Mónica González Díaz CURSO VISUAL THINKING
VIDA DE MARÍA
3º de Primaria. Unidad 8: María, nuestra madre
(Este visual Thinking es válido para todos los cursos ya que lo podemos trabajar en todos ellos adaptando las actividades)
DESARROLLO:
Leemos Lc 1, 26-38 para introducir un momento crucial en la historia de la Salvación y presentar a María como la mujer elegida por Dios, y a partir de este relato bíblico, mostramos los acontecimientos más importantes de su vida.
El ángel Gabriel tiene la feliz misión de anunciar a María que ha sido elegida por Dios para ser la madre de Jesús. María se asusta, se sorprende por esa visita y se pregunta cómo puede ser ella la escogida;
por eso con una mano se señala a sí misma preguntándose, pero la otra se levanta alegre porque confiada en Dios acepta libremente y dice: Sí. Un “sí” que cambiará el curso de la historia, un “sí”
valiente y confiado, un “sí” que cumple la voluntad del Padre.
María queda embarazada por obra del Espíritu Santo que aparece en forma de paloma y a la vez de fuerza, de revoltijo porque cuando está presente todo cambia, se transforma y se renueva. Dios, que es amor y misericordia, contempla la escena con dulzura y es quien envía al Espíritu.
Comentamos también cuáles son las palabras que el ángel le dijo a María y que quedan recogidas en la oración del Avemaría.
Nos fijamos en el corazón que María tiene en su vestido. María derrocha amor, y se amor irá creciendo a medida que vaya entendiendo la misión de Dios y de su Hijo.
María va a visitar y ayudar a su prima Isabel que también estaba embarazada. El encuentro de las dos es alegre, las dos se sienten hijas amadas por Dios. Recordamos la oración del Avemaría recoge las palabras que Isabel le dice a su prima al sentir que quien María lleva a su vientre es el Hijo de Dios. Podemos imaginar la complicidad que pudo surgir entre las dos al estar embarazadas y reconocer el infinito poder de Dios.
Y Jesús nace en Belén. María y José están alegres, ilusionados y afrontan la gran tarea de educar al Hijo de Dios. Un coro de ángeles aparece en el cielo cantando junto a la estrella que guiará a los tres Reyes. Indicando el pueblo donde Jesús nace, Belén, aparece nuestra amiga Sara. Es la mascota del proyecto de infantil y es recordada por alumnos de otros cursos.Es pastora y ella mejor que nadie sabe de la sorpresa y la alegría que los pastores experimentaron cuando les anunciaron que encontrarían al Mesías envuelto en pañales. Junto a la inmensa alegría de ser madre, María, y también José, vivirán esos días con admiración, con sorpresa, sin entender demasiado todo lo que ocurría a su alrededor, pero siempre con el corazón puesto en Dios, en una confianza plena de cumplir su voluntad.
Después de la huida a Egipto, debemos esperar varios años hasta conocer el siguiente acontecimiento de la vida de María. Cuando Jesús tiene unos 12 años van a Jerusalén a celebrar la Pascua y en el camino de regreso, María y José se dan cuenta de que Jesús no les acompaña con el resto de la comitiva. Vuelven con el corazón en un puño a buscarlo durante varios días y cuando por fin lo encuentran Jesús les dice que se está ocupando de las cosas de su Padre. ¿Cuántos nervios pasarían estos padres?
¿Cuántas preocupaciones? ¡todo lo que pudieron imaginar acerca del paradero de Jesús! Y una vez más, seguro que no entenderían bien lo que ocurrió ni lo que Jesús les dijo, pero volvemos a ver cómo María se fía, cómo deja hacer a Dios. La señal nos indica dónde se dirigen después, a Nazaret, a su casa, y allí Jesús crece como uno más dentro de la mejor familia que puede tener: La Sagrada Familia. El amor de María también va creciendo.
De nuevo pasan los años y ya nos encontramos a Jesús adulto que ha comenzado su vida pública. Son invitados a una boda, qué mejor momento para divertirse y disfrutar.
Pero falta el vino y los novios se preocupan. María es la primera en darse cuenta y acude en su ayuda, intercede por ellos. Sabe que su Hijo puede ayudarles y nos guiña el ojo para dejárnosla mejor
frase: “Haced lo que Él os diga”. Así de simple y así de difícil al mismo tiempo. Nos regala, nos ofrece a su Hijo para que lo sigamos y nos da el mejor consejo haciendo ella de puente para llegar a Él. Los criados no se lo creen con dudas obedecen para contemplar con asombro el primer milagro de Jesús: el agua se ha convertido en vino, la fiesta puede continuar, la alegría está presente.
Y llega el momento más doloroso para una madre:
Ver morir a su Hijo en la cruz. Una muerte injusta y cruel que María acoge con dolor, que le rompe el corazón. A pesar del sufrimiento permanece al pie de la cruz, probablemente, una vez más, sin entender por qué ocurren así las cosas.
Pero una vez más confiada.
¡Cuánto dolor!
Pero el poder de Dios es grandioso y María descubre que la muerte no es el final.
Jesús está vivo. Ha vencido el Amor. El corazón de
María estalla de felicidad.
Jesús muestra la V de victoria con sus dedos y María canta “Aleluya”.
¡Cuánta alegría!
La mejor discípula de Jesús, su seguidora más fiel recibe, junto con los apóstoles, la plenitud del Espíritu Santo. Dios y Jesús, ya en el cielo porque han pasado ya 10 días desde que ascendió, envían al Espíritu. Vemos las llamas sobre las cabezas. Todos están felices y contentos y a partir de ahora tendrán la gran misión de anunciar al mundo que Jesús está vivo. El corazón de María ha crecido, es nuestra madre que nos ama y cuida
y quiere que nosotros
nos
acerquemos a su Hijo
porque ahí está
nuestra felicidad.
Y por último, María es subida al cielo y coronada cono Reina del Universo.
Su premio por aceptar ser la madre del Mesías, por aceptar la voluntad de Dios, por ser la mejor seguidora…La esperan bien alegres Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu. María es nuestra reina, nuestra madre.
Además, tenemos una oración que nos une a ella y a Jesús, que es el rezo del Rosario. El mes de mayo es dedicado a María. Podemos traer a la memoria las distintas maneras en las que se venera a María durante este mes en nuestra localidad, por ejemplo, recordando el canto de “los mayos”, una canción que alaba las grandezas de María, y también de José y que pone de manifiesto el
amor que los cristianos tenemos hacia María, las romerías, las fiestas patronales… Podemos detenernos más en explicar cómo se reza el rosario, cuáles son los misterios, qué días se reza cada uno de ellos…
Una vez presentado todo podemos sugerir varias actividades:
• Mostrar en tarjetas los distintos dibujos de manera desordenada y que ellos lo ordenen. Lo haremos primero en grupo y después cada uno recibirá una copia para que las peguen de forma correcta en su cuaderno.
• También dispondremos de otras tarjetas con el título de la escena (Anunciación, Visitación, Nacimiento, Bodas de Caná ...) para que ellos hagan la asociación del texto con la imagen.
• Presentaremos las distintas citas bíblicas para que las busquen en la biblia y las emparejen con las tarjetas.