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Relación Existente entre la Educación Personalizada y Educación por Competencias. Puntos de Convergencia-Edición Única

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(1)

Monterrey, Nuevo León a _ del 20

INSTITUTO TECNOLÓGICO Y DE ESTUDIOS SUPERIORES DE MONTERREY P R E S E N T E .

-Por medio de la presente hago constar que soy autor y titular de la obra denominada

", en los sucesivo LA OBRA, en virtud de lo cual autorizo a el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (EL INSTITUTO) para que efectúe la divulgación, publicación, comunicación pública, distribución, distribución pública, distribución electrónica y reproducción, así como la digitalización de la misma, con fines académicos o propios al objeto de EL INSTITUTO.

El Instituto se compromete a respetar en todo momento mi autoría y a otorgarme el crédito correspondiente en todas las actividades mencionadas anteriormente de la obra.

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Relación Existente entre la Educación Personalizada y

Educación por Competencias. Puntos de Convergencia-Edición

Única

Title Relación Existente entre la Educación Personalizada y Educación por Competencias. Puntos de Convergencia-Edición Única

Authors Jenny Patricia Flores Naranjo

Affiliation Tecnológico de Monterrey, Universidad Virtual

Issue Date 2012-02-01

Discipline Ciencias Sociales / Social Sciences

Item type Tesis

Rights Open Access

Downloaded 18-Jan-2017 11:40:00

(3)

UNIVERSIDAD VIRTUAL

Escuela de Graduados en Educación

Relación existente entre la educación personalizada y educación por competencias. Puntos de convergencia.

Tesis para obtener el grado de:

Maestría en educación con acentuación en procesos de enseñanza y aprendizaje

Presenta:

Jenny Patricia Flores Naranjo

Asesor tutor:

Dra. Yolanda Irma Contreras Gastélum

Asesor titular

Dr. Armando Lozano Rodríguez

(4)

Agradecimientos

A Dios por el don de la vida y de la fe.

A mis padres por colaborar con su educación en el desarrollo de esos dones.

A mi familia por todo el apoyo recibido para no claudicar durante el proceso de esta

maestría: me “cubrieron las espaldas” cuando humanamente creía no llegar. Este título

también les pertenece a ustedes.

A mis amigas del Club, porque durante estos años estudiaron conmigo la maestría y

fueron el motivo para iniciarla.

Y finalmente, a la Universidad Virtual del Tecnológico de Monterrey, por el apoyo

(5)

Tabla de Contenidos

Agradecimientos………...i

Tabla de contenidos……….ii

Resumen ……...………..…………...………..……….….iii

Introducción....………...………..…..…….….1

Capítulo I. Planteamiento del problema………...4

Capítulo II. Marco teórico... 16

Capítulo III. Metodología ... 43

Capítulo IV. Resultados ... 53

Capítulo V. Conclusiones ... 75

Referencias...……...……….…. 85

Apéndice A. Guía para la observación de clases…….………...……….. 90

Apéndice B. Cuestionario para profesoras……….... 91

Apéndice C. Cuestionario para alumnas………...………...…. 93

Apéndice D. Entrevista a profesoras………. 94

Apéndice E. Entrevista a alumnas………..……. 96

Apéndice F. Test sobre estilos de aprendizaje……..……… 97

Apéndice G. Resumen entrevista a profesoras………...…….... 103

Apéndice H. Resultados cuestionario a profesoras………...……….. 107

Apéndice I. Resultados cuestionario alumnas de 8º a 10º año……...……….… 108

Apéndice J. Resultados entrevista a alumnas………... 109

Apéndice K. Glosario……….………. 112

(6)

Apéndice M. Carta para solicitar permiso de investigación………... 116

Apéndice N. Carta autorización para recolectar los datos…………..……… 118

Apéndice O. Carta autorización citas de libro no publicado……….…..… 119

(7)

Resumen

Se investigó la relación existente entre la educación personalizada y el diseño

curricular por competencias. Para facilitar el manejo de los datos, se identificaron

aspectos relevantes de ambas teorías educativas: la educación personalizada enfatiza la

consideración de las diferencias individuales de los estudiantes; por tanto, se eligió como

rasgo de singularidad los estilos de aprendizaje de los alumnos. Para la educación por

competencias, se trabajó con escenarios o experiencias de aprendizaje. Los sujetos fueron

46 alumnos de una institución privada, de nivel de secundaria, y 6 profesores que

imparten materias a esos alumnos. El centro educativo aplica educación diferenciada,

personalizada y diseño curricular por competencias. Se utilizó el método de investigación

mixta con preponderancia cualitativa, así como triangulación y ejecución concurrente.

Los resultados encontrados no permitieron determinar el tipo de relación que tienen

ambos enfoques educativos. La hipótesis suponía que la educación por competencias

fuera un medio para el logro de los fines educativos de la personalizada. Sin embargo, la

incipiente aplicación del diseño curricular por competencias en el centro educativo y la

escasa experiencia de las profesoras afectaron los resultados de la investigación. Por lo

tanto, después de realizado el trabajo de campo no se pudo comprobar la hipótesis. No

obstante, según lo expuesto en el marco teórico sí se podría presumir que tienen estrecha

relación, lo que invita a seguir investigando en este campo. Se rescata que la

investigación arrojó otros datos interesantes tales como: manejo de los docentes de la

teoría de educación personalizada y por competencias; medios que éstos utilizan para

determinar las diferencias individuales de los alumnos y por tanto la planeación de los

escenarios de aprendizaje. Además información sobre las experiencias de aprendizaje de

(8)

aprendizaje.

Palabras clave: educación personalizada, competencias, estilos de aprendizaje,

(9)

Introducción

La mayoría de educadores, los administradores, las personas que establecen las

políticas y los hombres de negocios reconocen que las metas de la educación deberían ir

más allá de la perspectiva de la enseñanza tradicional de conocimientos.

Se hace necesario un cambio urgente y permanente, un pasar de la transmisión de

conocimientos a aprender para la vida: este principio se funda en los cuatro pilares de la

educación de la UNESCO (2005): aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a

vivir juntos y aprender a ser, lo que en definitiva –según el enfoque de esta

investigación- se puede lograr mediante el desarrollo de competencias para la vida

(Frade, 2009) y mediante una correcta fundamentación filosófica de la educación (Yepes

y Aranguren, 2004). Para efectos del estudio se tomó como base filosófico-educativa la

denominada educación personalizada, cuyo principal exponente es el español Víctor

García Hoz.

En este planteamiento, lo fundamental fue conocer el concepto de persona que ha

de regir en la educación, pues toda teoría pedagógica descansa necesariamente en una

antropología; es decir, en una concepción del ser humano, de su naturaleza y de su fin

(Bonilla, 2010). Precisamente es en la noción de persona en lo que se fija la educación

personalizada y otras ramas humanísticas. Al respecto son cada día más los filósofos, los

educadores, los psicólogos y los psiquiatras que dirigen la mirada hacia el personalismo:

tal es el caso de los filósofos personalistas Juan Manuel Burgos y José María Barrios; de

los educadores Alfonso López Quintás y el ya mencionado Víctor García Hoz; de

psicólogos personalistas, como José Benigno Freire y en psiquiatría personalista destaca

(10)

La necesidad de la investigación surge al cuestionarse lo siguiente: ¿es conocida

la educación personalizada?, ¿qué teorías educativas son compatibles, convergen o se

relacionan con ella?, ¿la educación personalizada está abierta a incorporar otras teorías

educativas? Por otra parte, son cada vez más las instituciones que se interesan por la

educación basada en competencias y de aquí nacen otras preguntas: ¿la educación por

competencias y la educación personalizada pueden utilizarse juntas en una institución

educativa?, ¿qué puntos de encuentro tienen ambas?, ¿hay centros educativos que

trabajan con estas dos teorías educativas? Y, finalmente, ¿qué tanto se ha investigado

sobre la relación de la educación personalizada y la educación por competencias? La

respuesta a cada uno de estos interrogantes supondría distintos estudios; aquí se expone la

relación y convergencia que, como hipótesis, se supone que existe entre la educación por

competencias y la personalizada.

Para la investigación, se utilizó uno de los aspectos de la planeación curricular por

competencias conocido como “experiencias de aprendizaje” o también denominados por

Frade (2009) “escenarios de aprendizaje”. Este aspecto estudia la actividad planeada por

el docente o el departamento académico, dirigida al alumno, para que éste pueda

desarrollar una serie de conocimientos, habilidades, destrezas, actitudes y valores que le

permitan un buen desempeño en los distintos contextos de la vida; que le ayuden, en

definitiva –a partir de sus características individuales–, a desarrollarse como ser humano

y a actuar, libre e inteligentemente, en la sociedad.

El ámbito de las “experiencias de aprendizaje” es una de las áreas en donde el

docente podría aplicar el conocimiento que adquiere sobre la noción de persona y las

(11)

forman, junto con los recursos, las actividades realizadas en clase, las tareas o actividades

extracurriculares y la asesoría del profesor, la vivencia significativa que se traducirá en el

aprendizaje de competencias para la vida (Garibay, 2002).

Otra consideración que originó el estudio es que a la fecha no se han encontrado

publicaciones que evidencien el trabajo de educación personalizada en unidad con la

educación por competencias. Es el objetivo de la presente investigación: determinar la

manera en que se relaciona el diseño curricular por competencias con los fines de la

educación personalizada. Para esto se trabajó con dos rasgos esenciales de ambas teorías:

los “escenarios o experiencias de aprendizaje” de la educación basada en competencias y

la “singularidad de la persona o las diferencias individuales” de los alumnos del enfoque

personalista, que para este estudio se identifican con los estilos de aprendizaje.

Se espera que investigar acerca de la relación de éstas prácticas educativas ayude

a potenciar la postura de ambas teorías y la utilización de las dos conjuntas; también

favorecerá el despertar de un cambio para salir de la enseñanza tradicional; y por otra

parte, se impulsará la toma de decisiones para la mejora del proceso de aprendizaje de los

(12)

Capítulo I. Planteamiento del problema

Antecedentes del problema

A la pregunta sobre qué está pasando con la educación actual, al menos en lo que

corresponde al papel del profesor, surge una primera respuesta, que es la misma para

muchos otros ámbitos: el cambio y la innovación marcan el ritmo de su rol profesional.

En la medida en que surgen nuevas propuestas educativas, los docentes luchan por

asimilar en poco tiempo esas posturas pedagógicas. Por ejemplo, se pasó del conductismo

al constructivismo, posteriormente, se siguieron las teorías cognitivo-conductuales. Poco

a poco, se va generalizando la educación personalizada (García Hoz, 1988) y ahora, más

recientemente, se está en la era del aprendizaje compatible con el cerebro (Salas, 2003),

cuyo apoyo está en el avance de la neurociencias.

Estas teorías y otras van dejado huella en los docentes y por eso no se puede

hablar del empleo de una metodología educativa pura. Quizá el problema de utilizar un

método ecléctico de enseñanza radique en la falta de fundamentación

filosófico-antropológica o, peor aún, en la incompatibilidad de las posturas elegidas (Bonilla, 2010).

Otra situación puede ser el poco dominio de la teoría pedagógica, que se estudia de

manera superficial en algún momento de la vida o que se copia del modo de proceder de

un colega (Valenzuela, 2005). Y, quizá, se dé el caso de docentes en ejercicio profesional

desde hace más de 20 ó 30 años que se quedan ajenos a los avances pedagógicos, o les

superan algunas teorías, como la de Salas (2003) sobre el aprendizaje basado en el

cerebro y prefieren quedarse con su bien experimentado conductismo o constructivismo.

Se asume que los profesores pueden estar abiertos al cambio educativo y, por

(13)

alumnos son cada vez más demandantes: éstos tienen la información en sus manos a

través de la red internet y por ello creen que ya lo saben todo; los multimedia (texto,

imágenes, animación, sonido, video, entre otros) los vuelve jóvenes “hiperactivos”, con

lo que se quiere decir que tienen capacidad de atención para períodos muy cortos.

Giddens (1990) señala que todas las cosas están cambiando constantemente, ya

sea por el estado del conocimiento o por la información que se va descubriendo.

¿Entonces, qué postura debe tomar el educador ante esas demandas de sus estudiantes?

Habrá alguno que recurra a la literatura y se encontrará con una gama interminable de

ideologías, didácticas, reflexiones pedagógicas, guías educativas, etc., que le llevará

nuevamente al eclecticismo.

Otro problema con el que se enfrentan los profesores es el de la integración de las

distintos aprendizajes, es decir, “el de la organización adecuada de todas y cada una de

ellos como elementos que concurren a un quehacer que tiene unidad: la formación

cultural. (García-Hoz, 1988, p. 182). Habitualmente, lo que se presenta en la realidad,

especialmente en la educación secundaria, es que los alumnos aprenden muchas cosas

pero, en demasiadas ocasiones, no son capaces de asociar los hechos y conocimientos

adquiridos en una materia con los pertenecientes a otro campo cultural.

Y para concluir se expone otra situación que se presenta actualmente en la

educación: la que presentan los educadores personalistas; ellos se refieren a las

operaciones de la inteligencia: simple aprehensión, juicio y razonamiento. Afirman que la

educación ha dado exclusiva importancia a la primera, un poco menos a la segunda y la

tercera está casi olvidada (Bonilla, 2010). No ven a la persona como un todo. Al respecto,

(14)

desarrollar todas sus potencialidades; educarla para que sea capaz de compartir esa

humanidad con otros seres humanos” (Bonilla, 2010, p. 133). Educarla integralmente:

inteligencia, voluntad, afectividad y corporalidad.

Precisamente esto es lo que rescata la educación personalizada, pero surgen casi

espontáneamente otras preguntas: ¿están los profesores capacitados para desarrollar al

educando?, ¿es el profesor un educador o un transmisor de conocimientos planteados en

un programa de estudios?, ¿qué tanto conoce el docente sobre el ser humano?, ¿qué rol

toma el profesor para desarrollar el ser de su educando? Preguntas que abarcarían nuevas

investigaciones, pero que, tras una revisión de literatura, se podría decir que esas

interrogantes se responderían a partir de una correcta conceptualización y

fundamentación de la educación personalizada y desde la capacitación para desarrollar en

los profesores las necesarias competencias docentes. Si esto se logra, se podrá observar

una reacción circular: de las competencias docentes a las competencias de los alumnos;

de la educación por competencias a la educación personalizada y viceversa.

Una vez más, se puede decir, que el proceso de enseñanza-aprendizaje en

educación necesita reducir los espacios que aún existen entre la academia y las demandas

cada vez más crecientes de la sociedad. Por eso, este proceso requiere nuevas y

renovadoras maneras de ser más eficiente o de cumplir el fin de la educación: desarrollar

la persona de un modo integral, para que sea competente. Se entiende el vocablo

competente no como persona competitiva, sino como un “saber hacer por interacción con

los demás, al desenvolverse en ambientes y escenarios de aprendizaje que le permita

poner en juego todas sus capacidades” (Frade, 2009, p.74).

(15)

primero el ideal de ser humano. Sólo hasta que se identifique el fin de la educación y el

concepto de persona se podrán arraigar las teorías o métodos de enseñanza que van

surgiendo, pues al fin y al cabo todas ellas son medio, no fines, de la educación. En este

sentido, es compatible que se hable de la educación por competencias como un medio

más para desarrollar la ya mencionada educación personalizada. “Permanencia y cambio

son dos notas fundamentales de la existencia humana que obligan a la educación a

permanecer en ese dinamismo, investigando en todo aquello que sea medio para vivir

mejor los fines de la educación” (García-Hoz, 1988, p.11).

Así, el problema que se plantea en esta investigación abarca varios ámbitos: la

antropología, la filosofía educativa y personalista, la educación personalizada, la

educación por competencias, los estilos de aprendizaje, las diferencias individuales de los

alumnos y los escenarios de aprendizaje. Pero, sin pretender ser muy ambiciosos, estos

grandes temas se concretan en las siguientes preguntas de investigación.

Planteamiento del problema

Pregunta principal

¿De qué manera se relaciona el diseño curricular por competencias con el enfoque de la

educación personalizada, que toma en cuenta las diferencias individuales de los

estudiantes?

Preguntas subordinadas

1. ¿En qué aspectos convergen la educación por competencias con la educación

personalizada?

(16)

en el desarrollo de una clase?

3. ¿Cómo determinan los profesores las diferencias individuales de sus alumnos en un

salón de clase? ¿Cómo utilizan esa información?

4. ¿Qué tipos de “experiencias de aprendizaje” desarrollan los docentes al tomar en

cuenta las diferencias individuales de sus alumnos, para el logro de las competencias

planeadas?

5. ¿Qué emociones experimentan los profesores en la planificación curricular de las

“experiencias de aprendizaje” en una institución con filosofía de educación

personalizada y diseño curricular por competencias?

6. ¿Qué porcentaje de los alumnos en un salón de clase sabe cuáles son sus estilos de

aprendizaje?

7. ¿Qué opiniones tienen los alumnos del nivel de secundaria sobre las clases impartidas

por sus profesores, cuando estos toman en cuenta sus estilos de aprendizaje?

Objetivos de la investigación

Objetivo principal

Determinar la relación que tiene el diseño curricular por competencias con el

enfoque de la educación personalizada, que toma en cuenta las diferencias individuales

de los alumnos.

Objetivos específicos

1. Establecer algunos aspectos en los que convergen la educación por competencias y

(17)

los profesores en el desarrollo de su clase.

3. Enumerar las nociones fundamentales de la educación por competencias a las que

acuden los profesores en el desarrollo de su clase.

4. Determinar los mecanismos que utilizan los profesores para conocer las diferencias

individuales de sus alumnos en un salón de clase y cómo hacen uso de esa información.

5. Conocer algunos tipos de “experiencias de aprendizaje” que desarrollan los docentes

al tomar en cuenta las diferencias individuales de sus alumnos, para el logro de las

competencias planeadas.

6. Establecer algunas emociones que experimentan los profesores en la planificación

curricular de las “experiencias de aprendizaje” en una institución, con filosofía de

educación personalizada y diseño curricular por competencias.

7. Determinar cuántos de los alumnos en un salón de clase saben cuáles son sus estilos

de aprendizaje.

8. Enlistar las experiencias que tienen los alumnos del nivel de secundaria sobre las

clases impartidas por sus profesores, cuando estos toman en cuenta sus estilos de

aprendizaje.

Hipótesis

Se asumió que la relación que podría encontrarse es que el diseño curricular por

competencias es un medio para los fines de la educación personalizada.

Justificación de la investigación

Nuevos modelos educativos, como el diseño curricular por competencias,

parecen tomar hoy en día más relevancia en el ámbito educativo. Lo principal de este

(18)

promueve el aprendizaje autodirigido, en el que el alumno es protagonista de las distintas

fases del proceso de aprendizaje. Para esto, el estudiante debe conocer mejor sus propios

métodos de aprendizaje, sus intereses y sus necesidades de formación.

El papel del docente será orientarlo o facilitarle para que llegue a ese

conocimiento de sí mismo y a la definición de sus propias metas de aprendizaje; a

conocer su propio estilo de aprendizaje y por tanto darle una mayor responsabilidad para

alcanzar las metas esperadas y traducirlas en desempeños (Grow, 1991; Frade, 2009;

Valenzuela, 2005).

Para esto el educador podrá tener presente, en el desarrollo de su clase y de las

competencias educativas, los rasgos esenciales de la educación personalizada:

singularidad y creatividad, autonomía y libertad, apertura y comunicación (García Hoz,

1988 y Bonilla, 2010).

Para García Hoz (1988), en el rol del profesor se pueden distinguir las siguientes

funciones: (a) programar el trabajo diario: dentro de las actividades, profesores y alumnos

ejercitarán su autonomía y aceptarán sus responsabilidades, tomando las decisiones

adecuadas para la realización concreta del trabajo; (b) establecer relaciones con los

alumnos, a fin de conocer sus necesidades, sus intereses, sus dificultades y sus aptitudes,

con la idea de organizar el trabajo de acuerdo a las condiciones personales de cada

estudiante; (c) enseñar en sentido estricto, lo que incluye dos funciones principales: la

motivación de los alumnos con la información (contenido y técnicas de trabajo) y la

ayuda individual a los alumnos, es decir, la orientación posterior a la explicación, para la

realización más eficaz en su trabajo; (d) hacer un control del rendimiento escolar y del

grupo en conjunto; (e) la proacción y la retroacción: replanteamiento del trabajo respecto

(19)

El más profundo significado de la educación personalizada se halla, no en ser una

forma o método nuevo de enseñanza más eficaz, sino en convertir el trabajo de

aprendizaje en un elemento de formación personal, a través de la elección de trabajos y la

aceptación de responsabilidades por parte del escolar mismo (García-Hoz, 1988). La

filósofa personalista Edith Stein (2002) completa la idea anterior, al mencionar que la

naturaleza espiritual del hombre -razón y libertad- exige una colaboración del educador y

del educando que siga los pasos del paulatino despertar del espíritu: “en virtud de esta

colaboración, la actividad rectora del educador debe dejar cada vez más espacio a la

actividad propia del educando, para terminar permitiéndole pasar por completo a la

autoactividad y a la autoeducación” (p.95).

Toma relevancia para esta investigación sobre escenarios de aprendizaje y

diferencias individuales de los alumnos (educación por competencias - educación

personalizada) la idea del profesor como investigador (Flores, 2005). El docente ocupará

un papel de observador, indagador, experimentador, y sacará conclusiones sobre los

estilos de aprendizaje de los alumnos y de sus diferencias individuales; con estas

herramientas podrá planear mejor sus clases, lo que le llevará a proponer situaciones

didácticas o escenarios de aprendizaje que aseguren el despliegue de las competencias

esperadas en los alumnos. Finalmente, cuando el investigador educativo aprende sobre

las diferencias de sus alumnos, esto debería impactar su propio estilo de enseñanza.

En este sentido, Frade (2009) entiende por escenario de aprendizaje o situación

didáctica la “demanda creada por el educador, que incluye un conflicto cognitivo a

resolver por parte del estudiante; es un escenario, una excusa, para que se desplieguen las

(20)

El papel del docente y del centro educativo será el de ser receptivo y, hasta cierto

punto, el de ajustar los intereses particulares de los usuarios del servicio educativo

(Valenzuela, 2005). Por eso se justifica que los directivos de centros educativos prueben

e incorporen algunas innovaciones educativas o teorías que van surgiendo a través de la

experiencia e investigación. Si se tiene claro el fin de la educación –centrado en la

persona,- bastará examinar con precisión el método que se plantea como medio y

verificar que, a través de éste, el alumno sea más persona, lo lleve a ejercer una correcta

libertad y lo responsabilice de sus actos; en última instancia: que aprenda para la vida.

Para reforzar la idea anterior, se puede decir nuevamente con Stein (2002) que “toda

labor educativa que trate de formar hombres va acompañada de una determinada

concepción de hombre, de cuáles son su posición en el mundo y su misión en la vida, y

de qué posibilidades prácticas se ofrecen para tratarlo adecuadamente” (p.115).

Por lo tanto, para el logro de los objetivos de la presente investigación se trabajó

con un colegio privado en San José de Costa Rica, que tiene como proyecto educativo o

filosofía educativa la educación personalizada y diferenciada, y es una institución que

recientemente está implementando el modelo curricular por competencias.

Este centro educativo concibe la educación personalizada como un proceso de

separación individual, porque con ella se intenta que el sujeto vaya desarrollando y

haciendo efectivas sus propias capacidades y que vaya disminuyendo o neutralizando sus

propias limitaciones, así como el descubrimiento de los tipos de actividad y relaciones

más acordes con sus características propias. La educación personalizada considera el

carácter singular de cada persona y la posibilidad y el derecho que cada hombre tiene a

(21)

En cuanto al diseño curricular por competencias, se toma de Frade (2009) algunas

ideas para decir que este diseño trata de un “proceso de organización sistémica y

reflexiva, que permite traducir los principios de aprendizaje y de la instrucción en planes

de trabajo, materiales, actividades, recursos de información y evaluación para el

desarrollo de competencias” (p.14).

En la investigación se trabajó con alumnas de nivel de secundaria. Una

característica relevante de la institución es que la población estudiantil es totalmente

femenina (educación diferenciada) y que todos los docentes son mujeres. Únicamente

tienen un grupo de estudiantes por nivel, de séptimo a undécimo año. Cada grupo está

conformado por una población entre 6 y 22 alumnas. La idea de grupos pequeños ayuda a

vivir los fines de la educación personalizada en cada salón de clase.

La mayor parte del alumnado del colegio procede de familias funcionales, de

clase media, y con una edad comprendida entre los 12 y 17 años de edad. El centro

educativo cuenta con 12 docentes en el nivel de secundaria.

Algunos de los criterios que llevan a justificar la elección de este colegio para la

investigación es que la institución trabaja desde su creación (1983) con la educación

personalizada y, muy recientemente (2011), incorporó en su planeación curricular la

educación basada en competencias. Por otra parte, trabaja un test de estilos de

aprendizaje, que se aplica a las alumnas cuando entran a séptimo año. Se tomó el test

como un marco de referencia –entre muchos otros– para determinar las diferencias

individuales de las estudiantes.

(22)

La investigación fue posible realizarla pues la institución aplica tanto educación

personalizada como por competencias. Además, el centro educativo se mantiene abierto a

cooperar en el campo de la investigación educativa.

Límites

La incipiente aplicación del diseño curricular por competencias en la institución

donde se realizó el estudio. La poca experiencia hace que algunas nociones base de esta

teoría educativa no estén lo suficientemente arraigadas y pudo afectar el trabajo de

verificación de la hipótesis.

Un segundo límite se da en el marco teórico en lo que se refiere a educación

personalizada. Esta teoría educativa es joven aún por lo que se dificultó encontrar

abundante material bibliográfico. Son pobres las fuentes primarias sobre personalimo

educativo.

Un último límite es el corto período de tiempo para ejecutar el trabajo de campo,

esto trae como consecuencia restringir la cantidad de clases observadas con lo que el

estudio se pudo hacer enriquecido.

Alcances

Esta investigación podrá aportar datos que favorezcan la aplicación de un diseño

curricular por competencias en instituciones que están trabajando para lograr los fines de

la educación personalizada. Más en concreto, arrojará información sobre el manejo de los

escenarios de aprendizaje en relación con el despliegue de competencias, en donde se

(23)

Por otra parte, se podrá saber si instrumentos tales como un test de estilos de

aprendizaje resulta una herramienta eficaz para determinar las diferencias individuales de

los alumnos. Paralelo a esto, aportará información acerca del manejo que pueden tener

los docentes con la información de los estilos de aprendizaje de sus alumnos y utilizarlo

para aplicarlo a las situaciones didácticas en clase.

Además, podrá dar luces nuevas sobre el modo de impartir una capacitación

docente en materia de educación personalizada, de antropología educativa, de educación

por competencias y de pedagogía para el manejo de situaciones didácticas, entre otros

temas.

De un modo indirecto, ya que no es el objeto de la investigación, brindará

información acerca del modo en que los profesores adaptan su estilo de enseñanza según

se encuentren con distintos estilos de aprendizaje en un salón de clase.

Por último, arrojará datos sobre las emociones que experimentan los docentes al

planificar los escenarios de aprendizaje, en un diseño curricular por competencias y

(24)

Capítulo II. Marco teórico

Visión personalista del hombre

Se presentan a continuación algunas notas sobre la noción filosófica del

personalismo, ideología que tiene como intención acercarse al hombre. Luego, para

hablar del hombre mismo, no se puede prescindir de la antropología, en cuanto que

estudia el sentido de las acciones de la persona; más tarde, con estos acercamientos, se

puede pasar al estudio de la educación personalista o también llamada educación

personalizada. Para Yepes y Aranguren (2004), el hombre es una realidad muy rica, por

eso se ha de estudiar desde distintos ángulos y, sólo después, se ha de tratar de relacionar

entre sí esa abundancia de rasgos diversos.

Uno de esos ángulos por el que se puede mirar al hombre es su carácter singular,

pues cada persona tiene sus características propias o diferencias individuales que lo

hacen único. Para los fines de esta investigación, esas características singulares se

equiparan a los estilos de aprendizaje del alumno y, en este marco teórico, se describen

aspectos como la planeación según los estilos de aprendizaje, la aplicación y el rol del

profesor ante estos estilos.

De la fundamentación se pasa a los medios, que son los que hacen posible que una

corriente filosófica o educativa se convierta en acciones concretas y en desempeños

esperados. Con palabras de García Hoz (1988), se puede concluir que “la actitud abierta

supone amplitud para utilizar todos los métodos de investigación pedagógica que

razonablemente se presuma pueden aportar algún dato al conocimiento de la educación,

(25)

Se hace también una breve referencia a la educación por competencias: el

acercamiento al alumno-persona, que tiene un papel activo en el propio aprendizaje. En

el proceso educativo la persona humana es la protagonista y en ella se van desarrollando

sus potencialidades, sus virtudes; y asume valores que lo hacen capaz de vivir una mayor

plenitud. De este modo la persona humana se hace cada vez más persona (Tamés, 1992).

Por lo tanto, se presenta la educación por competencias en estrecha relación con la

educación personalizada.

Elementos de la antropología

Para hablar de estos elementos, antes se ha de definir qué se entiende por

antropología y, sin pretender ser exhaustivos, decimos brevemente que es el estudio

filosófico de la naturaleza humana y, desde ella, de todas las formas de actividad que son

propias del hombre, como es el caso de la educación (GER, 1971). Por lo tanto, la

antropología da una fundamentación sobre el hombre, sobre la persona humana: sus

facultades, sus actos y el sentido de las acciones humanas.

Para los filósofos Yepes y Aranguren (2004) las características de la persona

humana son que puede moverse a sí mismo (automoverse): lo vivo es aquello que tiene

dentro de sí mismo el principio de su movimiento, lo que se mueve sin necesidad de un

agente externo que lo impulse. Unidad: todos los seres humanos son uno. Inmanencia: lo

que se guarda y se queda dentro del sujeto nos lleva a pensar en que existe una

interioridad del sujeto. Autorrealización: el ser humano tiene un proyecto, una tarea que

completar, que se distingue a lo largo del tiempo; va hacia una plenitud de desarrollo y

hacia la muerte. Ritmo clásico y armónico: su movimiento se repite una y otra vez hasta

(26)

Yepes y Aranguren (2004) mencionan que, en el hombre, los medios que

conducen a los fines no vienen dados, sino que éste debe encontrarlos, pues se da una

separación de medios y fines, que hace que no se den respuestas automáticas a los

estímulos. Por tanto, el hombre debe concretar su respuesta y es aquí donde la educación

entra en juego, pues ayuda a la persona a continuar la tarea, a concretar su proyecto de

vida, ya que le aporta conocimiento, reflexión, hábitos, toma de decisiones, etc.

Para la antropología, lo propiamente humano es la capacidad de darse a sí mismo

fines y de elegir los medios para llevarlos a cabo. En ello radica la libertad: el hombre es

dueño de sus fines y, “en cuanto es dueño de sí, es persona, es mucho más que un caso,

un individuo, de una especie” (Yepes y Aranguren, 2004, p.112). Y si el hombre se da a

sí mismo fines que completen su proyecto de vida, el papel de la educación y del

educando será formarle para que aprenda a decidir el bien: el bien para sí y el bien para

los demás.

Por esto, la filosofía educativa debe estar empapada de un apropiado fundamento

antropológico, para que cumpla su fin de ayudar al perfeccionamiento humano.

Siguiendo a García-Hoz (1988), es importante tener en mente las notas incluidas en el

concepto de persona, de las que se derivan las orientaciones fundamentales del

personalismo educativo. Estas notas son la singularidad y la creatividad, por las que cada

persona es quien es, diferente de los demás; no superior ni inferior en la humanidad, sino

diferente.

La singularidad de cada persona se refiere, no a la esencia del ser humano, que es

la misma en todos, sino a las partes que lo distinguen. La segunda nota de la persona es

(27)

que ella es principio de sus propias acciones, como de que responde de las consecuencias

que conllevan esas decisiones. La responsabilidad es inseparable de la libertad. La tercer

nota es apertura y comunicación: la persona está hecha para darse a los demás, para

compartir con los demás; por ello la educación debe preparar al alumno para las

relaciones de colaboración en la vida económica, en la vida política, en la vida social y,

especialmente, en el mundo del trabajo, de las relaciones familiares y de amistad, así

como en las relaciones que constituyen la vida religiosa.

La reflexión sobre estas tres notas esenciales de la persona humana fundamenta la

postura de la educación personalizada en cuanto a la individualización y a la

socialización del educando. Según lo explica García Hoz (1988), “tanto la

individualización como la sociabilización educativas se venían entendiendo como

corrientes contradictorias, nacidas, la primera, de la necesidad insoslayable de atender a

las peculiares condiciones de cada hombre singular y concreto y, la segunda, del

creciente aumento de la demanda de educación” (p.7).

Historia de la filosofía personalista

En el presente documento se hace una significativa referencia a la educación

personalizada o personalismo y por este motivo se realiza a continuación una mención

de esta ideología filosófica, desde el punto de vista histórico, para pasar luego a sus

rasgos característicos.

Se puede decir que el personalismo existe desde antiguo, pues tiene sus raíces en

el cristianismo, pero es recientemente cuando ha tomado relevancia, principalmente

gracias al filósofo francés Emmanuel Mourier (1905-1950). Este filósofo planteó,

(28)

Fue un personalista activo, comprometido con la sociedad. Su teoría dio lugar a varias

corrientes ideológicas, de distintos autores, como Lacroix y Domenach, que con el

tiempo se extinguieron. Mounier murió joven y no tuvo tiempo de sistematizar su

filosofía, lo que desató que sus seguidores fueran discípulos de Mourier –de la persona- y

no del personalismo como filosofía (Burgos, 2008). Incluso se podría diferenciar a sus

seguidores, pues suelen referirse a esta filosofía como personalista y no como

personalismo. Burgos (2008) mantiene la tesis de que el personalismo de Mourier murió

como filosofía, precisamente por la carencia de esa adecuada reflexión filosófica y

conceptual, la cual reemplazó por una primacía de corte académico. Actualmente los

seguidores de la corriente mounieriana ven el personalismo como estilo de vida y como

movimiento. De ahí la importancia de estudios actuales para profundizar en un

planteamiento diferente y con una visión más amplia.

Se puede tratar el personalismo como una filosofía contemporánea, pero esto

podría llevar a olvidar que está apoyado en una larga tradición del concepto cristiano de

persona. Cañas (2008) le denomina “personalismo antiguo”, pues arranca desde la

Patrística, sobre todo, de San Agustín, para seguir con Santo Tomás y la escolástica

(filosofía medieval); luego sigue el humanismo del siglo XIV (Petrarca, Pico Della

Mirandola); después se abre el paréntesis de la filosofía moderna y vuelve con gran

fuerza en el siglo XX.

Como representantes del personalismo actual se puede mencionar en primer lugar

a los que proceden de la matriz dialógica o filosofía del diálogo: Buber, Ebner,

Rosenzweig y recientemente Lévinas. Luego están los fenomenológicos Scheler, Dietrich

von Hildebrand y Edith Stein. El más significativo de la escuela polaca es Karol Wojtyla

(29)

Italia de Armando Carlini, Luigi Pareyson y Luigi Stefanini. Algunos de los personalistas

franceses son: Jacques Maritain, Gabriel Marcel, Maurice Nédoncelle; el recorrido

termina en España con Alfonso López Quintás, Laín Entralgo, Carlos Díaz, José

Manzana, Xavier Zubiri y Leonardo Polo (Yepes y Aranguren, 2004; Cañas 2008;

Burgos 2008; Bonilla, 2010).

Cañas (2008) se pregunta: ¿por qué con el despunte de pensadores personalistas

de los últimos años esta filosofía no obtiene un reconocimiento social pujante? Y la

respuesta al problema no la apunta en que estén divididos sus planteamientos, sino en que

no tienen una conciencia de pertenencia, están dispersos.

Preocupados por esta situación unos cuantos filósofos han conformado desde el

año 2003 la Asociación Española de Personalismo. Tiene por fin promover, difundir,

profundizar y desarrollar el personalismo filosófico. Como se puede deducir la historia

reciente de la filosofía personalista -la cual es el fundamento de la educación

personalizada– toma auge en los últimos cincuenta años, pero no es sino en los últimos

diez años en los que viene respirando con más libertad. Responsables de esto son los

Institutos Emmanuel Mourier, que se sitúan en distintas partes del mundo, la actual

Asociación Española de Personalismo y los trabajos individuales de filósofos,

educadores, psicólogos y psiquiatras personalistas.

Rasgos de la filosofía personalista

Se trata de una corriente filosófica, y no de un movimiento, que estudia a un autor

concreto, por eso está abierta a contribuciones de varios exponentes. Pretende aportar

(30)

respetuosa con la dignidad humana y compatible con una visión trascendente y cristiana

del mundo (Burgos, 2008).

Para Bonilla (2010) las ideas personalistas se pueden resumir brevemente en que

la dignidad humana se encuentra en dos atributos: la libertad y la inteligencia. Esta

dignidad fundamenta la igualdad existente entre todas las personas y la consideración de

ser un fin en sí misma. La libertad es autodeterminación al bien debido. El fundamento de

este bien se encuentra en la persona misma y es todo aquello que la perfecciona. El amor

es buscar el bien de la persona amada; se trata de un amor volitivo, en el cual interviene

la inteligencia. El amor propio del ser humano es el amor de benevolencia o amor-dádiva.

Se agrega a las ideas personalistas el tema de la felicidad de la persona, tema que está

directamente relacionado con la adquisición de bienes que la perfeccionan como persona:

valores y actitudes.

Por último, el personalismo considera que la persona es sociable por naturaleza.

Siguiendo a Tamés (1994) se puede relacionar la libertad con la educación, pues ésta

última deberá realizarse en libertad, para la libertad y será en sí misma educadora de la

libertad. Como se mencionó, el tener o no tener libertad es una diferencia esencial entre

el ser humano y los demás seres, pero el ejercerla exige superar muchas ignorancias para

saber elegir el bien y lo bueno, lo verdadero y lo ético y así poder ejercer todos los

derechos de la libertad humana con sus consiguientes responsabilidades. Concluye Tamés

(1994) que “sólo en este clima es posible el amor y la preparación de la vida” (p.119).

Para conceptualizar el perfil del docente, es imprescindible tener siempre en

mente que, en la institución educativa, lo importante es el trabajo del alumno en cuanto

(31)

existen en la institución están o deben estar en función de facilitar ese camino que tiene

que recorrer el alumno, para que él mismo pueda alcanzar la máxima perfección posible,

en cada nivel o en cada momento.

El profesor debe colaborar para que cada estudiante alcance, en la medida de lo

posible, la perfección personal, que se puede resumir en lograr que cada persona adquiera

las destrezas, los hábitos y las aptitudes convenientes, junto con los conocimientos

establecidos o previstos para cada nivel. Por ello, el docente no es simplemente un

explicador, es un intermediario entre el sujeto capaz de conocer y la verdad que puede ser

conocida, y ésta en todos los ámbitos, no solo en el científico. Su tarea será motivar y

orientar el trabajo de los alumnos, pero no sustituirlos en ese trabajo. Los alumnos a

través del trabajo escolar deben adquirir y desarrollar conocimientos, aptitudes, actitudes

y hábitos para vivir, y en esto nadie puede suplantarlos (Bonilla, 2010).

Educación personalizada

Se ha mencionado que el personalismo filosófico no sigue a un autor concreto, y

que esa corriente filosófica pretende crear una antropología cristiana para distintas ramas

humanísticas, pues en ellas se trata o se habla de personas: psicología,sociología,

educación, derecho, etc. Al trasladar ese personalismo a la educación se tendría que hacer

referencia a un personalismo educativo; sin embargo, en esta investigación asumimos el

término de educación personalizada, ya que fue la expresión utilizada por el pedagogo

Víctor García Hoz y que corresponde a un contemporáneo planteamiento pedagógico.

Para profundizar en su obra, habrá que estudiar los treinta y tres volúmenes del Tratado

de Educación Personalizada, cuyo cierre lo realizó en el año 1997, tan sólo uno antes de

(32)

Una síntesis breve de la educación personalizada se describe de la siguiente

manera: dentro de un mismo grupo, los alumnos presentan distintos estilos y ritmos de

aprendizaje. Cada estudiante requiere, por tanto, una atención personalizada que le ayude

a conocerse a sí mismo, a desarrollar al máximo sus aptitudes, a aceptar sus dificultades y

aprender a superarlas. El papel del educador será orientar y acompañar a cada alumno en

esa tarea. Mediante una acción educativa centrada en la persona, se ayuda a cada alumno

a adquirir conocimientos, a desarrollar virtudes personales y cívicas y a tomar decisiones

libres y responsables, que impacten positivamente en su propia vida, en su entorno y en la

vida social en la que se desenvuelve.

La educación personalizada no se queda sólo en teoría sino en una probada

práctica educativa de más de cuarenta años en centros educativos alrededor del mundo,

bajo la asesoría de Fomento de Centros de Enseñanza, iniciativa social que tiene por

objetivos la implicación de los padres en la educación de los hijos, la educación

personalizada y la mejora del proceso enseñanza-aprendizaje a través de la investigación

educativa.

Como estilo propio de este planteamiento pedagógico se propone su carácter

integrador, que da unidad al pensamiento y a la actividad de los alumnos, profesores y

demás educadores; su apertura para incorporar aquellos elementos que puedan enriquecer

la vida y la educación. En este carácter se basa el presente estudio: la apertura a la

educación por competencias, como un medio más para el logro de los fines de la

educación personalizada. Para García-Hoz (1988), “en la convergencia del carácter

integrador y abierto cumple la educación las dos condiciones relativas al contenido del

(33)

Continuando con la descripción del estilo de la educación personalizada, también

se puede hacer referencia al carácter interpretativo, ya que apela a un quehacer

propiamente humano con una mirada hacia el interior, hasta llegar al estrato más

profundo de la persona humana, en el que ésta entra en relación con los valores: se espera

que el estilo educativo lleve al alumno a ser reflexivo, de la reflexión a la toma de

decisiones y de ésta a los actos exteriores. Por esto, el estilo de la educación

personalizada también recoge la condición de creatividad unido al carácter reflexivo de la

vida propiamente humana; es decir, “cualquier actividad que preceda a la reflexión debe

reunir dos condiciones: estar de acuerdo con las exigencias de la persona humana y ser

conveniente y posible” (García-Hoz, 1988, p. 39).

Para ejemplificar, se puede pensar en el tema del aburrimiento escolar: algunas

veces el estudiante se aburre en clase, porque no sabe para qué le sirve lo que hace o

estudia; descubrir el sentido de un acto y hacer consciente de él al que lo ha de realizar es

llegar a los más profundo de la personalidad humana. Cuando un alumno reflexiona, se

puede contar con él como un todo, hará propio aquello y pondrá a funcionar la

creatividad e iniciativa tomando sus propias decisiones.

Avanzando con el estilo propio de la educación personalizada, hablaremos

también de la singularización convivencial: la persona humana tiene rasgos comunes a

todos los hombres, pero a la vez hay singularidad en el ser y la vida de cada uno.

Por otra parte, hay un carácter perfectivo y, por lo tanto, optimista: la persona que

se educa está cargada de intención perfectiva, que se hace eficaz sobre la esperanza que el

(34)

En resumen, el estilo propio de la educación personalizada está dado por su

carácter: integrador y abierto; reflexivo y creativo; singular y de convivencia; perfectivo

y optimista. Y por ello, García-Hoz (1988) argumenta que la más profunda razón de la

educación personalizada “surge de la consideración del hombre como persona, su

carácter de sujeto activo frente a un mundo de realidades objetivas, respecto del cual

ocupa un plano de superior dignidad y cuya vida es plenamente humana, auténtica, sólo

mediante el ejercicio de su libertad” (p. 38). Por tanto, una exigencia de éste tipo de

educación es ofrecer a los alumnos posibilidades de elección en distintas situaciones, con

objeto de que vayan ejercitándose en el uso de la libertad. No obstante, la verdadera

libertad ha de realizarse como consecuencia de la reflexión acerca de las posibilidades

que al sujeto se le presentan.

En una actuación educativa personalizada, la reflexión y la deliberación son actos

imprescindibles. El papel del docente será proponer actividades y orientar al escolar en la

toma de decisiones libres y responsables.

Todo lo expuesto hasta ahora presupone que se conoce al alumno, a la persona.

Por eso, para la educación personalizada el diagnóstico del sujeto es una herramienta

imprescindible. Para García-Hoz (1988), “el diagnóstico es un juicio que, después de la

exploración científica apropiada, se establece acerca de las posibilidades y limitaciones

que un sujeto presenta en su desarrollo educativo” (p.41). El diagnóstico se basa en

instrumentos, en herramientas y, sobre todo, en la observación continuada de un maestro

sobre la conducta y el rendimiento de sus alumnos. Ha de cubrir todos los aspectos de la

personalidad del estudiante, si se quiere personalizar la educación: sus aptitudes, sus

(35)

Luego tiene lugar el pronóstico: “el juicio que, en vista del conocimiento de un

sujeto, se hace respecto de lo que puede hacer, de los objetivos que puede alcanzar”

(García-Hoz, 1988, p. 41). Pero la educación ha de ir más allá de la predicción; facilita

establecer un proyecto de trabajo dirigido al desarrollo óptimo de las capacidades del

alumno.

La pregunta radica en cómo trabajar personalizadamente si un aula escolar está

integrada por muchos alumnos. Se ha dicho que cada alumno tiene características

singulares, también se dice que los educandos tienen puntos en común: ante esto se

pueden formular proyectos de trabajo para los diferentes grupos que existen en la

comunidad escolar e incluso para la escuela en cuanto institución. La tarea del

diagnóstico pedagógico consiste precisamente en descubrir esa peculiar excelencia

personal de aquel a quien se quiere educar, aquello para lo que es bueno o aquello en lo

que centra sus intereses. No se trata de clasificar, sino de valorar. En este proceso, el

alumno escucha y atiende al maestro, pero también el maestro tiene que escuchar y

atender al alumno. El maestro determina, señala y ordena previamente las necesidades

escolares; pero esa priorización deja campo para que, dentro de ella, se haga realidad la

capacidad de elección y ordenación previa de las actividades por parte de los escolares.

Finalmente, García-Hoz (1988) resume argumentando que “en el marco de

la educación personalizada lo importante es el trabajo del alumno en cuanto

elemento de su perfección personal. Una institución escolar existe precisamente

para esto, para que el estudiante trabaje en su propia perfección” (p.78).

(36)

Hablar de estilos de aprendizaje es introducirse en un mundo tan distinto como

rico es el lenguaje, las experiencias y los conocimientos. Fue en la primera mitad del

siglo XX cuando surgió la preocupación por las diferencias individuales y, de allí, el

concepto de estilo educativo y de enseñanza. Pero sin entender éste como el contenido, el

fondo o la esencia de un arte, sino en la manera, modo o forma de obrar y de expresarse.

Por eso, al hablar de estilos se puede hacer desde sus dos vertientes: estilos de enseñanza,

refiriéndose al educador, y estilos de aprendizaje, respecto al alumno.

Acerca de los estilos, Lozano (2009) menciona que los elementos que conforman

un estilos son los siguientes: las disposiciones (estado físico o psicológico de una persona

para realizar -o no- una acción determinada), las preferencias (remiten a los gustos y a

las posibilidades de elección de varias opciones), tendencias (inclinación, a veces

inconsciente, de una persona para realizar o ejecutar una acción de cierta manera),

patrones conceptuales (manifestaciones típicas que presenta un sujeto ante una situación

determinada) y habilidad (capacidad física o intelectual sobresaliente de una persona con

respecto a otras capacidades).

Para García Hoz (1988) el estilo cognitivo es un conjunto de preferencias y

aptitudes que condicionan y caracterizan las vías y las formas de percibir y organizar los

estímulos, así como de conceptualizar y retener los conocimientos. Es una variación

individual dentro de un contexto cultural.

Algunas clasificaciones tradicionales de estilos de aprendizaje son: alumnos

dependientes e independientes de campo (Witkin, 1997); alumnos holistas y serialistas

(Pask, 1988); alumnos impulsivos y reflexivos (Kagan, 1965). Se desprende del estudio

(37)

así como hay alumnos dependientes e independientes de campo, también hay profesores

que manifiestan una de esas tendencias cognitivas. Por ejemplo, los alumnos

dependientes de campo es probable que sean más afines a profesores dependientes de éste

y, de modo semejante, los alumnos independientes de campo se sentirán mejor con

profesores también independientes en ese sentido.

Haciendo una analogía con los estilos de aprendizaje propuestos por Alonso,

Gallego y Honey (2007), a un alumno con estilo activo se le facilitará su proceso de

aprendizaje con un profesor coincidente en estilo, o un alumno con estilo reflexivo tendrá

mayor empatía con un profesor con su mismo estilo. Por ello se puede decir que los

estilos de aprendizaje son para los docentes como los estilos de enseñanza, en un

momento dado, serán para los alumnos.

Alonso et al. (2007) se enfoca en personalizar el aprendizaje, es decir, enseñar al

alumno a aprender a aprender basándose en su estilo de aprendizaje, ya sea, activo,

reflexivo, teórico o pragmático. Para estos autores, los alumnos activos serían aquellos

que se implican plenamente y sin prejuicios en nuevas experiencias. Son de mente

abierta, nada escépticos y acometen con entusiasmo las tareas nuevas. Sus días están

llenos de actividad. Piensan que por lo menos una vez hay que intentarlo todo. Se crecen

ante los desafíos que suponen nuevas experiencias y se aburren con los largos plazos.

Por otra parte, tenemos a aquellos que son reflexivos y que se caracterizan porque

les gusta considerar las experiencias y observarlas desde diferentes perspectivas. Reúnen

datos, analizándolos con detenimiento antes de llegar a alguna conclusión. Son prudentes,

(38)

alternativas posibles antes de realizar un movimiento. Disfrutan observando la actuación

de los demás, los escuchan y no intervienen hasta que se han adueñado de la situación.

A la vez, se puede mencionar a los alumnos teóricos, los cuales reciben ese

nombre porque adaptan e integran las observaciones dentro de teorías lógicas y

complejas. Además, enfocan los problemas de forma vertical escalonada, por etapas

lógicas. Tienden a ser perfeccionistas e integran los hechos en teorías coherentes.

Por último, se encuentran los alumnos pragmáticos, para quienes el punto fuerte

es la aplicación práctica de las ideas. Descubren el aspecto positivo de las nuevas ideas y

aprovechan la primera oportunidad para experimentarlas. Les gusta actuar rápidamente y

con seguridad con aquellas ideas y proyectos que les atraen. Tienden a ser impacientes

cuando hay personas que teorizan. Su filosofía es: siempre se puede hacer mejor, si

funciona es bueno.

Los estilos de aprendizaje de los estudiantes también pueden estar marcados por

los intereses, las preferencias o las aficiones de éstos (García-Hoz, 1988). De hecho, las

aficiones son buenos indicadores de intereses y motivaciones y, por consiguiente, se

pueden tomar como base para introducir a los estudiantes en determinados campos de

estudio y trabajo.

Considerar las teorías de estilos de aprendizaje de los alumnos y sus diferencias

individuales ayudará a éstos a conocerse mejor y orientar sus métodos de aprendizaje

hacia los estilos que más les favorezca, evitando bloqueos, eligiendo formas de aprender,

optimizando sus posibilidades. Por otra parte para los profesores, esta información podrá

ayudarles a adaptar mejor su estilo de enseñanza al modo de aprender de sus alumnos.

(39)

mejor el planeamiento de los entornos y ambientes docentes y fomentar la innovación e

investigación educativa. Ante todo, se ha de considerar que utilizar la información sobre

los estilos de aprendizaje es una herramienta de apoyo en la planificación de una clase o

un curso, pues lo que pretende es lograr que los alumnos se vuelvan más autónomos y

aprendan a aprender; pero esos aprendizajes de vida no son mágicos, sino un proceso

lento y paulatino (Lozano, 2009).

Las personas son distintas y, por lo tanto, es distinto su modo de aprender o su

estilo de enseñar a los demás. Estas diferencias individuales muestran la variedad de

características de los sujetos que conforman un grupo. Éstas pueden clasificarse en tres

categorías: de carácter psicológico (como el nivel de motivación, el flujo de emociones,

el grado y mantenimiento de la atención y la agudeza de la percepción), de carácter

sociológico (como los niveles de interacción hacia los demás sujetos, la apatía social, el

aislamiento y la colaboración) y de carácter intelectual (como las preferencias por el

análisis, la creatividad, la combinación acertada de información, la intuición y la

perspicacia) (Lozano, 2009, p. 14).

Por otra parte, siguiendo con las diferencias individuales, si se aprende de modo

distinto, también se puede decir que aquellos que se dedican a la enseñanza, lo hacen con

un estilo propio. En términos prácticos: muchos docentes ejercen su enseñanza como

resultado, por una parte, de un conjunto de patrones que fueron aprendidos en su vida

escolar como alumnos y, por otra, como resultado de su propia capacitación en didáctica

o pedagogía (Lozano, 2009). Si corresponde al docente la planeación del currículum o de

la materia que imparte, ésta en cierta parte queda asociada al estilo de enseñanza del

(40)

éstos.

Planeación desde los estilos de aprendizaje

En los últimos años se han realizado muchos estudios acerca de la necesidad de

encauzar la planeación docente hacia los estilos de enseñanza de los alumnos. Por

ejemplo, el estudio Halpern (1996) del Panel Nacional de Educación de los Estados

Unidos centró su meta educativa en que los estudiantes universitarios fueran capaces de

aprender con un estilo que los hiciera hábiles para pensar de manera crítica, comunicarse

de manera efectiva y resolver problemas. Los resultados fueron desalentadores, pues el

estudio demostró carencias en las tres metas educativas de los estudiantes en el momento

de insertarse en el campo laboral. Se desarrollaron repetidos esfuerzos para capacitar a

los profesores con estrategias de enseñanza efectivas, que podrían tener efecto en el

razonamiento de los estudiantes, pero esta investigación sugiere que la meta de enseñar

a los alumnos a pensar de manera crítica continúa sin conseguirse.

En la investigación realizada en la Universidad del Mayab, México, en el año

2010 se llevó a cabo un programa de capacitación con el fin de mejorar las destrezas de

enseñanza de sus profesores, asumiendo que éstos pueden ayudar a sus estudiantes al

logro de las metas educativas en el desarrollo de pensamiento crítico, resolución de

problemas y comunicación efectiva, si éstos diseñan y utilizan ciertas estrategias

específicas de estudio. En el estudio de este centro universitario se concluye que, a pesar

de que muchos educadores reconocen la necesidad de ayudar a sus estudiantes a

desarrollar estas destrezas, la mayoría de ellos argumentan no tener suficiente tiempo

para dedicarlo a esta meta. Para otros profesores el obstáculo está en la falta de habilidad

(41)

consecuencia, se ha hecho muy poco para incorporar métodos de enseñanza para el

pensamiento crítico dentro del curriculum en la educación superior. El primer paso es que

los profesores tengan una mejor comprensión de dicho constructo, que reciban

capacitación enfocada a estas metas educativas (Allueva, Herrero & Franco, 2010).

La investigación Hannel y Hannel (1998) propone que los profesores deberían

cambiar el estilo de instrucción directa y utilizar en cada lección preguntas con el fin de

que los estudiantes vayan demostrándole al profesor su aprendizaje en un proceso de

cuestionamientos que involucre los siguientes pasos: mirar la información, etiquetarla e

identificar hechos; comparar, relacionar, hacer analogías; clasificar, integrar, encontrar

relaciones; decodificar, deducir; codificar; inferir, proyectar, aplicar; resumir. Estos

autores sostienen que uno de los impedimentos que entorpecen el camino para ayudar a

los estudiantes a convertirse en pensadores críticos es la falta de estrategias prácticas de

instrucción, sobre todo de formas de enfocar a los distintos estilos de aprendizaje en el

salón de clase.

Tal como se mencionó anteriormente, la variedad de estudios realizados en los

distintos niveles educativos apoyan la importancia que tiene conocer el estilo de

pensamiento del alumnado para poder adecuar las enseñanzas a los estilos de

pensamiento, buscando un mayor rendimiento en el proceso de enseñanza– aprendizaje.

(Allueva, Herrero, Franco, 2010). Sólo de este modo la planeación curricular será exitosa

y se habrá logrado que el estudiante aprenda para la vida.

Planeación desde los estilos de enseñanza

Los resultados de aprendizaje y el éxito académico del alumnado están

(42)

afinidad de este estilo con el método de enseñanza. En el estudio realizado por Allueva et

al. (2010) también se determinó que saber el estilo de pensamiento predominante del

alumnado, tanto al inicio como al final de sus estudios universitarios –se puede decir

también de la enseñanza primaria o secundaria-, ayuda a conocer mejor la forma de llegar

a ellos con una metodología de enseñanza y evaluación determinadas. La utilización de

ciertos métodos de enseñanza–evaluación favorece el desarrollo de determinados estilos

de pensamiento en el alumnado, de forma que serán capaces de realizar tareas propias de

distintas formas de pensamiento que les serán útiles para su futuro desempeño personal y

profesional.

Asimismo, en la investigación de Guzmán (2006) sobre un plan de capacitación

para profesores denominado ELD (Especialidad en Liderazgo Docente), se evidencia que

los profesores recién graduados de la ELD tienden a usar estrategias que promueven la

reflexión y el análisis con mayor frecuencia; por lo tanto, se incrementa el uso de las

habilidades de pensamiento de sus estudiantes.

Otra conclusión del estudio es que los profesores que creen que el éxito de sus

estudiantes no depende del estilo de enseñanza, sino en temas como las características

individuales de los estudiantes, el ambiente del hogar y otros factores en los que ellos no

pueden influir, están menos propensos a enseñar de manera óptima. Sin embargo, los

docentes que piensan que sus esfuerzos son una influencia fundamental en el éxito de sus

estudiantes, logran mayoritariamente los resultados esperados. Por lo tanto, este último

tipo de profesores estará más dispuesto a interesarse en los estilos de aprendizaje de sus

alumnos y a modificar, como consecuencia de lo anterior, sus estilos de enseñanza.

(43)

Para Tenti (2007) “el aprendizaje tiene lugar si existe una demanda y se dan

determinadas condiciones escolares y pedagógicas adecuadas a las condiciones y

características de los aprendices, que son cada vez más desiguales y diferentes” (p.58).

Por eso, no se puede dejar de mencionar que la organización del centro educativo

contribuye significativamente al aumento del rendimiento académico de la mayoría de los

alumnos, generando al mismo tiempo los niveles deseados y de mayor éxito en los

aprendizajes conseguidos en el marco de un proyecto común: padres de familia,

profesores, alumnos, diseño curricular y espacio físico.

Es interesante mencionar el proyecto Programa de Asistencia a la docencia

(PRADO) creado en Colombia y coordinado por un departamento de Apoyo más que por

un Departamento Académico, cuya misión es desarrollar actividades para mejorar el

desempeño docente dentro de la institución superior, permitiendo así deslindar las

funciones de ayuda de las de evaluación propias del departamento académico (Polanco,

1994). El proceso de apoyo está basado en la técnica denominada observación clínica y

se muestra en la Figura 1.

[image:43.612.166.473.520.650.2]

Figura 1. Diagrama del ciclo de asistencia a la docencia. Programa de asistencia a la

(44)

El proyecto PRADO es una alternativa para ayudar desde el centro educativo a los

profesores que requieran mejorar sus prácticas docentes, su planeación curricular; y que

éstas, a su vez, estén centradas en las diferencias individuales de sus alumnos, diferencias

en este caso, delimitadas por los estilos de aprendizaje.

Se concluye que es responsabilidad del centro educativo capacitar a sus

profesores en prácticas pedagógicas de enseñanza y en una mejor utilización de los

resultados que lanzan distintos instrumentos de medición sobre los estilos de aprendizaje

aplicados a los alumnos. Esta capacitación deberá ser constante y periódica en líneas

didácticas, sobre todo, en el caso de contrato de profesores especialistas en un área de

conocimiento (biología, química, matemáticas, idiomas), pero que no son educadores. Si

bien cada profesional tiene parte en su propia actualización en el ejercicio de su función,

es el centro educativo el que debe ayudar a suplir ciertas deficiencias en el área de

enseñanza y aprendizaje, como responsable de proporcionar una educación a la que se

han comprometido con las familias de una comunidad determinada y, por ende, con la

sociedad.

Rol del profesor que aplica estilos de enseñanza y aprendizaje

Los alumnos van demandando más dinamismo a los docentes, porque son

estudiantes de las nuevas TIC. Paralelamente parece observarse que las estrategias

pedagógicas no van al mismo ritmo: quizá el docente continúa únicamente con las

herramientas tradicionales: clases magistrales, debates, lectura de textos, etc., los cuales,

como se va comprobando, se alejan de un aprendizaje dinámico, que ayude a aprender a

Figure

Figura 1. Diagrama del ciclo de asistencia a la docencia. Programa de asistencia a la
Tabla 1 Resumen de la metodología mixta empleada según los objetivos de la investigación
Tabla 2 Aspectos en los que piensan las profesoras al planear una clase
Tabla 3 Resumen de nociones de educación personalizada que se observa en las docentes
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Referencias

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