Argumentación: una aproximación desde la lógica no formal LÓGICA

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Bibliografía de consulta sugerida:

Marafioti, Roberto. Los patrones de la argumentación: La argumentación en los clásicos y en el siglo XX. Ed.

Biblos, 2005.

Weston, Anthony, y Jorge Francisco Malem Seña. Las claves de la argumentación. Barcelona: Ariel, 1994.

Argumentación: una aproximación desde la lógica no formal LÓGICA

Disciplina filosófica que estudia la modalidad y formas de pensamiento y discurso con el objeto de establecer la validez de los razonamientos, o bien la solidez de los argumentos.

Lógica formal Lógica no formal

Se encarga de establecer procedimientos sistemáticos que nos permitan diferenciar un razonamiento válido de uno inválido.

Decimos que es “formal” porque analiza solamente la forma en que se desarrollan estos razonamientos, no preocupándose por el contenido, la función o el contexto de los mismos.

Por ello, utiliza la simbolización para abstraer los contenidos y permitirnos ver solamente las estructuras formales que componen los razonamientos.

Ejemplo de razonamiento traducido a símbolos:

Si ocurre A, entonces ocurrirá B. Ocurrió A, por lo tanto ocurrirá B.

Como vemos, no importa qué sea “A” o “B”, o quién enuncie este razonamiento, con qué fines, o en qué contexto, sino que lo que importa para la lógica formal es si esta forma de razonamiento es correcta (válida) o no.

Estudia los razonamientossituados en un contexto comunicativo, es decir, estudia los argumentos.

Un argumento es una práctica lingüística, ubicada en cierto contexto, mediante la cual intentamos dar razones (premisas) que apoyen determinada creencia, opinión o acción (conclusión). El objetivo de un argumento es lograr la adhesión del

interlocutor o al menos justificar la posición sostenida.

Por ello, entran en juego aquí otros elementos además de la estructura formal de los razonamientos que utilicemos, por ejemplo: ¿a qué público nos dirigimos? ¿Cuál es el mejor argumento para lograr nuestro objetivo? ¿Queremos persuadir, convencer, o simplemente justificar nuestra postura?

¿Para qué queremos hacerlo? ¿Cómo sé si mi argumento es bueno?

Prof. Camila López

2ºBD. Colegio:_______________________________

Nombre del alumno:__________________________

Fecha de entrega:________________

Lógica formal y lógica no formal no son excluyentes, sino que ambas son relevantes y complementarias.

Nos interesa reconocer, evaluar y construir argumentos. Para ello, es importante tanto explorar la validez de sus razonamientos (que su forma sea correcta) como estudiarlos en su contexto real de aplicación.

En esta unidad, nos dedicaremos principalmente a esta segunda tarea, ejercitándonos en el reconocimiento de argumentos, construcción de contraargumentos, y detección de argumentos engañosos (falacias).

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Tener una vida sedentaria es un factor de riesgo para muchas enfermedades.

Además, ejercitar el cuerpo es bueno para mantenerse en forma. Por ello, es

recomendable realizar actividad física de forma regular.

Premisa 1:Tener una vida sedentaria es un factor de riesgo para muchas

enfermedades.

Premisa 2: Ejercitar el cuerpo es bueno para mantenerse en forma.

Conclusión: Es recomendable realizar actividad física de forma regular.

La argumentación

Ejemplo:

Premisas y conclusión son proposiciones (es decir, enunciados en donde se afirma o niega algo): tomadas aisladamente, no podemos saber si se trata de premisas o conclusiones. Llamamos “premisas” a aquellas proposiciones que aparezcan como supuestos o razones que se utilizan para justificar otra proposición;

llamamos “conclusión” a dicha proposición que se busca defender o justificar y que se sigue de las premisas.

No siempre aparecen primero las premisas y luego la conclusión; pueden aparecer en cualquier orden.

Para detectarlas, es de ayuda tener en cuenta ciertas expresiones que suelen utilizarse para indicar cuándo se trata de premisas y cuándo de una conclusión:

Indicadores de premisas Indicadores de conclusión

Puesto que, ya que, como, en tanto que, dado que, por cuanto, viendo que, a partir de, porque, y, sea como fuere, pero, en efecto…

Por lo tanto, por ende, así que, de ahí que, en consecuencia, se deriva, por consiguiente, como resultado, luego, entonces, llegamos a la

conclusión...

Importancia de la argumentación en Filosofía

“La reflexión filosófica, en toda la tradición occidental, es el uso metódico de la razón para tentar responder a los problemas fundamentales del hombre, esta exigencia crítica implica que toda posición que se plantee como filosófica sea justificada, legitimada por una argumentación sólida. Ella es tanto más creíble, en tanto se apoye sobre principios, desarrolle una coherencia, resista a las refutaciones.

Es necesario aprender a argumentar sus tesis, y a rechazar sus objeciones”

Michel Tozzí, “Pensar por sí mismo”, Ediciones de la Crónica Social, 1999.

¿Qué significa “argumentar”?

“’Dar un argumento’ significa ofrecer un conjunto de razones o de pruebas en apoyo de una conclusión. Aquí, un argumento no es simplemente la afirmación de ciertas opiniones, ni se trata simplemente de una disputa. Los argumentos son intentos de apoyar ciertas opiniones con razones. En este sentido, los argumentos no son inútiles, son, en efecto, esenciales.

El argumento es esencial, en primer lugar, porque es una manera de tratar de informarse acerca de qué opiniones son mejores que otras. (…)

Es un medio para indagar (…) y un instrumento para explicar y defender una conclusión a la que hemos llegado. No es un error tener opiniones. El error es no tener nada más. (…)”

Anthony Weston: “Las claves de la argumentación”, Ed. Ariel, Barcelona, 1994.

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Pedro es extranjero, por eso no va a votar en las próximas elecciones.

Premisa 1:Pedro es extranjero.

Premisa implícita:Los extranjeros no pueden votar.

Conclusión:Pedro no va a votar en las próximas elecciones.

Teniendo en cuenta los pasos recomendados por Weston, construye un argumento en respuesta al siguiente problema:

Libertad de enseñanza: ¿es adecuado implementar la educación obligatoria?

En clase, veremos argumentos a favor y en contra, y evaluaremos entre todos su claridad, precisión, adecuación de sus premisas y solidez.

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Premisas implícitas

Cuando extraemos las premisas y conclusión de un argumento, no necesariamente tenemos que extraer literalmente las expresiones que componen el mismo. Lo que queremos es exponer el esqueleto implícito que da forma el argumento. Eso quiere decir que a veces tendremos que construir las premisas a partir de la información que tenemos, omitir cierta información que no compone a las premisas o conclusión, o incluso detectar y escribir ciertas premisas que pueden estar implícitas (es decir, no aparecen literalmente, pero son supuestas en la estructura del argumento).

Por ejemplo:

Al reconocer argumentos, debemos intentar pensar si existen premisas implícitas y explicitarlas.

Pasos para la composición de un argumento corto, para Weston

“Algunas reglas generales:

Distinga entre premisas y conclusión

El primer paso al construir un argumento es preguntar ¿Qué estoy tratando de probar? ¿Cuál es mi conclusión? Recuerde que la conclusión es la afirmación en favor de la cual usted está dando razones. Las afirmaciones mediante las cuales usted ofrece sus razones son llamadas

“premisas”.

Presente sus ideas en un orden natural

Ponga primero la conclusión seguida de sus propias razones, o exponga primero sus premisas y extraiga la conclusión al final. En cualquier caso, exprese sus ideas en un orden tal que su línea de pensamiento se muestre de la forma más natural a sus lectores.

Parta de premisas fiables

Aun si su argumento, desde la premisa a la conclusión, es válido, si sus premisas son débiles, su conclusión será débil.

Use un lenguaje concreto, específico, definitivo Escriba concretamente, evite los términos

generales, vagos y abstractos.

Evite un lenguaje emotivo

No haga que su argumento parezca bueno caricaturizando a su oponente. Generalmente, las personas defienden una posición con razones serias y sinceras. Trate de entender sus opiniones aún cuando piense que están totalmente equivocadas. Si usted no puede imaginar cómo podría alguien sostener el punto de vista que usted está atacando, es porque todavía no lo ha entendido bien. En general, evite el lenguaje cuya única función sea la de influir en las emociones de su lector u oyente, ya sea a favor o en contra de las opiniones que está discutiendo.

Use términos consistentes

Use un solo conjunto de términos para cada idea.

Use un único significado para cada término

Usar una sola palabra en más de un sentido es la falacia clásica de la “ambigüedad”. Una buena manera de evitar la ambigüedad es definir cuidadosamente cualquier término clave que usted introduzca: luego, tenga cuidado de utilizarlo sólo como usted lo ha definido.

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“…La convicción implica un proceso activo, racional y reflexivo, por parte del participante paciente, mientras que la persuasión implica un proceso pasivo, irracional e irreflexivo, por parte del

participante paciente.

La propuesta persuasiva apela a una gama de mecanismos psicológicos sin mediación protagónica de la razón. Las persuasiones tienen que ver con las emociones.

La propuesta de la convicción, en cambio, apela a la razón, hace un llamado a la revisión critica, explicita, tanto del argumento o los argumentos a favor, como de los argumentos en contra de la propuesta o tesis.

La persuasión, si incluye la acción, lo hace sin mediación protagónica de la razón. En tanto el intento de convencer, si bien puede tener como finalidad la acción del otro, esta mediado por la revisión critica del asunto.

El intento de convencer esta mediado por la razón. Es en ese estado de empleo de la razón cuando la convicción se realiza. De modo que se podrá convencer de algo que implicaría obrar de un cierto modo y, sin embargo, no obrar así,por estar disuadido de hacerlo, por ser los motivos mas básicos

incompatibles con la propia convicción.” (Marafioti, 2003: 20-21)

“Algunos filósofos observan una distinción esencial entre la lógica y la retórica o entre “convencer” y

“persuadir”. Yo no. Hay una distinción entre buenos y malos argumentos, pero es una diferencia que se relaciona con el público o el destinatario. Un argumento es bueno para un público cuando sus premisas son plausibles para ese público. Hay también una diferencia entre argumentos sinceros y engañosos: los primeros están constituidos de tal modo que aquellos que los producen están convencidos de lo que dicen. No creo, sin embargo, que necesitemos una distinción entre argumentos lógicos y “meramente retóricos”.” (Rorty, 2006a: 91-92)

¿Persuadir = convencer?

Algunas de las definiciones de argumentación la asocian con la función de “persuadir” o de “convencer” a la audiencia de cierta tesis. Por ello, detengámonos un momento a reflexionar, ¿es lo mismo “persuadir”

que “convencer”? ¿Qué implican estas acciones?

El profesor argentino Roberto Marafioti señala que, si bien existen distintas posturas respecto a la diferencia entre ambas acciones, en general se asocia la “persuasión” con la pasión y la emoción (me

“persuaden” de algo cuando logran que adopte cierta idea en base a conmoverme e incluso manipularme, sin que yo intervenga críticamente sobre lo que se me está tratando de transmitir), mientras que el

“convencer” supondría un cambio de opinión basado en la razón y al análisis crítico de los argumentos que se presentan.

Leamos lo que expone el autor:

Sin embargo, los procesos de argumentación son complejos y no es tan sencillo, de hecho, diferenciar entre uno y otro, motivo por el cual algunos autores sostienen que no existe una diferencia sustancial entre ambos mecanismos. Veamos, por ejemplo, lo que sostiene el filósofo Richard Rorty, quien afirma que, más que diferencia entre “persuadir” y “convencer”, hay una diferencia entre “buenos” y “malos” argumentos:

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Busca ejemplos de falacias en medios gráficos o audiovisuales. Indica qué tipos de falacia son. Intenta encontrar la mayor variedad de tipos posibles.

Falacias

Una falacia es “un razonamiento psicológicamente persuasivo pero lógicamente defectuoso”.

…“una falacia es una maniobra verbal destinada a conseguir que alguien acepte una afirmación u obedezca una orden por motivos que no son buenas razones”

Comesaña, Juan José. Lógica Informal. Falacias y Argumentos Filosóficos. Eudeba. Buenos Aires: Argentina. 1998

Tipos de falacia. Extractos de “Lógica informal…”, Juan José Comesaña

Falacia Ad Hominem

La falacia que analizaremos ahora es una de las más poderosas en lo que respecta a poder persuasivo. "Ad hominem" significa "contra el hombre", y esta falacia lleva ese nombre porque se comete, se dice tradicionalmente, cuando se intenta desacreditar una afirmación haciendo referencia no a la probable falsedad de esa afirmación sino a ciertas características de quien la enuncia.

Es fácil en este caso ver por qué se supone generalmente que estos tipos de razonamientos son falaces; la verdad o falsedad de una oración no depende, en el caso general, de las

características de quien la enuncia. Es fácil de ver esto porque la misma oración puede ser afirmada por un santo y un pecador.

Apelación a la ignorancia

Ejemplos clásicos de esta falacia son: no se ha demostrado que

Dios existe, por lo tanto Dios no existe (y viceversa)

Apelación a la autoridad

Las apelaciones a la autoridad constituyen una maniobra argumental muy común en distintos tipos de contextos. Se hace una apelación a la autoridad cuando, como razón para creer en la verdad o falsedad de una afirmación, se cita la opinión de alguna autoridad. Aunque apelar a una autoridad no tiene nada de malo en sí mismo, deben observarse ciertas reglas para que la apelación no resulte falaz.

Petición de principio y razonamientos circulares Hay un tipo de razonamiento que puede hacer surgir varias perplejidades muy difíciles de resolver. Consideremos el siguiente ejemplo:

Hay perros simpáticos.

Por lo tanto, hay perros simpáticos

Notamos casi de inmediato que algo anda mal en este razonamiento, pero es complicado decir exactamente qué.

En Copi (1990) se dice lo siguiente: “…parecería que no se debe agrupar esta falacia junto con las

demás falacias de atinencia, puesto que aquí el error no radica en que las premisas sean

inatinentes con respecto a la conclusión. No son inatinentes, puesto que prueban la conclusión, pero lo hacen de manera trivial Un argumento de petición de principio siempre es válido, pero lo es trivialmente” (…)

Apelaciones a la emoción

En esta sección analizaremos varias maneras de intentar que una afirmación sea aceptada por medio de apelaciones a la emoción. No es fácil decidir en todos los casos si esos intentos son realizados por medio de razonamientos. Como veremos, tampoco en el caso de las apelaciones a la emoción es algo inmediato que constituyan una falacia. En otras palabras, hay apelaciones a la emoción que son maniobras de persuasión no sólo efectivas sino también legítimas.

Analizaremos por separado los tres tipos fundamentales de apelación a la emoción.

Razonamientos ad populum

Como su nombre más o menos lo indica, la variante más cruda de los razonamientos ad populum consiste en sostener que una oración es verdadera porque todo el mundo (o un grupo determinado de personas) cree que es verdadera.

Apelación a la piedad (ad misericordiam) Se comete una falacia de este tipo cuando se sostiene que cierta afirmación es verdadera (o falsa) basándose exclusivamente en

circunstancias penosas -y que deberían despertar nuestra misericordia- en las que se encuentra quien hace la afirmación o el sujeto acerca del cual se hace la afirmación.

Apelación a la fuerza (ad baculum)

Se comete esta falacia cuando se intenta que alguien acepte una afirmación o haga algo apelando para ello a la amenaza del uso de la fuerza.

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Repaso histórico

Los primeros desarrollos de la teoría de la argumentación: los sofistas[Con extracciones de Marafioti, Roberto. Los patrones de la argumentación]

Remontémonos hacia los orígenes de la Filosofía…

Recordemos que los primeros filósofos surgieron en la Grecia antigua, hacia el siglo VI a.C. La vida en la región de la Hélade se desarrollaba en las polis, ciudades-estado que contaban con autonomía política y jurídica, aunque compartían un idioma y cultura en común. Hacia el siglo V a.C., Atenas se erige como un poderoso centro económico y cultural en donde se instaura un sistema político democrático.Los debates en las plazas públicas, los diálogos, y la importancia de la participación en la asamblea, hacen que el hombre se preocupe ya no tanto por los problemas naturales cosmológicos que habían ocupado a los primeros filósofos (presocráticos como Tales, Anaximandro o Anaxímenes) sino por el propio hombre y la vida en sociedad.

En este contexto surgen los sofistas, “maestros de cultura” que enseñan a cambio de remuneración técnicas de oratoria y demás habilidades discursivas para el buen desenvolvimiento en la asamblea del hombre político. Estos maestros enseñan su arte en distintas ciudades; a raíz de sus viajes, notan los diferentes criterios de moral y verdad existentes en cada cultura, lo que los lleva a desarrollar posturas relativistas. Son estos sofistas los primeros antecedentes en lo que refiere a teorías de la argumentación; ellos comprendieron la relevancia de construir y rebatir argumentos, y si bien fueron muy criticados, tuvieron un importante papel en el desarrollo cultural y político de su época. Veamos, entonces, qué dice de ellos el profesor Roberto Marafioti:

Con la restringida democracia griega [en el siglo V a.C.], que sobreviene a la caída del gobierno de los tiranos, se produce la irrupción de los ciudadanos en la vidapública y, con ella, una atención especial a las cuestiones de la educación, lasociedad y la realidad. (…) Paralelamente se desarrolla el interés por la persuasión, por las técnicas dela argumentación y la contra argumentación y, más que eso, por la astucia y elencantamiento de la palabra, en calidad de nuevas habilidades que esa nuevaera

de cambios exigía a quienes necesitaban sacar partido de la debilidad delas masas mediante un control tanto de los mecanismos internos del individuocomo de las expectativas de las multitudes.

Era, precisamente, el terreno propicio para la

aparición de los sofistas,

verdaderosprestidigitadores de la palabra, profesionales de la erudición, ya que,efectivamente, cobraban por sus lecciones de

“cultura general”. Eran hábiles enla construcción de discursos llenos de pomposidad y de coartadas argumentativas,incapaces de dominar técnicamente y con profundidad una especialidad delsaber, pero brillantes en materia de generalidades; apóstoles de la subjetividad,de la inefabilidad y del misterio de la realidad humana en contra de cualquierintento “reduccionista” y

“analítico”; predicadores del fracaso de la ciencia y delas limitaciones del conocimiento humano, exaltadores del espíritu, de la relatividadde la verdad, de la opinión individual y de la condición humana comoúnico criterio de orientación en el mundo.

En un principio, los sofistas fueron acogidos favorablemente por las multitudesy lograron un prestigio excepcional. Sus planteos sobre la individualidad,el valor del ser humano y la imposibilidad de verdades estables, lanzados desdeuna plataforma de rebeldía y desde una postura “critica” hacia la filosofía naturaly la ciencia cosmológica, impactaron en el ánimo y en la actitud del público. Dehecho, sus preocupaciones por la educación los convirtieron en un hito histórico de la pedagogía occidental. A ellos se debe el haber puesto el acento sobre losproblemas del hombre y, más que eso, el haber actuado dentro de la dialécticade progreso recorrida por lo que hoy conocemos como lógica, teoría del razonamientoy filosofía del lenguaje.

Pero luego de su impacto inicial, los sofistas fueron progresivamente perdiendocredibilidad, en particular por su malabarismo retorico y por su incapacidaden la construcción de una respuesta real a la problemática del ser humano.Este ir y volver sobre el problema sin ofertas de solución, solo alimentado porel ejercicio de un juego de palabras cada vez mas asfixiante, termino en eldescredito de los sofistas.

El marco de la democracia griega hizo posible el estudio de los mecanismosde debate, argumentación, convencimiento y persuasión.

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A partir del texto, enumera cuáles son, para el autor, características positivas y características negativas del interés por la argumentación por parte de los sofistas.

Fue necesario sercompetente ante los jurados populares para convencerlos de la justicia de losreclamos de los ciudadanos.

(…) Fue en Atenasdonde la palabra oral y la escrita ganaron en importancia y prestigio. El artede hablar en público se fue convirtiendo en un instrumento que permitía hacer sobresalir a quien lo dominara.

La sistematización de estas circunstancias se puso en evidencia en la nueva educación que permitía, a los individuos que accedían a ella, conectarse contécnicas de relativa precisión y efectividad. A pesar del desprestigio en que lossumió el pensamiento platónico, se ha ido produciendo a lo largo de la segundamitad del siglo XX una paulatina pero sostenida revalorización de la sofísticaen distintas disciplinas.

El despliegue de la retorica facilita el emprendimiento de pleitos y disputasante los tribunales. Los sofistas son el resultado del crepúsculo de los regímenes autoritarios y tradicionales. El universo cultural previo tenía una evidentefalta de flexibilidad demostrada en lo político pero también en lo filosófico y lo

discursivo.

(…) El conocimiento que propugnaron los sofistas fue aquel que fuera aceptadopor la mayoría.

Hacían uso de la cultura instrumental en función de sus intereses.La retorica busca la persuasión y esta tiene un elemento fundamental en elconocimiento del auditorio que es quien recibe el mensaje, de ahí que haya queestar en conocimiento de cuáles son sus formas de sentir y de pensar.

(…) Fueron Gorgias y Protágoras {ca. 480-410 a.

C.), los dos sofistas más recordados,quienes desarrollaron el arte de la oratoria con fines persuasivos. Ambos sostenian la imposibilidad del conocimiento humano para conseguir la verdad.Todo conocimiento es relativo y está condicionado por la actividad humana.

Protágoras creía que sobre cada cosa siempre se podían formular discursosposibles y contrapuestos, y constituyo así la base para una valoración concretade las opiniones fundamentadas en la utilidad.

(…)

¿Qué criticaban los filósofos de la época a los sofistas?

El perfil de la sofistica impugnada por los tres maestros griegos (Sócrates,Platón y Aristóteles), entendida como una actitud, predisposición o

tendenciamás que como una escuela o corriente de pensamiento, se condensaba en:

- La presunción de sabiduría, engreimiento y autosuficiencia. Decía Aristóteles:“Sabiduria aparente, pero no real”.

- El énfasis en el palabrerío y en la elocuencia por encima de los saberespropiamente dichos.

Ilusionismo y prestidigitación verbal. Habilidad pararefutar o sostener al mismo tiempo tesis contradictorias entre si (erística).

- La impugnación al interésfilosófico por el cosmos y la naturaleza, a favordel hombre y sus problemas, planteando una dicotomía radical entre elconocimiento del mundo natural y el conocimiento del hombre.

- La defensa ficticia de la interdisciplinariedad y del conocimiento global ointegral, en abierta contradicción con el rechazo al conocimiento de la naturaleza.

- La individualidad como criterio ético y epistemológico. Énfasis en el sujeto.Reducción del conocimiento a la opinión de cada quien.

Relativización del concepto de verdad.

- El énfasis en el estudio de la realidad humana, concebida como inestable,compleja, misteriosa y problemática.

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FRAGMENTOS DE GORGIAS, ACERCA DEL NO SER O ACERCA DE LA NATURALEZA (GORGIAS, Fragmentos, UNAM, México 1980)

En su tratado Acerca del no ser o acerca de la naturaleza, [Gorgias] dispone en orden tres cosas capitales: una y primera, que nada existe; segunda, que aunque exista, es incomprensible para el hombre, y tercera, que aunque sea comprensible, ciertamente es incomunicable e inexplicable al vecino.

(66) Así pues, que nada existe, lo considera de esta manera: en realidad, si algo existe, ciertamente es o el ser o el no ser o es tanto el ser como el no ser. Ni existe el ser como lo demostrará ni el no ser como lo sugerirá ni el ser y el no ser como también lo enseñará; por tanto, no existe algo.

(67) Y verdaderamente el no ser no existe;

porque si el no ser existe, existirá y al mismo tiempo no existirá; pues en cuanto es conocido como no ser, no existirá, y en cuanto existe el no ser, existirá a su vez. Y es del todo absurdo que algo exista y al mismo tiempo no exista;

por tanto, el no ser no existe. (…)

(68) Y ciertamente ni el ser existe. Porque si el ser existe, sin duda o es eterno o es creado o al mismo tiempo eterno y creado; pero ni es eterno ni creado ni ambas cosas, según mostraremos; por tanto, no existe el ser.

Porque si el ser es eterno (hay que empezar de aquí), no tiene principio alguno.

(69) En efecto, todo lo que existe tiene algún principio, y lo eterno, teniéndolo establecido como increado, no tuvo principio. No teniendo principio, es infinito. Y si es infinito, está en ninguna parte. Porque si esta en alguna parte, aquello en lo que está es otro distinto de éste, y así, ya no será infinito el ser contenido en

algo; pues es mayor que el contenido el continente, y nada es mayor que el infinito, de manera que no ésta en alguna parte de lo infinito.

(…) (71)Y ciertamente, el ser tampoco puede ser creado. Porque si ha sido creado, ciertamente o del ser o del no ser ha sido creado. Sin embargo, ni del ser ha sido creado;

porque si es ser no ha sido creado, sino que ya es; ni del no ser, porque el no ser tampoco puede producir algo, por tener necesariamente lo engendrado que participar la existencia de algo. Por tanto, el ser tampoco es creado.

(72) Según esto mismo, ni ambas cosas a la vez: eterno y al mismo tiempo creado; ya que estas cosas son destructivas una de otra; y si el ser es eterno, no ha sido creado, y si ha sido creado, no es eterno. De donde, si el ser no es eterno ni creado ni una y otra cosa a la vez, el ser no podía ser…

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