DOMINGO. TRANSFIGURACIÓN DEL SEÑOR
6 de Agosto de 2017 MONICIÓN DE ENTRADA
Nos reunimos de nuevo para celebrar el domingo y, en este día, 6 de agosto, celebrando la fiesta de la Transfiguración del Señor en el monte Tabor. Los que estaban con Jesús en ese momento oyeron la voz del Padre que les decía: “Este es mi hijo amado”. Escuchadle”. Esto es lo que hemos de pedir en nuestra oración de hoy: que sepamos escuchar a Jesús, el Hijo amado de Dios y nuestro Salvador.
Canto de Entrada
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.
El Señor, que dirige nuestros corazones para que amemos a Dios, esté con todos nosotros… Y con tu Espíritu.
MOMENTO PENITENCIAL
.- Tú que eres el Hijo de Dios, Señor, ten piedad. .- Tú que eres el amado del Padre, Cristo, ten piedad.
.- Tú que estás en el cielo para interceder por nosotros, Señor, ten piedad.
Dios todopoderoso tenga misericordia de nosotros, perdone nuestros pecados y nos lleve a la vida eterna.
Gloria a Dios en el cielo,
y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor.
Por tu inmensa gloria te alabamos,
te bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te damos gracias, Señor Dios, Rey celestial, Dios Padre todopoderoso.
Señor, Hijo único, Jesucristo.
ten piedad de nosotros;
tú que quitas el pecado del mundo, atiende nuestra suplica;
tú que estás sentado a la derecha del Padre, ten piedad de nosotros;
porque sólo tú eres Santo, sólo tú Señor,
sólo tú Altísimo, Jesucristo,
con el Espíritu Santo en la gloria de Dios Padre. Amén.
ORACIÓN COLECTA
Ven, Señor, en ayuda de tus hijos; derrama tu bondad inagotable sobre los que te suplican, y renueva y protege la obra de tus manos en favor de los que te alaban como creador y como guía. Por nuestro Señor Jesucristo..….Amén
LITURGIA DE LA PALABRA
Primera Lectura Lectura de la profecía de Daniel (7,9-10.13-14):
Durante la visión, vi que colocaban unos tronos, y un anciano se sentó; su vestido era blanco como nieve, su cabellera como lana limpísima; su trono, llamas de fuego; sus ruedas, llamaradas. Un río impetuoso de fuego brotaba delante de él. Miles y miles le servían, millones estaban a sus órdenes. Comenzó la sesión y se abrieron los libros. Mientras miraba, en la visión nocturna vi venir en las nubes del cielo como un hijo de hombre, que se acercó al anciano y se presentó ante él. Le dieron poder real y dominio; todos los pueblos, naciones y lenguas lo respetarán. Su dominio es eterno y no pasa, su reino no tendrá fin.
Salmo responsorial Sal 96
R/. El Señor reina, altísimo sobre la tierra
El Señor reina, la tierra goza, se alegran las islas innumerables. Tiniebla y nube lo rodean, justicia y derecho sostienen su trono. R/. El Señor reina, altísimo sobre la tierra
Los montes se derriten como cera ante el dueño de toda la tierra; los cielos pregonan su justicia, y todos los pueblos contemplan su gloria. R/. El Señor reina, altísimo sobre la tierra
Porque tú eres, Señor, altísimo sobre toda la tierra, encumbrado sobre todos los dioses. R/. El Señor reina, altísimo sobre la tierra
Segunda lectura Lectura de la segunda carta de Pedro (1,16-19):
Cuando os dimos a conocer el poder y la última venida de nuestro Señor Jesucristo, no nos fundábamos en fábulas fantásticas, sino que habíamos sido testigos oculares de su grandeza. Él recibió de Dios Padre honra y gloria, cuando la Sublime Gloria le trajo aquella voz: «Éste es mi Hijo amado, mi predilecto.» Esta voz, traída del cielo, la oímos nosotros, estando con él en la montaña sagrada. Esto nos confirma la palabra de los profetas, y hacéis muy bien en prestarle atención, como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que despunte el día, y el lucero nazca en vuestros corazones. Palabra de Dios
Canto al Evangelio- Aleluya.
Lectura del santo evangelio según san Mateo (17,1-9):
En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos, y su rostro resplandecía como el sol, y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro, entonces, tomó la palabra y dijo a Jesús: «Señor, ¡qué bien se está aquí! Si quieres, haré tres tiendas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.»
Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: «Éste es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo.»
Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y, tocándolos, les dijo: «Levantaos, no temáis.»
Al alzar los ojos, no vieron a nadie más que a Jesús, solo.
Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos.»
Palabra del Señor
(La reflexión se puede tomar del botón Reflexión Dominical.)
Credo de los Apóstoles
Creo en Dios, Padre todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna… Amén.
ORACIÓN DE LOS FIELES:
Oremos en este día con la confianza puesta en Dios. Somos sus hijos, unidos a su Hijo Jesucristo.
1.- En esta fiesta de la Transfiguración del Señor, pedimos que el mundo entero reciba la luz de Dios. Roguemos al Señor.
2.- Por los que tienen responsabilidad en el gobierno de las naciones: que ejerzan su autoridad buscando el bien y la paz del mundo. Roguemos al Señor.
Te rogamos, óyenos.
3.- Oremos por todas las personas que sufren en su cuerpo o en su espíritu: que encuentren nuestra ayuda y puedan verse animadas y reconfortadas. Roguemos al Señor.
Te rogamos, óyenos.
4.- Por nosotros y por nuestra comunidad parroquial: para que escuchemos la Palabra de Dios y la pongamos en práctica en nuestra vida. Roguemos al Señor.
Te rogamos, óyenos.
5.- Por nuestros hermanos difuntos: para que reciban el premio de la vida eterna. Roguemos al Señor.
Te rogamos, óyenos.
Acoge, Padre, nuestra oración que te presentamos con fe y confianza. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Finalizada la oración de los fieles, el animador toma la reserva Eucarística y la pone sobre el altar.
RITO DE COMUNIÓN.
Antes de participar en el banquete de la Eucaristía, signo de reconciliación y vínculo de unión fraterna, oremos juntos como el Señor nos ha enseñado: Padre nuestro, que estás en el cielo…
Antes de participar de la mesa del Señor, mostremos nuestro deseo de vivir como hermanos. Daos fraternalmente la paz.
Tomando en las manos la sagrada Eucaristía y elevándola el animador dice:
Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor…
Distribución de la Sagrada Eucaristía.
ORACIÓN FINAL
Los celestes alimentos que hemos recibido, Señor, nos transformen en imagen de tu Hijo, cuya gloria nos has manifestado en el misterio de su Transfiguración. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
La Virgen María es la Madre de Jesús. Hoy hemos celebrado la Transfiguración de Jesús. Pedimos a la Virgen que nos ayude para que escuchemos siempre las palabras de su Hijo, que es nuestro Señor y Salvador.
Rezamos juntos el Avemaría. “Dios te salve, María…”
Que la bendición del Señor descienda y permanezca con nosotros. Bendigamos al Señor.