Navegando entre Versos: Sobre la Traducción de Poesía
Laura Catalina Arbeláez Collazos
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE COMUNICACIÓN Y LENGUAJE
DEPARTAMENTO DE LENGUAS
CARRERA DE LICENCIATURA EN LENGUAS MODERNAS BOGOTÁ D.C.
Navegando entre Versos: Sobre la Traducción de Poesía
Laura Catalina Arbeláez Collazos
Trabajo de Grado para optar por el titulo de Licenciada en Lenguas Modernas
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE COMUNICACIÓN Y LENGUAJE
DEPARTAMENTO DE LENGUAS
CARRERA DE LICENCIATURA EN LENGUAS MODERNAS BOGOTÁ D.C.
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA FACULTAD DE COMUNICACIÓN Y LENGUAJE
RECTOR DE LA UNIVERSIDAD
P. Jorge Humberto Peláez Piedrahita, S.J.
DECÁNA DE LA FACULTAD DE COMUNICACIÓN Y LENGUAJE Marisol Cano Busquets
DIRECTOR DEL DEPARTAMENTO DE LENGUAS Vladimir Núñez
DIRECTORA DE LA CARRERA DE LICENCIATURA EN LENGUAS MODERNAS Nathalia Lamprea Abril
DIRECTORA DEL TRABAJO DE GRADO Rosario Casas Dupuy
Artículo 223 de la resolución N. 13 de Julio de 1946
“La universidad no se hace responsable por los conceptos emitidos por sus alumnos en sus trabajos de tesis, sólo se velará por que no se publique nada contario al Dogma y a la Moral Católica, y por que la tesis no contenga ataques o polémicas puramente personales, antes bien se vea en ellas el anhelo de buscar la verdad y la justicia.”
A mis papás y a mi hermana, Las palabras no alcanzan para expresar cuanto agradezco su apoyo incondicional, las palabras de aliento cuando yo me sentía desfallecer, su fe absoluta en que lograría llegar aquí, aun si yo a veces lo cuestionaba y las palabras llenas de amor y sabiduría que me ayudaban a avanzar en este proceso de crecimiento tanto profesional como personal. Por esto, y por muchas otras razones más, este logro no solo es mío, también es suyo.
La presente investigación no hubiese sido posible sin la guía de dos personas que jugaron, en su rol como mis mentoras, un papel absolutamente importante para mi. A la profesora Juliana Molina, quien me acompaño a lo largo del primer año de investigación en las materias de “Fundamentos investigativos en lingüística aplicada” e “Investigación aplicada a problemas del lenguaje”; Y a mi asesora, Rosario Casas Dupuy, que me acompañó durante el segundo año de investigación, que creyó en mí y en mi idea, alentándome siempre a hacer mi mejor esfuerzo, y que me guió y me apoyó para que esta investigación sobre esta temática poco investigada tanto en la Facultad como en el país alcanzara horizontes que jamás imagine. Les agradezco estos esfuerzos que fueron esenciales para el desarrollo de esta investigación.
Resumen
La traducción literaria ha sido una constante en la historia de la humanidad y una de las cosas que hemos aprendido con cierto grado de certeza es el hecho de que no es posible estandarizar la totalidad del proceso de traducción de este fenómeno vivo que es una obra literaria. Ahora bien, la cosa no se facilita cuando nos enfocamos en lo que es la traducción de poesía por el simple hecho de que la lengua resulta ser también un elemento vivo, fluido y en constante cambio. Por esta razón, la presente investigación se enfoca en analizar y determinar cuáles son las características que se deben tener en cuenta a la hora traducir un poema a partir de un ejercicio de carácter hermenéutico, que consiste en la experiencia de traducción de un poema de Edgar Allan Poe titulado Dreams. Igualmente, se propondrán unos pasos que puedan servir de guía para la traducción de poesía.
Palabras clave: traducción, traducción literaria, traducción de poesía, literatura, poesía, Dreams, Edgar Allan Poe.
Abstract
Literary translation has been a constant in the history of humanity, and one of the things that we have learned with a certain degree of certainty is the fact that it is not possible to standardize the entire process of translating the living phenomenon that a literary work is. In this sense, things do not get easier when we focus on the translation of poetry, since language is also a living, fluid, and constantly changing element. For this reason, this research project focuses on analyzing and determining the characteristics that must be taken into account when translating a poem, through the hermeneutical exercise of translating Edgar Allan Poe's poem Dreams and of proposing some steps that can serve as a guide for the translation of poetry.
Keywords: translation, literary translation, poetry translation, literature, poetry, Dreams, Edgar Allan Poe.
Résumé
La traduction littéraire a été une constante dans l'histoire de l'humanité et l'une des choses que nous avons apprises avec un certain degré de certitude est le fait qu'il n'est pas possible d'uniformiser tout le processus de traduction de ce phénomène vivant qui est une œuvre littéraire. Maintenant, les choses ne sont pas plus faciles quand on se concentre sur ce qu'est la traduction de la poésie pour le simple fait que la langue se révèle aussi comme un élément vivant, fluide et en constante évolution. Pour cette raison, cette recherche se concentre sur l'analyse et la détermination des caractéristiques à prendre en compte lors de la traduction d'un poème à partir d'un exercice herméneutique, qui consiste en l'expérience de la traduction d'un poème d'Edgar Allan Poe intitulé Dreams. De la même manière, certaines étapes seront proposées qui peuvent servir de guide pour la traduction de la poésie.
Mots-clés : traduction, traduction littéraire, traduction de poésie, littérature, poésie, rêves, Edgar Allan Poe.
Tabla de contenidos
Introducción ...12
Capítulo 1 ...14
1.1 Planteamiento del problema ...14
1.2 Pregunta ...18
1.3 Objetivo general ...18
1.4 Objetivos específicos ...18
1.5 Justificación ...19
Capítulo 2 ...22
2.1 Estado del Arte ...22
2.1.1 Las perspectivas de la lingüística ...22
2.1.2 Las perspectivas de la traductología ...27
2.1.3 Las perspectivas de la tradúctica ...31
2.1.3 Las perspectivas de la literatura y la filosofía ...33
2.2 Marco teórico ...38 2.2.1 Literatura ...38 2.2.2 Poesía ...40 2.2.3 Traducción ...41 Capítulo 3 ...45 Capítulo 4 ...47 4.1 Pre-traducción ...48
4.1.1 Presentación del corpus ...48
4.1.2 Preparaciones para navegar el poema ...51
4.1.2.1 Para navegar a Poe se debe conocer a Poe ...51
4.1.2.2 Para navegar el poema es necesario conocer el poema ...53
La lectura emocional ...54
Encontrando los patrones ...55
Lectura final ...60
4.2 Traducción ...61
4.2.1 Un primer intento ...62
4.2.2 Una segunda vuelta a la traducción ...65
4.2.3 La tercera no siempre es la vencida ...68
4.2.4 Es el final ...70 4.3 Post-traducción ...72 Tabla 1 ...75 Tabla 2 ...81 Tabla 3 ...83 Capítulo 5 ...87
5.1 La base para un puente ...87
5.2 Para navegar la traducción de poesía ...89
5.3 Los aprendizajes accidentados ...92
5.3.1 Un decálogo para el buen traductor literario ...92
5.3.2 Otras reflexiones adicionales ...96
Bibliografía utilizada ...100
Referencias consultadas ...102
Anexo 1 ...106
Anexo 2 ...107
“Translator's Note:
When the violin repeats what the piano has just played, it cannot make the same sounds and it can only approximate the same chords. It can, however, make recognizably the same "music", the same air. But it can do so only when it is as faithful to the self-logic of the violin as it is to the self-logic of the piano.”
Introducción
“La traducción es la esencia de la civilización moderna.” -Isaac Bashevis Singer
Si bien la historia de la traductología es la de una ciencia reciente, cuyo origen se remonta a 1972, la historia de la traducción como tal comienza en épocas mucho más antiguas. Un vivo ejemplo de ello es la traducción literaria, la cual se viene practicando desde épocas tan antiguas como la del imperio romano, donde las obras griegas eran traducidas para el disfrute de los romanos. Es por esta razón que resulta sorprendente que, aun siendo una parte tan importante en la historia de la humanidad por haber conservado y traído ciertos textos –como la obra homérica– hasta nuestros tiempos, hoy en día dentro de la traductología se piense poco el tema de la traducción literaria desde puntos de vista que van más allá de los temas de la critica a una traducción o el análisis comparativo entre diferentes traducciones, mientras que desde la literatura el mismo tema se ha abordado a tal punto que “la traducción es un género literario aparte, distinto de los demás, con sus normas y finalidades propias.” (Ortega Y Gasset, 1937, p.21).
Esto suscita la pregunta por la disociación que se presenta dentro de la traducción literaria con respecto a las visiones de la traductología, tal como se entiende desde la lingüística, y la literatura. ¿Por qué desde las visiones más enfocadas en la lingüística no nos hemos preguntado con la misma vehemencia que otras áreas por el cómo traducir el arte de la literatura y por la navegabilidad de ese proceso? ¿A qué se debe esta disociación frente a cómo llevar a cabo el proceso de la traducción literaria? Naturalmente, abordar estas pregunta desde la inmensidad que representa la literatura como arte sería virtualmente irrealizable, pero tratar de responder a esta pregunta a través de la representación que sería el mar conocido como poesía, tal vez haga de este proceso uno más navegable; Aún si con ello también se deba abordar la pregunta por traductibilidad de la poesía.
Es por ello que, en un intento por reparar un poco esta disociación que se presenta entre la literatura, la filosofía, la lingüística y la traductología cuando se habla de traducción literaria, este trabajo propondrá una posible respuesta a las preguntas anteriormente planteadas y
desarrollará una traducción de un poema con el fin de plantear una propuesta frente al proceso de la traducción de un poema.
Capítulo 1
1.1. Planteamiento del problema
“Los escritores hacen la literatura nacional y los traductores hacen la literatura universal.” -José Saramago
Hoy en día la traducción está tan presente en la vida del ser humano que se ha convertido en uno de esos elementos constitutivos de la vida en sociedad y que hemos normalizado al punto de que, en cierta forma, se han vuelto virtualmente invisibles a nuestros ojos. No necesitamos ir muy lejos en el asunto para confirmarlo, solo tenemos que preguntarle a un amigo o a un familiar ¿cuál es tu traductor favorito? Y es muy probable que la gran mayoría, por no decir que a excepción de unos contados casos, no puedan responder a la pregunta. Pero preguntémosle a alguien ¿quién es tu escritor favorito? Y la diferencia va a ser notoria, vamos a escuchar todo tipo de respuestas: autores de todos los géneros, todas las nacionalidades, y todas las épocas. Existirán quienes digan Voltaire, Baudelaire, Faulkner, Dickens, Poe, Goethe o Müller; pero es poco probable que los hayan leído a ellos o a alguno de los otros autores de los más de 2000 libros que se traducen al año según la organización Literature Across Frontiers, en sus lenguas de partida (o como se diría popularmente en sus lenguas originales). Es por esta razón que “de los traductores suele decirse que somos invisibles” (Calvo, (2016), p. 5).
En ello existe algo de verdad, los traductores son invisibles porque –para mayor comodidad del lector– aprendemos desde temprano a entender que “nuestra escritura es la única que intenta que nadie se fije en ella, que quiere ser literalmente invisible, algo en lo que la mente no se detenga en absoluto” (Calvo, (2016), p. 7). Y por eso, estamos rodeados de traducciones, sin que nos percatemos verdaderamente en ellas. Es por esta misma razón que la traducción ya forma con tranquilidad parte de la historia de la humanidad. Gracias a los textos traducidos desde el antiguo imperio romano hasta el día de hoy, se ha preservado y desarrollado el conocimiento de esos otros mundos que no conoceríamos sin las traducciones, y, al mismo tiempo, se ha venido reflexionando sobre la traducción misma.
Hoy en día se piensa la traducción desde múltiples áreas. Nos encontramos entonces con lo que Berman llama el discurso “tradicional” sobre la traducción, según el cual “la traducción
siembra la cultura, percibida ella misma como un conjunto de tradiciones” (Berman, (2007), p.1); los discursos objetivos sectoriales donde la traducción no es otra cosa que “uno de los modos de interacción de los textos” (Berman, (2007), p.2) y donde no se aborda lo que no pertenezca a lo literario a pesar de lo amplio de su definición, y los discursos generales o lo que suele conocerse también como las “teorías” de la traducción y que sostiene que “se puede edificar una teoría global y única del traducir” (Berman, (2007), p.2), independientemente del tipo de texto que se trate. Además de los anteriores, encontramos los discursos de experiencia, la tradúctica y la traductología1, además de todas las otras áreas que encuentran en la traducción un objeto de estudio como lo son la historia, la literatura, la filosofía y la lingüística.
Ya enfocando toda esta información en lo que respecta a la traducción literaria, también nos encontramos que existen varias áreas que estudian la misma. Sin embargo, para los propósitos de esta investigación me voy a centrar en dos grupos particulares. El primer grupo será la visión de la traductología y la lingüística sobre la traducción literaria, y el segundo grupo que presentará la traducción literaria desde la literatura y la filosofía. Pero ¿por qué me limito a estos dos grupos particulares? La respuesta resulta relativamente simple; ya que si bien mucho se ha dicho sobre el área, si se realiza una breve revisión de la literatura teórica sobre la traducción literaria, nos encontramos con que los que más planteamientos han realizado de forma específica son tal vez los integrantes de estos dos grupos. Sumado a lo anterior, se escogen estas áreas porque se encuentra una marcada disociación entre ambas, lo cual resalta el debate sobre ¿cómo se debería traducir literatura?
Si abordara esto desde lo establecido por el primer grupo –es decir la lingüística y la traductología (entendida no de la manera en que la entiende Berman)– estaría abordando el área desde una perspectiva que me es relativamente familiar, gracias a él énfasis en traducción de la Licenciatura en Lenguas Modernas. Según esta perspectiva, la traducción literaria se comenzó a pensar en dos sentidos generales. El primero tiene que ver con el método de enseñanza en lengua extranjera, conocido como la gramática-traducción, que respondía a la necesidad de la aristocracia de leer las obras clásicas en su lengua de partida (LP), razón por la cual los aprendices se familiarizaban con las estructuras y el vocabulario de la lengua a través de una
1 Resulta ser una aclaración necesaria la siguiente: tal como Berman señala en "La traducción y sus discursos", cuando él habla de traductología, la perspectiva no es la misma que la de la lingüística, puesto que él la redefine para que deje de ser la disciplina que estudia la teoría, la descripción y la aplicación de la traducción y la
traducción palabra por palabra de textos primordialmente literarios escritos originalmente en griego o latín. El segundo tiene que ver con la pregunta por el ¿qué tan fielmente se debían traducir las diferentes obras literarias? Lo cual ha generado debate en mayor o menor medida desde la época del Renacimiento hasta nuestros días, por lo cual se ha intentado crear un método que permita la sistematización del proceso traductivo desde ese momento de la historia.
Aún así, la historia de la traducción siguió avanzando y llegamos al momento histórico en que el poeta y traductor James S. Holmes presenta la traductología al mundo en el Congreso Internacional de Lingüística Aplicada de 1972. Sin embargo, a pesar de la introducción del área y del contexto de su creador, los textos sobre la traducción literaria no comienzan a aparecer en el panorama sino hasta más o menos 1987 con la publicación del texto Nombre y naturaleza de la traducción, donde se habla de la traducción literaria desde un punto de vista donde “el estudio de la traducción en el medio universitario comienza a basarse en lo posible en la cultura receptora, con independencia de la adecuación del texto traducido a su texto fuente” (Wilson, 2011, p.5) La traducción literaria, desde ese momento, se vuelve entonces un proceso donde por definición se deben encontrar equivalencias, traducir la cultura del texto, la lengua del texto y, en algunos casos, los nombres de los personajes para acercar el texto al lector.
Sin embargo, esto no fue lo único que plantearon la lingüística y la traductología sobre la traducción –especialmente la traducción literaria. También nos encontramos con que estas áreas crearon criterios para determinar qué era una buena traducción: identificar errores tales como las interferencias del lenguaje, realizar críticas a las traducciones y crear métodos de traducción tales como los métodos de “palabra por palabra”, “literal”, “fiel” y “semántica”, para mencionar algunos. Todo ello en un intento por acercar siempre el texto de llegada (o el texto traducido como diríamos popularmente) al lector de forma fiel y precisa.
Ahora bien, si nos remitimos a autores más recientes que teorizan hasta cierto punto sobre la traducción literaria, nos encontramos con teóricos con perspectivas rígidas como Amparo Hurtado Albir, quien afirma que el texto se debe acercar a la cultura de llegada y debe responder a las necesidades del lector por lo que requiere de alta competencia creativa y amplio conocimiento tanto en la cultura como en la literatura (Albir, 2001); o con perspectivas menos rígidas pero bastante amplias como la de Peter Newmark, que afirma que, si bien es perfectamente posible traducir literatura con transparencia, la dificultad de la tarea radica en la
distancia que se presenta entre la cultura que alberga el texto de partida y la cultura que albergará el texto de llegada (Newmark, 1988, p.162).
Sin embargo, teóricos como Antoine Berman se rebelan contra esta idea. Desde una perspectiva literaria y filosófica, Berman redefine la traductología como “la reflexión de la traducción sobre sí misma a partir de la naturaleza de su experiencia.” (Berman, 2007, p. 4) Este autor nos servirá como el puente que nos permitirá adoptar ideas de ambos grupos de forma más conciliadora a lo largo del trabajo.
Lo anterior, me lleva al segundo grupo. Sin necesidad de una ciencia o un sistema, la literatura y la filosofía reflexionaron sobre lo que es la traducción literaria desde mucho antes que la traductología y la lingüística, preguntándose no por un método para sistematizarla ya que cada obra literaria es su propio universo, sino por su traductibilidad y por hasta dónde se puede llevar una traducción sin perder la esencia de la obra misma; por el ¿hasta qué punto se trata de una traducción y no de una domesticación del texto al tratar de encontrar un equivalente? Se genera así un debate sobre si una cultura se puede o se debe traducir.
Estos problemas se vuelven especialmente notorios en el caso de la poesía. Incluso algunos poetas que también eran traductores de poesía afirmaban la baja traductibilidad de la poesía. Sin embargo, el ejercicio es inminente, y hasta el más tradicional de los poetas es consciente de ello. Pero como todo, existen poemas cuya traducción es mejor lograda que la de otros, razón por la cual me surge la pregunta ¿qué pasos sí se podrían sistematizar para llevar acabo con un poco más de éxito la traducción de un poema?
1.2. Pregunta
Teniendo en cuenta que múltiples poetas que traducen poesía afirman que no se puede traducir un poema ¿hasta qué punto se puede aplicar un método para traducir poesía?
1.3. Objetivo general
Proponer un acercamiento entre las áreas de la lingüística, la traductología, la literatura y la filosofía cuando se habla de la traducción literaria para reconocer cómo traducir un poema.
1.4. Objetivos específicos
• A raíz de la disociación anteriormente expuesta, proponer y aplicar una definición de traducción literaria que construya un puente entre lo establecido por la lingüística y la traductología, por un lado, y lo establecido por la literatura y la filosofía, por otro.
• Llevar a cabo la traducción del poema “Dreams” de Edgar Allan Poe.
• Crear un registro en forma de bitácora donde se expliquen de manera detallada las decisiones que se tomaron para traducir el poema “Dreams” de Edgar Allan Poe.
• A partir de un análisis detallado de la bitácora, identificar los diferentes pasos que se podrían estandarizar para llevar acabo la traducción de un poema.
1.5. Justificación
“Aprender a leer es lo más importante que me ha pasado en la vida.” -Mario Vargas Llosa
Vargas Llosa tenía mucha razón cuando hizo esta afirmación, pues aprender a leer nos permite adquirir conocimiento para expandir el universo que habitamos, familiarizarnos con el contexto sociocultural e histórico del otro, salir de nuestra propia realidad para viajar hasta los rincones más alejados de nuestra imaginación y entrar en el horizonte que nos permite caminar en los zapatos de otros, para que así, como dijo George R. R. Martin en 2011, vivamos mil vidas. Sin embargo, saber leer para poder hacer estas cosas no lo es todo. Existen ocasiones en las que, si bien sabemos leer, la traducción que estamos leyendo no es tan exitosa como quisiéramos. Es aquí donde viene a jugar un interés particular.
Como muchos otros que me precedieron, yo fui una de los estudiantes de la Licenciatura en Lenguas Modernas que entro al énfasis de Traducción con el deseo de develar algunos de los misterios que se esconden detrás de la traducción. En ese año y medio, aprendí una gran cantidad de información sobre la misma, desarrollé hasta cierto punto mis habilidades traductivas y expandí mi vocabulario para llevar a cabo aún mejores ejercicios de traducción, mientras aumentaba mi curiosidad por el área. Me encontré entonces, al final del camino, que el énfasis me planteaba múltiples preguntas sobre la traducción, más específicamente la traducción literaria, y me dejaba el deseo de ahondar en ese camino que me ofrecía la traducción de la literatura.
Sin embargo, y como muchas cosas en la vida, me topé de entrada con una serie de hechos que tenía que aceptar. Me di cuenta de que decir “voy a aprender sobre la traducción literaria” no es suficiente; tienes que saber de literatura y filosofía y empaparte del vasto conocimiento que te ofrecen. Pero, para lograrlo, tienes que leer como si no hubiese un mañana, tanto investigaciones como literatura misma. Después de todo, esta área no es pequeña y no se limita a lo que la lingüística tiene para ofrecernos, por lo que no leer lo suficiente implica un trabajo al que le faltan una gran cantidad de ángulos.
Aun así, quedarse solo en la literatura tampoco es suficiente. Es por esto que, teniendo en cuenta los propósitos de esta investigación y enmarcándola en el ámbito de la traductología, me
remito a la división que James S. Holmes hace de la traductología2 para delimitar un poco el área dentro de la cual se va a mover esta investigación. En ese sentido, esta investigación se va a mover dentro de la rama de los “estudios puros, descriptivos, orientados al proceso y restringidos por el tipo de texto” de la traductología. Pero, ¿esto qué quiere decir?
Según el texto The Name and Nature of Translation Studies de Holmes (1972), los estudios puros son aquellos que cumplen por lo menos uno de los siguientes dos objetivos: “(1) to describe the phenomena of translating and translation(s) as they manifest themselves in the world of our experience, and (2) to establish general principles by means of which these phenomena can be explained and predicted.” (Holmes, (1972), p. 72) En este orden de ideas, la investigación oscilará entre ambos, dado que la investigación se fundamentará parcialmente en la experiencia, a la vez que se intentará proponer una serie de principios o reglas para el proceso. Adicionalmente, esta investigación sería descriptiva y orientada al proceso, dado que estudia de forma tanto empírica como hermenéutica el proceso de traducción literaria. Por último, sería restringida por el tipo de texto, ya que se centraría en el proceso de traducción de la poesía.
Toda esta investigación se llevará a cabo con el propósito de enriquecer el conocimiento que poseo sobre el área de la traducción literaria y de proponerles a los estudiantes del énfasis de traducción de la Licenciatura en Lenguas Modernas unos lineamientos que les sirvan como guía para traducir poesía. Sumado a lo anterior, esta investigación también me permitirá proponerles a los estudiantes de la licenciatura un decálogo que enumere algunas de las características necesarias para ser traductor de poesía.
“Translation is a disturbing craft because there is precious little certainty about what we are doing, which makes it so difficult in this age of fervent belief and ideology, this age of greed and screed.”
Capítulo 2
2.1. Estado del arte
“El lenguaje es la ciudad para cuya edificación cada humano ha aportado una piedra.” -Ralph W. Emerson
Comenzar esta parte del trabajo con la frase de Emerson no es gratuito. La traducción, como cualquier otra área del lenguaje humano es una edificación para la que cada humano ha aportado algo de una u otra manera, razón por la cual recorrer la totalidad de su historia sería, hasta cierto punto, recorrer la historia de la humanidad misma. Es por esta misma razón que en el presente estado del arte no se realizará un recuento de todo lo que se ha dicho dentro del campo de lo que conocemos como traducción literaria, pero si abordará de forma breve múltiples perspectivas a partir de un claro punto de inflexión en la historia de la traducción. Dicho punto que se tomará como referencia para el desarrollo de este estado del arte será el de la constitución de la ciencia que tendría como objeto de estudio la traducción misma. Es decir, que este estado del arte tendrá como punto de partida el nacimiento de la traductología en 1972.
2.1.1. Las perspectivas de la lingüística
Existen tres verdades muy claras cuando se habla de la traducción desde la perspectiva lingüística. La primera es que la investigación de la traducción desde la lingüística data de mucho antes de 1972, dado que en sus orígenes se consideraba que el estudio de la traducción en términos de método, uso del lenguaje, sistematización e incluso sus diferentes aplicaciones eran objeto de estudio de la lingüística aplicada. La segunda, que está absolutamente conectada con la primera, es que la investigación de la traducción en términos lingüísticos es bastante extensa por lo qué aun restringiendo el estado del arte a este periodo de tiempo, la revisión de literatura podría resultar una tarea monumental en sí misma, por lo que en esta sección me limitaré a una serie de textos que han sido considerados de una u otra manera de mayor relevancia en el área. Por último, la tercera verdad es la estrecha relación que tiene la lingüística con la traductología. Con ello, lo que quiero decir es que va a ser indudable que en algún momento exista la
probabilidad de que no se encuentre un texto de un año o década específica sobre la traducción desde la lingüística pero que este vacío se va a ver llenado por la siguiente sección del estado del arte, la cual se centrará en las perspectivas de la traductología. Ya habiendo aclarado esto, me permito entrar en materia.
Después de la constitución de la traductología, el tema de la traducción cayó por un breve período de tiempo en un silencio sepulcral que pareció indicar que llegaría al olvido dentro de la lingüística. Sin embargo, en 1979, siete años después de que la traductología fuese expuesta al mundo como una ciencia cuyo objeto de estudio era la traducción, el tema resurgió dentro de la lingüística con el texto Interlanguage and its Manifestations in Translation de Gideon Toury. A lo largo del texto, Toury reconoce que estaba recuperando una idea ya comprobada de un texto publicado en 1953, titulado Languages in Contact de Uriel Weinreich, para luego establecer que el origen de varios de los errores que se cometen en términos gramaticales durante una traducción se dan debido a que la tarea exige que el traductor ponga en contacto dos lenguas diferentes, lo cual tiene como resultado un efecto idéntico al de la etapa de aprendizaje de una lengua extranjera que conocemos con el nombre de interlenguaje. De ahí que más tarde, diferentes organizaciones como la NATTI (National Accreditation Authority for Translators and Interpreters) y la ATA (American Translators Association) crearan listas en constante crecimiento, reconociendo los diferentes tipos de errores gramaticales que un traductor debe evitar, generados por este contacto entre lenguas que se encuentra en constante estudio.
Luego, en el año de 1980, aparece el texto Contrastive Textology: Comparative Discourse Analysis in Applied Linguistics. Studies in Descriptive Linguistics, Volume 5 de Reinhard Rudolf Karl Hartmann, donde se le dedica del capítulo 5 al capítulo 8 a explicar cómo el entendimiento del código lingüístico propio de una lengua puede tener aplicaciones a la solución de problemas en escenarios de la vida, prestándole especial atención a la aplicación de este conocimiento a la traducción bidireccional entre el par de lenguas alemán-ingles. Después de este texto, aparecieron algunas críticas a la traducción con base en las listas de errores existentes o comparando diferentes traducciones, pero no volvió a aparecer ningún tipo de investigación sino hasta 1986 con la conferencia cuya transcripción sería publicada en 1989 y que se llamaría Issues in Oral Poetry: Criticism, Teaching, and Translation escrito por Olabiyi Yai. El texto comienza con una cita de Jean Starobinski: “La solitude du discours critique est le grand piège auquel il faut échapper.” Esta cita no es gratuita, ya que en este texto Yai reconoce
que para poder enseñar poesía o criticarla (ya sea esta oral, traducida de lo oral a lo escrito, o traducida de una lengua a otra) es necesario tener en cuenta ciertos aspectos lingüísticos (ya sea desde la línea estructuralista o la formalista) que permitan conocer de la mejor manera los aspectos estéticos de la lengua –como lo son metáforas, símiles, personificaciones o hipérboles– presentes dentro de la poesía y cómo estos se pudieron haber visto influenciados por aspectos socioculturales o históricos. El mismo año en el que Olabiyi Yai dicta su conferencia (1986), Eugene Albert Nida y Charles Russell Taber publican un libro que en español se titularía La Traducción, teoría y practica. En este texto, los autores afirman que, a diferencia de la práctica como tal, los avances metodológicos e investigativos en el área son lentos debido, parcialmente, al carácter principalmente empírico de las investigaciones en lo que se refiere a estos aspectos de la traducción, y luego abordan la pregunta de cómo definir lo que entendemos como traducción desde el área de la lingüística y establecer una propuesta dentro del panorama de forma investigativa sobre qué es lo que compone una buena traducción, la cual en el texto se define de acuerdo al éxito en la transmisión precisa del mensaje. Después de este punto crítico de la traducción, en 1988 Peter Newmark publica A Textbook of Translation3. Sin embargo, después de este texto la pregunta se mantuvo ¿qué quiere decir precisa en este escenario? Nos comenzamos a topar entonces, con mayor fuerza, con el término de las equivalencias, las cuales serían explicadas por Lefevere de forma más concreta en 1991 en su texto Translation and Comparative Literature: The Search for the Center.
En dicho texto, Lefevere no solo expone la perspectiva más común cuando hablamos de la comparación de traducciones literarias, sino que también reconoce que la revisión y comparación de diferentes resultados de traducción de un mismo texto para una misma audiencia o para audiencias diferentes permite el aprendizaje de estrategias para sortear algunas de las dificultades de la traducción de textos literarios, en la medida en que como traductores ganamos experiencia al reflexionar sobre nuestros trabajo en comparación con el de otros. Junto con estas reflexiones anteriormente mencionadas, Lefevere establece que la idea de las equivalencias es el concepto por excelencia bajo el cual se rige la traducción cuando se mira desde la lingüística desde más o menos finales de los años 50. Este se entiende como el uso de palabras que expresan una idea cuyo mensaje es idéntico o bastante próximo a las palabras de una expresión diferente.
3 Este texto simplemente se menciona en esta sección debido a que se abordará a profundidad como fuente del marco teórico.
Un ejemplo de esa idea sería la expresión en alemán “Morgenstunde hat Gold im Munde” que literalmente traducida diría mas o menos las horas de la mañana llevan oro en la boca, pero cuyo equivalente en inglés sería “early bird gets the worm” y en español seria la popular frase “al que madruga Dios le ayuda”(Berman, (2014), p.70)4.
Después de ello, y continuando con la idea de que existen ciertos aspectos del discurso de un texto –tales como la intención que contiene el texto, influencias socioculturales, económicas e históricas– que afectan el uso del lenguaje, la formalidad de las características discursivas del texto y algunas formas de las estructuras lexicogramaticales, Mona Baker publica en 1993 el texto Corpus Linguistics and Translation Studies: Implications and Applications. Aquí se dedica a mostrar, desde la lingüística aplicada, que el reconocimiento de estos aspectos que influyen sobre el tipo de discurso de un texto puede mejorar los resultado de las traducciones y aportarle a la relativamente nueva ciencia conocida con el nombre de traductología.
Luego, en 1997, cuatro años después de que dicho texto apareciera en el panorama, Basil Hatim publica el libro Communication Across Cultures: The Linguistics of Texts in Translation. En este texto se ve la traducción desde dos ángulos particulares. El primero ve la traducción como herramienta práctica para la introducción de elementos culturales propios de una lengua, y el segundo tiene que ver con que los aspectos culturales pueden resultar ser elementos particulares de traducir, especialmente si se busca evitar caer en la domesticación de textos (un fenómeno en el cual tanto la cultura como los aspectos lingüísticos característicos del texto de partida se traducen en términos de la cultura del texto de llegada y aspectos lingüísticos más o menos equivalentes) o la extranjerización del texto (dejar expresiones completas sin traducir como parte del texto traducido, junto con adiciones explicativas para que formen parte del corpus del texto de llegada).
Después de este momento, los textos de la lingüística optan por realizar recuentos de lo que se ha dicho hasta el momento en términos de la traducción desde los diferentes ángulos que componen la lingüística, o por realizar críticas a la traducción, especialmente la traducción literaria, hasta que en el año 2001 cuando Amparo Hurtado Albir publica su libro Traducción y
4 Si bien la idea sí se encuentra en el texto de Lefevere mencionado antes de estos ejemplos, usé los mismos de Berman como herramienta para hacer un poco más clara la idea de las equivalencias a través de estas expresiones
Traductología5. De igual manera, en ese mismo año, María Isabel Diguéz publica su texto Errores en la traducción automática: metodología de la enseñanza-aprendizaje de la traducción humana, en donde retoma la línea planteada por el texto de 1979 anteriormente mencionado y la línea de las equivalencias para abordar desde la lingüística algunos aspectos planteados por la tradúctica, es decir, el proceso de la traducción asistida por computador, que pueden ser una herramienta de aprendizaje con base en el error. El mismo año se publica el texto de Michael Alexander Kirkwood Halliday titulado Towards a Theory of a Good Translation. En este texto, Halliday reconoce que tal vez la rama que más ha pensado sobre qué compone una buena traducción y sobre los procesos que se deben llevar a cabo para garantizar el éxito de una traducción es la rama de la traducción literaria. Sin embargo, él reconoce que ello no es gratuito, sino que responde a una serie de necesidades que son especificas de la literatura y donde herramientas como la de los equivalentes no siempre aplican. Este año fue bastante prolífico en términos de producción investigativa, ya que este año Anthony Pym también publica un libro titulado The Return to Ethics in Translation Studies, en el cual, respondiendo a una social trend y a una verdadera necesidad, se teoriza sobre cómo mantener una traducción ética que respete los aspectos culturales tanto del texto de llegada como del texto de partida. Es por esta razón que el texto se termina centrando en la traducción literaria dado su alto componente sociocultural.
Luego de este prolífico periodo, se vuelve a caer en el silencio en cuanto a la producción teórica respecto de la traducción hasta que en 2004, Jeremy Munday publica Translation: An Advanced Resource Book 6. Tras esto, se recae en el silencio por un periodo de siete años, hasta que en 2011 Bahaa-eddin Abulhassan Hassan publica su tesis doctoral titulada Literary Translation Aspects of Pragmatic Meaning7, la cual como su titulo lo indica habla sobre la traducción literaria desde la visión pragmática de la lingüística. Luego de ello, en 2012, en un ámbito más local, aparece en la universidad la tesis De Alice’s Adventures in Wonderland a Alicia en el país de las maravillas. Una crítica de traducción de Melisa Andrea Bedoya y María Margarita Bernal, en la cual se realiza un análisis de algunos fragmentos del libro conocido en español como Alicia en el País de las Maravillas, los cuales se caracterizan por tener una
5 Este texto simplemente se menciona en esta sección debido a que se abordará a profundidad como fuente del marco teórico.
6 Este texto simplemente se menciona en esta sección debido a que se abordara a profundidad como fuente del marco teórico.
7 Este texto simplemente se menciona en esta sección debido a que se abordara a profundidad como fuente del marco teórico.
estructura en verso que hace que este texto sea particularmente interesante. Adicionalmente, y a lo largo del trabajo, las autoras de la tesis buscan establecer cuáles son las consecuencias de someter una obra a un proceso de traducción. Luego, en 2014 Basil Hatim publica Teaching and Researching Translation, texto en el que se aborda la relación de la lingüística aplicada y la traducción a nivel histórico, la traducción como método de enseñanza, la traducción desde lo pragmático, la traducción desde lo cultural, la traducción literaria desde sus alcances y limitaciones (donde concluye que la pérdida de algunos aspectos de la literatura al llevar a cabo la traducción va a ser inevitable, por lo que la traducción transparente8 en la literatura es imposible y la domesticación por equivalencias resulta relativamente necesaria), y, por último, está el tema de las equivalencias en este texto, donde se hace el recorrido histórico sobre cómo la noción de equivalencia ha cambiado a lo largo de los años para llegar a la de hoy en día, la cual se ha mantenido constante desde más o menos finales de los 70.
Finalmente en 2018, dentro del contexto de la Javeriana, aparece la tesis Análisis de la traducción del sociolecto en un extracto de la novela Criadas y señoras de Lorena López. En esta se muestra otra perspectiva para realizar un análisis de una traducción a partir de los sociolectos que se utilizan dentro del lenguaje propio de la expresión oral coloquial de la comunidad negra en los estados sureños de Estados Unidos, durante una época altamente racista y cómo estos son traducidos. Junto con este análisis, Lorena López propone una forma de traducir el sociolecto negro de dicho momento a partir de diversas técnicas que permiten domesticar el lenguaje de la obra para aproximarlo a un equivalente de la sociedad y la cultura de llegada, lo cual en últimas tiende a domesticar la obra misma.
2.1.2. Las perspectivas de la traductología
Tenemos que traducir el mundo en conocimiento y el conocimiento en sabiduría. Este es el principio por el que de una u otra manera se rigen todas las ciencias que tienen como punto común la búsqueda de un conocimiento que sea verdad objetiva– es decir que siempre será
8 Es importante decir que la idea de una traducción transparente es, principalmente, una expresión de uso común en la lingüística y la traductología. En esta se busca hacer referencia a qué tan fiel es una traducción al texto de partida, qué tanto se mantienen las características del texto de partida en el texto de llegada y qué tan bien se preservan y transmiten las ideas del texto de partida en el texto de llegada. Por esta razón entre más cercano al texto de partida resulte el texto de llegada, más transparente será la traducción. En este orden de ideas la transparencia de una
verdad sin importar donde se encuentre uno en el mundo– y que sirva como punto de encuentro de toda la humanidad. La ciencia que creó el poeta y traductor James S. Holmes y que conocemos como traductología no es la excepción a este principio. Y teniendo en cuenta que la constitución de esta ciencia como un área relativamente independiente de la lingüística en 1972 es nuestro punto de inflexión que marca la partida de este estado del arte, hablar sobre la traducción desde lo que establece James Stratton Holmes parece entonces un buen lugar para comenzar.
Me permito entonces iniciar por donde empezó todo, es decir, por la conferencia que dictó Holmes en 1972 para exponer la nueva ciencia que se conocería bajo el nombre de traductología. Sin embargo, la transcripción de la conferencia no sería publicada sino hasta 1975 bajo el nombre de The Name and Nature of Translation Studies. En este texto, Holmes comienza por decir que una ciencia nace para lanzar luz sobre áreas de ignorancia cuando un grupo de áreas no pueden dar una respuesta satisfactoria a un problema, y que, según su criterio, la forma como la lingüística, la sociología e incluso la filosofía piensan la traducción simplemente es insuficiente, no solo por la divergencia de opiniones, sino también por la falta de aspectos estandarizados entre todas las áreas. Luego de esto, procede a establecer la necesidad de una ciencia que se llame traductología que estudie la traducción, alimentándose de opiniones externas a la ciencia debido al proceso que es objeto de estudio. Luego, establece las diferentes divisiones de las áreas de estudio de esta área– divisiones que aún hoy en día se mantienen relevantes y vigentes.
Después de este histórico momento, la traductología se dedicó principalmente a la recolección de información y a la crítica a la traducción hasta que en 1988 aparecen tres textos en el panorama. Por un lado, aparece el texto de Mary Snell-Hornby titulado Translation Studies, An Integrated Approach, donde se realiza una reflexión sobre como la traducción históricamente ha sido un reflexión sobre la tradición del lenguaje en dicho momento de la historia, un elemento de control sobre el flujo de información y una forma de domesticación cultural, solo por mencionar algunos de los mecanismos como ha sido utilizada históricamente la traducción y de los cuales hace un recuento Snell-Hornby. Adicionalmente, a lo largo del texto, la autora habla sobre la dicotomía entre palabra y sentido desde temas como las equivalencias dado que le dedica una sección a tratar de responder si es posible crear un equilibrio entre el sentido del mensaje transmitido y la estética de un texto (o lo que ella reconoce bajo el nombre de la
palabra). Por otro lado, nos encontramos con otro texto de Holmes donde él le dedica una buena parte de su texto Translated!: Papers on Literary Translation and Translation Studies a estudiar qué compone una buena traducción literaria desde una perspectiva investigativa hermenéutica, explicando que la mejor manera de entender un proceso de traducción es llevándolo a cabo, para luego realizar una serie de críticas a diferentes traducciones. Por último nos encontramos con Peter Newmark con su texto A Textbook of Translation9 donde realiza una serie de reflexiones de aspectos a tener en cuenta cuando se traduce cierto tipo de textos.
Con estos tres textos particularmente relevantes, el mundo de la traductología pareció caer en un silencio sepulcral del que no despertaría sino hasta 1991 con otro texto de Peter Newmark titulado The Curse of Dogma in Translation Studies. En este Newmark hace un intento por crear una verdad absoluta en la traducción al tratar de crear una serie de reglas que apliquen para todos los textos, independientemente de sus características particulares. Luego, en 1995 Mona Baker publica su texto Corpora in Translation Studies: An Overview and Some Suggestions for Future Research donde evalúa cuál es el mejor método de enseñanza para traductores a partir de ejercicios prácticos con corpus seleccionados y donde hace una propuesta sobre cómo se debería investigar desde la traductología cuando se trabaja un corpus especifico. En ese mismo libro donde aparece el texto de Baker, Werner Koller publica el texto The Concept of Equivalence and the Object of Translation Studies donde empieza por afirmar que la traducción es, en esencia, un ejercicio interpretativo sobre un texto que da como resultado un texto secundario que guarda una estrecha relación con el primero; Lo cual lo lleva a su segundo punto, si bien se sabe que es traducción ¿qué es lo que aborda la traductología? A lo largo del texto, Koller establece que la definición del área resulta ambigua lo cual hace que esta carezca de limites, por lo que él se propone establecer algunos límites para darle forma a una ciencia que no había nacido sino 23 años atrás.
Más tarde, en 2006, Mary Snell-Hornby publica su libro The Turns of Translation Studies: New Paradigms or Shifting Viewpoints? donde se dedica a estudiar la evolución que ha presentado la traductología desde su constitución como ciencia, abordando temas como las popularmente llamadas “traducciones de género” y traducción de la comunicación no verbal solo por mencionar algunos de los temas abordados. Ello con el objetivo de resaltar temas de
creciente importancia y para iniciar un debate entre algunos temas que se volverían críticos a largo plazo, como lo estaríamos viendo con temas como las “traducciones de género”.
Al año siguiente, aparece un libro titulado Doubts and Directions in Translation Studies donde se realiza una selección de las trascripciones de algunas de la charlas del Congreso de Traductología llevado a cabo en Lisboa en 2004. Dichas charlas tratan principalmente cinco temas diferentes. En primer lugar, aparece una recolección de lo que se ha dicho a nivel teórico hasta el momento en la traductología; la segunda parte habla sobre los diferentes métodos de investigación que suelen utilizase en esta ciencia; la tercera parte habla sobre algunos estudios de carácter empírico presentados en el congreso y que resultan relevantes; la cuarta parte discute la constante relación que encontramos entre la lingüística y la traductología, para cerrar con la quinta parte que se dedica a la crítica de la traducción literaria. Cinco años después de la publicación de este compendio de textos, aparece el texto Postcolonial Translation: Theory and Practice de Susan Bassnett. En este texto, y desde una mirada enfocada en la literatura, se abordan las diferentes técnicas de traducción empleadas en la época postcolonial. Igualmente aborda en términos más o menos generales el tema de la gran creación de neologismos con connotaciones despectivas para ciertas culturas como el término “canibalismo”, al igual que las diferentes prácticas de censura de los textos para encajar con la moral propia de las culturas receptoras.
Luego, en 2013 comenzaron a aparecer los primeros estudios sobre la traducción audiovisual en el área de la traductología con textos como el de Betlem Soler Pardo titulado Translation Studies: An Introduction to the History and Development of (Audiovisual) Translation, en el cual, su autor hace un breve recorrido histórico abordando el dilema entre fidelidad al mensaje y al texto de partida, o la fidelidad a la cultura receptora del texto de llegada, pasando por las cinco grandes ideologías que han dominado la traductología, junto con los respectivos métodos de traducción que los han acompañado, para luego enfocarse en la aplicabilidad de estos a la traducción audiovisual. Luego, encontramos textos como Introducing Translations Studies: Theories and Applications 10, escrito por Jeremy Munday y publicado en 2016, junto con una multiplicidad de críticas a traducciones, recuentos históricos, nuevas interpretaciones de métodos para enseñar cómo traducir o métodos de investigación, al igual que
10 Este texto simplemente se menciona en esta sección debido a que se abordara a profundidad como fuente del marco teórico.
nuevas interpretaciones sobre términos como las equivalencias, la domesticación y la extranjerización de un texto.
2.1.3. Las perspectivas de la tradúctica
La traducción asistida por computador o inclusive completamente automatizada y lograda a la perfección por algún tipo de elemento tecnológico no es una idea novedosa para nuestros tiempo. De hecho, vemos esta aspiración manifestada de múltiples maneras, como por ejemplo los servidores de traducción como los que proporciona el traductor de Google o de Reverso que se encuentran en constante mejoría en miras de llegar a un nivel donde no exista el error; o lo vemos en increíbles aspiraciones donde la ciencia ficción muestra a lo que se quiere llegar algún día a través de elementos como el traductor universal que utilizan los miembros de la Federación Unida de Planetas en la franquicia de Star Trek. Sin embargo, los estudios en el área son relativamente recientes.
El estudio de la traducción asistida por computador o tradúctica (como se nombrará en este trabajo) tiene sus primeras manifestaciones durante la Segunda Guerra Mundial gracias al padre de la ciencia de la computación y el precursor de la informática moderna, Alan Turing. Durante la guerra, Turing encontraría la forma de descifrar los códigos generados por la máquina codificadora y decodificadora alemana conocida como Enigma a través de una máquina que él mismo construiría y que tendría como única funcionalidad traducir los diferentes mensajes en código producidos por la máquina alemana. Sin embargo, después de este histórico momento, el área caería en el olvido hasta la aparición del internet en 1962, lo cual pareció dar nueva vida a esta rama de la traducción.
Después de ello, apareció el primer servidor que tendría como propósito asistir a lo largo del proceso traductivo en 1968 (el cual, a la fecha, aún existe). Este sistema se conoce bajo el nombre se SYSTRAN. Aun así, y a pesar de los avances, en términos investigativos no comenzamos a encontrarnos con textos que se dediquen a estudiar la tradúctica de una u otra manera sino hasta 1978 con el texto Evaluation du système de traduction automatique SYSTRAN anglais-français de Georges Van Slype, en el cual se concluye que este tipo de sistemas, para la fecha eran útiles únicamente como parte de un proceso pre-traductivo, pero no para una
traducción final, debido a que el sistema hacía una traducción palabra por palabra que en mucho casos no era precisa, lo cual generaba distorsión del sentido en el mensaje.
Después de este estudio, no se volverían a encontrar textos sobre la tradúctica sino hasta casi una década después cuando en enero de 1985 aparecería en el panorama el texto A Survey of Machine Translation: Its History, Current Status and Future Prospects de Jonathan Slocum. En este se lleva a cabo una reflexión sobre cómo la tradúctica había permanecido un tanto desapercibida en la historia dado que su foco había estado en mejorar los códigos de programación que componían a nivel técnico las interfaces de los sistemas para la Traducción Asistida por Ordenador (TAO). Ello con el propósito de que estos sistemas pudiesen proporcionar mejores respuestas a lo que se les pedía traducir. Después de esto, Slocum realiza en su texto algunas proyecciones de lo que podría llegar a alcanzarse con la TAO algún día si esta área de la traducción tuviese más recursos tanto monetarios como humanos. De ahí que nos encontremos con visiones como la planteada al inicio de la sección.
El área sin embargo se mantuvo un poco en el anonimato hasta 1996 con la aparición del texto Text and Corpus Analysis: Computer Assisted Studies of Language and Culture de Michael Stubbs. En el mismo, Stubbs reconoce que de una u otra manera esta es el área de la traducción con el ritmo de crecimiento más grande, presentando mejorías a ritmos exponenciales. Después realiza una recopilación de los diferentes análisis comparados de traducciones. De ahí en adelante, los textos comienzan a aparecer con mucha más frecuencia, comenzando por el texto Machine Assisted Translation Tools de James E. Hargrave e Yves I. Savourel, el cual aparece en 1998. En este se realiza el análisis de la tradúctica únicamente como una herramienta para asistir al traductor en el proceso de traducción a través de programas que apenas comenzaban a aparecer en el panorama, como lo son las memorias de traducción.
Este último término seria retomado nuevamente en 2002 en el texto Process for Document Management and Computer-Asssisted Translation of Documents Utilizing Document Corpora Constructed by Intelligent Agents de Gregory Shreve. Luego Umberto Eco publica su texto Decir casi lo mismo La traducción como experiencia en 2003, en el cuál se hace la única referencia a la traducción literaria desde esta área. En el mismo, Eco le dedica un par de capítulos a la explicación de por qué la naturaleza de los textos literarios necesariamente impide la posibilidad de traducir un texto utilizando una plataforma de traducción como Babelfish, Google Translate o Reverso, entre otros, sin que se pierda el juego de palabras o sin que se
distorsione el sentido del texto, por lo que es estrictamente necesario un traductor humano para la traducción de un texto literario.
Más tarde, en el año 2007, se publicaría la traducción de una charla dada por Antoine Berman, titulada La traducción y sus discursos. A lo largo de esta, Berman le da nombre al área cuyo objeto de estudio es la traducción asistida por computador (TAC, también conocida como TAO), a saber, tradúctica, nombre que aún no ha sido tomado como el término estandarizado, pero que es el que he optado por utilizar en esta sección. Dos años más tarde, aparece en la publicación The MIT Press Journal, el texto Statistical Approaches to Computer-Assisted Translation (CAT), donde un grupo de once personas explicaba que a la fecha, es imposible tener una traducción realizada por computador que carezca de errores debido a que los sistemas no poseen un criterio de selección de términos como el que tendrían los humanos, por lo que se debe mantener como una herramienta de ayuda.
Luego, llega el último texto que aparece con respecto a la tradúctica hasta el momento en el año 2019. Este texto fue escrito por Nicolás Montalbán Martínez y se titulo El uso de herramientas TAO (traducción asistida por ordenador) en textos científicos y turísticos donde, como su nombre lo indica, se analiza qué grado de éxito tiene la traducción de un texto científico o de un texto de orden turístico cuando ha sido traducido por herramientas como el traductor de Google, en comparación con una realizada por un traductor humano.
2.1.4. Las perspectivas de la literatura y la filosofía
En términos de la literatura y la filosofía, la reflexiones que se han hecho sobre la traducción datan de tiempos tan lejanos como el antiguo imperio romano. Desde Cicerón, Horacio, San Jerónimo, Santo Tomas de Aquino hasta Walter Benjamin, con La tarea del traductor11 publicada en 1930, se ha traducido y reflexionado sobre la traducción, por lo cual rebasaría los límites de este trabajo hacer un recorrido semejante. Es por estas consideraciones que me permito comenzar desde un año antes de la constitución de la traductología –es decir 1971–con un texto especifico de bastante relevancia para este trabajo titulado Traducción,
literatura y literalidad12 del autor Octavio Paz, donde a grandes rasgos, y a partir de los métodos hermenéutico y empírico, Paz se dedica a descomponer la manera de traducir algunos poemas de acuerdo con las necesidades específicas del texto. Luego, en 1972 empezaron a aparecer en el panorama numerosos textos, como, por ejemplo, Islamic Literature in Translation de Lois Giffen, en el cual se abordan las diferencias entre los distintos tipos de literatura islámica, tales como la persa, la árabe y la turca, para luego abordar el lugar que ha ocupado la traducción de textos literarios islámicos de diferente origen. Ese mismo año se publica el texto de Erickson titulado Greek and Roman Literature in Translation donde se realiza un recuento histórico del lugar que ha ocupado la literatura tanto griega como romana en el ámbito de la traducción, junto con su evolución de traducción teniendo en cuenta los diferentes formatos de traducción que han predominado a lo largo de su evolución de la traducción. En esta época también encontramos textos de corte más filosófico como el escrito por Herbert Wallace Schneider, publicado por la Johns Hopkins University Press, titulado Hegel, Heidegger, and “Experience”: A Study in Translation. En dicho texto, rebelándose contra la popular opinión kantiana del momento, Schneider plantea la traducción desde la visión de Hegel y de Heidegger, quienes se centraban en la experiencia y no en la crítica. De igual manera, ese mismo año también aparece el texto Truth and Translation de Edwin Martin, donde se reflexiona, por un lado, sobre el hecho de que aprender la lengua materna es un ejercicio de traducir el mundo en términos verbales, en la medida en que se aprende de manera inconsciente una serie de reglas y, por otro lado, sobre cómo la traducción, aun en su forma más humilde, resulta ser un ejercicio en el que es necesario preguntarse: ¿hasta qué punto se está transmitiendo honestamente el mensaje del texto? y ¿en qué momento comienza la distorsión del mensaje del texto?
Como el anterior, existieron múltiples textos más a lo largo de 1972. Luego, en 1973 aparecen textos como The Literatures of the Soviet Peoples: A Historical and Biographical Survey. Edited by Harri Jünger. Based on a translation by Vladimir Nekrasoff. En el cual a partir de una serie de traducciones de textos se analiza un perfil de como se concibe una persona eslava con ideologías soviéticas, mostrando así como la literatura –incluyendo aquella que ha sido traducida– puede participar en la construcción de identidad de una persona y a la construcción de imaginarios desde un punto de vista externo. Lo mismo llega a suceder con el texto Korean
12 Este texto simplemente se menciona en esta sección debido a que se abordara a profundidad como fuente del marco teórico.
Literature in Translation: The Korean Short Stories publicado en la Yosei University Press para el Instituto de Estudios Coreanos y escrito por Cho Pyŏng-Hwa.
Luego en 1974 aparece The Art of Translation escrito por Wallace Woolsey. En este texto particular él inicia con la reflexión de que el lenguaje solo es inteligente cuando sus usuarios lo son, por lo que un traductor en medio de su deber de facilitar la comunicación entre diferentes lenguas, debe resultar el más inteligente y el más eficiente. Por ello mismo, Woolsey reconoce que traducir es un arte que implica la conexión entre dos universos lingüísticos completamente diferentes, en la medida en que se mejora la comunicación transmitiendo el mensaje de la mejor manera como parte de su deber. Adicional a este texto de corte filosófico, la literatura continuaba hablando sobre cómo las traducciones tenían la capacidad de reconstruir las obras, distorsionar las obras originales y construir nuevas visiones de identidad culturales para aquellos que no podían leer el texto en su lengua de partida, como sucedía con la literatura eslava, asiática, africana e incluso de algunos grupos indígenas que ya comenzaban a compartir los textos originales de su literatura con el mundo.
Luego de ello se entro en un periodo de relativo silencio tanto en la literatura como en la filosofía, el cual no se vendría a romper sino hasta 1980 con un texto filosófico. Dicho texto de Louis Truffaut se titula Les enjeux de l’ambivalence dans l’operation traduisante. En este se concluye que la traducción, en términos pedagógicos, debería proponer lineamientos y no reglas de cómo se debe traducir de la misma manera en que debería proponer la sistematización de ciertos aspectos generales aplicables a todos los tipos de texto. Tras lo cual, en 1982 se publica un texto de André Lefevere titulado Literary Theory and Translated Literature. En este, Lefevere realiza un recuento histórico sobre como la traducción literaria ha sido concebida desde el siglo XIX hasta hoy. Para afirmar que normalmente la traducción literaria se aborda desde la perspectiva estilística, ignorando otras maneras de traducir con miras a encontrar expresiones más elaboradas que eleven el estatus del traductor, pero que olvida la regla lingüística de la equivalencia, de la cual es defensor.
Más tarde, en 1989, Jean-Jacques Lecercle publica Louis Wolfson and the Philosophy of Translation, donde establece que los traductores poseen la fiel creencia y la arraigada convicción de que todo puede ser traducido aun si dicha acción no es lograble de forma transparente, lo cual también implica que existirán casos donde un porcentaje de los aspectos característicos de la obra literaria no se puedan traducir o se pierdan en el proceso. Aun así, a pesar de la conciencia
que este posee sobre la idea anterior, el traductor aspira a lograr traducir todo bajo unos estándares que se inclinan por la perfección y la traducción total de las diversas obras literarias.
Luego, aparecieron muchos otros trabajos sobre cómo la traducción y la cultura estarían profundamente relacionados y tendrían un fuerte impacto en cómo otros interpretarían una cultura especifica. Mas tarde, en el año 1994, aparece el libro de Milan Kundera titulado Los testamentos traicionados. A lo largo del libro, Kundera realiza una serie de reflexiones interesantes sobre la literatura que ha leído en su vida, incluyendo aquella que ha sido traducida por autores como Borges. En esta serie de reflexiones, él plantea el valor de la riqueza del lenguaje, del juego de palabras, las metáforas, entre otras y dedica una sección al valor de la traducción a través de una comparación de un segmento de El Castillo de Kafka traducido por cuatro traductores diferentes.
Más tarde, en el año 2002, Bonnefoy publica su texto Traducir Poesía, donde afirma que NO se puede traducir poesía. Con esta aparentemente tajante afirmación Bonnefoy, da inicio a la corta reflexión presente en este texto donde procede a explicar que el proceso traductivo no se puede llevar acabo de forma transparente, pero que, sin embargo, la tarea resulta inminente, por lo que es imposible evadir la misma. Es por esta razón que salen las preguntas ¿entonces por qué decir que no se puede traducir poesía? ¿por qué no solo decir traducir poesía de forma transparente es imposible? A lo largo de este texto, Bonnefoy procede a explicar la naturaleza de su afirmación, estableciendo que lo mejor que uno puede hacer como traductor de poesía es realizar intentos más o menos mediocres que otros por producir una traducción exitosa de un poema. Sin embargo, estos por ser traducciones y por implicar la pérdida de algunos aspectos naturales y propios del texto indudablemente van a significar que fueron “mediocres” debido a dicha pérdida.
Tras lo cual, en la publicación de diciembre de 2012 de la revista Trama y Texturas, aparece el texto Miseria y Esplendor de la Traducción de José Ortega y Gasset. A lo largo del texto Ortega y Gasset sostiene que “la traducción es un afán utópico” y que los traductores son utopistas ansiosos por lograr una traducción perfecta, la cual resulta ser una labor imposible. No por ello el ser humano va a dejar de intentar con mayor o menor éxito el realizar dicha traducción. En adición a lo anterior, existen dos tipos de traductores o de utopistas que funcionan dentro de ese grupo de textos que deberían pertenecer a un género literario aparte de los textos que se están traduciendo. Este tipo de utopistas son: