P R E S E N T A
QUE PARA OBTENER EL GRADO DE
T E S I S
IRMA ARACELI RODRÍGUEZ TAPIA CENTRO DE CULTURA CASA LAMM
MAESTRA EN LITERATURA Y CREACIÓN LITERARIA CON RECONOCIMIENTO DE VALIDEZ OFICIAL DE ESTUDIOS DE LA
SECRETARÍA DE EDUCACIÓN PÚBLICA, SEGÚN ACUERDO No. 20110634 DE FECHA 6 DE JULIO DE 2011
SENTIR CREPUSCULAR
DIRECTOR:
A dos de mis críticas acérrimas e indiscutibles:
Agradecimiento
Al Dr. Juan Antonio Rosado Zacarías, Director de este proyecto,
acompañante fundamental en la enseñanza de la creación literaria y un
escritor que irradia y enlaza hermosas, enérgicas y conocedoras palabras
que incitan a lanzarnos al precipicio de las letras.
A la Dra. Patricia Camacho Quintos, una sensible voz poética que
estuvo presente y atenta a la sonoridad de mi escritura y fue cómplice del
resultado de mi respiración. Sin su dirección simplemente habría una voz poética desafinada.
A la Dra. Christel Rosemarie Guczka, lectora y crítica profunda de cada una de mis palabras escritas. Le doy mi más sincero agradecimiento
porque de ella aprendí que la disciplina y constancia en la escritura es
fundamental.
A los estimados/as: Juan Okie, Marité Fankenthal, Igor Moreno y Orli
Guzik, acompañantes de esta travesía y compañeros de encuentros y
desencuentros de aventura. Gracias por su compañía, su lectura, sus
atinados comentarios y sus sugerencias.
A CasaLamm por abrir su espacio y poner en nuestro camino a
hombres y mujeres profesionales, sensibles y creativos que comparten sus
saberes.
Prólogo
Sentir crepuscular está escrito con el tono de mi respiración. Las pausas y pautas determinaron el ritmo y la métrica de cada melodía que dictó su rumbo. Surge en compañía de otras voces presentes en el instante mismo de mi
escritura: mis muertos, mis vivos, el viento, el agua, los montes, los pájaros y, en fin, de quienes me han hecho el favor de escucharme y acompañarme desde la infancia. Entre todos ellos crecí y este acto mismo se contagia de la voz poética que expresa el vitalismo íntimo que puede estar en lo que ahora escribo.
No creo tener más de poeta que esto que pongo a la consideración del lector. No quiero autoengañarme. Lo único que hago es escribir en el instante de saber que dentro y fuera de mí hay más vida.
Los poemas fueron escritos del segundo semestre de 2013 a finales del 2014. En este andar de la mano con mi escritura, traté que la naturaleza se fundiera con los personajes invocados en cada uno de los poemas y que fuera ésta quien les diera la fuerza necesaria para conjugarlos en sus vibratos
andariegos por las serranías oaxaqueñas. Los elementos más destacados son el agua y el viento porque para mí son símbolo de vida, música y movimiento.
Quise jugar con algunas imágenes sensoriales, y con el intercambio entre
Hay sucesos en la vida que así fueron. De eso que así fue hay invenciones
de anhelos que pudieron haber sido. Esta es la primera reflexión que me llevó a concebir estos poemas. ¿Qué pudo haber sido? Siempre está presente, aunque sea sólo para el recuerdo que nos indica que por ahí anda el olvido. Se presenta la imaginación, la carga emotiva del recuerdo en la narración, el espíritu
creativo, la sensibilidad. Tener una voz única cuesta. ¿Cómo encontrarla? Hay que aprender a respirar, eso es lo que yo he hecho.
Todos los poemas poseen una fuerza íntima en la que me doy a escuchar
y en la que expongo abiertamente y sin tapujos mis sentimientos.
Voy sintiendo la puntuación a través del ritmo de la respiración para poder encontrar mi voz poética. Me destapo, soy yo la propia voz que hace imágenes, expongo mi sentir para intentar penetrar en el alma de quien lee mis
palabras.
Inicio con Ojos de nube es una prosa poética en donde el arcoíris, las nubes y las montañas se hacen cómplices del encuentro poético entre una niña y un ciego. La decisión de iniciar con esta prosa es porque dentro de ella intenté
encontrarme o porque en ella se guarda un deseo profundo de encontrarme con mi escritura. Hay inocencia y un aire de libertad y tierra, eso creo porque eso siento.
alejarme de los lugares comunes. Está implícita mi sonoridad femenina, hay
sensualidad al cantar en mi mente lo que escribo.
A quien ya no está es un poema que le habla a la ausencia refugiada en el mar que guarda dentro de sus olas la sombra de quien se ha ido. Son versos que
obedecen a la fuerza del sentimiento; no es un golpeteo repentino, no es un ripio, una palabra innecesaria; es más bien el ritmo de mi respiración ligado a las emociones para desplegar mis versos.
En Soy luna hay una apertura infantil mezclada con la ironía de una mujer. La mujer vuelve a la niñez, a una niña que describe con la alegría de las metáforas. Siento la grandeza y la vulnerabilidad que se integran en mi sentir de infante capaz de comerme al mundo pero que deja la luz encendida en la oscuridad. La poesía no se limita a las palabras que utilizo sino a la riqueza
detrás de un pequeño corazón ingenuo, sincero y limpio. Es un poema escrito con lodo, polvo de luna y pisadas al sol. La luna es evocada metafóricamente, es una luna a la que le cuelgan los zapatos de los ojos. Es una escritura que camina con pies pequeños que hacen pausas. Es como caminar por el canto de
una barda de ladrillos: había que guardar el equilibrio para evitar caerse. Es también como subir la pendiente que me lleva a Monte Albán por primera vez y, de pronto, aparece ante los ojos de la niña, la majestuosidad. Es un poema que oscila entre la añoranza y la ternura, reflejo de sinceridad de una esencia
inmersa en las palabras, tal como la luna.
me lastima y me reconforta. Trato de transmitir sensualidad y sexualidad entre
un extraño encuentro entre eros y thánatos. Muerte y vida en cópula maravillosa. Hay desespero, hay añoranza, inquietud, un intento de seguir queriendo encontrar mi propia voz.
Ñuu Savi, un poema que despliega imágenes que intentan transmitir
magia como mágica es esta tierra de nubes que inspira. Una añoranza, un dolor y un orgullo al caminar interiormente en mi tierra, en el colorido y la bruma del paisaje y del alma. Es un poema que emana de mi raíz y barro, rescata la mágica esencia de mi ser que despierta el deseo de explorar esas montañas, cañadas y nubes.
Instante para mí es súplica y orden, es música y a la vez provocación porque posee una gran sensualidad como el instante en el que se concibe. Es un instante que perdura por su intensidad. Es un poema que le ordena a las palabras habitar la página por un sentimiento urgente que no está dispuesto a callar.
Habita en el poema, por lo menos eso pretendí, una sutil personalidad con ritmo, cadencia y fuerza, y mucho sentido en las palabras que mi mente moldea. Es sólo un instante, un momento único e irrepetible. Es mi respirar.
Desolación es la voz de demanda imperativa: un solo beso. Es retrato del
alma, del deseo que se expresa y que impregna con los más íntimos sentimientos que me envuelven.
velado reclamo que fortalece la verdad del poema. El lamento y la nostalgia se
hacen presentes en estas palabras cargadas de sinestesias como: inhalar la luz.
Cantar de viento sigue mi ritmo que intentó ser contundente, franco, directo y que luego se agita sin dejar de detenerse en el espacio. Contiene versos de una diferente medida con la intención de otorgarle diversos ritmos. Me atrapó
la soledad, no como condena sino como un espacio íntimo, único y abrigador: mi espacio. Un último verso que es un cambio de sentido común y que dice contundente: el silencio acompaña a la vida más que a la muerte. Es el silencio expresión suprema de la naturaleza y por tanto de la vida. No es el silencio del duelo del alma thanática. Es la callada celebración de la vida, para escuchar quedo el canto de eros, del impulso de vida.
Mujer es un poema que escarba en mi intimidad acompañada con caricias de palabras y de la naturaleza. Una descripción de mujer, deseo, mujer de corazón que ama y sufre: Guardada en el silencio. Hay sensaciones, olores, colores, sensualidad, pureza. Es un poema serio pero travieso, muy íntimo.
Caminar de un poeta encierra una musicalidad extraída de la madre tierra: de mi respiración. Encierra imágenes de viento, de aves, de agua que surgen de los suspiros y que se recubren de una intensidad sumamente sutil.
"Oídos que escriben/ sinestesia cantada/ explosión de palabra/ huella de lodo". Es una irrupción como la inspiración que me rebasa y requiere encauzarse. La esencia de este poema reside en los versos como en un recipiente cóncavo que atesora el alma del hombre sabio que duerme bajo las estrellas. Hay que pisar
hierba salvaje, ahuehuetes, familiarizarme con el aleteo de las mariposas y con
el canto de los cenzontles; con la lluvia mojando mi cuerpo y el lodo moldeando mis pies. Abrir el alma, dejarla espaciosa como muros desnudos, techos altos, que entren y salgan las emociones por anchos ventanales. No hay que temer, hay que tomar riesgos que, a fin de cuentas estamos vivos. Es desde esos territorios que hay que escribir para pisar el centro de la tierra, de nuestra tierra.
A Ana Sofía es un poema dedicado a una pequeña hermosa que de pronto me iluminó en esto que escribo, me hace grande y la honro.
Viene un Alivio, es Él en Cuerpo desnudo irradiando Alegría con su
Imagen presente que es Imposibilidad ante la Noche cuando le digo: Te quiero hoy. Eres un sueño, un tenerte lejano, compartido, apasionado, confuso.
Llegar para irse pone punto final a este poemario. Es el remate "sola llegué/ me voy contigo" es una sentencia de que la poesía siempre me
Índice
Ojos de nube ... 2
Gota de cristal ... 6
A quien ya no está ... 8
Soy luna ... 12
Sentir crepuscular ... 15
Ñuu savi ... 19
Instante ... 22
Desolación ... 24
A ti ... 25
Cantar de viento ... 28
Mujer ... 32
Caminar de un poeta ... 37
A la pequeña Ana Sofía ... 40
Alivio ... 42
Cuerpo desnudo ... 44
Alegría ... 45
Imagen presente ... 46
Imposibilidad ... 47
Noche ... 48
Te quiero hoy ... 49
Ojos de nube
Estoy contento, muero de risa.
Hoy Amaranta me ha dicho que mis ojos son azul infinito. También dice que sobre ellos se ha posado una nube. Yo le creo porque ella siempre dice la verdad.
Aunque Amaranta apenas tiene siete años es la niña de mis ojos,
ella me hace ver lo que no puedo.
Cuando estamos los dos mirando hacia la nada, me toma de las manos, las acaricia, les habla en silencio. Mis manos le responden contemplando su rostro, un rostro fino y angelical sabor a durazno.
Mis manos saben que Amaranta tiene ojos profundos; ya sé, son color dorado, sí, del color de los trigales que se extienden por el valle que se divisa desde la cima de la montaña en donde estamos.
Amaranta me dice que sí, que veo muy bien, que sus ojos son color
dorado. Asombrada pregunta que cómo lo sé. Le digo que los he mirado con mis manos y ella me pregunta que cómo miran mis manos si sólo tienen dedos.
Amaranta toca mi rostro con sus ojos, los siento. Me dice que soy guapo,
que tengo un poco el parecido a ella. Dice que sólo mis ojos salieron diferentes porque no son color dorado como los de ella sino que son azul profundo como la inmensidad del mar, que ella no los puede ver pero se los imagina.
Amaranta dice que no ha podido ver mis ojos porque se ha posado una
nube sobre ellos, aunque ella sabe que son de un azul más profundo que el color del cielo, de ese cielo inmenso como el mar que los dos vemos tirados panza arriba.
Amaranta me pregunta que si conozco el sol y quiere que le conteste de
qué color es. Le digo que el sol abraza la tierra con sus gigantes rayos y que es del color de sus ojos, dorado.
Amaranta cubre mis ojos con sus manos, las veo, son regordetas y de deditos cortos, me pregunta que si veo el color negro, le digo que sí que ese es el color con el que nacieron mis ojos. Sonríe.
Ella me dice que ese es el color de los sueños de la noche, los sueños en donde duerme el arcoiris.
Amaranta piensa que me va a confundir con tantos colores. Le digo que cuando sus manos oscurecen mis ojos veo un arcoiris. Ella no me cree e insiste
que repita los colores. Sé que es para que se los aprenda porque aunque los ve no se los sabe.
Mientras ella señala con su dedo índice el arcoiris que ya se oculta tras los montes, los dos recorremos una y otra vez en voz alta los colores, los seguimos con la vista hasta verlos desaparecer.
El arcoiris se esconde a través de los ojos dorados de Amaranta; es la hora
de dejar nuestros juegos y emprender el regreso a casa.
Amaranta avanza lentamente, sus manos desbordan azucenas que caen a sus pies, las voy recogiendo una a una guiado por su canto que penetra mis sentidos, lo escucho con mis ojos azul infinito a los que se les ha posado una
Gota de Cristal
En busca de ti,
gota de cristal, explosión de colores
Enmudece
Esconde tu aliento
Deja que te encuentre
Diáfana
Y… ¿si no te encuentro?
Sonido que se desliza como río por la memoria
De mis mejillas, salta y aborda
Penetra mis entrañas
Todo
Cuna de éxtasis
Profundo
Y… ¿si te encuentro?
Nada será la gravedad de tu peso
Volaré deseándote
Descubriéndote
Explorando tu carne tibia y silenciosa
A quien ya no está...
Tú,
cuerpo flotando sobre un mar verde ola
envuelve el canto
diamante incrustado
alma entristecida, llora azul.
Ola,
profunda y necia vuelves a la orilla
arrastran tus manos el canto sombrío
notas con aliento besan olvido
arrancan la esencia que deja un desierto
Espuma,
la escondes en tu regazo púrpura
bésala en lo infinito
alivia mi hastío
ruédala en tus sábanas
imprégnala de olores
Sirena,
gota de sal entre tus pechos
destrenza las aletas
enjuaga tu cabellera
con aliento de espuma escarlata
ojos que escuchan mi plegaria.
Viento,
cálido de mar escurre entre mis dedos
llévale este deseo
arrástrala a mi lado
solo un momento
solo un instante
solo un suspiro
bálsamo dulce y cálido.
Mar,
te la llevas
tormenta de espuma
la hiciste tuya, rayo misterioso,
la arrancaste de una marejada
confundida en medio del mar
balsa con remos.
Azul,
color que destilan los labios
pecho cansado
sopla y tiembla de ira el viento
arrebata el último suspiro
cantan sus ojos
notas púrpura encendida.
Solo,
la voz que destellan tus olas
deseo que ve,
alma que toca;
ven un instante
un suspiro te absorbe.
Soy luna...
Cuelgan de los ojos de la luna mis zapatos
soy alegría en mis labios
juego en mi imaginación
misterio en la oscuridad
incertidumbre para la vida
piquete de corazón
dolor de huesos.
Soy el vestido azul que se mira al espejo
Pies sin agujetas pisando el sol
lágrimas de tierra ocre
llanto desesperado entre sábanas de la mañana
hastío de medio día
alegría vespertina
miedo nocturno
sueño de ángeles volviéndome a la cuna.
Dedos sonrientes tras las calcetas moradas
soy manos de lodo
dientes de caramelo
puchero ante la vida
adversaria de la tía
amante de los primos.
Ojos de galaxia
soy todo
nada
mi propia fantasía
resplandor que alumbra sueños
gota de agua inagotable.
Soy luna.
Sentir crepuscular...
Ardo por dentro
viento fuerte
incendio que quema mis entrañas
vas conmigo
te envuelvo en llamas
rojas
centellas marinas
profundidad de suspiro.
Dolor de tarde
amor que no te has ido
me humillas
odio que es nada
observas
ceguera eterna.
Sola un instante
¿podré sola un instante?
sofoco
libertad que se aspira
suspiro
flecha que penetra
estremece
punzada de olvido.
Me desintegro
caigo en pedazos
viaja el corazón
mancha de océano blanco de espuma
vuela por los aires
pensamiento que es polvo.
Grave sentir
nota con sordina
explosión
copa de vino tinto
sangre que se expande entre mis labios que olvidan
sabor a ilusión
elixir de muerte repentina.
Nunca es tarde
vacío infinito
suspiro suspendido
quietud del alma de oídos necios
claro de luz oscurecido.
Te necesito
ardor inmenso
te busco
te ven mis ojos ciegos
dueles
amanece
quema el frío por dentro.
Olor que me habla
sentimiento que escucho entre tinieblas
cariño por las noches
eterna estancia presente
nunca me he ido.
El que se va
sabe por qué el olvido.
Ñuu savi1
Danza de notas sobre un sol agrietado
tierra hirviente
lluvia de lodo
alivio de heridas que van trenzando palma en el camino.
Apunta tu flecha Tzahuindanda2
derrama de amor el rostro moreno con tu arco
ojos de semilla verde
humo creciendo a las nubes llorosas
atole bendito
sabor a esperanza.
Sol que cae rendido
abismo de la noche
despoja tu cuerpo de luna
cubre la parte que implora
flor de endique3
1 Ñuu savi= Mixteco=Tierra de nubes.
2 Tzahuindanda=Yocoñooy=Mixtecatl=Flechador del sol. 3 Endique= Piedra Mixteca
piedra natural.
Neblina de nubes configurando sueños
racimo de amapolas ardientes
caminos desbordados
aferra las palmas de tus manos
¡oh tierra humedecida!
Ven a mí, Ñuu Saví
escucha el clamor de mis pasos
escarcha que se esfuma
pisadas son dolor
lamentos que agonizan en suspiros
Instante
Soy lo que no se ve
lo que no se siente
lo que no se toca
polvo que esparce el aire... llévame.
Soy solo un instante
sentir momentáneo
eco de un sueño
dedo sobre el piano
nota aguda... escúchame.
No soy lo que habito
calidez de aliento
oído revuelto
manos que te envuelven
boca que te aspira... disfrútame.
No soy infinito
vida en el olvido
señal que me acusa
música del viento... tócame.
Soy tiempo que pasa
vida que se queda
gota de la brisa
fusión de sentidos
un fugaz instante... víveme
Desolación
¿Qué es esto que me tiene al borde del abismo?
Quizá seas tú:
desolación
desamor inaudito
fracaso inmundo.
¿No ves que me haces daño?
Quizá sea yo:
vulnerable agonía
alma flotante
frágil suspiro.
¡Acércate!
¡Ven!
Sólo dame un beso que bordee mis sentidos
prohíbe con silencio mis palabras
que duerman abrazadas al pensamiento:
desolación.
desamor inaudito
25 A ti
Me miraste asombrado
con dolor en las lágrimas
nuestros ojos dijeron adiós
tu muerte extendió sus grandes alas.
Te vi:
en la dicha
en el sufrimiento
en el placer
fecundidad de un ser sagrado.
¿A dónde irían?
observó el suspiro.
Acaso vagarán los caminos de la noche... Un enigma.
Los acompaña
despoja tu ropa
te envuelve en su manto
tus pasos van
sobre una nube
inhalan su luz
que te esconde entre la muerte.
Acompañado de tu eternidad
te fuiste lentamente... Qué agonía.
La que esperó impaciente
el último suspiro de tu vida
la que habitaba en ti
tu eterna compañía
te la llevaste.
¿Y la muerte?...
Te cobijó en sus alas de nubes negras.
¿Al silencio?
Espinas de rosa
lloran olor a nardo
notas fúnebres
salen de los acordes de tus dedos
frío de otoño
gotas de lluvia compactando la tierra
sonido sordo que se apaga
última despedida.
Suspiro de una fiel compañera
atrapa en tus ojos el adiós
lágrimas y flores de hijos variopintos
salmos
rezos
ruda
bálsamo para los deudos
piedras y flores te sepultan
caricias de agua
se quedan para ser repartidas en la tierra... Un poema.
Cantar de viento
¿Qué es silencio?
Cantar de viento
Ronda sutil
fresco
cálido
frío
inmenso
violento.
Eres acaso vacío que inunda el pensar infinito
quietud de balbuceo de niño
aullido de perro que canta
de gallos que duermen
cuchicheo de comadres
campanas del alba
gotas de cristal sobre hojas de árboles
Silencio
sueño de la noche
quietud de agua de río
zumbar de pinos
canto de cenzontles
bálsamo sabor violeta
alivio de sueños temerosos.
Silencio que hablas
que dices
que despiertas
aleteo de mariposa sobre los párpados
caricia de alas
cantar de viento
¡Calla los oídos!
habitante del sentido sin sexo
balbucea tu silencio
gota de agua
croar de ranas.
Eres
sorbo de café
murmullo de acidez
elixir de soledad por la mañana
a medio día
por la tarde
en la noche.
Eres
Cantar de viento
habitante de la vida
Mujer
Estás
en la cima de tus pensamientos
acariciando palabras
que resbalan por tu piel.
Estoy y hablo
atrapando palabras
que cuelgan de las nubes:
con el azul ocaso de la tarde
con el calor dorado de trigales
con el viento sabor a desnudez.
Soy
primavera en invierno
remolino en el agua
cenzontle que toca el cielo
entre el canto del viento, nada.
Voy
cargando un halo de melancolía
relajando la angustia
enredada entre palabras:
azarosas
blasfemas
inconexas
gloriosas.
Estoy
afianzada al recuerdo
que no cesa un instante
frescura de la mañana
sol de medio día
quietud de la tarde
insomnio de la noche.
Me encuentro
con la grandeza del alma
sueño que amanece
infinito milagro de la vida.
Estoy
existencia efímera
ojos que florecen
pasos que avanzan
boca que suspira letras de agua.
Soy
viento fresco
soplo de montaña
arrullo de río
puñado de violetas nocturnas.
Voy
camino sobre la nostalgia
sonrío a los dolores
observo el cauce de las penas
exigiendo placeres.
Soy yo
me reconozco:
mirándome a los ojos
se excita mi sexo
huelo su fragancia
besándome los labios.
Estoy
guardada en el silencio
caminando mis pasos
soledad penetrante
silencio de mi canto:
tocándome
abrazándome
queriéndome
amándome.
Sigo aquí
camino sobre mis pensamientos
infancia
añoranza sin tiempo
ansia de caricia
suspiro atrapado.
Respiro
tropiezo consumado
dolencia de instante
madurez recóndita
años de nostalgia
piel que configura.
¿A dónde vas?
impura atrapada
capricho femenino
mujer inacabada
arte de cuerpo
pensamiento surcado
tiempo sin tiempo
Caminar de un poeta...
Vereda
huella de lodo
camino de palabras.
Vuelo
señuelo
danza de noche
insomnio bajo cielo
nubes
llanto de ideas
bosquejo de estrellas.
Huracán
gota de agua
brisa de letras
escritas sobre vino.
Viento
ojos de canto
leyendo flores
cenzontle que sopla.
Luna
entonación
alma desnuda
música de viento
escribana de ritmos.
Día
olor que ve
besos que cantan
caricia de viento
oídos que escriben
sinestesia cansada.
Poeta
vibrar sombrío
latido de alma
ritmo nocturno
trozo de girasol
sentimiento desnudo
A la pequeña Ana Sofía
Sonrisa de sol girasol que retoña mirada que despierta
asombro duda.
Caricia de verano
dedos de algodón alma reconfortante
viento fresco gotitas de violeta.
Andar firme sobre pies de cantera
huellas estampadas
en ojos de luna.
Oídos que despiertan canto de cenzontle
aurora boreal envuelta en nubes.
aire
amor ternura fortaleza.
Alivio
Atrapa suspiro mi mirada alivio de alma
sereno que madruga venir del día.
Duerme
vuela
sonríe a tu universo extasíalo de sueños.
Permite que te envuelva
Él
Arrastra corriente mis besos, impregna,
refresca,
penetra con ellos la piel del ser que me los pide.
No te detengas deseo de amar, ama,
cuando ames sólo piensa el instante sagrado de la entrega fecunda, profunda que inunda de elixir la otra piel que toca con sus poros lo más hondo
del alma.
Dile,
recuérdale que cada personaje tiene su tiempo, su ritmo
su tono.
Hazle saber que en ti por ahora sólo habita lo que pegado a su piel te llenan de dicha,
de amor, de deseo.
Dile que tú, sólo tú eres el personaje de su deseo profundo.
Cuerpo desnudo
Penetra el pensamiento espuma salada
Arranca los misterios mar profundo
Surca la mirada
ola intensa
Envuelve la soledad brisa de mar
Alegría
Envuélveme en tu manto tristeza
déjala que fluya.
Explórala en el ahora rasca surcos lágrima prohibida.
Imagen presente
Te veo parado en la nostalgia de tu alma, ensimismado en pensamientos desolados, pidiendo al viento que devuelva la sonrisa con sabor a soledad
amurallada.
Te intento ver, y mis ojos suspiran tu mirada, y te vuelves anhelo que se esfuma, pensamiento profundo, quizá dolido por el tiempo que es instante.
Te quiero ver, y mi aliento se hace imagen, y tu esencia suspendida en mi alma cierra los ojos color rocío, y la nube en la que flotas desciende
insegura.
Estas aquí, atrapado en mi suspiro, esencia de la ausencia que se
encuentra, y te tocan mis ojos que son fuego, y te bebo volviéndote ceniza esparcida en la nostalgia etérea que te mira.
Te veo en elixir que derraman mis labios, gota de agua que esconde tu
mirada, incertidumbre de pensamiento reprimido.
Te veo, te intento ver, te quiero ver, estás aquí conmigo que te pienso, que te añoro, que eres todo menos ausencia.
Imposibilidad
Y si te busco, aunque te encuentre
no te veré.
La espera duele, pensar sin voz angustia dentro.
Suspiro en el Océano, nostalgia amarga
vivir sin vida latir de corazón
lágrima contenida.
Noche
Ventana al viento soplo de alma triste.
Día que despierta insomnio que camina
Gotita de agua
risa que va llanto con vida.
Te quiero hoy
Ahí estás tú comienzo a descubrirte
mirada obnubilada
quietud de sentimiento.
Y quién soy yo momento al descubierto
boca que sopla corazón duro palpitación de angustia.
Te estoy mirando
ojos que no son míos en este instante labios confusos de aliento manos con movimientos repentinos.
Yo estoy aquí pensándote a lo lejos
acariciando el aire
bailando el pensamiento.
Eres un sueño un tenerte lejano
compartido
apasionado
confuso.
Hoy tú mañana yo
anochecer sin ti amanecer sin mí miradas encontradas
un hilito de aliento
soplo entre labios ansiosos: sedientos.
Te quiero hoy
pensamiento intenso amor que agoniza
condición sana verdades escondidas
Llegar para irse...
Nubes lloran
palabras
caudal que arrastra
ideas
perdidas
sobre el océano.
Manto que flota
sobre cauce de río
estámpate en mi cuerpo
tinta indeleble
deslízate con ritmo
inunda el alma.
Murmullo del silencio
házte canto
grito contenido
dispara tus heridas
toca fondo
destroza las palabras.
Al fin llegas
brisa de bosque
néctar de flores
canto de aves
despiertas la poesía.
Ser desnudo
eres
quietud de arrullo
interior silencioso
mirada que penetra
suave
cariñosa
fresco perfume
traspasa los sentidos
con tus letras.
Estás aquí
no importa cómo
apriétame en tus brazos
no me dejes
sola llegué
me voy contigo.