UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO
FACULTAD DE ENFERMERIA
UNIDAD DE SEGUNDA ESPECIALIDAD
Factores maternos-ambientales y malformaciones
congénitas del sistema digestivo en recién nacidos.
AUTORA: Lic. Enf. Bazán Luján, Flor Angel
ASESORA: Dra. Castillo Vereau, Dolores Esmilda
TRUJILO - PERU 2019
TESIS PARA OPTAR EL TÍTULO DE:
SEGUNDA ESPECIALIDAD
PROFESIONAL EN ENFERMERIA
MENCIÓN:
DEDICATORIA
A Dios Todopoderoso por guiar mi camino,
mi Vida. Por sus bendiciones inmensas y
permitir que logre los anhelos soñados.
A mis hijos: Fabrizio y Estephany que son el motor de mi vida, los que me inspiran a seguir adelante.
A mis Padres: Alfredo y Carmen quienes con tanto sacrificio me apoyaron a conseguir mis sueños.
AGRADECIMIENTO
A Dios Todopoderoso que ha permitido que haga posible mí sueño: realizarme como Profesional y bendice mi Vida en todo momento.
A mi Hna. Elisa y su Familia que siempre me apoyan cuando más lo necesito de forma incondicional y están pendientes de mí.
INDICE
RESUMEN ... v
ABSTRACT ... vi
I. INTRODUCCION ... 1
II. MATERIAL Y METODOS ... 20
III. RESULTADOS ... 30
IV. ANALISIS Y DISCUSION... 34
V. CONCLUSIONES ... 39
VI. RECOMENDACIONES ... 40
VII. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS ... 41
RESUMEN
El presente estudio de investigación de tipo descriptivo, explicativo, de corte
transversal, se desarrolló con la finalidad de identificar los factores materno–
ambientales y las malformaciones congénitas del sistema digestivo de los recién
nacidos en el Hospital Víctor Lazarte Echegaray en el año 2018. El universo
muestral estuvo constituido por 20 recién nacidos con diagnóstico de malformación
congénita del sistema digestivo. Para la recolección de datos se utilizó la historia
clínica, se tomaron datos del recién nacido y de la madre, a través de entrevista. La
información obtenida fue tabulada y organizada en tablas de simple y doble entrada,
luego se procesaron mediante el sistema SPSS, versión 23. Los resultados
muestran que: 80% de las madres de los recién nacidos con malformaciones del
sistema digestivo, tuvieron menos o igual de 35 años de edad y 65% con
educación superior , 55% consumió ácido fólico durante su embarazo. Además, el
65% recibió vacunación completa, 70% manifestaron haber consumido alcohol,
75% consumió fármacos y el 20% estuvieron expuestas a herbicidas y pesticidas.
ABSTRACT
This descriptive, explanatory, cross-sectional research study was developed with
the aim of identifying maternal-environmental factors and congenital malformations
of the digestive system of newborns in the Hospital Victor Lazarte Echegaray in
2018. The sample universe consisted of 20 newborns diagnosed with congenital
malformation of the digestive system. For the data collection the medical history was
used, data was taken of the newborn and the mother, through interview. The
information obtained was tabulated and organized into single and double input
tables, then processed using the SPSS system, version 23. The results were: 80%
of the mothers of newborns with malformations of the digestive system, were
between 35 years of age, 65% with higher education and 55% consumed the folic
acid indicated during their pregnancy. In addition 65% received full vaccination, 70%
reported having consumed alcohol, 75% consumed drugs and only 20% were
exposed to herbicides and pesticides.
I. INTRODUCCION
Las Unidades de Cuidados Intensivos neonatales de todos los Hospitales,
cuentan con un número de pacientes que cada día van en aumento, con problemas
de salud cada día más complejos que hacen que la estancia hospitalaria sea más
larga y las tasas de morbimortalidad se hayan incrementado, nos estamos
refiriendo a los recién nacidos con malformaciones congénitas específicamente a
las malformaciones del sistema digestivo, las cuales se han convertido en un
problema de salud pública en nuestro país llegando ocupar un tercer lugar en las
causas de morbimortalidad infantil. (Ministerio de Salud, 2017).
Actualmente Kennedy (2017), considera que, en la mayoría de las
poblaciones infantiles, las malformaciones congénitas presentan una frecuencia
aproximada al 3% en los recién nacidos vivos y de 10 a 15% en recién nacidos
muertos. Estas cifras se incrementan si se toma en cuenta los abortos espontáneos
y los defectos congénitos que no se detectan en los primeros días de vida
extrauterina. Es importante señalar que las malformaciones congénitas juegan un
papel muy importante en la morbimortalidad y mortalidad infantil por su
considerable frecuencia y repercusiones psicosociales, estéticas, funcionales y
económicas.
Según la revista cubana de genética comunitaria (2010), a inicios de la
década de los 80 del pasado siglo XX, el sistema nacional de salud de Cuba por
indicación de la dirección del país, diseñó e implementó un programa nacional de
diagnóstico, manejo y prevención de enfermedades genéticas y defectos
en los tres niveles del sistema de salud. En 1986 se creó el denominado Registro
Cubano de Malformaciones Congénitas (RECUMAC) que permite conocer cuántas
y qué tipo de malformaciones congénitas han sido detectadas desde el inicio de
este programa, y cómo se ha comportado la incidencia al nacimiento de las mismas.
La reducción de las causas evitables conlleva a la necesidad de realizar
estudios epidemiológicos que permitan trazar estrategias preventivas. Las
malformaciones congénitas contribuyen de forma importante a la mortalidad
durante la vida intrauterina, en el periodo perinatal y en etapas tempranas de la
vida, constituyendo la primera causa de muerte infantil en los países desarrollados.
En Cuba estas son la segunda causa de muerte en el primer año de vida. El
Registro Cubano de Malformaciones Congénitas (RECUMAC) y el Registro Cubano
Prenatal de Malformaciones Congénitas (RECUPREMAC) permiten aportar a la
región la experiencia cubana (Martínez, 2018).
Según Vigo (2015), a nivel mundial 2 a 3% de los nacidos vivos tienen un
defecto congénito y de 65 al 70 % de los casos son de causa desconocida. Se
identifican entre 4 y 6% de malformaciones congénitas en los niños a los cinco años
de edad. Dentro de las malformaciones congénitas ocupan el primer lugar las
cardiovasculares y luego le siguen las que tienen su origen en el aparato digestivo.
Aproximadamente el 0,9% de todos los neonatos presentan una anomalía en el
conducto digestivo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) calcula que en el
año 2004 unos 260 000 fallecimientos en el mundo fueron causados por anomalías
congénitas, es alrededor de un 7 % de todas las muertes de recién nacidos.
Según World Healt Organization(2012), de acuerdo a las estadísticas de la
cada 33 lactantes y causan 3.2 millones de casos de discapacidad al año. Se
calcula que cada año 270,000 recién nacido fallecen durante los primeros 28 días
de vida debido a anomalías congénitas con una tasa de mortalidad específica para
malformaciones congénitas de 3.5 por 1,000 nacimientos. Las más severas ocurren
durante las primeras 8 semanas de gestación, en el período de organogénesis. Los
trastornos congénitos graves más frecuentes son las malformaciones cardíacas,
los defectos del tubo neural y síndrome de Down.
Una investigación detallada sobre niños con malformaciones congénitas del
sistema gastrointestinal fue realizada en los Estados Unidos, demostró que las
mismas se acompañan frecuentemente de otras malformaciones y usualmente
requieren de intervención quirúrgica y cuidados intensivos. La prevalencia de las
malformaciones congénitas del tracto gastrointestinal es de 1,3 por cada mil
nacidos vivos (Arman-Örün, 2011).
Cruz (2011), refiere que en el año 2008, Cuba alcanzó el porcentaje más
bajo de mortalidad infantil en comparación con los países en desarrollo, según la
UNICEF, queda en una posición de país desarrollado y nueve de sus provincias
tienen una tasa más baja que la media nacional y en el 2007 logró obtener los
índices de mortalidad infantil más bajos de toda su historia, alcanzando a Estados
Unidos y sólo superado por Canadá en toda América. A lo anterior contribuyó una
disminución significativa de la mortalidad neonatal precoz por lo que se hace
necesario señalar que los servicios de neonatología jugaron un papel importante.
Entre las causas más frecuentes de ingreso en estos servicios se encontraron las
afectaban al tubo digestivo, que son a su vez las que presentaron un índice de
supervivencia más bajo.
Según Bonino (2016), Uruguay ocupa el tercer lugar en América Latina y el
Caribe en mortalidad infantil por malformaciones congénitas. Desde el 1 de enero
del 2003 al 31 de junio del 2005, se realizó un estudio retrospectivo de historias
clínicas de recién nacidos en ese país que mostró una incidencia de
malformaciones de 12/1000 nacidos vivos, encontrándose como defectos más
frecuentes los vinculados al aparato genitourinario, cardiopatías congénitas,
esqueléticas y menos frecuente las malformaciones del sistema digestivo y sistema
nervioso central.
Paz (2018), refiere que en Costa Rica las anomalías congénitas constituyen
la segunda causa de mortalidad Infantil, superadas únicamente por las afecciones
perinatales. En Chile, las malformaciones congénitas y las enfermedades de causa
genética forman junto a la prematurez, la principal causa de mortalidad infantil en
el primer año de vida. En un estudio realizado en la maternidad de un hospital
clínico universitario de este país de 1991 al 2001, de un total de 28 617 nacimientos,
2088 presentaron alguna malformación congénita, encontrándose entre las más
frecuentes las del sistema digestivo (Nazer, H2013).
Al respecto Domínguez (2018), en Consolación del Sur (Cuba) de enero del
2003 a febrero del 2004, realizó un estudio sobre mortalidad infantil constatándose
las malformaciones congénitas como responsables del 20%de las muertes en este
Cruz (2011), en una investigación realizada en el municipio Boyeros (Cuba)
en el quinquenio 2000 al 2004 sobre mortalidad infantil se encontró que el
componente neonatal precoz ocupó el 47% del total de defunciones y las
principales causas fueron las malformaciones congénitas con un 45,5%.
En un trabajo realizado en el 2008 en el servicio de neonatología en el
Hospital Pediátrico Universitario de Holguín (Cuba), de 32 neonatos con afecciones
quirúrgicas, se encontró que las malformaciones congénitas fueron una de las
primeras causas de ingreso en este servicio, ocupando un lugar prominente
aquellas que afectaban el tubo digestivo y que a su vez presentaron una mayor
mortalidad (Cruz, 2011).
La Organización Mundial de la Salud (2016), calcula que cada año, 276.000
recién nacidos fallecen durante las primeras cuatro semanas de vida en el mundo
debido a anomalías congénitas que además pueden ocasionar discapacidades
crónicas con gran impacto en los afectados, sus familias, los sistemas de salud y la
sociedad.
Treviño (2009), refiere que la incidencia de anomalías congénitas digestivas
difiere por países, un estimado mundial va de 0.5 a 3 casos por cada 10,000
nacimientos. Su incidencia se ha incrementado en varias partes del mundo, sin
predilección por el sexo del recién nacido. En diferentes estudios epidemiológicos
se encuentra una relación importante con la edad materna de concepción, con
predominio en menores de 20 años. Otros factores vinculados son: madres
fumadoras, uso de drogas, empleo de medicamentos vaso activos como efedrina y
En los diferentes Nosocomios de nuestra localidad se atienden a mujeres
con riesgo elevado de que sus recién nacidos puedan presentar malformaciones
congénitas, como factores de riesgo tenemos: edad materna avanzada,
antecedentes obstétricos de malformaciones congénitas, portadores de síndromes
genéticos, infertilidad por pérdida gestacional recurrente, enfermedades crónicas
no transmisibles, entre otros.
De forma general las malformaciones congénitas obedecen a 2 grandes
causas: factores genéticos y factores ambientales. Aunque el 40% de las
malformaciones es de causa desconocida, en la mayoría de los casos se acepta la
interacción entre factores hereditarios y ambientales (herencia multifactorial).
Las malformaciones congénitas representan un problema de gran
importancia a nivel mundial por su alta tasa de morbimortalidad perinatal e infantil.
Nuestro país no es la excepción, ya que debido a la problemática
político-económica y sub-registros en salud, se desconoce la prevalencia de dichos
defectos congénitos.
En general, parte de la sociedad no es del todo consciente de que muchas
enfermedades congénitas (alguna incluso puede causar la muerte del feto) pueden
ser producidas por estilos de vida poco saludables. Nos parece necesario
concientizar a la población de este hecho puesto que en muchas ocasiones esto es
consecuencia de la dificultad que tienen muchas personas para acceder a los
recursos que podrían paliar estas enfermedades.
El autocuidado es una actividad aprendida por los individuos, orientada hacia
sobre sí mismas, hacia los demás o hacia el entorno, para regular los factores que
afectan a su propio desarrollo y funcionamiento en beneficio de su vida, salud o
bienestar (Orem, 2011).
Se considera que el autocuidado es una conducta aprendida, conforme la
persona crece, aprenden lo que hacen y lo que ven hacer en las áreas de la vida
humana. El proceso de aprendizaje de las capacidades incluye el desarrollo gradual
de las prácticas de autocuidado y las habilidades de las personas, por tanto, podría
afectar la adquisición de capacidades de autocuidado (Orem, 2011).
Según Dorothea Orem, mencionada en otros autores, para poder lograr que
las personas sean capaces de realizar conductas para su propio beneficio, deben
ser responsables de sus acciones, reconocer la capacidad que tienen para lograrlo.
Se tienen como propósito que el autocuidado se realice de manera eficaz y efectiva
por la propia persona en favor de sí misma, permitiendo con ello el desarrollo y
funcionamiento humano, además tiene como componentes el agente de
autocuidado, agente de autocuidado dependiente, demanda de autocuidado
terapéutico, agencia de autocuidado terapéutico y factores de condicionamiento
básico (Rojas, 2014).
Como medio para alcanzar los objetivos mundiales de salud materna,
neonatal e infantil, el autocuidado tiene un enorme potencial. Cuando se promueve
a lo largo del ciclo de vida, el autocuidado empodera tanto a nivel de comunidad
como individual a las mujeres y sus familias, con los conocimientos, las habilidades
y la confianza para que en forma proactiva logren embarazos saludables,
prevengan malformaciones, protejan la salud de los niños, defiendan sus derechos
interés en el autocuidado, el cual debe contemplar el control prenatal para verificar
el estado de salud de la madre y el niño (WRA, 2017; Alanís, 2015).
La inquietud de desarrollar el presente trabajo de investigación surge de mi
experiencia laboral en el servicio de neonatología del Hospital Víctor Lazarte
Echegaray, donde actualmente laboro y presto atención especializada al neonato
enfermo durante la recepción, traslado y hospitalización en las unidades de
cuidados intermedios e intensivos; mediante el cual pude observar que cada año
aumenta el número de recién nacidos con malformación congénita del sistema
digestivo, hecho que motivó la realización de la presente investigación con la
finalidad de ampliar el cuerpo de conocimientos sobre los diversos factores
maternos - ambientales en las madres del recién nacido, permitiendo mejorar las
actividades en promoción de la salud y prevención de las malformaciones, para
lograr el nacimiento de niños sanos. El presente estudio demuestra la importancia
de enfermería en neonatología, el cual, nos aportara elementos sostenidos y
permanentes para realizar intervenciones que eviten el impacto emocional en los
padres y alteración de la dinámica familiar de esta forma promover dicho
autocuidado en las mujeres en edad fértil y asegurar un producto sano.
Ante la realidad descrita, surge la interrogante:
Problema:
¿Cuáles son los factores materno-ambientales presentes en los recién nacidos con
malformación congénita del sistema digestivo? en el Hospital Víctor Lazarte
Objetivos:
Identificar los factores maternos, edad y grado de instrucción en las madres de
los recién nacidos con malformación congénita del sistema digestivo del
Hospital Víctor Lazarte Echegaray, Trujillo 2018.
Identificar los factores ambientales: ingesta de ácido fólico, vacunación
completa, control prenatal, consumo de alcohol, consumo de tabaco, consumo
de fármacos, exposición a herbicidas en las madres de los recién nacidos con
malformación congénita del sistema digestivo, en el Hospital Víctor Lazarte
Echegaray- Trujillo 2018.
Identificar las malformaciones del sistema digestivo más comunes en los recién
MARCO CONCEPTUAL
Los conceptos principales que guiaron el marco conceptual de la presente
investigación son: los factores maternos-ambientales y malformaciones congénitas
del sistema digestivo.
Sola (2011), menciona que las malformaciones congénitas son alteraciones
en la estructura de un órgano o parte del cuerpo; debidas a trastornos en
su desarrollo durante la gestación, causados por factores genéticos o ambientales,
provocando además alteración del funcionamiento del órgano afectado. Su
importancia radica en tratarse de un problema frecuente (15 de cada 1.000 recién
nacidos) y grave; ya que puede comprometer a órganos vitales, causando la
muerte y en aquellos que logran sobrevivir y/o requerir tratamientos largos y
costosos.
Gray’s (2015), refiere que las malformaciones congénitas son anomalías
estructurales presentes al momento del nacimiento que pueden afectar cualquier
parte del organismo y acompañarse de otras alteraciones anatómicas y/o
funcionales. La mayor parte de los defectos congénitos tienen un patrón de
herencia multifactorial, es decir, como consecuencias de la interacción de una
determinada predisposición genética con factores ambientales.
El desarrollo fetal puede ser alterado por diferentes factores externos
(radiaciones, calor, sustancias tóxicas, virus) o internos (alteraciones
cromosómicas) o por la acción de ambos de manera simultánea. Existen un gran
número de malformaciones congénitas que afectan la estructura y función de las
las del tubo digestivo, que han presentado un aumento considerable en los últimos
años, que además de mostrar una alta mortalidad y un aumento creciente,
requieren de tratamiento quirúrgico y cuidados intensivos desde las primeras horas
de vida (Valdez, 2014).
Vigo (2015), refiere que las malformaciones del sistema digestivo presentan
un incremento considerable en los últimos años, en general no son hereditarias y
no existe mayor riesgo de repetición en los consanguíneos; sin embargo, se
conocen familias en que han ocurrido con un patrón de herencia autosómica
recesiva y se han identificado ciertos genes vinculados con la aparición de algunos
tipos. Nada se conoce acerca de factores exógenos que puedan causarlas, y a
pesar de que se han sugerido algunos ninguno ha sido probado.
En la actualidad, malformación se define como defecto morfológico de un
órgano, parte de un órgano o de una extensión mayor del cuerpo que resulta de un
proceso intrínsecamente anormal del desarrollo desde su inicio. Las
Malformaciones, sean mayores o menores, siempre son anormales y tienen el
mismo significado: Las malformaciones representan diferencias cualitativas
debidas a un error de la morfogénesis durante la organogénesis. Si este es precoz,
la malformación será mayor y si es tardío se producirá una malformación menor. La
mayoría de las malformaciones son por diferenciación anormal (De Hean, 2015).
Las malformaciones se estudian clínica y anátomo-patológicamente. Aunque
a veces son imposibles de diferenciar desde el punto fenotípico, el diagnóstico
basado en la clínica, especialmente en la historia prenatal y anomalías presentes,
debe tratar de reconocer la existencia de disrupciones, las que parecen ser una
morfológico de un órgano, parte de un órgano o de una extensión mayor del cuerpo
que resulta de una causa extrínseca o de una interferencia en el proceso de
desarrollo originalmente normal. Esto es lo que antiguamente se denominaba
malformación secundaria. Por definición, una disrupción no puede ser hereditaria;
sin embargo, factores hereditarios pueden predisponer o influir en su desarrollo
(World Healt Organization, 2012)
La etiología de las malformaciones congénitas es poco conocida ya que
pueden tener un origen genético, infeccioso o ambiental. Sin embargo, en la
mayoría de los casos resulta difícil identificar su causa. Se estima que entre el 40 y
60% se atribuyen a causas desconocidas y el 7 al 15% corresponden a anomalías
cromosómicas y mutaciones genéticas; la combinación de factores genéticos y
ambientales (herencia multifactorial) son responsables de hasta un 20 a 25 % de
ellas (Nelson, 2016).
La población de mujeres aseguradas, en su mayoría desconocen que
durante el embarazo puede tener alteración y que el control prenatal, el consumo
de alcohol y tabaco, la ingesta de ácido fólico, etc. son aspectos importantes a tener
en cuenta para un embarazo seguro y por tanto un producto de gestación sano.
Alvarado (2018), refiere que cuando una mujer embarazada se expone a
algún agente teratógeno, a un proceso infeccioso o padece una enfermedad crónica
no transmisible, la frecuencia de malformaciones congénitas aumenta hasta 14.9%
por 1,000 y la mortalidad hasta 15.1%, comparada con el 12.2% de la mortalidad
Además Born Too Soon (2012), afirma que el ultrasonido obstétrico realizado
en cualquier etapa del embarazo puede identificar malformaciones congénitas en
el feto en cualquier etapa del embarazo; en manos expertas, pueden identificarse
de forma oportuna desde las 11 semanas, malformaciones congénitas
incompatibles con la vida como la anencefalia, evitando así continuar con el
embarazo innecesariamente.
Además, considera que la mayoría de las causas de malformaciones
congénitas es desconocida, se ha identificado algunas causas o factores de riesgo,
los que se mencionan a continuación: Factores Socioeconómicos, aunque puede
tratarse de un determinante indirecto, las anomalías congénitas son más frecuentes
en las familias y países con escasos recursos. Se calcula que aproximadamente
94% de los defectos de nacimiento graves se producen en países de ingresos bajos
y medios, donde las madres son más vulnerables a la malnutrición, tanto por
macronutrientes como por micronutrientes, y pueden tener mayor exposición a
agentes o factores que inducen o aumentan la incidencia de un desarrollo prenatal
anormal, en especial el alcohol y las infecciones.
La edad materna avanzada también incrementa el riesgo de algunas
alteraciones cromosómicas, como el síndrome de Down. Factores Genéticos, la
consanguineidad aumenta la prevalencia de anomalías congénitas raras y duplica
el riesgo de muerte neonatal e infantil, discapacidad intelectual y anomalías
congénitas graves en los matrimonios entre primos hermanos. Infecciones, las
infecciones maternas, como la sífilis o la rubéola, son una causa importante de
defectos de nacimiento en los países de ingresos bajos y medios. Estado
enfermedades como la diabetes mellitus están relacionadas con algunas anomalías
congénitas (Born Too Soon, 2012).
Por otro lado Pei – Ni Jone (2010), indica que la carencia de folato aumenta
el riesgo de tener niños con defectos del cierre del tubo neural. La presencia de
Enfermedades Crónicas No Transmisibles, presentes antes del embarazo como la
diabetes mellitus se asocia con riesgo elevado de hijos afectados con cardiopatías
congénitas. Factores Ambientales, la exposición materna a herbicidas, fármacos y
drogas, alcohol, tabaco, productos químicos, altas dosis de vitamina A al inicio del
embarazo y altas dosis de radiación aumentan el riesgo de que los niños nazcan
con anomalías congénitas. El hecho de trabajar en basureros, fundiciones o minas
o de vivir cerca de esos lugares también puede ser un factor de riesgo.
Según datos de la OMS (2010), es posible prevenir o tratar muchas
anomalías congénitas; para ello son fundamentales una ingesta suficiente de ácido
fólico y yodo, la vacunación (oportuna de las mujeres durante la infancia y los años
fecundos se pueden prevenir aproximadamente 110 000 casos de síndrome de
rubéola congénita) y cuidados prenatales adecuados.
En el 2010, la Asamblea Mundial de la Salud adoptó una resolución en la
que se pidió a todos los estados miembros fomentaran la prevención primaria y la
salud de los niños con anomalías congénitas mediante el desarrollo y
fortalecimiento de los sistemas de registro y vigilancia; el desarrollo de
conocimientos especializados y la creación de capacidades; el fortalecimiento de
los sistemas de registro y vigilancia; el desarrollo de conocimientos especializados
y la creación de capacidades; el fortalecimiento de la investigación y los estudios
Al respecto Clayton-Smith (2012), manifiesta que las malformaciones
congénitas requieren asesoramiento genético con la finalidad de realizar acciones
encaminadas a afinar el diagnóstico y en ocasiones ofrecer algún tratamiento
médico o quirúrgico, por ejemplo: labio leporino y paladar hendido, gastroquisis,
onfalocele, atresia esofágica, atresia duodenal, etc., también orienta a los padres
para entender las características del trastorno y el riesgo de recurrencia en
embarazos posteriores.
Las medidas de prevenciones adoptadas en los periodos pre conceptivas y
peri conceptiva y los servicios de atención prenatal reducen la frecuencia de
algunas anomalías congénitas. La prevención implica: mejora de la dieta de las
mujeres en edad fértil, garantizar una ingesta dietética suficiente de vitaminas y
minerales (ácido fólico y yodo) y la restricción del consumo de sustancias nocivas,
en particular el abuso de alcohol. Además, el control de la diabetes antes de la
concepción y durante la gestación mediante el asesoramiento, control de peso,
dieta saludable y administración de insulina cuando sea necesaria; evitar la
exposición a sustancias peligrosas como los metales pesados, los plaguicidas o
algunos medicamentos durante el embarazo (Clayton-Smith, 2012).
Warner (2015), refiere que en el 2001 las malformaciones congénitas en
general ocuparon la segunda causa de muerte en menores de un año a nivel
nacional y en el 2003 fueron la decimocuarta causa de muerte y la oncena de años
de vida perdidos para todas las edades. En un estudio realizado en el municipio La
Lisa (Habana) en el periodo de 1999 al 2005 se demostró un aumento de la
prevalencia al nacimiento de las malformaciones congénitas con una disminución
los nacidos malformados, con un incremento paulatino de nacidos con
malformaciones digestivas y renales.
Según Domínguez (2018), se sabe que estas enfermedades son de origen
multifactorial, y que se desarrollan durante los primeros meses de gestación. En su
origen intervienen factores relacionados con la salud de los padres, especialmente
de la madre; son importantes la edad de la mujer, las infecciones durante el
embarazo, el estado de nutrición, la consanguinidad de los padres, los factores
genéticos y factores ambientales, el uso de tóxicos durante el embarazo: drogas,
tabaco y alcohol.
Al respecto Burroughs (2012), describe que pese a que las anomalías
congénitas suelen tratarse en el ámbito pediátrico, en general se detectan poco
después del nacimiento, se pueden presentar problemas gastrointestinales,
neurológicos, ortopédicos, genitourinarios así como defectos cardiacos y lesiones
del nacimiento. Probablemente la familia del lactante afectado sepa del trastorno
por las pruebas prenatales, o le sorprenderá el nacimiento de un niño que no es de
todo normal. En cualquiera de estas situaciones, los padres necesitan mucho
apoyo y sensibilidad del personal de salud,
Asimismo, la OMS (2016), refiere que las anomalías congénitas pueden
tener un origen genético, infeccioso o ambiental, aunque en la mayoría de los casos
resulta difícil identificar su causa. Es posible prevenir algunas anomalías
congénitas; por ejemplo, hay medidas de prevención fundamentales como la
vacunación, la ingesta suficiente de ácido fólico y yodo mediante el enriquecimiento
de alimentos básicos o el suministro de complementos, así como los cuidados
En el 2010, la Asamblea Mundial de la Salud refiere que dichas anomalías
congénitas son en muchos países causas importantes de mortalidad infantil,
enfermedad crónica y discapacidad, además adoptó una resolución sobre defectos
de nacimiento en la que se pidió a todos los Estados Miembros que fomentaran la
prevención primaria y la salud de los niños con anomalías congénitas mediante: el
desarrollo y fortalecimiento de los sistemas de registro y vigilancia, el desarrollo de
conocimientos especializados y la creación de capacidades, el fortalecimiento de la
investigación y los estudios sobre la etiología, el diagnóstico y la prevención; así
mismo el fomento de la cooperación internacional.
La OMS (2016), también colabora con el Centro Nacional de Defectos
Congénitos y Discapacidades del Desarrollo de los Centros para el Control y la
Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos de América (CDC) y con otros
asociados para implantar en los países una política mundial de enriquecimiento de
los alimentos con ácido fólico y proporcionar los conocimientos técnicos necesarios
para la vigilancia de los defectos del tubo neural, el seguimiento de las medidas de
enriquecimiento de los alimentos con ácido fólico y la mejora de la capacidad de los
laboratorios para determinar los riesgos de anomalías congénitas prevenibles con
el aporte de folato.
La Organización Internacional de Vigilancia e Investigación de los Defectos
de Nacimiento es una organización internacional de voluntarios sin fines de lucro
en relaciones oficiales con la OMS que reúne los programas de vigilancia e
investigación de todo el mundo sobre las anomalías congénitas, con el fin de
investigar y prevenir estas anomalías y reducir el impacto de sus consecuencias
Mantilla (2015), refiere que las malformaciones congénitas son la principal
causa de muerte en la vida prenatal y el primer año de vida, siendo además la causa
más frecuente de alteraciones funcionales con secuelas que pueden provocar
diversos grados de discapacidad con consecuencias negativas para los familiares
y los sistemas de atención de salud. En la actualidad la mayoría de las
malformaciones congénitas pueden ser diagnosticadas in útero mediante un
estudio ultrasonográfico estructural realizado durante diferentes etapas del
desarrollo fetal.
Los factores ambientales son importantes como factores desencadenantes
de anomalías multifactoriales. Es así como en la década de los años 50, Lenz
relacionó los defectos de los miembros con el sedante talidomida (Lenz, 1992).
Cuándo las madres tomaban este medicamento durante la quinta a la octava
semana de gestación, sus hijos presentaban amelia o meromelia, es decir,
malformaciones de los miembros. Este fármaco había sido probado en conejos y
no producía defectos, pero al utilizarlo en la especie humana generó
malformaciones (Sadler, 2010).
En Chile, debido al adecuado control de las enfermedades infecciosas, los
avances en cuidados obstétricos y la mejoría de las condiciones sociales y
ambientales, la mortalidad infantil ha disminuido vigorosamente llegando a 10 por
mil nacidos vivos. Las malformaciones congénitas y las enfermedades de causa
genética constituyen, junto a la prematurez, la principal causa de mortalidad infantil
en el primer año de vida. Resulta entonces, de vital importancia estudiar la
prevalencia de las malformaciones congénitas y conocer cuáles son las más
que la mayoría de ellas requieren resolución quirúrgica dentro de las primeras horas
o días de vida (Severo, 2017).
En nuestro País, el Ministerio de Salud informa mediante el ASIS (análisis
de situación de salud La Libertad) que dentro de las causas de la mortalidad infantil,
ocupando un segundo lugar las malformaciones congénitas, deformaciones y
anomalías cromosómicas con 41 casos representando un 25% (Ministerio de Salud
del Perú 2016). No se encontraron investigaciones relacionadas a recién nacidos
II. MATERIAL Y METODOS
2.1 Tipo de investigación:
El presente trabajo de Investigación es de tipo descriptivo, explicativo, de Corte
Transversal. Es descriptiva porque describe los factores materno-ambientales, las
malformaciones congénitas del sistema digestivo de los recién nacidos
hospitalizados en la unidad de cuidados intensivos e intermedios neonatales y de
Corte Transversal; porque estudió una población tal y como se presentó en un
determinado espacio y en un momento dado (Hernández, 2018).
Los estudios descriptivos permiten describir situaciones y eventos; es decir
como es y cómo se manifiesta determinado fenómeno. Es decir, buscan especificar
las propiedades o características importantes de personas, grupos, comunidades o
cualquier otro fenómeno que sea sometido a análisis (Hernández, 2010).
2.2 Escenario de Estudio:
La Unidad de Cuidados Intensivos de Neonatología del Hospital Víctor Lazarte
Echegaray de Trujillo, pertenece a Essalud, funciona desde el año 2000 dentro del
servicio de Neonatología del Departamento de Pediatría, la cual permite atender a
los recién nacidos en estado crítico, cuenta con una infraestructura adecuada (4
2.3 Población de estudio:
Los sujetos de estudio fueron los recién nacidos con malformaciones congénitas
del sistema digestivo hospitalizados en el Hospital Víctor Lazarte Echegaray
durante los meses de enero a diciembre 2018.
UNIVERSO MUESTRAL
La muestra estuvo constituida por 20 recién nacidos con diagnóstico de
malformación del sistema digestivo, quienes nacieron durante el año 2018 y
cumplieron en los criterios de inclusión. La técnica de selección ha sido no
probabilístico, no aleatorio por conveniencia (voluntario).
2.4 Criterios de inclusión:
Neonatos con diagnóstico de malformación congénita del sistema digestivo
nacidos en el hospital Víctor Lazarte Echegaray.
Neonatos prematuros y a término.
Neonatos cuyas madres manifestaron participar libremente en la
investigación.
2.5 Criterios de exclusión:
Neonatos con otras malformaciones.
Neonatos con datos incompletos en las historias clínicas.
Neonatos cuyas madres manifestaron no participar en el presente estudio.
2.6 Técnicas de Instrumento:
Se utilizó la entrevista, definida como un proceso de interacción social entre dos
la información por parte del otro, el entrevistado. La información fue obtenida en
base a la entrevista previamente elaborada y validada de acuerdo con la
problemática central y los criterios establecidos (Hernández, 2016).
Para la obtención de datos se utilizó el instrumento de recolección de datos a
través de entrevista aplicada a la madre del recién nacido, el cual se describe a
continuación: Instrumento de recolección de datos a madres de recién nacido
con malformación congénita de sistema digestivo en el Hospital Víctor Lazarte
Echegaray. Consta de 2 partes: una referida a los datos de la madre y la
segunda parte referida a factores ambientales.
Procedimiento:
Antes de la aplicación de los instrumentos, se solicitó autorización a las
autoridades correspondientes, Unidad de capacitación e investigación del
mencionado hospital. Se coordinó con la enfermera jefe del servicio de cuidados
intensivos neonatales, cuidados intermedios, alojamiento conjunto y para la
revisión y toma de datos de las
historias clínicas y libros de ingreso de los recién nacidos con malformación
congénita del sistema digestivo. A continuación se seleccionó a los neonatos
con malformación congénita del sistema digestivo y posteriormente se solicitó
al servicio de UCI el horario el horario de visita de las madres. Los datos se
recolectaron utilizando la técnica de la entrevista a través de una guía semi-
estructurada, elaborada por la investigadora en función de la delimitación y del
de entrevista, garantizando el anonimato y confidencialidad, así como la
identidad de las informantes, a través de la codificación de las entrevistas con
anotaciones en el margen de las transcripciones
2.7 Control de calidad de los instrumentos: Confiabilidad:
La confiabilidad del instrumento “malformación congénita del sistema
digestivo” fue evaluado mediante el método de Alfa de Cronbach, obteniendo
como resultado un coeficiente de 0,880 que pertenece al intervalo (0,81 – 1.0),
por lo que se puede decir que el instrumento tiene una fiabilidad de magnitud
alta, o cual indica que el instrumento es confiable.
Validez
Para la validez se efectuó el proceso mediante la prueba de Pearson, se
hizo el análisis de ítems, observándose que los datos de los ítems deben ser
mayores a 0.21, considerando válido los instrumentos, el cual se muestra en el
ITEMS RESULTADO CONDICION
Consumo de Acido folico 0.54 Aceptable
Vacunación completa 0.47 Aceptable
Control prenatal 0.24 Aceptable
Consumo de alcohol 0.71 Aceptable
Consumo de tabaco 0.67 Aceptable
Consumo de fármacos 0.28 Aceptable
Exposición a herbicidas 0.56 Aceptable
2.8 Procesamiento y Análisis de Datos: Estadística Descriptiva:
La información obtenida se ingresó y procesó en una base de datos elaborada
en el paquete estadístico SPSS versión 23, y organizada en tablas de simple y
doble entrada.
2.9 . Ética de la Investigación
En el presente estudio de investigación se tuvo en cuenta los siguientes
principios éticos:
Anonimato: Es la condición en que ni el mismo investigador puede asociar a un sujeto la información que este mismo haya obtenido.
Confidencialidad: protección que se da a los participantes en un estudio a fin de garantizar que sus identidades no sean reveladas con la información
que proporcionen y jamás se divulguen.
Definición de Variables:
Factores Maternos: Se considera factores de riesgo materno a todas las incidencias y circunstancias que afectan el desarrollo del recién nacido, directa
o indirectamente, es decir son todos los indicadores individuales que determinan
el producto de una gestación.
Entre ellos se consideró:
Edad Materna
Definición nominal: se considera la edad ideal en términos reproductivos la comprendida entre los 20 y 35 años, edades menores o mayores implican
riesgo reproductivo y/o social. La edad es influyente durante la gestación
como un riesgo obstétrico alto para complicaciones materno-perinatales y en
varias instituciones estas pacientes son manejadas en cuidados de nivel
especializado (Kliegman, 2016).
Definición operacional: Se medirá a través de la escala de intervalo
> 35 Años de edad.
< 35 Años de edad.
Grado de Instrucción:
Definición Conceptual: el nivel de instrucción de una persona es el grado más elevado de estudios realizados o en curso, sin tener en cuenta si se han terminado o
están provisional o definitivamente incompletos (Kliegman, 2016)
Primaria
Secundaria
Superior
Factores Ambientales: Los factores ambientales se refieren a los elementos ambientales que constituyen la interrelación la cual condiciona la
dinámica de la vida en la Tierra. Además, es considerado como agentes o
acciones naturales, que tienen el potencial para contaminar componentes
ambientales de manera individual o hábitat en conjunto (Materán, 2019).
Ingesta de ácido fólico:
Definición conceptual: el nivel superior de ingesta de ácido fólico tolerable es de 1000 microgramos (mcg) al día. Este límite se basa en el ácido
fólico que proviene de suplementos y alimentos fortificados. No se refiere al
folato que se encuentra naturalmente en los alimentos (Medline Plus, 2019).
Definición operacional: se medirá a través de esta escala:
Si consume
No consume
Vacunas Completas:
Definición conceptual: Se entiende por vacuna cualquier preparación
producción de anticuerpos. Puede tratarse, por ejemplo, de una suspensión
de microorganismos muertos o atenuados, o de productos o derivados de
microorganismos (OMS, 2010).
Definición operacional: se medirá a través de la escala:
SI se expuso
NO se expuso
Control Prenatal:
Definición Conceptual: actividad sanitaria realizada a la mujer gestante para detectar y gestionar los posibles problemas durante el embarazo. Datos
recientes indican que una mayor frecuencia de contactos prenatales de las
mujeres y las adolescentes con el sistema sanitario se asocia a una
disminución de la probabilidad de muertes prenatales. Se considera mujer
controlada si mínimo durante el periodo gestacional ha tenido 6 controles
(World Health Organization. Estimates, 2014).
Definición Operacional: se medirá a través de la escala de intervalo.
Controlada (si acudió a 6 o más CPN)
No controlada (si acudió a menos de 6 CPN )
Consumo de Alcohol y Tabaco:
Definición Conceptual: El alcohol es una de las drogas más antiguas
más problemas sanitarios causa. Consumido en exceso y de forma
descontrolada puede llegar a causar problemas graves.
Definición operacional: se medirá a través de la escala:
SI CONSUMIO
NO CONSUMIO
Consumo de Fármacos:
Definición Conceptual: es un principio activo, es decir, una sustancia cuya composición conocemos con precisión, que tiene la capacidad de producir
efectos o alteraciones sobre una determinada propiedad fisiológica de quien
la consume (Wikipedia, 2018).
Definición Operacional: se medirá atraves de la escala:
SI CONSUMIO
NO CONSUMIO
Exposición a herbicidas:
Definición conceptual: es el contacto que pueda tener una persona con herbicidas y/o pesticidas.
Definición operacional: se medirá a través de la escala:
SI se expuso
Malformaciones Congénitas de Sistema Digestivo: anomalía del desarrollo morfológico que está presente en un recién nacido y que puede
ser externa, interna; única o múltiple, hereditaria en el momento de la
III. RESULTADOS
Tabla 1
Factor materno: Edad de las madres de recién nacidos con malformación congénita digestiva. Hospital Víctor Lazarte Echegaray, 2018.
Edad de las madres n %
Menor o igual de 35 años 16 80
Más de 35 años 4 20
Total 20 100
Tabla 2
Factor materno: Grado de instrucción de las madres de recién nacidos con malformación congénita del sistema digestivo. Hospital Víctor Lazarte Echegaray, 2018.
Grado de Instrucción n %
Primaria 2 10
Secundaria 5 25
Superior 13 65
Total 20 100
Tabla 3
Factores ambientales en madres de recién nacidos con malformación congénita del sistema digestivo. Hospital Víctor Lazarte Echegaray, 2018.
Factores ambientales n %
Ingesta ácido fólico N° %
No 9 45
Si 11 55
Vacunas completas N° %
No 7 35
Si 13 65
Control pre-natal N° %
No 7 35
Si 13 65
Alcohol N° %
No 6 30
Si 14 70
Tabaco N° %
No 13 65
Si 7 35
Fármacos durante embarazo N° %
No 5 25
Si 15 75
Exposición a herbicidas N° %
No 16 80
Si 4 20
Total 20 100.00
Fuente: obtenidos de la entrevista a la madre.
Tabla 4
Malformación congénita del sistema digestivo de recién nacidos. Hospital Víctor Lazarte Echegaray, 2018.
Malformación del sistema digestivo N° %
Atresia Duodenal 3 15
Atresia Ano-rectal 7 35
Atresia de píloro 1 5
Atresia esofágica 2 10
Gastroquitis 3 15
Obstrucción intelectual 3 15
Onfalocele 1 5
Total 20 100.00
IV. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN
En la Tabla 1, se observa que las madres de los recién nacidos con malformación
congénita del sistema digestivo del Hospital Víctor Lazarte Echegaray según grupos
de edades el 80% se encuentra en menor e igual a 35 años, mientras que el 20%
está en mayores de 35 años. Según el estudio realizado se puede evidenciar que
el mayor porcentaje (80%) de la población de madres que tuvieron recién nacidos
con malformación congénita son aquellas cuya edad está en menores o igual de 35
años. Sin embargo, según Tapia (2018), en un estudio realizado en el Ecuador
encontró que el grupo de mujeres adolescentes (14-18 años) tuvieron mayor
prevalencia a tener recién nacido con malformación y además también se asocia a
este factor otros como: el hecho de ser primigesta, de bajo nivel socioeconómico,
con amenaza de parto pre término, Factores que conllevaron a presentar dicho
problema en dicha población de estudio.
Según Lara y Leiva (2007), la edad materna avanzada condiciona un mayor
riesgo de determinadas anomalías cromosómicas en el feto, particularmente las
trisomías autosómicas y más específicamente la trisomía 21 o síndrome de Down.
El riesgo específico para cada edad se incrementa hasta los 46 años.
Para Hernández (2015), la edad materna es uno de los factores que puede
incrementar la probabilidad de afecciones neonatales. Un estudio observó que la
edad materna de 35 o más años contribuye a las malformaciones congénitas,
incrementando 2,37 veces el riesgo de tener un recién nacido vivo malformado que
aquellas con edad inferior. Las madres adolescentes también tienen más
malformaciones congénitas cardiacas y otras como labio leporino y paladar hendido
e infecciones bacterianas, al compararlas con madres adultas.
En la revista Médica del Hospital José Carrasco Arteaga de Cuenca -
Ecuador se indica que se encuentran en mayor riesgo las mujeres que cruzan entre
los 20 a 34 años, y este estudio reporta que mujeres de entre 34 a 44 años son
quienes tienen mayor riesgo (Córdova, 2014).
Podemos concluir que en el presente estudio no contrasta con los estudios
antes mencionados ya que el grupo de edad que prevaleció fue en menores o igual
de 35 años. El grupo afectado ha cambiado en relación a años anteriores cuando
se decía que las adolescentes y madres añosas eran el factor de riesgo. Aunque
algunos autores han concluido que las mujeres añosas y adolescentes corren
mayor riesgo de tener un niño con malformación congénita, en esta investigación
la mayoría de las madres de los niños pertenecían al grupo de edades de 20-35
años. Estudios como el de Herrera García, coinciden con este hallazgo, al encontrar
en la Isla de la Juventud durante un período de seis años, que el 74 % de las madres
de niños malformados pertenecían al grupo de edades de 20-35 años. Igual
resultado obtuvieron en ciudad de La Habana los autores Acosta y Mullings en el
año 2011 (Figueroa, 20012).
Al analizar la edad materna, coinciden los resultados con los de otros
autores. Se plantea que el riesgo de tener un hijo malformado aumenta con la edad,
sobre todo en relación con el síndrome de Down y otras trisomías como la 18 y la
13. Una de las explicaciones que se han dado para relacionar el aumento de la
aumento de la no disyunción en los ovocitos de mujeres añosas, que permanecen
en estado de dictioteno, desde la etapa fetal hasta esta época
En la Tabla 2 se observa que las madres de los recién nacidos con
malformación congénita del Hospital Víctor Lazarte Echegaray según grado de
instrucción el 65% tiene Superior mientras que el 25% tiene secundaria y solo el
10% tiene Primaria.
Según Lara Méndez, German J (2016), en un estudio realizado en
Chinandega, Se observó que los padres de los pacientes malformados son
profesionales en 58%, no profesionales 38.4%, no consignado 3%. Lo cual se
puede contrastar con dicho estudio ya que ambos revela que según grado de
instrucción el grupo de madres que estuvieron expuestas a tener recién nacidos
con malformación congénita tienen grado de instrucción superior, y no de bajo nivel
educativo como lo menciona Tapia (2018), la cual refiere que dicho factor de riesgo
en la madre es el nivel educativo bajo. Entonces podemos concluir que al igual que
el factor materno: edad, el Grado de Instrucción de las madres que participaron en
dicho estudio de investigación ha cambiado notablemente a la actualidad. Ahora
podemos apreciar que a pesar de tener un Grado de Instrucción Superior también
estas expuestas a tener recién nacidos con malformación congénita.
En la Tabla 3 se observa que los factores ambientales en las madres de los
recién nacidos con malformación congénita del sistema digestivo, en el Hospital
Víctor Lazarte Echegaray el 55% consumieron ácido fólico, respecto a la
vacunación el 65% completaron sus dosis. Así mismo se observa que respecto al
control prenatal el 65.00% tuvo más de 6 controles, y sobre factor consumo de
consumo de tabaco el 35% consumió. Respecto al factor ambiental consumo de
fármacos durante embarazo, el 75% refirió haber consumido, sobre la exposición a
herbicidas, solamente el 20% refirió su exposición a estas sustancias.
En la presente investigación se aprecia que los factores ambientales,
consumo de alcohol y medicamentos sobre pasan el 70%. Resultados diferentes a
los nuestros encontró Nazer, en el año 2015 reportando que los hábitos como la
drogadicción, alcoholismo y tabaquismo no prevalecen en las causas principales
de las malformaciones.
Clayton-Smit (2012) afirma que la mejora de la dieta de las mujeres en edad
fértil, garantiza una ingesta dietética suficiente de vitaminas y minerales, tales como
el ácido fólico y el yodo, y la restricción del consumo de sustancias nocivas, en
particular el abuso de alcohol, así como el control de la diabetes antes de la
concepción y durante la gestación mediante el asesoramiento, el control de peso,
la dieta saludable y la administración de insulina cuando sea necesaria. Evitar la
exposición a sustancias peligrosas, como los metales pesados, los plaguicidas o
algunos medicamentos, durante el embarazo, disminuiría en grande la tasa de
Recién Nacidos con alguna malformación congénita digestiva u otra.
En la Tabla 4, se observa que los recién nacidos en el Hospital Víctor Lazarte
Echegaray según diagnostico el 35% tuvo atresia ano-rectal mientras que el 15%
presentó atresia duodenal, el 15% Gastroquisis, igual que obstrucción intestinal; así
mismo en menor porcentaje (10%) presentó atresia esofágica y el 5% atresia de
píloro y el mismo porcentaje (5%) presenta Onfalocele. También se pudo apreciar
que la Malformación congénita más común en el servicio de neonatología es la
La Revista médica de Chile (2013), reporta que la prevalencia del Onfalocele
al nacimiento fue de 6,28% por 10.000 nacimientos, se presentó en forma aislada
en 27,8% de los casos y asociada a otras malformaciones en 72,2%. Así mismo la
gastrosquisis con una prevalencia al nacimiento de 2,09% por 10.000 nacimientos.
Además, la atresia de esófago su prevalencia al nacimiento fue de 4,19% por
10.000 nacimientos, en 100% de los casos estaba asociada a otra malformación
asi mismo dos tercios de los casos tenían fístula traqueo-esofágica. La
malformación ano-rectal es la segunda malformación congénita más frecuente en
el sistema digestivo: 7,68% por 10.000 nacimientos.
En Cuba, en el año 2011, estas enfermedades representaron la segunda
causa de muerte en los niños menores de un año, la tercera entre los de 1 a 4 años
de edad, con un aumento en su número respecto al 2010 en ambos grupos. Se
estima que la tasa de prevalencia de este grupo de enfermedades es de 1,8 x cada
1 000 nacimientos, lo cual contribuye de forma significativa a la mortalidad infantil
del país Podemos concluir que estos reportes contrastan con los hallazgos
encontrados en el presente estudio de investigación al reportar que la malformación
ano-rectal ocupa el primer lugar de las patologías más frecuentes (Acosta, 2013).
Los reportes antes mencionados por otros autores no contrastan con los
hallazgos encontrados en el presente trabajo de investigación, ya que se encontró
que la atresia ano-rectal fue la más frecuente en el hospital Víctor Lazarte
Echegaray en el 2,018. Sin embargo si hablamos de las 10 causas frecuentes de
morbimortalidad en neonatos, podemos citar que las Malformaciones congénita
ocupan el segundo lugar con 41 casos representado en un 25.5% según reportes
V. CONCLUSIONES
Después del análisis correspondiente se llegó a las siguientes conclusiones:
80% de las madres son menor o igual de 35 años de edad, por tanto, no se
puede afirmar que solo las madres añosas y adolescentes pueden tener hijos
con alguna Malformación Congénita.
El 65% de las madres tienen Educación Superior, y por tanto no son de bajo
nivel cultural como mencionan dichos autores en la bibliografía.
El 55% de las madres de los recién nacidos con alguna malformación si
recibieron ácido fólico durante Embarazo.
Así mismo un 65% de las madres si tienen vacunas completas.
El 65% de aquellas madres tiene más de 6 controles lo cual los califica como
embarazo controlado.
El 70% de las madres de los recién nacidos con malformación congénita
consumieron alcohol durante el embarazo, lo cual puede tener relación con la
presencia de estas malformaciones en sus bebés.
El 75% de las madres refieren haber ingerido algún fármaco durante el primer
trimestre de embarazo, alegando que no sabían que estaban embarazadas.
VI. RECOMENDACIONES
Incentivar al profesional de Enfermería fomentar la Promoción de la Salud para
orientar a la gestante sobre de los cuidados durante el Embarazo.
Al profesional de Enfermería encargado de Inmunizaciones realizar seguimiento
oportuno a todas las gestantes.
En los Hospitales implementar un registro de Vigilancia a los recién Nacidos con
alguna malformación para su seguimiento y orientación a las madres acerca de
los cuidados durante el embarazo.
Realizar otros estudios estadísticos de investigación sobre los factores
materno–ambientales y las malformaciones congénitas del sistema digestivo y
VII. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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