandes obras públicas en la ciudad. Cortines estableció en 1954 el
aguinaldo, que consiste en un mes de salario por cada año de antigüedad del trabajador; y dio plenos derechos ciudadanos a la mujer (elegir y ser elegida para cargos públicos).
Una nueva devaluación dejó el tipo de cambio a 12.50 pesos por dólar. Entregó el cargo presidencial a Adolfo López Mateos.
Durante su periodo presidencial, López Mateos nacionalizó la industria eléctrica y se declaró el dominio de la nación sobre la plataforma continental y el espacio aéreo.
repartición de los desayunos escolares y se edificaron cincuenta mil viviendas populares. En 1964 se terminó la construcción de la Unidad Profesional de Zacatenco del Instituto Politécnico Nacional, así como el espléndido edificio del Museo Nacional de Antropología. En 1959 fue reprimida enérgicamente una huelga de ferrocarrileros que no estuvieron de acuerdo con las resoluciones legales
establecidas por el gobierno.
López Mateos llevó a cabo varios viajes al extrajeron, con el fin de entablar relaciones de amistad con otros países. Intervino en favor de Cuba cuando éste se declaró socialista y se opuso a que fuera excluida de la Organización de Estados Americanos. Negoció con Estados Unidos la devolución de un pequeño territorio llamado "El Chamizal", que había pasado a manos de los norteamericanos cuando el Río Bravo cambió su cauce unos kilómetros.
Entregó su cargo a Gustavo Díaz Ordaz el 1° de diciembre de 1964. Durante el gobierno de Díaz Ordaz se construyó la presa de La Amistad en Coahuila y se adquirieron dos ferrocarriles de corto tránsito: el Intercaliforniano y el de Nacorazi.
Se desarrolló la telefonía nacional e internacional; creció la red de carreteras en 14, 200 kilómetros y fueron modernizados y construidos más de cincuenta aeropuertos.
Fue en este periodo que se iniciaron las labores del Sistema de Transporte Colectivo (Metro) con dos líneas la que va de Pantitlán a Tacubaya, y la de Taxqueña a Cuatro Caminos.
Sin embargo hubo en este periodo graves problemas a los que no fue fácil
encontrarles solución. Uno fue la migración de muchos campesinos a la ciudad, lo que causó problemas serios de vivienda.
cacicazgo. En Sonora hubo fuertes manifestaciones en contra del gobierno local, y tuvo que intervenir el ejército.
Todas estas situaciones conflictivas se presentaron en un periodo muy delicado, pues México había sido elegido como sede de la XIX Olimpiada. Los problemas se agravaron por el surgimiento de un movimiento que aglutinó en numerosas
marchas y manifestaciones al estudiantado de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Instituto Politécnico Nacional, culminando en una matanza durante un mitin en la plaza de las tres culturas en Tlatelolco el 2 de octubre de 1968. Marcados por este lamentable acontecimiento transcurrieron los Juegos Olímpicos y el resto del periodo presidencial de Echeverría.
EL DESARROLLO ESTABILIZADOR
Entre 1950 y 1970 la economía mexicana tuvo un desempeño notablemente exitoso. Ante este periodo, el Producto Interno Bruto per capita creció de 3 y 4 por ciento anual con una tasa de inflación promedio de cerca del 1 por ciento. Esos fueron los años dorados del llamado desarrollo estabilizador de la economía mexicana, época de industrialización y modernización. Sin embargo, a raíz de ciertos cambios en la política económica durante la década de los setenta, la economía se tornó más vulnerable a las condiciones externas; se devino la crisis en la balanza de pagos: una en 1976 y otra, más severa y prolongada, en 1982. Los gobiernos ulteriores serían partidarios de optar por la globalización del país, intentando incertarlo en el mundo regido por los patrones de la competitividad. A partir de 1988 el criterio teórico que prevaleció hasta el final del mandato del Presidente Zedillo fue la aplicación de la política neoliberal
desarrollo del país en un modelo de crecimiento hacia adentro, prácticamente ignorando al exterior a través de barreras arancelarias y no arancelarias (aranceles y contingentes). A manera de ejemplo, de los sesenta a los setenta el número de artículos que requerían de permiso previo aumentó en un 60%. Con la aplicación del Sistema de Sustitución de Importaciones (SSI) se propició que el sector industrial creciera notablemente, ello conllevó al desarrollo de una rápida urbanización (durante los setenta el número de ciudades de más de 2,500
habitantes creció del 42,6% al 58,7%), con lo que la población se concentró en el sector industrial y de servicios, quedando relegada la actividad agrícola. De los cincuenta a los setenta la tasa de crecimiento poblacional alcanzó niveles de casi 3,5% por año. Sin embargo el crecimiento industrial no fue suficiente para absorber la creciente fuerza de trabajo que se trasladó del campo a la ciudad. La alternativa, nunca suficiente por supuesto, fue el sector de los servicios, aunque la remuneración generalmente era inferior a la del sector industrial.
Durante la época del Desarrollo Estabilizador se aplicaron unas políticas macroeconómicas empeñadas en lograr la estabilidad financiera. Lo más destacable es que se logró generar un considerable ahorro interno; la política cambiaria, con relación al dólar, desde 1954 se fijó en $12,50 pesos, paridad que pervivió hasta mediados de 1976 cuando se devino una crisis en la balanza de pagos que aniquiló al régimen de tipo de cambio fijo. El deterioro definitivo se devino fundamentalmente por dos razones:
Debido a que la expansión del gasto público fue acompañada de incrementos en la recaudación fiscal, y con ello el déficit fiscal creció con el aumento del déficit de cuenta corriente, y la tasa de inflación.
país.
La fórmula por la que el gobierno apostó tras la desaceleración económica de principios de los setenta, fue optar por la expansión del gasto público, incrementando la inversión estatal. Se creyó que si el Estado controlaba
consecuencia, la política de la expansión en el gasto público definitivamente se derrumbó en 1976.
La acción lógica ante tales vicisitudes económicas, y agravadas éstas por el proceder pro−socialista del gobierno de Echeverría, fue la huida de los capitales privados hacia Estados Unidos, previendo que el tipo de cambio con relación al dólar caería todavía más. Ello provocó que las reservas del Banco Central se agotaran, hasta que en agosto de 1976, ante una situación desesperada y luego de 22 años de un tipo de cambio fijo, se permitió la libre flotación del peso. La primera reacción fue la devaluación del peso en una cifra cercana al 40%. Posteriormente estalló la crisis. El gobierno recurrió al FMI en busca de apoyo financiero, hecho que se concretizó a finales de 1976 con la firma de un acuerdo. Sin embargo, coincidiendo con Zedillo, bien es cierto que el mal manejo de las políticas económicas no fueron el único factor que conllevó a la crisis económica, también lo fue que la recesión económica sufrida a nivel mundial −específicamente en virtud de la crisis de los precios del petróleo de 1973− implicaron que el país entrara en una de sus más agudas crisis económicas (Zedillo, 1986: 965). LA CRISIS DEL AUTORITARISMO
administración que tendrían los recursos obtenidos. Se pensó que el desarrollo del país podría sobradamente estar sustentado en la exportación de petróleo y sus derivados, y que a partir de la obtención de esos ingresos se podrían reducir las restricciones de tipo fiscal al tiempo que se pagarían las deudas con el exterior. El sector privado rápidamente se aprestó a retornar los capitales al país, situación que se vio todavía más favorecida en 1979, cuando se descubrieron nuevos yacimientos de petróleo y, añadidamente, el precio del petróleo se incrementó a nivel internacional.
Con lo anterior todo parecía indicar que en adelante México se vería encumbrado en la lista de los países más ricos y, tal vez, más poderosos. El Estado sustentó el crecimiento en el gasto público, lo que impactó sensible y favorablemente en la producción y en la captación de inversión privada, lo que conllevó a la generación de empleo. Las cifras revelan la pujanza económica que se vivía en aquellos tiempos, y específicamente entre 1978 y 1981. A modo de ejemplo, el incremento del PIB alcanzó cifras del 8,4%, al tiempo que la inversión aumentó al 16,2% y la generación de empleo creció 5,7%.
la cifra del 14,1% del PIB. Ya en 1982 la situación se convirtió en una crisis insostenible.
El camino que el gobierno decidió tomar fue financiar el déficit público a través de préstamos solicitados al exterior, y más en concreto a algunos bancos. Bien es cierto que hasta 1980 se manejaban niveles de deuda dentro de los límites de lo razonable −v.g 3,300 millones de dólares por año, de 1978 a 1980−, pero se disparó hasta un total de 33,800 millones de dólares. La solución, a la vista del gobierno, no fue otra que echar mano de los recursos naturales, aunque no ayudó a paliar los efectos contundentes pues las condiciones ya estaban dadas.
Aparejadamente la balanza comercial rápidamente fue deficitaria, incrementándose de 1,800 millones de dólares en 1978 a 3,400 millones en 1980.
En muy corto tiempo el país se volvió absolutamente dependiente de sus
exportaciones petroleras, llegando al 72,5% de las exportaciones totales de bienes y servicios durante 1981, lo que conllevó a que la paridad peso − dólar estuviera en función de los precios internacionales del petróleo. Por último, y como una agravante mayor, las tasas de interés del exterior aumentaron, lo que obligó a que se designaran mayores cantidades de dinero al pago de la deuda. Durante 1981 las tasas de interés del exterior subieron, al tiempo que el precio del petróleo bajó. La solución seguida ante tal situación: más endeudamiento con el exterior. Con esto se terminaron de afinar las causas para convertir a la deuda en un problema de dimensiones inmanejables, esto es, al término Deuda se agregó el de Eterna. MOVIMIENTO MAGISTERIAL
Independientemente de los antecedentes del MRM, del movi-miento de los maestros bilingües de la Coalición de Promotores 1 que por cierto en 1979 habían llevado a cabo un plantón y la to-ma del edificio mismo de la SEP en el Distrito Federal, de los mo-vimientos de normalistas en Oaxaca, Tuxtepec, Tamazulapan y la participación de muchos maestros normalistas en el Mo-vimiento Democrático Universitario; en la coyuntura de 1980 se presentan, como nuevos ingredientes para el surgimien-to del Movimiento Magisterial
enero) y que grupos de opositores señalaban como una imposición; el nombramiento de éste como secretario general del CDF del PRI (el 24 de abril), que genera el rechazo de diversos núcleos de profesores; los intentos de la policía por detener la protesta del contingente magisterial en la marcha del 1 de mayo del mismo año y de lo que más adelante se responsabilizará al secretario general de la sección; las maniobras de la dirección del sindicato para destituir al delegado de la SEP, Hernán Mo-rales Medina, utilizando el paro magisterial (iniciado el 2 de mayo en demanda de solución al problema de retraso de pa-gos a más de 2 000 mentores) y que tienen como propósito colocar en ese puesto al anterior secretario general de la sec-ción, profesor David Mayrén.
El paro iniciado el 2 de mayo rebasa a los dirigentes y se vuelve como un bumerang contra ellos cuando intentan dete-nerlo. Se le pide a Maldonado que renuncie a la secretaria del PRI y que encabece la demanda de aumento salarial, a lo que habrá de negarse.
Días más tarde, el 12 de mayo, más de 12 000 maestros realizan una marcha silenciosa en la ciudad de Oaxaca. Se forma la asamblea permanente con 66 secretarios generales de las delegaciones, así como con representantes de diversos centros de trabajo y comités de lucha. Los acontecimientos se desarrollan vertiginosamente. El 13 de mayo es desconoci-do el Comité Ejecutivo Seccional y se nombra una comisión ejecutiva integrada por tres representantes de cada región misma que, por la fuerza que adquiere el
movimiento, enca-bezará casi por dos años al magisterio de la entidad. El movi-miento es apoyado por la Federación de Padres de Familia y otras organizaciones del sector disidente entre las que se en-cuentran la COCEO y la COCEI.
El 29 de mayo, más de 24 000 maestros oaxaqueños parti-cipan en una manifestación en la ciudad de México exigiendo un aumento de salarios y el reconocimiento de la comisión ejecutiva. El día 9 de junio vuelven a manifestarse junto con otros 60 000 profesores del Distrito Federal convocados por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) la que, incluso, realiza un paro en apoyo de los maes-tros de Oaxaca. Los maestros oaxaqueños se quedan en plan-tón indefinido frente a las oficinas de la SEP en la ciudad de México. Corno resultado de estas acciones se obtiene del Co-mité Ejecutivo Nacional del SNTE el compromiso de convocar a un congreso extraordinario para elegir nuevos dirigentes y la aceptación de la comisión ejecutiva integrada por 12 miem-bros de la sección XXII, pero encabezada por un representan-te del Comité Ejecutivo Nacional, responsabilidad que recae en la persona del profesor Hugo Romero Ojeda. Por su parte el gobierno federal otorga un aumento del 22 por ciento a maestros federales y además 500 pesos adicionales a los maestros rurales con lo que concluye finalmente el paro y el plantón frente a la SEP. Al término de esta primera etapa, en que son desconocidos los dirigentes, queda al frente de la sección XXII una co-misión ejecutiva presidida por un representante del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE que, en dos ocasiones incluso, es reemplazado. La lucha empero no queda ahí, sino que durante cerca de dos años se orientará a lograr la realización del congreso seccional para elegir a sus representantes. A pesar de las dilaciones y negativas del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE el congreso se realiza finalmente en febrero de 1982 saliendo derrotado por abrumadora mayoría el grupo van-guardista y quedando al frente de la sección uno de los miembros de la comisión ejecutiva, el profesor Pedro Martí-nez Noriega.
momento coyuntural que identifica a los trabajadores, no tanto en coincidencias políticas sino en función de necesidades insatis-fechas que indudablemente llevarán al magisterio oaxaqueño a celebrar alianzas con obreros y campesinos.
Con la intención anterior se celebra, en octubre de 1983, el Primer Foro de Organizaciones Populares Contra la Carestía y la Austeridad, con la asistencia de 16 organizaciones, entre ellas: la Unión de Colonias Populares de Huajuapan, el SUTIN, la COCEI, el PSUM, el PRT, la Unión de Campesinos Pobres de la Mixteca, el STEUABJO, etcétera, y el 18 del mis-mo mes se lleva a cabo, junto con estas organizaciones y otras en todo el país, el Paro Cívico Nacional. Para este mo-mento las demandas del magisterio se dirigen al ISSSTE, a la Unidad de Servicios Educativos a Descentralizar (USED) y al gobierno del estado. A este último se le pide la aclaración de la muerte de 36 profesores que han sido asesinados en los úl-timos años y la solución del problema de 2 810 maestros fede-ralizados que no pueden jubilarse mientras no sean cubiertas las cuotas que requiere el ISSSTE.
Otros planteamientos de este momento son la negativa de la sección a la llamada descentralización educativa, en cu-yo rechazo coincide con los contingentes a los de la Coordi-nadora Nacional de Trabajadores de la Educación que agrupa a la sección VII de Chiapas y a los comités centrales de lucha de diversos estados de la república. En enero de 1983 la CNTE logra del consejo nacional (en el que se elige a Alberto Mi-randa Castro como secretario general del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE) dos carteras dentro del comité ejecu-tivo que recaen en las personas de Cirilo Rivera de la sección XXII y de Manuel Hernández de la sección VII. Obviamente el desarrollo del movimiento no es lineal, se enfrenta especialmente a la burocracia sindical nacional que apoya a los miembros de Vanguardia Revolucionaria para re-cuperar el control de la sección XXII. Las fuerzas minoritarias de Vanguardia en Oaxaca la llevan en su impotencia polí-tica, a dar golpes de espectacularidad como el de las tomas del edificio sindical y del hotel del magisterio el 24 de octubre de 1983, en un momento en que la sección sindi-cal atraviesa por un fuerte diferendo interno a causa del apo-yo al ayuntamiento popular de Juchitán, desconocido el 3 de agosto del mismo año, y que en el balance político de Van-guardia presenta circunstancias favorables para recuperar el poder. La respuesta, sin embargo, es negativa para ésta, ya que los maestros actúan masiva y unitariamente en defensa de su proyecto sindical que se caracteriza por una amplia par-ticipación de las bases en la toma de decisiones y que ha si-do, hasta el momento, el elemento fundamental de su larga resistencia. El 25 de octubre miles de maestros acordonaron la manzana donde se ubica el edificio sindical, y días más tar-de, los miembros de Vanguardia se ven obligados a desalo-jarlo, protegidos por la policía del estado.
No obstante, los vanguardistas no cejan en su empeño, el 3 de noviembre de ese año, realizan una asamblea general en Temazcal, Tuxtepec, donde eligen un
Posteriormente las acciones políticas de los maestros de la sección XXII se dirigieron en varias direcciones, entre ellas destacan: la preparación de la sucesión del Comité Ejecutivo Seccional que debió ser relevado en febrero de 1985, la solución de las diversas demandas hechas al gobierno estatal, a la USED y al ISSSTE; el fortalecimiento de la alianza con otros sectores, entre ellas con la sección VII de Chiapas, con la que se habían realizado asambleas estatales conjuntas, la CNTE, los sindicatos independientes y la FSTE, con la cual participó en marzo de 1984 en la toma de las oficinas del SSSTE.
de la República Miguel de la Madrid, con motivo de la celebración del natalicio de don Benito Juárez, el 21 de marzo, y con el apremio de la Se-cretaria de Gobernación, el Comité Ejecutivo Nacional del SNTE aceptó firmar un convenio con la sección XXII, en el que aquel se comprometía a celebrar el congreso en abril del mismo año y esta última, a levantar el paro y suspender la ca-minata. Llegó abril y los maestros oaxaqueños se quedaron esperando, el CEN dijo, entonces, que el congreso se celebra-ría en junio. Con el argumento de las próximas vacaciones de fin de cursos, el CEN volvió a posponerlo para diciembre, pero tampoco cumplió. En enero de 1986, los maestros reiniciaron la lucha en demanda de su congreso. Su plan de acción in-cluía, como medidas centrales: paro indefinido de labores, reinició de la marcha a México; huelga de hambre en las ciudades de Oaxaca y México; bloqueo de carreteras en el es-tado de Oaxaca; traslado masivo del magisterio oaxaqueño a la ciudad de México. Estas acciones se llevarían a cabo en forma sucesiva.
El paro indefinido y la caminata a la ciudad de México se reiniciaron el día 16 de enero de 1986. En el primero participó más del 90 por ciento de los trabajadores de la sección XXII y sólo unas cuantas escuelas, en manos de vanguardistas, per-manecieron en clases. La caminata la hicieron más de un millar de maestros. A los tres días de iniciadas estas actividades el CEN del SNTE aceptó llevar a cabo el congreso para cl 27 y 28 de enero firmando la convocatoria correspondiente. No obstante ésta, y considerando los antecedentes de convenios similares que no fueron respetados por la dirigencia nacional, los maestros oaxaqueños decidieron continuar con su plan de acción hasta la realización del congreso. Los marchistas recorrieron cientos de kilómetros entre Oaxaca y Puebla llegando a esta última justamente en la víspera de la supuesta realización del congreso. Muchos de ellos lesionados, cansa dos y enfermos tuvieron que ser atendidos en centros hospi-talarios para rehabilitarlos y continuar su recorrido al Distrito Federal en caso de que el congreso no se realizara.
Por su parte, el resto del magisterio se plantó en las prin-cipales plazas públicas de la entidad y continuó realizando actividades político − sindicales entre las cuales destaca la enorme marcha del 25 de enero en la ciudad de Oaxaca, de la que una cronista de El Imparcial decia:
"...mientras la cabeza de la marcha hacia su arribo al zócalo entrando por las calles de Trujano y llegaba a la explanada de catedral, la cola de la serpiente hu-mana era visible en el cruce de García Vigil y More-los. Alrededor de las 5:30 de la tarde el mitin dio prin-cipio y no fue sino hasta las 7:15, cuando la luna ya había aparecido en el horizonte, que el último contingente de maestros de valles centrales entró en la pla-za de la Alameda de León.
Era notorio que el apoyo y la solidaridad que el movimiento magisterial lograba dentro y fuera del estado iba creciendo.
MOVIMIENTO FERROCARRILERO
Entre 1958 y 1959, años del movimiento ferrocarrilero encabezado por Demetrio Vallejo y Valentìn Campa, militantes del Partido Obrero Campesino Mexicano y del Partido Comunista Mexicano, respectivamente, y 1961, año en que Fidel Castro declara el rumbo socialista de la revoluciòn cubana, la izquierda vive un intenso debate ideològico dentro de cada una de sus organizaciones.
profundizando las conquistas sociales, econòmicas y polìticas de la Revoluciòn de 1910 era caduca. La represiòn del gobierno de Lòpez Mateos a los ferrocarrileros y a los partidos de izquierda habìa sido la constataciòn de que era necesario cambiar de estrategia.
La actuaciòn del PCM dentro del movimiento ferrocarrilero habìa llevado a Josè Revueltas, Enrique Gonzàlez Rojo, Eduardo Elizalde y otros distinguidos intelectuales a elaborar una aguda crìtica al Partido Comunista, lo cual les valiò ser expulsados de la organizaciòn. A lo largo de dos años, Josè Revueltas para fundamentar teorèticamente la creaciòn de la Liga Comunista Espartaco, una nueva agrupaciòn comunista, se abocò a escribir El Proletariado Sin cabeza,una de las obras polìticas màs importantes de la historia del socialismo mexicano.
En el movimiento ferrocarrilero, decìa Revueltas, la izquierda mexicana y en particular el PCM, no supieron ver el contenido polìtico de la huelga que habìa provocado un enfrentamiento abierto con el conjunto de la burguesìa , para lo cual los ferrocarrileros no estaban organizativa e ideològicamente armados. La derrota ferrocarrilera llevò a Revueltas a hablar de la inoperancia del movimiento
comunista en Mèxico, tal como se encuentra concebido y dirigido.
En El proletariado sin cabeza, Revueltas hizo una puntillosa crìtica del
nacionalismo revolucionario y su influencia en los comunistas mexicanos. Para èl quedaba claro que la ideologìa de la revoluciòn mexicana era, desde una
perspectiva marxista, inservible para los intereses de la clase obrera.
planteamientos dentro del pensamiento comunista mexicano, su influencia era grupuscular y sin trascendencia alguna en un movimiento de masas o en un frente polìtico amplio. Precisamente cuando el autor de Los bienes terrenales, Los errores, Los Muros de Agua y El Apando, entre otras obras señeras de la literatura
mexicana, termina El Proletariado sin Cabeza, se gesta un amplio movimiento polìtico que reivindica centralmente el papel del nacionalismo revolucionario en la organizaciòn de las clases sociales antiimperialistas de Mèxico.
MOVIMIENTO MEDICO
El movimiento medico de 1964−1965, que demando mejoras en los salarios y las condiciones de trabajo, es calificado por el gobierno, como peligroso en el grado sumo. El movimiento medico es intenso, heroico a su manera, combativo, y por eso se le reprime con ferocidad, con todo y encarcelamiento.
Recién iniciado el gobierno de Gustavo Díaz Ordaz, en 1965, surgió un movimiento de protesta por parte de los médicos miembros de la Asociación Mexicana de Médicos Residentes e internos cuyos antecedentes provenían desde el año anterior, siendo reprimido mediante el uso de la fuerza pública. La actitud autoritaria del presidente Díaz Ordaz se manifestó en diversas ocasiones, por ejemplo: al oponerse a los proyectos presentados por Carlos Madrazo para
democratizar la vida interior del Par-tido Revolucionario Institucional; al negársele el registro legal del Frente Electoral del Pueblo; al or-denar la clausura de diversas revistas como parte de las acciones tendientes a controlar ¡a libre ex-presión política, entre otras más.
MOVIMIENTO ESTUDIANTIL
escuelas vocacionales 2 y 5 por parte de los policías. Se organizaron
manifestaciones, algunas de ellas coincidieron con ¡as llevadas a cabo por los grupos juveniles del Partido Comunista; hubo en-frentamientos entre estudiantes y policías; in-tervino el ejército en la UNAM el 30 de julio; se formó un Comité Coordinador de Huelga; se declararon en huelga en la UNAM, el IPN, la Universidad de Chapingo y algunas universi-dades de otras partes del país y se unieron al movimiento la coalición de Profesoras de Enseñanza Media Superior, las universida-des Iberoamericana del Valle de México y el Colegio de México. En términos generales los participantes so-licitaban una mayor reforma democrática del sistema político mexicano, amplia libertad de-mocrática y libertad a ¡os presos políticos. Los sectores participantes en este movimiento fueron: el formado por ¡os estudiantes radica-les de las escuelas preparatorias y de educa-ción superior que iniciaron las protestas; los profesoras y estudiantes de tendencias iz-quierdistas y los Identificados con el Partido Comunista y por último, el integrado por inte-lectuales, profesores y alumnos próximos a salir, del área de humanidades de la UNAM, así como del IPN.
Entre las causas que provocaron este movimiento pueden citarse la tendencia del gobierno por favorecer a las clases privilegiadas económicamente en perjuicio de las clases medias; la pérdida gradual del sentimiento nacionalista en los jóvenes estudiantes; la crisis en las relaciones del gobierno con ¡as universidades y la falta de instituciones y organizaciones políticas que representaran e incorporaran adecuadamente a los nuevos elementos de la sociedad mexicana como eran los jóvenes estudiantes y las clases medias.
México se preparaba para inaugurar los juegos olímpicos el 12 de octubre de 1968, pero la situación se fue agravando durante agosto y septiembre, hasta que
finalmente hizo crisis el 2 de octubre, cuando la manifestación conformada por aproximadamente 15 mil personas, fue reprimida en la Plaza de las Tres Culturas de la Unidad Habitacional Tlaltelolco, en el Distrito Federal, causando la muerte de más de 300 gentes e hiriendo a miles de manifestantes, según datos oficiales. Al año siguiente, en su quinto informe de gobierno el Presidente Díaz Ordaz asumió totalmente su responsabilidad ante estos sucesos.
Tema 3
CRISIS DEL MODELO DESARROLLISTA: 1970−1982
Subtema 1: Gobiernos de Luis Echeverria Alvarez y Jose Lopez Portillo. Subtema 2: Relaciones Exteriores
a) La migración México−Estados Unidos b) Vecinos Distantes
c) Fin de la guerra fria
d) México y la confrontación de los bloques economicos
GOBIERNOS DE LUIS ECHEVERRIA ALVAREZ Y JOSE LOPEZ PORTILLO
El periodo de Echeverría aceleró el ritmo de la inversión pública y extremó el diálogo entre el gobierno y los jóvenes, los obreros y los campesinos.
Gracias a la inversión pública creció la producción petrolera, eléctrica y siderúrgica; se duplicó la red carretera y se construyeron nuevos aeropuertos.
Para solucionar de algún modo la situación económica del país, creó la Comisión Nacional Tripartita, la cual estaba formada por empresarios, líderes sindicales y funcionarios públicos. De esta comisión nació INFONAVIT .
Surgieron en este periodo la Secretaría de Turismo, la de Reforma Agraria y la Comisión de Estudios del Territorio Nacional.
En 1976, año en que entregó su cargo a López Portillo, se produjo una nueva devaluación, que sería causa más tarde de la crisis nacional.
Unico candidato en su periodo de elecciones, López Portillo tomó el poder el 1° de diciembre de 1976.
Para beneficiar a los trabajadores con bajo salario, López Portillo modificó algunas leyes fiscales y se firmaron convenios con 140 empresas privadas para crear trescientos mil empleos.
Fundó el banco obrero, con un capital de cien millones de pesos.
En el ámbito internacional, López Portillo es un personaje importante en las relaciones con España, pues fue el primer jefe de Estado mexicano que viajaba a ese país. Con este hecho, las relaciones se hicieron prometedoras. España compró una fuerte cantidad de petróleo y azufre mexicanos.
Basó el desarrollo económico en la explotación de bancos petrolíferos y en la obtención de créditos en el extranjero a partir de ésta, lo que causó serios
problemas cuando se dio una baja mundial en el precio del petróleo. El peso sufrió varias devaluaciones y la banca fue nacionalizada.
RELACIONES EXTERIORES
del Estado, el efecto de los factores internacionales de carácter económico presentes de 1970 a 1982 llevaron a la crisis del modelo económico sustentado en la sustitución de importaciones y orientado hacia el desarrollo de la economía nacional mexicana, entendido éste último como el interés primordial de la nación. De ahí que la respuesta, fundamentada en el mismo imperativo, habría de plantear necesariamente acciones consecuentes en dos planos: el interno, en el cual
recaerá en mayor medida la responsabilidad del éxito del Plan Nacional, y el externo que incluirá el logro de objetivos específicos que habrían de coadyuvar al logro de las metas propuestas en lo interno.
Es así como a partir de 1982 nos encontramos con la propuesta de un nuevo modelo económico, calificado por muchos como de corte neoliberal debido a su identificación con dicha corriente de pensamiento económico, y manifiestamente orientado hacia la recuperación de los niveles de crecimiento recientemente perdidos por la economía mexicana con el consecuente deterioro de los niveles de vida de la mayor parte de la población, ahora por la vía de a inserción de la economía nacional en la economía mundial.
De aquellos momentos a la fecha han transcurrido 18 años de intensa actividad gubernamental en ambos planos. Sin perder de vista la relación intrínseca entre ambas políticas, el planteamiento central nos llevaría a concluir en que medida las acciones desarrolladas en cada espacio han cumplido con los propósitos que las animaron y los fines que se les asignaron.
políticas exteriores como objetivos se propongan alcanzar actuando más allá de sus fronteras.
La hipótesis central a demostrar en esta investigación es que la Política Exterior de México ha contribuido directamente a enfrentar los problemas económicos del país al crear las condiciones propicias para la implantación y operación del nuevo modelo económico cuyos beneficios teóricamente deben recaer en la sociedad mexicana, fuente legitimadora de las acciones gubernamentales en lo interno y lo externo y en cuyos términos ha de evaluarse el éxito o el fracaso de las acciones del Estado.
Para tal fin nos proponemos identificar él o los criterios primordiales fijados por cada gobierno actuante durante el período en cuestión, en cuyos términos cabría esperar que el Estado Mexicano juzgaría acerca del efecto de los factores internacionales de situación y la determinación en torno a la preferencia relativa que se juzgó conveniente dar a la consecución de fines específicos y el
establecimiento de las formas de conducta adoptadas.
Desde nuestra perspectiva, identificaremos el proceso a partir de su naturaleza eminentemente social y su característica predominantemente política coincidiendo en lo que hoy en día resulta axiomático, que las relaciones exteriores, a diferencia de antaño, han dejado de ser el simple ejercicio burocrático de un número
reducido de peritos políticos, toda vez que, el gran conjunto de ciudadanos se interesa profundamente en las relaciones con el exterior.
Asimismo, que en los últimos tiempos ha quedado demostrado que por la más elemental racionalidad, los gobiernos se ven obligados a ordenar esas relaciones en planes en los que por lo menos se incorpore el sentir de la masa nacional, se fijen metas claras, se determinen rumbos y se seleccionen métodos para la política exterior.
Además, las evidencias sobran para afirmar que el sistema internacional continua siendo en lo esencial un sistema formado por entidades políticas soberanas, razón suficiente como para que la política exterior sea trazada en función de él y ejecutada en sus propios confines.
Con el fin de llevar a buen término mi investigación, creo conveniente iniciar señalando los fenómenos y procesos que manifestaron la ineficacia del modelo económico basado en la industrialización por sustitución de importaciones durante el decenio de 1970.
La crisis del modelo se manifiesta en fenómenos como el aumento de la inflación, el incremento del desempleo, la reducción del ritmo de crecimiento de la
economía, el déficit fiscal, el déficit comercial, el aumento de la deuda externa, las constantes devaluaciones del peso, etc.
Estos problemas comprometieron el desarrollo del país, obligando al gobierno mexicano a replantear el modelo económico. A partir de 1982 es clara la vocación gubernamental por sentar las bases para una nuevo estrategia de desarrollo
económico.
Al conjunto de políticas gubernamentales tendientes a redefinir al modelo económico se les denomina Ajuste Estructural. Revisar en que consisten estas políticas será el siguiente paso en mi investigación.
endeudamiento, etc.) a partir de la revisión de las funciones del Estado y la reinserción de México en la economía internacional.
Con el Ajuste Estructural se fue configurando lentamente a lo largo de los años un nuevo modelo económico radicalmente distinto al de sustitución de importaciones. Para su éxito, requería de una serie de condiciones tanto internas como externas que no estaban presentes en 1982. Para crearlas, se tornó imperativo revisar y volver a definir las políticas estatales tanto en lo interno como en lo externo. En esta investigación sólo estudiaré las acciones gubernamentales con relación al ámbito externo, aquellas vinculadas a la Política Exterior, cuyo objetivo primordial es generar las condiciones propicias para el establecimiento y funcionamiento del modelo económico. Señalaré la manera en que la Política Exterior de México ha planteado objetivos y líneas de acción acordes con las necesidades del nuevo modelo económico, que se traducen en una serie de acciones, actitudes y decisiones a la hora de que México se interrelaciona con los demás Estados miembros de la comunidad internacional. Finalmente examinaré acciones tales como la firma de acuerdos de libre comercio con otros países, la apertura comercial, el fomento a la industria exportadora, la renegociación de la deuda externa, la participación en organismos internacionales de corte económico (GATT− OMC), etc. a partir de las necesidades impuestas por el nuevo modelo económico. LA MIGRACIÓN MÉXICO−ESTADOS UNIDOS
Las migraciones internas de nuestro país posteriores a la Revolución Mexicana, se intensificaron desde el tiempo en que arrancó el período de desarrollo económico y la aplicación de Ja política social implementada por los gobiernos
postrevolucionarios.
territorio nacional. De 1940 a 1950, el noroeste y el Distrito Federal, ocuparon un lugar predominante como zonas de atracción, mientras que las otras registraron variaciones en cuanto a la recepción de migrantes, solamente la ciudad de Monterrey se mantuvo estable, pues a ella llegaron considerables cantidades de personas provenientes de diferentes partes del país.
En el período 1950 a 1960, la capital mexi-cana siguió siendo el principal polo de atrac-ción, pero ya no propiamente del Distrito Fe-deral, sino los municipios colindantes, per-tenecientes a los estados de México y More-los. También surgieron como nuevos centros atrayentes, diversas zonas costeras o esta-dos litorales, entre ellos: Nayarit y Colima, que recibieron flujos de migrantes gracias a su progreso agrícola.
Hasta 1970 se apreciaron los movimientos migratorios al interior de las grandes zonas atrayentes, por ejemplo: dentro de la zona noroeste, mucha población de Coahuila y Tamaulipas se trasladó a Nuevo León y en el noreste, de Sinaloa salieron emigrantes ha-cia Baja California y Sonora. En Veracruz hu-bo un flujo de emigrantes que llegaron a él debido al auge petrolero.
En los años recientes la capital del país sigue siendo un punto importante de atracción, sin embargo, la población migrante ha hecho crecer la mancha urbana hacia los municipios del Estado de México, por esa razón esta entidad resulta ser, según el censo de 1990, la que recibió mayor cantidad de emi-grantes. Por su parte, las ciudades norteñas han llegado a una situación de atracción estable, mientras que en algunos estados la emigración rural se ha dirigido hacia sus propias capitales, como es el caso de Puebla y Guadalajara.
mexicana hacia Estados Unidos, provocando que, por ejemplo: en 1959 se registraran aproximadamente 400 mil braceros y 300 mil en 1963", hasta llegar a cantidades mayores en los años siguientes. Se presume que en la actualidad hay en norteamérica más o menos entre 3 y 6 millones de mexicanos, emigrados clandestinamente, la mayoría de ellos originarios de los estados del norte y centro occidente del país: Zacatecas, Durango, Jalisco, Michoacán y Guanajuato. Las grandes ciudades mexicanas, transformadas en polos de desarrollo debido sobre todo al progreso industrial, reciben amplias cantidades de migrantes, surgiendo entonces la explosión demográfica algunas de ellas se fundaron como centros mineros, otras por ser puntos de intercambio comercial y varias más por su situación geográfica estratégica para las comunicaciones.
Después de 1965, se ha acelerado el crecimiento de las ciudades, destacando las metrópolis de la ciudad le México, Guadalajara y Monterrey. en ellas se encuentra la mayor actividad económica. Industrial, política y cultural del país. También fue notable el progreso en las ciudades de tipo medio, entre las que figuran Puebla, chihuahua, León, Aguascalientes, Torreón, Cd. Juárez y varias más. Por otro lado, hubo algunas que presentan un estancamiento relativo, tal es el caso de Mérida, Oaxaca, Chilpancingo, Jalapa y otras.
VECINOS DISTANTES
rastreando cualquier suceso que de alguna manera afectara al país.
Así, es indudable que la postura de enemistad que España adoptó durante la primera década y fracción de vida independiente hacia su ex colonia, fue un catalizador importante de diversos acontecimientos, al acercar a esta última a aquellas naciones con políticas menos conservadoras y con las que, al menos inicialmente, se tenía cierta simpatía y afinidad. Ni que decir de lo sucedido en la década de 1830, cuando México tuvo que hacer frente a la desmembración de su territorio con la pérdida de Texas, así como a la posibilidad de graves conflictos con los Estados Unidos, con su creciente política expansionista, y con Francia, y sus interminables sueños de un imperio ultramarino.
Asimismo, el estudio del periodo antes mencionado en cuanto a las relaciones diplomáticas entre México y los Estados Unidos suele darse con base en el análisis de problemas específicos que se han dado a lo largo de los casi 175 años de vinculo oficial. La firma de tratados, las rupturas de relaciones, los intereses económicos y/o políticos detrás del trato diplomático, así como la labor de los representantes mexicanos o estadounidenses, son los temas más comunes abordados por la historiografía nacional.
Tomando en cuenta estas dos ambivalencias en cuanto al estudio de las relaciones México−Estados Unidos entre 1822 y 1847, se pensó realizar una búsqueda que nos permitiera, por un lado, aproximarnos a estas relaciones bilaterales desde una perspectiva diferente y, por otro, estar al tanto del complejo panorama
internacional en el que México se vio inmerso durante los primeros veinte años de vida independiente. Afortunadamente los materiales localizados en el archivo de la Embajada de México en los Estados Unidos (AEMEUA) del Archivo Histórico de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en la sección específica conocida como
en que se basa esta investigación.
La revisión del archivo antes mencionado, y la reflexión acerca de sus documentos, nos permiten concluir que el desempeño informativo de los diplomáticos mexicanos entre 1822 y 1844 (en este año aparece el último de los despachos incluidos en la Correspondencia encuadernada hasta antes de la guerra, suscrito por Juan Nepomuceno Almonte) fue una de las tareas más importantes que desempeñaron entonces. Dejan también apreciar la extraordinaria labor de aquellos funcionarios en el exterior que, por alguna razón desconocida, han pasado casi inadvertidos en la historia diplomática mexicana, que ni siquiera merecieron el rango de representantes oficiales, pero que fueron vehículos eficientes en la construcción de un mecanismo de obtención de noticias. Por supuesto, esta búsqueda de novedades se concentró principalmente en aquellas naciones que, de alguna manera, se vinculaban con México. Fue por ello que, a pesar de que no faltaron informes sobre países sudamericanos y de casi toda Europa, el hincapié de esta investigación se encuentra en aquellos materiales que trataban los acontecimientos de cuatro países en particular: a saber, España, Francia, Inglaterra y los Estados Unidos, naciones con quienes México compartió la parte más relevante de sus relaciones exteriores entre 1821 y 1844.
Igualmente, la documentación propició la separación de este periodo en dos etapas: una primera, concentrada en la década de 1820, en la que el núcleo de la problemática externa de México estuvo, por un lado, en la búsqueda del
norteamericanas, los problemas diplomático−económicos con Francia y la perenne rebelión texana así lo indican.
En ambas etapas, México recurrió a todos los medios a su alcance para solucionar estos problemas. De la misma manera, su legación en Washington usó uno de sus escasos recursos: la información. En el medio de los conflictos, y aun en
momentos de calma, cualquier suceso, rumor, noticia o punto de vista que se consideraba oportuno merecía una reseña y era transmitido a cualesquiera de los gobiernos mexicanos que ocuparon el poder en ese tiempo.
Tanto la una como los otros mantuvieron esta relación como una constante, a pesar del continuo y aparente desinterés o desarticulación entre ambos. Aparente pues, en la mayoría de las ocasiones, más que falta de interés por resolver las necesidades económicas o atender a la labor informativa de quienes nos representaban en el país del norte, lo que se daba en las administraciones mexicanas era impotencia o incapacidad para enviar recursos o actuar en
concordancia con los informes que le llegaban y, a veces, aun con las propuestas y deseos que se le manifestaban. También sucedía, sin embargo, que la misión en Washington no fuera en ocasiones muy consciente de la verdadera magnitud de los problemas que enfrentaba el país.
conservador europeo) a la vez que una amenaza a la soberanía nacional.
Por ello, cualquier acontecimiento destacado resultaba irresistible a los ojos de los servidores mexicanos, y digno de mención. Ni qué decir que los momentos de especial agresividad expansionista de Washington estimularon de manera especial a la legación, que puso su mejor esfuerzo en enterarse cuanto antes de cualquier noticia o rumor que pudiera ayudar a sus gobiernos en el proceso de toma de decisiones. De esta manera, México era puesto al tanto, siempre y en forma cuidadosa, de los problemas externos y conflictos internos así como de los logros estadounidenses.
siendo falsas o inexactas) aparecieran en periódicos estadounidenses era recibido con gusto por los diplomáticos mexicanos, más que nada por el deseo de que éstas tuvieran, en su momento, un efecto positivo sobre el gobierno de
Washington. El medio principal para que estas notas aparecieran en los diarios mencionados fue la compra de espacios periodísticos, de forma que, a cambio de una «gratificación» en efectivo, los editores permitían la inserción de artículos propicios a México.
En este sentido, puede afirmarse que la labor informativa del encargado de negocios o del ministro extraordinario y enviado plenipotenciario de México en Washington era difícil, constante y exigente. Difícil porque la legación debió haber sido casi invisible e incluso menospreciable para el Departamento de Estado y el ambiente diplomático de Washington. Constante pues era una tarea cotidiana, que no se podía dejar de lado en ningún momento. Exigente porque quienes la
realizaban dependían, en la mayoría de los casos, de su propio criterio para informar sobre un asunto y dejar otro fuera, para crear una imagen o para estar prevenidos de un ambiente externo que, en general, había sido hostil para México. Se trató entonces de acciones sobresalientes en el trabajo de los representantes de aquel país en el vecino del norte, que complementaba aquellas que suelen considerarse como propias de la diplomacia, así como los otros deberes «menores» de intermediación comercial.
constante respeto por Gran Bretaña se vio interrumpido en ocasiones por la desilusión ante su cautelosa y a veces fría (desde el punto de vista mexicano) política exterior hacia México; la incertidumbre respecto de Francia pasó al convencimiento de que ésta constituía más una amenaza que un punto de apoyo y, por último, el eterno y contradictorio sentimiento de atracción y rechazo, identificación y recelo frente a los estadounidenses se mantuvo, pero, en el
periodo trabajado, la desconfianza y al mismo tiempo la conciencia de que Estados Unidos constituía un enemigo al que debía temerse aumentaron en forma
inexorable. Estos temores se vieron ratificados, en forma abrumadora y definitiva, en 1846, cuando la amenaza que significaba el país del norte estalló en pleno rostro de México.
De tal suerte, investigar la labor informativa de los diplomáticos mexicanos permite adentrarse en el México de principios y mediados del siglo XIX y en la forma en que se encaró entonces el contexto internacional, vinculando así los problemas externos e incluso internos del país con los de otras naciones. En concordancia con esto, podemos también, formarnos una idea de la presencia de la delegación mexicana en los Estados Unidos, junto con las enormes dificultades económicas, administrativas y diplomáticas que enfrentaba, revalorizando a la vez, la labor de quienes, tal vez por no haber sido enviados oficiales, o por no aparecer en algún momento coyuntural espectacular de las relaciones México−Estados Unidos, han pasado desapercibidos en la historiografía tradicional. De esta forma, no se pretende más que aclarar un aspecto desconocido en la historia de las relaciones entre ambos países y contribuir, de tal modo, a su mejor comprensión.
FIN DE LA GUERRA FRIA
reestruc-turación o Perestroika en el gobierno soviético incluía la política de apertura y mayor transparencia en la informa-ción, conocida como glas not. Gorbachov propuso este programa de reformas políti-cas, económicas y sociales para aplicarse no sólo en su país, sino en todo el bloque so-cialista. A nivel internacional sus objetivos estaban dirigidos a lograr el desarme de las grandes potencias proponiendo una estrategia basada en relaciones de cooperación y de no enfrentamiento con los Estados Unidos. Esta postura soviética contribuyó en gran medida a la reducción de las tensiones provocadas durante mucho tiempo debido a las duras y difíciles relaciones sostenidas con el bloque capitalista sobretodo con Norteamérica.
Los presidentes Mijail Gorbachov de la firmaron en Washington el 1 de julio de alcance, de prohibición de la fabricación de armas químicas y destrucción de los arsenales nucleares. Asimismo, varios paí-ses miembros del bloque so-cialista iniciaron un proceso de democratización mediante la aplicación de una política de apertura que los ha llevado, entre otras cosas, a establecer relaciones con países capitalistas. Esto trajo por conse-cuencia el término de la Gue-rra Fría y
simbólicamente este hecho se representa con la destrucción del Muro de Ber-lín, Alemania en 1989.
La caída del muro de Berlín proclama el fin de la Guerra Fría, de la cual uno de sus frentes era el Oriente Medio.
En 1989, el gobierno israelí adopta una iniciativa de Paz basada en los Acuerdos de Camp David. Los puntos de la propuesta eran:
**Elecciones libres y democráticas en el Margen Occidental y Gaza. **Negociaciones directas de Paz entre los estados árabes e Israel.
Acuerdos de Camp David.
En el verano de 1990 Iraq invade Kuwait y en el mes de febrero de 1991 una coalición internacional, en aplicación de las resoluciones 660 y siguientes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, expulsa a las tropas iraquíes del territorio de Kuwait.
Durante la Guerra del Golfo Israel es bombardeado con misiles de largo alcance desde Iraq.
La OLP se pone del lado de Iraq lo que produce el descalabro político de Yasser Arafat que sólo logra superar con posiciones de moderación y acatamiento de precedentes como las previsiones de los Acuerdos de Camp David.
MÉXICO Y LA CONFRONTACIÓN DE LOS BLOQUES ECONOMICOS. La dureza con que los cambios históricos recientes en Mexico y en el mundo han golpeado a los trabajadores, a los sectores más desposeídos; la profundidad y extensión de las derrotas sufridas por las fuerzas progresistas de la humanidad en las últimas 2 décadas han sido aprovechadas por los publicistas de los vencedores para proclamar el fin de la historia. Se pretende borrar la memoria, acentuar el desaliento y someter por la ignorancia a los pueblos. Este siglo habría demostrado que el único sistema económico−político viable y posible es el capitalismo y la inconsistencia de quienes luchan por superarlo.
La verdad de las cosas es más compleja. Lo cierto es que el capitalismo, desde que emergió sobre la base de la revolución industrial y el mercado mundial, ha sido un sistema atravesado por contradicciones económicas y sociales que periódicamente lo ponen en cuestión, en crisis. Las crisis ponen fin a las fases de expansión del sistema y derivan en fases de recesión del mismo, configurando así, entre ambos tipos de fase un movimiento de ciclo u onda.
de alrededor de 50 años; caracterizados cada uno por una fase expansiva seguida de una fase recesiva, cada una de las cuales ha durado alrededor de un cuarto de siglo. Precediendo cada una de las fases expansivas del capitalismo, la historia registra un conjunto de importantes innovaciones tecnológicas, por un lado, y la existencia de una abundante mano de obra barata, por otro; factores ambos que permiten un aumento de las tasas de ganancia.
Las fases de expansión se caracterizan por la tendencia al aumento de la
producción y de las utilidades, crece el empleo, crece la inversión. Junto con ello, a lo largo de estas fases, el movimiento social y político de los trabajadores se reconstituye y fortalece, alcanzando progresivos avances.
Las crisis se desatan ante una baja persistente de la tasa de ganancia, por el agotamiento de las innovaciones tecnológicas y las crecientes presiones salariales que se van generando a medida que el sistema se acerca al pleno empleo.
Durante las fases recesivas, por ello, bajan las tasas de crecimiento, aumenta el desempleo, se agudiza la concentración del ingreso y la centralización del capital y cae la inversión.
Las crisis son momentos decisivos, llenos de tensiones y peligros, que reflejan la incapacidad de continuidad del sistema bajo las pautas tecnológicas, económicas, sociales y políticas que lo sustentan. En presencia de la crisis, se producen violentas convulsiones políticas, en las que se ponen en juego distintas salidas históricas, reformuladoras o revolucionarias del sistema.