2.10 MATERIALES LOCALES DE CONSTRUCCIÓN
En Catamarca existen varios recursos naturales factibles de ser aplicados a la construcción. En la zona E de la provincia se explota la cal y el cemento. La aplicación de algunas especies maderables, como el algarrobo y el álamo, es poco frecuente pues no hay plantaciones nuevas y las existentes fueron desbastadas. La caña y la paja se dan con facilidad pero tienen relativamente poca aplicación en las construcciones actuales, al igual que el adobe.
Los materiales de construcción utilizados en la provincia en los muros son: ladrillo, bloques de hormigón y/o piedra con revoque (64%) y sin revoque (16%), la construcción en adobe alcanza el 18%, una tercera parte no tiene revoque. La utilización de madera, chapa chorizo y otros materiales es poco significativa (1,8%) como puede observase en el siguiente cuadro:
2.10.1.1. HOGARES POR MATERIAL PREDOMINANTE DE LA VIVIENDA PROVINCIA DE CATAMARCA. AÑO 2001. PORCENTAJES.
Material predominante de las paredes exteriores y presencia de revoque Material predominante
de la cubierta exterior el techo y presencia
de cielorraso
Hogares (1)
Ladrillo, piedra, bloque u hormigón con revoque
Ladrillo, piedra, bloque u hormigón sin revoque
Adobe Con revoque
Adobe sin
revoque Madera
Chapa de Metal o
Fibro- cemento
Chorizo.
.cartón, palma, paja sola o material de
desecho Otros
Total 100,00 64,29 15,91 12,70 5,26 0,84 0,28 0,33 0,39
Baldosa o losa con cielorraso 12,73 11,92 0,51 0,26 0,01 0,01 0,00 0,00 0,02 Baldosa o losa sin cielorraso 3,22 2,27 0,59 0,29 0,02 0,00 0,00 0,00 0,05 Cubierta asfáltica o membrana c/ cielorraso 28,46 25,42 2,58 0,38 0,03 0,01 0,00 0,00 0,04 Cubierta asfáltica o membrana s/cielorraso 16,18 10,22 5,46 0,38 0,07 0,01 0,00 0,00 0,04 Pizarra o teja con cielorraso 4,71 4,53 0,06 0,10 0,00 0,01 0,00 0,00 0,00 Pizarra o teja sin cielorraso 1,43 1,15 0,10 0,17 0,01 0,01 0,00 0,00 0,00 Chapa de metal con cielorraso 4,51 2,39 0,42 1,28 0,08 0,22 0,10 0,01 0,02 Chapa de metal sin cielorraso 8,48 2,85 2,95 1,58 0,50 0,37 0,13 0,06 0,05 Chapa de fibrocemento
o plástico c/ cielorraso 0,62 0,39 0,04 0,14 0,00 0,02 0,01 0,01 0,00
Chapa de fibrocemento o plástico
Sin cielorraso 1,13 0,42 0,33 0,24 0,07 0,02 0,01 0,02 0,01
Chapa de cartón 0,46 0,10 0,14 0,07 0,06 0,03 0,01 0,04 0,01
Caña, tabla o paja con barro, paja sola 16,98 2,10 2,54 7,63 4,34 0,09 0,01 0,18 0,09 Otros con cielorraso 0,40 0,30 0,03 0,04 0,00 0,00 0,00 0,00 0,02 Otros sin cielorraso 0,68 0,23 0,15 0,14 0,07 0,03 0,00 0,02 0,05
(1) Se excluyen los hogares censados en la calle
Fte: INDEC. Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001. En Anuario Estadístico 2003 Cuadro 2312, Elaboración Propia.
El 60 % de las cubiertas son de loza de hormigón (con cubierta asfáltica o membrana 44
% o con baldosas 16%), el 17% de caña y paja, el 6 % de tejas (la pizarra es poco utilizada) y las chapas de metal alcanzan el 8,5%, los otros tipos no llegan al 3,5%.
Universidad Nacional de Catamarca
106 Aunque no se disponen de los datos específicos para el AGC, la observación directa de la realidad permite inferir que los porcentajes se mantienen con menor participación del adobe y los techos de caña y paja.
El adobe es un material que ahorra energía no renovable, ésta es la diferencia sustancial con el ladrillo cerámico común, pero su comportamiento sísmico tiene serios inconvenientes si no es tratado adecuadamente. No obstante en el AGC hay construcciones de adobe que han logrado sobrevivir siglos, quizá por esa razón, en las representaciones sociales de los habitantes se lo asocia con la pobreza y la antigüedad y se prefiere el bloque de hormigón para la autoconstrucción de viviendas modestas.
Aunque las estadísticas no han desagregado las construcciones con muros de ladrillos de las de bloques de cemento, los trabajos de campo realizados indican que su preponderancia se ha ido incrementando muy rápidamente a partir de su introducción por el IPV en los años ´70, especialmente en las zonas marginales del AGC.
Aunque los bloques tienen un comportamiento térmico muy inferior al adobe, han sido adoptados por la mayoría, porque son de fácil fabricación y más accesibles, ya que las técnicas de elaboración del adobe se han ido perdiendo y no se han introducido nuevas tecnologías.
Además de los materiales utilizados para edificar viviendas, deben considerarse los necesarios para construir tanto infraestructura como equipamiento, lo que demanda principalmente áridos y cemento. El acelerado proceso de construcción de obras públicas sin una adecuada planificación, tiene un impacto ambiental negativo que ha dado origen a múltiples reclamos.
Cuando la obra pública se incrementa en periodos preelectorales, especialmente en el AGC donde es mayor el volumen, la demanda para distintas obras al mismo tiempo,
Como se observa en el siguiente gráfico la construcción se duplicó en cuatro años.
2.10.1.2. PERMISOS DE CONSTRUCCIÓN EN M2 1995/1999 CAPITAL Y VALLE VIEJO
1998
1997 1996
1999
1995
0 20.000 40.000 60.000 80.000 100.000 120.000 140.000 160.000
Fte: Dirección Provincial de Estadística y Censos, Dirección de Producción Estadística, Dpto. Estadística Económicas. Elaboración Propia.
En el AGC hay zonas que posibilitan la explotación de áridos de diferente granulometría en volúmenes importantes1. Sin embargo, como se ha analizado, la extracción de áridos de las laderas y arena de las terrazas de los ríos del Valle y Ongolí
sin una adecuada estrategia, tienen multiplicidad de impactos negativos en diferentes sitios, degradan el ambiente de una forma muy difícil de revertir2. Estos procesos de degradación por movimientos de suelos para extraer materiales de construcción para realizar obras públicas, agravan el resultado del desmonte indiscriminado y contribuyen a cubrir la ciudad de una espesa capa de polvo en suspensión.
En la Capital se están deteriorando rápidamente las márgenes de los ríos y en FME las laderas del
Gracián, como lo evidencias las imágenes.
1 Eremchuk (1999)
2 Vigo, Nóblega (1989:118)
Universidad Nacional de Catamarca
108 El impacto negativo en el AGC de la producción de materiales se inició con la fabricación de ladrillos3. Cuando la población era escasa el impacto ambiental no fue demasiado intenso, pero con el crecimiento poblacional y la aceleración del ritmo de construcción, el deterioro alcanza niveles muy significativos, como se analizó, en especial en la rivera de los ríos y en las laderas de los cerros.
Coincidiendo con muchos autores, Berretta4 indica que la fabricación del ladrillo tradicional “es un verdadero desastre ecológico, porque se hace con humus que tarda miles de años en formarse y en hornos a cielo abierto, como ocurría en Babilonia”.
La construcción es una de las actividades económicas que tiene mayor impacto ambiental, en consumo de recursos naturales / territoriales y en contribuir al aumento de emisiones contaminantes.
Los edificios y la construcción acumulan el 60% del consumo de materiales y energía5, también la mitad de los residuos y la contaminación.
Generan la mitad de las emisiones de dióxido de carbono que se lanzan a la atmósfera.
La presión socioeconómica y del mercado, imponen frecuentemente materiales contaminantes o de baja eficiencia energética. Algunos mate- riales contaminan o degradan el ambiente en la/s etapa/s del proceso
3 Por cada Kg de ladrillo se requiere extraer aproximadamente 2,5 Kg de arcilla (Vázquez Espí, 2001).
4 Berreta H (2006) En Diario La Nación, Ciencia 16/10/2006.
5 Arquitectura bioclimática: una alternativa sostenible y amortizable Fuente: Diario Córdoba, 11 /03/ 2006 España y Worldwatch Institute de Washington.
cumplieron su vida útil.
La evaluación del impacto debe hacerse de todo el proceso, desde que se inicia hasta su destino final, incluyendo la energía requerida y el deterioro que produce en el suelo, agua, aire flora y fauna; durante la extracción, producción, transporte, colocación, mantenimiento, y también estimar factibilidad de reciclaje.
En algunos los impactos están relacionados con la etapa de producción, debido a las emisiones originadas de elementos como SO2, CO2, NOx y CO. Ciertos materiales de construcción contienen clorofluorocarburo o clorados especialmente el PVC que pueden causar daños a la salud.
De la amplia lista de materiales nocivos pueden citarse el asbesto; el tricloroetileno, el benceno y el formaldehído empleados en pinturas, lacas, barnices y adhesivos; el pentaclorofenol y sus derivados, usados como protectores de la madera6. Otros materiales contienen plomo, mercurio o arsénico.
Los procesos constructivos, la pérdida de eficiencia, la distancia de transporte de los materiales, introducen variaciones en el precio y también en el impacto que producen.
En muchos casos la demanda de energía durante el uso de la construcción, es lo que produce mayor carga ambiental, por lo tanto debe considerarse especialmente este aspecto.
También los materiales, según la reflexión y la transmitacia térmica, pueden contribuir a mejorar o empeorar la sensación térmica, por lo tanto influir en la energía requerida para lograr el bienestar. Además de los problemas del consumo de recursos naturales y energía que producen es relevante el problema en la salud que originan. Para satisfacer las necesidades de los habitantes minimizando el impacto ambiental, un eslabón importante es conocer y seleccionar concientemente los materiales y sistemas de construcción en el contexto de la totalidad de requerimientos y del diseño global.
6 Cuya producción, importación, fraccionamiento, comercialización, han sido prohibidos por Resolución Nº 35 /94 de la Secretaría de Salud de la Nación.