G O B I E R N O D E L E S T A D O D E D U R A N G O
S E C R E T A R Í A D E E D U C A C I Ó N
P R O G R A M A D E T R A N S F O R M A C I Ó N D E L
S I S T E M A E D U C A T I V O D E DURANGO
2005-2010
“ D e r e c h o a u n a e d u c a c i ó n d e l a m á s a l t a c a l i d a d ”
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V I C T O R I A D E D U R A N G O , D G O .
J UNI O DE 2 005
P R O G R A M A D E T R A N S F O R M A C I Ó N D E L
S I S T E M A E D U C A T I V O D E DURANGO
2005-2010
“ D e r e c h o a u n a e d u c a c i ó n d e l a m á s a l t a c a l i d a d ”
CONTENIDO
Mensaje del C. Gobernador Constitucional del Estado de Durango Presentación del C. Secretario de Educación
Introducción
• La educación desde la perspectiva mundial • La educación desde la perspectiva nacional • La educación desde la perspectiva local
• Metodología para la elaboración del Programa
1. Fundamentación del Programa
2. Misión, visión y declaración de principios y valores 3. Perfil de la educación en Durango
4. Áreas de oportunidad y prioridades de la educación 5. Estructura temática del Programa
5.1 Educación para la diversidad y el desarrollo humano integral 5.2 Educación para todos con calidad y equidad
5.3 Pertinencia de la educación a lo largo de toda la vida 5.4 Participación y corresponsabilidad social en la educación
5.5 Educación, investigación, ciencia y tecnología para el desarrollo sustentable 5.6 Desarrollo cultural y físico-deportivo en la educación
5.7 Educación para la competitividad y la productividad con visión internacional 5.8 Financiamiento de la educación para la equidad, eficiencia y autogestión 5.9 Reordenamiento de los procesos educativos y administrativos
5.10 Evaluación institucional y social para la transparencia de la gestión educativa
Mensaje del C. Gobernador Constitucional del Estado de Durango
Propiciar oportunidades de progreso para todos es una responsabilidad compartida entre sociedad y gobierno; por eso, en el contexto de la administración pública para el sexenio 2004-2010, en Durango estamos implementando un estilo de gobierno en el que haya una participación activa de todos los duranguenses, a fin de encontrar los mecanismos que se requieren para impulsar el desarrollo regional de la entidad; realizando acciones específicas, orientadas al logro de resultados en el corto, mediano y largo plazos, con el propósito de que los retos que hoy enfrentamos se conviertan en áreas de oportunidad, para construir juntos un futuro mejor.
Quienes integramos el Gobierno Estatal, como servidores públicos, estamos comprometidos con la gente y con la transformación positiva de Durango; por ello, en el Plan Estatal de Desarrollo 2005-2010, se incluyen las distintas aportaciones de los duranguenses, que fueron presentadas en forma individual o a través de organizaciones sociales, del sector empresarial, de instituciones educativas, investigadores, padres de familia, amas de casa, campesinos, indígenas, obreros y especialistas de diversos campos. Con estas propuestas, fue posible integrar una guía muy completa para gobernar, que proporciona certidumbre para construir el Durango que todos queremos.
Como un compromiso que asumimos de cara al 2010, nuestro gobierno tiene el firme propósito de consolidar una gestión pública centrada en la innovación gubernamental y en la implementación de un modelo de administración participativa, articulado y que dé respuesta a las demandas sociales. El Programa de Transformación del Sistema Educativo de Durango 2005-2010 que ahora se presenta a la sociedad, ha sido elaborado a partir de los resultados de una amplia consulta ciudadana y de los diálogos informados con actores educativos importantes; estas estrategias nos permitieron identificar las fortalezas y los retos que enfrentamos en materia educativa. El principio orientador de estas acciones ha sido considerar a la educación como una prioridad social en la que radica la esperanza de una vida mejor.
Este Programa se desprende del Plan Estatal de Desarrollo, específicamente del eje rector “Oportunidades de progreso para todos”, bajo el rubro “Derecho a una educación de la más alta calidad”. Incluye diez subprogramas en los que se propone que los duranguenses tengamos acceso a una educación concentrada en la práctica y en la promoción de valores humanos asociados al progreso de la sociedad. Desde esta perspectiva, el sector educativo adopta el compromiso institucional de propiciar acciones tendentes a lograr que los usuarios de todos los servicios educativos en las cinco regiones del Estado, tengan acceso a una educación de calidad que les dé herramientas eficaces para enfrentar el futuro y tener una vida de mayor bienestar. De manera puntual, en el Programa planteamos la necesidad de una transformación cualitativa del Sistema Educativo Estatal. Se pretende, desde la realidad propia del Estado, responder a las exigencias de una sociedad en constante cambio, atendiendo a las tendencias internacionales del desarrollo educativo y al contexto de la política educativa nacional. Tal decisión implica reconocer los problemas y necesidades locales, las limitaciones presupuestales, la diversidad geográfica que nos afecta y las condiciones de marginación y pobreza en que se encuentran muchos duranguenses.
Tengo la seguridad de que con la participación comprometida, la experiencia, la voluntad y las aspiraciones de todos los duranguenses habremos de alcanzar los objetivos y metas que nos hemos propuesto en este Programa, que no es un producto acabado, sino que se irá enriqueciendo conforme vayamos avanzando en la gestión de gobierno.
Así pues, reitero que en este gobierno la educación es una de las tareas que mayor exigencia nos presenta y en la que aportaremos nuestro mejor esfuerzo y dedicación, para que sociedad y servidores públicos, como uno solo, podamos educar mejor a las nuevas generaciones.
C. P. ISMAEL ALFREDO HERNÁNDEZ DERAS GOBERNADOR CONSTITUCIONAL DEL ESTADO
Presentación del C. Secretario de Educación
Una de las demandas más sentidas de la sociedad duranguense es acceder a una educación de la más alta calidad, que tenga como centro los valores humanos y se ofrezca con equidad. Para darle respuesta, en el sector educativo estamos trabajando para ofrecer una educación de vanguardia, que permita enfrentar los retos del porvenir para alcanzar un futuro mejor para los duranguenses.
En la presente Administración, con las propuestas ciudadanas derivadas del diálogo permanente que se ha establecido entre sociedad y gobierno, y con el análisis de los contextos educativos estatal, nacional e internacional, hemos perfilado las líneas de política educativa, los objetivos estratégicos, y las líneas de acción y metas que conforman el Programa de Transformación del Sistema Educativo de Durango 2005-2010, concebido como guía y herramienta social para impulsar el desarrollo eficiente y transparente de los servicios educativos, y fundamentalmente, como el eje rector de la política educativa. Lograr su aplicación en el periodo de gobierno nos permite desde hoy imaginar un mejor futuro para Durango, centrado en una educación de calidad.
Para el Estado de Durango, en los próximos años, la educación que se imparta estará sustentada en valores fundamentales y promoverá el desarrollo humano integral e incluyente, que permita a las personas satisfacer sus necesidades básicas, intelectuales, culturales y sociales, con respeto a sus derechos; una educación que se distinga por su apertura a la realidad global, que atienda y respete la diversidad y la pluralidad.
La calidad, la equidad y la transparencia son rasgos indispensables de la educación que se propone para los próximos años; por ello, el reto es construir un modelo que considere a la comunidad escolar como el centro y el eje del sistema educativo, que permita desencadenar procesos amplios de autogestión en las escuelas.
Aspiramos a generar un proceso que promueva la pertinencia de la educación durante toda la vida, con el fin de que las personas conforme van avanzando en los trayectos educativos, adquieran las herramientas necesarias para la vida y el trabajo y puedan adaptarse exitosamente a los múltiples cambios sociales que les tocará enfrentar.
Para alcanzar la educación que queremos, necesitamos la participación corresponsable de los padres de familia y de los demás actores educativos de la sociedad; para ellos, habremos de construir espacios abiertos para la organización conjunta, la colaboración y el intercambio, buscando una transformación de la gestión educativa, que genere mejores resultados de las escuelas en beneficio de los alumnos.
En este Programa, se le da gran importancia al enfoque científico y tecnológico que debe tener la educación, para despertar el interés del educando desde temprana edad, por el conocimiento de las cosas y sus causas, y por plantear soluciones a los problemas de su entorno; en este sentido, la investigación será un elemento básico en la formación de los alumnos, para ir conformando gradualmente una cultura científico-tecnológica que permita, en el futuro, la transformación sustentable de la
Además del desarrollo académico-intelectual de las personas, se considera el fortalecimiento del desarrollo artístico-cultural, como un medio para ampliar las posibilidades expresivas y comunicativas de las personas, para enriquecer su identidad cultural y para consolidar su sentido de pertenencia. También, se le da importancia al desarrollo físico-deportivo, con la finalidad de asegurar el carácter integral de la educación y como un recurso valioso para contribuir a la salud y al bienestar individual y colectivo, tanto en la escuela como en la comunidad.
La educación que se imparta en la entidad en los próximos años, estará orientada hacia la formación de alumnos productivos y competitivos, con una visión humanista, socialmente compartida. Prepararemos personas con actitud emprendedora, dando énfasis a la investigación y a la innovación, traduciendo los objetivos de aprendizaje de las aulas a procesos productivos reales en el contexto laboral.
Para alcanzar la transformación educativa integral que anhelamos, habremos de impulsar innovadores esquemas de financiamiento, que permitan diversificar y potenciar nuevas fuentes de recursos, involucrando a los tres órdenes de gobierno y a los distintos actores sociales, lo que hará posible la operación oportuna, suficiente y equitativa de los recursos disponibles; de igual manera, se habrán de implementar acciones tendentes a transparentar la gestión y la administración de los recursos de todo el sistema educativo, a fin de alcanzar mayores niveles de eficiencia y eficacia en la prestación de los servicios educativos, así como para promover permanentemente la evaluación y la rendición de cuentas.
Asimismo, será importante la generación de estructuras administrativas y académicas, dinámicas y compactas, capaces de adaptarse a las circunstancias presentes y futuras, que modifiquen y simplifiquen sus procesos, que acerquen la toma de decisiones y los recursos a las regiones y centros escolares; y que, al mismo tiempo den respuesta oportuna y pertinente a las demandas sociales, así como a la administración y el mejoramiento continuo del propio sector educativo. Por otra parte, como una estrategia de corrección permanente del rumbo y de retroalimentación de los procesos educativos, se evaluará sistemática y periódicamente a todo el Sistema Educativo Estatal, de tal manera que se apoye la toma de decisiones y se transparente la administración y la gestión en todos los ámbitos del sector educativo.
El cumplimiento del Programa de Transformación del Sistema Educativo de Durango 2005-2010; dependerá, en gran medida, de la participación comprometida de todos los actores sociales: de los alumnos, habremos de requerir de su interés y dedicación por el estudio y el constante aprendizaje; de los docentes y directivos, su entrega, profesionalismo y capacitación constante, para hacer de su labor cotidiana el mejor de sus esfuerzos; y de los padres de familia, el sector productivo, los sectores gremiales y la comunidad en general, su apoyo y participación comprometida en el quehacer educativo, a fin de ser corresponsables en el alcance de las metas trazadas.
Con la voluntad y el esfuerzo comprometido de todos, podremos contar con un Sistema Educativo Estatal, actualizado en su marco normativo, moderno, innovador, eficiente, pertinente y equitativo; pero sobretodo, capaz de transformarse,
reinventarse y readministrarse, para ofrecer mejores servicios educativos, contando con la acción comprometida de todos los actores involucrados.
Juntos podemos encontrar nuevas formas de hacer las cosas y nuevos mecanismos para el cumplimiento de lo previsto en este Programa. Tenemos los elementos necesarios para hacerlo: un gobierno de resultados y profundo sentido social y humano, una estructura educativa sólida y comprometida y la decidida participación y voluntad de los duranguenses para contar con una educación de la más alta calidad.
ING. HÉCTOR ARREOLA SORIA SECRETARIO DE EDUCACIÓN
Introducción
México y el mundo, y en ellos Durango, viven una época de grandes transformaciones en casi todos los ámbitos del desarrollo, por lo que es importante definir con oportunidad las acciones que habrán de llevarse a cabo en los próximos años, como resultado de las políticas públicas que se implementen, para construir el futuro que todos queremos, a fin de avanzar con pasos más amplios y constantes hacia el logro del desarrollo integral, sostenible y sustentable que se requiere, para estar acorde a los cambios presentes y futuros, dando respuesta a las necesidades y demandas de la sociedad duranguense.
En este contexto, la educación tiene un papel protagónico, puesto que constituye el vehículo más seguro para proporcionar una formación integral a los estudiantes, basada en valores humanos, cívicos y democráticos, así como en aquellos asociados al progreso económico. Una educación que sea el medio para adquirir, trasmitir y acrecentar la cultura; que tenga por finalidad lograr el desarrollo armónico de la personalidad humana y la transformación de la sociedad; que sea factor determinante para la adquisición de conocimientos y para formar al hombre, de manera que tenga sentido de solidaridad social.
De esta forma, la elaboración del Programa de Transformación del Sistema Educativo de Durango 2005-2010, parte de considerar que la educación se desarrolla en un contexto global; por eso, en la definición de sus objetivos, políticas, líneas de acción y metas, se incluyen las dimensiones internacional, nacional y local, de las tendencias actuales y futuras de la educación.
La educación desde la perspectiva mundial
A nivel global, las tendencias de la educación que imparten las sociedades del mundo han respondido, generalmente, a fines socialmente útiles; vinculados, frecuentemente, a determinadas necesidades sociales o problemas de carácter económico. Así, la educación se ha orientado a preparar a los ciudadanos para que participen activamente en los procesos de desarrollo social, cultural y económico de sus países, partiendo de una visión pragmatista y funcional. Sin embargo, los enfoques utilitarios y económicos de la educación ya no representan la mejor respuesta a las exigencias sociales; ahora, en muchos países y en los distintos organismos internacionales, dedicados a estudiar los fenómenos educativos, está apareciendo la idea de centrar los procesos educativos más en el ser humano que en la economía, con la finalidad de enfatizar una formación centrada en valores humanos universales.
De acuerdo con el informe de la Comisión Internacional sobre Educación para el Siglo XXI, presentado a la UNESCO, en 1996, la educación se constituye como un instrumento indispensable para que la humanidad pueda progresar hacia ideales de paz, libertad y justicia social; su función esencial es el desarrollo humano continuo y armonioso de las personas y las sociedades. Sin embargo, la Comisión reconoce que las políticas de la educación están afectadas por una serie de tensiones que condicionan su planeación y su operación, entre las que se mencionan: la tensión entre lo mundial y lo local; lo universal y lo singular; la tradición y la modernidad; el largo plazo y el corto plazo; entre la competencia y la igualdad de oportunidades; la rapidez en el desarrollo de los conocimientos y las capacidades de asimilación del
Por ello, esta Comisión enfatizó la importancia de la educación durante toda la vida, puesto que se presenta como una de las llaves de acceso al Siglo XXI, ya que da respuesta al reto de un mundo que cambia rápidamente. Este nuevo enfoque educativo exige comprender mejor al otro, comprender mejor el mundo, a partir del desarrollo de cuatro pilares, que se constituyen como las bases de la educación: aprender a vivir juntos, conociendo mejor a los demás, su historia, sus tradiciones y su espiritualidad; aprender a conocer, teniendo en cuenta los rápidos cambios de la ciencia y las nuevas formas de la actividad económica y social; aprender a hacer, adquiriendo las competencias necesarias para enfrentar las situaciones de la vida y el trabajo; y aprender a ser, para dar una mayor autonomía y capacidad de juicio a las personas, junto con el fortalecimiento de la responsabilidad personal en la realización del destino colectivo.
En otro orden de ideas, en las conclusiones del Foro Mundial sobre la Educación, realizado en Dakar, Senegal, en abril de 2000, se establecieron compromisos de carácter internacional, que fueron propuestos para ser cumplidos por los países del mundo en materia educativa. Se parte de la idea de cumplir los objetivos y metas de la educación para todos, ciudadanos y sociedades. Una educación que satisfaga las necesidades básicas de aprendizaje de los niños, los jóvenes y los adultos; una educación orientada a desarrollar los talentos y capacidades de cada persona y a potenciar la personalidad del educando, con objeto de que mejore su vida y transforme la sociedad.
De esta manera, se afirma que la educación es un derecho humano fundamental y un elemento clave del desarrollo sostenible y de la paz y estabilidad en cada país, así como entre las naciones; y, por consiguiente, un medio indispensable para participar eficazmente en los sistemas sociales y económicos del Siglo XXI, afectados por una rápida mundialización. Por eso, no se debe posponer más el logro de los objetivos de la educación para todos; se deben atender con toda urgencia las necesidades básicas de aprendizaje de las personas, cualquiera que sea su edad o condición social.
A nivel mundial, la educación es considerada como uno de los principales elementos que permitirán a las sociedades alcanzar su desarrollo y ofrecer alternativas de progreso a sus ciudadanos. Las tendencias apuntan a que la educación sea un proceso a lo largo de toda la vida, en el que se logren aprendizajes no sólo para el desarrollo individual sino para que las personas se relacionen y convivan con los demás de manera armónica; la educación se concibe como un derecho indispensable para los seres humanos; pero además, se constituye como la vía mediante la cual se podrán satisfacer las necesidades básicas de aprendizaje de las personas. La educación en la actualidad, para cumplir con su finalidad, ha de responder a valores universalmente aceptados como la tolerancia, la pertinencia, la equidad y la justicia social, la igualdad de oportunidades y el respeto a la diversidad.
La educación desde la perspectiva nacional
En el diagnóstico sobre educación que se contempla en el área de desarrollo social y humano del Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006, se dice que en la educación, además de las deficiencias que aún existen en la cobertura de los niveles de preescolar, básico y medio, persisten profundas diferencias regionales,
que la educación es la base del crecimiento personal y que hoy es factor determinante en el acceso igualitario a las oportunidades de mejoramiento en la calidad de vida. Además, se dice que no hay desarrollo humano posible sin educación; por ello, la educación es ante todo un derecho básico que el Estado y la sociedad tienen la responsabilidad ineludible de hacer efectivo.
Por otra parte, siguiendo la lógica de los procesos de transición previstos para el país, en el Programa Nacional de Educación 2001-2006, se establece que la tendencia de la dinámica poblacional permite anticipar un cambio en la configuración de la demanda educativa; por lo que habrá una reducción en la demanda de servicios de educación básica y se presentará un notable crecimiento en la demanda de educación media superior y superior. También, los cambios en la distribución territorial de la población afectarán la magnitud y naturaleza de la demanda de los servicios educativos, por lo que será preciso encontrar nuevas vías para que la educación juegue un papel más relevante en el desarrollo social.
Así, el futuro de la educación será influido, de manera especial, por las modificaciones en las formas de organización social y en la valoración de los diferentes actores sociales. Esta complejidad creciente del tejido social, aunada a un incremento inusitado en los canales y contenidos de la comunicación social, está provocando una transformación de la identidad y del papel que desempeñan los actores sociales en las más diversas esferas, entre ellas la educación.
En el ámbito de la transición económica, el programa considera que el cambio ha sido de pasar de un modelo de desarrollo sustentado en la acción gubernamental, a otro basado en la apertura internacional del mercado, la limitación de la intervención del Estado y la instrumentación de una estrategia de promoción de las exportaciones. Este cambio ha generado distintos efectos que se hacen sentir en todos los ámbitos de la sociedad y está produciendo una demanda creciente de apoyos sociales de emergencia para los más afectados, a la vez que reducen el margen para ampliar la cobertura y consolidar los servicios básicos que debiera garantizar el Estado, de manera especial, los de carácter educativo.
En cuanto a la transición política, en el programa de referencia se establece que, en las últimas décadas, la sociedad mexicana ha ido conformando un régimen caracterizado por la alternancia en el desempeño de cargos de elección popular en los distintos órdenes de gobierno, el respeto de las competencias de gobierno, la composición plural y la actuación autónoma de los poderes públicos, el desarrollo de mecanismos para la vigilancia y rendición de cuentas sobre el ejercicio de los recursos públicos, y la transparencia y fiscalización independiente de los procesos electorales. Puede afirmarse, se dice, que la sociedad, en su conjunto, está inmersa en un proceso educativo que implica un cambio sustancial en la forma de percibirse a sí misma, que establece sus responsabilidades y que fija pautas para la orientación de su gobierno. A este respecto, la contribución de los diversos tipos del Sistema Educativo Nacional será fundamental para la consolidación de la democracia mexicana.
El enfoque educativo para el Siglo XXI, propuesto por el Programa Nacional de Educación, tiene como propósito principal contribuir al desarrollo del país con justicia y equidad, ofreciendo a la población una educación pertinente, incluyente e integralmente formativa. Para ello, el Sistema Educativo Nacional será una organización que aprenderá de su entorno y se adaptará rápidamente a sus
cambios; con una estructura flexible y diversificada, que corresponderá a un auténtico federalismo. Además, tendrá los siguientes objetivos estratégicos: avanzar hacia la equidad en educación; proporcionar una educación de calidad adecuada a las necesidades de todos los mexicanos; e, impulsar el federalismo educativo, la gestión institucional y la participación social en la educación.
La educación desde la perspectiva local
La política educativa del Estado de Durango, para el actual sexenio de gobierno, está plasmada en el Plan Estatal de Desarrollo 2005-2010, como uno de los ejes rectores que clarifican los propósitos y los retos que ahora enfrenta Durango y que los ciudadanos han determinado como prioritarios.
En este Plan, se establece que a través de la articulación y conjunción de esfuerzos institucionales, los ejes rectores serán una herramienta que permitirá organizar de una forma sistemática, las políticas públicas que se deberán impulsar para imprimirle una nueva velocidad al desarrollo del Estado. Cada eje rector está integrado por un diagnóstico, la definición de estrategias, la determinación de objetivos y sus principales líneas de acción, para concretar los objetivos planteados.
Crecimiento económico y empleo; Sociedad segura y de leyes; Oportunidades de progreso para todos; Desarrollo ordenado y sustentable; Financiamiento para el desarrollo; y, Gobierno eficiente para la gente, son los ejes rectores que el Plan Estatal de Desarrollo ofrece como instrumentos que permiten innovar, por un lado, el seguimiento de las estrategias propuestas y, por el otro, la evaluación del desempeño gubernamental, en relación con los avances de obra pública y de aquellos indicadores que ofrezcan información acerca de la satisfacción e impacto ciudadano.
En el Plan, el tema de Derecho a una educación de la más alta calidad, se ubica como parte del eje Oportunidades de progreso para todos, en el que se concibe a la educación como una acción estratégica fundamental, considerándola el instrumento básico para el desarrollo sostenible y sustentable del Estado.
Por otra parte, las grandes líneas de política educativa para el Estado están contenidas en el documento “Directrices de Transformación del Sistema Educativo Estatal: Durango 2004-2010”, en el que se afirma que potenciar y desarrollar los procesos educativos, formales e informales, permitirá promover una formación integral que ponga al alcance de las nuevas generaciones de duranguenses, conocimientos, habilidades, actitudes y experiencias, para responder con eficiencia a la realidad actual.
En esta orientación, el sector educativo podrá atender la creciente demanda de universalización de la educación, con equidad y calidad, y para toda la vida; además, los maestros seguirán manteniendo un liderazgo que es importante en la transformación de los procesos académicos, puesto que con su aporte y esfuerzo diario se podrá mejorar la calidad de la educación. Por ello, existe la necesidad de reordenar técnica y administrativamente el Sistema Educativo Estatal; mejorar cualitativamente la infraestructura física de las escuelas y prever el financiamiento de los servicios educativos.
De esta manera, será más fácil transitar hacia un sistema educativo con oportunidades de progreso para todos, de calidad con equidad, orientado a la comunidad escolar, que propicie la formación de ciudadanos duranguenses con visión humanista, carácter emprendedor y nivel competitivo en los ámbitos local y global, lo que sintetiza y expresa muchos de los planteamientos que se privilegian en las tendencias internacionales y las declaraciones mundiales sobre la educación.
Metodología para la elaboración del Programa
Como una de las obligaciones de gobierno, asumidas al inicio de la actual Administración, el titular del Poder Ejecutivo se planteó la exigencia de preparar el Plan Estatal de Desarrollo 2005-2010, partiendo de las disposiciones relativas emanadas de la Ley de Planeación del Estado de Durango, así como de un amplio proceso de consulta ciudadana que nutrió el abanico de propuestas y prioridades de desarrollo, que fueron incluidas en el citado documento, el cual fue presentado a la sociedad duranguense el pasado mes de marzo.
El Plan integra una visión de desarrollo sustentada en la regionalización del Estado, así como en la conjunción de esfuerzos de los tres órdenes de gobierno; con ello, se busca que la planeación se empate para la consolidación de las metas planteadas, teniendo como propósito fundamental atender con eficacia las prioridades que demanda la población en cada una de las regiones del Estado.
La elaboración del Programa de Transformación del Sistema Educativo de Durango 2005-2010 se ha concebido bajo esta orientación y considerando que en los últimos años una de las principales demandas de los duranguenses ha sido la de contar con una educación de la más alta calidad, con oportunidades para todos en todas las regiones, que les permita hacer frente al vertiginoso avance de la ciencia y la tecnología y a las exigencias de un mundo moderno, caracterizado por la globalización de la economía, la mundialización de la cultura y la constante interacción de las sociedades.
Este programa sectorial se ha integrado con las propuestas obtenidas de un proceso previo de consulta denominado “Los retos de la educación en Durango” realizado en mayo 2004, durante la campaña para la elección de Gobernador del Estado.
Durante los primeros meses de la nueva gestión de gobierno, se definieron las bases filosóficas en las que se sustentará la política educativa de la administración, plasmada en el documento “Directrices de Transformación del Sistema Educativo Estatal: Durango 2004-2010”, que resume la intención de hacer que la educación se constituya como uno de los ejes rectores del programa de gobierno, puesto que es la más importante vertiente para la formación de una sociedad participativa e integrada con superación y desarrollo para todos.
En el mes de febrero de 2005, se desarrolló una consulta más específica, denominada “Diálogos informados”, realizados en cada una de las cinco regiones de la entidad, a la que asistieron informantes clave del sector educativo: docentes, directores escolares, supervisores, jefes de sector, jefes de enseñanza, padres de familia, investigadores, autoridades municipales y representantes de organismos desconcentrados y descentralizados, quienes con sus propuestas determinaron los temas de interés que se incluyen en el programa y que permitieron clarificar los objetivos, las líneas de acción y las metas.
Con estas aportaciones, y a partir de un proceso minucioso de análisis, selección y clasificación de datos, se integró este programa sectorial, el cual contiene 10 subprogramas estratégicos de desarrollo educativo, que habrán de ser aplicados por el Sistema Educativo Estatal durante el presente periodo de gobierno:
1. Educación para la diversidad y el desarrollo humano integral. 2. Educación para todos con calidad y equidad.
3. Pertinencia de la educación a lo largo de toda la vida. 4. Participación y corresponsabilidad social en la educación.
5. Educación, investigación, ciencia y tecnología para el desarrollo sustentable. 6. Desarrollo cultural y físico-deportivo en la educación.
7. Educación para la competitividad y la productividad con visión internacional. 8. Financiamiento de la educación para la equidad, eficiencia y autogestión. 9. Reordenamiento de los procesos educativos y administrativos.
10. Evaluación institucional y social para la transparencia de la gestión educativa. Estos subprogramas se desagregan en tres tipos educativos: educación básica, media superior, y superior, así como la modalidad de educación para la vida y el trabajo. En algunos de ellos, se incluyen componentes complementarios que dan respuesta a temas específicos que impactan transversalmente a todo el Programa. Finalmente, partiendo del contexto internacional, nacional y local en que se inscribe la educación, el cual se caracteriza por una transformación constante, la metodología empleada para estructurar el presente Programa considera que los objetivos, acciones y metas que se han propuesto, trascenderán el periodo de gobierno, puesto que se han concebido para sentar las bases de lo que será el Sistema Educativo Estatal, en una visión de largo plazo al año 2030.
1. Fundamentación del Programa
A partir de las disposiciones contenidas en los lineamientos normativos que sustentan la vida de la nación y del Estado, se da fundamento al Programa de Transformación del Sistema Educativo de Durango 2005-2010, como una herramienta de política pública, diseñada para sustentar y guiar el quehacer educativo en la entidad durante los próximos años.
Desde esta perspectiva, la educación se concibe como la esencia para la formación social y cultural, que determina la identidad y la historia nacional. Por eso, en México, y de acuerdo con lo dispuesto por el Artículo Tercero Constitucional, se establece que “la educación impartida por el Estado tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria y la conciencia de la solidaridad internacional en la independencia y en la justicia”.
En este ordenamiento, como postulados fundamentales que posicionan al país a la vanguardia en el contexto del desarrollo educativo de las naciones del mundo, se establece que “la educación será democrática, considerando a la democracia no solamente como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo; será nacional, en el sentido de que, sin hostilidades ni exclusivismos, atenderá a la comprensión de nuestros problemas, al aprovechamiento de nuestros recursos, a la defensa de nuestra independencia económica y a la continuidad y el acrecentamiento de nuestra cultura; y contribuirá a una mejor convivencia humana”. Por lo que respecta a la Ley General de Educación, reglamentaria del Artículo Tercero Constitucional, en su Artículo 2, se puede leer que “todo individuo tiene derecho a recibir educación y, por tanto, todos los habitantes del país tienen las mismas oportunidades de acceso al sistema educativo nacional”; asimismo, explica que “en el proceso educativo deberá asegurarse la participación activa del educando, estimulando su iniciativa y su sentido de responsabilidad social”. De manera complementaria, en el Artículo 21, se declara que “el educador es promotor, coordinador y agente directo del proceso educativo. Deben proporcionársele los medios que le permitan realizar eficazmente su labor y que contribuyan a su constante perfeccionamiento”.
En la misma Ley, en el Artículo 9, se dice que “además de impartir la educación preescolar, la primaria y la secundaria, el Estado promoverá y atenderá -directamente, mediante organismos descentralizados, a través de apoyos financieros, o bien, por cualquier otro medio- todos los tipos y modalidades educativos, incluida la educación superior, necesarios para el desarrollo de la Nación, apoyará la investigación científica y tecnológica y alentará el fortalecimiento de la difusión de la cultura nacional y universal”.
Por lo que respecta al ámbito local, en el marco de la legislación interna, las funciones fundamentales del Sistema Educativo Estatal, de acuerdo con la Ley Orgánica de la Administración Pública del Estado de Durango, son: “prestar los servicios educativos de su competencia en los términos de la normatividad correspondiente, procurando elevar constantemente su calidad y lograr la cobertura programada; promover y apoyar la investigación pedagógica, científica y tecnológica
Esta Ley dispone que la Secretaría de Educación tenga a su cargo la función educativa del Estado; para ello, debe instrumentar la política educativa, promover el desarrollo científico y tecnológico, y administrar el Sistema Estatal de Educación. De manera específica, conforme a lo dispuesto por la Ley de Educación del Estado de Durango, “la educación es un proceso para adquirir, transmitir y acrecentar la cultura, es proceso permanente cuya finalidad es lograr el desarrollo armónico de la personalidad humana, la transformación de la sociedad y es factor determinante para la adquisición de conocimientos”. Además, en su articulado se establece la obligatoriedad de la educación primaria y la secundaria, así como el carácter de ser gratuita y laica.
En otros apartados, la Ley dispone que “la Secretaría del ramo, en el marco del proyecto educativo de Durango, diseñará e implementará las estrategias para mejorar, de manera continua, las instituciones del Sistema Estatal de Educación, a fin de lograr la excelencia académica” y que “las autoridades educativas del Estado procurarán que el servicio de educación pública y privada sea de calidad, y promoverán la conformación de escuelas efectivas en el logro de sus objetivos académicos”.
En esta misma Ley se establece que “la educación constituye una actividad prioritaria del Estado y una inversión de alta utilidad social. Las inversiones educativas públicas y privadas se consideran de interés social”, además de que “habrá un programa estatal de educación, que desarrollará los lineamientos educativos del Plan Estatal de Desarrollo y se coordinará con las acciones previstas en el Programa Educativo Federal”.
En esta perspectiva, tomando en cuenta estos y otros lineamientos normativos, la educación en Durango avanzará hacia estadios de desempeño que estén acordes con las exigencias sociales, que den respuestas a las demandas de la sociedad del conocimiento y que coadyuven al progreso integral del Estado.
2. Misión, visión y declaración de principios y valores
El sustento filosófico-ideológico del Programa de Transformación del Sistema Educativo de Durango, 2005-2010, parte de reconocer que la orientación y el rumbo de la educación, para los próximos años, debe ser correspondiente y congruente con el enfoque de presente, la dimensión de futuro, la transición histórica y la conformación regional que se ha trazado la actual Administración para la gestión de su gobierno. En este sentido, delinear el alcance de la educación en el corto, mediano y largo plazos, se plantea como una exigencia que debe responder a las necesidades y retos que se han identificado para el sector educativo en la entidad. Por eso, partiendo de la misión, la visión y la declaración de principios definidas en el Plan Estatal de Desarrollo 2005-2010, considerando además el análisis del estado que guarda la educación en Durango, así como la dimensión que deberá alcanzar en este periodo de gobierno y la perspectiva de su desarrollo para el futuro, es posible delinear estos conceptos en el propio Programa.
Misión
Ofrecer educación de calidad con equidad a la población demandante, formando individuos capaces de generar conocimientos, habilidades, actitudes y valores para impulsar su desarrollo armónico y el de la sociedad, mediante la gestión y administración estratégica de sus recursos.
Visión de largo plazo
Ser un Sistema Educativo Estatal articulado, eficiente y transparente, adaptado a la velocidad de los cambios, que responda a las demandas sociales, proporcione una educación de calidad para todos e impulse la formación integral de personas con valores humanos, cívicos, democráticos y asociados al progreso; basado en estándares nacionales e internacionales de calidad, que coadyuve a la construcción de una sociedad equitativa, con sentido humano y que promueva la participación de los distintos actores sociales.
Educación con principios y valores
En el Sistema Educativo Estatal se promoverá e impulsará el cumplimiento y la observancia de los siguientes:
Principios
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3. Perfil de la educación en Durango
En el Plan Estatal de Desarrollo 2005-2010, se afirma que el desempeño general del Sistema Educativo Estatal está condicionado por la distribución geográfica y la gran dispersión de su población, puesto que en dos de las cinco regiones definidas para la entidad -Centro y Laguna- se concentra más del 80 por ciento de la población duranguense, lo cual propicia desigualdades significativas en el servicio educativo que se ofrece en toda la entidad. En tal sentido, ante esta realidad diferenciada, se genera la necesidad de ofrecer alternativas y modelos viables de servicios educativos, que tengan como ejes centrales de atención la equidad y la calidad. Por otra parte, en Durango y de conformidad con lo establecido en la Ley de Educación del Estado, el Sistema Educativo Estatal está integrado por los educandos y los educadores; las autoridades educativas; los planes, materiales y métodos educativos, así como las normas de la educación; y las instituciones educativas del gobierno, organismos descentralizados, instituciones particulares autorizadas y universidades públicas autónomas, elementos todos que intervienen de alguna manera en el funcionamiento institucional y que tendrán que ser considerados, al momento de definir las transformaciones y mejoras que se requieren para modificar positivamente el rumbo de la educación en el Estado.
Así, de manera particular, debido a la amplitud y complejidad de su operación, a la variedad de servicios educativos que ofrece a la población y a la diversidad del contexto multicultural en que se desenvuelve, el Sistema Educativo Estatal enfrenta una serie de dificultades de carácter técnico, administrativo y financiero, que es necesario enfrentar, a partir del análisis de la situación real de los distintos tipos, niveles y modalidades de la educación en toda la entidad.
Por ello y para sustentar la elaboración del Programa de Transformación del Sistema Educativo de Durango, 2005-2010, en este diagnóstico se presenta la situación que guarda la educación en la entidad, partiendo del análisis de distintos indicadores y variables que afectan el funcionamiento integral del mismo. Además, por cuestiones metodológicas, en la mayoría de los apartados que se abordan, la información se desagrega por regiones, de acuerdo con la agrupación de municipios propuesta con la finalidad de estructurar el Plan Estatal de Desarrollo 2005-2010, que es la siguiente:
1. Región Norte: Hidalgo, Indé, Ocampo, El Oro y San Bernardo.
2. Región Noroeste: Canelas, Guanaceví, Otáez, Santiago Papasquiaro, Tamazula, Tepehuanes, Topia y Nuevo Ideal.
3. Región Laguna: Cuencamé, General Simón Bolívar, Gómez Palacio, Lerdo, Mapimí, Nazas, Peñón Blanco, Rodeo, San Juan de Guadalupe, San Luis del Cordero, San Pedro del Gallo, Santa Clara y Tlahualilo.
4. Región Centro: Canatlán, Coneto de Comonfort, Durango, Guadalupe Victoria, Nombre de Dios, Pánuco de Coronado, Poanas, San Juan del Río, Súchil y Vicente Guerrero.
5. Región Sur: Mezquital, Pueblo Nuevo y San Dimas.
También, como parte de la metodología seguida para este análisis, es oportuno aclarar que los datos e información que se presentan corresponden al ciclo escolar 20032004 y proceden de la Dirección General de Planeación y Programación
-Educación del Estado de Durango -SEED-, mientras que los datos sociodemográficos han sido recuperados principalmente del Censo de Población y Vivienda 2000, elaborado por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática -INEGI-.
Situación sociodemográfica Población y territorio
El Estado de Durango se caracteriza por la amplitud de su territorio y por una gran cantidad de microlocalidades dispersas, aisladas y de difícil acceso, en las que se asienta una población que vive en condiciones diversas de marginación y desarrollo, lo que condiciona y limita la prestación del servicio educativo, en las distintas regiones.
Durango, cuarto estado más grande de la República Mexicana por su extensión territorial, con una superficie de 123,181 km2, representa el 6.2 por ciento del territorio nacional y está habitado por 1,448,661 personas, conformando el 1.4 por ciento de la población mexicana.
La Región Laguna representa el 28 por ciento del territorio estatal, la Región Noroeste el 24.5, la Región Centro el 18.1, la Región Sur el 15.9 y la Región Norte el 13.5.
La distribución de la población en las cinco regiones muestra la concentración del 45.1 por ciento en la Región Centro, el 36.2 en la Región Laguna, el 9.6 en la Región Noroeste, el 6.5 en la Región Sur y el 2.6 en la Región Norte.
Lo anterior permite apreciar que la Región Centro se ubica en tercer lugar en extensión territorial, con el mayor porcentaje de población. La capital del Estado, localizada en esta región, es la ciudad con el mayor número de habitantes.
Densidad de población
Durango solamente es mayor que nueve entidades federativas en cuanto a su número de habitantes, debido a una muy baja densidad de población; mientras que, la media nacional es de 50 habitantes por cada kilómetro cuadrado, en Durango es de sólo 11.8 habitantes.
Al interior del Estado, la densidad poblacional presenta variaciones en las regiones: en la Región Centro hay 30.1 habitantes por km2, en la Región Norte sólo hay 2.3, en la Región Noroeste 4.7, en la Región Sur 5.0 y en la Región Laguna 15.7.
La concentración de más del 80 por ciento de la población duranguense en dos de las cinco regiones -Centro y Laguna- y las diferencias en la dispersión poblacional entre estas regiones y las restantes, dificultan el desempeño general del Sistema Educativo Estatal y obligan a analizar las posibles diferencias en los resultados obtenidos.
En el país, en los últimos años, ha disminuido el índice de crecimiento de la población; en 1965, llegó a registrar el 3.5 por ciento anual y descendió en la década de los noventas al 1.9 por ciento. Debido a este cambio en el crecimiento poblacional, la pirámide de edades se modificará sustancialmente, mientras que en el año 2000 había 2.8 adultos por cada niño, en el 2010 habrá 3.6 adultos por niño y 4.3 adultos en el 2020 por niño. Esta nueva condición propiciará una atención de más calidad a niños de 6 a 14 años, aunque aumentará el costo de los servicios destinados a la población infantil.
De la misma manera, esta disminución del crecimiento poblacional repercutirá en la planeación de los recursos humanos, materiales y financieros en los diferentes tipos de servicios educativos; particularmente, en la disminución gradual de la demanda en la educación básica y la concentración de los esfuerzos de atención en educación media superior y superior.
Emigración
Durango se ubica como el cuarto estado de la República con la mayor proporción de población que emigra a otros países, particularmente a los Estados Unidos, por lo que este factor se refleja también en la reducción del crecimiento de la población. La implicación educativa de estos flujos migratorios se da en la atención a niños migrantes y en la necesidad de crear acuerdos internacionales para garantizar la validez de los estudios, en los distintos tipos, niveles y modalidades educativas, a los alumnos que emigran al extranjero o que regresan al Estado.
Población urbana
Con respecto a la distribución de los asentamientos poblacionales, la tendencia de la población urbana en la entidad es creciente; en 1990, representaba el 57.4 por ciento de la población estatal y para el año 2000, ascendió al 63.8.
En las regiones Centro y Laguna, el porcentaje de población urbana es de 76.7 y 67.1 por ciento, respectivamente. En estas regiones se encuentran las ciudades más pobladas de la entidad: Durango, Gómez Palacio y Lerdo.
Población rural
Mientras que el 25.3 por ciento de la población nacional es rural, en Durango constituye el 36.2, incluyendo a la población indígena, que es el dos por ciento del total.
De la población del Estado, que en el año de 1990 ascendía a 1,349,378 habitantes, había 740,901 en el medio urbano, representando un 54.9 por ciento y 608,477 en el medio rural, para un 45.1 por ciento. En el año 2003, habitaban en el medio urbano 988,960 personas, representando un 63.8 por ciento; mientras que en el medio rural vivían 560,859 habitantes, siendo el 36.2 por ciento, lo que implica una disminución de la población rural de la entidad, en 13 años, de un 8.9 por ciento.
El carácter rural se acentúa en las regiones Norte, Noroeste y Sur, donde el porcentaje es mayor al 70 por ciento (76.6, 74.1 y 72.8, respectivamente), mientras
Dispersión de las localidades
De las 6,258 localidades que existen en el Estado, la tercera parte se ubican en la Región Noroeste, con un 33.4 por ciento, siendo una de las regiones más despobladas; en la Región Sur el 22.2 por ciento; en la Región Laguna el 20; en la Región Centro el 17.9; y en la Región Norte sólo el 6.4.
Existen 5,152 localidades con menos de 100 habitantes, que representan el 82.3 por ciento de las localidades en el Estado, y en ellas habita solamente el 5.6 de los duranguenses. El porcentaje de este tipo de localidades es mayor en las regiones Sur (88 por ciento del total de localidades en esta región), Noroeste (88) y Norte (80); estas regiones son, en contraparte, las que tienen menor población, mientras que en las regiones Laguna y Centro, es de 69 y 71 por ciento, respectivamente. La presencia de un alto porcentaje de núcleos poblacionales menores de 100 habitantes limita las posibilidades de una oferta educativa en los modelos regulares existentes, a la vez que se convierte en una oportunidad para implementar y fortalecer modelos alternativos adecuados a estas circunstancias, para que los niños y jóvenes duranguenses tengan posibilidades equitativas y pertinentes de educación básica, media superior y superior.
Reducción en el número de niños
En 1970, vivían en el Estado 204,868 niños menores de 5 años, que representaban el 21.8 por ciento de los duranguenses; en 1980, esta cifra creció a 212,990 y en 1990 a 213,732; sin embargo, para el año 2000, el número de niños en el mismo intervalo de edad descendió a 204,373, lo que representa sólo el 14.1 por ciento de la población estatal.
Las tendencias demográficas nacionales y estatales apuntan a que la población entre 5 y 14 años de edad ha estado disminuyendo en los últimos años, mientras que el grupo de jóvenes entre 15 y 24 años de edad alcanzará su nivel máximo en el 2010. Estos efectos repercutirán directamente en la planeación de los servicios educativos.
Una parte importante de la demanda potencial para la educación básica, media superior y superior está en los duranguenses de 6 a 18 años de edad; sector que corresponde a los niños y jóvenes que en el año 2000 tenían menos de 15 años. El comportamiento de este sector poblacional varía entre las regiones del Estado, del 33 por ciento en la Norte al 44 en la Sur, con un 35 en la Centro y la Laguna, y un 40 en la Noroeste.
Situación sociocultural
Analfabetismo y grado de escolaridad
En la entidad, 50,520 personas son analfabetas; esta cantidad representa el 4.8 por ciento de la población de 15 y más años de edad, índice menor al correspondiente del país, que se ubica en 8.5.
El mayor porcentaje de analfabetismo se ubica en la Región Sur, con un 16.1 por ciento, donde la mayoría de la población analfabeta son mujeres, 63 por ciento. Este problema también se acentúa en la Noroeste (9.9 por ciento), del cual las mujeres representan el 46 por ciento. En las regiones restantes el porcentaje de analfabetismo varía: 6.5 en la Norte, 4.6 en la Laguna y 3.7 en la Centro.
El alto porcentaje de analfabetismo en la Región Sur está asociado con las condiciones culturales y socioeconómicas de la población indígena; por tanto, las estrategias para enfrentar este problema habrán de situarse en el reconocimiento de la diversidad cultural que le es propia.
El grado promedio de escolaridad de la población mayor de 15 años en Durango es de 7.7 grados. La Región Centro tiene el grado más alto, con un 7.9, mientras que la Sur registra un 5.1, la Noroeste un 5.3, la Norte un 6.0 y la Laguna un 7.4; estos datos muestran las disparidades educativas entre las regiones.
Grupos étnicos
La población indígena en el Estado de Durango es de aproximadamente 29 mil personas, cuyo grupo mayoritario es el tepehuano, seguido en una proporción inferior al 10 por ciento respecto a su número, por los huicholes, los coras, los mexicaneros (náhuatl) y los tarahumaras.
El 75 por ciento de la población indígena se ubica en la Región Sur, y representa el 23.5 por ciento del total de la población en esta región. En las otras regiones, la población indígena es menor al uno por ciento del total de sus habitantes. El 25 por ciento de la población indígena se distribuye en las regiones Centro (15), Laguna (6.2), Noroeste (2.6) y Norte (1.2).
La atención a la población indígena se ha concentrado en la Región Sur, mediante un servicio educativo regular, con enfoque intercultural bilingüe, en 186 localidades y cientos de microlocalidades con servicios alternativos. En 345 escuelas, 612 maestros atienden a 11,025 alumnos en servicios regulares.
El 7.1 por ciento de los alumnos indígenas cursan la educación inicial, el 8.0 la preescolar, el 64.4 la primaria, el 16.5 la secundaria, principalmente en la modalidad de telesecundaria, y el 4.0 la media superior.
Aunque el número de alumnos indígenas representan más de la tercera parte de esta población, la atención a la misma continúa siendo un reto relacionado con la equidad del Sistema Educativo Estatal, puesto que aún existen más de 1,642 niños y jóvenes indígenas, de 5 a14 años de edad, que no asisten a la escuela.
Existe también un grupo de población menonita, de aproximadamente 6,500 personas, que en su mayoría habitan en la Región Noroeste del Estado; quienes conservan sus raíces culturales y permanecen al margen del esquema regular de educación.
Grupos más desfavorecidos
en la Región Norte del país, con indicadores socioeconómicos que se ubican por debajo de la media nacional. En términos porcentuales, la participación de Durango en el Producto Interno Bruto -PIB- nacional ocupa el número 24, de 32; posición con tendencia descendente, del 1.4 por ciento en 1993 al 1.2 por ciento en el año 2000. El ingreso per cápita en Durango es de 12,426 pesos, el menor de la Región Norte del país e inferior a la media nacional, ocupando la posición 16, con respecto a las otras entidades federativas.
Este bajo ingreso, aunado a las asimetrías sociales derivadas de la concentración de la riqueza, se traduce en grupos altamente vulnerables, que deben ser atendidos con servicios educativos adecuados, mediante acciones equitativas.
El papel de la mujer
En el año de 1990, el Estado de Durango tenía 1,349,378 habitantes, de los cuales 664,766 eran hombres y 684,612 mujeres; para el año 2003, la cantidad de hombres aumentó en un 6.4 por ciento para llegar a 709,521; mientras que el número de mujeres se incrementó en un 7.4 por ciento alcanzando la cantidad de 739,140, para un total de 1,448,661.
La igualdad de acceso y permanencia para hombres y mujeres en todos los tipos, niveles y modalidades educativas, ha mostrado avances significativos en los últimos años. Sin embargo, es necesario avanzar hacia la búsqueda de igualdad de oportunidades para las mujeres en el mercado laboral.
La presencia de los jóvenes
La población de jóvenes de 15 a 24 años en la entidad, se ha mantenido prácticamente constante durante los últimos años, con una ligera ventaja en la cantidad de mujeres. En 1990, había 290,283 jóvenes. Para el año 2000, el total fue de 313,290 jóvenes.
Los jóvenes demandan mayor participación en la dinámica de la sociedad duranguense, particularmente en la educación, tanto escolar como no escolarizada, lo que representa una opción de formación continua que hasta ahora no ha sido explotada con suficiencia, para preparar a los nuevos ciudadanos.
La educación de adultos
El rezago acumulado al año 2003, de jóvenes y adultos que no cursaron o concluyeron su educación básica, según datos del Consejo Nacional de Población, es de 546,920 personas, de un total de 1,044,000 individuos mayores de 15 años. Este rezago se distribuye de la siguiente manera: analfabetas 50,520; sin primaria, 206,100; y sin secundaria, 290,300.
Estos datos de rezago reflejan que aproximadamente una tercera parte de la población total del Estado se encuentra sin educación básica concluida, fenómeno que inhibe el desarrollo integral de la sociedad duranguense.
La atención del rezago educativo de los jóvenes y adultos en la entidad se hace a través de tres instancias: el Instituto Duranguense para la Educación de los Adultos, la Coordinación de Educación de Adultos y los Centros de Educación Extraescolar;
sin embargo, se considera impostergable el diseño e implementación de programas educativos innovadores que atraigan el interés de los jóvenes y adultos en situación de rezago educativo, para regularizarse en su educación básica e incorporarse de mejor forma a la vida productiva.
La atención a la cultura
La cultura es un elemento medular en la formación integral de los individuos. Por eso, en el sistema educativo se advierte la necesidad de crear condiciones para articularla con las actividades cotidianas que se desarrollan en los centros escolares. Es preciso reivindicar el carácter prioritario de la cultura y el arte, tanto en las escuelas como en la vida colectiva de la entidad; así como dar sentido y orientación a las políticas culturales destinadas a generar mejores expectativas de desarrollo social y humano, capaces de contribuir a procesos formales de integración social.
Deporte y cultura física
El deporte escolar y la cultura física propician el desarrollo sano del individuo y facilitan la adopción de actitudes favorables hacia sí mismo y los demás.
En tal sentido, para contribuir al bienestar individual y colectivo de la población, es necesario implementar la práctica constante de actividades físicas y deportivas, tanto en la escuela como en la comunidad.
Ciencia y tecnología
La promoción y el desarrollo de la ciencia y la tecnología en la entidad se realizan a través de la aplicación de recursos federales y estatales, denominados fondos mixtos, que en el año 2002 ascendieron a 7,500,000 pesos, aplicados en distintos proyectos de investigación e innovación, y en el año 2003 a 9,847,000 pesos, cantidades todavía poco significativas, considerando el poco impacto en el desarrollo del Estado.
En tal sentido, se advierte la necesidad de establecer acciones que impulsen la ciencia y la tecnología, así como la investigación científica, tecnológica y humanística, como elementos indispensables del proceso educativo y como herramientas para promover un desarrollo sustentable para la entidad.
Situación del contexto educativo
Tipos, niveles y modalidades del Sistema Educativo Estatal
El Sistema Educativo Estatal está integrado por tres tipos de servicios educativos: básico, medio superior y superior; así como por las modalidades de educación inicial, especial, indígena, para adultos y capacitación para el trabajo.
La educación básica comprende los niveles de preescolar, primaria y secundaria; los niveles de preescolar y primaria se ofrecen en las modalidades de general, comunitario e indígena; la secundaria tiene las modalidades de general, técnica y telesecundaria.
En educación media superior se imparten estudios propedéuticos, bivalentes y terminales. En el tipo superior se cuenta con educación universitaria, tecnológica y para la formación docente.
La modalidad de educación inicial se ofrece en forma escolarizada, mediante centros de desarrollo infantil -CENDI-, y no escolarizada, dirigida a padres y madres de niños menores de cuatro años.
La educación especial ofrece servicios de apoyo a niños con necesidades educativas especiales en las unidades de servicios de atención a la educación regular -USAER- y los centros de atención múltiple -CAM-.
En educación indígena se consolida, poco a poco, el modelo de enseñanza intercultural bilingüe, que promueve el respeto a las identidades culturales, reconoce positivamente las diferencias y, al mismo tiempo, ofrece a los niños y jóvenes indígenas oportunidades educativas para satisfacer sus necesidades e intereses específicos de aprendizaje y, favorecer así, una vinculación más ventajosa con su entorno y con el resto de la sociedad.
Con la finalidad de avanzar en la renovación del modelo educativo para adultos y ofrecer un servicio de mayor calidad y pertinencia, se diseñó la nueva propuesta de educación para la vida, que se caracteriza por revalorar los saberes que las personas sin escolaridad básica ya han desarrollado y que son producto de su experiencia de vida, con el objeto de vincularlos con el aprendizaje de nuevos conocimientos significativos y con la adquisición de competencias útiles que puedan aplicar cotidianamente. Una educación para adultos que optimice los recursos económicos y humanos permitirá disminuir el rezago existente y avanzar en la educación para toda la vida, incluyendo a los adultos mayores.
Entre los principales recursos para impulsar el desarrollo de la sociedad se encuentra la capacitación permanente de los trabajadores. La actualización de sus conocimientos tiene un impacto positivo en la capacidad de producción del Estado y se refleja, en el ámbito individual, en mayores oportunidades para alcanzar mejores niveles de vida. Para atender esta necesidad, en el sector educativo se ha ido construyendo una oferta pública de servicios de capacitación para el trabajo que busca acompañar en forma más cercana los ritmos de aprendizaje de las personas. Se integra básicamente por los Centros de Capacitación para el Trabajo Industrial -Cecati- y el Centro de Capacitación y Desarrollo -Cecade-.
Escuelas, docentes y alumnos
La matrícula total en el Sistema Educativo Estatal asciende a 483,437 alumnos, atendidos por 28,590 docentes, en 5,245 escuelas. La educación básica, en los niveles de preescolar, primaria y secundaria, representa el 75 por ciento del total de la matrícula y la educación superior sólo el 6 por ciento. El porcentaje restante se distribuye en la educación media superior y la inicial.
La cifra total de alumnos en el Estado muestra que la tercera parte de los duranguenses, 33.3 por ciento, son usuarios directos de los servicios educativos, sin incluir a quienes están inscritos en los programas de educación para adultos.
Observaciones a la matrícula
La distribución de los asentamientos humanos en la entidad condiciona la planeación y la operación de los servicios educativos, por lo que se debe considerar que en el 95.3 por ciento de las localidades sólo vive el 18.5 por ciento de los duranguenses y que la distribución municipal y regional de la matrícula, en los distintos tipos, niveles y modalidades educativos, muestra diferencias extremas. En educación preescolar, casi el 84 por ciento de la matrícula estatal, que en total asciende a 53,541 alumnos, se ubica en las regiones Centro (47.9) y Laguna (35.8), contrastando con las otras tres regiones, que en su conjunto sólo incorporan al 16.3 restante (Noroeste 6.5, Norte 1.8 y Sur 8.0).
En educación primaria, la variación en la matrícula muestra una tendencia a la baja que data de 1980; en el decenio de los ochentas, la matrícula disminuyó en aproximadamente 45,000 alumnos, que representó el 15 por ciento; en los noventas, la disminución fue de 25,000 alumnos, el 9.8. En el último año, el 78.7 de la matrícula de educación primaria, que en total asciende a 227,223 alumnos, se concentra en las regiones Centro (43.3) y Laguna (35.4), mientras que en las regiones restantes, en las que están inscritos 48,527 niños, representa el 21.3 de la matrícula estatal.
El 93 por ciento de la matrícula de educación primaria se concentra en las escuelas dependientes de la Secretaría de Educación; el 2 por ciento en el Programa de Educación Comunitaria del Consejo Nacional de Fomento Educativo -CONAFE-; y el 5 por ciento restante se inscribe en escuelas de sostenimiento particular.
En educación secundaria, el 84 por ciento de la matrícula se concentra en las regiones Centro (47.6) y Laguna (36.4). Del total estatal, de 88,321 alumnos, el 16 por ciento se distribuye en las otras regiones: Noroeste con 7.1, Norte con 2.4 y Sur con 6.5. La atención en educación secundaria se brinda en tres modalidades: general, 43 por ciento; técnica, 36; y telesecundaria 21. En las regiones Centro y Laguna el porcentaje de alumnos que estudian en telesecundarias es de aproximadamente un 17 por ciento, mientras que en las regiones Noroeste y Norte alcanza un 41 y en la Región Sur un 50, como resultado de la dispersión poblacional y la atención de una gran cantidad de microlocalidades.
En educación media superior, la inscripción total asciende a 54,839 estudiantes. Este tipo educativo se divide en: bachillerato general, que absorbe al 53 por ciento del total de estudiantes; bachillerato tecnológico con el 36; y la modalidad técnico profesional con el 11 restante. La atención en este tipo educativo se concentra en las regiones Centro, con 52 por ciento, y Laguna con 36. Las otras regiones tienen un porcentaje bajo: el 5 por ciento en la Sur, el 4 en la Noroeste y el 3 en la Norte. En educación superior, la matrícula total es de 28,536 estudiantes, inscritos en tres modalidades: universitaria (47 por ciento), tecnológica (31) y la orientada a la formación de profesores (22). Destaca que en la Región Noroeste, el 82 por ciento de la matrícula se registra en la modalidad tecnológica; en la Región Sur, sólo existe esta misma modalidad; y en la Norte, la inscripción total corresponde a la formación de profesores.
El 63 por ciento de la matrícula en educación superior se concentra en la Región Centro y el 32 por ciento en la Región Laguna; el 5 por ciento restante se distribuye en las otras tres regiones. Esta concentración de la oferta en dos regiones evidencia la necesidad de ampliar y diversificar la oferta.
La inscripción en programas de posgrado es de 1,453 estudiantes. El 79.8 por ciento se concentra en la Región Centro, el 19.4 en la Región Laguna y sólo el 0.8 (12 estudiantes) en la Sur. La prácticamente inexistente oferta de posgrado en tres regiones advierte el necesario crecimiento estratégico de este nivel educativo. Resulta también destacable que el posgrado se concentre en la opción universitaria con un 76.6 por ciento, mientras que la alternativa tecnológica es de 9.6, y en formación de profesores 13.8.
Cobertura y atención a la demanda
La atención de la demanda en preescolar, para niños de 3 a 5 años de edad, alcanza un 54 por ciento, ubicando a Durango en el lugar 26, con respecto a las entidades federativas.
La matrícula en el nivel de educación preescolar obligatorio, tercer grado, se ha incrementado permanentemente; actualmente, son atendidos 30,741 alumnos, de 33,725 niños del grupo de 5 años de edad, que representa, el 91.2 por ciento de la demanda potencial. Los porcentajes de atención por región, son: 88.3 Centro, 92.4 Laguna, 87.3 Noroeste, 80.7 Sur y 39 Norte. Por otra parte, la atención educativa a niños de 4 y 3 años sólo registra, a nivel estatal, 63.5 por ciento y 5.4, respectivamente.
La cobertura en educación primaria registra un 92.4 por ciento y en la educación secundaria un 85.4. En general, la cobertura en educación básica es de 82.4 por ciento, ubicando a Durango en la posición 21, en el contexto nacional.
En educación media superior, la cobertura es del 55.4 por ciento y en educación superior se alcanza el 17.7 a nivel licenciatura.
Indicadores en educación básica y media superior
En educación preescolar, durante los 10 años anteriores, la deserción se había mantenido constante, entre 7 y 8 puntos porcentuales; actualmente, se reporta un 6.5 por ciento. El porcentaje más alto de este fenómeno educativo se registra en la Región Noroeste con un 7.4, mientras que el más bajo se reporta en la Región Norte con 4.9.
En educación primaria, el índice de reprobación en el ciclo escolar 2003-2004 fue de 4.5 por ciento. Este problema se acentúa en la Región Sur y en la Región Noroeste. El comportamiento estatal de la deserción ha disminuido en los 10 años anteriores, del 7.2 al 1.1, con un comportamiento equilibrado entre las regiones. La eficiencia terminal ha aumentado en los 10 años anteriores, del 57.1 al 88 por ciento. No obstante, este indicador registra discrepancias entre las regiones, el menor valor en el Noroeste y el más alto en la Laguna.
En educación secundaria, la reprobación se ha mantenido prácticamente constante, entre el 21 y el 23 por ciento durante la anterior década; actualmente es del 21. Las
regiones donde existen las principales concentraciones urbanas, Laguna y Centro, registran los porcentajes más altos, 23.7 y 21.7 por ciento, respectivamente; en las otras regiones, la reprobación es menor al 15. La deserción no ha tenido variaciones significativas, alcanzando en el ciclo 2003-2004 un 7.5 por ciento. Este dato se conserva prácticamente constante entre las regiones. La eficiencia terminal actualmente es del 78.3 por ciento; con el menor porcentaje en la Laguna y los más altos en el Norte y el Sur.
En educación media superior, la reprobación es del 31.4 por ciento y la deserción del 17.9, en tanto que la eficiencia terminal alcanza un 54.1.
Proporción de alumnos por maestro en educación básica y media superior
La matrícula de educación básica de Durango representa el 1.5 por ciento de la matrícula nacional; mientras que el número de profesores en este tipo educativo representa el 1.9 del total en el país.
En educación preescolar, mientras que 22 es el promedio nacional de alumnos por plaza activa docente, en Durango es de 19; destacando que en las regiones Noroeste, Norte y Sur, este dato es de 12 a 13 alumnos, mientras que en las regiones Centro y Laguna es de 21 a 22 alumnos. Adicionalmente, 47 alumnos es el promedio por cada escuela de preescolar en el país, y en Durango es de 36; en las regiones Centro y Laguna se registran los valores más altos, 52 y 44, respectivamente, contrastando con 15 alumnos por escuela en las otras regiones. En educación primaria, producto del decrecimiento de la matrícula, la relación de alumno por maestro es de 22 niños, mientras que el promedio nacional es de 27; este dato varía entre las regiones, de 16 alumnos en la Norte a 23 en la Centro y la Laguna. El promedio nacional de alumnos por escuela es de 149; en Durango, son 88 niños, con diferencias entre las regiones: 148 en la Centro, 130 en la Laguna y menos de 50 en las otras regiones. Esta distribución conduce a una atención diferenciada a las escuelas y es reflejo del mayor porcentaje nacional de escuelas unitarias en la entidad, que es de 41.1.
En educación secundaria, en el país están inscritos un promedio de 188 alumnos por cada escuela; en Durango, este promedio es de 114, destacando los valores altos de 155 en el Centro y 149 en la Laguna, mientras que en las otras regiones este indicador fluctúa de 42 a 53 alumnos. Si en el cálculo de la proporción de alumnos por escuela secundaria no se toman en cuenta los datos de las telesecundarias, las diferencias entre las regiones son menos extremas: 157 Norte, 196 Noroeste, 210 Sur, 305 Centro y 321 Laguna; con un promedio estatal de 292. En la República, por cada 23 estudiantes se tiene un profesor autorizado, en Durango éste se tiene por cada 15; este indicador no muestra mayores variantes entre las regiones, oscilando entre 14 en la Centro y 20 en la Sur.
En educación media superior, el promedio estatal es de 306 alumnos por escuela, mayor a la media nacional de 288 alumnos, con valores extremos de 92 en el Norte y 348 en el Centro; la Laguna registra 327, el Sur 254 y el Noroeste 211. Con respecto al número promedio de alumnos por docente, la media estatal es de 14 alumnos, con valores de 12 en la Región Centro, 14 Norte y Noroeste, 15 Laguna y 19 Sur.