Módulo 5 – Lección 4
Contratos familiares
Los contratos familiares son códigos que llevamos dentro de nuestra mente en forma de creencias e inhibiciones que nos paralizan.
Cada hijo, posee un contrato individual el cual desarrollará a lo largo de su vida con sus elecciones y decisiones. Esto constituirá un aporte único a su familia y a la sociedad.
Un contrato es un acuerdo entre dos partes que se comprometen a dar algo y a recibir algo a cambio. Pero no todos los contratos están sobre papel, ni siquiera son verbalizados, ni tampoco todos están en el plano de la conciencia. Más aún, como en el caso del nombre, hay contratos que aceptamos en desigualdad de condiciones porque se “sellan” en la más tierna infancia: el niño intuye que el incumplimiento implica no ser querido, lo que significa la muerte. Nuestro cerebro más primitivo nos dicta la orden de obedecer cuando la amenaza es ser expulsado del clan familiar.
Éstos contratos pueden ser: -Nombres
-Hijos de reemplazo
-Hijos solución de conflicto
Existen 4 tipos de contratos: Intelectuales Emocionales Libidinales Materiales-corporales-económicos Contratos Intelectuales
Muchas de las creencias que tenemos son contratos que mantenemos con nuestro árbol genealógico. Somos perpetuadores de las carencias de nuestro núcleo, de las creencias y expectativas que se nos transmiten. Generalmente no nos planteamos mucho más que dejarnos llevar por la inercia de lo que hemos visto en nuestra casa y lo que nuestros familiares nos han transmitido y que no podemos cuestionar. (Debemos deshacernos de cualquier creencia que no sea bella y útil). Tu sistema familiar lo puede decir abiertamente o está sobrevolando como un no dicho, pero presente.
-“Serás abogado, como los hombres de ésta familia”
(En árboles donde el artista es considerado como un muerto de hambre, que en realidad no sabe hacer nada)
- “En esta casa se habla cristiano”
(No me salgas con querer estudiar lenguas…sólo hay que hablar la lengua materna)
-“Eres torpe como tu madre”
(Una profecía que actúa como una maldición que acaba cumpliéndose) -“En la vida debemos dejar las cosas igual que nos las hemos encontrado” (Señal evidente de que el árbol se ha estancado)
Contratos emocionales:
Suelen venir en formato de inhibiciones emocionales. Muy asociados a los niveles de consciencia infantiles.
-“No crezcas”
(Si se hace mayor un día abandonará a sus padres. Esta orden lo mantendrá con una edad emocional de 10 años para el resto de su vida)
“Aquí somos del Madrid”
(Desde el primer mes de vida el niño es socio del club. Cuando crece no tiene alternativa, si no le gusta el fútbol o no es madridista, será considerado un traidor o un enfermo)
“No seas tonto y no te hagas novia”
(Quédate con la madre…ella no te defraudará) La pareja es para toda la vida
(Nadie se ha divorciado jamás, en nuestra familia todos somos muy católicos) Los contratos emocionales nos atan con fuerza al pasado y fomentan las
relaciones basadas en la dependencia emocional. Disolver estos contratos es abrir al fin la puerta a la libertad de amar con un nivel de consciencia superior.
Contratos libidinales:
Aquí están todas las inhibiciones creativas y sexuales. -“El teatro-la pintura-la música, son una pérdida de tiempo”
(Es como decir que no debes dedicarte a cosas que no son de provecho…) - “Esta relación no te conviene”
- “Te casarás a los 25 años y a los 26 llegará la única hija”
Este podría ser un contrato inconsciente que se repite de generación en generación. Un proyecto que el árbol tiene para nosotros
-”La mujer que expresa deseo sexual es una fulana”
(Si el sexo de la mujer es sólo un instrumento de procreación, se le prohíbe gozar con su energía libidinal y a la postre de la creación y de la vida).
La prohibición de la homosexualidad y de prácticas sexuales no existentes en el repertorio del árbol, también son contratos que al incumplirlos nos bloquean la libido o nos sentimos culpables.
Contratos materiales-corporales-económicos:
Las inhibiciones económicas. Es necesario que encontremos los elementos que permitan separarnos de la violencia, del miedo y de la culpabilidad.
- “Eres idéntico a tu abuelo”
(Y con ello uno de los linajes toma posesión del hijo) - “No toques los botones que los romperás”
(Cuando no te dejan tocar nada es porque no tienes espacio) - “El dinero es el pecado”
(Si nos hacen creer que el dinero es sucio, nos generará mucha culpabilidad ganarlo)
- “El que arriesga pierde”, “Más vale pájaro en mano que ciento volando”, “Más vale malo conocido que bueno por conocer…”
Salir del territorio es una deslealtad imperdonable y tenemos un miedo ancestral a no volver a ser admitidos en el clan.
Lealtades Familiares
Una lealtad invisible es una lealtad consciente o inconsciente hacia un miembro del clan que nos impulsa a repetir una conducta de un modo ciego sobre el que no Podemos no haber conocido a esa persona, pero esa lealtad nos impulsa a repetir conductas o repetir íntegramente su historia.
Ejemplos:
-Una mujer fue infeliz en el amor y sus hijas, repiten esa infelicidad con
recurrentes fracasos de pareja. El mensaje de lealtad sería: si mi madre no fue feliz yo no tengo derecho a serlo.
- Un miembro del clan fallece prematuramente de manera brusca, décadas después alguien tiene un accidente o fallece en la misma fecha. (Síndrome de Aniversario)
Emociones y conductas se repetirán en el clan hasta que el problema sea
resuelto. Muchas enfermedades son el resultado de un dolor familiar que hay que sacar a la luz.
Una adicción al sexo puede ser una compensación por represión sexual en el clan, una enfermedad crónica puede ser un dolor emocional no expresado, la falta de afecto nos anestesia y nos limita en el dar y recibir amor. “Cargar” con éstas lealtades es un privilegio para nuestro crecimiento personal y aprendizaje. Ejemplo
Podemos estar siendo inconscientemente leal a alguno de nuestros padres y de manera recurrente repetimos conductas patrones de ida que nos hacen infelices. Tu consciente cree que está buscando la felicidad, mientras tu inconsciente se encarga de que tus elecciones y decisiones te lleven a esa infelicidad a la que le estás siendo leal.
Entonces elegirás parejas destinadas al fracaso, y por más que te asegures de elegir aparentemente diferente todo terminará igual. Inconscientemente
rechazarás hombres con los que todo iría bien. ¿Existe una solución?
Estudiar el árbol genealógico, comprender, perdonar e integrar las vivencias, iluminar e iluminarnos. Despertar no solo es necesario, sino obligatorio.
Lealtades familiares y patrones de dolor
En todas las familias hay reglas no verbales que como niños entendemos y aprendemos muy bien y que luego nos persiguen en la adultez.
Ejemplos
-Aquí nadie me necesita -La vida es injusta
-No se puede confiar en las mujeres/hombres -El compromiso castra
Lo que se vivía
-Mi mamá siempre resolviendo sola
-Nadie hablaba de lo que sentía
-Se vivían abusos constantes
-Siempre había traiciones
Todos cuando somos niños tomamos decisiones ante las circunstancias que vivimos.
-Los hombres lastiman yo no voy a confiar en ellos.
-Los que te aman te lastiman. Yo no amaré a nadie.
-Necesitar duele, yo lo voy a hacer sola siempre.
-Para ser aceptado necesito ser como mi papá.
Otro tema relativo a las Lealtades es que la vida del individuo no es importante con respecto al sistema, aunque creamos que sí. Se puede vivir una vida
individual e independiente muy saludable si estamos en armonía con el sistema en el que vivimos, pues pertenecemos a él.
No hay nadie que esté libre de lealtades familiares, pactos no verbalizados y tareas kármicas por resolver.
RECUERDA:
-Ser consciente de la historia de tu clan.
-Rescatar los tesoros. Todos hicieron una parte bien. -Sanar tu pertenencia siendo consciente de esa realidad. -Perdonar las limitaciones desde la empatía y al amor.
-Elegir un nuevo código por ti y por todos los que vienen detrás de ti.
“Todos somos parte de un clan que tiene un porqué y un para qué, escucha su mensaje”