17
L L
L L
a supremacía de los redimidos a supremacía de los redimidos a supremacía de los redimidos a supremacía de los redimidos sobre toda la creación (II) sobre toda la creación (II) sobre toda la creación (II) sobre toda la creación (II)
E
n Job 38, 33 el Señor pregunta a un atribulado Job:“¿Conoces las leyes del universo?
¿Puedes usarlas para regular la tierra?”
En el capitulo anterior describimos el Principio Antrópico del universo, esto es, su sintonía fino -incluyendo las particularidades del sistema solar- que hace posible la vida inteligente. Y vimos que es tal el ajuste de los valores de las cuatro fuerzas básicas que sustentan el mundo material -la gravitatoria, la electromagnética, la nuclear fuerte y la nuclear débil- que un levísimo cambio en sus magnitudes provocaría la imposibilidad de que estemos aquí –según lo declarado por científicos insospechados-. La química del carbono –por ejemplo- se esfumaría, las estrellas implodirían y el universo colapsaría. O bien las cosas serian de otro modo, pero sin observadores. Solamente esos valores permiten la estabilidad e interacción de las partículas subatómicas... y la vida. Es decir, solo una sintonía fina que no puede atribuirse a la casualidad permite que el universo pueda existir tal y como lo conocemos. Y en el sistema solar, la relación sol-tierra-luna- también muestra una sintonía no atribuible a la casualidad que propicia la vida.
La cita del libro de Job –el más antiguo de la Biblia- que ponemos mas arriba viene a confirmar entonces que todo esto responde a un Diseño para todo la Creación de inimaginable Sabiduría. Y leemos más en este libro que contiene verdades sorprendentes: en el dialogo entre Dios/Elohim y Job leemos también esto (v. 31-32)
”¿Puedes tú guiar el movimiento de las estrellas y atar el grupo de las Pléyades, o aflojar las cuerdas de Orión?
¿Puedes dirigir las constelaciones a través de las estaciones del año o guiar a la Osa con sus cachorros a través del cielo?”
Es frecuente que cuando el Altísimo quiere ejemplificar Su Poder se refiera a Su Autoria exclusiva –sin ayuda de nadie- en la creación del universo, es decir de los cielos y la tierra. Y en Isaías 40, 26 –y en otros pasajes de Isaías- Dios/Elohim golpea con el mismo argumento irrebatible:
“Levantad en alto vuestros ojos y mirad quién creó estas cosas;
él saca y cuenta su ejército;
a todas llama por sus nombres y ninguna faltará”
Y en efecto, si levantemos nuestros ojos al cielo en una noche estrellada, lejos de las grandes urbes, el cielo parecerá caérsenos encima por su apabullante belleza. ¿Quién pudo crear esa imponente maravilla? Los pasajes citados dan la respuesta.
Él “saca y cuenta” las estrellas como si fueran un ejercito obediente.
Y las “llama por su nombre”. Pero reparemos en cuales son las
que no son una constelación pero si un conjunto identificable dentro de la constelación de Tauro cuya principal estrella es Aldebarán –el ojo del toro-. Seres procedentes de allí decían ser los que se conectaban con María Orsic (pag. 51). Y las Pléyades son también mencionadas por los mayas como su lugar ancestral – incluso ellos creían que el sistema solar orbitaba en torno a ese conglomerado lo que parece imposible-. Y los mayas además tenían un calendario ‘venusiano’, es decir, de acuerdo a los ciclos de Venus que es mencionado en el Apocalipsis con el nombre de “lucero de la mañana”.
Y en cuanto a Orion, lo que nos dicen las crónicas alternativas es que de un planeta de esa constelación provienen los ‘ancestros’ de los egipcios así como una cultura milenaria que ocupaba todo el norte de África... hace diez mil años. Es conocido que las pirámides –por ejemplo- replican el “cinturón de Orión” al que se refiere el pasaje de Job y marcan otros astros que solo quien tiene un íntimo conocimiento del universo puede atribuirles importancia. Los egipcios en su religión tenían gran estima la constelación de Orión a la que identificaban con Osiris. De este ‘dios’ leemos en Wikipedia:
“Osiris es el dios egipcio de la resurrección, símbolo de la fertilidad... y regeneración del Nilo... También preside el tribunal del juicio de los difuntos en la mitología egipcia”
Veremos que esto tiene su importancia. Y el cinturón de Orión – mencionado en la cita de Job- señala además hacia Aldebarán y Sirio según vemos en la imagen de abajo. Ambas mencionadas como otro de los lugares de residencia original de intrusos milenarios.
^^^
Pues bien, leamos Isaías 65, 17:
"Miren! Estoy creando cielos nuevos y una tierra nueva, y nadie volverá siquiera a pensar en los anteriores"
Y también 2 Pedro 3, 13:
"Pero, según su promesa, nosotros esperamos nuevos cielos y nueva tierra, en los cuales mora la justicia"
Y Apocalipsis 21, 1:
:"Entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido..."
Como se ve –y hay mas citas naturalmente- esperar nuevos cielos y nueva tierra, forma parte indisoluble de nuestra fe. Y nos parece bien citar aquí un texto de quien fue un poderoso siervo de Dios –ahora con el Señor- el pastor David Wilkerson, según consta en su libro
“Un día a la vez” (World Chalenge) que además incluye un mensaje para estos tiempos –escribo este capitulo el 16/04/2017-:
"La verdad es que la historia tiene un propósito. Podemos estar seguros de que la rápida sucesión de eventos de hoy en día nos está llevando hacia el propósito eterno de Dios. El mundo no está a la deriva; el Señor no ha abandonado la tierra, no importa cuán malvada e infiel se haya vuelto la humanidad. Más bien, Dios simplemente ha acelerado el ritmo. Y lo que vemos ahora es un movimiento rápido de los acontecimientos que nos llevan hacia “un evento divino”: la creación de un nuevo cielo y una tierra nueva, donde Cristo reinará de manera suprema por toda la eternidad"
¡Muy claro! ¡Aleluya! Y lo que queremos destacar en la línea de pensamiento que venimos trazando es que si Dios/Elohim se propone crear un cielo nuevo y una tierra nueva en el futuro es lícito pensar que este ejercicio de remodelamiento celestial, que incluye el movimiento de estrellas, pudo haberlo hecho en el pasado –quizás mas de una vez- Todos los pasajes citados nos dicen que no solo tiene Potestad para hacerlo –lo que es obvio- sino que efectivamente lo hace cuando inicia una nueva etapa de Su Propósito eterno. Y tal vez el pasaje del Génesis en donde se nos habla de la creación de la “lumbrera mayor” y la “lumbrera menor” (Gén 1, 14-17) y termina: “también hizo las estrellas”, se esté refiriendo a un remodelamiento celestial anterior a la creación de Adán para ambientar un nuevo comienzo en la tierra luego del caos a que se refiere el versículo segundo del Génesis. Se trataría entonces una vez más de aquello de romper lo que se ha vuelto defectuoso para hacer con el mismo material vasijas nuevas a que nos referimos antes, mencionado en Jeremías 18, 2-4 y también en Apocalipsis 21, 5.
Y así, en ese remodelamiento celestial preadámico que imaginamos, los habitantes de las estrellas y constelaciones mencionadas tal vez
fueron conmovidos en su ‘habitat’ a la vez que vieron que las condiciones que aquí –en el sistema solar- se estaban creando eran mas que deseables para sus intereses vitales. Y entonces decidieron venir y ‘aclimatarse’ a las condiciones terrestres con el propósito de
‘mudarse’.
Reparemos en que todos estos seres no-adamicos declaran que su
‘habitat’ original estaba o esta en decadencia –o a punto de colapsar- y que por eso habían venido aquí (¿no es este acaso el argumento del rey de los comics: ‘Superman’ que es una avanzada en estas cosas y que esta en el inconciente colectivo de varias generaciones?) Claro que en este caso ‘aclimatarse’ incluye cosas tales como realizar ‘experimentos genéticos’, ‘hibridaciones’ y todo ese rango de actividades tan difíciles de aceptar y describir que parecen formar parte sustancial del hacer oculto de los intrusos milenarios.
Veamos otro argumento: en el botón ‘Astronomía inspirada’ de est sitio se explica hay un mensaje de Dios/Elohim oculto en la disposición de las estrellas y constelaciones revelado a la familia de Set.. Y esta es una razón más para pensar que esa remodelación celestial preadámica de la que hablamos conmovió todo el universo de modo de acomodarlo a ese mensaje. Del mismo modo que seguramente la creación de nuevos cielos y una nueva tierra en el futuro también provocarán una conmoción universal ya que el mensaje de los nuevos cielos será diferente al actual que estará por esos días cumplido. Y de nuevo nos preguntamos ¿seremos realmente una mota de polvo insignificante en el universo cuando el cielo que desde aquí se ve contiene un mensaje de Dios/Elohim para los hombres –el mismo del evangelio-?
Y con respecto a ese mensaje actual –sin extendernos mucho- digamos que la constelación de Orión representa la segunda venida en gloria de nuestro Señor. Las Pléyadas representa a la iglesia “que esta en el mundo pero no es del mundo”. Tauro, la constelación que la contiene, simboliza las fuerzas materiales de esta vida y su
‘ojo’, Aldebarán, esta airado –furioso- como corresponde a los
‘hijos de la ira’ -no en vano tomaron contacto con el desvarío nazi-.
Venus es el “lucero de la mañana” que en la parte incial del Apocalipsis se identifica con nuestro Señor, y Sirio es el anunciador del Mesías –Juan el Bautista en los evangelios-. De modo que los lugares de origen de estos seres trashumantes nos hablan del evangelio. Tal vez fueron estos fueron los mas afectados por la remodelación celestial antes de la creación de Adán y por eso sus habitantes andan a la deriva en el universo en busca de un hogar estable ya que el suyo fue zarandeado. Por lo demás estoy completamente seguro que ellos saben Quien es Jesús/Yeshua
^^^
Leemos en Apocalipsis 14, 1-3:
“Después miré, y vi que el Cordero estaba de pie sobre el monte de Sión, y con él ciento cuarenta y cuatro mil... Cantaban un cántico nuevo delante del trono...nadie podía aprender el cántico, sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra”
El “monte Sión” es la congregación de los redimidos de todos los tiempos. Y los ciento cuarenta y cuatro mil se dice que son las primicias de los redimidos. Pues bien, solo ellos pueden aprender el cántico del nuevo mundo, nadie más en el universo. Señal inequívoca de se supremacía. Y vemos también la imagen sobrecogedora en Apocalipsis 21, 10-16 que nos lleva mas adelante:
“...me llevó en el Espíritu a una montaña... y me mostró la ciudad santa, Jerusalén, que descendía del cielo... Resplandecía de la gloria de Dios y brillaba como una piedra preciosa... La muralla de la ciudad...
tenía doce puertas... Los nombres de las doce tribus de Israel estaban escritos en las puertas... El ángel... tenía en la mano una vara de oro para medir... Cuando la midió se dio cuenta de que era cuadrada...
medía 2220 kilómetros de largo, lo mismo de alto y lo mismo de ancho”
Esta enorme nave espacial cúbica -porque estará suspendida sobre la nueva tierra (nota 1)- será sin duda el centro de comando del universo ya que allí estará el Trono de Dios y del Cordero. De modo que por impresionante que nos parezcan las naves de los intrusos milenarios, su poder y tecnología, podemos afirmar que no son superiores a los redimidos –que no pertenecen a este mundo-. Y hasta es posible que algunos de ellos se unan al Propósito eterno de Dios/Elohim según esta escrito en Efesios 1, 9-10, y que consiste en sujetar todas las cosas: las del cielo, la tierra y debajo de la tierra, a Su Hijo, el Cristo/Mesías de ISRAEL, y a la paz que emerge de la Justicia universal ganada en la cruz.
^^^
Dijo el arzobispo Hoser, enviado especial del papa Francisco a Medjugorje, el 1 de abril de 2017:
"... nosotros vivimos para la Resurrección, caminamos hacia la Resurrección, nosotros pasamos por la muerte para resurgir, para resucitar, el objetivo final de nuestra vida es la Resurrección"
¿Algún experimento genético nos ofrecerá más que esta certeza que es don inmerecido del Amor de Dios/Elohim por nosotros? ¿O alguna forma de transhumanismo, que es otra de las ‘baratijas’ de estos días, nos hará poderosos, eternos y gozosos, de una forma mejor y más perfecta que el revestimiento de un cuerpo glorioso que prometió el Resucitado para todos aquellos que crean en Él? En Cristo somos hijos adoptivos de Dios y ‘semejantes’ a nuestro Hermano. Él se hizo hombre para que el hombre pudiera llegar a ser semejante a Dios. Y Adán fue la forma antropomórfica –que prevalece en todos los seres vivos superiores del universo, lo que incluye a los no-adámicos tripulantes de los ‘platillos voladores’- mas perfecta ya que desde el principio el Creador sabia que esta era la ‘raza’ que iba a adoptar el Hijo que estaba desde antes de la creación en el seno del Padre. Y por eso la modeló con Sus manos del barro de la tierra. Y es así que los redimidos descendencia de Adán y revestidos del segundo Adán somos el culmen de la creación ¿Qué cosa o quien en el universo puede ser superior a esto, u ofrecer más que esto? Y por lo que hemos relatado los redimidos seremos y somos -por llevar hoy el sello del Espíritu que es la marca de fábrica de nuestro Hacedor- la obra suprema de la creación.
Encararemos ahora la parte final después de haber hecho un recorrido que nos llevó por caminos muy diferentes a los habituales impulsados por el deseo de adquirir un entendimiento para estos días que fortalezca nuestra fe. Recordemos con temor y temblor lo que el Señor nos dejó dicho en Lucas 18, 8: “cuando el Hijo del Hombre regrese, ¿a cuántas personas con fe encontrará en la tierra?”.
=/=
nota 1): podría ser también que la nueva tierra del estado eterno fuera inmensamente mayor a la actual al punto de que una ciudad de esas dimensiones pueda apoyarse en ella. No sabemos muchas cosas a ciencia cierta de esa dispensación eterna entre otras cosas porque quizás el mundo de entonces tenga mas dimensiones que el actual lo cual no nos permite imaginarlo en tres dimensiones.
www.reyjusticianuestra.com