SENTIR CREPUSCULAR

64 

Loading....

Loading....

Loading....

Loading....

Loading....

Texto completo

(1)

P R E S E N T A

QUE PARA OBTENER EL GRADO DE

T E S I S

IRMA ARACELI RODRÍGUEZ TAPIA CENTRO DE CULTURA CASA LAMM

MAESTRA EN LITERATURA Y CREACIÓN LITERARIA CON RECONOCIMIENTO DE VALIDEZ OFICIAL DE ESTUDIOS DE LA

SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA, SEGÚN ACUERDO No. 20110634 DE FECHA 6 DE JULIO DE 2011

SENTIR CREPUSCULAR

DIRECTOR:

(2)

A dos de mis críticas acérrimas e indiscutibles:

(3)

Agradecimiento

Al Dr. Juan Antonio Rosado Zacarías, Director de este proyecto,

acompañante fundamental en la enseñanza de la creación literaria y un

escritor que irradia y enlaza hermosas, enérgicas y conocedoras palabras

que incitan a lanzarnos al precipicio de las letras.

A la Dra. Patricia Camacho Quintos, una sensible voz poética que

estuvo presente y atenta a la sonoridad de mi escritura y fue cómplice del

resultado de mi respiración. Sin su dirección simplemente habría una voz poética desafinada.

A la Dra. Christel Rosemarie Guczka, lectora y crítica profunda de cada una de mis palabras escritas. Le doy mi más sincero agradecimiento

porque de ella aprendí que la disciplina y constancia en la escritura es

fundamental.

A los estimados/as: Juan Okie, Marité Fankenthal, Igor Moreno y Orli

Guzik, acompañantes de esta travesía y compañeros de encuentros y

desencuentros de aventura. Gracias por su compañía, su lectura, sus

atinados comentarios y sus sugerencias.

A CasaLamm por abrir su espacio y poner en nuestro camino a

hombres y mujeres profesionales, sensibles y creativos que comparten sus

saberes.

(4)

Prólogo

Sentir crepuscular está escrito con el tono de mi respiración. Las pausas y pautas determinaron el ritmo y la métrica de cada melodía que dictó su rumbo. Surge en compañía de otras voces presentes en el instante mismo de mi

escritura: mis muertos, mis vivos, el viento, el agua, los montes, los pájaros y, en fin, de quienes me han hecho el favor de escucharme y acompañarme desde la infancia. Entre todos ellos crecí y este acto mismo se contagia de la voz poética que expresa el vitalismo íntimo que puede estar en lo que ahora escribo.

No creo tener más de poeta que esto que pongo a la consideración del lector. No quiero autoengañarme. Lo único que hago es escribir en el instante de saber que dentro y fuera de mí hay más vida.

Los poemas fueron escritos del segundo semestre de 2013 a finales del 2014. En este andar de la mano con mi escritura, traté que la naturaleza se fundiera con los personajes invocados en cada uno de los poemas y que fuera ésta quien les diera la fuerza necesaria para conjugarlos en sus vibratos

andariegos por las serranías oaxaqueñas. Los elementos más destacados son el agua y el viento porque para mí son símbolo de vida, música y movimiento.

Quise jugar con algunas imágenes sensoriales, y con el intercambio entre

(5)

Hay sucesos en la vida que así fueron. De eso que así fue hay invenciones

de anhelos que pudieron haber sido. Esta es la primera reflexión que me llevó a concebir estos poemas. ¿Qué pudo haber sido? Siempre está presente, aunque sea sólo para el recuerdo que nos indica que por ahí anda el olvido. Se presenta la imaginación, la carga emotiva del recuerdo en la narración, el espíritu

creativo, la sensibilidad. Tener una voz única cuesta. ¿Cómo encontrarla? Hay que aprender a respirar, eso es lo que yo he hecho.

Todos los poemas poseen una fuerza íntima en la que me doy a escuchar

y en la que expongo abiertamente y sin tapujos mis sentimientos.

Voy sintiendo la puntuación a través del ritmo de la respiración para poder encontrar mi voz poética. Me destapo, soy yo la propia voz que hace imágenes, expongo mi sentir para intentar penetrar en el alma de quien lee mis

palabras.

Inicio con Ojos de nube es una prosa poética en donde el arcoíris, las nubes y las montañas se hacen cómplices del encuentro poético entre una niña y un ciego. La decisión de iniciar con esta prosa es porque dentro de ella intenté

encontrarme o porque en ella se guarda un deseo profundo de encontrarme con mi escritura. Hay inocencia y un aire de libertad y tierra, eso creo porque eso siento.

(6)

alejarme de los lugares comunes. Está implícita mi sonoridad femenina, hay

sensualidad al cantar en mi mente lo que escribo.

A quien ya no está es un poema que le habla a la ausencia refugiada en el mar que guarda dentro de sus olas la sombra de quien se ha ido. Son versos que

obedecen a la fuerza del sentimiento; no es un golpeteo repentino, no es un ripio, una palabra innecesaria; es más bien el ritmo de mi respiración ligado a las emociones para desplegar mis versos.

En Soy luna hay una apertura infantil mezclada con la ironía de una mujer. La mujer vuelve a la niñez, a una niña que describe con la alegría de las metáforas. Siento la grandeza y la vulnerabilidad que se integran en mi sentir de infante capaz de comerme al mundo pero que deja la luz encendida en la oscuridad. La poesía no se limita a las palabras que utilizo sino a la riqueza

detrás de un pequeño corazón ingenuo, sincero y limpio. Es un poema escrito con lodo, polvo de luna y pisadas al sol. La luna es evocada metafóricamente, es una luna a la que le cuelgan los zapatos de los ojos. Es una escritura que camina con pies pequeños que hacen pausas. Es como caminar por el canto de

una barda de ladrillos: había que guardar el equilibrio para evitar caerse. Es también como subir la pendiente que me lleva a Monte Albán por primera vez y, de pronto, aparece ante los ojos de la niña, la majestuosidad. Es un poema que oscila entre la añoranza y la ternura, reflejo de sinceridad de una esencia

inmersa en las palabras, tal como la luna.

(7)

me lastima y me reconforta. Trato de transmitir sensualidad y sexualidad entre

un extraño encuentro entre eros y thánatos. Muerte y vida en cópula maravillosa. Hay desespero, hay añoranza, inquietud, un intento de seguir queriendo encontrar mi propia voz.

Ñuu Savi, un poema que despliega imágenes que intentan transmitir

magia como mágica es esta tierra de nubes que inspira. Una añoranza, un dolor y un orgullo al caminar interiormente en mi tierra, en el colorido y la bruma del paisaje y del alma. Es un poema que emana de mi raíz y barro, rescata la mágica esencia de mi ser que despierta el deseo de explorar esas montañas, cañadas y nubes.

Instante para mí es súplica y orden, es música y a la vez provocación porque posee una gran sensualidad como el instante en el que se concibe. Es un instante que perdura por su intensidad. Es un poema que le ordena a las palabras habitar la página por un sentimiento urgente que no está dispuesto a callar.

Habita en el poema, por lo menos eso pretendí, una sutil personalidad con ritmo, cadencia y fuerza, y mucho sentido en las palabras que mi mente moldea. Es sólo un instante, un momento único e irrepetible. Es mi respirar.

Desolación es la voz de demanda imperativa: un solo beso. Es retrato del

alma, del deseo que se expresa y que impregna con los más íntimos sentimientos que me envuelven.

(8)

velado reclamo que fortalece la verdad del poema. El lamento y la nostalgia se

hacen presentes en estas palabras cargadas de sinestesias como: inhalar la luz.

Cantar de viento sigue mi ritmo que intentó ser contundente, franco, directo y que luego se agita sin dejar de detenerse en el espacio. Contiene versos de una diferente medida con la intención de otorgarle diversos ritmos. Me atrapó

la soledad, no como condena sino como un espacio íntimo, único y abrigador: mi espacio. Un último verso que es un cambio de sentido común y que dice contundente: el silencio acompaña a la vida más que a la muerte. Es el silencio expresión suprema de la naturaleza y por tanto de la vida. No es el silencio del duelo del alma thanática. Es la callada celebración de la vida, para escuchar quedo el canto de eros, del impulso de vida.

Mujer es un poema que escarba en mi intimidad acompañada con caricias de palabras y de la naturaleza. Una descripción de mujer, deseo, mujer de corazón que ama y sufre: Guardada en el silencio. Hay sensaciones, olores, colores, sensualidad, pureza. Es un poema serio pero travieso, muy íntimo.

Caminar de un poeta encierra una musicalidad extraída de la madre tierra: de mi respiración. Encierra imágenes de viento, de aves, de agua que surgen de los suspiros y que se recubren de una intensidad sumamente sutil.

"Oídos que escriben/ sinestesia cantada/ explosión de palabra/ huella de lodo". Es una irrupción como la inspiración que me rebasa y requiere encauzarse. La esencia de este poema reside en los versos como en un recipiente cóncavo que atesora el alma del hombre sabio que duerme bajo las estrellas. Hay que pisar

(9)

hierba salvaje, ahuehuetes, familiarizarme con el aleteo de las mariposas y con

el canto de los cenzontles; con la lluvia mojando mi cuerpo y el lodo moldeando mis pies. Abrir el alma, dejarla espaciosa como muros desnudos, techos altos, que entren y salgan las emociones por anchos ventanales. No hay que temer, hay que tomar riesgos que, a fin de cuentas estamos vivos. Es desde esos territorios que hay que escribir para pisar el centro de la tierra, de nuestra tierra.

A Ana Sofía es un poema dedicado a una pequeña hermosa que de pronto me iluminó en esto que escribo, me hace grande y la honro.

Viene un Alivio, es Él en Cuerpo desnudo irradiando Alegría con su

Imagen presente que es Imposibilidad ante la Noche cuando le digo: Te quiero hoy. Eres un sueño, un tenerte lejano, compartido, apasionado, confuso.

Llegar para irse pone punto final a este poemario. Es el remate "sola llegué/ me voy contigo" es una sentencia de que la poesía siempre me

(10)

Índice

Ojos de nube ... 2

Gota de cristal ... 6

A quien ya no está ... 8

Soy luna ... 12

Sentir crepuscular ... 15

Ñuu savi ... 19

Instante ... 22

Desolación ... 24

A ti ... 25

Cantar de viento ... 28

Mujer ... 32

Caminar de un poeta ... 37

A la pequeña Ana Sofía ... 40

Alivio ... 42

(11)

Cuerpo desnudo ... 44

Alegría ... 45

Imagen presente ... 46

Imposibilidad ... 47

Noche ... 48

Te quiero hoy ... 49

(12)
(13)

Ojos de nube

Estoy contento, muero de risa.

Hoy Amaranta me ha dicho que mis ojos son azul infinito. También dice que sobre ellos se ha posado una nube. Yo le creo porque ella siempre dice la verdad.

Aunque Amaranta apenas tiene siete años es la niña de mis ojos,

ella me hace ver lo que no puedo.

Cuando estamos los dos mirando hacia la nada, me toma de las manos, las acaricia, les habla en silencio. Mis manos le responden contemplando su rostro, un rostro fino y angelical sabor a durazno.

Mis manos saben que Amaranta tiene ojos profundos; ya sé, son color dorado, sí, del color de los trigales que se extienden por el valle que se divisa desde la cima de la montaña en donde estamos.

Amaranta me dice que sí, que veo muy bien, que sus ojos son color

dorado. Asombrada pregunta que cómo lo sé. Le digo que los he mirado con mis manos y ella me pregunta que cómo miran mis manos si sólo tienen dedos.

(14)

Amaranta toca mi rostro con sus ojos, los siento. Me dice que soy guapo,

que tengo un poco el parecido a ella. Dice que sólo mis ojos salieron diferentes porque no son color dorado como los de ella sino que son azul profundo como la inmensidad del mar, que ella no los puede ver pero se los imagina.

Amaranta dice que no ha podido ver mis ojos porque se ha posado una

nube sobre ellos, aunque ella sabe que son de un azul más profundo que el color del cielo, de ese cielo inmenso como el mar que los dos vemos tirados panza arriba.

Amaranta me pregunta que si conozco el sol y quiere que le conteste de

qué color es. Le digo que el sol abraza la tierra con sus gigantes rayos y que es del color de sus ojos, dorado.

Amaranta cubre mis ojos con sus manos, las veo, son regordetas y de deditos cortos, me pregunta que si veo el color negro, le digo que sí que ese es el color con el que nacieron mis ojos. Sonríe.

Ella me dice que ese es el color de los sueños de la noche, los sueños en donde duerme el arcoiris.

Amaranta piensa que me va a confundir con tantos colores. Le digo que cuando sus manos oscurecen mis ojos veo un arcoiris. Ella no me cree e insiste

que repita los colores. Sé que es para que se los aprenda porque aunque los ve no se los sabe.

Mientras ella señala con su dedo índice el arcoiris que ya se oculta tras los montes, los dos recorremos una y otra vez en voz alta los colores, los seguimos con la vista hasta verlos desaparecer.

(15)

El arcoiris se esconde a través de los ojos dorados de Amaranta; es la hora

de dejar nuestros juegos y emprender el regreso a casa.

Amaranta avanza lentamente, sus manos desbordan azucenas que caen a sus pies, las voy recogiendo una a una guiado por su canto que penetra mis sentidos, lo escucho con mis ojos azul infinito a los que se les ha posado una

(16)
(17)

Gota de Cristal

En busca de ti,

gota de cristal, explosión de colores

Enmudece

Esconde tu aliento

Deja que te encuentre

Diáfana

Y… ¿si no te encuentro?

Sonido que se desliza como río por la memoria

De mis mejillas, salta y aborda

Penetra mis entrañas

Todo

Cuna de éxtasis

Profundo

Y… ¿si te encuentro?

Nada será la gravedad de tu peso

Volaré deseándote

Descubriéndote

Explorando tu carne tibia y silenciosa

(18)
(19)

A quien ya no está...

Tú,

cuerpo flotando sobre un mar verde ola

envuelve el canto

diamante incrustado

alma entristecida, llora azul.

Ola,

profunda y necia vuelves a la orilla

arrastran tus manos el canto sombrío

notas con aliento besan olvido

arrancan la esencia que deja un desierto

Espuma,

la escondes en tu regazo púrpura

bésala en lo infinito

alivia mi hastío

ruédala en tus sábanas

imprégnala de olores

(20)

Sirena,

gota de sal entre tus pechos

destrenza las aletas

enjuaga tu cabellera

con aliento de espuma escarlata

ojos que escuchan mi plegaria.

Viento,

cálido de mar escurre entre mis dedos

llévale este deseo

arrástrala a mi lado

solo un momento

solo un instante

solo un suspiro

bálsamo dulce y cálido.

Mar,

te la llevas

tormenta de espuma

la hiciste tuya, rayo misterioso,

la arrancaste de una marejada

confundida en medio del mar

(21)

balsa con remos.

Azul,

color que destilan los labios

pecho cansado

sopla y tiembla de ira el viento

arrebata el último suspiro

cantan sus ojos

notas púrpura encendida.

Solo,

la voz que destellan tus olas

deseo que ve,

alma que toca;

ven un instante

un suspiro te absorbe.

(22)
(23)

Soy luna...

Cuelgan de los ojos de la luna mis zapatos

soy alegría en mis labios

juego en mi imaginación

misterio en la oscuridad

incertidumbre para la vida

piquete de corazón

dolor de huesos.

Soy el vestido azul que se mira al espejo

Pies sin agujetas pisando el sol

lágrimas de tierra ocre

llanto desesperado entre sábanas de la mañana

hastío de medio día

alegría vespertina

miedo nocturno

sueño de ángeles volviéndome a la cuna.

Dedos sonrientes tras las calcetas moradas

soy manos de lodo

(24)

dientes de caramelo

puchero ante la vida

adversaria de la tía

amante de los primos.

Ojos de galaxia

soy todo

nada

mi propia fantasía

resplandor que alumbra sueños

gota de agua inagotable.

Soy luna.

(25)
(26)

Sentir crepuscular...

Ardo por dentro

viento fuerte

incendio que quema mis entrañas

vas conmigo

te envuelvo en llamas

rojas

centellas marinas

profundidad de suspiro.

Dolor de tarde

amor que no te has ido

me humillas

odio que es nada

observas

ceguera eterna.

Sola un instante

¿podré sola un instante?

sofoco

libertad que se aspira

(27)

suspiro

flecha que penetra

estremece

punzada de olvido.

Me desintegro

caigo en pedazos

viaja el corazón

mancha de océano blanco de espuma

vuela por los aires

pensamiento que es polvo.

Grave sentir

nota con sordina

explosión

copa de vino tinto

sangre que se expande entre mis labios que olvidan

sabor a ilusión

elixir de muerte repentina.

Nunca es tarde

(28)

vacío infinito

suspiro suspendido

quietud del alma de oídos necios

claro de luz oscurecido.

Te necesito

ardor inmenso

te busco

te ven mis ojos ciegos

dueles

amanece

quema el frío por dentro.

Olor que me habla

sentimiento que escucho entre tinieblas

cariño por las noches

eterna estancia presente

nunca me he ido.

El que se va

sabe por qué el olvido.

(29)
(30)

Ñuu savi1

Danza de notas sobre un sol agrietado

tierra hirviente

lluvia de lodo

alivio de heridas que van trenzando palma en el camino.

Apunta tu flecha Tzahuindanda2

derrama de amor el rostro moreno con tu arco

ojos de semilla verde

humo creciendo a las nubes llorosas

atole bendito

sabor a esperanza.

Sol que cae rendido

abismo de la noche

despoja tu cuerpo de luna

cubre la parte que implora

flor de endique3

1 Ñuu savi= Mixteco=Tierra de nubes.

2 Tzahuindanda=Yocoñooy=Mixtecatl=Flechador del sol. 3 Endique= Piedra Mixteca

(31)

piedra natural.

Neblina de nubes configurando sueños

racimo de amapolas ardientes

caminos desbordados

aferra las palmas de tus manos

¡oh tierra humedecida!

Ven a mí, Ñuu Saví

escucha el clamor de mis pasos

escarcha que se esfuma

pisadas son dolor

lamentos que agonizan en suspiros

(32)
(33)

Instante

Soy lo que no se ve

lo que no se siente

lo que no se toca

polvo que esparce el aire... llévame.

Soy solo un instante

sentir momentáneo

eco de un sueño

dedo sobre el piano

nota aguda... escúchame.

No soy lo que habito

calidez de aliento

oído revuelto

manos que te envuelven

boca que te aspira... disfrútame.

No soy infinito

vida en el olvido

(34)

señal que me acusa

música del viento... tócame.

Soy tiempo que pasa

vida que se queda

gota de la brisa

fusión de sentidos

un fugaz instante... víveme

(35)

Desolación

¿Qué es esto que me tiene al borde del abismo?

Quizá seas tú:

desolación

desamor inaudito

fracaso inmundo.

¿No ves que me haces daño?

Quizá sea yo:

vulnerable agonía

alma flotante

frágil suspiro.

¡Acércate!

¡Ven!

Sólo dame un beso que bordee mis sentidos

prohíbe con silencio mis palabras

que duerman abrazadas al pensamiento:

desolación.

desamor inaudito

(36)

25 A ti

Me miraste asombrado

con dolor en las lágrimas

nuestros ojos dijeron adiós

tu muerte extendió sus grandes alas.

Te vi:

en la dicha

en el sufrimiento

en el placer

fecundidad de un ser sagrado.

¿A dónde irían?

observó el suspiro.

Acaso vagarán los caminos de la noche... Un enigma.

(37)

Los acompaña

despoja tu ropa

te envuelve en su manto

tus pasos van

sobre una nube

inhalan su luz

que te esconde entre la muerte.

Acompañado de tu eternidad

te fuiste lentamente... Qué agonía.

La que esperó impaciente

el último suspiro de tu vida

la que habitaba en ti

tu eterna compañía

te la llevaste.

¿Y la muerte?...

Te cobijó en sus alas de nubes negras.

(38)

¿Al silencio?

Espinas de rosa

lloran olor a nardo

notas fúnebres

salen de los acordes de tus dedos

frío de otoño

gotas de lluvia compactando la tierra

sonido sordo que se apaga

última despedida.

Suspiro de una fiel compañera

atrapa en tus ojos el adiós

lágrimas y flores de hijos variopintos

salmos

rezos

ruda

bálsamo para los deudos

piedras y flores te sepultan

caricias de agua

se quedan para ser repartidas en la tierra... Un poema.

(39)

Cantar de viento

¿Qué es silencio?

Cantar de viento

Ronda sutil

fresco

cálido

frío

inmenso

violento.

Eres acaso vacío que inunda el pensar infinito

quietud de balbuceo de niño

aullido de perro que canta

de gallos que duermen

cuchicheo de comadres

campanas del alba

gotas de cristal sobre hojas de árboles

(40)

Silencio

sueño de la noche

quietud de agua de río

zumbar de pinos

canto de cenzontles

bálsamo sabor violeta

alivio de sueños temerosos.

Silencio que hablas

que dices

que despiertas

aleteo de mariposa sobre los párpados

caricia de alas

cantar de viento

¡Calla los oídos!

habitante del sentido sin sexo

balbucea tu silencio

gota de agua

croar de ranas.

(41)

Eres

sorbo de café

murmullo de acidez

elixir de soledad por la mañana

a medio día

por la tarde

en la noche.

Eres

Cantar de viento

habitante de la vida

(42)
(43)

Mujer

Estás

en la cima de tus pensamientos

acariciando palabras

que resbalan por tu piel.

Estoy y hablo

atrapando palabras

que cuelgan de las nubes:

con el azul ocaso de la tarde

con el calor dorado de trigales

con el viento sabor a desnudez.

Soy

primavera en invierno

remolino en el agua

cenzontle que toca el cielo

entre el canto del viento, nada.

Voy

(44)

cargando un halo de melancolía

relajando la angustia

enredada entre palabras:

azarosas

blasfemas

inconexas

gloriosas.

Estoy

afianzada al recuerdo

que no cesa un instante

frescura de la mañana

sol de medio día

quietud de la tarde

insomnio de la noche.

Me encuentro

con la grandeza del alma

sueño que amanece

infinito milagro de la vida.

(45)

Estoy

existencia efímera

ojos que florecen

pasos que avanzan

boca que suspira letras de agua.

Soy

viento fresco

soplo de montaña

arrullo de río

puñado de violetas nocturnas.

Voy

camino sobre la nostalgia

sonrío a los dolores

observo el cauce de las penas

exigiendo placeres.

Soy yo

me reconozco:

mirándome a los ojos

(46)

se excita mi sexo

huelo su fragancia

besándome los labios.

Estoy

guardada en el silencio

caminando mis pasos

soledad penetrante

silencio de mi canto:

tocándome

abrazándome

queriéndome

amándome.

Sigo aquí

camino sobre mis pensamientos

infancia

añoranza sin tiempo

ansia de caricia

suspiro atrapado.

(47)

Respiro

tropiezo consumado

dolencia de instante

madurez recóndita

años de nostalgia

piel que configura.

¿A dónde vas?

impura atrapada

capricho femenino

mujer inacabada

arte de cuerpo

pensamiento surcado

tiempo sin tiempo

(48)

Caminar de un poeta...

Vereda

huella de lodo

camino de palabras.

Vuelo

señuelo

danza de noche

insomnio bajo cielo

nubes

llanto de ideas

bosquejo de estrellas.

Huracán

gota de agua

brisa de letras

escritas sobre vino.

Viento

ojos de canto

leyendo flores

(49)

cenzontle que sopla.

Luna

entonación

alma desnuda

música de viento

escribana de ritmos.

Día

olor que ve

besos que cantan

caricia de viento

oídos que escriben

sinestesia cansada.

Poeta

vibrar sombrío

latido de alma

ritmo nocturno

trozo de girasol

sentimiento desnudo

(50)
(51)

A la pequeña Ana Sofía

Sonrisa de sol girasol que retoña mirada que despierta

asombro duda.

Caricia de verano

dedos de algodón alma reconfortante

viento fresco gotitas de violeta.

Andar firme sobre pies de cantera

huellas estampadas

en ojos de luna.

Oídos que despiertan canto de cenzontle

aurora boreal envuelta en nubes.

(52)

aire

amor ternura fortaleza.

(53)

Alivio

Atrapa suspiro mi mirada alivio de alma

sereno que madruga venir del día.

Duerme

vuela

sonríe a tu universo extasíalo de sueños.

Permite que te envuelva

(54)

Él

Arrastra corriente mis besos, impregna,

refresca,

penetra con ellos la piel del ser que me los pide.

No te detengas deseo de amar, ama,

cuando ames sólo piensa el instante sagrado de la entrega fecunda, profunda que inunda de elixir la otra piel que toca con sus poros lo más hondo

del alma.

Dile,

recuérdale que cada personaje tiene su tiempo, su ritmo

su tono.

Hazle saber que en ti por ahora sólo habita lo que pegado a su piel te llenan de dicha,

de amor, de deseo.

Dile que tú, sólo tú eres el personaje de su deseo profundo.

(55)

Cuerpo desnudo

Penetra el pensamiento espuma salada

Arranca los misterios mar profundo

Surca la mirada

ola intensa

Envuelve la soledad brisa de mar

(56)

Alegría

Envuélveme en tu manto tristeza

déjala que fluya.

Explórala en el ahora rasca surcos lágrima prohibida.

(57)

Imagen presente

Te veo parado en la nostalgia de tu alma, ensimismado en pensamientos desolados, pidiendo al viento que devuelva la sonrisa con sabor a soledad

amurallada.

Te intento ver, y mis ojos suspiran tu mirada, y te vuelves anhelo que se esfuma, pensamiento profundo, quizá dolido por el tiempo que es instante.

Te quiero ver, y mi aliento se hace imagen, y tu esencia suspendida en mi alma cierra los ojos color rocío, y la nube en la que flotas desciende

insegura.

Estas aquí, atrapado en mi suspiro, esencia de la ausencia que se

encuentra, y te tocan mis ojos que son fuego, y te bebo volviéndote ceniza esparcida en la nostalgia etérea que te mira.

Te veo en elixir que derraman mis labios, gota de agua que esconde tu

mirada, incertidumbre de pensamiento reprimido.

Te veo, te intento ver, te quiero ver, estás aquí conmigo que te pienso, que te añoro, que eres todo menos ausencia.

(58)

Imposibilidad

Y si te busco, aunque te encuentre

no te veré.

La espera duele, pensar sin voz angustia dentro.

Suspiro en el Océano, nostalgia amarga

vivir sin vida latir de corazón

lágrima contenida.

(59)

Noche

Ventana al viento soplo de alma triste.

Día que despierta insomnio que camina

Gotita de agua

risa que va llanto con vida.

(60)

Te quiero hoy

Ahí estás tú comienzo a descubrirte

mirada obnubilada

quietud de sentimiento.

Y quién soy yo momento al descubierto

boca que sopla corazón duro palpitación de angustia.

Te estoy mirando

ojos que no son míos en este instante labios confusos de aliento manos con movimientos repentinos.

Yo estoy aquí pensándote a lo lejos

acariciando el aire

bailando el pensamiento.

Eres un sueño un tenerte lejano

compartido

(61)

apasionado

confuso.

Hoy tú mañana yo

anochecer sin ti amanecer sin mí miradas encontradas

un hilito de aliento

soplo entre labios ansiosos: sedientos.

Te quiero hoy

pensamiento intenso amor que agoniza

condición sana verdades escondidas

(62)
(63)

Llegar para irse...

Nubes lloran

palabras

caudal que arrastra

ideas

perdidas

sobre el océano.

Manto que flota

sobre cauce de río

estámpate en mi cuerpo

tinta indeleble

deslízate con ritmo

inunda el alma.

Murmullo del silencio

házte canto

grito contenido

dispara tus heridas

toca fondo

destroza las palabras.

Al fin llegas

(64)

brisa de bosque

néctar de flores

canto de aves

despiertas la poesía.

Ser desnudo

eres

quietud de arrullo

interior silencioso

mirada que penetra

suave

cariñosa

fresco perfume

traspasa los sentidos

con tus letras.

Estás aquí

no importa cómo

apriétame en tus brazos

no me dejes

sola llegué

me voy contigo.

Figure

Actualización...

Referencias

Actualización...