VALORACIÓN DE LOS BOSQUES
TROPICALES DE BOLIVIA
Documento Técnico 130/2003
AutoresPreston S. Pattie
Marcelo Núñez
Patricia Rojas
Revisión Fernando Aguilar, CADEFOR Olvis Camacho, Superintendencia Forestal Freddy Contreras, BOLFOR Contrato USAID: 511-C-00-93-00027Chemonics International Inc. USAID/Bolivia Noviembre, 2003 Objetivo Estratégico de Medio Ambiente (USAID/Bolivia)
Valoración de los Bosques
Tropicales de Bolivia
Proyecto de Manejo
Forestal Sostenible
BOLFOR
Cuarto Anillo esquina Av. 2 de Agosto Casilla 6204 Teléfonos: 3-480766 – 3-480767 Fax: 3-480854 e-mail: [email protected] página web: http://bolfor.chemonics.netSanta Cruz, Bolivia
BOLFOR es un proyecto financiado por USAID y el Gobierno de Bolivia e implementado por Chemonics International
Tabla de Contenido
RESUMEN EJECUTIVO
SECCION I INTRODUCCIÓN I-1
A. Importancia de la Valoración de los Recursos Naturales I-1
B. Objetivos y Alcance del Estudio I-1
C. Aplicación de los Resultados del Estudio I-2
SECCION II EL SECTOR FORESTAL DE BOLIVIA II-1
A. El Modelo de Manejo Sostenible II-1
B. Exportaciones del Sector Forestal II-2
C. Descripción de las Regiones Productoras II-3
SECCION III MARCO CONCEPTUAL Y METODOLOGÍA III-1
A. Marco Conceptual para Estimar el Valor de los Bosques III-1
B. Metodología III-2
SECCION IV FUENTES DE INFORMACIÓN IV-1
A. Inventarios Forestales IV-1
B. Precios Referenciales de Venta de Madera IV-1
C. Estimación de Costos IV-3
SECCION V RESULTADOS GENERALES DEL PRIMER ESCENARIO V-1
SECCION VI ANÁLISIS DE LOS FACTORES DETERMINANTES EN EL
VALOR DEL BOSQUE VI-1
A. Riqueza del Bosque VI-1
B. Accesibilidad al Area de Bosque VI-2
C. Escala de la Operación Forestal VI-3
SECCION VII ESCENARIO PARA EL FUTURO VII-1
SECCION VIII RESUMEN Y CONCLUSIONES VIII-1
ANEXOS:
A. El Sistema de Manejo Sostenible de los Bosques B. Resultados de Regresión
Resumen Ejecutivo
La valoración económica de los bosques es un tema que ha cobrado interés en el sector forestal. El conocimiento del potencial productivo y su significado económico permiten demostrar la importancia de conservar el recurso e identificar políticas de apoyo al sector forestal. Más aún, los propietarios, madereros, comunidades rurales, inversionistas y empresarios deben conocer los factores que contribuyen a una mayor viabilidad económica a través del manejo forestal
sostenible.
Bolivia ha sido calificada como “país forestal”. Sin embargo el potencial del sector forestal para contribuir al crecimiento económico del país y de la población no ha sido reconocido en su verdadera magnitud. Los bosques en Bolivia sufren de una marcada sub-valorización. Esta situación se evidencia en los altos niveles de deforestación para convertir la tierra a otros usos. Un problema que incide en la baja valoración de los bosques en Bolivia es la existencia de áreas de acceso libre, situación que permite la tala descontrolada. Sin embargo muchos propietarios desestiman la importancia del bosque debido a la falta de conocimiento de la actividad forestal y de las consecuencias de la destrucción de los recursos naturales.
El presente estudio de valoración de los bosques permite conocer el impacto de diferentes factores sobre la viabilidad económica del manejo forestal sostenible con fines de producción maderera. El documento analiza las variables que dan valor económico positivo al recurso forestal. Idealmente este análisis abarcaría la castaña y otros productos no-maderables. Por falta de bases de información estos productos importantes no están considerados. El estudio tampoco contempla la valoración ambiental por la falta de definición del mercado de carbono y de otros servicios ambientales.
El valor del bosque representa el precio máximo que un inversionista podría pagar por una propiedad con fines de manejo forestal sostenible. Este valor está directamente relacionado con la rentabilidad del manejo forestal y es el resultado del flujo de ingresos esperados a lo largo de varios años en el futuro, menos los costos de manejo y administración. El modelo se aplica a los casos de estudio con inventarios forestales obtenidos del registro de la Superintendencia Forestal. El primer escenario generado por el modelo analítico está diseñado para aproximarse a la
realidad actual del sector forestal en Bolivia. Debido a la demanda limitada, tanto de madera en mercados nacionales como en la industria para exportación, los volúmenes aprovechados de la mayoría de las especies son bajos.
El promedio general, según el modelo analítico aplicado en el presente estudio, es de $5,57 por hectárea de bosque productivo. Según el modelo, el valor de los bosques en promedio resulta negativo en el Bajo Paraguá y Chore, modesto en la formación Preandino-Amazónica y
incluido el efecto de la castaña en la Amazonía, esta región obtendría valores todavía más interesantes.
De los 101 casos estudiados, 26 resultan en un nivel de rentabilidad que confiere al bosque un valor mayor a los $10/hectárea de área productiva. Este nivel es similar o posiblemente mayor que el valor de la tierra para producción ganadera extensiva en pastizales naturales.
Dos factores son especialmente importantes para mejorar la rentabilidad del manejo forestal: 1) el costo de transporte del bosque al centro de procesamiento primario y 2) la eficiencia de la operación forestal.
El Escenario Futuro asume mejor acceso al mercado y costos reducidos de aprovechamiento. El Chore es la región más favorablemente impactada por el cambio en escenario, esto por la gran abundancia de especies de valor medio. Esta mejora se logra en términos de actividad maderera y rentabilidad del manejo con las mismas especies (ochoó, bibosi y verdolago), pero en mayores volúmenes. Guarayos, al igual que el Chore, depende de especies de valor medio (ochoó y bibosi, seguidas por verdolago).
La Chiquitanía cuenta con morado y roble. Sin embargo, en el Escenario Futuro se aprecia la importancia creciente del tajibo, sirari y cuchi en la economía de algunas de las operaciones forestales. En la región Preandino-amazónica, además de cedro, mara y roble, entran con similar importancia especies como bibosi, almendrillo, ochoó y verdolago.
La región Amazónica tiene su base en roble, mara y cedro. Sin embargo, los volúmenes de especies de valor medio llegan a contribuir casi el 30% del margen operativo en promedio, siendo éstas principalmente almendrillo y luego mururé y palo maría. La economía forestal del Bajo Paraguá depende principalmente del roble, a pesar de la mayor utilización de especies como cambará y mururé.
El estudio demuestra que las condiciones actuales de la economía del país y el sector, con una demanda limitada en comparación con la abundancia de la oferta nacional, significan que
muchos bosques no podrían generar una economía positiva para el propietario. Sin embargo, con la mejora de algunos factores a mediano plazo, la rentabilidad de la actividad forestal mejorará, dando valor positivo al bosque.
Dos de las regiones más extensas muestran niveles de rentabilidad interesantes del bosque bajo las condiciones actuales: la Chiquitanía y la Amazonía. Por supuesto si el estudio incluiría la castaña, la importancia de los bosques amazónicos se destacaría aún más.
Los operadores de bosques, incluidos Agrupaciones Sociales del Lugar, pueblos indígenas, otros comunarios, municipalidades, propietarios, ganaderos y concesionarios, deben tomar nota de que los niveles de ingresos y valor de los derechos forestales son similares a los de actividades alternativas como la ganadería extensiva en muchos lugares del país. Por tanto los suelos son clasificados para uso forestal no sólo porque son frágiles y no permiten otro uso en forma sostenible, sino también porque su mayor rentabilidad económica radica en la producción
CHEMONICS INTERNATIONAL INC.- PROYECTO BOLFOR
RESUMEN EJECUTIVO iii
forestal. Dadas las condiciones de accesibilidad y mercado, los bosques presentan una oportunidad productiva y rentable.
Introducción
A. Importancia de la Valoración de los Recursos Naturales
Bolivia ha sido calificada como “país forestal” debido a la vocación de la mayoría de sus tierras, sobre todo en las regiones tropicales del oriente y norte. Sin embargo, el potencial del sector forestal para contribuir al crecimiento económico del país y a los ingresos y el empleo de la población en áreas rurales y urbanas no ha sido reconocido en su verdadera magnitud.
Muchos propietarios desestiman la importancia del bosque debido a la falta de conocimiento de la actividad forestal, de la índole de los bosques, de los mercados para productos forestales y de las consecuencias negativas de la destrucción de los recursos naturales. En vez de conservar el capital acumulado en el bosque y su capacidad productiva, lo ven como un obstáculo para destinar las tierras a otro uso. Lamentablemente, la existencia del bosque es considerada también como una señal de abandono de la tierra, aspecto que pone en duda los derechos propietarios.
Por otro lado, el Estado boliviano tiene la responsabilidad ante la población del país de incentivar la conservación de los recursos naturales, en particular los bosques, para mantener las condiciones ambientales, preservar la biodiversidad y asegurar la productividad de las tierras para futuras generaciones. Sin embargo, el accionar del Gobierno a través de mecanismos regulativos no será suficiente para cambiar el comportamiento de una masa de la población, entre ellos, ganaderos, comunarios, indígenas, madereros e incluso los consumidores. En especial los propietarios deben tomar conciencia sobre el potencial productivo de los recursos naturales y su significado en términos económicos, que puede ser captado por ellos mismos a través del manejo forestal sostenible.
El análisis presentado en el documento es un paso para evaluar los beneficios y costos del uso forestal-maderero de la tierra y para estimar el beneficio monetario que los usuarios pueden obtener de la actividad de manejo forestal. El estudio permite entender cómo podrían responder los
propietarios y otros usuarios a diferente situaciones económicas.
B. Objetivos y Alcance del Estudio
El presente estudio tiene como objetivo general una estimación del valor de los bosques tropicales de Bolivia. Si bien el bosque provee una variedad de bienes y servicios, el estudio está encaminado a estimar el valor comercial del bosque tomando como único bien los recursos maderables. El estudio ha formulado los siguientes objetivos específicos:
•
Estimar el valor comercial de los recursos maderables de los bosques de tierras bajas de Bolivia en términos de su valor actual neto en la situación económica actual del sector.•
Identificar los factores y condiciones que conllevan a mejorar la viabilidad económica del manejo sostenible de bosque, incentivando de esta manera su conservación.CHEMONICS INTERNATIONAL INC. – PROYECTO BOLFOR
I-2 VALORACIÓN DE LOS BOSQUES TROPICALES DE BOLIVIA
•
Suministrar información para la formulación de estrategias de desarrollo forestal.Idealmente este análisis abarcaría la castaña y otros productos no maderables, los cuales no han sido considerados sólo por falta de bases de información y tiempo de análisis. El estudio tampoco
contempla la valoración ambiental por falta de definición del mercado de carbono y de otros servicios ambientales.
Cabe mencionar también que los autores reconocen que las plantaciones forestales a la larga cobrarán mayor relevancia en el sector forestal. El énfasis inicialmente en bosques naturales se justifica por su existencia en grandes extensiones en las regiones tropicales del país. Sólo se requiere su buen manejo para que sean productivos en forma inmediata y sostenible.
El estudio abarca seis eco-regiones del trópico boliviano: 1) la Chiquitanía, 2) el Bajo Paraguá, 3) la zona de transición chiquitano-amazónica (Guarayos), 4) el Chore, 5) la región preandino-amazónica y 6) la Amazonía.
C. Aplicación de los Resultados del Estudio
El presente estudio permite conocer el impacto de diferentes factores en la viabilidad económica de la actividad forestal. Estos elementos son
importantes en la toma de decisiones de inversión, como también en la ejecución de políticas publicas relacionadas con el sector forestal.
El documento analiza las variables que dan valor económico positivo al recurso forestal. La recolección de información sobre precios permite la creación de una base de datos que alimenta un sistema con la finalidad de monitorear el
comportamiento de los precios de forma periódica.
Por otro lado, la identificación de variables que determinan el valor de los bosques facilita la formulación de objetivos para el desarrollo forestal, ya que se conocen los problemas que inciden en la viabilidad del manejo forestal sostenible.
En particular se espera que el presente documento sirva de referencia para los diferentes grupos comunitarios, como Agrupaciones Sociales del Lugar y Comunidades Indígenas, que vienen conformando unidades de manejo forestal en toda Bolivia. El Proyecto BOLFOR concentra sus esfuerzos en la promoción del manejo forestal sostenible de las áreas boscosas a cargo de estas comunidades. En ese marco, el estudio dotará de información económica pertinente, facilitando el trabajo de desarrollo de la gestión empresarial.
SECCION II
El Sector Forestal de Bolivia
A. El Modelo de Manejo Sostenible
El Régimen Forestal de la Nación establece aspectos de sostenibilidad al introducir cambios de fondo en las normas de manejo de los bosques naturales. Algunos de los cambios significativos
introducidos con la nueva Ley Forestal incluyen entre otros: acceso a los recursos forestales por parte de propietarios, grupos comunitarios, empresas y otros; aprovechamiento a través de planes de manejo forestal; incorporación de mecanismos de control social y regulación mediante un organismo especializado, orientador y promotor del buen uso de los recursos. Las concesiones forestales son otorgadas por un plazo de 40 años, situación que permite a las empresas forestales y a las
Agrupaciones Sociales del Lugar (ASL) la aplicación de planes empresariales a largo plazo, como también la implementación de un programa de inversiones a futuro de acuerdo a las expectativas de aprovechamiento forestal.
Al mismo tiempo, la Ley contempla un riguroso control, no sólo en el manejo y aprovechamiento productivo de bosques, sino también en el desmonte, las quemas controladas y el mantenimiento de las servidumbres ecológicas.1
Otra iniciativa importante de la Ley es el carácter descentralizado de control, uso y manejo forestal con la inclusión de los gobiernos municipales. Se otorga un 20% de las tierras de bosques fiscales ubicadas en cada municipio con la finalidad de que estos gobiernos las mantengan bajo producción forestal.
Actualmente, más de 8 millones de hectáreas se encuentran bajo manejo forestal en Bolivia y se espera duplicar el área bajo manejo sostenible a mediano plazo. El Cuadro 1 muestra que más de 800 áreas boscosas ya han ingresado al Régimen Forestal.2 El mayor número de planes de manejo se encuentra bajo responsabilidad de propietarios privados. La mayor cantidad de tierras bajo manejo sostenible se encuentra en concesiones a empresas. Por otro lado, la mayor cantidad de personas involucradas como responsables de bosques son comunarios en ASL y TCO.
Cabe destacar que el crecimiento reciente del Régimen Forestal se debe, primero, a los actores comunitarios que ahora administran el manejo sostenible en más de 1,5 millones de hectáreas de tierras forestales y, segundo, a los propietarios privados con casi 1,0 millón de hectáreas. (Ver el Anexo I para una explicación del sistema de manejo forestal aplicado en el país a través de inventarios y Planes Generales de Manejo Forestal, y de censos y Planes Operativos Anuales Forestales).
1
Las servidumbres consisten en áreas frágiles que deben ser preservadas. 2
La mayoría tienen un Plan General de Manejo Forestal aprobado por la Superintendencia Forestal. Otros han recibido una autorización para iniciar operaciones forestales sujeto a la presentación de un Plan de Manejo.
Cuadro 1. Superficie bajo Manejo, Diciembre 2002
Tipo de derecho No. de derechos otorgados
Total del área bajo manejo (hectáreas) Concesiones a Empresas Forestales 85 5.344.960
Contratos a Largo Plazo 2 112.000
Concesiones para Investigación 3 152.208 Agrupaciones Sociales del Lugar 42 869.863 Tierras Comunitarias de Origen 30 684.998 Propiedades Privadas y Comunales 650 976.707
Total 833 8.140.736
Fuente: Informe Anual 2002. Superintendencia Forestal
Adicionalmente, el modelo boliviano se complementa con un sistema internacional privado y voluntario de certificación, con el emblema del Forest Stewardship Council (FSC). La certificación se constituye en un instrumento que identifica el pleno cumplimiento del manejo forestal sostenible con estándares de desempeño reconocidos internacionalmente. Ésta involucra la evaluación
independiente de operaciones de manejo forestal de acuerdo a estándares ecológicos, sociales y económicos. Por otro lado, supone la inspección de cadenas de custodia, con lo que se garantiza que los productos forestales proceden de bosques bajo manejo y que éstos se controlan a lo largo de los procesos de transformación.
Hasta ahora se ha certificado el manejo de 1,1 millones de hectáreas de bosque natural en el trópico de Bolivia, superficie que supera a la certificada en cualquier otro país tropical del mundo. “La certificación se ha convertido en una carta de presentación de Bolivia con los clientes potenciales del exterior.”3
B. Exportaciones del Sector Forestal
A partir de la ultima década se ha visto un cambio favorable en la industria maderera, complementado por la implementación del Régimen Forestal de la Nación. En vez de vender madera como materia prima de industrias en otros países, la industria boliviana cada vez está más orientada a competir en los mercados internacionales en líneas de productos definidos4. Este cambio se debe a las inversiones en plantas industrializadoras en ciudades principales como La Paz, El Alto, Cochabamba y Santa Cruz, y también en centros o núcleos regionales como Riberalta y San Ignacio de Velasco.
3
Sacre, Aldo. Situación de Bolivia en los Mercados Internacionales para los Productos Maderables. BOLFOR. 2002. 4 Principalmente puertas y ventanas, pisos, muebles (especialmente muebles de jardín) y venestas.
Evolucion de las Exportaciones de Productos Forestales Maderables,
1986-2001 0 10 20 30 40 50 60 70 1986-1989 1990-1993 1994-1997 1998-2001 Dolares Americanos (millones)
CHEMONICS INTERNATIONAL INC.- PROYECTO BOLFOR
EL SECTOR FORESTAL DE BOLIVIA II-3 Si bien la exportación de madera simplemente aserrada ha tendido a disminuir en años recientes, la cantidad de productos forestales manufacturados con valor agregado crece en forma cada vez más acelerada, comportamiento que se puede apreciar en la figura que demuestra promedios en períodos de cuatro años.
Las industrias exportadoras obtienen la materia prima requerida para fabricar su línea de productos de diferentes oferentes, incluyendo comunidades y propiedades bajo manejo sostenible, abriendo así la participación en la cadena productiva a varios actores a toda escala.
El Cuadro 2 abajo muestra que la mayor parte de la madera extraída en el año 2002 proviene de propiedades privadas. Los volúmenes registrados por ASL y TCO son todavía modestos. Justamente el tema del presente estudio es investigar las condiciones que pueden mejorar la viabilidad
económica de dichas unidades de manejo forestal sostenible.
Cuadro 2. Volúmenes Extraídos por Tipo de Derecho, Gestión 2002
Volumen extraído por grupo comercial
Tipo de derecho Muy valiosas Valiosas (m3) Otras Total
Concesiones a Empresas Forestales 10.852 33.444 177.082 221.378 Agrupaciones Sociales del Lugar 3.826 12.625 2.514 18.964 Tierras Comunitarias de Origen 45 12.195 5.407 17.647 Tierras de Propiedad Privada 52.050 138.297 123.742 314.089 Tierras de Propiedad Privada Comunal 446 7.306 1.951 9.703
Total 67.218 203.868 310.696 581.782
Fuente: Base de datos Extracción 2002. Superintendencia Forestal, 2002.
Cabe notar que la mayor parte de la madera extraída proviene de propiedades privadas, pero que en términos de superficie de bosques productivos éstos representan apenas el 8%, mientras que las concesiones cubren el 75% de los bosques. Esta aparente inconsistencia tiene su explicación en el efecto marcado de los desmontes.
C. Descripción de las Regiones Productoras
En Bolivia los bosques naturales abarcan una superficie de aproximadamente 53 millones de hectáreas, concentradas principalmente en los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando, La Paz y Cochabamba. Existen seis regiones cuya superficie de tierras de producción forestal permanente es de aproximadamente 28,4 millones de hectáreas. La superficie boscosa del departamento de Santa Cruz es la más abundante y diversa en riqueza forestal. Esta representa casi la mitad de las tierras de producción forestal permanente del país y abarca cuatro grandes eco-regiones: Chiquitanía, Bajo Paraguá, Guarayos y Choré. Luego está la región Preandino-amazónica, situada principalmente en La Paz, y la amazonía centrada en Pando. A continuación se presenta el detalle de la relación entre regiones, departamentos y Tierras de Producción Forestal Permanente.
Por su baja participación en la superficie y en los volúmenes autorizados, así como en los volúmenes efectivamente aprovechados, la superficie boscosa de los departamentos de Chuquisaca, Tarija y la región del Chaco cruceño no son considerados en la elaboración de este estudio.
Cuadro 3. Distribución de Bosques Productivos entre Regiones
Región Departamento Tierras de Producción Forestal Permanente (hectáreas) Porcentaje de la superficie de bosque de la región (%) Pando 6.285.388 73% Beni 1.393.338 16% Amazonía La Paz 967.188 11% Subtotal 8.645.914 100% Beni 2.594.558 64% La Paz 1.273.510 31% Preandino-Amazónico Cochabamba 182.482 5% Subtotal 4.050.551 100% Beni 729.521 19% Bajo Paraguá Santa Cruz 3.040.862 81% Subtotal 3.770.384 100% Beni 731.192 18% Cochabamba 529 0% Guarayos Santa Cruz 3.377.900 82% Subtotal 4.109.621 100% Cochabamba 240.896 15% Chore Santa Cruz 1.329.560 85% Subtotal 1.570.456 100%
Chiquitanía Santa Cruz 6.236.605 100%
Subtotal 6.236.605 100%
Total 28.383.529 100%
Para efectos del estudio, se agrupan a estas seis regiones productoras en tres grupos, determinadas principalmente por su nivel de accesibilidad a los principales centros de comercio. Las eco-regiones de Guarayos y el Chore conformarían el primer grupo. En ambos casos, su acceso a los mercados grandes (eje troncal del país) es ventajoso. Para ambos casos las carreteras troncales son asfaltadas, lo que disminuye los costos de transporte hacia los grandes centros comerciales.
El segundo grupo estaría conformado por la Chiquitanía y el Preandino Amazónico5. En estos casos, las condiciones de accesibilidad a las áreas de aprovechamiento presentan ciertos niveles de
dificultad. Por otro lado, en esas regiones, la distancia entre los principales centros comerciales y los mercados nacionales más importantes es mayor y las condiciones son menos favorables.
La región de la Amazonía se caracteriza por las condiciones difíciles de accesibilidad a las
principales ciudades del país, por lo que se tiende a aprovechar las especies de mayor valor comercial con destino, principalmente, a mercados externos. El Bajo Paraguá presenta el mismo problema de accesibilidad, principalmente por las grandes distancias entre el bosque y los mercados. Dadas estas condiciones, ambas eco-regiones conformarían el tercer grupo.
5
En el Departamento de La Paz, la zona de los Yungas (Ver Mapa) es considerada, para efectos de este estudio, como parte de la región productora del Preandino Amazónico. Se consideran las mismas condiciones de accesibilidad que presenta la eco-región.
CHEMONICS INTERNATIONAL INC.- PROYECTO BOLFOR
Una manera de confirmar la situación de las regiones en cuanto al acceso al mercado y, por tanto, la expresión de una demanda efectiva de madera se puede basar en la dispersión de aserraderos entre regiones. El registro de aserraderos por departamento permite formar una idea al respeto.
Cuadro 4. Distribución de Aserraderos por Departamento
Número de aserraderos Departamento Cantidad Porcentaje Santa Cruz 136 44% Pando 8 3% La Paz 15 5% Cochabamba 86 28% Chuquisaca 9 3% Beni 35 11% Tarija 19 6% Total 308 100%
Fuente: Plan Estratégico para el Desarrollo del Sector Forestal de Bolivia. Cámara Forestal de Bolivia. 2000.
La cantidad alta de aserraderos en Santa Cruz es de esperarse puesto que el departamento contiene la mitad de los bosques productivos. Sin embargo el cuadro también señala una concentración en Cochabamba. Esto se debe al acceso de la región tropical del
SECCION III
Marco Conceptual y Metodología
A. Marco Conceptual para Estimar el Valor de los Bosques
Los bosques tienen una amplia gama de valores de uso directo, valores de uso indirecto y valores de no-uso. Entre los valores de uso directo se incluyen los recursos maderables, materiales de
construcción, productos no maderables comestibles, medicinales e industriales, recursos genéticos, recreación, turismo y uso educacional. Entre los valores de uso indirecto se puede citar la protección y el mantenimiento de las cuencas, la reducción de la polución del aire, la captura y el
almacenamiento de carbono, la regulación del clima, la protección de paisajes y otros. Entre los valores de no-uso se puede incluir la opción de usos futuros directos y del valor intrínseco de la biodiversidad y relación con la cultura. Es imposible conocer el valor total del bosque por la
dificultad de cuantificar los beneficios de muchos de sus usos, especialmente aquellos indirectos y de no-uso. El concentrarse en la madera implica tomar sólo una fracción del valor total y es por lo tanto una valorización parcial.
Si bien no existen estudios que tengan como objetivo la valoración de los bosques en Bolivia, algunos autores han abordado temas relacionados con este propósito. Por ejemplo, Rice, R.E. y Howard, A.F. estudiaron la rentabilidad del sector forestal tomando el caso del bosque de Chimanes. Dichos autores llegaron a la conclusión de que el bosque es altamente rentable sin manejo forestal sólo cuando se incluye la especie mara (Swietenia macrophylla).
En cambio Núñez concluye que el aprovechamiento sostenible efectiviza su potencial y su valor económico incorporando un mayor numero de especies en el proceso productivo. El bosque tiene valor cuando existe disponibilidad de especies valiosas, pero los ingresos incrementan mediante la adopción de una mayor variedad de especies. El mencionado autor también hace notar que, con el aprovechamiento no planificado propio del régimen anterior, los costos de extracción son más altos que los costos de extracción en un bosque manejado.
No sólo se percibe un incremento en el ingreso a medida que aumenta el volumen de venta, sino que el volumen mayor extraído también ocasiona una reducción de los costos fijos unitarios.
Adicionalmente, la introducción de nueva tecnología (mapeo de árboles, planificación de la extracción) también incrementa la eficiencia y reduce los costos de aprovechamiento.
La incorporación de nuevas especies depende de su uso y de la formación de la demanda. Las condiciones actuales conllevan a una sobreoferta de madera, deprimiendo los precios en el mercado nacional. La industria exportadora, si bien en aumento, también está partiendo de una base limitada. Por otro lado existe una sobreoferta a lo largo de varios años debido en gran medida al efecto de los desmontes y de la tala ilegal de madera. Por tanto es de esperar que, en las condiciones actuales, la demanda efectiva dentro del país sea limitada y por tanto el manejo forestal no sea siempre rentable. Sin embargo, a medida que las condiciones de mercado y otros factores que determinan el valor del bosque van mejorando, la viabilidad económica puede cambiar favorablemente.
Al definir las variables que inciden en la valoración, se debe tomar en cuenta los problemas estructurales que afectan la competitividad de los sectores productivos en el país. El comercio internacional de productos forestales es competitivo y Bolivia tiene dificultades debido al alto precio de los insumos, los altos costos de transporte y el alto costo financiero (STCP, CFB, 2001). Estos problemas son por demás conocidos y en la medida que no sean resueltos los bosques no serán valorados en su real magnitud.
El valor del bosque depende de un número de factores como la eficiencia y los costos de
aprovechamiento, los costos de transporte, y el comportamiento de precios (Hanrahan, M., Grimes A., Aguilar F., 1997). Dependiendo de la distancia de las áreas de aprovechamiento a la industria o centro de comercialización, el transporte representa un porcentaje significativo del costo operativo total en la actividad forestal (Núñez R.M., 1997). Las rutas donde el costo de transporte se eleva, son rutas cortas que presentan una infraestructura caminera precaria. Se nota también que la baja
capacidad de carga de los vehículos usados incide directamente en los costos de transporte (Soto Hidalgo J.C. 1997).
La hipótesis de este análisis es que los bosques obtienen mayor valor comercial cuando: 1. Se encuentran en una zona o región en proximidad y con buen acceso a los centros
comerciales, con aserraderos instalados en la zona y con presencia de compradores. Vale decir que la región se tipifica por buen acceso al mercado y una demanda alta.
2. Ofrecen una abundancia de maderas, incluidas categorías de valor alto y medio, son relativamente accesibles y están relativamente cerca del aserradero.
B. Metodología
El valor del bosque representa el precio máximo que un inversionista podría pagar por una propiedad con fines de manejo forestal sostenible. Este valor está directamente relacionado con la rentabilidad del manejo forestal y es resultado del flujo de ingresos esperados a lo largo de varios años en el futuro, menos los costos de manejo y administración.
El modelo calcula los valores por metro cúbico de madera de árboles en pie para cada especie comercial registrada en los inventarios forestales de más de 100 bosques localizados en seis eco-regiones del país. Para estos efectos, se considera los volúmenes de árboles que superan el diámetro mínimo de corta (DMC) de las especies de dos grupos comerciales: muy valiosas y valiosas.
Generalmente los inventarios incluyen entre 10 y 30 especies de estos dos grupos comerciales, mientras que las empresas han utilizado sólo unas 3 a 8 hasta la fecha.
El modelo analítico se inicia con el precio obtenido en distintos mercados de referencia. Es decir, el precio de partida será el obtenido en playa de aserradero. De allí se aplica los costos de
aprovechamiento y transporte para llegar al margen operativo de cada especie. El margen operativo representa el valor que el propietario podría obtener potencialmente por la venta de árboles en pie en el bosque. Vale decir que es el máximo que un comprador podría pagar al propietario por los árboles en pie. Si el margen operativo de una especie es positivo (la tronca vale más en el aserradero que el costo de extracción y transporte), entonces el operador estaría en condiciones de vender los árboles de esa especie.
CHEMONICS INTERNATIONAL INC.- PROYECTO BOLFOR
MARCO CONCEPTUAL Y METODOLOGIA III-3 Cabe mencionar que el modelo asume que los operadores de bosque cuentan con información
confiable sobre sus costos variables para decidir la venta. En muchos caso esto no ocurre,
especialmente cuando se trata de comunidades y ASL. Estos productores son tomadores de precio, que es fijado por los compradores. La estructura monopsónica del mercado causa imperfecciones de mercado y ocasiona que los propietarios reciban precios bajos.
Típicamente los operadores del bosque logran colocar sólo entre 2 y 4 especies en el mercado durante una gestión. Esto significa un aprovechamiento de sólo 1 a 4 metros cúbicos por cada
hectárea intervenida, comparado con una existencia de entre 10 y 40. Vale decir que la intensidad del aprovechamiento es una fracción (10-15%) del máximo permitido por las normas de manejo
sostenible. Por supuesto, la presión es mayor en las especies de mayor valor, mientras que la mayoría de las especies no se toman en cuenta.
Las condiciones del mercado son más favorables en regiones con buen acceso a los centros urbanos e industriales. El estudio aplica diferentes porcentajes de extracción para simular las condiciones actuales y un escenario futuro para cada región. En todos los escenarios y entre todas las regiones se aplica el mismo porcentaje de extracción a las especies muy valiosas, las que tienen una demanda ya definida y marcada en mercados internacionales. Vale decir que el modelo asume que el operador aprovecha 75% de la madera legalmente disponible de las especies muy valiosas. A las especies de valor medio se aplican porcentajes menores, 35% para el Chore y Guarayos, 25% en la Chiquitanía y el Preandino, y 15% en la Amazonía y el Bajo Paraguá.
Las normas técnicas exigen a los operadores forestales dejar una reserva del 20% de los árboles aprovechables como mínimo para asegurar la regeneración de la especie. Por otro lado, las estimaciones de los volúmenes de madera con base en árboles en pie en el bosque generalmente sobreestiman el volumen del madera por diferentes razones que se hacen evidentes con la tala del árbol. Muchos árboles resultan ser huecos o presentan daños o deformaciones que implican bajo rendimiento y mala calidad en la fase de aserrado. Por tanto se aplica un ajuste del 75% para todas especies en general y el 50% para la especie morado en particular.
Para cada caso se aplica la información específica del inventario forestal con el fin de reflejar la situación de diferentes bosques en términos de la abundancia de especies. Sin embargo toda la información con relación a costos, distancias, escala de las operaciones forestales, precios, etc. está estimada y aplicada uniformemente a todos los casos de estudio.
Después de calcular los ingresos esperados, se restan los costos de manejo forestal y administración de la propiedad, ambos representados en flujos de 10 años. Los costos de manejo y administración son fijos para el propietario en el sentido de que es necesario incurrir los costos e inversiones para establecer la operación forestal, con o sin aprovechamiento y ventas de productos. Se incluyen los costos del Plan General de Manejo Forestal, el Plan Operativo Anual Forestal, los informes de gestión, la apertura y mantenimiento de caminos, la administración y la patente por superficie, entre otros. Aplicando una tasa de interés a los flujos de 10 años, se descuentan los valores futuros al valor actual neto, el que expresa el valor del bosque.
En resumen, los factores que el estudio toma en cuenta para estimar el valor de los bosques son los siguientes:
Cuadro 5. Marco de Referencia de la Metodología del Estudio
Factor Especificación Forma de aplicación en el análisis Demanda de volúmenes de
diferentes especies
Porcentaje de extracción para cada grupo de especies (muy valiosas, de valor medio) aplicado a las especies rentables
Comparaciones entre seis regiones del país en dos escenarios: Actual y Futuro
Accesibilidad al área desde el centro de procesamiento primario
Costo de transporte de troncas del bosque al aserradero en $/m3
Escenarios aplicados a los casos de estudio dentro de cada región
Escala de la operación forestal Tamaño del área productiva del predio forestal en hectáreas
Escenarios que muestran la influencia en los costos fijos de manejo y administración de la propiedad, promediados sobre la superficie de bosque productivo
Riqueza del bosque Relación de volúmenes de madera disponible por especie según inventarios forestales multiplicada por valores de la madera puesta en aserradero
Comparación entre los casos dentro de cada región
Costo de aprovechamiento Estimación de costos por m3 en cada caso según la intensidad de aprovechamiento en $/m3
Junto con los costos de transporte de troncas se establece el umbral para determinar qué especies son rentables
Si el conjunto de factores se presenta en forma positiva, los bosques naturales generan ingresos suficientes para cubrir los costos de manejo y administración de la propiedad forestal.
SECCION IV
Fuentes de Información
A. Inventarios Forestales
El modelo se aplica a los casos de estudio con inventarios forestales obtenidos del registro de la Superintendencia Forestal. El Cuadro 6 a continuación provee una descripción general de los 101 casos incluidos en el estudio. El total del área productiva representado en el estudio asciende a unas 4.322.633 hectáreas, con un promedio de casi 43.000 hectáreas en cada bosque bajo
manejo. Con un promedio de casi 21,7 años de ciclo de corta, cada operador podría intervenir en 1.972 hectáreas cada año.
Cuadro 6. Volúmenes de Madera para los Casos Incluidos en el Estudio
Promedio por región Especies muy valiosas Especies de valor medio Total de madera Número de casos
(metros cúbicos por hectárea)
Chore 12 0,1 18,8 18,9 Guarayos 14 0,5 15,3 15,8 Chiquitanía 23 2,3 11,6 13,9 Preandino-Amazónica 21 0,8 15,3 16,1 Amazonía 19 2,3 11,3 13,6 Bajo Paraguá 12 0,3 10,3 10,6 Total 101 1,3 12,8 14,1
Nota: Se incluye volúmenes encima del Diámetro Mínimo de Corta de los grupos comerciales de maderas muy valiosas y valiosas (o de valor medio).
Si bien esta base de información (los inventarios forestales) puede presentar problemas en cuanto a la calidad de la información específica en algunos casos, el conjunto de varios casos ofrece una oportunidad de apreciar tendencias centrales y hacer comparaciones entre regiones.
B. Precios Referenciales de Venta de Madera
La falta de información confiable sobre precios de madera condujo al levantamiento en diferentes etapas de transformación a lo largo de la cadena productiva forestal. Se realizaron encuestas a nivel nacional tanto en zonas urbanas como en centros rurales de transformación y comercialización. Este levantamiento fue repetido en el primer semestre de los años 2002 y 2003. El cuadro a continuación detalla las localidades principales de obtención de información. La encuesta del, 2002 realizada por BOLFOR, contó con la participación de un grupo de
estudiantes de la Universidad NUR. La segunda encuesta fue realizada por el Centro Amazónico de Desarrollo Forestal (CADEFOR) bajo contrato con BOLFOR.
Cuadro 7. Cobertura Geográfica de las Encuestas de Precios de Madera
Gestión Departamento Región Localidades Beni - Amazonía - Riberalta
La Paz - Amazonía/Preandino - Amazónico
- Zona Urbana
- Ixiamas
- La Paz (Ciudad) Pando - Amazonía - Cobija (Ciudad) 2002 Santa Cruz - Chiquitanía - Guarayos - Zona Urbana - Concepción - San Ignacio - San Miguel - San Rafael - Roboré - San José - Guarayos
- Santa Cruz (Ciudad)
Beni - Amazonía/Preandino - Amazónico - Riberalta - Nuevo Horizonte - Reyes - Rurrenabaque Cochabamba - Chapare/Choré - Zona Urbana - Chimoré - Entre Ríos - Ivirgarzama - Sinahota - Valle Sajta - Villa Tunari - Cochabamba (Ciudad) Pando - Amazonía - Cobija (Ciudad)
Santa Cruz
- Chiquitanía
- Zona Urbana
- San Julián - Concepción
- Santa Rosa de la Roca - San Ignacio
- San Miguel - San Rafael - San José
- Santa Cruz (Ciudad)
La Paz
- Amazonía/Preandino - Amazónico
- Zona urbana
- Ixiamas
- San Buena Ventura - Tumupasa - La Paz (Ciudad) - El Alto (Ciudad) Chuquisaca - Zona Urbana - Sucre (Ciudad) 2003
Tarija - Zona Urbana - Tarija (Ciudad)
La información obtenida proviene principalmente de aserraderos y barracas. Los datos hacen referencia en mayor proporción a madera aserrada de aproximadamente 110 especies, puesta en aserradero o barraca. En menor proporción, se obtuvieron datos para madera en pie, tronca junto a tocón, tronca en rodeo y troza puesta en playa de aserradero. Para objeto del estudio de
valoración económica se emplearon los datos que hacen referencia a precios en $US de entrada de madera en troza (m3) a playa de aserradero.
Es importante señalar que, pese a que se cuenta con mayor información a nivel de madera aserrada, no fue posible aplicar esta base para el estudio debido a debilidades en la información en tema de costos de aserrío, transporte de tablas y venta al por menor en barraca.
Cabe notar que la información se levanta en un ambiente de mercados imperfectos. Por ejemplo se encuentran monopsonios (pocos compradores de troncas), asimetrías en la información de mercado entre propietarios y compradores, y distorsiones en los precios causadas por la actividad
CHEMONICS INTERNATIONAL INC.- PROYECTO BOLFOR
FUENTES DE INFORMACIÓN IV-3
informal y los desmontes. Los niveles de deforestación para convertir el bosque a otros usos de la tierra son altos en Bolivia, promediando 270.033 hectáreas1 por año entre 1993 y 2000. Al ser la información requerida escasa y dispersa, se hizo uso de todas las observaciones obtenidas sin diferenciar regiones de comercialización. Para algunas especies se promediaron las
observaciones y en otras se hizo uso de las medianas (para aquellas en las que los datos fueron menos abundantes).
En relación al valor comercial de las especies maderables, la Superintendencia Forestal distingue seis grupos comerciales: muy valiosas, valiosas, poco valiosas, potenciales, sin valor conocido y con usos no maderables. Para efectos del presente estudio, se contemplan los grupos de especies con mayor valor comercial y ciertos niveles de demanda, es decir, los dos primeros grupos de especies: muy valiosas y valiosas.2 Para mayor claridad, se referirá en el presente estudio al segundo grupo como especies de valor medio.
Cuadro 8. Especies por Grupo Comercial Considerado en el Estudio
Grupo comercial Especie Rango de precios de troza puesta en aserradero
($us/m3) - Muy valiosas - Cedro, mara, roble, morado, picana
negra, entre otras
60 – 265
- De valor medio - Almendrillo, amarillo, bibosi, cambará, copaibo, cuchí, curupaú, gabún, jichituriqui, mapajo, mara macho, mururé, ochoó, palo maría, serebó, sirari, soto, tajibo, tarara, verdolago, yesquero, yesquero blanco, yesquero negro, entre otras
21 – 52
Los rangos de precios referenciales empleados en el estudio, según grupo comercial, están indicados en el Cuadro 8 arriba.
C. Estimación de Costos
Los costos considerados en el estudio corresponden a los costos de la actividad propia de aprovechamiento forestal, a costos de transporte del área de aprovechamiento al centro de procesamiento primario (normalmente el aserradero), a aquellos en los que se incurre para la planificación administrativa anual del manejo forestal, y aquellos considerados como costo inicial de manejo forestal (inversión).
La información correspondiente a los costos de aprovechamiento (costos variables) proviene del Plan Estratégico para el Desarrollo del Sector Forestal de Bolivia3.
El aprovechamiento implica supervisión y control de las actividades. Por otro lado, se considera los costos incurridos en la construcción y mantenimiento de caminos secundarios o de ingreso al área de aprovechamiento y patios de rodeo. Luego vienen las actividades del motosierrista,
1
Tasa de Deforestación de Bolivia / 1993-2000. BOLFOR. 2003 2
Potencial de los Bosques Naturales de Bolivia para la Producción Forestal Permanente. Superintendencia Forestal. Bolivia. 1999 3
Plan Estratégico para el Desarrollo del Sector Forestal de Bolivia. Proyecto CFB – 01/99. Financiado por la CAF y la CFB. Elaborado por STCP.
incluyendo el tumbado, despunte y trozado, y las operaciones mecanizadas de arrastre y apilado en rodeo. Adicionalmente se incorpora el costo de los Certificados Forestales de Origen,
considerados como costos variables por depender directamente de los volúmenes aprovechados.
Cuadro 9. Costos de Aprovechamiento
Actividad Costo
($US/m3) Supervisión y control del aprovechamiento 2,50 Construcción de caminos y patios 6,23
Apeo 1,06
Arrastre y apilado 9,94
Certificado Forestal de Origen (CFO)* 1,51
Total 21,24
* Bs. 35 por cada CFO. En promedio 3 m3 por CFO.
Estos costos son obtenidos considerando los niveles de extracción actuales de 1 a 3 m3/ha y el nivel de eficiencia operativa que actualmente demuestran las empresas forestales. Haciendo referencia a un escenario futuro en el cual la intensidad de extracción es mayor (promedio de 3-5 m3/ha) y la eficiencia operativa mejora, estos costos disminuirían en promedio en $17,50/m3. Los costos de transporte son considerados también como costos variables, puesto que éstos dependen de la distancia del área de aprovechamiento al aserradero y de la capacidad del camión tronquero. El costo contempla adicionalmente las actividades de carguío y descarga de troncas. Las variaciones en precios reportadas por prestadores de servicios son muy altas. En este ítem se hace referencia a una situación media con un costo de $10,00 por m3.
Todos los costos de aprovechamiento y transporte son variables, vale decir que se incrementan con la cantidad producida o, en este, caso el volumen de troncas aprovechadas y puestas en la playa del aserradero. El costo variable se expresa en $/m3 y el operador del bosque lo compara con el precio (ingreso variable) que recibirá por cada especie. Obviamente si el precio no cubre el costo adicional (variable), el operador no ofrecería vender troncas de la especie.
Se considera como costos fijos a aquellas actividades vinculadas con la planificación y administración del manejo forestal que generan erogación de dinero de manera anual. En este grupo de costos se consideran: la actividad del censo de árboles y elaboración del Plan Operativo Anual Forestal (POAF), la construcción y el mantenimiento de caminos troncales en la propiedad o concesión, los gastos administrativos (sueldos, logística, previsiones futuras, otros), el pago de patente forestal y la tarifa de regulación forestal.
Estos costos, si bien son anuales, están promediados entre la superficie total del área productiva de la concesión forestal. Este nivel está basado en un tamaño de operación de 24.000 hectáreas.
CHEMONICS INTERNATIONAL INC.- PROYECTO BOLFOR
FUENTES DE INFORMACIÓN IV-5
Cuadro 10. Costo Fijo Anual
Actividad Costo
($us/ha) Censo y elaboración del POAF 0,26 Construcción y mantenimiento de caminos 0,12 Gastos administrativos 0,33
Patente forestal 0,05
Tarifa de regulación forestal 0,25
Total 1,02
Fuente: Planes de Gestión ASL y TCO. BOLFOR. 2003
Cabe aclarar que el censo y el POAF no se realizan sobre el área total, sino sobre la AAA (Área Anual de Aprovechamiento). Cuesta entre $5 y 8 por hectárea de AAA levantar el censo de árboles comerciales, elaborar el POAF y presentarlo para la aprobación de la Superintendencia Forestal. Este costo promediado sobre toda el área productiva resulta en un costo de $0,26/ha. El costo fijo, obviamente, varía según la eficiencia del operador forestal. Uno de los factores que determina la eficiencia es el tamaño del área bajo manejo: a mayor tamaño de la propiedad o concesión, menor será el monto de los costos fijos por hectárea.
El costo inicial, considerado como inversión inicial, hace referencia a la actividad del inventario forestal y la elaboración del Plan General de Manejo Forestal (PGMF). Para el cálculo del mismo se obtuvo un promedio de los datos obtenidos a partir de la escasa información existente al respecto. Para efectos del estudio, se considera un promedio de $0,33/hectárea.
Los costos anuales de funcionamiento y administración, y la inversión inicial son necesarios para habilitar el propietario o concesionario, con o sin aprovechamiento y ventas. Por tanto éstos no entran en el cálculo de retorno positivo o negativo por m3 de cada especie, sino se expresan en un promedio general por hectárea productiva de bosque.
Resultados Generales del Primer Escenario
El primer escenario generado por el modelo analítico está diseñado para aproximarse a la realidad actual del sector forestal en Bolivia. Debido a la demanda limitada, tanto de madera en mercados nacionales como para la industria para exportación, los volúmenes aprovechados de la mayoría de las especies son bajos. Los bajos volúmenes demandados resultan en precios
deprimidos y, al mismo tiempo, la baja intensidad de aprovechamiento por hectárea deriva en costos elevados por metro cúbico. El modelo fue ajustado para llegar a un nivel de
aprovechamiento promedio por hectárea intervenida que se aproxima a los niveles
experimentados en años recientes por el sector forestal, vale decir un promedio general cercano a dos metros cúbicos por hectárea.
Los resultados del modelo en términos del volumen aprovechado por grupo comercial de madera se demuestran en el próximo cuadro (11). El promedio general de madera aprovechada, según la estimación del modelo, resulta en 2,04 metros cúbicos por hectárea intervenida. Esta cantidad representa solamente el 14% del volumen disponible en árboles mayores al diámetro mínimo de corta de los dos grupos comerciales considerados en el modelo.
Cuadro 11. Aprovechamiento Estimado por el Modelo
Promedio por región según grupo comercial Muy valiosas De valor medio Total Región
(metros cúbicos/hectárea intervenida)
Chore 0,05 3,46 3,51 Guarayos 0,21 2,20 2,41 Chiquitanía 0,89 1,24 2,12 Preandino-Amazónica 0,38 1,79 2,17 Amazonía 1,02 0,75 1,77 Bajo Paraguá 0,14 0,56 0,70 Promedio general 0,54 1,50 2,04
El volumen del grupo comercial de especies muy valiosas es relativamente limitado; contribuye tan sólo con el 26% de la madera aprovechada. En El Chore contribuye con sólo 1% y en
Guarayos con el 9%. Sin embargo para la Chiquitanía y la Amazonía el modelo calcula alrededor de 1 m3 de madera de las especies muy valiosas de cada hectárea intervenida. El Bajo Paraguá resulta con bajos volúmenes aprovechados en ambos grupos comerciales.
El valor de la madera en tronca puesta en aserradero se presenta en el siguiente cuadro. Si el operador del bosque vende su madera en esta forma, los valores presentados representarían el ingreso bruto obtenido. Éste se podrá promediar entre las hectáreas intervenidas o también entre el total del área productiva de la propiedad o concesión. El promedio general de ingreso bruto por hectárea intervenida cada año según el modelo es de $108,63, mientras que el mismo ingreso dividido entre el total del área productiva (AP) es de $5,07 como promedio general de todos los casos del estudio.
CHEMONICS INTERNATIONAL INC. – PROYECTO BOLFOR
V-2 VALORACIÓN DE LOS BOSQUES TROPICALES DE BOLIVIA
La Chiquitanía es la región que reporta mayores ingresos por hectárea, seguida por El Chore. En la Chiquitanía, el ingreso elevado se debe principalmente al valor de la madera, vale decir la cantidad de especies muy valiosas. En cambio, en El Chore el nivel alto de ingresos se debe al volumen elevado de madera, a pesar que la mayoría es de especies de valor medio. De allí siguen las regiones de Guarayos, Amazonía y Preandino-Amazónica todas con ingresos brutos de alrededor de $100/hectárea intervenida y finalmente se encuentra el Bajo Paraguá con un nivel de ingreso muy bajo de sólo $31/ha.
Los ingresos brutos promediados entre el total del área productiva son más indicativos de la productividad del bosque en general, tomando en cuenta la rotación dictada por el ciclo de corta. Por ejemplo, los ciclos son más largos en la Chiquitanía en comparación con la Amazonía debido al crecimiento más lento de las especies de la Chiquitanía. El rango de ingresos brutos por
hectárea productiva (hectárea AP) entre regiones es de $1,37 en el Bajo Paraguá a $7,23 en la Chiquitanía.
No obstante, el tercer indicador de ingresos es todavía más significativo. Se refiere al margen obtenido después de descontar los costos operativos o costos variables correspondientes al aprovechamiento y transporte de las troncas. El margen operativo representa el ingreso para el operador que se responsabiliza del manejo forestal.
Cuadro 12. Ingresos por Hectárea Intervenida y por Hectárea de Área Productiva (AP)
Promedio por región Ingreso bruto por
ha intervenida Ingreso bruto por ha AP Margen operativo por ha AP Región (USD/ha) Chore 128,15 6,05 0,87 Guarayos 106,11 5,20 1,54 Chiquitanía 168,63 7,23 4,32 Preandino-Amazónica 95,52 4,76 1,39 Amazonía 97,75 4,75 2,05 Bajo Paraguá 31,25 1,37 0,42 Promedio general 108,63 5,07 2,07
Si el propietario o concesionario vende su madera en el campo, sin ninguna labor relacionada con el aprovechamiento, el margen operativo es el monto residual que podría recibir. Vale decir que el margen operativo sería una estimación de la venta de los operadores del bosque, sin adicionar el valor agregado asociado con la realización del proceso de aprovechamiento.
En la tercera columna del Cuadro 12 arriba se aprecia que los valores promedio entre regiones muestran una variación muy grande. El margen generado por las especies muy valiosas aprovechadas en la Chiquitanía y, en alguna medida, en la Amazonía y Guarayos tiene su impacto. A pesar de la venta de la mayor cantidad de madera, el Chore termina generando menos para el operador del bosque que otras regiones, con excepción del Bajo Paraguá.
1. Distribuir el margen operativo y los costos fijos anuales de operación y administración forestal sobre 10 años en el futuro, aplicando el costo inicial del inventario y plan de manejo forestal como inversión en el año 0.
2. Calcular el Valor Actual Neto (VAN) del flujo de 10 años y restar la inversión inicial, aplicando una tasa de descuento del 10%.
El Valor Actual Neto representa el valor que se podría invertir en la obtención de los derechos para manejo y aprovechar el bosque productivo. Vale decir que el VAN equivale al valor estimado para cada formación de bosque contemplada en el estudio. Dicho de otra manera, el VAN es el máximo que un interesado pagaría por la tierra con fines de producción de madera con el bosque natural puesto bajo manejo forestal sostenible. Los resultados se aprecian en el Cuadro 13.
Cuadro 13. Valor de los Bosques por Región
Valor Actual Neto por Región
Promedio Mediana Máximo Mínimo (USD/ha) Chore (1,14) (2,29) 8,75 (5,66) Guarayos 2,14 (2,10) 34,86 (5,44 Chiquitanía 16,72 12,77 50,94 (5,48) Preandino-Amazónica 3,44 (0,15) 33,22 (5,55) Amazonía 7,04 3,12 36,29 (4,15) Bajo Paraguá (3,65) (4,65) 3,09 (5,57) Total 5,57 0,85 50,94 (5,66)
El promedio general, según el modelo analítico aplicado en el presente estudio, es de $5,57 por hectárea de bosque productivo. Si la propiedad o concesión tiene áreas que se deben reservar como servidumbres ecológicas sin aprovechamiento forestal, hay que ajustar la cifra. Por ejemplo, si el 30% del predio debe ser conservado en reservas, entonces el valor por hectárea para fines
productivos se reduce a $3,90/hectárea.
Según el modelo, el valor de los bosques en promedio resulta negativo en el Bajo Paraguá y Chore, modesto en la región Preandino-Amazónica y Guarayos y relativamente alto en la Amazonía y más aún en la Chiquitanía. Si el estudio hubiera incluido el efecto de la castaña en la Amazonía, esta región obtendría valores todavía más interesantes. Aún en las condiciones actuales y contando solamente el valor de la madera incluida en los inventarios forestales registrados en la
Superintedencia Forestal, la región logra un nivel respetable.
El promedio general y el de cada región son afectados por algunos casos de muy alto valor. Por tanto se aplican otros indicadores, como la mediana y el rango con valores mínimo y máximo. El rango de valores de bosques en todas regiones parte de cifras negativas. Vale decir que las variaciones entre los bosques son muy grandes dentro de cada una de las regiones, según los inventarios. Este resultado coincide con las experiencias reportadas por ingenieros forestales en la realización de inventarios forestales. Incluso las variaciones dentro de una unidad de bosque son a veces muy marcadas.
La distribución de todos los casos del estudio se aprecia en la figura abajo. La misma demuestra que casi la mitad de los bosques tendrían un valor negativo en este momento, mientras que un grupo de bosques reporta valores altos.
CHEMONICS INTERNATIONAL INC. – PROYECTO BOLFOR
V-4 VALORACIÓN DE LOS BOSQUES TROPICALES DE BOLIVIA
La mediana llega a solamente $0.85 por hectárea.1 Los resultados dan a entender que la mayoría de los bosques del país bajo las condiciones actuales de mercado no permiten una rentabilidad acep-table. Vale decir que el manejo sostenible es una actividad de rentabilidad moderada en la mayo-ría de casos, aunque con mucha variabilidad entre diferentes pre-dios y regiones. Por ejemplo, 26 de los 101 casos estudiados resultan en un nivel de rentabilidad que da un valor al bosque mayor a los
$10/hectárea de área productiva. Este nivel es similar o posiblemente mayor que el valor de la tierra para producción ganadera extensiva en pastizales naturales.2
Según el estudio de Pattie y Merry realizado para BOLFOR, los valores actuales netos de las tierras para manejo forestal oscilan entre $3,97 hasta $43,51 por hectárea. El incremento en ingreso bruto derivado de la producción forestal de solamente 30% brinda suficiente incentivo para que los propietarios prefieran el manejo de los bosques productivos en vez del desmonte para la ganadería, aun en regiones con marcada tendencia hacia la conversión, tales como la Chiquitania, Guarayos y La Paz-Beni. Esta valoración comparativa afirma que el uso maderero de algunos bosques (Chiquitanía, Chore) es competitivo en términos de valor actual neto contra otros usos de la tierra.
La baja o negativa rentabilidad de la mitad de los bosques es de esperar, dadas las condiciones de sobreoferta de materia prima y los altos costos de aprovechamiento. A continuación se examina los impactos de los principales factores determinantes de rentabilidad y valor de los bosques, y luego se pasará a estudiar un escenario que podría representar el futuro próximo para el sector forestal.
1
La mediana se obtiene descartando las cifras altas y las bajas hasta llegar a una intermedia. Una mitad sería mayor y la otra mitad menor a la mediana. Esto permite apreciar la tendencia central sin la influencia de valores extremos.
2
Pattie y Merry. Bosques vs. Ganado: Una Evaluación Económica de las Alternativas para los Propietarios de Tierras en los Llanos Bolivianos. Documento Técnico 74. BOLFOR. 1999.
Distribución de Valores de Bosque por Caso
-10,00 0,00 10,00 20,00 30,00 40,00 50,00 60,00 1 10 19 28 37 46 55 64 73 82 91 100 Casos
Análisis de los Factores Determinantes en el Valor del
Bosque
A. Riqueza del Bosque
Obviamente la riqueza del bosque en términos de volúmenes importantes de madera de alto valor es uno de los factores relevantes para el estudio. Por esta razón se aplicó la metodología a
múltiples casos con inventarios forestales diferentes. Cuando la intensidad de aprovechamiento se encuentra en niveles bajos, como actualmente se experimenta en Bolivia, la rentabilidad del manejo forestal depende de una suerte de existencia de especies de alto valor. Si no existe, la rentabilidad del manejo forestal y el valor del bosque resultan muy bajos. Los resúmenes por región en el siguiente cuadro ayudan a apreciar la preponderancia del grupo comercial de especies muy valiosas bajo las condiciones actuales.
Cuadro 14. Valor de los Bosques y Contribución por Grupo Comercial
Promedio por región
Total Muy valiosas Valiosas (Valor Actual Neto en USD/ha) (Porcentaje) Chore (1,14) 18 82 Guarayos 2,14 74 26 Chiquitanía 16,72 92 8 Preandino-Amazónica 3,44 69 31 Amazonía 7,04 87 13 Bajo Paraguá (3,65) 61 39 Total 5,57 82 18
El 82% del valor del bosque se genera a través de las especies muy valiosas. Solamente en el Chore la proporción es al revés, pero con el aprovechamiento de sólo 3,5 metros cúbicos por hectárea no resulta rentable en promedio. Sin embargo, hasta en el Chore hay casos exitosos (3 de 12) con volúmenes apreciables de especies de valor medio como ochoó, bibosi, verdolago y almendrillo. En Guarayos las especies que dan valor al bosque son muy valiosas: morado, cedro y picana negra. Sin embargo sólo 4 de 14 casos muestran una rentabilidad positiva.
En cambio la Chiquitanía cuenta con 20 casos con valor positivo, de un total 23 casos estudiados. La alta rentabilidad de los bosques chiquitanos se debe principalmente a dos especies: morado y roble. La región Preandino-amazónica muestra un valor positivo en 10 de 21 casos estudiados con especies muy valiosas: cedro, mara y roble.
De los 19 casos de estudio en Amazonía, 14 resultan rentables con base principalmente en roble, cedro y mara. En el Bajo Paraguá, un solo caso de la muestra de 12 obtiene un valor positivo. La especie que contribuye a la rentabilidad es roble. Por el alto costo de aprovechamiento en este Primer Escenario, la especie más abundante en la zona, cambará, no llega a ser explotada.
CHEMONICS INTERNATIONAL INC. – PROYECTO BOLFOR
VI-2 VALORACIÓN DE LOS BOSQUES TROPICALES DE BOLIVIA
La relación de la riqueza forestal en términos de la existencia de especies de alto valor se puede apreciar en la figura, donde se pone en evidencia la correlación entre el precio promedio de la madera aprovechada en $/m3 y el valor estimado del bosque.
A través de una regresión se aprecia mejor el efecto de los dos factores determinantes del valor del bosque: primero el precio promedio de la madera y, segundo, el volumen total disponible de especies comerciales. Por cada dólar adicional en el precio de la madera en aserradero, el valor del bosque se incrementa en $0,57 por hectárea de área productiva. Asimismo,
por cada m3 adicional de abundancia de especies comerciales, el valor del bosque incrementa en $0,48/hectárea. Los resultados se aprecian en Anexo B. Entre los dos factores, se explica más del
80% de la variación entre casos para el Primer Escenario. B. Accesibilidad al Área de Bosque
En el Primer Escenario, el factor transporte o accesibilidad del área de bosque al centro de procesamiento primario se mantuvo constante. El transporte de las troncas es costoso en comparación con el transporte de tablas. Por un lado el volumen es el doble, puesto que la eficiencia técnica de aserrío en general promedia el 50% (volumen en tablas/volumen en troncas). Por otro lado, los caminos de entrada a los bosques son malos y sólo permiten el paso de camiones tronqueros de capacidad limitada y a poca velocidad. Por tanto el factor de acceso del bosque al centro de procesamiento primario (aserradero) es de vital importancia.
Para estudiar este factor se modifica el escenario básico presentado arriba, aplicando niveles más altos y más bajos por concepto de transporte para apreciar su impacto. El Primer Escenario arriba aplicó un costo de $10,00/m3. Se realizó el análisis de sensitividad con valores entre $5,00 y $15,00 por m3.
Los resultados muestran el impacto sustancial en la rentabilidad del manejo forestal y los valores del bosque. Cuando el costo de transporte de troncas se reduce de $10 a 5 por m3, el volumen aprovechado sube (aunque muy poco) y la dependencia de especies muy valiosas baja del 82 a 71%. El VAN crece de $5,57 a $8,43, o sea más del 50% en promedio para los 101 casos estudiados.
El impacto en regiones con mayor abundancia es más acentuado. Cuando los bosques del Chore se encuentran en una situación de mejor accesibilidad al centro de transformación primaria, el VAN sale del nivel negativo para alcanzar $3,81/ha en promedio. En cambio, el impacto del mejor acceso a los bosques de la Chiquitanía es marginal, debido al aprovechamiento de
Valor del Bosque según Valor por Métro Cúbico
-10,00 0,00 10,00 20,00 30,00 40,00 50,00 60,00 0 20 40 60 80 100 120
$/Metro Cúbico Aprovechado
volúmenes menores, pero de especies de alto valor. La importancia del factor transporte, por tanto, es mucho más importante en casos que requieren mover mayor volumen de bajo precio.
Cuadro 15. Análisis de Sensibilidad de Accesibilidad al Bosque
Volumen aprovechado por hectárea intervenida
Valor Actual Neto por hectárea AP
Proporción del VAN generado de especies muy
valiosas Costo de transporte (Metros cúbicos/ha) (USD/ha) (Porcentaje)
5,00 2,29 8,43 71
7,50 2,22 6,96 76
10,00 2,04 5,57 82
12,50 1,50 4,38 89
15,00 1,31 3,47 93
Cuando el costo de transporte sube, el volumen aprovechado baja rápidamente. Los operadores más alejados se concentrarían en especies muy valiosas. Según los resultados del modelo, con un costo promedio de $15,00/m3, la dependencia de especies muy valiosas sube del 82 al 93%. Sin embargo el impacto sobre la rentabilidad y el valor del bosque no es tan marcado. El VAN baja en un 38% comparado con la subida del 51% con el costo del transporte en $5,00. Esto se debe a que la dependencia de las especies muy valiosas en el Primer Escenario es relativamente alta. El retiro de especies de valor medio reduce el volumen, pero no reduce los ingresos en la misma proporción.
C. Escala de la Operación Forestal
Otro factor de importancia es la eficiencia de las operaciones de manejo forestal y la
administración. Como se explicó en la sección metodológica, el manejo implica costos fijos anuales. El operador del bosque tiene que financiar estos costos de igual manera si logra vender 1 m3 o 5 m3/hectárea. El manejo forestal incluye el censo en el área a ser intervenida, el Plan Anual Operativo Forestal, la patente forestal, el mantenimiento de la red principal de caminos, la administración de la propiedad y otros. Cuando el área bajo manejo forestal es de mayor tamaño, el operador se beneficia con una mejor eficiencia. Vale decir que muchos costos son fijos y, por tanto, impactan a las operaciones más pequeñas y a las medianas y grandes con la misma incidencia. Promediando estos costos sobre el total del área productiva, los costos resultan más bajos por hectárea en operaciones de mayor escala.
El nivel de costos aplicado en el primer escenario base es de $1,02/hectárea por hectárea
productiva por año. Para el análisis de sensibilidad se aplicó tres niveles de costos anuales fijos: $0,41, $1,02 y $1,52 por hectárea productiva. Se estima que estos niveles corresponderían a operaciones forestales de aproximadamente 5.000, 25.000 y 50.000 hectáreas. Los resultados se presentan en el Cuadro 16 abajo.
CHEMONICS INTERNATIONAL INC. – PROYECTO BOLFOR
VI-4 VALORACIÓN DE LOS BOSQUES TROPICALES DE BOLIVIA
Cuadro 16. Valor de los Bosques Según Escala de las Operaciones Forestales
Valor Actual Neto Promedio Mediana
(USD/hectárea) Escala pequeña costo alto: $1,52/ha 2,78 (1,94) Escala mediana costo medio: $1,02/ha 5,57 0,85 Escala grande costo bajo: $0,41/ha 8,98 4,26
Es ineludible que en algunos sectores la escala de operaciones productivas es un factor que otorga ventaja a mayor tamaño. En este caso, sin embargo, aplicando un rango muy amplio de tamaño y de costos fijos anuales, los resultados no dan a entender que las operaciones medianas y pequeñas necesariamente son inviables.
Sin embargo, este resultado resalta la importancia de buscar maneras de incentivar al operador forestal de pequeña escala. Por ejemplo, los procedimientos de manejo deben ser de fácil aplicación para el pequeño operador forestal para incentivar su incorporación dentro del Régimen, siempre con el compromiso de realizar un buen manejo sostenible del recurso a su cargo.
Escenario para el Futuro
En el Primer Escenario desarrollado, que se asemeja a la situación actual del sector forestal, se pudo apreciar que el manejo forestal sostenible logra un nivel de rentabilidad en más de la mitad de los bosques. Cuando el bosque tiene mejor accesibilidad al centro de procesamiento primario y cuando el operador es más eficiente en el manejo forestal, la rentabilidad y el valor del bosque mejoran considerablemente. Sin embargo en las condiciones actuales, una gran parte de los bosques manejados no logran una rentabilidad aceptable para el propietario o concesionario. El Escenario Futuro elaborado a continuación examina los resultados con una mejora en dos aspectos interrelacionados entre sí. Se asume una mejora en el mercado que da lugar a la
extracción más intensiva, con un incremento de 2,04 a 3,47 metros cúbicos de madera en tronca por hectárea intervenida. Esta mejora moderada en intensidad de aprovechamiento conlleva a otro beneficio en cuanto a la eficiencia del aprovechamiento.
Los costos de aprovechamiento dependen principalmente de la intensidad de aprovechamiento. Le cuesta el doble a una empresa sacar troncas cuando los árboles de las especies comerciales se encuentran dispersos, que cuando son más abundantes. Por lo tanto, cuando la empresa
aprovecha 8 m3r/ha los costos son menos de la mitad comparado con las empresas que extraen 2 m3r. Por tanto, el acceso a los mercados que buscan una gama amplia de diferentes maderas es clave. Al mismo tiempo de incrementarse el ingreso por hectárea, también bajan los costos de producción por unidad. Por tanto, en el Escenario Futuro se aplica el costo de extracción de $17,50/m3 en tronca puesto rodeo (sin transporte al aserradero). Esta cifra baja del nivel de $21,24 aplicado en el Primer Escenario.
El resultado general se aprecia en el Cuadro 17. La Chiquitanía se confirma como una región de mucho potencial maderero. La mediana en el Bajo Paraguá es negativa, lo que indica que, aun en condiciones favorables del Escenario Futuro, la mayoría de los bosques tomados como ejemplo en el estudio no logran una rentabilidad mínima para dar valor al bosque.
Cuadro 17. Valor de los Bosques en el Escenario Futuro
Valor Actual Neto Promedio Mediana Región (USD/hectárea) Chore 7,95 5,86 Guarayos 7,45 4,27 Chiquitanía 20,86 16,89 Preandino-Amazónica 9,14 5,20 Amazonía 10,41 5,88 Bajo Paraguá (1,82) (2,82) Nacional 10,37 5,38