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SEXUALIDAD EN LA MENOPAUSIA
Parte I“Esto qué me está pasando ¿será de veras la menopausia?”
Períodos irregulares, más abundantes o menos frecuentes; calores intensos, sin sentido; menstruaciones interrumpidas,… la menopausia es un ciclo más en la vida de toda mujer. Un cambio, en el que su capacidad reproductiva y las hormonas que la organizan, se detiene.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define a la menopausia como: "...el cese permanente de la menstruación producido por la detención de la actividad ovárica".
El climaterio o perimenopausia, en cambio, que es el período que rodea a la menopausia en el que comienzan los característicos cambios endocrinológicos, biológicos y clínicos. Una etapa amplia que abarca el tiempo de la reducción hormonal y los signos (evidentes) previos y posteriores a la última menstruación.
Según la Sociedad Internacional de Menopausia, ésta es una elaboración social y no una enfermedad. Las mujeres precisan estar informadas de cómo se desarrolla una menopausia normal, saber identificar si la suya lo es y conocer la ayuda que puede ofrecerles la profesión médica para aliviar sus síntomas.
Cuando los signos más floridos de la menopausia calman, se establece la postmenopausia.
0 años 35 50 años 65 ... CLIMATERIO
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PREMENOPAUSIA PERIMENOPAUSIA POSTMENOPAUSIA
. CALORES
Sudores nocturnos
Alteraciones de la menstruación,. Insomnio
Fatiga.Ansiedad
.Cambios de humor
.Disminución del deseo sexual.
. CALORES
. Insomnio
. Sequedad vaginal, . Adelgazamiento de
la pared vaginal. .Dolor coital
.Mayor frecuencia en la micción.
.Dolores musculares
. Sequedad vaginal
. Osteoporosis . Trastornos
cardiovasculares, etc.
El cuento que nos contaron
¿Podría imaginar, de niña, a su abuela interesada en el placer erótico? ¿A su madre madura, atreviéndose a lucir el cuerpo, a disfrutarlo como instrumento del goce? Resulta difícil asociarlas con esas situaciones: hasta hace sólo unas décadas se creía que la menopausia marcaba el fin del interés sexual.
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agregado de que disfrutar activamente del sexo a lo largo de los años estimula el vínculo amoroso y establece un espacio de encuentro íntimo que no envejece.
El peso del prejuicio
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Ahora que la sexualidad ya no tiene la motivación ni el justificativo de la maternidad, ahora que sólo responde al puro deseo de gozar, de abrazarse a otro cuerpo, de amar, la mujer teme que la llamen "vieja loca." La condena del goce femenino aparece sin máscaras en esta etapa que evidencia una sexualidad solo para el placer, sin el justificativo de la maternidad.Qué difícil es defender el derecho al goce. El peso de la cultura, las prohibiciones que heredamos, los miedos que aprendimos, nos dificultan aceptar que, a pesar de sus cambios, nuestro cuerpo sigue siendo erótico: deseante y deseable.
Víctimas del mito que sostiene que el atractivo femenino muere a partir de la menopausia, muchas mujeres sienten una franca reticencia a mostrar su anhelo amoroso y a reconocer que aún desean. Comienzan a vivir un rol estereotipado: el de la mujer "mayor" y consideran que la pasión, las conquistas amorosas, las expectativas personales, ya no corresponden a "esa edad" .
Más aún cuando pierden al compañero, tras largos años de convivencia.
Yo y mis circunstancias
Cada mujer se vincula con los otros y vive su sexualidad de acuerdo a las características de su personalidad, las huellas de su historia y los prejuicios de la cultura.
La menopausia es un cambio pero no necesariamente una pérdida; la disminución de nuestra autoestima es el resultado y no la causa de cómo nos tratamos a nosotras mismas. Una investigación reciente del laboratorio Parke Davis encontró que las mujeres prefieren tener 40 años antes que 18. Aunque muchas veces se asocia la mitad de la vida con una crisis, la realidad es que muchas mujeres pueden disfrutar intensamente esta etapa vital.
La mujer que tiene una buena estima de sí misma, que se valora y considera legítima su búsqueda sexual y amorosa, es activa y no oculta su deseo a la hora de tomar la iniciativa. Con la madurez, los viejos mandatos y los prejuicios pueden olvidarse. Más aún, una actitud abierta y de reconocimiento hacia su deseo favorece que los cambios producidos por la menopausia no alteren la capacidad de goce.
Cada mujer vive su sexualidad de acuerdo a:
las características de su personalidad,
las huellas de su historia,
los prejuicios de la cultura.3
“¿Y qué hago con ...?, -- suelen preguntarme las mujeres que de cuarenta, cincuenta, sesenta años, que acuden a los grupos que coordino-- en alusión a algunos trastornos físicos que inevitablemente, aparecen.
Ya no me excito: la explicación para la
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sequedad vaginal
"La sequedad apareció y cada vez fue peor. Hasta que me atreví a contárselo al médico, pensé que el cuerpo me había dicho: basta.”
La sequedad vaginal es una preocupación común de las mujeres en esta etapa. Cuando se atreven a consultar, se lamentan de que su vagina ya no se humedece y creen, equivocadamente, que ya no se excitan.
El equívoco proviene de que muchas y muchos desconocen que la lentificación, la disminución o la ausencia de lubricación vaginal son cambios que pueden aparecer en la menopausia.
Cuando el nivel de estrógenos es suficiente, el primer signo de la excitación es la lubricación vaginal y la erección del clítoris. Cuando disminuye el nivel de estrógenos, disminuye la lubricación, aunque la mujer esté excitada.
La escasa información se suma a la creencia de que la menopausia acaba con la sexualidad y la lleva a interpretar la sequedad vaginal como falta de excitación, como pérdida de su capacidad sexual.
También puede aparecer una disminución de la sensibilidad del clítoris—el órgano más excitable del aparato genital femenino. En ese caso, es necesario aumentar las caricias para lograr el orgasmo.
El coito seco, origen de la pérdida de deseo sexual
¿Se imagina el dolor que puede ocasionar la penetración cuando la vagina no está adecuadamente lubricada? Algunas mujeres desestiman la importancia de una buena lubricación para que el coito sea placentero: no toman conciencia de cuánto puede afectar su vida sexual. Ocultan la sequedad vaginal e intentan un coito "seco" que resulta doloroso, puede lastimar la pared vaginal y ser la puerta de posibles infecciones.
Coincidentemente con la sequedad vaginal, puede aparecer la atrofia de las paredes de la vagina que se adelgazan y se vuelven más vulnerables.
El dolor impide el placer. El miedo a un encuentro sexual doloroso provoca el rechazo de la sexualidad. La disminución o la ausencia del deseo sexual que se atribuye a la menopausia se origina, muchas veces, en el temor al dolor de la penetración.
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En nuestro país existen hace algún tiempo jaleas especialmente creadas para reemplazar la lubricación vaginal: "Kemial", “Ginal” e "Hidrogel".
Prolongar los juegos genitales para facilitar la lubricación
Evitar la penetración si no existe suficiente lubricación o utilizar una jalea
Probar con la pareja diferentes posturas de manera de encontrar la más cómoda para evitar el dolor durante la penetración. ,Cambios sexuales más frecuentes en la perimenopausia
Dificultad de lubricar en la etapa de excitación.
Necesidad de más tiempo y mayor estimulación para lograr la lubricación vaginal.
Dispareunia: dolor a la penetración debido a la falta de lubricación adecuada y al afinamiento de las paredes vaginales.
Disminución del deseo e interés sexual.Cuando la mujer:
desestima la importancia de una buena lubricación para que el coito sea placentero,
no toma conciencia de cuánto puede afectar su vida sexual,
se niega a admitir estos cambios porque los siente signos de vejez,
oculta la sequedad vaginal e intenta un coito "seco" que resulta doloroso y puede lastimar la pared vaginal y ser la puerta de posibles infecciones,
desconoce que el dolor impide el placer de modo que si la sexualidad era satisfactoria desapareceré el orgasmo,
ignora que el miedo a un encuentro sexual doloroso aleja a la mujer de la sexualidad,
acepta la penetración debido al “deber conyugal” o a la necesidad de contacto con el compañero
ante el posible dolor, tensa –involuntariamente--sus músculos pubococcigeos como reflejo de protección,
aumenta el dolor y pierde el deseo.5
Cambios en la premenopausia que afectan la sexualidad pueden ser oscurecidos por otros cuadros
La mayoría de las mujeres ignora los cambios tempranos debidos a la disminución hormonal que pueden afectar su sexualidad. Salvo que el especialista lo pregunte o que se informen a través de algún medio la mayoría atribuye sus cambios a alteraciones del período o a problemas con su pareja.
Cambios anímicos
Irregularidades menstruales
calores episódicos
insomnio
Disminución en la lubricación vaginal cuando todavía conservan la menstruación.Qué dicen las estadísticas
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acerca del deseo
sexual en la menopausia
Es tan difícil no ser "ridícula" en esta etapa, en que todos esperan una conducta de "bella dama digna" cuando la mujer está llena de deseos de "vieja dama indigna" según los valores represores de nuestra cultura.
Marie Langer (psicoanalísta)
Aunque nuestra conducta sexual está muy influida por aspectos psicológicos y culturales, también dependemos de las hormonas, fundamentalmente la testosterona. La testosterona es la encargada de mantener el deseo sexual tanto en los varones como en las mujeres. Y esa hormona se mantiene estable después de la menopausia.
Para la doctora Hellen Kaplan, de la Cornell Medical Center, aunque la circulación de estrógenos y progesterona declina marcadamente los niveles de testosterona permanecen normales ya que los ovarios y las adrenales continúan sintetizándolas mucho después de la última menstruación. Las estadísticas lo confirman. El Duke University Center for the Study of Aging encontró que el 80 % de las parejas de más de 70 años siguen interesadas en el sexo . Y un 70 % de ellas tiene relaciones, al menos, una vez por semana.
Como el deseo sexual aumenta con la satisfacción, como el trofismo vaginal se mantiene con la actividad, aquellas mujeres que tienen una vida sexual placentera conservan más turgente la mucosa y los músculos de su vagina. Pero el trofismo vaginal no sólo se mantiene con la práctica sexual, ni depende exclusivamente del nivel de los estrógenos, también necesita de la testosterona.
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El célebre Informe Hite señala el descubrimiento de la potencia sexual de algunas mujeres durante el climaterio. Especialmente si pueden dedicarle a su placer atención, tiempo, alegría y diversión. Según las estadísticas, la mitad de las mujeres de 65 años -- y el 93 % de los hombres-- afirman alcanzar el orgasmo con gran frecuencia. Las mujeres que pueden acceder a un compañero interesado e interesante, que están en un medio que acepta la continuidad de la sexualidad después de la menopausia, que reconoce la sexualidad para el placer, pueden mantener niveles normales de deseo sexual, placer erótico y orgasmo pleno.
INHIBIDORES COTIDIANOS DEL DESEO SEXUAL El estrés,
la depresión,
el malestar en la pareja, el insomnio, la fatiga, la rutina,
Las drogas y el alcohol, si bien pueden producir una deshinibición inicial, traen una disminución del deseo y la respuesta sexual.
enfermedades como la diabetes no compensada y el hipotiroidismo .
FÁRMACOS QUE INHIBEN EL DESEO SEXUAL
Psicofármacos para tapar la depresión. La mayoría de estos remedios producen disminución del deseo sexual convirtiéndose en causa, más que en remedio, de la enfermedad.
Algunos hipotensores ( no los que contienen enalapril (Lotrial). Los remedios para tratar el cáncer.
También los antihistamínicos ( cuánto más elevado está el nivel de histamina, más rápido se produce el orgasmo en ambos sexos).
MEDICAMENTOS QUE RETRASAN O DIFICULTAN EL ORGASMO FEMENINO