Septiembre de 2010 Publicación online.
Para citar este artículo:
SAINZ, Alicia; DEL RÍO, Mónica; RODRÍGUEZ, Juan Marcos. “Catalogación de arquitectura tradicional.
Caso de Cistierna, León”. En: Arquitectura construida en tierra, Tradición e Innovación. Congresos de Arquitectura de Tierra en Cuenca de Campos 2004/2009. [online]. Valladolid: Cátedra Juan de Villanueva.
Universidad de Valladolid. 2010. P. 131-140. Disponible en internet:
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El medio geográfico
La comarca de Cistierna se encuentra situada en el extremo noroeste de la provincia de León, limita con Asturias y Cantabria al norte y noreste, con las comarcas leonesas de Villablino al oeste, las Tierras de León y Sahagún al sur. Por último al este, pertene- ciente a otra provincia, con la Montaña Palentina (Figura 1).
Desde el punto de vista físico, se establece una división cuya línea de separación sería la Sierra de Riaño.
Hacia el norte se elevan los Picos de Europa, la hidrografía ha configurado dos valles estre-
chos y cortos: Valdeón y Sajambre. Son de la vertiente cantábrica, con los ríos Cares y Sella.
Hacia el sur se extiende la cuenca del Esla, a la que se une el río Yuso, uniéndose ambos cauces en el de Riaño, dónde son retenidos en el embalse. Se crean las Subcomarcas de Valdeburón al oeste, Tierra de la Reina al este.
Al Sur del valle de Riaño las últimas estriba- ciones de la Cordillera Cantábrica nos ponen en contacto con el más suave relieve mesete- ño configurando dos valles. Por un lado el que continúa con el río Esla, que se va abriendo por tierras de Cistierna y por el otro el de CATALOGACION DE ARQUITECTURA TRADICIONAL
CASO DE CISTIERNA, LEON
Alicia Sainz Esteban. Arquitecta.
Doctorado de Tecnologías Constructivas.
Escuela Técnica Superior de Arquitectura.
Universidad de Valladolid. España Mónica del Río Muñoz. Arquitecta.
Doctorado de Tecnologías Constructivas..
Escuela Técnica Superior de Arquitectura.
Universidad de Valladolid. España Juan Marcos Rodríguez Díaz. Arquitecto Escuela Técnica Superior de Arquitectura.
Universidad de Valladolid. España
IV Congreso de Tierra en Cuenca de Campos, Valladolid, 2007
Valderrueda, en cuya cabecera nace el río Cea (Figura 2).
Paisaje natural
Predomina el paisaje de montaña, se encuen- tra muy poco transformado debido a su esca- sa población. Los asentamientos se desarro- llan muy compactos. Los pueblos se integran en el paisaje a través de los materiales pro- pios del medio como la piedra o la madera.
Solo las cubiertas en teja delatan la presencia humana.
Las grandes extensiones de cultivo de otras comarcas castellanas y leonesas son sustitui-
das aquí por las masas boscosas y los pastos de los macizos montañosos.
Sólo la mano del hombre se hace más paten- te en el pantano de Riaño que ha supuesto una drástica transformación de las riberas del río Esla, con la consiguiente pérdida de siete pueblos y tierras de cultivo.
Las comunicaciones están marcadas por su posición relativa y su compleja orografía de fuertes pendientes. Así las principales vías de comunicación son la N-622, que establece las comunicaciones con León, Valladolid y Santander, y la N-625, que da salida a Asturias (Figuras 3 y 4).
Figura 1. Comarca de Cistierna dentro de la provin- cia de León
Figura 2.Mapa de la comarca de Cistierna
Figura 3. Vista de la vertiente cantábrica: Santa Marina de Valdeón
Figura 4. Vista de la vertiente castellana: Puerto de Pandetrave
TRADICIÓN EINNOVACIÓN
Núcleos de población
Los pueblos situados en la montaña son núcleos de pequeña entidad con agrupación semidispersa y profunda integración con el medio natural en el que se localizan, la dedi- cación es básicamente ganadera.
Cuentan, como regla general, con una ley de formación exclusivamente a partir de las construcciones, de las casas. Los propios tipos arquitectónicos presentan elementos
como el muro de cierre que son fundamenta- les en la formación urbana de estos núcleos.
La calle se forma a partir de los espacios resi- duales entre viviendas, hórreos y pajares.
La carretera es a su vez un elemento principal de formación. Las primeras casas se ubicaron en los límites del camino y el pueblo fue cre- ciendo siguiendo ese patrón. En estos núcle- os, la carretera atraviesa el pueblo (Figura 5).
Santa Marina de Valdeón
Constituye uno de los grupos mejor conserva- dos, tanto en relación a la arquitectura como al propio modelo de agrupación. Las edifica- ciones, compactas, se agrupan en pequeños conjuntos o se mantienen aisladas por callejo- nes de ventilación.
Materiales
Los materiales que dominan son la piedra y la madera. Los muros están realizados en mam- postería de caliza gris de la montaña, que se refuerza en esquinas, frentes de muros resal- tados y formación de huecos por piezas de sillería o sillarejo del mismo material. Junto a la caliza gris se encuentra, en menor cantidad y mezclada con ella, arenisca pardo-rojiza y sobre todo caliza rosada.
La madera es generalmente de roble, aunque tampoco es despreciable la presencia del haya. Los hórreos siempre son de roble, y también los corredores y carpinterías de los huecos.
Figura 5. Foto aérea de Vegacerneja Tomada de www.fuentebermejo.com
Figura 6. Hórreos de roble. Cubierta de teja cerámica curva. Recercado de sillarejo
Las cubriciones son todas de teja cerámica curva árabe, la producción se realizaba en una tejera situada en Soto. Ocasionalmente se encuentran cubriciones de paja.
(Figura 6).
Tipos arquitectónicos destacados
Vivienda montañesa
También son conocidas como "casas de horca". Se caracterizan por su planta rectan- gular, con la fachada principal siempre en el testero. El acceso se realiza en ocasiones a través de un arco de medio punto con recer- cado de sillarejo. A veces suelen presentar porches laterales o soportales adosados para funciones auxiliares, como almacén de leña o el guardacarros (Figura 7).
Los ejemplos más destacados que hoy se conservan se encuentran en Burón y en Tierra de la Reina.
Vivienda con corredor
Se trata de una vivienda organizada en dos alturas. La planta suele ser rectangular o cua- drada, cuya cubierta está generalmente cons- truida a cuatro aguas.
La vivienda se vuelca siempre sobre la facha- da a mediodía que es la orientación más favo- rable y por tanto donde se abren las puertas y ventanas de mayor tamaño. Ésta fachada está rematada con el característico corredor, elemento más destacado y sobre el que se
hace el mayor esfuerzo constructivo de la edi- ficación.
Tanto cuadra como pajar están integrados en el volumen de la casa, en ocasiones en la parte trasera; en otras ocupando la planta baja.
En cuánto a la distribución de la casa encon- tramos que las habitaciones principales se encuentran generalmente en la planta alta, quedando en la planta baja las cocinas, la hornera, el zaguán y otras estancias más rela- cionadas con las actividades ganaderas o agrícolas (Figura 8).
Encontramos este tipo en toda la comarca oriental, pero sobre todo en Valdeburón, en el alto Esla, Lois, Los Crímenes, Valbuena del Roblo y Valderrueda en el alto Cea, Morgovejo y sobre todo Prioro.
Vivienda con prolongación de los muros late- rales
En la fachada principal se prolongan los muros laterales hacia delante, englobando el corredor o solana superior. Es un rasgo carac- terístico de la arquitectura cántabra o asturia- na. No suele tener corral. Son edificios de planta rectangular muy alargada, con la fachada en uno de sus extremos. Los muros laterales se prolongan y entre ellos se dispo- ne la solana a la que se accede desde el inte- rior de la vivienda; bajo ella, queda alijado un pórtico de acceso al edificio. La vivienda suele desdoblarse en las dos alturas y son muy habituales los casos en los que la cocina Figura 7. Vivienda montañesa en Espejos de la
Reina Figura 8. Vivienda con corredor en Morgovejo
TRADICIÓN EINNOVACIÓN
ocupa parte de la crujía delantera. El horno se sitúa en el interior de la casa o se dispone fuera de ella, bajo el espacio porticado.
Cocina y zaguán ocupan la crujía exterior de la planta baja, mientras que esta misma parte en la planta superior corresponde al conjunto de salas y alcobas.
La parte posterior del edificio, en sus dos altu- ras, albega la cuadra y el pajar que junto con las edificaciones auxiliares, almacenes, ocu- pan una gran parte del edificio. Es habitual encontrar guardabarros o pórticos laterales anejos al edificio, adosados a los muros late- rales (Figura 9).
Los ejemplos los encontramos en Boca de Huérgano, en toda la zona de la Reina (Espejos, Siero), también en Valdeón (Santa Marina, Caín) Sajambre, Valdeburón o en el Valle del Esla (Lois, Crímenes)
Vivienda con corredor volado
Las vigas que forman el forjado de la primera planta se alargan atravesando el muro y sir- ven como apoyo al corredor que vuela com- pletamente.
El esfuerzo constructivo se centra en la deco- ración de las cabezas de las vigas y en las pilastras y barandilla. Existen básicamente dos formas de trabajar ésta, por medio de tablas planas o por medio de elementos torne- ados (Figura 10).
Vivienda con galería
Es una evolución del modelo anterior, en el cuál el corredor se acristala y pasa a ser un elemento cerrado. Es frecuente encontrarlos pintados (Figura 11).
Figura 9. Vivienda característica en Boca de Huérgano. Vivienda con prolongación de los muros laterales
Figura 10. Vivienda con corredor volado en Vegacerneja
Figura 11. Vivienda con corredor en el barrio de Caldevilla, Oseja de Sajambre.
Figura 12. Agrupación doméstica en Prada de Valdeón. Año 2007
Agrupaciones domésticas. Vivienda y edificio productivo
Es habitual en municipios como Valdeón, Oseja de Sajambre, Boca de Huérgano.
Destaca por ser el más característico de algu- nos de esto municipios. Consiste habitual- mente en un conjunto formado por la vivienda ,el pajar o cuadra, ambos organizados fre- cuentemente en forma de L, o en línea con retranqueos, y un hórreo aislado pero perte- neciente al conjunto. A partir de esta disposi- ción de estos tres elementos, siempre se forma un patio, un espacio intermedio entre las edificaciones, el antojano. Este recinto se suele cerrar mediante un muro de escasa altura que no llega a cerrarse por completo, simplemente tiene la función de delimitar un espacio, y a su vez organizar el espacio urba- no.
La vivienda cuenta habitualmente con dos plantas, la planta baja destinada a la vivienda y la planta superior a almacén. Se abre a la fachada con un corredor, normalmente cubierto mediante una prolongación de la cubierta. Ésta es de teja y se resuelve gene- ralmente a dos o a cuatro aguas.
El elemento singular de este conjunto es el hórreo (Figura 12).
Construcciones auxiliares.
- Los horreos
En esta zona se encuentran de dos tipos, de cubierta a dos aguas por un lado y de cubier-
ta a cuatro aguas por otro. Estos hórreos se componen generalmente de cuatro patas o pegollos que soportan una caja en sus cuatro esquinas. Alguna vez se observa una quinta pata en el centro del vano. La caja está cons- truida con tablones horizontales machihem- brados en las esquinas (Figura 13).
La cubierta de los hórreos de cuatro aguas se construye mediante viguetas de borde para la formación del alero. En las de dos aguas, la viga cumbrera se prolonga para permitir un vuelo de la cubierta sobre el testero.
En el núcleo urbano Santa Marina de Valdeón se pueden encontrar esos dos tipos de hórre- os. También en otras poblaciones cercanas del municipio como Soto de Valdeón.
Entre otros núcleos se pueden encontrar en Santa Marina de Valdeón y en Soto de Valdeón.
- Cuadras y pajares
Se organizan en torno a la casa, adosados a ella o con ligeros retranqueos. Las fachadas, a veces, tienen un trato diferenciado a la casa, revocando ésta y dejando la mamposte- ría vista en los primeros. También puede incorporarse un gran alero volado para alber- gar la carreta, la leña y otros útiles.
Los chozos, son construcción de uso tempo- ral, situada en las majadas y pastos para abri- go de los pastores. Su arquitectura y cons- trucción es muy sencilla: de planta circular en piedra y cubrición vegetal en forma cónica. En el interior se suele encontrar un espacio para Figura13 a. Ejemplos de hórreo de tipo leonés en
Oseja de Sajambre Figura13 b. Ejemplos de hórreo de tipo asturiano en Oseja de Sajambre
TRADICIÓN EINNOVACIÓN
poder hacer fuego, un camastro y un banco.
Su carácter temporal lo hace frágil al paso del tiempo y dificulta su conservación.
Desaparición del patrimonio
Situación global
Durante la segunda mitad del siglo XX, con la multiplicación de las comunicaciones, la difu- sión de los modos de vida, los modelos de comportamiento y así mismo, de los canales de producción y de distribución de materiales constructivos, se ha producido una tendencia hacia la uniformidad de la respuesta arquitec- tónica.
Este cambio es tan profundo que afecta no sólo epidémicamente a los materiales o siste- mas utilizados en la construcción, creciente- mente desvinculados del territorio, sino tam- bién a los modelos espaciales y arquitectóni- cos e incluso a los programas que los gene- ran (Figura 14).
La homogeneización de las técnicas cons- tructivas y los modelos arquitectónicos es un hecho a nivel mundial y construcciones actuales realizadas en los extremos más ale- jados del planeta no difieren sustancialmente.
No solo se han universalizado las técnicas y los materiales, sino también las necesidades.
Ha desaparecido el conocimiento de la cons- trucción tradicional, los aglomerantes clási- cos, como el yeso, la cal, o la tierra, o el de las estructuras portantes de madera, los revo- cos tradicionales. Se han dejado de producir
los materiales clásicos, como las tejas, adobe, tapial, ladrillos de tejar, etc.
Cuando se intenta proteger una imagen de la arquitectura tradicional en muchos casos fra- casa, debido a la pérdida de la sabiduría tra- dicional en la construcción.
La pérdida de la arquitectura popular es una constante en todas las áreas de la región; el patrimonio contenido en los conjuntos rurales es de muy difícil conservación. A los proble- mas derivados de la pérdida cultural, hay que añadir la despoblación sufrida por las áreas rurales durante los años 60 y 70. En la actua- lidad nos encontramos con un medio rural estancado en su regresión demográfica, envejecido y con poca capacidad de recupe- ración. La población estacional constituye un factor determinante a la hora de constatar una mínima dinámica económica que se refleje en la actividad inmobiliaria.
Estas personas ya no atesoran la cultura rural que mantenían los habitantes de estos pue- blos.
La construcción del embalse de Riaño La construcción en 1987 del embalse de Riaño supuso sobre esta comarca la desapa- rición de 7 pueblos: Huelde, Anciles, Riaño, Salio, Pedrosa del Rey, La Puerta y Éscaro.
Con ellos numerosos ejemplos destacados de la arquitectura tradicional de la zona se per- dieron irreversiblemente para siempre. Tan sólo fueron indultadas algunas iglesias que fueron trasladas piedra a piedra por encima del nivel de las aguas a la nueva población de Riaño, construida en una loma al lado del anti- guo emplazamiento. Las nuevas edificaciones nada tienen que ver con el patrimonio desapa- recido: se limitan a bloques de viviendas impersonales (con una calidad y sistemas muy cuestionables) sin interés alguno.
El patrimonio rural y las actividades económi- cas
La función de cada arquitectura está íntima- mente relacionada con su conservación. Los edificios se mantienen en buen estado cuando son útiles por su uso. Las actividades tradicio- nales de la región, sobre todo aquellas rela- cionadas con la ganadería y la agricultura son Figura 14. Intervención 'agresiva' en Boca de
Huérgano
Figura 15. Casa rural La Morada de Vadinia, Vegacerneja. Estado previo a la rehabilitación. Años 90.
(Foto tomada del libro: Benito Martín, Félix. La arquitectura tradicional de Castilla y León. II. Pag. 134.)
Figura 16. Estado actual tras la rehabilitación.
TRADICIÓN EINNOVACIÓN
las que hacen válidas y útiles construcciones como hórreos, cuadras y chozos. El manteni- miento de éstas actividades (casi todas ellas en proceso de desaparición) es clave para la conservación de la arquitectura de la comar- ca. Sin embargo es imposible que esto ocurra con lo cuál es imperante encontrar nuevas actividades acordes a las tipologías de los edificios que deseamos proteger.
Una de las nuevas actividades económicas que cobra impulso en la zona es el turismo rural (Figura 15). La calidad del medio ambiente, la belleza de los parajes y las amplias posibilidades de ocio y tiempo libre que ofrecen el pantano de Riaño y los Picos de Europa son gran atractivo para el turismo verde y de interior.
Proliferan por toda la zona diferentes tipos de alojamientos, la gran mayoría de ellos de turismo rural. Aquellas viviendas que por sus características arquitectónicas son más representativas de la zona, son las que más posibilidades ofrecen a la hora de establecer una casa o albergue rural. Gracias a ésta acti- vidad muchas viviendas han sido salvadas de la ruina sacrificando su función originaria. Sin embargo no todas las rehabilitaciones son siempre consecuentes con el patrimonio; en muchos casos se recurre a la construcción de falsas arquitecturas tradicionales, que lejos de suponer una evolución en la construcción popular quedan reducidas a copias literales de elementos sin ningún significado o trasfon- do constructivo. En el peor de los casos encontramos edificios de nueva planta que directamente nada tienen que ver con el
entorno y que suponen serias agresiones a los conjuntos urbanos por sus volumetrías, materiales, etc…
Conclusiones
- Es necesario concienciar a la población local del orgullo y reconocimiento de la cultura que ellos o sus antepasados han generado.
- Recuperación de los sistemas tradicionales y materiales incorporando nuevas tecnologías.
- Incentivar desde la Administración (tanto a escala regional como local) una política de vivienda, que es la actividad constructiva mayoritaria. Frenar el éxodo rural.
- Búsqueda de actividades alternativas que sean compatibles con las tipologías existen- tes. Limitar y canalizar el turismo rural y sus intervenciones en la arquitectura.
- Proteger con una normativa fuerte los edifi- cios que representen la arquitectura local.
Este trabajo de investigación forma parte de otro más amplio denominado ‘Bienes Inmuebles de Patrimonio Etnográfico de Castilla y León’, desarrollado durante los años 2005 a 2007 el cuál fue dirigido por José Luis Sáinz Guerra, junto con Jesús San José, Juan José Fernández y Félix Jové Sandoval.
tectura popular. Insistiendo en lo mismo : Algunas características invariantes en relación con la Arquitectura popular. Zamora : Museo Etnográfico de Castilla y León, 2007.
VEGAS, FERNANDO. Renovar conservando : manual para la restauración de la arquitectura rural del Rincón de Ademuz. Mancomunidad de Municipios Rincón de Ademuz , 2007