EN PERSONAS CON CARDIOPATÍAS
CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Y DEL DEPORTE
FACULTAD CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA Y EL DEPORTE
Realizado por: Rocío Saucedo Noval Grupo TFG: M-41
Año Académico: 2021-2022 Tutor/a: Daniel Frías López Área: Revisión bibliográfica
RESUMEN
Las cardiopatías son la principal causa de muertes en todo el mundo, debido principalmente al aumento del sedentarismo y la inactividad física. Las altas tasas de morbilidad y gastos en la atención médica derivados de estas patologías las convierten en una prioridad en salud pública. Además, debido a la incapacitación que sufren quienes padecen cardiopatías, su calidad de vida se ve muy reducida por la imposibilidad de realizar muchas actividades de la vida cotidiana. El tratamiento farmacológico no es suficiente para los pacientes con cardiopatías, ya que es una enfermedad progresiva, por ello es necesario realizar la rehabilitación cardiaca con distintos tipos de ejercicios físicos.
Esta revisión bibliográfica busca conocer los efectos del ejercicio sobre la salud física, mental y las mejoras fisiológicas en personas con cardiopatías. Con este fin, se realizó una revisión de la materia en la base de datos MEDLINE Complete y se analizaron 15 artículos de ensayos controlados aleatorios.
La rehabilitación cardiaca mediante el ejercicio mejora, en la mayoría de casos, el VO2pico, la fuerza muscular, la función cardiaca, la capacidad aeróbica y la calidad de vida de los pacientes.
Para concluir, con los resultados obtenidos en la revisión, se muestra que hay evidencia de que la rehabilitación cardiaca mediante el ejercicio físico es un buen método para mejorar la capacidad física de los pacientes, previniendo los reingresos hospitalarios y reduciendo la alta tasa de mortalidad.
Palabras clave:
Rehabilitación cardiaca, insuficiencia cardiaca, arritmia, VO2pico, calidad del sueño, fracción de eyección, adherencia al entrenamiento.
ABSTRACT:
Cardiopaties are the main cause of death in the world due to increasing sedentarism and lack of physical activity of the population. Moreover, individuals with a heart condition experience a disability which renders them unable to carry out the normal tasks of daily life. Pharmacological treatments are in most cases insufficient for patients with cardiopaties because this is a progressive illness, hence the need for a cardiac rehabilitation programme with a mix of physical exercises.
The aim of this bibliographic revision is to analyse the effect, in mind and body, of certain physical activities. To this end, the database stored at the MEDLINE Complete has been used, together with some 15 randomized controlled trials. In most cases, cardiac rehabilitation by physical exercise improves the VO2 max, the muscular strength and the quality of life of patients.
To conclude, the results of this revision provide evidence that cardiac rehabilitation by exercise is an effective method to improve a patient’s physical capacity, this way preventing future hospital admissions and therefore lowering the mortality rate.
Keywords:
Cardiac rehabilitation, heart failure, arrhythmia, VO2peak, sleep quality, ejection fraction, adherence to training.
Índice
1. INTRODUCCIÓN……….
2. OBJETIVOS………..
3. METODOLOGÍA………
3.1 DISEÑO………
3.2 ESTRATEGIA DE BÚSQUEDA………
3.3 CRITERIOS DE SELECCIÓN……….
3.4 DIAGRAMA DE FLUJO………..…….….…
4. RESULTADOS………....……..
4.1 CUADRO RESUMEN DE LOS ARTÍCULOS UTILIZADOS……
4.2 RESUMEN DE LOS ARTICULOS SELECCIONADOS …....…..
5. DISCUSIÓN………..
6. FUTURAS LINEAS DE INVESTIGACIÓN………..
7. CONCLUSIONES………
8. BIBLIOGRAFIA………
Índice de abreviaturas………..……….…..
Índice de figuras
Figura 1. Diagrama de flujo………..……….………....
Índice de tablas
Tabla 1. Cuadro resumen de los artículos empleados………..………
7 10 10 10 10 11 13 14 14 18 31 35 36 37
5
13
14
ÍNCIDE DE ABREVIATURAS
6MWT: Prueba de marcha de 6 minutos
ADMA: dimetilarginina asimétrica AF: Actividad física
CAT: Entrenamiento aeróbico continuo CdV: Calidad de vida
CPET: Pruebas de ejercicio cardiopulmonar
EAC: Enfermedad de la arteria coronaria
EAP: Enfermedad arterial periférica EM: Eficiencia mecánica
ET: Grupo de entrenamiento FEVI: Fracción de eyección del ventrículo izquierdo
GC: Grupo control
HAP: Hipertensión arterial pulmonar HCTR: Telerehabilitación integral híbrida
HIIT: Entrenamiento interválico de alta intensidad
HRV: Variabilidad de la frecuencia cardiaca
ICAD: Insuficiencia cardiaca descompensa da aguda
ICC: Insuficiencia cardiaca crónica IHT: Entrenamiento de agarre isométrico
LP: Entrenamiento aeróbico periodizado lineal
MCT: Entrenamiento contínuo moderado
MET: Unidad de medida del índice metabólico
MI: infarto de miocardio
MICT: Entrenamiento continuo de intensidad moderada
NLP: Entrenamiento aeróbico periodizado no lineal
NO: Óxido nítrico
NWG: Grupo de caminata sin bastones
PA: Presión arterial
PADB: Presión arterial diastólica braquial
PAOD: Enfermedad arterial oclusiva periférica
PASB: Presión arterial sistólica braquial
PASP: Presión arterial sistólica de la arteria pulmonar
PSQI: Cuestionario del índice de calidad del sueño de Pittsburgh PSVD: Presión sistólica del ventrículo derecho
RC: Rehabilitación cardiaca RER: Relación de intercambio gaseoso
RPE: Percepción del esfuerzo SCA: Síndrome coronario agudo SDMA: dimetilarginina simétrica STC: Entrenamiento supercircuito
VCO2: Producción de dióxido de carbono
VT1: umbral ventilatorio aeróbico VT2: umbral ventilatorio anaeróbico VO2: Consumo de oxigeno
VO2pico: consumo pico de oxígeno WAET: Entrenamiento con ejercicios aeróbicos acuáticos
WG: Grupo de marcha nórdica
1. INTRODUCCIÓN
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2017) las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en el mundo, habiendo más muertes al año por cardiopatías que por cualquier otra causa. Además, una gran parte de las cardiopatías pueden prevenirse actuando sobre ciertos factores de riesgo como el tabaquismo, la mala alimentación que provoca obesidad e hipercolesterinemia o la inactividad física. Además, estos factores de riesgo afectan también a la diabetes, la hipertensión arterial o disnea, que junto con las cardiopatías pueden aumentar el riesgo de ataques al corazón. Los ataques al corazón suelen producirse debido a la obstrucción de las vías sanguíneas impidiendo la distribución de la sangre y el oxigeno por el organismo llegando a causar la muerte.
Es importante tener en cuenta que los síntomas de estas enfermedades suelen relacionarse con disneas, molestias o dolor en distintas partes del cuerpo, pérdida de la masa muscular y la consecuente pérdida de capacidad física (OMS, 2017).
Esto implica la pérdida de la condición de independencia debido a que los enfermos de cardiopatías, en muchos casos, no son capaces de realizar las actividades de la vida diaria. Por este motivo, los pacientes tienden a tener una salud mental reducida debido a la poca calidad de vida y las depresiones que esto les genera.
Las cardiopatías incluyen varios tipos de enfermedades cardiacas. Esta revisión se centra en las más estudiadas en relación al ejercicio. La insuficiencia cardiaca es un síndrome caracterizado por una función ventricular izquierda reducida, miopatía esquelética e intolerancia al ejercicio (Bui et al., 2011). Cuando la insuficiencia cardiaca presenta complicaciones, puede derivar en insuficiencia cardiaca descompensada aguda. Ernandes et al. (2019) definen esta enfermedad como la aparición brusca en el cambio de las manifestaciones clínicas que afecta a la calidad de vida de los pacientes y aumenta la tasa de ingresos hospitalarios y de mortalidad.
La enfermedad arterial coronaria también es de las más comunes, se caracteriza por la obstrucción de las arterias por acumulación de colesterol en ellas haciendo que se endurezcan y se estrechen, provocando que no llegue la suficiente sangre
al corazón. Si se alarga en el tiempo, esta enfermedad puede derivar en insuficiencia cardiaca y arritmias (Avila et al., 2020).
Fletcher et al. (2013) establecieron que la prueba de ejercicio cardiopulmonar más utilizada para determinar la capacidad aeróbica, la intolerancia al ejercicio, para evaluar la capacidad funcional y las arritmias inducidas por el ejercicio es la CPET.
Esta prueba es muy valiosa, tanto para diagnosticar la gravedad de la enfermedad como para prescribir el entrenamiento físico de manera individualizada.
Cuando ya se padece la enfermedad, se recomienda hacer la rehabilitación cardiaca mediante el ejercicio, debido a que contribuye al cuidado de los pacientes con cardiopatías y a la mejora de su condición física. Heran et al. (2011) determinaron que la rehabilitación cardiaca es una intervención compleja que implica no solamente el ejercicio físico, sino que también hay que educar al individuo en la dieta y cambios de conducta para evitar los factores de riesgo.
Además, en muchos casos necesita un apoyo psicológico para la mejora de la salud mental y para evitar abandonos de los protocolos de entrenamiento y así conseguir una mayor adherencia al ejercicio.
La rehabilitación cardiaca mediante el ejercicio físico se puede realizar con distintos métodos. El entrenamiento físico aeróbico es el estándar para la rehabilitación cardiaca. Este es efectivo en el cuidado de pacientes con enfermedades cardiovasculares. Rognmo et al. (2012), determinaron que este tipo de entrenamiento permite desarrollar mejoras en los pacientes, principalmente en el sistema cardiovascular y en el de ventilación, pero también comprobaron que realizar ejercicio a intensidades más altas provoca un mayor aumento en la capacidad aeróbica.
Además del entrenamiento aeróbico, se han estudiado diferentes métodos de entrenamiento como el entrenamiento interválico de alta intensidad, con el que se obtienen los mismos beneficios en los parámetros estudiados comúnmente en el entrenamiento aeróbico, pero con algunas mejoras significativas y también progresan en otros parámetros que no se pueden aumentar con el ejercicio aeróbico exclusivamente.
Hay pacientes con mayor gravedad de la enfermedad con los que no se puede usar este método de entrenamiento, al menos al inicio de la rehabilitación (Reeves et al., 2017). Por eso, se han realizado estudios con un método mixto, en el que se incluyen tanto entrenamiento aeróbico, como interválico de alta intensidad.
En casos de más gravedad, la rehabilitación se hace progresivamente, mejorando primero las cualidades físicas primarias, para evitar caídas y lesiones.
Posteriormente, los sujetos inician el entrenamiento aeróbico y, cuando han mejorado un poco su capacidad física, se puede plantear comenzar el entrenamiento mixto, ya sea en el hospital o en casa guiado por telemonitorización.
Actualmente, las nuevas tecnologías están teniendo un gran peso en nuestra sociedad. Estas están influyendo, tanto negativamente por el aumento de la inactividad física, como positivamente debido a que con los avances se pueden usar para la rehabilitación cardiaca (Coorey et al., 2018). En su estudio demostraron que la implantación de la telemonitorización en la rehabilitación puede aumentar la motivación de los pacientes para mantener un estilo de vida saludable y eficaz a largo plazo, aumentando considerablemente la adherencia al ejercicio.
Puesto que en la sociedad de hoy en día se está produciendo un cambio en el estilo de vida marcado por el sedentarismo, fruto de la inactividad y del mayor uso de las nuevas tecnologías, están aumentando los casos de cardiopatías en la población, es por eso, entre otros motivos, que la comunidad médico/científica muestra interés en el estudio y prevención de dicha enfermedad (OMS, 2017).
En base a ello, se están produciendo grandes avances en los conocimientos, así como en la producción científica generada con respecto a dicha enfermedad. Con dichos estudios, lo que se pretende es conseguir la mejora de la capacidad física, la calidad de vida (CdV) y la salud mental de los individuos, siendo todos ellos unos factores de gran importancia, puesto que reducen los costes que supone la rehabilitación cardiaca, encaminada principalmente a la prevención de reingresos hospitalarios (Avila et al., 2020).
Aunque el ejercicio físico parece una estrategia prometedora para la rehabilitación en pacientes con cardiopatías, pocos estudios han sintetizado la evidencia científica relativa a ensayos controlados aleatorizados, por ello, esta revisión se centra en
este tipo de estudios para identificar los efectos del ejercicio en estos pacientes y comprobar con qué tipo de ejercicio se obtienen mayores mejoras.
2. OBJETIVOS
Esta revisión busca identificar los efectos del ejercicio, a través de los distintos métodos de entrenamiento, en personas con cardiopatías. Se buscan resultados a nivel físico y fisiológico y la influencia que tiene en la calidad de vida del paciente.
Objetivo principal
Identificar los efectos del ejercicio en personas con cardiopatías.
Objetivos específicos
1) Analizar las mejoras físicas y fisiológicas que se producen debido al ejercicio en personas con cardiopatías.
2) Estudiar los diferentes efectos sobre la salud según el tipo de ejercicio realizado.
3) Conocer los efectos del ejercicio en la calidad de vida de los pacientes.
3. METODOLOGÍA 3.1 DISEÑO
Se ha realizado una revisión sistemática del efecto del ejercicio en personas adultos en la base de datos de MEDLINE Complete.
3.2 ESTRATEGIA DE BÚSQUEDA
En primer lugar, se buscó en la biblioteca CRAI Dulce Chacón. A través de los recursos digitales se accedió a la base de datos MEDLINE Complete. Mediante la búsqueda avanzada y con las palabras claves ``heart disease patient AND training rehabilitation´´, lo que llevó a un total de 2.202 artículos.
Posteriormente, se limitó la búsqueda con varios criterios de búsqueda: estudios disponibles de los últimos 5 años con texto completo, esto dejó un total de 474 artículos disponibles (ver figura 1).
Para ajustar mejor los resultados de la búsqueda al objetivo de esta revisión, se añadieron varios criterios de búsqueda como: ``randomized controlled trial´´, la población tenía que ser hombres y mujeres mayores de 19 años, el idioma de los artículos debía estar en inglés y en la materia del título principal las palabras:
``exercise therapy´´. Esto arrojó un resultado de 33 artículos.
No obstante, los resultados de la búsqueda avanzada incluyen algunos artículos que no se correspondían con los criterios de búsqueda descritos anteriormente.
Tras leerse los 33 artículos, se descartaron 18 por no cumplir con los criterios de selección, tratarse de diseños de estudios o no tener relación con el tema.
Por lo tanto, el total de artículos seleccionados para la etapa final de la búsqueda fueron 15.
La selección final de los artículos se ha hecho con el fin de incluir únicamente artículos relevantes de los que podamos obtener la información para contestar a los objetivos de la revisión sistemática.
3.3 CRITERIOS DE SELECCIÓN
A continuación, se indican los criterios de selección que se aplicaron para seleccionar los artículos para desarrollar esta revisión.
Sólo se han usado artículos realizados en los últimos 5 años, debido al aumento de los factores de riesgo para padecer esta enfermedad y los avances significativos en la investigación de este área.
Por otro lado, se incluyeron artículos que trataban de las cardiopatías más comunes, ya que la revisión pretende hacerse de una enfermedad que sufre gran parte de la población.
Para llegar a la mayor parte de la población posible se incluyeron a hombres y mujeres de más de 19 años.
En todos los artículos se tenía que realizar la rehabilitación cardiaca a través del ejercicio.
Por último, para asegurar la eficacia y objetividad de los artículos sólo se incluyeron ensayos controlados aleatorizados.
3.4 DIAGRAMA DE FLUJO
A continuación, se presenta el diagrama de flujo (ver figura 1) que resume la búsqueda.
Figura 1
Diagrama de flujo
Nota. Diagrama de flujo de la búsqueda de artículos. Elaboración propia.
4. RESULTADOS
4.1 CUADRO RESUMEN DE LOS ARTÍCULOS EMPLEADOS
A continuación, se desarrolla el cuadro resumen (ver tabla 1) de todos los
artículos seleccionados para desarrollar la revisión bibliográfica. El cuadro se ha organizado alfabéticamente y se divide en autor y año, método, objetivo,
población y variables y resultados.
Tabla 1
Cuadro resumen de los artículos empleados AUTORES
Y AÑO
MÉTODO OBJETIVOS POBLACIÓN Y VARIABLES
RESULTADOS
Atef y Abdeen
(2021)
Ensayo controlado aleatorizado 30 Hombres Asignación aleatoria en 2 grupos
GC=15 ET= 15 Etto aeróbico
Analizar si el entrenamiento aeróbico puede mejorar la calidad del sueño, remodelación del VD y mejorar la capacidad aeróbica.
30 pacientes con HAP y privación del sueño.
Edad 35-57 años Calidad del sueño VO2máx PSVD PASP
Sueño y VO2máx aumentaron significativamente.
Mejora de RVSP y PASP.
Mejora de la calidad del sueño y la capacidad aeróbica.
Avila et al.
(2020)
Ensayo controlado aleatorizado 72 H 8 M Asignación aleatoria en 3 grupos
GC= 25 ETH=29 ETC= 26 Etto aeróbico
Fundamentar la efectividad de la RC a largo plazo en el domicilio y en el hospital.
80 pacientes con EAC.
Edad 62-70 años VO2pico
CdV Capacidad muscular
Mantenimiento de CE y PA, mejora de las medidas antropométricas, aumento de la fuerza y la CdV.
Baldassarri et al. (2018)
Ensayo controlado aleatorizado 62 Hombres Asignación aleatoria proporción 2:1 GC= 19 ET=43 Etto aeróbico
Exponer la influencia del ejercicio en los parámetros del Oxido Nítrico (NO)
62 pacientes Edad 57-71 años Distancia
recorrida VO2pico
No se modificaron los parámetros del NO.
Aumento del VO2pico y la distancia recorrida debido al
ejercicio.
Boidin et al.
(2020)
Ensayo controlado aleatorizado 29 H 10M Asignación aleatoria en 2 grupos
PL= 20 PNL=19 Etto hiit y
aeróbico
Establecer las diferencias del protocolo de LP y NLP sobre la respuesta cardiopulmonar en pacientes con enfermedad coronaria.
39 sujetos Edad 65-75 años Composición corporal VO2pico VT1 y VT2 Adherencia al ejercicio
Mejora de la composición corporal, aumentó el VO2pico, el VT1 y VT2 y la adherencia al ejercicio en los dos grupos.
Correia et al.
(2020)
Ensayo controlado aleatorizado 79 Hombres Asignación aleatoria en 2 grupos
GC= 50 ITH=29 Fuerza isométrica
Evaluar los efectos del ITH en la función cardiovascular de pacientes con EAP.
79 pacientes con EAP.
Edad 54-78 años PA
Rigidez arterial Modulación autonómica cardiaca.
Función vascular Actividad física.
Disminución de la PA diastólica braquial y la función vascular.
Dor-Haim et al. (2018)
Ensayo controlado aleatorizado 29 Hombres Asignación aleatoria en 2 grupos CAT= 15 SCT=14
Revisar la efectividad del entrenamiento aeróbico continuo y el entrenamiento supercircuito en pacientes con función
29 sujetos Edad 47-69 años Función cardiaca Capacidad aeróbica Fuerza de prensión CdV
SCT tuvo cambios significativos en la función cardiaca, mejora de la capacidad aeróbica.
Aumento de la
Etto aeróbico y fuerza
ventricular izquierda reducida
fuerza de
prensión y la CdV.
Fiogbé et al.
(2018)
Ensayo controlado aleatorizado 26 Hombres Asignación aleatoria en 2 grupos
GC= 12 WAET=
14
Etto aeróbico en agua
Evaluar los efectos del ejercicio acuático en la HRV y la composición corporal
26 sujetos Edad 50-70 años Modulación autonómica cardiaca composición corporal
Mejora de la modulación autonómica cardiaca, pero sin mejoras en la composición corporal.
Girold et al.
(2017)
Ensayo controlado aleatorizado 35H 7M Asignación aleatoria en 2 grupos
WG=21 NWG=21 Etto aeróbico
Examinar si la marcha nórdica es más eficaz que la marcha sin bastones.
42 individuos.
Edad 45-69 años Distancia
recorrida Producción de potencia.
MET
Aumentó la distancia recorrida y la producción de potencia. WG obtuvo mejores resultados y aumentó el MET.
Główczyńska et al. (2021)
Ensayo controlado aleatorizado 850 Hombres Asignación aleatoria en 2 grupos
UC=397 (129 D 256 ND)
HCTR=395 (137 D 60 ND) Etto aeróbico interválico
Analizar los efectos de la telerehabilitación integral hibrida, con la RC habitual.
850 pacientes Edad 60-73 años Capacidad cardiopulmonar VO2pico VT2 Tiempo de ejercicio Impulso ventilatorio
Aumento del VO2 pico y VT2 en ambos grupos con menor aumento en RC habitual.
Mejora en el impulso ventilatorio.
Iliou et al.
(2018)
Ensayo controlado aleatorizado 118 Hombres Asignación aleatoria en 2 grupos
V+ET= 58 ET=60 Etto aeróbico
Evaluar la eficacia de la terapia ventilatoria nocturna a corto plazo
combinado con el entrenamiento
118 sujetos con apnea del sueño Edad 50-70 años FEVI
Eficiencia ventilatoria VO2pico
Aumento del VO2pico y la FEVI. Disminución de VE/VCO2 en ET+V y
disminución del índice de apnea nocturno.
Oliveira et al.
(2018)
Ensayo controlado aleatorizado 29 Hombres Asignación aleatoria en 3 grupos GC=9 ETS= 9 ET=11 Etto aeróbico
Investigar las diferencias del tratamiento estándar con el entrenamiento y el entrenamiento combinado con ventilación
29 pacientes Edad 52-65 años Distancia
recorrida Tiempo de ejercicio Disnea CdV
Más distancia recorrida y tiempo de la prueba ambos grupos de ET, mejor
resultado en el grupo con ventilación y mejora de CdV.
Disminución de la disnea.
Reeves et al.
(2017)
Ensayo controlado aleatorizado 12H 15M Asignación aleatoria en 2 grupos
GC=12 ET=15 Etto aeróbico y fuerza
Analizar la RC en pacientes con IC
descompensada aguda (ICAD)
27 pacientes con ICAD
Edad 61-82 años Equilibrio
Fuerza Movilidad Resistencia CdV
Rehospitalización
Aumento en la fuerza del miembro inferior, mejora de las 4 funciones básicas y la CdV y disminución de la rehospitalización
Ricca- Mallada et
al. (2017)
Ensayo controlado aleatorizado 27H 7M Asignación aleatoria en 2 grupos
GC=18 ET=16
Exponer los beneficios del entrenamiento en pacientes con insuficiencia carciaca
34 pacientes con ICC y FEVI reducida
Edad 56-66 años FEVI
FC MET
D. Recorrida
Aumento de la FEVI, FC, MET y distancia recorrida y disminución de HRV en el grupo ET. Leve mejora
Etto aeróbico HRV CdV
en CdV en el grupo ET.
Sandberg et al. (2018)
Ensayo controlado aleatorizado 12H 11M Asignación aleatoria en 2 grupos
GC=10 ET=13 Etto hiit
Examinar el efecto del entrenamiento interválico en casa sobre la resistencia y capacidad máxima
23 pacientes con cardiopatía congénita Edad 22-36 años VO2pico
Carga máx trabajo RER CdV
Mejora de todos los parámetros en el grupo ET
Villelabeitia- Jaureguizar et al. (2019)
Ensayo controlado aleatorizado 110 Hombres Asignación aleatoria en 2 grupos
MCT= 53 HIIT=57 Etto hiit y aeróbico
Analizar las diferencias de los beneficios del HIIT y el MCT en la RC de EAC analizando la eficiencia mecánica
110 pacientes con EAC Edad 47-68 años VO2pico
Gasto energético Eficiencia
mecánica VT1 y VT2 CdV
Aumento de EM en VT1 y VO2pico, siendo mayor en HIIT.
Aumento de VT2 en HIIT. Mayor VO2pico y
aumento del gasto energético y CdV.
Nota. Resumen de los objetivos y resultados de los artículos. Elaboración propia.
4.2 RESUMEN ARTÍCULOS EMPLEADOS
A continuación, se describen los resúmenes de los artículos empleados en la revisión.
En el estudio de Atef y Abdeen (2021)
El objetivo principal fue analizar el efecto del ejercicio sobre la calidad del sueño y los parámetros cardiovasculares en los pacientes con hipertensión arterial pulmonar (HAP). La mayoría de los pacientes con HAP sufren de trastornos del sueño y tienen restricción en el flujo sanguíneo pulmonar, por lo tanto, padecen una insuficiencia cardiaca aguda con un gran riesgo de mortalidad. La HAP puede
oxigeno en el torrente sanguíneo y, como consecuencia, un aumento de la tensión arterial pulmonar.
El estudio se realizó sobre 30 pacientes con HAP con 45 años o más. Los pacientes fueron asignados al azar en dos grupos, ET y GC. Se sometió a los pacientes a una evaluación inicial y final que incluía el PSQI y monitor de muñeca para medir la calidad del sueño, ecocardiograma para evaluar la HAP y la CPET para el físico VO2máx.
El grupo de ET realizó un entrenamiento aeróbico en cicloergómetro durante 12 semanas que constaba de 3 sesiones a la semana, en las que realizaban 5 minutos de calentamiento, 15-30 minutos de ejercicio (en función de la capacidad de cada individuo) y una fase de vuelta a la calma. La intensidad de la parte principal estaba entre 60-70% del VO2máx obtenido en el CPET. Se utilizó el entrenamiento aeróbico interválico, trabajando 1 minuto a carga baja y 1 minuto a alta. Se produjeron cambios significativos ya que aumentó el VO2máx, la calidad del sueño y disminuyó el PSVD. En el grupo de control no se produjeron cambios.
Los resultados demuestran que el programa de rehabilitación cardiaca con ejercicio aeróbico interválico, produce una mejora en la capacidad física de los pacientes con HAP reduciendo el riesgo de muerte, como consecuencia de ello, obtienen también una reducción de la ansiedad y mejora de CDV.
Por otro lado, en el artículo de Avila et al. (2020)
Estudiaron la eficacia de la RC monitorizada en el domicilio a largo plazo. Según los autores, esto facilitaría la rehabilitación cardiaca obteniendo una mayor adherencia al ejercicio y mantenimiento de la mejora de las capacidades físicas obtenidas en la RC en el hospital. El objetivo del estudio fue comparar la efectividad de la RC monitorizada en el domicilio con la realizada en el hospital. Se dividió a los 80 participantes en 3 grupos (GC, ET en hospital y ET en el domicilio). La intervención constaba de 12 semanas. Al grupo ET en el domicilio se le prescribió un entrenamiento individualizado que constaba al menos de 150 minutos semanales al 70-80% de la FC de reserva, además, se les apoyó con una llamada a la semana para animarlos a continuar con el programa. El grupo ET en hospital, realizó 3 sesiones semanales de 45 minutos con entrenamiento de resistencia
también al 70-80% de la FC de reserva y al GC se le aconsejó que mantuviera un estilo de vida físicamente activo. Tras las 12 semanas de programa, se les animó a todos los integrantes de los grupos a que realizaran ejercicio.
Previo a la intervención, se evaluó a cada individuo con la intención de obtener su VO2pico y determinar el primer umbral ventilatorio (VT1) y el segundo umbral ventilatorio (VT2), la PA, función muscular y factores de riesgo cardiovascular.
Según el RER y la puntuación de la escala de Borg, todos los participantes realizaron un esfuerzo máximo en la prueba inicial y final.
Tras la intervención, el VO2pico y la duración máxima de la prueba no tuvieron una variación significativa, tanto en el GC como el ET en domicilio, presentaron una disminución muy pequeña.
Después del año de estudio, el VO2pico disminuyó en todos los grupos GC 56%, ET en domicilio 46% y ET en hospital 41%. Al terminar la prueba, el 96% de los individuos cumplió con las pautas de 150 minutos mínimos de actividad a la semana. Pasado un año, el porcentaje bajó al 85%, pero aún así siguió siendo alto.
La actividad física medida por los pasos diarios aumentó en el grupo ET en domicilio, mientras que descendió en los otros dos grupos. Se obtuvo una mejora considerable en la capacidad muscular. Con todas las mejoras obtenidas, la CdV presentó un resultado positivo gracias al aumento de la fuerza y la resistencia muscular tan necesaria para las personas mayores en el día a día.
Por lo tanto, los autores demostraron que la RC a largo plazo es tan efectiva tanto en el hogar como la realizada en el hospital y que tanto la aptitud cardiorrespiratoria como la PA se mantuvieron en el tiempo.
Los autores Baldassarri et al. (2018) analizaron
La influencia del ejercicio en las medidas del óxido nítrico (NO). Se ha relacionado los niveles altos de dimetilarginina asimétrica (ADMA) y simétrica (SDMA) con el deterioro de la capacidad de ejercicio en la gravedad de la enfermedad en pacientes con insuficiencia cardiaca. Esto implica una mayor rigidez arterial y disfunción endotelial.
62 individuos con FEVI reducida participaron en el estudio y fueron divididos aleatoriamente en una proporción 2/1 en GC y ET. Todos realizaron la 6MWT, CPET en cicloergómetro, análisis de sangre para sacar los valores de metabolitos de la vía del NO (L-arginina, L-homoarginina, ADMA y SDMA) y ecocardiografía. El ET se sometió a un entrenamiento de resistencia y fuerza durante 3 meses. De la primera a la cuarta semana trabajaron 2 días en semana a una intensidad del 50%
del VO2pico obtenida en CPET y, a partir de la quinta semana, hicieron 3 sesiones por semana al 70% del VO2pico. Además, realizaron el entrenamiento de fuerza 2 veces por semana, realizando 15 repeticiones de cada ejercicio a una intensidad del 60-65% del RM. Los ejercicios fueron: press de banca, press de piernas, curl de piernas, máquina de remo, dips de tríceps y tracción de dorsal ancho. Se relacionaron los niveles basales de ADMA y la L-Arg/ADMA con la capacidad de ejercicio en la prueba 6MWT.
La L-arginina puede predecir la capacidad del entrenamiento de cada paciente. Se asociaron los niveles más altos de ADMA y la relación de L-Arg/ADMA con la gravedad de la insuficiencia cardiaca, ya que se asocia con la distancia total en la prueba de 6MWT y la capacidad máxima de trabajo. Tras el estudio de los resultados, se puede afirmar que niveles más altos de L-hArg están asociados a una mayor mejora del VO2pico.
Los autores Boidin et al. (2020)
Establecieron la respuesta del entrenamiento aeróbico periodizado lineal (LP) y el no lineal (NLP) sobre la respuesta al ejercicio cardiopulmonar en pacientes con EAC.
El entrenamiento LP es el entrenamiento tradicional usado para la RC. Empieza con una intensidad y duración corta y aumenta gradualmente. En base al articulo de De Macedo et al. (2012), se puede observar que el entrenamiento LP produce un mayor mantenimiento de la capacidad funcional intra-hospitalaria en la prueba de marcha de 6 minutos, mejora la composición corporal y el VO2pico, pero causa un aumento constante en la carga de entrenamiento, lo que puede conducir a fatiga o a un esfuerzo excesivo. Por este motivo, Boidin et al. (2020) se centraron en comparar el LP y el NLP.
Se realizó el estudio con una muestra de 39 pacientes con EAC, aleatorizados ciegamente en dos grupos, con una media de edad de 60 años. Realizaron estudios previos en los que se tomaron medidas antropométricas, se hicieron análisis de sangre y se sometieron a un CPET en cicloergómetro con análisis de intercambio de gases para medir la ventilación por minuto, consumo de oxigeno (VO2) y producción de dióxido de carbono (VCO2) teniendo en cuenta el índice de esfuerzo percibido (RPE) mediante la escala de Borg y con control continuo de la PA.
Ambos grupos realizaron 3 sesiones por semana, durante 12 semanas, con control telefónico semanal. Las sesiones consistieron en una combinación del entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT) con ejercicios cortos de 15 segundos a 4 minutos y con entrenamiento continuo de intensidad moderada (MICT) de 20 a 60 minutos. El grupo NLP descansó la quinta semana, mientras el LP continuó con el ejercicio. De la semana 5 a la 12, realizaron 2 sesiones de hiit de duración media a larga y una sesión de MICT. Además, en ambos grupos se realizó un trabajo de fuerza que constaba de 6 ejercicios después de las sesiones aeróbicas. En ambos grupos se observó una mejora similar de la composición corporal, aumentó del VO2pico, el VT1 y VT2 y la adherencia al ejercicio. Con estos resultados se puede afirmar que ambos entrenamientos produjeron efectos beneficiosos, que no es necesario un entrenamiento NLP para conseguir mayores adaptaciones cardiovasculares y que ambos entrenamientos son seguros.
El artículo de Correia et al. (2020)
Analizó los efectos del entrenamiento de agarre isométrico en la función cardiovascular de los pacientes con enfermedad arterial periférica (EAP). La muestra del estudio fue de 79 pacientes con 45 años o más que sufran EAP. La intervención se llevó a cabo mediante la división aleatorizada de los participantes en dos grupos, un grupo de entrenamiento (ET) y otro grupo de control (GC).
Previo al estudio, se hicieron pruebas en las que se incluía la presión arterial braquial, presión arterial central obtenida mediante el análisis de onda de pulso, la presión del pulso para determinar la rigidez arterial, la modulación autonómica cardiaca evaluada a través de la variabilidad de la frecuencia cardiaca (HRV) y la
El grupo ET realizó 3 sesiones por semana de entrenamiento en casa, durante 8 semanas. El protocolo de ejercicio consistió en 4 series de 2 minutos de agarre isométrico unilateral con el brazo dominante, realizado a una intensidad del 30% de la contracción voluntaria máxima con un descanso de 4 minutos entre repeticiones.
A los pacientes del GC se les dio una pelota de compresión para minimizar la manipulación del efecto placebo y se les recomendó realizar 3 sesiones por semana con 3 series de 10 repeticiones con cada mano y con un descanso de 1 minuto entre series. Éstos tuvieron un apoyo telefónico semanalmente para animarlos a continuar con la actividad física (AF). Además, se recomendó a los pacientes de cada grupo aumentar su actividad semanal en 150 minutos de AF moderada o 75 minutos de AF vigorosa.
Tras las 8 semanas de estudio, se volvieron a realizar las pruebas iniciales, en las que el principal hallazgo fue la disminución de la PADB y la mejora de la función vascular en los pacientes del grupo ET. No se encontraron mejoras de la PASB, ni en la PA central sistólica ni diastólica, tampoco hubo mejoras en la variabilidad de la frecuencia cardiaca ni en la rigidez arterial.
La investigación de Dor-Haim et al. (2018)
Revisó la efectividad del entrenamiento aeróbico continuo (CAT) y el entrenamiento supercircuito (STC) en pacientes con función ventricular izquierda reducida.
Además, compararon el efecto sobre la capacidad aeróbica, la fuerza manual y la CdV, en hombres que han sufrido infarto de miocardio (MI) y la seguridad de estos entrenamientos.
Antes de comenzar la intervención, ambos grupos realizaron 2 sesiones por semana y comenzaron con 5 minutos de calentamiento en bicicleta y estiramientos dinámicos. Posteriormente el grupo CAT, realizó sesiones aeróbicas de 45 minutos, 20 caminando en cinta, 15 realizando bicicleta y 10 en remo al 60-70% de la FC de reserva. El grupo STC entrenó a una intensidad moderada alta, alternando entre aeróbico interválico y fuerza.
El entrenamiento de resistencia constaba de 8 repeticiones de 3 minutos de intervalo aeróbico al 75-85 % de la FC de reserva (caminando en cinta, bicicleta y bicicleta de mano) y 1 minuto de descanso. El entrenamiento de fuerza constaba
de 8 ejercicios, (remo horizontal, press de pecho, press de piernas, press de hombros, extensión de piernas, jalón lateral hacia abajo, flexión de piernas y sentadilla asistida) realizando 15 repeticiones de cada uno, con un descanso entre ejercicios de 2 minutos empezando al 30% de RM aumentando progresivamente hasta el 50% del RM.
Para finalizar, ambos grupos hicieron una vuelta a la calma gradual. Durante el ejercicio se controló la PA y la RPE mediante la escala de Borg.
La función cardiaca se midió mediante ecocardiografía, midiendo la velocidad máxima de flujo transmitral y el tiempo de desaceleración de la onda diastólica.
Ambos grupos mejoraron, pero SCT obtuvo valores más altos. La capacidad aeróbica la midieron mediante el protocolo de cinta rodante, controlando la PA y el RPE. Con esta prueba, se determinó la FCmáx y la capacidad aeróbica. SCT obtuvo un aumento considerable de la unidad de medida del índice metabólico (MET), mientras que CAT no tuvo cambios en esta prueba. La fuerza de prensión se midió usando un dinamómetro. Ambos grupos mejoraron la fuerza, aunque SCT obtuvo mejores valores. La CdV se midió mediante la encuesta de salud SF-12, donde ambos grupos tuvieron mejorías. Para evaluar la viabilidad, se registraron los efectos adversos, donde se demostró que el entrenamiento STC era seguro ya que tiene un bajo riesgo de mortalidad.
El análisis de Fiogbé et al. (2018)
Utilizó el entrenamiento con ejercicios aeróbicos acuáticos (WAET) para ver los efectos que provoca en la HRV y la composición corporal en pacientes con EAC.
26 sujetos masculinos se dividieron en 2 grupos aleatoriamente, WAET y GC.
El porcentaje de grasa está asociado a perfiles metabólicos defectuosos y proporcionan un mayor riesgo de sufrir EAC, por ello, se midió la composición corporal mediante impedancia. En los estudios previos también se midió la capacidad cardiopulmonar a través de CPET en cinta rodante, midiendo los gases, los umbrales ventilatorios y la HRV.
El protocolo de entrenamiento se realizó con 3 sesiones semanales de 1 hora de duración durante 16 semanas. La prescripción de ejercicio se hizo de forma
ejercicios aeróbicos al 90% de VT2 en la parte principal, caminando, corriendo o realizando ejercicios específicos de tronco, miembros superiores e inferiores y 10 minutos de vuelta a la calma, con ejercicios de respiración y estiramientos. Tras 8 semanas de estudio, se realizó otra prueba CPET para ajustar la carga de entrenamiento.
La modulación autonómica cardiaca mejoró en el WAET, esto implica un gran beneficio para los pacientes, ya que la disfunción autonómica es uno de los principales cambios en la EAC porque se produce un aumento en la actividad simpática y con ellos una disminución de la parasimpática, provocada por el sistema coronario. La composición corporal no tuvo cambios significativos.
Este estudio es importante debido a que ha demostrado que el entrenamiento WAET es beneficioso para la RC para pacientes con EAC, ya que se sabe que la modulación parasimpática aumentada ayuda a prevenir las arritmias ventriculares, la fibrilación ventricular y con ello el riesgo de muerte súbita. Cabe destacar, que el WAET es recomendable en pacientes con EAC que presenten otro tipo de enfermedades, como enfermedades osteoarticulares o reumatológicas que les impida realizar la RC convencional en superficies duras.
El estudio de Girold et al. (2017)
El objetivo era determinar si la marcha nórdica es más beneficiosa que la marcha convencional sin bastones en pacientes con síndrome coronario agudo (SAC) y enfermedad arterial oclusiva periférica (PAOD).
Se dividió a los 42 pacientes en dos grupos, grupo de marcha nórdica (WG) y grupo de caminata sin bastones (NWG). Se valoró la distancia recorrida, la FCmáx durante el ejercicio y la producción de potencia en la prueba de esfuerzo en cinta.
Ambos grupos realizaron el mismo entrenamiento con 5 sesiones semanales que constaban de 10 minutos de calentamiento y 45 minutos de duración en la parte principal, durante cuatro semanas, con la única diferencia de caminar con bastones o sin ellos. Además, incluyeron al programa de entrenamiento, 5 sesiones de bicicleta, 5 sesiones de gimnasio y 5 sesiones de actividad física de 45 minutos cada una, durante 4 semanas. El entrenamiento estaba individualizado para cada
paciente, en base a la FCmáx establecida en la prueba de esfuerzo y trabajaron al 50% FC de reserva.
Tras la intervención, los dos grupos recorrieron mayor distancia en la prueba de 6MWT y en la prueba de esfuerzo. Además, consiguieron una gran mejora en la producción de potencia, pero en todas las pruebas, la diferencia fue más significativa en el WG. En el grupo WW, la distancia recorrida fue mayor gracias al aumento en la velocidad. Esto implicó un aumento del MET relevante respecto al NWG. Esto se debe al aumento de reclutamiento muscular al usar los bastones.
La marcha nórdica es un buen sistema para la RC, ya que los individuos aumentan su motivación al conseguir mayor velocidad y distancia recorrida con los bastones.
Además, es una actividad de bajo coste que se puede realizar en cualquier lugar, aumentando con ello la adherencia al ejercicio.
Główczyńska et al. (2021) analizaron
Los efectos de la telerehabilitación integral híbrida frente a la RC habitual en pacientes con IC, con y sin diabetes mellitus (DM). En base al artículo de McAllister et al. (2018), la hospitalización en pacientes con IC y con DM es el doble que la de los pacientes con insuficiencia cardiaca. Esta fue una de las causas principales para llevar este estudio a cabo.
El ensayo aleatorio dividió a 850 pacientes con y sin DM en dos grupos, RC habitual y HCTR. Se realizaron estudios previos a todos los pacientes en los que se incluía la prueba CPET en cinta rodante para medir la capacidad aeróbica y el VO2pico, teniendo en cuenta el tiempo de la prueba y VT2. Los pacientes de HCTR realizaron el programa de entrenamiento durante 9 semanas. La primera en el hospital y las 8 restantes en el domicilio.
Este programa constaba de 10 minutos de calentamiento y hasta 45 minutos de ejercicio aeróbico interválico en la parte principal, realizando marcha nórdica a al 40-70% de la FC de reserva. Posteriormente, realizaban entrenamiento de los músculos respiratorios y una vuelta a la calma de 5 minutos. El grupo de RC habitual realizó el mismo entrenamiento, pero en el hospital.
El VO2pico, el VT2 y el tiempo de la prueba fue mayor en pacientes sin DM en ambos grupos de entrenamiento. El VO2pico y el tiempo de ejercicio, fue menor en el grupo RH habitual en comparación con el HCTR. Además, el grupo HCTR presentó una mejora significativa del impulso ventilatorio tras las 9 semanas de entrenamiento. Este estudio demostró que los dos tipos de RC son seguros y aportan beneficios a los pacientes que sufren insuficiencia cardiaca sin DM y que los pacientes con DM necesitan un entrenamiento personalizado más exigente para alcanzar las mejoras de los pacientes sin DM.
La investigación de Iliou et al. (2018)
Evaluó la eficacia de la terapia ventilatoria nocturna a corto plazo combinado con el entrenamiento en personas con IC y con problemas de respiración en el sueño. El problema de sueño se centró en apnea obstructiva del sueño (AOS), en apnea central del sueño (CSA) y la mixta (AOS/CSA).
Los individuos fueron aleatorizados en dos grupos, ET o ET+ V. Previamente al entrenamiento, se realizó una prueba de esfuerzo en cinta o cicloergómetro con medición de gases, prueba de 6MWT, un electrocardiograma y una poligrafía nocturna. Con estas pruebas se midió el RER, la eficiencia ventilatoria y el VO2pico.
El programa de entrenamiento constó de 4 a 9 semanas en las que se realizaron de 3 a 5 sesiones semanales con una duración de 20-30 minutos, hasta un máximo de 300 minutos por semana. Incluía un entrenamiento de resistencia aeróbica en cinta o bicicleta a una intensidad de 12-14 RPE según la escala de Borg. Tras las 9 semanas de entrenamiento, el VO2pico y la FEVI aumentó significativamente, pero no hubo diferencias entre los grupos. Cabe destacar que la pendiente ventilatoria (VE/VCO2) disminuyó bastante más en el grupo ET + V al igual que el índice de apneas nocturnas. No obstante, ET + V no produjo cambios significativos en la capacidad física respecto a ET. Es importante destacar que, ambos grupos consiguieron disminuir los eventos de apneas nocturnas para pacientes con insuficiencia cardiaca.
Los pacientes con insuficiencia cardiaca aguda suelen sufrir un empeoramiento de la congestión pulmonar, intolerancia al ejercicio, disnea y del aumento del esfuerzo
respiratorio (Ezekowitz et al., 2012). Por ello, esta es una de las causas más comunes de reingreso en el hospital.
Oliveira et al. (2018) compararon
Las diferencias entre el tratamiento estándar y los efectos del entrenamiento contrastándolo con el entrenamiento combinado con ventilación no invasiva.
El estudio se llevó a cabo mediante la división aleatoria de los participantes en tres grupos: grupo control (GC), entrenamiento con ventilación placebo (ET + sham) y entrenamiento con ventilación (ET+VNI). El GC sólo recibió el tratamiento estándar, mientras que ET+sham y ET+VNI realizaron entrenamiento aeróbico de 20 minutos en bicicleta, 1 vez al día durante 8 días seguidos. Se controló la FC de los pacientes y se les pidió que dijeran su dificultad para respirar mediante el RPE de la escala de Borg. En el estudio previo, los pacientes realizaron espirometrías para medir la función pulmonar, hicieron la prueba de 6MWT para obtener los datos de la tolerancia al ejercicio mediante la distancia recorrida y la duración de la prueba.
Tras el protocolo, se volvieron a realizar las pruebas y obtuvieron un crecimiento en la distancia recorrida en ET+sham y ET+VNI, aunque fue mayor en el último grupo.
También disminuyó la disnea en ambos grupos, obteniendo mejores resultados en ET+VNI. Gracias a los resultados anteriores, la CdV mejoró significativamente.
El estudio demostró, que el ejercicio es seguro para los pacientes con IC aguda y eficaz para el aumento de la distancia recorrida en la prueba de 6MWT y la reducción del tiempo de ingreso hospitalario.
En la publicación de Reeves et al. (2017)
Estudiaron la RC en pacientes con insuficiencia cardiaca descompensada aguda (ICAD). Centraron su investigación en este grupo ya que, en la mayoría de los estudios, se excluyen a estos pacientes por ser más frágiles y presentar graves deficiencias en su función física. Buscaron mejorar el equilibrio, la movilidad, la fuerza y la resistencia en pacientes mayores con ICAD. Realizaron una RC de 3 sesiones de 60 minutos por semana, durante 12 semanas. La pauta de entrenamiento estaba individualizada. La intensidad del entrenamiento aeróbico se
basó 12 RPE y el entrenamiento de fuerza en el rango de 11-15 RPE en la escala de Borg.
Se dividieron a los pacientes en 2 grupos, GC y ET. El grupo ET realizó entrenamientos de equilibrio estático y dinámico, movilidad articular, entrenamientos de fuerza muscular de las extremidades inferiores con elevaciones de sillas y step-up y entrenamiento de resistencia caminando. En la valoración previa, realizaron varios test, para valorar la CdV, el test 6MWT y el SPPB (equilibrio de pie, velocidad de la marcha y levantamiento de silla repetido). El 40% de los participantes tenía los valores muy bajos, la mitad de los sujetos no se podían levantar solos de la silla sin usar los brazos, perdían el equilibrio en bipedestación y no aguantaban más de 2 minutos caminando a velocidad lenta.
Tras la intervención, el SPPB aumentó sobre todo en la fuerza muscular del miembro inferior. La distancia recorrida en la 6MWT aumentó considerablemente.
Como consecuencia de esto, la CdV obtuvo un crecimiento muy alto. Es importante señalar, que los pacientes que sufren ICAD están más deteriorados que los que tienen IC común, por ello es necesario hacer otro tipo de RC en los que se trabajen previamente los dominios de la función física.
En el artículo de Ricca-Mallada et al. (2017)
Estudiaron los beneficios del ejercicio en pacientes con IC a través de un programa de ejercicio aeróbico que constaba de 3 sesiones de entrenamiento por semana, en un periodo de 24 semanas. Las sesiones tenían 1 hora de duración que se dividían en 10 minutos de calentamiento, 20 minutos de ejercicios de respiración y movimientos sin resistencia, de 20 a 30 minutos de trabajo en cinta o en cicloergómeto y 5 minutos de vuelta a la calma mediante estiramientos. La intensidad del ejercicio en cinta o cicloergómetro comenzó en 50% del Vo2pico hasta alcanzar el 80% al final del protocolo.
Los 34 sujetos se sometieron a pruebas iniciales que incluía la 6MWT, prueba de esfuerzo medida por MET, cuestionario de CdV y la HRV. Tras el protocolo de entrenamiento, el grupo ET incrementó la FEVI y mostró una mejora en la capacidad de ejercicio. En el cuestionario de CdV no hubo diferencias significativas, pero los miembros del grupo ET contestaron que tenían menos dolor corporal y más
vitalidad que el GC. La HRV disminuyó en ET y consiguieron un aumento de la FC.
El GC no presentó mejoras en ningún parámetro.
Tras analizar los resultados, se puede afirmar que el entrenamiento aeróbico es un buen ejercicio para mejorar el estado físico de los pacientes con IC.
En la investigación de Sandberg et al. (2018)
Realizaron el estudio sobre el efecto del entrenamiento interválico realizado en el hogar, sobre la capacidad de resistencia máxima y capacidad máxima de ejercicio.
Participaron 23 individuos con cardiopatías congénitas crónicas. Estos fueron aleatorizados en GC y ET, donde ET realizó 12 semanas de entrenamiento interválico de alta intensidad en casa con cicloergómetro. Al GC se le animó a mantener sus actividades físicas habituales. Realizaron la prueba para la valoración cardiopulmonar CPET con analizador de gases. Con ella valoraron el VO2pico, la carga máxima de trabajo, el RER y la FC máxima. También se pasó un cuestionario de CdV. El protocolo de entrenamiento consistía en 8 minutos de calentamiento y 4 intervalos ajustados al tiempo obtenido en el CPET, aunque el tiempo máximo era de 5 minutos, la intensidad a la que se trabajó fue al 75-80% de la FC de entrenamiento. Todos los integrantes de ET tuvieron un seguimiento semanal mediante contacto telefónico, del obtuvieron el apoyo para continuar. Después de las semanas de trabajo, observaron que la duración de la prueba aumentó en un 89%, la carga de trabajo máxima aumentó 80 puntos frente a los 35 del GC. El VO2pico creció un 15% en ET y sólo un 2% en GC. Al realizar nuevamente el cuestionario de CdV, relacionaron la buena calidad de esta con la mejora física.
El estudio de Villelabeitia-Jaureguizar et al. (2019)
Analizó las diferencias entre los beneficios del HIIT y el entrenamiento continuo moderado (MCT) en la RC. Dividieron a los pacientes en el grupo HIIT y MCT.
Todos los pacientes se sometieron a una prueba de esfuerzo en cicloergómetro que incluía análisis de gases previa al estudio. El protocolo de entrenamiento consistía en 3 sesiones a la semana de 40 minutos de trabajo en cicloergómetro, durante 8 semanas. El entrenamiento se personalizó para cada individuo, teniendo en cuenta los resultados obtenidos del CPET. El entrenamiento varió en función de
VT1 aumentando progresivamente las sesiones de 15 a 30 minutos, completando los 40 minutos con el calentamiento y la vuelta a la calma. En HIIT trabajaron mediante repeticiones de 20 segundos al 50% de la carga máxima y 40 segundos de descanso al 10% de carga. El número de repeticiones aumentó de 15 a 30 conforme avanzaba el entrenamiento. Ambos grupos aumentaron su VO2pico, la carga de trabajo y el tiempo total de la prueba, aumentando más en el grupo HIIT.
La potencia en VT1 aumentó en los dos grupos, siendo más significativo el aumento en el grupo HIIT, donde también se produjo un aumento de potencia en VT2. La eficiencia mecánica (EM) se incrementó en VT1 en ambos grupos, pero en VT2 y VO2pico sólo lo hizo en el grupo HIIT. El entrenamiento de HIIT para personas con EAC es de bajo riesgo y obtienen mejor resultado en la EM en VT1 y VO2pico que trabajando con aeróbico.
5. DISCUSIÓN
A continuación, se procede a realizar una discusión sobre los resultados obtenidos de los artículos, teniendo en cuenta los objetivos planteados en este trabajo.
De la lectura de dichos artículos se puede extraer que, se han hecho estudios relacionando la cardiopatía y el ejercicio físico, que demuestran que el efecto del ejercicio físico afecta de manera beneficiosa en la salud del paciente y por ende, en su calidad de vida, entendiendo esta, como una mejora de los aspectos físicos, fisiológicos y mentales.
Referente a la metodología seguida por los autores, se puede apreciar que todos los estudios usan el ensayo clínico aleatorizado, ya que se dividían en grupos al azar y se aplicaba un tipo de intervención durante un periodo determinado de tiempo, con distintas sesiones semanales sobre ellos, unas pautas a seguir según el programa de entrenamiento y unas mediciones fiables, según métodos estandarizados para sacar sus conclusiones: pulsómetro, medición de la presión arterial, monitorización de saturación de oxigeno, muestra de sangre, electrocardiograma, espirometría, prueba de esfuerzo, cuestionarios y escalas para valorar la calidad de vida, la ansiedad y depresión. Todas estas mediciones están validadas y usadas por los autores en la mayoría de los estudios.
En los diferentes artículos, la rehabilitación cardiaca se ha llevado a cabo a través del ejercicio físico con entrenamiento aeróbico moderado, entrenamiento interválico de alta intensidad o combinando ambos pero, a medida que se investigaban los distintos factores que relacionaban las cardiopatías con el ejercicio físico, se iban incorporando nuevos aspectos a investigar, entre otros: la fuerza de prensión manual estudiada por Dor-Haim et al. (2018), la incidencia del ejercicio físico en relación a la apnea del sueño analizada por Iliou et al. (2018) o el ejercicio físico en el medio acuático de Fiogbé et al. (2018).
En cuanto a las mejoras físicas y fisiológicas que producen los ejercicios en el sujeto, se puede apreciar que con los estudios de Ricca-Mallada et al. (2017) hubo mejoras clínicas y funcionales y un incremento de la capacidad aeróbica. Girold et al. (2017) observaron que los sujetos aumentaron la distancia recorrida, la velocidad de la marcha y la frecuencia cardiaca y se produjo un aumento del gasto calórico. Oliveira et al. (2018) llegaron a la misma conclusión en un aumento en la distancia recorrida y el tiempo en las pruebas realizadas.
Dor-Haim et al. (2018), le dieron importancia a la prensión manual y vieron como se mejoraba la fuerza de esta al aplicar un tipo de entrenamiento aeróbico junto con el circuito de alta intensidad. Correia et al. (2020) realizaron un protocolo de entrenamiento basado en ejercicios isometricos de prensión manual. Avila et al.
(2020) estudiaron la eficacia de la rehabilitación cardiaca monitorizada en el domicilio a largo plazo y vieron el resultado positivo del aumento de la fuerza y la resistencia muscular, además, observaron el resultado positivo en el mantenimiento de la fuerza de prensión manual durante un periodo de tiempo prolongado después
de haber acabado el protocolo de ejercicios.
Iliou et al. (2018), relacionaron la calidad del sueño con la insuficiencia cardiaca debido a una fracción de eyección reducida. En su estudio demostraron que aumentó el VO2pico y la eficiencia respiratoria, con ello se podía conseguir una disminución del índice de apneas nocturnas, a través del entrenamiento aeróbico moderado. Por otro lado, Atef y Abdeen (2021) también relacionaron la calidad del sueño, pero estos lo hicieron con la hipertensión arterial pulmonar, enfermedad que
oxigeno en el torrente sanguíneo y, como consecuencia, un aumento de la presión arterial sistólica pulmonar. Al mejorar el VO2max, disminuyeron la presión arterial, tanto pulmonar como periférica y como resultado mejoraron la calidad del sueño y la capacidad aeróbica. Respecto a la influencia de la ventilación, en el estudio de Oliveira et al. (2018), se investigó el efecto del aporte externo de oxigeno durante el ejercicio en pacientes con insuficiencia cardiaca, llegando a la conclusión de que, en el grupo que tuvo apoyo de oxígeno, se redujo los casos de disnea y, de esta manera, se consiguió un aumento en la distancia y el tiempo en las pruebas realizadas.
De otro modo, Sandberg et al. (2018) al realizar el estudio sobre el efecto del entrenamiento interválico en el hogar, advirtieron que los resultados ofrecían un aumento considerable del VO2pico y de la carga máxima de trabajo en el grupo de entrenamiento, en cambio, el grupo control se mantenía estable. Los autores Villelabeitia-Jaureguizar et al. (2019) al comparar el entrenamiento aeróbico con el entrenamiento interválico de alta intensidad en pacientes con enfermedad de la arteria coronaria, afirman que, con el entrenamiento de intervalos de alta intensidad se consiguen mayores mejoras en VO2pico. Baldassarri et al. (2018) al aplicar un entrenamiento de resistencia y fuerza cuando estudiaron la influencia del ejercicio en la vía del NO, llegaron a afirmar que los niveles más altos de L-hArg están asociados a una mayor mejora del VO2pico. Boidin et al. (2020) al comparar el entrenamiento aeróbico periodizado lineal con el no lineal, concluyeron que se producía un aumento del VO2pico muy semejante en los dos grupos. Ricca-Mallada et al. (2017) estudiaron los beneficios del ejercicio en pacientes con insuficiencia cardiaca a través de un programa de ejercicio aeróbico y advirtieron un incremento en la fracción de eyección del ventrículo izquierdo, además de mostrar una mejora en la capacidad aeróbica. Por último, Główczyńska et al. (2021) al analizar los efectos de la telerehabilitación integral híbrida frente a la RC habitual en pacientes con IC, con y sin DM, observaron que el VO2pico, el VT2 y el tiempo de la prueba, fue mayor en pacientes sin diabetes en ambos grupos de entrenamiento.
Por otro lado, en cuanto a la seguridad que conlleva el hacer uno u otro método, se puede ver que Dor-Haim et al. (2018) dedujeron que el entrenamiento en supercircuito en pacientes con función ventricular izquierda reducida es seguro ya
que tiene un índice bajo de mortalidad. Oliveira et al. (2018), investigaron las diferencias entre el tratamiento estándar y los efectos del entrenamiento comparándolo con el entrenamiento combinado con ventilación no invasiva y demostraron que el ejercicio es seguro para los pacientes con insuficiencia cardiaca aguda. Villelabeitia-Jaureguizar et al. (2019) investigaron sobre el entrenamiento interválico de alta intensidad para personas con enfermedad de la arteria coronaria, llegando a la conclusión que es de bajo riesgo. Boidin et al. (2020) otorgan la misma seguridad al entrenamiento interválico de alta intensidad que al aeróbico periodizado no lineal y a su vez, Główczyńska et al. (2021) confirman que método aeróbico interválico igualmente es un entrenamiento seguro.
Por último, en relación a la CdV, en todos los estudios se produjo una mejora de la calidad de vida. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los pacientes que sufren esta enfermedad, ven muy condicionada su vida diaria. Muchos de ellos no son capaces de realizar las tareas del día a día y eso les afecta mentalmente llevándolos en algunos casos a depresiones (Reeves et al., 2017).
Reeves et al. (2017) se centraron en la rehabilitación cardiaca para pacientes con insuficiencia cardiaca descompensada aguda. Esta patología, al ser más grave que otras cardiopatías y producirse en personas más mayores necesita empezar la rehabilitación cardiaca mejorando el equilibrio, la fuerza, la resistencia y la movilidad. Desarrollando estos parámetros, los pacientes mejoran su calidad de vida ya que, evitaban caídas y se sentían útiles al realizar las cosas básicas por sí mismos. Por otro lado, se demostró que el ejercicio es seguro para los pacientes con y es eficaz para el aumento de la distancia recorrida en la prueba de 6MWT, la mejora del VO2pico, el aumento de la capacidad aeróbica y la reducción del tiempo de ingreso hospitalario (Baldassarri et al., 2018; Boidin et al., 2020; Dor-Haim et al., 2018; Girold et al., 2017; Główczyńska et al., 2021; Oliveira et al.,2018; Reeves et al., 2017; Ricca-Mallada et al., 2017)
También se puede observar el termino de adherencia al ejercicio siendo este un componente valorado en la rehabilitación cardiaca, pues es determinante para la calidad de vida del paciente. En muchos casos se necesita de un apoyo psicológico