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Efecto de la limpieza de fuentes de inoculo del "moho gris" sobre la presencia de conidias aéreas del agente causal de la enfermedad en un cultivo de rosa variedad classy

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(1)

EFECTO DE LA LIMPIEZA DE FUENTES DE INOCULO DEL “Moho gris”

SOBRE LA PRESENCIA DE CONIDIAS AÉREAS DEL AGENTE CAUSAL

DE LA ENFERMEDAD EN UN CULTIVO DE ROSA VARIEDAD Classy

.

Cindia M. Sandón Cantero

TRABAJO DE GRADO

Presentado como requisito parcial

Para optar al titulo de

Microbiólogo Agrícola y Veterinario

PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA

FACULTAD DE CIENCIAS BASICAS

MICROBIOLOGIA AGRICOLA Y VETERINARIA

(2)

NOTA DE ADVERTENCIA

Artículo 23 de la Resolución N° 13 de Julio de 1946

(3)

EFECTO DE LA LIMPIEZA DE FUENTES DE INOCULO DEL “Moho gris”

SOBRE LA PRESENCIA DE CONIDIAS AÉREAS DEL AGENTE CAUSAL

DE LA ENFERMEDAD EN UN CULTIVO DE ROSA VARIEDAD Classy

.

Cindia M. Sandón Cantero

APROBADO

___ ________________________

Ma. Clemencia F. de La-Rotta

M. Sc. Fitopatología

Directora

______ ________________________

Jose Salvador Montaña

M. Sc. Biologia

Jurado

______ ________________________

Gerardo Moreno

M. Sc. Ingeniero Agrónomo

Jurado

Rocío Pinilla

M. Sc. Bioquímica. Directora Sanidad

Vegetal, Americaflor

(4)

EFECTO DE LA LIMPIEZA DE FUENTES DE INOCULO DEL “Moho gris”

SOBRE LA PRESENCIA DE CONIDIAS AÉREAS DEL AGENTE CAUSAL

DE LA ENFERMEDAD EN UN CULTIVO DE ROSA VARIEDAD Classy

.

Cindia M. Sandón Cantero

APROBADO

___ ____________________

Angela Umaña

M. Phil .Decano Académico

_____ ___________________

Luis David Gómez

(5)

Dedicatoria

:

(6)
[image:6.612.116.510.142.597.2]

TABLA DE CONTENIDO

Página

Introducción………14

I. Marco Teórico...15

1.1. Generalidades de las rosas……….15

1.1.1. Morfología………...17

1.1.2. Labores………....17

1.1.3. Corte de flor ………...18

1.1.4. Variedad comercial Classy………...19

1.2.

Generalidades de los hongos………..20

1.2.1.

Botrytis cinerea………..

21

1.2.2. Generalidades morfológicas………21

1.2.3.

Botrytis cinerea

como fitopatógeno………..………..22

1.2.4. Síntomas………...24

1.2.4.1. Síntomas en plantas ornamentales………..24

1.3.

Clasificación taxonómica de

Botrytis cinerea………

24

1.4.

Condiciones climáticas optimas………..25

1.5.

Ciclo de vida………...27

1.5.1. Fuentes de inoculo de

B. cinerea………

28

1.5.2. Dispersión……….………..29

1.5.3. Sobrevivencia……….31

1.6.

Control……….31

1.6.1. Control químico………...32

1.6.2. Manejo cultural……….………..34

1.6.3. Control biológico………..………...35

1.6.4. Manejo integrado de

B. cinerea………...

36

Formulación del problema y justificación……….………..37

II. Objetivos………38

2.1. Objetivo general………..38

2.2. Objetivos específicos……….38

III. Materiales y métodos………39

3.1. Ubicación……….39

3.2. Identificación de las fuentes de inoculo………..39

3.3. Cuantificación del número de conidias presentes en las fuentes

de inoculo………...………..39

3.4. Estrategias para la eliminación de las fuentes de inoculo…………...39

3.5. Determinación de la conidias aéreas de

B. cinerea………

..41

3.6. Análisis Estadístico………..43

3.7. Medición de la temperatura y humedad relativa dentro del

invernadero tipo espacial……….………..44

3.8. Incidencia y severidad de la enfermedad………...44

(7)

limpieza……...………..45

4.0. Resultados………..46

4.1. Identificación de las fuentes de inoculo………..46

4.2.

Cuantificación del número de conidias presentes en las fuentes

de inoculo...47

4.3.

Estrategias para la eliminación de las fuentes de inoculo…………48

4.4.

Determinación de las conidias aéreas de

B. cinerea

……….49

4.5.

Análisis estadístico………..54

4.6.

Incidencia y severidad de la enfermedad en flores………55

4.7.

Viaje simulado y vida en florero………58

4.8.

Evaluación del costo / beneficio del tratamiento de labores

culturales de limpieza……….………59

V. Conclusiones………60

VI. Recomendaciones………..62

VII. Bibliografía………..63

(8)

INDICE DE FIGURAS

Figura 1. Lado A: Cortes inapropiados; cortes cercanos a las yemas y

cortes apropiados. Lado B: La mayoría de los cortes deben hacerse

debajo de la tercera hoja verdadera………..…..18

Figura 2. Tipo de tijera indicada para realizar los cortes en los tallos

de rosa, ángulo de corte y distancia de la yema seleccionada………19

Figura 3. Plantas de rosa variedad Classy………..20

Figura 4.

Botrytis cinerea

; bajo microscopia óptica de luz

………..

…..21

Figura 5. Cultivos de

Botrytis cinerea

en medio papa dextrosa;

mostrando abundante micelio y esporas (A) y esclerocios (B)….…..……22

Figura 6. Microscopia de barrido electrónico, de hojas de fríjol

Infectadas con

B. cinerea………

…….………….………….….23

Figura 7. Síntomas de la infección de

Botrytis cinerea

en flores de

Rosa variedad Classy. ………..……24

Figura 8. Ciclo de vida de

Botrytis cinerea

, en cultivos de kiwi

en California……….…...28

Figura 9. Fuentes de inoculo de

Botrytis cinerea

, en el cultivo de

kiwi ……….…………...…..29

Figura 10. Vectores de

Botrytis cinerea

en kiwi………...30

Figura 11. Modificación climática del ambiente, por uso de

ventiladores………...34

Figura 12. Eliminación de tocones………….……….……40

Figura 13. Eliminación de residuos vegetales depositados en el

suelo mediante soplado (A) y barrido (B)………..…….41

Figura 14. Desinfestación de suelo (A), y nube de aspersión (B)…...…..41

Figura 15. Repisa de madera para la colocación de las placas

(9)

Figura 17. A: Flor con esporulación del hongo, B: Tocón con

esporulación del hongo, C: Hoja senescente depositada

en el suelo con esporulación del hongo, D: Maleza o arvense

senescente con esporulación del hongo, E: Pétalo senescente

(10)

INDICE DE GRAFICAS

Grafica 1. Promedio de esporas presentes en los grupos de

fuentes de inoculo………...……….48

Grafica 2. Promedio de esporas aéreas de

Botrytis cinerea

, en

cada tratamiento, Durante todo el estudio………..…………50

Grafica 3. Promedio de esporas aéreas a diferente altura de la planta..…..51

Grafica 4. Promedio de esporas aéreas, a diferente hora de muestreo

y altura de la planta……….………52

Grafica 5. Promedio de esporas aéreas vs. Promedio de humedad

relativa dentro del invernadero………..………53

Grafica 6. Promedio de esporas aéreas vs. Promedio de temperatura

dentro del invernadero……….………..54

Grafica 7. Porcentaje de la incidencia de la enfermedad por el

hongo

Botrytis cinerea

, en flores de rosa de la variedad Classy…….……..56

Grafica 8. Grados de severidad de la infección por el hongo

Botrytis cinerea

, en flores de rosa var. Classy………..57

Grafica 9. Porcentaje acumulado de pérdida de flor durante el viaje

(11)

INDICE DE TABLAS

Tabla 1. Fungicidas para el control de

Botrytis

cinerea en blue berries……33

Tabla 2. Grados de severidad de la enfermedad por el hongo

Botrytis cinerea

, en rosas…….………..………44

Tabla 3. Costo mano de obra, primera labor de limpieza………..……...59

Tabla 4. Costo mano de obra, mantenimiento de la limpieza

(12)

LISTA DE ANEXOS

Anexo 1. Componentes del medio selectivo SMB……….. 66

Anexo 2. Plano de la finca………..…………67

Anexo 3. Plano de Siembra. Splendor Flowers El Corzo. Área 7.

(13)

RESUMEN

La enfermedad ocasionada por Botrytis cinerea es limitante en flores de rosa por las perdidas que ocasiona en producción y en poscosecha; en numerosas especies vegetales el hongo tiene la capacidad de permanecer en estado de latencia o quiescencia en los botones florales, para manifestarse durante la poscosecha y comercialización. El estudio tuvo como objetivo conocer en plantas de rosa variedad Classy, las principales fuentes de inoculo del microorganismo, la concentración de conidias en el ambiente a diferentes horas del día y pisos foliares después de las labores de limpieza y la incidencia de la enfermedad en flores procedentes de las camas tratadas y sometidas a un viaje de exportación simulado. Para calcular el número de unidades formadoras de conidias ( U F C ) se adaptaron las metodologías descritas por Kerssies (1990), y Moyano y Melgarejo (2002).

Mediante las observaciones realizadas se encontró que las principales fuentes de inoculo en su orden son, los residuos vegetales, las porciones de tallos senescentes o “tocones” y el suelo; se determino que la cantidad de inoculo en el ambiente fue menor en la camas sometidas al tratamiento de limpieza. Estadísticamente se encontró que esta labor redujo en un 87% el numero de conidias aéreas, sin embargo solo en 40,6% de las observaciones realizadas las diferencias fueron significativas; también se demostró que la probabilidad de disminuir el numero de esporas se conservo sin importar el piso foliar y la hora del día, a pesar de que la cantidad de inoculo fue mayor al medio día y en la parte alta de las plantas, donde se encuentra expuesto el botón floral a la infección en las camas no tratadas; e n cuanto a la incidencia de la enfermedad, ésta fue menor en las camas tratadas; y durante el proceso d e viaje simuladode la flor, se encontró que la vida en florero fue menor en flores procedentes de las camas no tratadas.

(14)

INTRODUCION

El cultivo de flores constituye un renglón importante dentro de la economía del país, generando alrededor de 75000 empleos directos, convirtiéndolo en el sector de mayor concentración de trabajadores por hectárea de producción en la agricultura colombiana. Además, las flores en Colombia corresponden al tercer producto de exportación y en la Sabana de Bogota, se encuentran la mayoría de los invernaderos que soportan la producción, proporcionando el ambiente para el desarrollo vegetal.

Las condiciones en las cuales se cultivan las flores además de ser las indicadas para el crecimiento vegetal, también lo son para el crecimiento de microorganismos patógenos; siendo la incidencia de insectos plagas y microorganismos dañinos una de las limitantes en la exportación de flores.

Uno de los patógenos de mayor importancia y que se ha venido presentando desde hace algunos años generando perdidas económicas, es el hongo Botrytis cinerea; quien tiene una distribución amplia en el mundo y está presente en todos los invernaderos destinados a la producción de flor cortada para exportación, sin embargo aun no se han encontrado medidas eficaces capaces de controlar la infección y desarrollo de la enfermedad.

(15)

I. Marco teórico 1.1. Generalidades de las rosas

Históricamente, las rosas han sido las plantas favoritas en los jardines, cultivadas por las hermosas flores que producen. Las rosas son leñosas, perennes y se originaron en el centro de Asia hace millones de años.

Hay dos clasificaciones generales de las rosas, basadas en el uso del paisaje y en el hábito de crecimiento: las arbustivas y las trepadoras. Las arbustivas se auto soportan y crecen verticalmente, su rango va de 15 cm. (miniaturas) a 183 cm. de altura (grandífloras); las rosas trepadoras producen tallos largos y vigorosos, que deben estar provistos con soportes que los mantengan lejos del suelo; estas rosas pueden crecer 610 cm. o mas de altura (KSU, 2004)

Las rosas arbustivas son agrupadas principalmente por sus hábitos florales. Los tipos de rosas arbustivas son: té híbrida, grandíflora, floribunda, polianta, perpetua híbrida, arbusto, moda antigua, árbol o estándar, y miniaturas

Té híbrida: En la mitad del siglo 19, la primera rosa te híbrida fue desarrollada cruzando un tallo de rosa te y una vigorosa y totalmente florecida rosa perpetua híbrida, en los pasados 50 años, esta rosa se ha convertido en la principal rosa cortada encontrada en los jardines y en las floristerías. Miles de variedades están crecimiento hoy en día, con muchas otras desarrollándose cada año. Usualmente una sola floración desarrolla un tallo robusto. Las flores de la rosa te híbrida son las mas frecuentemente utilizadas como flores cortadas. Aunque el tamaño, la forma y el color de las rosas híbridas varían enormemente, todas comparten una característica belleza, las rosas te híbridas florecen continuamente (Alabama A&M y Auburn Universities, 1999).

(16)

Grandífloras: Las grandífloras se asemejan a las té híbridas en su dureza y tipo de floración. Las grandífloras tienen un arbusto largo, pero más abundante, y floraciones un poco mas pequeñas que la té híbridas (Alabama A&M y Auburn Universities, 1999).

Poliantas Las flores nacen en largos racimos y las flores individuales son más pequeñas que las grandífloras. Las poliantas están relacionadas cercanamente con las rosas trepadoras. Estas son excelentes para los bordes o plantaciones masivas (Alabama A&M y Auburn Universities, 1999).

P e r p e t u a h í b r i d a : Las floraciones son llenas y espectacularmente largas, pero generalmente les falta el refinamiento de las té híbridas y además son mas frecuentes que las variedades d e rosas arbusto antiguas. Algunas veces estas rosas s o n conocidas como las “rosas de junio” del jardín de la abuela (Alabama A&M y Auburn Universities, 1999).

Rosas arbustos: Son un grupo misceláneo de rosas híbridas, especies nativas y variedades que se desarrollan largas y de crecimiento denso útil en los paisajes. Usualmente las flores son pequeñas pero vistosas; en el otoño, de los países con estaciones, soporta muchas vainas de semillas atractivas (Alabama A&M y Auburn Universities, 1999).

Rosas moda antigua: Esta categoría incluye las variedades y las especies que fueron muy populares en los jardines coloniales. Aunque estas rosas son más fragantes, las flores no son de formas perfectas como aquellas de las nuevas variedades. Todas estas rosas son fuertes, requieren poco cuidado, y mantienen abundantes flores en junio, miles de rosas moda antigua están disponibles, pero muchas no se ajustan al clima de Alabama. Té, Noisettes, Bengal, Chinas y algunas especies de rosas son extremadamente bien adaptadas al calor y la humedad (Alabama A&M y Auburn Universities, 1999).

Rosas árboles o estándar: La característica de las rosas árboles y estándar es la forma de la planta más que el tipo de flor. Estas rosas son derivadas de un injerto de rosas arbusto en los troncos verticales. Muchas variedades de estas populares rosas arbustos están disponibles como árboles de rosas (Alabama A&M y Auburn Universities, 1999).

(17)

Clasificación taxonómica de la rosa:

Clase: Angiosperma Subclase: Dicotiledóneas Súper orden: Rosidas Orden: Rosales Familia: Rosáceas Subfamilia: Rosoideas Tribu: Roseas

Genero: Rosa

(Alabama A&M y Auburn Universities, 1999).

1.1.1. Morfología:

Las plantas de rosa se reproducen asexualmente por estacas, aunque para mejoramiento de variedades se puede hacer por vía sexual. Además, posee un tallo principal del cual se originan tallos básales que en algunas variedades están cubiertos de espinas.

A lo largo del tallo están alojadas las yemas, que dan origen a los brotes que posteriormente determinan las flores. El tamaño, color, numero de pétalos y sépalos están determinados por las características de las variedades. Sus hojas son compuestas y el número de foliolos depende de la edad y variedad de la planta (http//Bayerandina. 2002)

1.1.2. Labores:

Existen ciertas labores que normalmente se realizan a las plantas de rosas de tipo comercial, algunas de estas son: corte de flor, alineamientos de tallos, erradicación de tejido afectado por enfermedades o plagas, entre otras.

Cada una de estas labores incluyen la realización de heridas en la planta, por lo cual se utiliza un desinfectante en las herramientas cada vez que se realizan los cortes, evitando de ésta forma la entrada de posibles patógenos a los tejidos expuestos.

(18)
[image:18.612.173.468.86.353.2]

Figura 1. Lado A: Cortes inapropiados (que dejan lugar a la formación de tocones); cortes cercanos a las yemas,

(que pueden dañar los brotes nuevos); y cortes apropiados.

Lado B: La mayoría de los cortes deben hacerse debajo de la tercera hoja verdadera. Para tallos largos, estos

deben ser cortados encima de la primera hoja verdadera arriba del antiguo corte; las plantas de un año deben ser

cortadas altas (o cercanas a la primera hoja verdadera debajo de la floración), permitiendo más hojas remanentes en la planta que producirán alimento. Fuente: Adaptación de Alabama A&M and Auburn Universities, 1999

1.1.3. Corte de flor

El corte de las rosas proporciona el tamaño, número y la calidad de las flores producidas. La primera poda se debe realizar para remover el tejido muerto, dañado, o de débil crecimiento.

En las rosas, los tallos muertos por heladas, enfermedades o insectos deben ser removidos primero, luego se eliminan todos los “suckers” o tallos pertenecientes al patrón de injerto; después se seleccionan los tallos que soportaran las flores a producir, se deben realizar cortes ¼ de pulgada (0.635 cm.) por encima de la yema en un ángulo de 45 grados (ver figura 2). Luego, solo 2 o 3 de las yemas más fuertes se dejaran en el tallo, para dar mejor calidad a las flores producidas (KSU, 1993)

Yema axilar en la base de la hoja

Corte muy cercano Corte inapropiado

Corte apropiado

Botón floral

Sépalos

1ra hoja verdadera debajo de la floración

Pétalos

Origen del tallo o antiguo corte 1ra hoja verdadera encima del antiguo corte

Foliolos

(19)

Figura 2. Tipo de tijera indicada para realizar los cortes en los tallos de rosa, ángulo de corte y distancia de la yema

seleccionada. Fuente: Adaptación de KSU, 1993.

1.1.4. Variedad Comercial Classy:

La variedad proviene de una planta con un patrón porta injerto Natal Brier, el color de la flor es rojo (figura 3), es una de las variedades mas solicitadas por el mercado especialmente para la fecha de San Valentín, aunque también esta catalogada como una de las mas susceptibles al ataque del hongo patógeno Botrytis cinerea, y produce además, gran cantidad de tejido senescente como hojarasca, madera muerta y tocones.

La altura promedio de la planta es de 150 cm., a partir de un corte el tiempo hasta la cosecha de un tallo con flor es de 11 semanas (77 días) y este tiempo se entiende como el ciclo de la variedad.

La densidad de siembra del cultivo es de 6.25 plantas/m2; en una hilera sencilla de plantas, en camas de 32 m2. La variedad no demanda requerimientos nutricionales y de agua,

Tipo de tijera para corte o poda, sostenida con la cuchilla hacia abajo

Angulo de corte

[image:19.612.174.467.81.413.2]
(20)

diferentes a las demás variedades cultivadas por las empresas florícolas de la Sabana de Bogotá.

[image:20.612.172.469.265.485.2]

Dentro de las actividades diarias que se realizan en esta variedad está el corte de flor y alineamiento, los cuales aseguran los sitios de donde provienen las nuevas flores a cosechar, lo que indica que diariamente se realizan podas (cortes) para una producción continua de las plantas. Solo cuando se programan los tallos para San Valentín, se realiza una poda muy significativa a comparación con las programadas diariamente (Comunicación personal, Cruz, M. A. 2006).

Figura 3. Plantas de rosa variedad Classy. Fuente: C. Sandón

1.2. Generalidades de los hongos

Los hongos son organismos eucariontes, heterotróficos los cuales están formados por filamentos o hifas ramificadas, son pluricelulares y forman una estructura con el nombre de micelio, que produce células más resistentes que las del resto del hongo, llamadas conidias.

(21)

1.2.1. Botrytis cinerea

1.2.2. Generalidades morfológicas

Botrytis cinerea Pers., es un hongo fitopatógeno de distribución mundial, capaz de actuar como hongo saprofito y a la vez como hongo patógeno, para gran cantidad de cultivos (Daughtrey, et al 2001).

[image:21.612.197.442.369.584.2]

El hongo causante del moho gris, B. cinerea es un hifomiceto que produce abundante micelio gris y varios conidióforos largos y ramificados, cuyas células apicales redondeadas producen racimos de conidias que aparecen en una masa parda grisácea. Las conidias (8-14 x 6-9µm) son elipsoidales a ovoides, incoloras o de color gris; que se liberan fácilmente cuando el clima es húmedo y luego son diseminadas por el viento; a menudo produce esclerocios irregulares, planos, duros y de color negro. El teleomorfo para B. cinerea es Botryotinia fuckeliana (de Bary) Whetzel, que raramente es observado formando apotecios en esclerocios. (Daughtrey, et al 2001); (Agrios, 2002).

Figura 4. Diagrama de Botrytis cinerea; a, conidióforos de B. cinerea produciendo agrupaciones de esporas parecidas a racimos de uvas; b, esporulación en la punta del conidióforo; c, conidias maduras. (drawing by L. Gray).

Fuente: University of Illinois. Department of Crop Sciences. 2000.

(22)
[image:22.612.161.480.184.372.2]

negros, duros, firmemente adheridos al sustrato, irregulares en tamaño y forma, y de 1-15 mm de longitud (Figura 5). Los esclerocios tienen una corteza pseudoparenquimatosa oscura de células casi isométricas, aproximadamente de 5-10mm de diámetro, que encierran una medula de hifas fuertemente tejidas, hialinas y de paredes gruesas. (Daughtrey, et al 2001)

Figura 5. Cultivos de Botrytis cinerea en medio papa dextrosa; mostrando abundante micelio; esporas (A) y esclerocios (B). Fuente: Michailides y Elmer, 2000

1.2.3. Botrytis cinerea como fitopatógeno

B. cinerea tiene una amplísima gama de huéspedes, especialmente entre las dicotiledóneas, incluyendo muchos cultivos ornamentales bajo invernadero que son económicamente importantes (Yourman, et al. 2001), causa la enfermedad del “moho gris” dentro de un amplio rango de temperaturas. La penetración puede ocurrir a través de aberturas naturales, directamente o por heridas; por medio de los tubos germinativos de las conidias, el crecimiento hifal de partes de las plantas muertas colonizadas o por desechos orgánicos que entran en contacto con los tejidos sanos (Figura 6).

La germinación e infección p o r B. cinerea es estimulada por una disminución de los nutrientes en las hojas; los frutos y las flores de las plantas son generalmente más susceptibles a la infección que las hojas sanas no senescentes.

(23)
[image:23.612.118.527.85.255.2]

Figura 6. Microscopia de barrido electrónico, de hojas de fríjol infectadas con B. cinerea; 72 h post inoculación. Fuente. Schulze, C., 2001.

Recientemente, Mahafee y sus colegas en la Universidad de Oregon (OSU) descubrieron una nueva pista acerca del éxito en el establecimiento de B. cinerea, o “moho gris”, ya que él también puede vivir como epifito; esto significa que las esporas germinan y crecen sin notarse en la superficie de las hojas y en otras partes de la planta; esto le permite estar presente constantemente hasta que las condiciones sean adecuadas para la infección de la planta y el desarrollo de la enfermedad. Este crecimiento epifito parece explicar el por qué la enfermedad se esparce tan rápidamente en los tejidos que infecta.

“Observando en la tarde una hoja ésta lucia muy saludable” dice Mahaffee “Al siguiente día, 2/3 de la hoja mostraban signos de la infección; esta área es extensa para ser colonizada tan rápidamente” Esto permitió inferir que en realidad, Botrytis había colonizado completamente la superficie de la hoja epifíticamente. Luego, cuando el tiempo fue el correcto el moho penetro e infecto la hoja simultáneamente en múltiples sitios (Barry.2001).

(24)

1.2.4.Síntomas

B. cinerea causa quemazón del botón floral, pudrición de las yemas, lesiones en los tallos, pudrición del tallo y corona, pudrición de los cortes, necrosis de hojas y “damping off” o pudrición de las plántulas. La infección primero aparece como una lesión acuosa y parda en el tejido afectado, luego bajo condiciones de alta humedad se desarrolla el moho gris (compuesto de miles de esporas formadas como racimos de uvas) sobre los tejidos con pudrición avanzada. En algunos casos pueden aparecer sobre los tejidos infectados y esporulados de plantas vivas o senescentes, las estructuras de resistencia del hongo, de forma redonda y de color negro denominados “esclerocios” (University of Illinois, 1997).

1.2.4.1. Síntomas en plantas ornamentales

La necrosis en las flores y yemas de los ornamentales tales como aster, azalea, begonia, claveles, crisantemos, cyclamen, dalias, geranios, caléndula, petunias, rosas y snapdragón, muchas veces da lugar a la pudrición del tallo.

El hongo una vez se ha establecido en los pétalos de la flor aparece como una mancha irregular, alargada, oscura y acuosa (las flores son particularmente susceptibles a medida que envejecen); los pétalos infectados se pudren y se vuelven café oscuro (Figura 7), el micelio de B. cinerea continua creciendo e invade el resto de la flor y sí la condición de humedad persiste, ocurre la producción de conidias (University of Illinois, 1997).

[image:24.612.131.510.462.602.2]

Figura 7. Síntomas de la infección de Botrytis cinerea en flores de rosa variedad Classy. Fuente: C. Sandón

1.3. Clasificación taxonómica de Botrytis cinerea

(25)

División: Amastigomycota Subdivisión: Deuteromycota Clase: Deuteromycetes Subclase: Hyphomycetidae Orden: Moniliales

Familia: Moniliaceae Genero: Botrytis Especie: cinerea (Barnett y Barry, 1972)

1.4. Condiciones climáticas óptimas

Para lograr determinar las mejores condiciones para el desarrollo de la infección por parte de B. cinerea se han desarrollado un sin numero de investigaciones, en donde se han utilizado suspensiones de esporas o deposición de esporas secas, sobre las superficies a evaluar, bajo diferentes regímenes de temperatura, humedad relativa, duración de la humedad y velocidad del viento entre otros.

En un estudio realizado por Broome (1995), las bayas de uvas fueron inoculadas con una suspensión de esporas, e incubadas por 4, 8, 12, 16 o 20 h de duración de humedad a rangos de temperatura de 12-30°C; presentándose un incremento de la infección mientras más horas de humedad se presentaba. Resultados similares fueron encontrados por Walter (1999) en flores de fresa y uvas Cabernet Sauvignon por B. cinerea, y en hojas de cebolla por B. squamosa.

En general, se encontró que la enfermedad ocurría después de tan solo 4h de humedad alta (>93%HR) a 12-30°C, y aunque el tiempo es muy corto, Kosuge y Hewit (1964) mostraron que es suficiente para la acumulación de exudados azucarados que estimulan la germinación de la conidia de B. cinerea (citado por Broome, 1995)

(26)

En otro estudio realizado por Coertze (2001), se determinó la germinación y el establecimiento de la infección en bayas de uvas inoculadas con esporas secas, e incubadas a alta humedad relativa (HR: ± 93%) o con una película de agua; al extender el periodo de incubación no dio lugar a altas tasas de colonización o penetración de superficies; los síntomas de la enfermedad no se desarrollaron durante el período de 14 días de incubación de las uvas, cuando la concentración de las esporas sobre la superficie fue de tan solo 3 conidias/mm², lo que permite concluir que la infección por una sola conidia aérea no contribuye a la construcción de un inoculo secundario dentro del viñedo.

Otros estudios con conidias aéreas confirman ésta tendencia en los cultivares de uvas (cvs.) Barlinka, Walthan Cross, Merlot, Chenin Blanc y Shiraz. Lo que sugiere que cuando la humedad relativa (HR: ± 93%) prevalece en la naturaleza, las conidias aéreas tienen igual potencial de infectar las superficies de las uvas ya sea que se encuentren mojadas o secas. Sin embargo, estas infecciones en si, no llevan a la expresión de síntomas y por lo tanto no contribuyen a la construcción de un inoculo secundario dentro del viñedo. Basado en esto, las epidemias de moho gris son descritas como dependientes de las condiciones climáticas, determinadas por el inoculo, la temperatura y la humedad relativa (Coertze, 2001).

En cuanto al desarrollo del micelio aéreo y formación de conidias de B. cinerea en la superficie de las uvas infectadas, se encontró que el desarrollo micelial fue mas rápido a 21°C, 94% de humedad relativa (HR) y 0 m/seg de velocidad de viento; pero se inhibió en las uvas expuestas a 69% HR y mayor de 0.6 m/seg de velocidad de viento. El mayor número de conidias se produjo a 21°C, 94% de HR y 0.6m/seg de velocidad de viento (Thomas, 1988).

Una vez dispersadas, las conidias pueden germinar en una película de agua que contiene solutos; cuantas mas conidias hay en una gota de agua, mayor es la probabilidad de una infección agresiva. (Daughtrey, et al 2001) Aunque las referencias sobre esporas germinando fuera del agua se debe tomar con mucha reserva; ciertamente, parece probable que las esporas, particularmente las higroscópicas, pueden actuar como núcleos de condensación de gotas de rocío y el agua podría ser retenida en una vaina mucilaginosa presente en las conidias de B. cinerea (Jarvis 1998).

(27)

1.5. Ciclo de vida

La podredumbre de las frutas causada por B. cinerea se inicia en el campo, en donde el hongo esporula en el follaje senescente, el cual constituye la principal fuente de inoculo en los sistemas de producción de fresa. Luego las conidias son producidas en las flores y los frutos infectados; éstas conidias son importante fuente de inoculo secundario en sistemas de producción en donde se solapan los ciclos de floración y cosecha.

La esporulación en los tejidos y flores infectadas se encuentra favorecida por el frío y las condiciones húmedas; luego éstas conidias pueden dispersarse a las flores sanas por acción del viento, el agua o las operaciones de cosecha. Las flores, pétalos y estambres son colonizados, el hongo penetra y se desarrolla dentro de la fruta; dando lugar a una infección, que usualmente es quiescente, con activación y desarrollo del patógeno durante o después de la maduración de la fruta.

Pocas frutas son infectadas a través de contacto directo con las esporas, ni en el campo, ni durante la manipulación en poscosecha. Y se sugiere que la mayoría de las podredumbres por B. cinerea que se desarrollan en las cargas o envíos que atraviesan países, provienen de infecciones quiescentes iniciadas en el campo (Blacharski, et al. 2001).

S e g ú n M o l i n a e t a l (2004) los periodos prolongados de humedad favorecen el establecimiento de infecciones tan pronto se abre el botón floral de la mora de castilla, y el micelio que coloniza las estructuras florales permanece quiescente hasta la maduración del fruto; en donde el incremento en los aislamientos del hongo coincidió con la maduración de flores y frutos asintomáticos, lo que sugiere que los altos niveles de infección quiescente están asociados a las diferencias nutricionales entre frutos verdes y maduros, justo cuando los azucares disponibles aumentan considerablemente en los tejidos maduros del fruto.

(28)
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pétalos y anteras de la flor del kiwi, y la infección de esta forma puede pasar a los receptáculos y por ende a las frutas (Figura 8) (Michailides y Elmer. 2000).

Figura 8. Ciclo de vida de Botrytis cinerea, en cultivos de kiwi en California. Fuente: Michailides y Elmer, 2000.

1.5.1. Fuentes de inoculo de B. cinerea:

B. cinerea esta ampliamente presente en material vegetal senescente o muerto, de cualquier origen, e incluso en el suelo. En uvas, su habilidad saprofítica favorece su desarrollo en todas las partes florales senescentes, en la etapa temprana de crecimiento, luego permanece latente hasta la madurez.

(29)
[image:29.612.117.526.167.259.2]

En Nueva Zelanda, un estudio, concluyo que la mayor esporulación del hongo se presentaba principalmente en los pétalos, frutos y tejidos senescentes depositados en el suelo del cultivo de kiwi (Figura 9) (Michailides y Elmer. 2000)

Figura 9. Fuentes de inoculo de Botrytis cinerea, en el cultivo de kiwi; A: frutas comidas por roedores y aves, B: fruta parcialmente descompuesta y C: hoja con lesión distintiva y esporulación abundante. Fuente: Michailides y Elmer.

2000

En el cyclamen (Cyclamen persicum), las hojas senescentes dentro del denso dosel, juegan un papel crucial en las epidemias de Botrytis. Las hojas son normalmente resistentes a la infección, y B. cinerea depende de los tejidos muertos para la entrada inicial dentro de la planta al ser estimulado por la base nutritiva, el potencial del inoculo se incrementa dentro del dosel hasta un nivel en donde desde un pecíolo sano y hasta la hoja puede llegar a ser infectada. El resultado del vacío en el dosel, reduce el valor ornamental o da lugar a una perdida total de la planta. En los paises con estaciones estas perdidas son comunes especialmente en la producción de otoño cuando los factores ambientales, como la alta humedad relativa, favorecen la enfermedad (Köhl, et al, 2000).

1.5.2. Dispersión

(30)

Las conidias de B. cinerea, son dispersadas primariamente en corrientes de aire; en observaciones realizadas en viñedos demostraron que se depositan como células únicas en las trampas de esporas.

A pesar de la ubicuidad del inoculo, datos provenientes de bayas de uvas que se sometieron a lavados, en viñedos de California y Sudáfrica, demostraron que el numero de conidias presentes fue bajo a través de las estaciones y las conidias de B. cinerea ocurrieron como Unidades Formadoras de Colonia (UFC) (Coertze, 2001).

Dentro de la proliferación de la infección causada por B. cinerea en las plantas, los vectores juegan un papel fundamental (Figura 10); en frutos de kiwi, con y sin daños de sépalos, causados por los caracoles de jardín (Helix aspersal), que se almacenaron en refrigeración con atmósfera controlada (AC), después de 3 a 5 meses, las frutas con daño presentaron mas incidencia de moho gris que las frutas que no se encontraban dañadas. Además, en dos cultivos la remoción manual de los sépalos no incremento la aparición de moho gris; conjuntamente, mas propágulos viables de B. cinerea y otra micoflora fueron recuperados de las frutas que tenían baba de caracol que de las frutas que no la presentaban, estos resultados sugieren que los daños causados por la alimentación de los caracoles alrededor del área de los receptáculos de la fruta del kiwi y la estimulación de la germinación de las conidias por la baba de caracol, puede dar lugar a mayor infección por parte de B. cinerea (Michailides y Morgan, 1996).

Figura 10. Vectores de Botrytis cinerea en kiwi. A: caracoles comunes de jardín (Helix aspersal) suspendidos en el kiwi, B: daño de la parte superior de la fruta por alimentación en los sépalos, C: Baba depositada por caracoles

(California), D: Banda de cobre adherida al tronco para prevenir el ascenso hacia las frutas, E: microfotografia de

[image:30.612.117.524.460.637.2]
(31)

Estudios in vitro e in vivo, de la dinámica del inoculo de B. cinerea en fresas, con particular referencia a la tasa de producción y dispersión de las conidias; se encontró que en hojas secas la mayor esporulación fue a una temperatura de 20°C; en cuanto a la dispersión de las conidias, un ensayo con gotas de lluvia simuladas, demostró que estas separan las conidias de la superficie de la hoja. En el ensayo in vivo, la lluvia fue el único parámetro meteorológico correlacionado con el numero de conidias atrapadas, siendo responsable de la dispersión de conidias desde la superficie esporulada en el piso hasta las flores de fresa. En conclusión mediante el uso de un modelo exponencial se demostró la relación de intensidad de la lluvia y el numero de conidias atrapadas de forma exacta (Languasco, et al. 1999).

1.5.3. Sobrevivencia

Aunque se considera que las esporas de B. cinerea en el suelo no constituyen una estructura de resistencia de largo tiempo; un estudio realizado por Moyano en 2002, demostró que estas estructuras sobreviven mejor en suelo estéril, probablemente debido a la presencia de microorganismos antagonistas; cuando las condiciones de temperatura y humedad relativa (HR) son las optimas, 22°C y 95%HR, se presenta una viabilidad de 91 días; en relación a una temperatura de 30°C y HR constante, cuando la viabilidad fue de 63 días

Daughtrey y colaboradores demostraron que incluso después de haber sido mantenidas secas durante 14 meses, las conidias de B. cinerea conservan su capacidad de infectar los pétalos de la violeta africana, una vez que se encuentra disponible una capa de agua libre.

Otra estructura de resistencia del hongo son los esclerocios formados en los tejidos de las plantas colonizadas, importantes para la supervivencia a largo plazo de B. cinerea en el suelo; en condiciones apropiadas germinará y producirá inóculo conidial (Daughtrey, et al 2001).

1.6. Control

(32)

barreras constitutivas o inducidas, B. cinerea es capaz de resistir los efectos tóxicos de los componentes de defensa de la planta de variadas estructuras como los estilbenos, isoflavonoides, cumarinas y sesquiterpenos. Los patógenos pueden sobrellevar las defensas de sus hospederos mediante mecanismos específicos como la conversión enzimática de estos compuestos, así la especificidad de dichas enzimas puede delimitar el rango de hospederos de los patógenos (Schoonbeek, et al. 2001).

Manejar la podredumbre por Botrytis en los invernaderos de producción es un desafío y se recomienda el manejo integrado de la enfermedad. Hoy en día, plantas resistentes a B. cinerea no se encuentran disponibles para la mayoría de los cultivos ornamentales, además, en adición a las practicas culturales como la manipulación del ambiente y la sanización, los fungicidas juegan un papel muy importante en el manejo de la enfermedad causado por el patógeno (Yourman, et al. 2001).

Adicionalmente, el control de B. cinerea es complicado debido a su capacidades para sobrevivir como saprofito, invadir rápidamente tejidos huéspedes y producir inmediatamente abundantes conidias que son fácilmente distribuidas por corrientes de aire.

Las medidas sanitarias no son suficiente para minimizar las pérdidas causadas por B. cinerea en los invernaderos; es por esto, que la prevención debe ser el principal objetivo del programa de control del moho gris, en donde la estrategia integrada, combine el control ambiental, las prácticas culturales y los fungicidas, para controlar más eficientemente esta amenaza siempre presente en los invernaderos. (Daughtrey, et al 2001)

1.6.1. Control químico:

(33)

Captan es un fungicida familiar para muchos cultivadores y puede prevenir la infección en los botones florales si es aplicado preventivamente; algunos de los nuevos fungicidas sistémicos de sitio especifico que se encuentran resumidos en la tabla 1, han proporcionado excelente control en los ensayos al aplicarlos preventiva y curativamente pero no han sido aplicado de forma extensiva en los cultivos de agraz; los diferentes fungicidas que aparecen en la tabla, tienen un diferente modo de acción y pueden ser rotados en un plan de manejo de resistencia del microorganismo.

Nombre común Nombre comercial Actividad Relativa eficacia

1

Prevención Control

Fenhexamida2 Elevate 50WDG Contacto

***

**

Cyprodinil2, fludioxonil Switch 62.5 WG Sistémico local

***

**

Boscalid2, pyraclostrobin2 Pristine Sistémico local

***

**

Captan Captan 50 WP Contacto

**

*

Pyraclostrobin2 Cabrio EG Sistémico local

*

*

Iprodione2 Rovral Sistémico local

*

*

1

***

provee gran eficacia bajo condiciones favorables para la enfermedad

**

buena herramienta de manejo bajo presión moderada o baja de la enfermedad

*

provee algún control, mejor usar en rotación o mezcla en tanque con otros químicos 2

[image:33.612.119.524.236.401.2]

Riesgo de resistencia. Se requiere manejo de resistencia para este fungicida.

Tabla 1. Fungidas para el control de Botrytis cinerea en blue berries. Fuente: Adaptación de Harmon. P. 2004

Se han estudiado poblaciones de B. cinerea resistentes a los fungicidas del grupo de los benzimidazoles y a las dicarboximidas desde su introducción en los años 60 y 70, respectivamente; la resistencia a ambos fue reportada tan pronto como los introdujeron en el mercado. Los fungicidas benzimidazoles (metil-tiofanato y benomilo) fueron muy efectivos para el manejo de la enfermedad causada por B. cinerea y muchos otros hongos patógenos, pero el desarrollo de altos niveles de resistencia redujeron la efectividad de los compuestos. Asi mismo, la efectividad de los fungicidas dicarboximidas (vinclozolin e ipridione) ha sido comprometida por el desarrollo de poblaciones de B. cinerea resistentes (Yourman, et al. 2001).

(34)

sí se habían tratado previamente con Thiram en un programa de aplicación de 7 días, en comparación con las no tratadas (Blacharski, et al. 2001).

El desarrollo y la estabilidad de las poblaciones resistentes de B. cinerea le preocupa a cultivadores, quienes tienen un arsenal limitado de fungicidas para el manejo de la enfermedad causada por este patógeno, y a las compañías de químicos agrícolas, que desarrollan y mercadean fungicidas. Frecuentemente, los aislamientos resistentes a las dicarboximidas también son resistentes a los benzimidazoles (Yourman, et al. 2001).

1.6.2. Manejo cultural:

[image:34.612.206.433.423.644.2]

Las practicas culturales como la sanizacion o modificación del microclima del dosel (Figura 11), pueden también aportar control a la podredumbre de la fruta por B. cinerea. Los cultivadores comerciales a menudo remueven el follaje senescente después del establecimiento de la planta, lo cual reduce la incidencia de la podredumbre por el moho gris cuando no se aplican fungicidas; también usan riego por goteo, en vez de un riego por aspersión para reducir el agua libre y prevenir las salpicaduras que dispersan el patógeno, y el reducir la densidad de siembra por mayor espacio entre plantas disminuye la incidencia de la enfermedad (Legard, et al. 2001).

(35)

1.6.3. Control biológico:

En muchos cultivos ornamentales, el control depende únicamente de la aplicación de fungicidas, pero son a menudo restringidos debido a la amenaza de desarrollar resistencia por el patógeno, los efectos negativos en el crecimiento vegetal, o por los residuos visibles en la superficie de las plantas. Como alternativa a los fungicidas, los antagonistas pueden ser utilizados para ayudar en el control de la enfermedad.

El control biológico de B. cinerea por levaduras, bacterias y hongos filamentosos ha sido observado en muchos cultivos; el hongo saprofito Ulocladium atrum tiene el potencial para competir saprofíticamente contra Botrytis spp., durante la colonización de los tejidos necróticos de las plantas. El potencial del inoculo de B. cinerea puede ser reducido por interacciones antagónicas, permitiendo bajas epidemias de la enfermedad, también su alta competencia ecológica hace de U. atrum un atractivo candidato para las aplicaciones en campo y en invernaderos(Köhl, et al. 2000).

Las infestaciones de los afidos (Macrosiphum rosae L.) y de arañitas de dos-manchas (Tetranychus urticae Koch) fueron examinadas en relación con el crecimiento y esporulación del hongo Clonostachys rosea y Botrytis cinerea y la supresión del patógeno por el agente biocontrolador ( C. rosea), en las hojas verdes de la rosa.

Las hojas fueron infestadas artificialmente con afidos, o con arañitas, y otras fueron inoculadas con C. rosea y B. cinerea. Y se encontró que C. rosea suprimió la germinación de B. cinerea en las hojas no infestadas de afidos y arañitas, pero en las hojas infestadas el agente biocontrolador (C. rosea) fue inefectivo y la germinación e incidencia del patógeno se incremento. Se propone como base para explicar la ineficacia en campo de C. rosea vs. B. cinerea la infestación de plagas, debido a la disponibilidad de nutrientes en el filoplano a través de la exudación o como rocío de miel de los afidos y arañitas (Morandi, et al. 2000).

(36)

inoculo por B. cinerea cuando estos tejidos mueren, por cuanto reducen la esporulación del patogeno (Tatagiba, et al. 1998)

1.6.4. Manejo Integrado de B. cinerea

Durante la implementación de un manejo integrado de B. cinerea en tomate bajo invernadero, se incluyo un controlador biológico, bajo el sistema de alerta basado en el monitoreo del clima mediante un programa denominado BOTMAN desarrollado por Elad en Israel, que consistía en una estrategia integrada (tratamiento químico y biológico), que en comparación con una aplicación semanal de fungicida químico, durante 3 años, demostró una reducción de la enfermedad para ambos tratamientos, lo que proporcionaría la ventaja de reducir el uso de productos químicos e implementar el control biológico (Elad. Y., et al.2004).

(37)

Formulación del problema y justificación

B. cinerea, es un hongo patógeno que se ha venido presentando en los invernaderos de producción de rosas de la Sabana de Bogota ocasionando grandes perdidas, y las medidas que se han tomando para controlar este patógeno no han sido suficientes, razón por la cual este problema ha persistido durante tantos años.

(38)

II. OBJETIVOS

OBJETIVO GENERAL

· Evaluar el efecto de la limpieza de las fuentes de inoculo del hongo Botrytis cinerea, sobre la presencia de conidias en el ambiente, a diferentes horas del día y en los pisos foliares de plantas de rosa var. Classy

OBJETIVOS ESPECIFICOS

· Identificar las fuentes de inoculo y cuantificar el numero de conidias presentes

· Determinar si existen diferencias en la cantidad de conidias en el ambiente, entre las camas evaluadas en donde se han eliminado las fuentes de inóculo y las camas sin tratar

· Determinar el efecto de la limpieza del cultivo sobre la presencia de las conidias, en los diferentes pisos foliares y horas del día

· Relacionar la incidencia de la enfermedad sobre la flor cortada procedente de cada tratamiento.

(39)

III. MATERIALES Y METODOS

3.1 Ubicación

La investigación se llevo a cabo en los predios de producción de rosa para exportación ubicados en la finca Splendor Flowers El Corzo y Laboratorio de la empresa Américaflor, en Facatativa, Cundinamarca, (Anexo 2). Entre los meses de febrero a noviembre de 2005.

3.2. Identificación de las fuentes de inoculo

La identificación se realizo directamente sobre las plantas mediante la observación de los tejidos que pudieran ser fuente de inoculo y posterior diagnostico de las estructuras características del hongo. Este muestreo se realizo dos veces, al inicio del periodo de estudio, y 2 semanas después.

3.3. Cuantificación del número de conidias presentes en las fuentes de inoculo

En cada categoría de fuente de inoculo se determino el número de conidias presentes, con el fin de priorizar las estrategias de limpieza y enfocar un mayor esfuerzo en aquellas que proporcionaron el mayor numero de conidias; mediante la técnica modificada de Moyano y Melgarejo (2002), que consistió en el recuento de conidias en placa, crecidas en el medio SMB (anexo 1) en donde submuestras de 10g de tejidos procedentes de las fuentes de inoculo se adicionaron a un erlenmeyer con 100ml de agua destilada y Tween 20 y luego agitadas en un vortex por 5 minutos, con el fin de separar las conidias de las muestras, posteriormente alícuotas de las diluciones seriadas del sobrenadante (0,1 ml) se adicionaron a las placas con medio selectivo para B. cinerea (SMB)

Las placas se llevaron a incubación a una temperatura entre 20-21°C por 5 días, y las colonias de B. cinerea fueron contadas como unidades formadoras de colonias (UFC) por gramo de peso fresco. Este muestreo se realizo 3 veces al inicio del estudio, con un intervalo de 1 semana.

3.4. Estrategias para la eliminación de las fuentes de inoculo

Las labores de limpieza que se realizaron para la eliminación de las fuentes de inoculo identificadas dentro del invernadero comprendieron los siguientes pasos:

(40)

2- Eliminación de los residuos vegetales depositados en el suelo de las camas por soplado, usando una maquina llamada “espolvoreadora”, luego se realizo un barrido con posterior aplicación de producto químico especifico para B. cinerea.

3- Desinfestación de suelo mediante aspersión del producto químico.

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La eliminación de tocones en las plantas de rosa se realizo mediante el uso de la tijera de corte de flor, y se humedeció cada 2 cortes en una solución de desinfectante y un colorante (rojo), que permitió asegurar cortes limpios y marcados en las plantas (Figura 12). Los residuos se sacaron de las camas de rosa con ayuda de un plástico, y depositaron en un carro especializado en el transporte de residuos de cosecha, para su correcta eliminación fuera del invernadero.

Figura 12. Eliminación de tocones. Fuente: C. Sandón

El soplado de la hojarasca se realizó mediante el uso de la maquina espolvoreadora. Éste procedimiento de soplado se realizó solo por un costado de la cama, permitiendo barrer la hojarasca del costado tratado; luego se soplo el otro costado y se barrio el material senescente (Figura 13); luego la hojarasca se deposito en el carro de residuos de cosecha, para su transporte hasta el contenedor indicado para los residuos de cosecha fuera del invernadero.

(41)
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Figura 13. Eliminación de residuos vegetales depositados en el suelo mediante soplado (A) y barrido (B). Fuente: C. Sandón

La aplicación del producto seleccionado para la desinfestación del suelo se aplicó con el equipo de protección adecuado; procurando un ángulo que permitió el sacado de la hojarasca remanente, con la nube que se creo a la salida de la boquilla del equipo de aspersión utilizado (Figura 14).

Figura 14. Desinfestación de suelo (A), y nube de aspersión (B). Fuente: C. Sandón

La rutina de limpieza se llevó a cabo cada 21 días durante todo el tiempo de estudio, para un total de 4.

Las aplicaciones de productos químicos utilizados en el estudio para el tratamiento del hongo fueron suministrados por el Departamento de Sanidad Vegetal de la empresa florícola.

3.5. Determinación de las conidias aéreas de B. cinerea

Para determinar el efecto de la limpieza en la presencia del inoculo de B. cinerea, se realizaron dos tratamientos:

A B

[image:41.612.116.525.323.487.2]
(42)

1- Tratamiento 1 (T1): 110 camas de rosa con labores culturales de limpieza (eliminación de tocones, residuos vegetales y desinfestación de suelo) 2- Tratamiento Control (TC): 110 camas de rosa sin labores culturales de

limpieza

Cada tratamiento contó con 110 camas de rosa variedad comercial Classy (32 m2/cama; densidad de siembra de 6,5 plantas/m2) de 364 semanas, injertadas sobre el patrón Natal Brier, con un ciclo productivo de 74 días.

Las 220 camas utilizadas en el estudio se encontraban en un solo invernadero tipo espacial, en donde los tratamientos T1 y TC se dividieron por una cortina plástica, en condiciones similares para ambos tratamientos; en cada tratamiento se instalaron dos sensores (Watchdog), para medir la temperatura y humedad relativas.

En los dos tratamientos se cuantificaron las conidias del hongo en el ambiente por sedimentación en placa con medio SMB, según la técnica modificada de Kerssies (1990), en donde las cajas de petri plásticas con el medio selectivo son utilizadas como atrapa conidias en las salas de poscosecha; para este estudio las placas se colocaron en repisas de madera dentro de las plantas de rosa (Figura 15) a diferentes alturas (o piso foliar) de las plantas (30cm., 80 cm., 150 cm. y 250 cm.) por un periodo de 60 minutos, 3 veces al día; mañana (8:00 am), medio día (11:00 am) y tarde (2:00 pm).

Las placas expuestas se llevaron posteriormente a incubación a una temperatura entre 20-21°C por 5 días y se calcularon las Unidades Formadoras de Colonia (UFC) por hora de sedimentación

(43)
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Figura 15. Repisa de madera para la colocación de las placas con el medio SMB dentro de las plantas de rosa. Fuente: C. Sandón

3.6. Análisis Estadístico

Para evitar efectos de la correlación en el error experimental, cada uno de los muestreos fue analizado separadamente, al igual que el resultado de cada hora de evaluación y cada piso foliar.

Para el análisis estadístico y la comparación del tratamiento de limpieza con el testigo sin limpieza, se aplico la prueba de T, considerando la lectura de conidias por cama como repeticiones para la estimación del error experimental. Previamente se verifico en cada caso la homogeneidad de varianzas entre tratamientos con ayuda de la prueba F.

En la prueba T se parte de la hipótesis nula según la cual, no existe diferencias en la concentración de conidias del hongo entre los dostratamientos, en cuyo caso no hay efecto de la limpieza, y las diferencias de promedios que se observan a nivel experimental son efecto del muestreo. Esta hipótesis se rechazó solo cuando el valor calculado de la prueba T fue lo suficientemente grande para que la probabilidad de encontrar valores mayores según la distribución teórica t-student fuera menor o igual a 0,05 (significancia de la prueba o probabilidad de rechazar en forma incorrecta la hipótesis nula).

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Se hicieron pruebas de homogeneidad de Ji-Cuadrado con el fin de evaluar la hipótesis nula según la cual, las proporciones de casos con diferencias significativas por efecto del tratamiento de limpieza comparado con el tratamiento control, eran las mismas para cada hora o cada piso foliar de la planta. Esta hipótesis se rechazó solo si el valor calculado de Ji-Cuadrado fue lo suficiente grande para que la probabilidad de encontrar valores mayores según la distribución teórica X2 fuera menor o igual a 0,05 (significancia de la prueba).

3.7. Medición de la temperatura y humedad relativa dentro del invernadero tipo espacial

La medición se realizó cada 30 minutos, con el fin de demostrar que las condiciones ambientales eran las mismas para los dos tratamientos a evaluar y correlacionar el nivel de inoculo con las condiciones ambientales dentro del invernadero.

3.8. Incidencia y severidad de la enfermedad

La cuantificación de la incidencia y severidad de la enfermedad se realizó mediante la técnica de cámara húmeda, en donde cada una de las flores de los dos tratamiento fueron colocada en tinas previamente desinfestadas, a las cuales se les adicionó agua destilada, se les cubrió con un plástico negro y se incubó bajo condiciones favorables para el desarrollo del hongo. Esta prueba se realizó semanalmente durante el periodo de estudio, con un tamaño de muestra de 20 tallos procedentes de cada tratamiento.

· La incidencia de la enfermedad se obtuvo mediante el conteo del número de flores afectadas, sobre el total de la muestra:

% incidencia =

· La severidad se midió sobre la misma muestra tomada para la incidencia, y se determino según el grado de afección que presentaron las flores; de acuerdo con la escala de calificación cualitativa empleada por la empresa florícola (Tabla 2).

GRADOS Descripción

0 La flor no presenta afección en ninguno de los pétalos

1 La flor presenta una afección leve no mayor de 2mm en los dos primeros pétalos

2 La flor presenta una lesión mayor a 2mm y menor a 1cm en los dos primeros pétalos

3 La flor presenta una lesión mayor de 1cm, en los 4 primeros pétalos, pero sin esporular

[image:44.612.103.535.426.698.2]

4 La flor presenta lesiones esporuladas en cualquier pétalo

Tabla 2. Grados de severidad de la enfermedad por el hongo Botrytis cinerea, en rosas. Fuente: Laboratorio Américaflor

# Flores de rosa afectadas

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Para la prueba de incidencia y severidad las flores de variedad Classy, fueron cosechadas en el bloque de estudio en su punto de corte, homogéneo para todas las muestras; y en el laboratorio se introdujeron en cámara húmeda dejando tres hojas pegadas al tallo (Figura 16).

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Figura 16. Montaje de la variable de incidencia por la técnica de cámara húmeda (A) y flores con síntomas y signos de la enfermedad (B). Fuente: C. Sandón.

3.9. Viaje simulado y vida en florero

Con el fin de conocer el efecto del transporte y la duración de las rosas en florero, de cada uno de los dos tratamientos se tomaron 40 tallos al azar de rosa variedad Classy, que fueron cosechados en punto de corte; luego se les realizo una inmersión en un fungicida especifico para el patógeno y se llevaron a cuarto frío durante 11 días; posteriormente se dejaron dos horas a temperatura ambiente. El manejo que se dió permitió simular las condiciones que se presentan durante el transporte de la flor con destino al comercio internacional y que consisten en choques térmicos y de humedad, s egún la metodología utilizada por la empresa florícola.

Adicionalmente y con el fin de conocer el efecto de los dos tratamientos sobre la expresión de síntomas del moho gris, las flores se dejaron por un tiempo de 15 días en florero, logrando observar el porcentaje de flores infectadas; esta variable se midió al final del periodo de estudio.

3.10. Evaluación del costo del tratamiento de labores culturales de limpieza

Para la evaluación del costo del tratamiento, se tuvo en cuenta solo la mano de obra empleada para cada labor de limpieza según la frecuencia realizada.

(46)

IV. RESULTADOS Y DISCUSION

4.1. Identificación de las fuentes de inoculo

La identificación se realizó en los sitios de producción; observando los tejidos vegetales dentro de las camas que presentaban esporulación del hongo, con posterior confirmación en el laboratorio mediante diagnostico directo.

En el cultivo de rosas para la variedad evaluada se observo esporulación en los siguientes tejidos: pétalos de flores abiertas dentro de las plantas; porciones de tallos senescentes aun adheridos a la planta, llamados comúnmente tocones; hojas muertas o senescentes depositadas en el suelo; pétalos de flores senescentes depositadas en el suelo y en tejido senescentes de malezas (Figura 17).

Las fuentes de inoculo identificadas en el cultivo de rosa, se agruparon en los siguientes categorías:

1- Residuos vegetales: Hojarasca, maleza senescente, pétalos de flores y cualquier otro material de origen vegetal depositado en el suelo.

2- Tocones: Porciones de tallos muertos y tallos en proceso de senescencia, aun adheridos a la planta.

3- Suelo: Suelo alrededor de la planta, sin presencia de ningún material vegetal.

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Figura 17. A: Flor con esporulación del hongo, B: Tocón con esporulación del hongo, C: Hoja senescente

depositada en el suelo con esporulación del hongo, D: Maleza o arvense senescente con esporulación del hongo, E:

Pétalo senescente depositado en el suelo con abundante esporulación del hongo. Fuente: C. Sandón.

4.2. Cuantificación del número de conidias presentes en las fuentes de inoculo

En la primera categoría el numero de conidias promedio fue de 48,33x104 UFC/g peso fresco de hojarasca, en el segundo grupo fue de 10,84x104 UFC/g de peso fresco de tocones y en el ultimo grupo fue de 20x102 UFC/g de peso fresco de suelo (Grafica 1).

Se encontró que el mayor número de conidias procedía del grupo residuos vegetales, seguido por el grupo tocones y por ultimo el suelo. Esto debido a que en los residuos vegetales se hallaba la mayor parte de tejidos que hospedan las conidias del hongo tales como pétalos, flores, hojas y maleza senescentes. Indicando que el hongo esta ampliamente presente en material vegetal senescente e incluso en el suelo, como lo descrito por Pezet, et al (2003) y Michailides y Elmer (2000).

A B C

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Grafica 1. Promedio de UFC/g de peso fresco, presentes en los grupos de fuentes de inoculo.

4.3 Estrategias para la eliminación de las fuentes de inoculo

Luego de que se conocieron las fuentes de inóculo que favorecen el desarrollo de la enfermedad se crearon estrategias que condujeran a reducir al máximo las perdidas de flores; permitiendo enfocar los mayores esfuerzos hacia la eliminación de la hojarasca y tocones, los cuales representaron la mayor proporción de conidias, sin descuidar el suelo.

Después de las labores de limpieza se observó una gran disminución de los tejidos senescentes como una de las fuente de inoculo, lo que conlleva a una disminución de conidias aéreas presentes en el ambiente del invernadero (Figura 18 y 19).

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Figura 19. Camas de rosa posterior a la labor de limpieza. Fuente: C. Sandón

4.4 Determinación de las conidias aéreas de B. cinerea:

Mediante la técnica descrita por Kerssies (1990) se pudieron medir las conidias aéreas especificas de B. cinerea dentro del ambiente de las plantas de rosa, como Unidades Formadoras de Colonia (UFC) expuestos los medios selectivos por espacio de una hora al ambiente.

Esta medida (UFC/h sedimentación) permitió conocer realmente cuantas conidias se presentaron en el momento de muestreo en las camas de rosa tratadas y en aquellas camas no tratadas; Asimismo, ya que la desviación estándar en las camas muestra no fue mayor de 2 (considerando todos los datos por altura y hora), se permitió utilizar el promedio de los datos obtenidos en este estudio.

Conidias aéreas según el promedio de muestreos:

Al tomar el promedio de todas las conidias aéreas presentes en los dos tratamientos durante los 16 días de muestreo, se encontró que el tratamiento control (TC) contaba con 1 UFC/h de sedimentación y el tratamiento 1 (T1) con 10 UFC/h de sedimentación (Grafica 2), con lo que se justifica el beneficio de la limpieza del cultivo para mantenerlo con una presencia de inoculo bajo.

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labores de limpieza disminuyen el riesgo de la enfermedad producida por el “moho gris”, y así se presenten las condiciones climáticas el hongo no se seguirá diseminando.

Grafica 2. Promedio de conidias aéreas de B. cinerea, en cada tratamiento, durante todo el estudio.

Conidias aéreas según el piso foliar:

En cuanto al piso foliar se encontró que el mayor promedio en el numero de conidias aéreas expresadas como UFC/h sedimentación para los 16 muestreos se presenta en la altura de 30cm (altura 1) en el tratamiento control TC con un promedio de 17,8 UFC/h sedimentación, seguida por la altura de 80cm (altura 2) con un promedio de 10,8 UFC/h sedimentación, la altura de 150cm (altura 3) con 6,4 UFC/h sedimentación y por ultimo por encima del botón floral, a una altura de 250cm (altura 4) con 5,9 UFC/h sedimentación; en contraste con el tratamiento evaluado (T1) en donde los 4 pisos foliares presentaron un numero mínimo de 2,1; 1,6; 1,2; 1,1 conidias aéreas respectivamente en cada altura como aparece registrado en la Grafica 3.

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Por otra parte, la presencia de conidias en el piso foliar 3, que es donde esta presente el botón floral, indica una mayor probabilidad de que la enfermedad causada por B. cinerea aparezca en la flor.

Grafica 3. Promedio de conidias aéreas a diferentes alturas de la planta.

Conidias aéreas según la hora de muestreo:

Al calcular el promedio de UFC/h de sedimentación según el momento de muestreo, se encontró que el mayor número de conidias aéreas para el tratamiento TC se presentaba de 11:00am a 12:00m.

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Estos resultados concuerdan con los hallados por Daughtrey, et al (2001) en donde las concentraciones altas de conidias del hongo en un área de producción de geranios, se asociaba a las actividades de los operarios e incluso el riego por goteo aumentaba el numero de conidias dispersas en el ambiente del invernadero.

Grafica 4. Promedio de conidias aéreas, a diferente hora de muestreo y altura de la planta

Conidias aéreas según los factores climáticos:

Al relacionar los datos del promedio de conidias aéreas (UFC/h de sedimentación) y los factores climáticos; se encontró que el mayor número de conidias estaban presentes al medio día justo cuando la temperatura era más alta y la humedad relativa más baja (Graficas 5 y 6)

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el simple transito de los operarios entre las camas; todo esto conlleva a que las conidias viajen adheridas a las partículas del suelo y aumente el numero de conidias en el ambiente del invernadero. Además es posible que el cambio de humedad dentro de los conidioforos permita la liberación de conidias, a partir de las diferentes fuentes de inoculo identificadas.

De acuerdo con los rangos óptimos de temperatura y humedad relativa para el desarrollo de la infección que presentan diferentes investigadores como Coertze (2001), Thomas (1988) y Broome (1995), los invernaderos de la Sabana de Bogota proporcionan las condiciones adecuadas para el desarrollo del “moho gris”, ya que en horas de la noche la humedad relativa es mayor de 93% durante varias horas y durante el medio día no desciende mas de un 51%, lo que le da la posibilidad a las conidias de germinar y establecer la infección; en cuanto a la temperatura, ésta se encuentra en el rango óptimo que va desde los 17°C a los 22°C. Esto nos indica que si no se toman las medidas necesarias para disminuir el inoculo del hongo, el moho gris tendrá todas las condiciones adecuadas para desarrollarse y permanecer dentro del cultivo de rosa.

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Grafica 6. Promedio de UFC/h de sedimentación vs. Promedio de Temperatura dentro del invernadero.

4.5 Análisis estadístico

Durante el periodo de estudio se realizaron 16 muestreos al azar, lo que llevo a tener 192 observaciones por tratamiento (16 días x 4 pisos foliares x 3 horas).

Sólo en 5 de las 192 observaciones (2,6%) no se encontraron UFC en ninguno de los tratamientos y en solo 10 casos (5,2%) se observo que el tratamiento de limpieza presentaba conidias mientras que el tratamiento control no. Debido a que en algunos casos se suministró la fumigación en el TC mientras que el T1 no era fumigado por lo que las conidias se manifestaron en el tratamiento sin químico.

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TABLA DE CONTENIDO
Figura 1. Lado A: Cortes inapropiados (que dejan lugar a la formación de tocones); cortes cercanos a las yemas,  (que pueden dañar los brotes nuevos); y cortes apropiados
Figura  2. Tipo de tijera indicada para realizar los cortes en los tallos de rosa, ángulo de corte y distancia de la yema seleccionada
Figura 3. Plantas de rosa variedad Classy. Fuente: C. Sandón
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Referencias

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