Cap´ıtulo 1: Introducci´
on al ´
algebra
por G3
Agosto 2014
Resumen
Usamos la cl´asica prueba de que √2 es irracional para introducir el lenguaje y los modelos de razonamiento t´ıpicos de la l´ogica (matem´atica) y el ´algebra. Al mismo tiempo, esta prueba sirve como pretexto para introducir los conceptos de la aritm´etica de los n´umeros.
La l´ogica est´a en la base del ´algebra (de hecho, de todas las ramas de las matem´aticas). La l´ogica sirve para hacer demostraciones de ciertos hechos
que no resultan evidentes, o bien para confirmar la evidencia de otros. Por ejemplo:
Teorema 1. El n´umero √2 es irracional.
En efecto, la ´ultima afrimaci´on no es del todo evidente. Para empezar a entender que significa este teorema debemos contextualizarlo. Primero, ¿qu´e es lo que entendemos por “ra´ız cuadrada de un n´umero”?
Definici´on 1. Decimos que un n´umero y es la ra´ız cuadrada de un n´umero
x, siy2 =x. Escribimos y=√x.
Queda claro entonces que la afirmaci´on de teorema 1, puede traducirse
N´umeros Naturales N. (De Natural en ingl´es). Los n´umeros naturales
son:
1,2,3,4, ...
Aveces se incluye el cero. En este curso empezaremos siempre con 1
la lista de los n´umeros naturales.
En los n´umeros naturales definimos dos operaciones: suma y producto. La suma de los n´umeros naturales m y n es un otro n´umero natural que
denotamosm+n. El producto es otro n´umero natural que denotamosmn. El producto en N puede entenderse como una suma, por ejemplo, el
producto 3·4, cuyo resultado es 12, podemos verlo como la suma del n´umero 4 con sigo mismo 3 veces:
3·4 = 4 + 4 + 4 = 12,
o bien, tambi´en podemos verlo como la suma del n´umero 3 con sigo mismo 4 veces:
3·4 = 3 + 3 + 3 + 3 = 12.
Pero la diferencia de n´umeros naturales en general no est´a definida dentro de los n´umeros naturales. Por ejemplo, el resultado de la operaci´on
1−2
no existe enN. Aunque ciertamente, si m yn son n´umeros naturales tales
quem < n, entonces el resultado de
n−m
es un n´umero natural, por ejemplo,
2−1 = 1, 7−3 = 4, etc.
Postulamos entonces una definici´on con restricciones.
Definici´on 2. Si m y n son n´umeros naturales tales que m < n, entonces
definimos la diferencia denmenosmcomo el n´umero naturaln−m tal que cumple
Aqu´ı hay que detenermos un momento. Debemos aclarar un poco m´as la naturaleza de la representaci´on que usamos para las operaciones aritm´eticas
b´asicas. Por supuesto, es factible hacer operaciones como 21346 + 5673 o (456223)(87215). Hay algoritmos espec´ıficos para ello que aprendemos desde la educaci´on primaria. No importa qu´e par de n´umeros intervengan
en realidad. El m´etodo es siempre aplicar el mismo algoritmo en todos los casos. Obtendremos siempre n´umeros naturales. De esta indudable confianza, afirmamos que, dados dos n´umeros naturalesmyn, existenotros
n´umeros naturales,m+nymn. Este es un t´ıpico ejemplo de razonamiento inductivo usado no para probar un argumento, sino para definir un concepto
matem´atico, en este caso, las operaciones artim´eticas.
N´umero enteros Z. (DeZahlen, n´umero en alem´an). Los n´umeros enteros
son:
...,−5,−4,−3,−2,−1, 0, 1, 2, 3, 4, 5, ...
Por supuesto, todo n´umero natural es tambi´en un n´umero entero.
La relevancia del conjunto Z, es que la operaci´on suma incluye tambi´en
a la operaci´on diferencia como caso particular. La cosa es asumir que cada n´umero entero n tiene un inverso aditivo dentro de los mismos n´umeros enteros, que denotamos como−n, de tal modo que se cumplen las igualdades
n+ (−n) =−n+n= 0.
Por supuesto, en todo este cuento, asumimos que el n´umero cero es neutro para la adici´on, es decir, definimos el n´umero entero 0 como el ´unico n´umero
entero tal que para cualquier otro enteron,
n+ 0 = 0 +n=n.
De tal suerte que el conjunto Z es como una “extensi´on” del conjunto
N, pues asumimos que los inversos aditivos de los n´umeros naturales son
justamente los n´umeros negativos, los cuales agregamos a N junto con el
En general, para cualesquiera dos n´umeros enterosm yn, la diferencia de n menosm queda definida como la suma de ncon el inverso aditivo de
m, es decir,
n−m=n+ (−m).
N´umeros pares. En Zest´an los n´umeros pares:
...,−6,−4,−2,0,2,4,6, ...
En general, un n´umero entero aes par si tiene la forma
a= 2n, para alg´un entero n.
Es decir, un n´umero entero es par si, y s´olo, si tiene al 2 como factor.
N´umeros impares. EnZ est´an los n´umeros impares:
...,−5,−3,−1,1,3,5, ...
En general, un n´umero entero aes impar si tiene la forma
a= 2n+ 1, para alg´un enteron.
Pero aqu´ı hay dos cuestiones interesantes acerca de ciertos hechos que casi siempre asumimos como obvios.
Cuesti´on 1. ¿Por qu´e un n´umero par es distinto de un n´umero impar? O de forma m´as simple, ¿por qu´e 16= 2?
Cuesti´on 2. ¿Por qu´e la colecci´on de n´umeros enteros queda completa con la reuni´on de los n´umeros pares y los n´umeros impares?
Puede parecer bastante raro llegar a este nivel de cuestionamientos, dado que nos parece evidente que un n´umero par debe ser distinto de por s´ı de cualquier n´umero impar. Finalmente, todo mundo sabe, por ejemplo, que
tener 2 pesos es mejor que tener 1 peso. En cuanto a la segunda pregunta, es siempre obvio asumir que los enteros pueden ponerse en una lista creciente
lo que impl´ıcitamente significa que no hay n´umeros enteros entre los “huecos” que hay entre cada n´umero de la lista anterior. De modo que pares e impares
completan todos los n´umeros enteros.
Pero, ¿Cu´al es la raz´on de esta seguridad? Si es s´olo la experiencia, entonces es leg´ıtimo preguntar donde est´a el dato de la experiencia que nos
ofrece la raz´on para que existan los n´umeros negativos, o m´as a´un, para los n´umeros irracionales.
As´ı que la propia experiencia nos conduce tambi´en, inenudiblemente, a
callejones aparentemente sin salida.
Por ahora dejaremos hasta aqu´ı esta discusi´on, aunque m´as adelante
en el curso volveremos a ella, con mayores herramientas para abordarla. Asumiremos entonces que la reuni´on de los n´umeros pares e impares es la totalidad de los n´umeros enteros, y que dichos conjuntos de n´umeros son en
todo diferentes (disjuntos o ajenos, en lenguage m´as preciso).
Por los pronto probamos algunos hechos relativos a los n´umeros pares e
impares
Lema 1. Si aes un entero par, entonces a2 es un entero par.
Demostraci´on. Siaes par, entonces tiene la formaa= 2n, para alg´un entero n. Luego,
a2 = (2n)2 = 22n2 = 2(2n2),
y desde luego, el n´umero 2n2 es entero, y por tantoa2 es par.
Lema 2. Si aes un entero impar, entonces a2 es un entero impar.
Demostraci´on. Siaes impar, entonces tiene la formaa= 2n+ 1, para alg´un enteron. Luego,
a2= (2n+ 1)2= 22n2+ 2(2n) + 1 = 2(2n2+n) + 1,
y desde luego, 2n2+nes un n´umero entero, y por tantoa2 es impar.
Teorema 2. Si a es un n´umero entero, entonces a2 es par si, y s´olo si, a2
es par.
Condici´on necesaria: a es par s´olo si a2 es par. Esto es, si a es par entoncesa2 es par. Decimos entonces que “a2 es par” es una condici´on
necesaria de “aes par”.
Condici´on suficiente: aes par sia2 es par. Esto es, sia2 es par entonces
aes par. Decimos entonces que “a2es par” es una condici´on suficiente de “aes par”.
Demostraci´on. Demostramos primero la condici´on necesaria. Supongamos queaes par. Debemos mostrar quea2 es par. Pero ello ya est´a hecho en el
lema 1.
Ahora mostraremos la condici´on suficiente. Supongamos que a2 es par.
Queremos mostrar que a es par. Si no lo fuera, es decir, si a es impar, entonces del lema 2, se sigue quea2 es impar, lo cual es contradictorio con nuestro supuesto. As´ı que adebe ser par.
N´umeros primos. Un conjunto de n´umeros realmente importante, es el de los n´umeros primos. Los n´umeros primos son los n´umeros naturales mayores que 1, que no tienen factores, salvo el propio n´umero y el
n´umero 1. Dicho de otra forma, un n´umero natural p es primo si p >1, y si los ´unicos divisores dep son 1 y pmismo.
En la tabla siguiente enlistamos los primeros 20 n´umeros primos
2 3 5 7 11
13 17 19 23 29 31 37 41 43 47
53 59 61 67 71.
De los n´umeros primos puede decirse tanto que calquier cosa que se diga
aqu´ı es muy poca cosa. S´olo recordaremos el teorema fundamental de la aritm´etica, conocido dese los cursos elementales.
Demostraci´on. La prueba de este hecho es casi elemental y el argumento es
iductivo. Es decir, asumiendo que si n es un natural tal que todo n´umero
menor o igual que n puede escribirse como producto finito de primos, en-tonces se prueba que n+ 1 cumple tambi´en dicha propiedad. Luego, dado que los n´umeros 2 y 3 son en s´ı mismos un producto finito de n´umeros
pri-mos, se desencadena la “m´aquina inductiva”, pues se sigue que tambi´en el 4 es un producto finito de primos (de hecho, 4 = 2·2), y de aqu´ı que el 5 tambi´en lo es, y as´ı mismo el 6, el 7, 8, 9, 10,.... en s´ıntesis, se sigue
que todos los n´umeros naturales mayores que 1, son un producto finito de primos.
Vamos con mayor detalle este argumento:
Supongamos que n > 1 es un n´umero natural tal que si 1 < k ≤ n, entonces k es un producto finito de n´umeros naturales. A este supuesto
le llamamos hip´otesis inductiva. Queremos verificar que n+ 1 es tambi´en producto finito de primos.
Pues bien, pasamos a analizar la naturaleza del n´umeron+ 1.
Si n+ 1 no es primo, entonces tiene un factor atal que 1< a < n+ 1. Seab el cociente den+ 1 dividido entrea. Como b≤nya≤n, entonces, seg´un la hip´otesis inductiva,aybson productos finitos de n´umeros primos, y dado quen+ 1 =ab, se sigue quen+ 1 es un producto finito de n´umeros
primos, como quer´ıamos ver.
En caso de quen+1 sea primo, entoncesn+1 es en s´ı mismo un producto finito de n´umeros primos y no hay nada m´as que hacer.
Ahora, el paso crucial es verificar que en efecto existe alg´un n >1 que cumple la hip´otesis inductiva. Pues si esto ocurre, tendremos la certeza de que cualquier natural cumplir´a lo que deseamos, seg´un hemos mostrado
arriba.
Pero basta ver la lista de algunos de los primeros n´umeros naturales
expresados como producto de primos (ver abajo) para asegurar con certeza que hay muchos naturales que cumplen la hip´otesis inductiva.
2 = 2 3 = 3 4 = 2·2 5 = 5 6 = 2·3
Se concluye as´ı que los n´umeros primos son suficientes para construir el resto de los n´umeros enteros (junto con el cero y el uno), de ah´ı su nombre.
N´umeros racionales Q. (Del ingl´es Quotient, cociente). En cierto
sen-tido, los n´umeros enteros son un conjunto incompleto, pues no admite en general la operaci´on cociente. Por ejemplo, ecuaciones sencillas del
tipo
2x−1 = 0,
no tienen soluci´on enZ. Pero si admitimos los cocientes de n´umeros
enteros, entonces esta ecuaci´on tiene por soluci´on x= 12.
Los n´umeros racionales son todos los cocientes de n´umeros enteros. Es
decir, los n´umeros de la forma mn, dondem ynson enteros y n6= 0.
Ahora bien, toda expresi´on racional de la forma mn tiene unaexpresi´on m´ınima, esto es, siempre existen enteros m0 y n0 sin factores comunes tales
que
m n =
m0 n0.
Esto es f´acil de verificar a partir del hecho de que todo entero es o bien un producto finito de n´umeros primos o bien el negativo de un producto
finito de n´umeros primos. De modo que el mayor factor com´un demynse obtiene como el producto de todos los factores primos demyn, incluyendo
multiplicidades. Es decir, existe un n´umero naturalk, que llamamosm´aximo com´un divisordemyn, igual al producto de todos los factores primos tanto dem como den, expresados en su mayor potencia. Por tanto existe un par
de enterosm0 yn0 sin factores comunes, tales que m =km0 yn=kn0. De donde se obtiene la expresi´on reducida mn00 de mn.
Ahora bien, todo n´umero racional tiene una expansi´on decimal finita o bien peri´odica. En efecto, supongamos que m y n son n´umeros enteros donden >0 ym >0. Entonces, en la divisi´on dementren, cuyo algoritmo
representamos como
a0
el residuo es un n´umero enteror1 tal que 0≤r1 ≤n−1. Continuando este
algoritmo (en su caso), tenemos que, seg´un lo que aprendimos en primaria,
a0 . a1
n m r1
r2
Nuevamente, el residuor2 es un entero tal que 0≤r2 ≤n−1. En general,
si continuamos sucesivamente este algoritmo, en cada momemento
obten-dremos siempre un residuork, el cual es un n´umero entero entre 0 yn−1. Por lo tanto, dado que el conjunto de residuos 0, 1, ...,n−1, es finito, en alg´un momento, digamos depu´es dek∗ pasos, deber´a suceder querk∗= 0, o
bien,rk∗ 6= 0 yrk∗ =rj para alg´unj entre 1 yk∗−1.
En el primer caso, cuando, rk∗ = 0, la expresi´on decimal del cociente
m/n es finita.
En el segundo caso, cuando rk∗ 6= 0 y rk∗ = rj para alg´un j entre 1 y
k∗−1, la expresi´on decimal del cociente m/n es peri´odica.
Rec´ıprocamente, cualquier n´umero con expresi´on decimal finita o peri´odica, es un n´umero racional. En efecto. Sea x un n´umero con expresi´on decimal
finita, entonces
x=a0.a1. . . an,
donde a0 es un entero y cada ai es un n´umero entre 0 y 9, i = 1, ..., n. Entonces
10nx=a0a1. . . an,
de donde
x= a0a1. . . an 10n .
Por ejemplo, el n´umero 21.34509, es igual a la fracci´on
2134509 100000 .
Por otra parte, sixes un n´umero con expresi´on decimal peri´odica, digamos de la forma
dondea0 es un entero, y cadaai yaj son n´umeros entre 0 y 9. En este caso, el periodo est´a dada por la serie de n´umeros d´ıgitosb1b2. . . bk. Entonces
10nx=a0a1a2· · ·an.b1b2· · ·bkb1b2· · ·bk· · · y 10n+kx=a0a1a2· · ·anb1b2· · ·bk.b1b2· · ·bkb1b2· · ·bk· · ·,
de donde
10n(10k−1)x=a0a1a2· · ·anb1b2· · ·bk−a0a1a2· · ·an,
y por tanto
x= a0a1a2· · ·anb1b2· · ·bk−a0a1a2· · ·an 10n(10k−1) .
Por ejemplo, el n´umero−11.34567567567· · · es igual a la fracci´on
−1133433 99900 .
De esta forma, hemos dado una prueba m´as o menos formal del siguiente
resultado.
Teorema 4. Un n´umero x es racional si, y s´olo si, x tiene una expresi´on decimal finita o peri´odica.
N´umeros irracionales y n´umeros reales. Los n´umeros irracionales son, obviamente, los n´umeros que no son racionales. O sea, aquellos que
no son cocientes de n´umeros enteros. O lo que es lo mismo, aquellos cuya expresi´on decimal no es finita ni peri´odica. El conjunto Rde los
n´umeros reales es la reuni´on de los n´umeros racionales e irracionales.
¿Qu´e pasa entonces con el n´umero√2? Con una calculadora de m´as de 60 cifras decimales, obtenemos que
√
2≈1.414235623730950488016887242096980785671875376948073176679· · ·
Al menos hasta aqu´ı, no se ve que esta cifra de decimales sea finita o al
Obviamente, esta tarea es in´util. Si descubrimos, despu´es de usar una calculadora m´as poderosa que esta serie de cifras no se acaba, y que no es
posible identificar una serie de d´ıgitos peri´odica, entonces necesitaremos otra calculadora m´as poderosa que la anterior, y as´ı sucesivamente.
Desafortunadamente, no hay un n´umero infinito de calculadoras, ni hay
calculadoras con la capacidad de calcular una infinidad de n´umeros deci-males. (El equipo del profesor Daisuke Takahashi, en Jap´on, lleg´o a calcular el n´umeroπ con una exactitud de hasta 2.5 billones de decimales).
Debemos entonces encontrar un argumento que nos de una respuesta. Este argumento deber´a ser de tipo deductivo.
Prueba del Teorema 1. Supongamos que√2 es racional. Entonces existen enterosm yn, conn6= 0, tales que
√
2 = m n.
Podemos escoger m y n sin factores comunes. Ahora, como m = √2n, se sigue
m2 = (√2)2n2= 2n2.
As´ı quem2 es par. Por tanto, m es par. As´ı, m= 2k para alg´un entero k.
Pero entonces
4k2 =m2= 2n2,
de donde
n2= 2k2.
Por tanto n es par. As´ı que m y n tienen factor com´un 2. Pero esto contradice la elelecci´on dem yn. Luego, √2 no es racional.
En la prueba anterior hemos usado el m´etodo de demostraci´on por
con-tradicci´on, que ya usamos antes en la prueba del teorma 2. Este m´etodo es usual en todas las matem´aticas. Existe una gran variedad de ideas y
argumentos que dan origen a este tipo de pruebas. Para acabar estas notas ofrecemos un ´ultimo ejemplo.
Demostraci´on. Supongamos que √3 es racional. Sean entonces p1 y q1 un
par de enteros distintos de cero tales que √3 = p1q1. Podemos suponer que p1 y q1 son positivos. Note que 1<
√
3 (en virtud de que 1< 3). As´ı que p1 > q1. Note ahora que
√
3 = √ 2
3−1 −1
(Ello se sigue de la igualdad (√3 + 1)(√3−1) = 2). De modo que
√
3 = p12 q1 −1
−1 = 3q1−p1 p1−q1
.
Pero p1q1 <3.(En virtud de que 3<32). As´ı que 3q1−p1 >0. Pero adem´as,
3 2 <
p1
q1
<2,
(En virtud de 32 <22(3) y 3<22). As´ı que 3q
1−p1 < p1 yp1−q1 < q1.
Sean p2 = 3q1 −p1 y q2 = p1−q1. Hemos probado que 0 < p2 < p1,
0< q2 < q1 y
√
3 = p2q2. Repetimos entonces lo anterior para encontrar un
par de enterosp3 y q3 tales que 0< p3 < p2, 0< q3 < q2 y
√
3 = p3q3. Sucesivamente, podemos encontrar colecciones de n´umeros enteros
0<· · ·< pn+1 < pn<· · ·< p1 y 0<· · ·< qn+1< qn<· · ·< q1,
tales que √3 = pn
qn. Pero esto significa en particular que entre 0 y p1 hay