Una bolsa de sal
Una bolsa de sal
y una sonrisa
y una sonrisa
Álef Guímel
Álef Guímel
ÍNDICE
ÍNDICE
1.
1.
La
La sal
sal prometida
prometida y
y la
la sonrisa
sonrisa anhelada
anhelada
2.
2.
Una
Una vendimia
vendimia en
en el
el Paraíso
Paraíso
3.
3.
La
La restauración
restauración de
de todas
todas las
las cosas
cosas
4.
4.
La
La Felicidad
Felicidad
5.
5.
Una
Una cita
cita con
con el
el Tiempo
Tiempo
6.
6.
De
De espaldas
espaldas al
al poniente
poniente
7.
Evangelina
7.
Evangelina
8.
8.
El
El Mayordomo
Mayordomo del
del Tiempo
Tiempo
9.
9.
El
El rostro
rostro de
de la
la Esperanza
Esperanza
10.
10. Una
Una tarde
tarde en
en la
la Escuela
Escuela de
de Música
Música
11.
11. Los
Los cuatro
cuatro embajadores
embajadores del
del Amor
Amor
12.
12. Tan
Tan sólo
sólo una
una canción
canción
13.
13. Los
Los Coyuyos
Coyuyos
14. Tenacita
14. Tenacita
15. Fugacidad
15. Fugacidad
16.
16. Diálogo
Diálogo nocturno
nocturno
17.
17. Páginas
Páginas de
de un
un diario
diario
Una bolsa de sal y una sonrisa
Una bolsa de sal y una sonrisa
Álef Guímel
Álef Guímel
2006 2006 Publicado por: Publicado por:Cuentos Teocráticos Ediciones Cuentos Teocráticos Ediciones www.cuentosteocraticos.net
www.cuentosteocraticos.net
Primera edición: 1981 Primera edición: 1981 Clasificación: Cuentos y prosas Clasificación: Cuentos y prosas Contenido: 12 cuentos y 5 prosas. Contenido: 12 cuentos y 5 prosas.
LA SAL PROM
LA SAL PROM ET
ETIDA Y
IDA Y LA SONRISA AN
LA SONRISA AN HELAD
HELADA
A
En un tiempo la sal fue muy escasa en algunas regiones de la tierra. No era algo que se podía En un tiempo la sal fue muy escasa en algunas regiones de la tierra. No era algo que se podía plantar y cultivar en el huerto. Había que ir lejos a buscarla. ¡Qué artículo precioso llegó a ser!
plantar y cultivar en el huerto. Había que ir lejos a buscarla. ¡Qué artículo precioso llegó a ser!
En algunos países, la gente tenía de todo menos sal. Su poder para hacer resaltar el gusto En algunos países, la gente tenía de todo menos sal. Su poder para hacer resaltar el gusto natural de las cosas, sus cualidades preservativas y sus efectos curativos, la hacían muy deseable. En natural de las cosas, sus cualidades preservativas y sus efectos curativos, la hacían muy deseable. En la antigua China fue cotizada como el más caro bien después del oro.
la antigua China fue cotizada como el más caro bien después del oro.
Se desataron guerras para conseguirla y acapararla. Cuando se le daba a un soldado una Se desataron guerras para conseguirla y acapararla. Cuando se le daba a un soldado una bolsita de sal junto con el sueldo, ¡cómo la apreciaba y la guardaba! A ese codiciado pago le llamaron bolsita de sal junto con el sueldo, ¡cómo la apreciaba y la guardaba! A ese codiciado pago le llamaron salario y se hizo costumbre llamarle así a cualquier forma de pago.
salario y se hizo costumbre llamarle así a cualquier forma de pago.
El salario que Dios nos ofrece no es un pago insulso. El don de la vida hará que el valor natural El salario que Dios nos ofrece no es un pago insulso. El don de la vida hará que el valor natural de todo resalte; será un seguro de preservación. Los poderes curativos de nuestro salario traerán de todo resalte; será un seguro de preservación. Los poderes curativos de nuestro salario traerán descanso y restauración a la carne cansada que transpondrá los umbrales del Nuevo Orden llevando descanso y restauración a la carne cansada que transpondrá los umbrales del Nuevo Orden llevando algunos lastres del mundo que abandonamos.
algunos lastres del mundo que abandonamos.
¡Con qué gozo apretaremos en nuestros brazos la bolsita de sal con que Jehová nos pagará ¡Con qué gozo apretaremos en nuestros brazos la bolsita de sal con que Jehová nos pagará nuestra fidelidad como testigos de su causa! Levantaremos un rostro radiante, porque allá arriba nuestra fidelidad como testigos de su causa! Levantaremos un rostro radiante, porque allá arriba resplandecerá su sonrisa de aprobación.
resplandecerá su sonrisa de aprobación.
En todos los tiempos, ¡cuántos han corrido con esfuerzo por una bolsa de sal y una sonrisa! En todos los tiempos, ¡cuántos han corrido con esfuerzo por una bolsa de sal y una sonrisa! Este libro sólo pretende ser un estímulo, un refrigerio mental, a los que en esta hora tardía cuentan Este libro sólo pretende ser un estímulo, un refrigerio mental, a los que en esta hora tardía cuentan con su porción de sal, seguros de la bendición y la sonrisa.
con su porción de sal, seguros de la bendición y la sonrisa.
Álef Guímel
Álef Guímel
UNA VENDIMIA EN EL PARAÍSO
UNA VENDIMIA EN EL PARAÍSO
Narración de algo que podría Narración de algo que podría acontecer un día cualquiera, acontecer un día cualquiera, de una década cualquiera, de una década cualquiera, dentro del próximo milenio. dentro del próximo milenio.
El sabio rey Salomón dijo aquellas palabras inspiradas que nunca dejarán de ser una verdad El sabio rey Salomón dijo aquellas palabras inspiradas que nunca dejarán de ser una verdad práctica:
práctica:
“La mejor cosa que yo he visto, la cual es bella, es que uno coma y beba y vea el bien por “La mejor cosa que yo he visto, la cual es bella, es que uno coma y beba y vea el bien por todo su duro trabajo...” (Eclesiastés 5: 18).
todo su duro trabajo...” (Eclesiastés 5: 18).
La vendimia cada año es una confirmación de esas palabras; es el triunfo de nuestro duro La vendimia cada año es una confirmación de esas palabras; es el triunfo de nuestro duro trabajo; es un estallido de alegría compartida; una ocasión para comer y beber juntos expresándole al trabajo; es un estallido de alegría compartida; una ocasión para comer y beber juntos expresándole al Creador de la tierra nuestro gozo por lo que hemos logrado. Es verdad, cada uno tenemos nuestra Creador de la tierra nuestro gozo por lo que hemos logrado. Es verdad, cada uno tenemos nuestra porción de tierra asignada nuestro hogar y nuestra familia, pero el trabajo y el fruto es de todos. porción de tierra asignada nuestro hogar y nuestra familia, pero el trabajo y el fruto es de todos. Hemos conservado el espíritu de comunidad que tenían las congregaciones antes del Armagedón y no Hemos conservado el espíritu de comunidad que tenían las congregaciones antes del Armagedón y no sólo nos reunimos para estudiar sino también para compartir todas las cosas que requieren pluralidad sólo nos reunimos para estudiar sino también para compartir todas las cosas que requieren pluralidad de brazos.
de brazos.
En nuestra pequeña comunidad, cuando llega el tiempo de la cosecha, vamos de viñedo en En nuestra pequeña comunidad, cuando llega el tiempo de la cosecha, vamos de viñedo en viñedo hasta que el total del trabajo en la región se termina y luego gozamos de una fiesta en el viñedo hasta que el total del trabajo en la región se termina y luego gozamos de una fiesta en el último campo vendimiado.
último campo vendimiado.
Este año le tocó a la casa de José Fernández convertirse en un avispero de actividad para Este año le tocó a la casa de José Fernández convertirse en un avispero de actividad para celebrar la culminación de nuestra labor de vendimia. Hemos decidido armar las mesas formando un celebrar la culminación de nuestra labor de vendimia. Hemos decidido armar las mesas formando un gran semicírculo en el jardín del frente, bajo los árboles. La casa, acogedora y señorial, rodeada de gran semicírculo en el jardín del frente, bajo los árboles. La casa, acogedora y señorial, rodeada de una balaustrada de mármol blanco, tiene una amplia escalinata de entrada que ha de servir de una balaustrada de mármol blanco, tiene una amplia escalinata de entrada que ha de servir de plataforma. Todos tendrán a la vista el grupo de músicos que alegrará la fiesta y el acto artístico que plataforma. Todos tendrán a la vista el grupo de músicos que alegrará la fiesta y el acto artístico que se llevará a cabo después de la cena.
se llevará a cabo después de la cena.
El verano está declinando. Sus tardes largas y serenas regalan nuestros ojos con El verano está declinando. Sus tardes largas y serenas regalan nuestros ojos con deslumbrantes cuadros agrestes. La mirada se pierde entre los exuberantes viñedos y los huertos deslumbrantes cuadros agrestes. La mirada se pierde entre los exuberantes viñedos y los huertos cargados de fruta. Tenemos muchas dalias con qué adornar las mesas, de todas las variedades y cargados de fruta. Tenemos muchas dalias con qué adornar las mesas, de todas las variedades y colores, y como símbolo de nuestra prosperidad, las veinte clases de uvas que se cultivan en la colores, y como símbolo de nuestra prosperidad, las veinte clases de uvas que se cultivan en la región.
región.
Las mesas deben proveer lugar para más de doscientas personas porque desde muy temprano Las mesas deben proveer lugar para más de doscientas personas porque desde muy temprano han estado llegando noticias de varios recién resucitados en la comunidad que vendrán con sus han estado llegando noticias de varios recién resucitados en la comunidad que vendrán con sus familiares a la fiesta. ¡Qué día especial para el comienzo de una nueva vida! Un clima de expectativa familiares a la fiesta. ¡Qué día especial para el comienzo de una nueva vida! Un clima de expectativa nos pone alas en los pies.
nos pone alas en los pies.
¡Cuánta belleza tiene nuestra sección del Paraíso restaurado! Sentimos la responsabilidad de ¡Cuánta belleza tiene nuestra sección del Paraíso restaurado! Sentimos la responsabilidad de cuidarla como antes sentíamos la de predicar el Reino. El viraje de la historia que borró todo rastro del cuidarla como antes sentíamos la de predicar el Reino. El viraje de la historia que borró todo rastro del mundo anterior convirtió el cultivo de la tierra en un deber conectado con la adoración del Creador. mundo anterior convirtió el cultivo de la tierra en un deber conectado con la adoración del Creador. Por el camino que bordea las fincas están llegando los alegres grupos. Traen sus instrumentos Por el camino que bordea las fincas están llegando los alegres grupos. Traen sus instrumentos musicales y manjares para la mesa. El jardín de los Fernández se va llenando de voces y risas, de musicales y manjares para la mesa. El jardín de los Fernández se va llenando de voces y risas, de
rostros alegres y presencias cálidas. Hay momentos en que el gozo es tan profundo que humedece los rostros alegres y presencias cálidas. Hay momentos en que el gozo es tan profundo que humedece los ojos.
ojos.
Al hacer la oración de gracias antes de la cena, el dueño de casa expresó el aprecio de todos Al hacer la oración de gracias antes de la cena, el dueño de casa expresó el aprecio de todos por las buenas cosechas, evidencia de la bendición de Jehová. Agradeció a Dios que ningún por las buenas cosechas, evidencia de la bendición de Jehová. Agradeció a Dios que ningún trabajador se hubiera lastimado y nada lamentable causado por la imperfección humana, aún no trabajador se hubiera lastimado y nada lamentable causado por la imperfección humana, aún no dominada del todo, hubiera empañado nuestra alegría. Al oírlo decir eso nos sorprendimos, pues hacía dominada del todo, hubiera empañado nuestra alegría. Al oírlo decir eso nos sorprendimos, pues hacía tantos años que no sucedía algo así que ya estábamos dándolo por sentado, como si no pudiera tantos años que no sucedía algo así que ya estábamos dándolo por sentado, como si no pudiera suceder. También dio gracias a Dios por la felicidad de las familias que acababan de recibir a sus suceder. También dio gracias a Dios por la felicidad de las familias que acababan de recibir a sus amados mediante el milagro de la resurrección.
amados mediante el milagro de la resurrección.
Al tiempo de los postres se empezó a oír el rasguear de las guitarras y un anticipo de violines Al tiempo de los postres se empezó a oír el rasguear de las guitarras y un anticipo de violines que se templaban. Luego, todos cantamos a coro fragmentos del Salmo 104 y, en ese marco, sus que se templaban. Luego, todos cantamos a coro fragmentos del Salmo 104 y, en ese marco, sus palabras tenían un realismo conmovedor. Como es ya tradicional en estas fiestas, se presentó como palabras tenían un realismo conmovedor. Como es ya tradicional en estas fiestas, se presentó como primicia una canción que los jóvenes compusieron a propósito para la ocasión. Sin duda se va a primicia una canción que los jóvenes compusieron a propósito para la ocasión. Sin duda se va a convertir en un éxito porque tiene una melodía que se pega al oído; con seguridad que mañana convertir en un éxito porque tiene una melodía que se pega al oído; con seguridad que mañana vamos a estar todos tarareándola durante nuestros quehaceres. Se titula “Vendimia Feliz”.
vamos a estar todos tarareándola durante nuestros quehaceres. Se titula “Vendimia Feliz”.
Después de un rato de entretenimiento musical, José Fernández pidió que subieran de a uno a Después de un rato de entretenimiento musical, José Fernández pidió que subieran de a uno a la escalinata los nuevos miembros de la comunidad que acababan de llegar del Sheol, que se la escalinata los nuevos miembros de la comunidad que acababan de llegar del Sheol, que se presentaran por nombre y nos contaran algo de su vida en el viejo orden de cosas. Algunos de ellos presentaran por nombre y nos contaran algo de su vida en el viejo orden de cosas. Algunos de ellos no tenían mucho qué decir; habían vivido vidas comunes y habían muerto en una cama, víctimas de no tenían mucho qué decir; habían vivido vidas comunes y habían muerto en una cama, víctimas de alguna enfermedad. Todos sin excepción expresaron su enorme gratitud a Jehová por la oportunidad alguna enfermedad. Todos sin excepción expresaron su enorme gratitud a Jehová por la oportunidad de volver a vivir en un ambiente tan hermoso. El relato de un joven nos dejó mucho en qué pensar. de volver a vivir en un ambiente tan hermoso. El relato de un joven nos dejó mucho en qué pensar.
— Quiero pedirle algo a los músicos. Por favor, cuando yo termine de hablar, toquen alguna — Quiero pedirle algo a los músicos. Por favor, cuando yo termine de hablar, toquen alguna melodía muy alegre y déjenme bailar un poco.
melodía muy alegre y déjenme bailar un poco.
— ¡Por ahí se deduce que fuiste buen bailarín! —gritó alguien desde la mesa. — ¡Por ahí se deduce que fuiste buen bailarín! —gritó alguien desde la mesa.
— ¡Qué bueno si hubiera podido serlo! Pero es muy distinta mi historia. Empezaré desde el — ¡Qué bueno si hubiera podido serlo! Pero es muy distinta mi historia. Empezaré desde el principio: Yo era un niño de diez años cuando un día los maestros de mi escuela anunciaron que nos principio: Yo era un niño de diez años cuando un día los maestros de mi escuela anunciaron que nos llevarían a una excursión. Fuimos a un parque en una localidad distante para jugar al aire libre y llevarían a una excursión. Fuimos a un parque en una localidad distante para jugar al aire libre y recibir algunas nociones sobre la flora del país. Fue un día hermoso con un saldo triste. Cuando recibir algunas nociones sobre la flora del país. Fue un día hermoso con un saldo triste. Cuando veníamos de vuelta, cantando mientras mirábamos la puesta del sol desde las ventanillas del tren, veníamos de vuelta, cantando mientras mirábamos la puesta del sol desde las ventanillas del tren, pasó algo de lo cual tengo sólo una vaga impresión. Mis recuerdos más precisos parten desde un pasó algo de lo cual tengo sólo una vaga impresión. Mis recuerdos más precisos parten desde un momento en que me recobré de un desmayo oyendo voces, gritos y quejidos. No podía incorporarme. momento en que me recobré de un desmayo oyendo voces, gritos y quejidos. No podía incorporarme. Sentía mucho peso sobre
Sentía mucho peso sobre mí; mis manos pamí; mis manos palpaban hierros y maderas lpaban hierros y maderas en la densa en la densa oscuridad. Veíaoscuridad. Veía rayos de luz, como provenientes de linternas atravesando la confusa escena. De pronto, la luz dio rayos de luz, como provenientes de linternas atravesando la confusa escena. De pronto, la luz dio directamente sobre mi cara obligándome a parpadear. Una voz de hombre gritó: —aquí hay uno que directamente sobre mi cara obligándome a parpadear. Una voz de hombre gritó: —aquí hay uno que está con vida—. Varios acudieron y empezaron a mover hierros. Por sus cascos reconocí que eran está con vida—. Varios acudieron y empezaron a mover hierros. Por sus cascos reconocí que eran bomberos; sentí que dos brazos me alzaban. De la cintura para abajo mi cuerpo estaba sumido en un bomberos; sentí que dos brazos me alzaban. De la cintura para abajo mi cuerpo estaba sumido en un dolor indescriptible. Después de esto, otra vez no recuerdo nada. Recobré el sentido en la cama de un dolor indescriptible. Después de esto, otra vez no recuerdo nada. Recobré el sentido en la cama de un hospital. Un médico bondadoso trató de ver cuánto recordaba del accidente y me hizo muchas hospital. Un médico bondadoso trató de ver cuánto recordaba del accidente y me hizo muchas preguntas. Me explicó que aquel tren había chocado con otro y que podía considerarme feliz de haber preguntas. Me explicó que aquel tren había chocado con otro y que podía considerarme feliz de haber sido hallado con vida. Me di cuenta de que estaba atado a la cama por medio de una correa alrededor sido hallado con vida. Me di cuenta de que estaba atado a la cama por medio de una correa alrededor de mi cintura. El médico me dijo que me habían hecho una operación muy delicada en las piernas y de mi cintura. El médico me dijo que me habían hecho una operación muy delicada en las piernas y que me habían atado porque ni en sueños debía tratar de bajarme de la cama, ya que podía arruinar que me habían atado porque ni en sueños debía tratar de bajarme de la cama, ya que podía arruinar los resultados. Frecuentemente me quejaba de fuertes dolores en las piernas, y especialmente en los los resultados. Frecuentemente me quejaba de fuertes dolores en las piernas, y especialmente en los dedos de los pies. Cuando yo decía esto, los que estaban conmigo se miraban con una expresión dedos de los pies. Cuando yo decía esto, los que estaban conmigo se miraban con una expresión difícil de definir, entre dolorida y asombrada.
difícil de definir, entre dolorida y asombrada.
6 6
Al fin llegó el día en que me anunciaron que esa tarde mi padre me llevaría a casa. A la hora Al fin llegó el día en que me anunciaron que esa tarde mi padre me llevaría a casa. A la hora indicada, papá y el médico estaban junto a mi cama. Yo me sentía muy feliz, lleno de expectativa. El indicada, papá y el médico estaban junto a mi cama. Yo me sentía muy feliz, lleno de expectativa. El médico me dijo tomándome una mano: —Luisito, antes de que te levantes para irte, tu padre tiene médico me dijo tomándome una mano: —Luisito, antes de que te levantes para irte, tu padre tiene que decirte algo. Ahora nos vas a demostrar que eres un hombrecito y que sabes hacer frente a las que decirte algo. Ahora nos vas a demostrar que eres un hombrecito y que sabes hacer frente a las cosas más difíciles de aceptar.
cosas más difíciles de aceptar.
Yo los miré azorado, sin saber qué esperar. Mi padre transpiraba y estaba pálido. Le costó Yo los miré azorado, sin saber qué esperar. Mi padre transpiraba y estaba pálido. Le costó empezar a hablar; dijo unas pocas palabras, después miró al médico y le rogó: —Siga usted, doctor. empezar a hablar; dijo unas pocas palabras, después miró al médico y le rogó: —Siga usted, doctor.
Recién entonces supe que ya no tenía mis piernas. No podía creerlo porque estaba seguro de Recién entonces supe que ya no tenía mis piernas. No podía creerlo porque estaba seguro de que las sentía y me dolían. El médico aflojó la correa alrededor de mi cintura para que pudiera que las sentía y me dolían. El médico aflojó la correa alrededor de mi cintura para que pudiera incorporarme. Eché a un lado las frazadas y vi que mi cuerpo terminaba en dos muñones. El doctor incorporarme. Eché a un lado las frazadas y vi que mi cuerpo terminaba en dos muñones. El doctor me explicó que, como el cuerpo está hecho para tener piernas, los nervios, gobernados desde el me explicó que, como el cuerpo está hecho para tener piernas, los nervios, gobernados desde el cerebro, envían mensajes a las piernas como si existieran; por eso yo tenía la sensación de tenerlas y cerebro, envían mensajes a las piernas como si existieran; por eso yo tenía la sensación de tenerlas y sentirlas.
sentirlas.
Naturalmente, todo cambió en mi vida. Tuve que aprender a jugar con juegos de armar, a Naturalmente, todo cambió en mi vida. Tuve que aprender a jugar con juegos de armar, a entretenerme con libros y a manejar un sillón de ruedas. Tuve que resignarme a la idea de que entretenerme con libros y a manejar un sillón de ruedas. Tuve que resignarme a la idea de que muchas cosas que los chicos emprendían y gozaban me estaban vedadas. Algo que me trajo un gran muchas cosas que los chicos emprendían y gozaban me estaban vedadas. Algo que me trajo un gran consuelo fue el mensaje del Reino. Cuando mi madre empezó a estudiar la Biblia supe que había consuelo fue el mensaje del Reino. Cuando mi madre empezó a estudiar la Biblia supe que había esperanza para mí. El Salón del Reino estaba a unas diez cuadras de mi casa y mi mamá iba conmigo, esperanza para mí. El Salón del Reino estaba a unas diez cuadras de mi casa y mi mamá iba conmigo, ayudándome con la silla de ruedas. Cuando veía a los jóvenes emprendiendo el precursorado, cuántas ayudándome con la silla de ruedas. Cuando veía a los jóvenes emprendiendo el precursorado, cuántas veces me dije: — ¡Si yo tuviera mis piernas! Esta mañana, cuando por la bondad inmerecida de veces me dije: — ¡Si yo tuviera mis piernas! Esta mañana, cuando por la bondad inmerecida de Jehová, me hallé vivo de nuevo, cuando vi que tenía piernas, ustedes no pueden imaginar lo que Jehová, me hallé vivo de nuevo, cuando vi que tenía piernas, ustedes no pueden imaginar lo que sentí. No sé bailar, es algo que jamás hice. A lo más podré saltar como un perro cuando está sentí. No sé bailar, es algo que jamás hice. A lo más podré saltar como un perro cuando está contento, pero déjenme hacerlo para expresar mi alegría. Porque tengo la impresión de que todo el contento, pero déjenme hacerlo para expresar mi alegría. Porque tengo la impresión de que todo el gozo de mi corazón se me ha ido a las piernas y casi no puedo tenerlas quietas. Los músicos gozo de mi corazón se me ha ido a las piernas y casi no puedo tenerlas quietas. Los músicos empezaron a desgranar las notas de un vals muy alegre. Luis saltó y brincó, y aplaudimos como si empezaron a desgranar las notas de un vals muy alegre. Luis saltó y brincó, y aplaudimos como si hubiera hecho el mejor número de ballet.
hubiera hecho el mejor número de ballet.
Después de él, otro joven subió a la improvisada plataforma y dijo: —Hay un enorme contraste Después de él, otro joven subió a la improvisada plataforma y dijo: —Hay un enorme contraste entre lo que estoy viendo y el último cuadro que guardaron mis ojos antes de cerrarse en la muerte. entre lo que estoy viendo y el último cuadro que guardaron mis ojos antes de cerrarse en la muerte. Como Luis, quiero contarles la historia desde el principio. Yo fui un niño feliz, que jamás se vio privado Como Luis, quiero contarles la historia desde el principio. Yo fui un niño feliz, que jamás se vio privado de nada. Mi padre era militar; admiraba su uniforme y deseaba ser como él. Insistía en que sólo de nada. Mi padre era militar; admiraba su uniforme y deseaba ser como él. Insistía en que sólo quería juguetes bélicos, y papá me regalaba revólveres y ametralladoras pequeñas. Iba al dormitorio quería juguetes bélicos, y papá me regalaba revólveres y ametralladoras pequeñas. Iba al dormitorio de mis padres y me extasiaba mirando el retrato de bodas de ellos. Mi madre, vestida de largo traje de mis padres y me extasiaba mirando el retrato de bodas de ellos. Mi madre, vestida de largo traje blanco, envuelta en tules, y mi padre, un joven teniente con uniforme de gala, aparecían bajo las blanco, envuelta en tules, y mi padre, un joven teniente con uniforme de gala, aparecían bajo las espadas relucientes que levantaban a ambos lados sus compañeros, también uniformados. Yo soñaba espadas relucientes que levantaban a ambos lados sus compañeros, también uniformados. Yo soñaba delante de aquel retrato con el día en que, ya hombre, caminaría con una novia hermosa tomada de delante de aquel retrato con el día en que, ya hombre, caminaría con una novia hermosa tomada de mi brazo, disfrutando de los mismos honores.
mi brazo, disfrutando de los mismos honores.
Convencido de mi vocación, mi padre me inscribió en el colegio militar y fui un alumno Convencido de mi vocación, mi padre me inscribió en el colegio militar y fui un alumno distinguido. No cabía dentro de mí cuando orgullosamente vestí mi primer uniforme de cadete. Pero, distinguido. No cabía dentro de mí cuando orgullosamente vestí mi primer uniforme de cadete. Pero, antes de que hubiera llegado el día en que pudiera llevar a mi novia del brazo, bajo las espadas antes de que hubiera llegado el día en que pudiera llevar a mi novia del brazo, bajo las espadas alzadas en feliz augurio, sucedió lo que nunca creí que iba a suceder: la guerra estalló de veras. Un alzadas en feliz augurio, sucedió lo que nunca creí que iba a suceder: la guerra estalló de veras. Un sentimiento terrible se despertó en mí. Comprendí que allí terminaba el juego y empezaba la realidad. sentimiento terrible se despertó en mí. Comprendí que allí terminaba el juego y empezaba la realidad. Y lo peor era que, a pesar de todo lo que había estudiado sobre la guerra en teoría, no deseaba estar Y lo peor era que, a pesar de todo lo que había estudiado sobre la guerra en teoría, no deseaba estar en ella. ¿Cobardía? ¡No! ¿Miedo a la muerte? ¡Tampoco! Era algo distinto, algo que me dolía en el en ella. ¿Cobardía? ¡No! ¿Miedo a la muerte? ¡Tampoco! Era algo distinto, algo que me dolía en el fondo de la conciencia. Me preguntaba: ¿Tiene sentido la guerra? ¿Hay ganadores o solamente fondo de la conciencia. Me preguntaba: ¿Tiene sentido la guerra? ¿Hay ganadores o solamente perdedores?
A medida que se acercaba el día de partir para el frente, la inquietud y el desorden A medida que se acercaba el día de partir para el frente, la inquietud y el desorden aumentaban en mi mente. No sabiendo dónde hallar alivio fui a la iglesia y confesé al sacerdote mi aumentaban en mi mente. No sabiendo dónde hallar alivio fui a la iglesia y confesé al sacerdote mi verdadero estado mental. Él trató de consolarme con la antigua respuesta religiosa: “Morir por la verdadero estado mental. Él trató de consolarme con la antigua respuesta religiosa: “Morir por la patria es servir a Dios”. —Bien —le dije—, pero... ¿no murió Jesucristo para que todos seamos patria es servir a Dios”. —Bien —le dije—, pero... ¿no murió Jesucristo para que todos seamos hermanos?
hermanos?
— ¡Claro! Pero no podemos ser todos hermanos aquí, sobre la tierra. Eso sucede cuando ya — ¡Claro! Pero no podemos ser todos hermanos aquí, sobre la tierra. Eso sucede cuando ya estamos en el cielo, porque allá no existen fronteras y para Dios somos todos iguales. Aquí en la estamos en el cielo, porque allá no existen fronteras y para Dios somos todos iguales. Aquí en la tierra, los gobiernos y los límites existen, y eso también es por la voluntad de Dios. Él sabía, al tierra, los gobiernos y los límites existen, y eso también es por la voluntad de Dios. Él sabía, al disponer las cosas así en el mundo, que de vez en cuando los hombres tendrían que resolver sus disponer las cosas así en el mundo, que de vez en cuando los hombres tendrían que resolver sus problemas con la guerra y, más que nada, el gran problema que llega el momento en que sobra gente problemas con la guerra y, más que nada, el gran problema que llega el momento en que sobra gente en la tierra. Entonces, la guerra es una forma de alivio que evita males mayores.
en la tierra. Entonces, la guerra es una forma de alivio que evita males mayores.
Sus palabras calmaron momentáneamente el volcán interior que estaba estallando en mí, pero Sus palabras calmaron momentáneamente el volcán interior que estaba estallando en mí, pero estuvieron lejos de resolver mis dudas. El día en que debíamos salir para el frente un pastor estuvieron lejos de resolver mis dudas. El día en que debíamos salir para el frente un pastor protestante pidió permiso para repartir ejemplares de una edición de bolsillo de los cuatro Evangelios protestante pidió permiso para repartir ejemplares de una edición de bolsillo de los cuatro Evangelios entre los soldados. El coronel anunció que, aunque la mayoría de nosotros éramos católicos, los que entre los soldados. El coronel anunció que, aunque la mayoría de nosotros éramos católicos, los que creyeran que les sería útil podían pasar adelante y solicitar un ejemplar. Yo acepté uno, siempre creyeran que les sería útil podían pasar adelante y solicitar un ejemplar. Yo acepté uno, siempre buscando con qué calmar aquella sed espiritual que era nueva en mí. El pastor me deseó bendiciones buscando con qué calmar aquella sed espiritual que era nueva en mí. El pastor me deseó bendiciones en mi abnegado sacrificio por la patria y me aseguró que la lectura de los Evangelios me iba a dar en mi abnegado sacrificio por la patria y me aseguró que la lectura de los Evangelios me iba a dar fuerzas.
fuerzas.
Cuando estábamos en las trincheras varias veces abrí aquel pequeño libro al azar, en cualquier Cuando estábamos en las trincheras varias veces abrí aquel pequeño libro al azar, en cualquier página. Pero ni las palabras ni los hechos de Jesús armonizaban con lo que estaba sucediendo a mi página. Pero ni las palabras ni los hechos de Jesús armonizaban con lo que estaba sucediendo a mi alrededor y yo tenía la sensación de entender las cosas cada vez menos.
alrededor y yo tenía la sensación de entender las cosas cada vez menos.
Un día, un proyectil me alcanzó y estuve no sé cuánto tiempo tendido en el campo de batalla, Un día, un proyectil me alcanzó y estuve no sé cuánto tiempo tendido en el campo de batalla, sangrando de un costado. Cuando era niño, tenía una caja de zapatos llena de soldaditos de plomo sangrando de un costado. Cuando era niño, tenía una caja de zapatos llena de soldaditos de plomo para jugar a la guerra con los otros chicos. Colocábamos tantos de cada lado; luego cada uno daba un para jugar a la guerra con los otros chicos. Colocábamos tantos de cada lado; luego cada uno daba un golpe al ejército contrario con el filo de la mano y contábamos las bajas. El que volteaba más golpe al ejército contrario con el filo de la mano y contábamos las bajas. El que volteaba más soldados ganaba la batalla, y el que ganaba más batallas ganaba la guerra. En la guerra real es soldados ganaba la batalla, y el que ganaba más batallas ganaba la guerra. En la guerra real es exactamente así. Ahora, mirando todo alrededor el campo sembrado de soldados muertos, los veía exactamente así. Ahora, mirando todo alrededor el campo sembrado de soldados muertos, los veía igual que mis soldaditos de plomo, muertos y fríos, aún aferrados a sus armas. Igual que los otros, igual que mis soldaditos de plomo, muertos y fríos, aún aferrados a sus armas. Igual que los otros, habían caído también de un solo golpe, bajo el filo de la mano de la fatalidad.
habían caído también de un solo golpe, bajo el filo de la mano de la fatalidad.
Mi herida sangraba mucho y yo sentía que se me iba la vida. No pude menos que pensar en Mi herida sangraba mucho y yo sentía que se me iba la vida. No pude menos que pensar en todo el engaño de mi vida vacía. Si ése era mi fin, ¿qué tenía a mi favor? ¿Qué había hecho de valor todo el engaño de mi vida vacía. Si ése era mi fin, ¿qué tenía a mi favor? ¿Qué había hecho de valor sobre la tierra? ¿Qué había hecho mi religión para enseñarme a servir a Dios? Recuerdo que, con mis sobre la tierra? ¿Qué había hecho mi religión para enseñarme a servir a Dios? Recuerdo que, con mis últimas fuerzas, y llorando con tremenda amargura, le pedí a Dios perdón por la vanidad de mi vida, últimas fuerzas, y llorando con tremenda amargura, le pedí a Dios perdón por la vanidad de mi vida, por no haberlo tenido a él en cuenta para nada y por haberme prestado a hacer un papel en la gran por no haberlo tenido a él en cuenta para nada y por haberme prestado a hacer un papel en la gran farsa del mundo. Aquella oración me tajo un poco de paz. Allí terminan mis recuerdos.
farsa del mundo. Aquella oración me tajo un poco de paz. Allí terminan mis recuerdos.
Esta mañana, cuando tuve la felicidad de volver a ver el rostro de mi madre, supe que aquella Esta mañana, cuando tuve la felicidad de volver a ver el rostro de mi madre, supe que aquella oración no había caído en el vacío. Ella me contó que el mensaje del Reino fue lo único que la consoló oración no había caído en el vacío. Ella me contó que el mensaje del Reino fue lo único que la consoló después de mi muerte y que, por haber llegado a ser parte del pueblo de Dios, estaba allí para después de mi muerte y que, por haber llegado a ser parte del pueblo de Dios, estaba allí para recibirme. Al comprender que estaba de vuelta por el milagro de la resurrección, una de las primeras recibirme. Al comprender que estaba de vuelta por el milagro de la resurrección, una de las primeras cosas que expresé fue mi deseo de no volver jamás a vestir un uniforme militar. La respuesta de mi cosas que expresé fue mi deseo de no volver jamás a vestir un uniforme militar. La respuesta de mi madre fue muy reconfortante:
madre fue muy reconfortante:
— Jorge, los soldados y los ejércitos ya no existen. Después de que terminó la gran guerra de — Jorge, los soldados y los ejércitos ya no existen. Después de que terminó la gran guerra de Dios, todos los habitantes de la atierra nos dedicamos a limpiarla, juntando en montones las armas Dios, todos los habitantes de la atierra nos dedicamos a limpiarla, juntando en montones las armas
que habían quedado de las guerras humanas. En grandes fogatas se quemaron todos los vestigios del que habían quedado de las guerras humanas. En grandes fogatas se quemaron todos los vestigios del mundo que nos había oprimido. El viejo sistema que conociste se ha borrado sin dejar marcas ni mundo que nos había oprimido. El viejo sistema que conociste se ha borrado sin dejar marcas ni huellas.
huellas.
— Por eso al comenzar les dije que lo que tenía delante de mis ojos era tan diferente de mis — Por eso al comenzar les dije que lo que tenía delante de mis ojos era tan diferente de mis últimos recuerdos. Al verlos a ustedes ante esta mesa, la paz tiene un sabor maravilloso para mí, últimos recuerdos. Al verlos a ustedes ante esta mesa, la paz tiene un sabor maravilloso para mí, como jamás lo tuvo cosa alguna sobre la tierra; y ahora, ruego a Dios que me enseñe a ser digno de como jamás lo tuvo cosa alguna sobre la tierra; y ahora, ruego a Dios que me enseñe a ser digno de ella y me permita disfrutarla junto a ustedes en el futuro eterno.
ella y me permita disfrutarla junto a ustedes en el futuro eterno.
Los ojos de todos lo siguieron cuando descendió y fue a ocupar su lugar en la mesa junto a su Los ojos de todos lo siguieron cuando descendió y fue a ocupar su lugar en la mesa junto a su madre. Quedaba una sola persona en el grupo de los resucitados que aún no había subido a la madre. Quedaba una sola persona en el grupo de los resucitados que aún no había subido a la plataforma. Era una hermosa muchacha. Dijo su nombre y parecía que no sabía cómo continuar. plataforma. Era una hermosa muchacha. Dijo su nombre y parecía que no sabía cómo continuar. Desde la mesa gritaban: “¡Que baile, que cante María Elena!”
Desde la mesa gritaban: “¡Que baile, que cante María Elena!”
— No sé bailar y no recuerdo ninguna canción que valga la pena cantar. Esta noche sólo — No sé bailar y no recuerdo ninguna canción que valga la pena cantar. Esta noche sólo quisiera quedarme en un rinconcito, mirando lo que ustedes hacen.
quisiera quedarme en un rinconcito, mirando lo que ustedes hacen.
— No te apoques, muchacha —le decía José Fernández bondadosamente. Todos somos una — No te apoques, muchacha —le decía José Fernández bondadosamente. Todos somos una gran familia y estamos muy contentos de tenerte entre nosotros. ¿Por qué te sientes cohibida?
gran familia y estamos muy contentos de tenerte entre nosotros. ¿Por qué te sientes cohibida?
— No me siento cohibida; es algo diferente. Sin duda van a comprender mejor cuando les diga — No me siento cohibida; es algo diferente. Sin duda van a comprender mejor cuando les diga que en mi vida anterior nunca tuve la felicidad de ver. Oía hablar de cielo azul y campos verdes, pero que en mi vida anterior nunca tuve la felicidad de ver. Oía hablar de cielo azul y campos verdes, pero eso eran palabras nada más. Me enseñaron a sonreírle a la gente y me decían que el rostro humano eso eran palabras nada más. Me enseñaron a sonreírle a la gente y me decían que el rostro humano es mucho más hermoso cuando sonríe. Palpando mi propia cara comprobaba que la sonrisa estira los es mucho más hermoso cuando sonríe. Palpando mi propia cara comprobaba que la sonrisa estira los labios, marca dos líneas a cada lado de la boca y redondea las mejillas, pero no podía entender por labios, marca dos líneas a cada lado de la boca y redondea las mejillas, pero no podía entender por qué eso era hermoso. Hoy al verlos sonreír a ustedes, advierto que cada sonrisa tiene una belleza qué eso era hermoso. Hoy al verlos sonreír a ustedes, advierto que cada sonrisa tiene una belleza particular. Jamás imaginé que podía haber una variedad tan grande de gestos y expresiones. Yo particular. Jamás imaginé que podía haber una variedad tan grande de gestos y expresiones. Yo nunca hacía gestos, pues al no verlos no sabía imitarlos. Es un idioma nuevo que tengo que aprender, nunca hacía gestos, pues al no verlos no sabía imitarlos. Es un idioma nuevo que tengo que aprender, y he estado todo el día fascinada, observando cómo el gesto acompaña a la palabra.
y he estado todo el día fascinada, observando cómo el gesto acompaña a la palabra.
Hoy por fin entiendo lo que significan, cabalmente, distancia, profundidad y altura. Antes, esas Hoy por fin entiendo lo que significan, cabalmente, distancia, profundidad y altura. Antes, esas cosas abarcaban sólo lo que alcanzaban mis brazos, o lo que alcanzaba mi bastón. Tengo la impresión cosas abarcaban sólo lo que alcanzaban mis brazos, o lo que alcanzaba mi bastón. Tengo la impresión de que mi vida anterior fue un túnel cerrado al cual no llegaba ninguna luz del exterior. Hoy estoy en de que mi vida anterior fue un túnel cerrado al cual no llegaba ninguna luz del exterior. Hoy estoy en el otro extremo; veo el milagro de la luz y el color y sé que estos nuevos ojos que Dios tuvo la bondad el otro extremo; veo el milagro de la luz y el color y sé que estos nuevos ojos que Dios tuvo la bondad de darme, nunca se saciarán de ellos.
de darme, nunca se saciarán de ellos.
La música y las canciones continuaron hasta que los gallos de Fernández empezaron a La música y las canciones continuaron hasta que los gallos de Fernández empezaron a intercambiar mensajes con los de las fincas vecinas. Pronto el gran semicírculo de la mesa estuvo intercambiar mensajes con los de las fincas vecinas. Pronto el gran semicírculo de la mesa estuvo desarmado. Los grupos se alejaron cantando y riendo, llevándose los últimos ecos de la fiesta.
desarmado. Los grupos se alejaron cantando y riendo, llevándose los últimos ecos de la fiesta.
Había terminado otra vendimia. Al repasarla mentalmente nos dábamos cuenta de que Luis Había terminado otra vendimia. Al repasarla mentalmente nos dábamos cuenta de que Luis nos había hecho más conscientes de la felicidad de movernos libremente sobre dos piernas sanas. nos había hecho más conscientes de la felicidad de movernos libremente sobre dos piernas sanas. Jorge nos había ayudado a reconocer mejor la bendición inefable de vivir en una paz sin amenazas. Jorge nos había ayudado a reconocer mejor la bendición inefable de vivir en una paz sin amenazas. Verdaderamente, desde que el arcángel Miguel echó llave al abismo en que yace nuestro principal Verdaderamente, desde que el arcángel Miguel echó llave al abismo en que yace nuestro principal enemigo, no hemos tenido desgracias, ni epidemias, ni males irreparables, ni cataclismos, ni enemigo, no hemos tenido desgracias, ni epidemias, ni males irreparables, ni cataclismos, ni problemas sin solución; ni siquiera una cosecha perdida. Y esta noche, parecía que todos estábamos problemas sin solución; ni siquiera una cosecha perdida. Y esta noche, parecía que todos estábamos mirando la belleza del nuevo Paraíso con deslumbramiento, como la muchachita que recién estrenaba mirando la belleza del nuevo Paraíso con deslumbramiento, como la muchachita que recién estrenaba la luz de sus ojos.
¡Qué maravilloso es comprobar que ya no oímos los pasos siniestros de la muerte, que antes ¡Qué maravilloso es comprobar que ya no oímos los pasos siniestros de la muerte, que antes nos seguía d
nos seguía de cerca! e cerca! Ahora Ahora estamos oyendo estamos oyendo los pasos los pasos firmes de firmes de la vida la vida recorriendo la recorriendo la tierra,tierra, despertándolo todo, vigorizándolo todo.
despertándolo todo, vigorizándolo todo.
Esta noche límpida y serena de un verano que se desvanece, nos separamos pensando que, Esta noche límpida y serena de un verano que se desvanece, nos separamos pensando que, por la bondad de Jehová, el tiempo que se extiende hacia la eternidad será una sucesión interminable por la bondad de Jehová, el tiempo que se extiende hacia la eternidad será una sucesión interminable de vendimias felices, como lo expresa la canción que los muchachos compusieron especialmente para de vendimias felices, como lo expresa la canción que los muchachos compusieron especialmente para esta ocasión:
esta ocasión:
Vendimias felices, Vendimias felices,
benditas vendimias que no cesarán... benditas vendimias que no cesarán...
Jehová lo promete: Jehová lo promete:
La siembra y la siega por siempre serán. La siembra y la siega por siempre serán.
LA R
LA R EST
ESTAURACI
AURACI ÓN DE TODAS LAS COSAS
ÓN DE TODAS LAS COSAS
Cuando los príncipes anunciaron la próxima inauguración del programa mundial de ayuda al Cuando los príncipes anunciaron la próxima inauguración del programa mundial de ayuda al resucitado, toda la tierra habitada se regocijó. ¡Qué maravillosa iniciativa! Grupos de resucitados resucitado, toda la tierra habitada se regocijó. ¡Qué maravillosa iniciativa! Grupos de resucitados recorrerían la tierra hospedándose de a dos o de a tres en distintos hogares y permaneciendo un recorrerían la tierra hospedándose de a dos o de a tres en distintos hogares y permaneciendo un tiempo en cada región para conocer el paisaje, la fauna y la flora del lugar y los trabajos que se tiempo en cada región para conocer el paisaje, la fauna y la flora del lugar y los trabajos que se desempeñan allí. La hospitalidad siempre fue un rasgo distintivo del pueblo de Dios; y desde que pasó desempeñan allí. La hospitalidad siempre fue un rasgo distintivo del pueblo de Dios; y desde que pasó el Armagedón nos hemos empeñado en cultivarla más que nunca porque es algo que une a la gente y el Armagedón nos hemos empeñado en cultivarla más que nunca porque es algo que une a la gente y añade colorido a la vida.
añade colorido a la vida.
Además, sentimos a conciencia la responsabilidad de hacer que los que han vuelto de Sheol, Además, sentimos a conciencia la responsabilidad de hacer que los que han vuelto de Sheol, llamado “la tierra del enemigo” por el profeta Ezequiel, encuentren en todo lo que les rodea un llamado “la tierra del enemigo” por el profeta Ezequiel, encuentren en todo lo que les rodea un estímulo constante que les despierte el deseo de vivir para siempre. Hemos estado gozando estímulo constante que les despierte el deseo de vivir para siempre. Hemos estado gozando inmensamente del privilegio de hospedar a estos pequeños grupos que han pasado por nuestra inmensamente del privilegio de hospedar a estos pequeños grupos que han pasado por nuestra comunidad, hermosa y tranquila, a orillas del mar. Todos nos han traído una variedad de comunidad, hermosa y tranquila, a orillas del mar. Todos nos han traído una variedad de personalidades muy interesantes, pero el último grupo nos trajo dos nuevos amigos que nos dejaron personalidades muy interesantes, pero el último grupo nos trajo dos nuevos amigos que nos dejaron una profunda impresión.
una profunda impresión.
Cuando llegaron las cartas del Comité de Bienvenida al Resucitado, nuestros vecinos, los Cuando llegaron las cartas del Comité de Bienvenida al Resucitado, nuestros vecinos, los Rodríguez y los Robles, vinieron a nuestra casa, llenos de expectativa, para ver quiénes serían Rodríguez y los Robles, vinieron a nuestra casa, llenos de expectativa, para ver quiénes serían nuestros próximos visitantes. Pocos días más tarde, las tres familias recibimos cartas personales de nuestros próximos visitantes. Pocos días más tarde, las tres familias recibimos cartas personales de los futuros huéspedes.
los futuros huéspedes.
A casa de los Rodríguez vendrían dos hombres, Ernesto Smith y Roberto Jackson, y supimos A casa de los Rodríguez vendrían dos hombres, Ernesto Smith y Roberto Jackson, y supimos por la carta que enviaron que habían sido amigos en su vida anterior y habían muerto al mismo por la carta que enviaron que habían sido amigos en su vida anterior y habían muerto al mismo tiempo. Un párrafo decía: “La vida y la muerte nos unieron antes y ahora tenemos el gozo de recorrer tiempo. Un párrafo decía: “La vida y la muerte nos unieron antes y ahora tenemos el gozo de recorrer la tierra juntos renovando nuestra vieja amistad”.
la tierra juntos renovando nuestra vieja amistad”.
A casa de los Robles venía un grupo de tres, Margarita y José Luis Jones, madre e hijo, de raza A casa de los Robles venía un grupo de tres, Margarita y José Luis Jones, madre e hijo, de raza negra, que habían vivido como esclavos en el sur de los Estados Unidos, y Magdalena Ledoux que negra, que habían vivido como esclavos en el sur de los Estados Unidos, y Magdalena Ledoux que decía en su carta haber estado encargada del guardarropa en el palacio imperial de Napoleón decía en su carta haber estado encargada del guardarropa en el palacio imperial de Napoleón Bonaparte.
Bonaparte.
A nuestro hogar vendrían dos representantes de la antigua Rusia zarista, Carlos Rojtropov y A nuestro hogar vendrían dos representantes de la antigua Rusia zarista, Carlos Rojtropov y Valerio Fedorenko. Recibimos una carta impecablemente redactada por el primero, expresando gran Valerio Fedorenko. Recibimos una carta impecablemente redactada por el primero, expresando gran aprecio por la hospitalidad que les brindaríamos, pero sin mencionar nada en cuanto a los aprecio por la hospitalidad que les brindaríamos, pero sin mencionar nada en cuanto a los antecedentes de ambos.
antecedentes de ambos.
Como el grupo llegaba a la media tarde y estábamos en verano, decidimos con nuestros Como el grupo llegaba a la media tarde y estábamos en verano, decidimos con nuestros vecinos preparar una cena fría y servirla en nuestro jardín, bajo los pinos, a fin de reunirlos a todos y vecinos preparar una cena fría y servirla en nuestro jardín, bajo los pinos, a fin de reunirlos a todos y conocerlos. Nuestra casa está edificada sobre una loma, y es delicioso contemplar el mar desde ella, conocerlos. Nuestra casa está edificada sobre una loma, y es delicioso contemplar el mar desde ella, especialmente al sumergirse el sol en las aguas y cuando la luna platea al mar con sus reflejos.
especialmente al sumergirse el sol en las aguas y cuando la luna platea al mar con sus reflejos.
Fue una velada inolvidable, porque la conversación de aquella noche puso el cimiento para una Fue una velada inolvidable, porque la conversación de aquella noche puso el cimiento para una amistad entrañable con Carlos y Valerio. Desde el momento en que llegaron notamos una gran amistad entrañable con Carlos y Valerio. Desde el momento en que llegaron notamos una gran afinidad entre ellos, un cariño mutuo, a pesar de ciertas diferencias marcadas. Carlos era un hombre afinidad entre ellos, un cariño mutuo, a pesar de ciertas diferencias marcadas. Carlos era un hombre que daba señales de haber vivido muchos años. Su serenidad y aplomo lo representaban como que daba señales de haber vivido muchos años. Su serenidad y aplomo lo representaban como alguien que había sacado gran provecho de su experiencia. Valerio, en cambio, daba la impresión de alguien que había sacado gran provecho de su experiencia. Valerio, en cambio, daba la impresión de
haber sido un muchacho humilde y de pocos conocimientos mundanos. Escuchaba a Carlos con haber sido un muchacho humilde y de pocos conocimientos mundanos. Escuchaba a Carlos con admiración y respeto.
admiración y respeto.
Cuando entraron en nuestra finca, Carlos se detuvo ante el lago artificial con cisnes y garzas y Cuando entraron en nuestra finca, Carlos se detuvo ante el lago artificial con cisnes y garzas y comentó: “El cisne es un ave que siempre me fascinó por su porte tan gallardo”. Referente a la comentó: “El cisne es un ave que siempre me fascinó por su porte tan gallardo”. Referente a la música que los altoparlantes difundían suavemente en el jardín, dijo: “En mis tiempos, oír música música que los altoparlantes difundían suavemente en el jardín, dijo: “En mis tiempos, oír música selecta era un lujo. Uno tenía que ir al teatro o a algún salón aristocrático a escucharla. ¡Cuántos selecta era un lujo. Uno tenía que ir al teatro o a algún salón aristocrático a escucharla. ¡Cuántos viajes hice a la capital sólo para escuchar música! Desde que estoy de vuelta en la tierra no termino viajes hice a la capital sólo para escuchar música! Desde que estoy de vuelta en la tierra no termino de maravillarme de estos aparatos que ustedes tienen, que llevan la música a cualquier parte”.
de maravillarme de estos aparatos que ustedes tienen, que llevan la música a cualquier parte”.
Cuando íbamos a sentarnos a la mesa les dijimos que podían escoger cada uno su lugar. Cuando íbamos a sentarnos a la mesa les dijimos que podían escoger cada uno su lugar. Margarita dijo: “Yo prefiero sentarme aquí, mirando el mar. No me canso de disfrutar de esa Margarita dijo: “Yo prefiero sentarme aquí, mirando el mar. No me canso de disfrutar de esa sensación de grandeza que da mirarlo. En mi vida anterior no lo había visto nunca. Nací como hija de sensación de grandeza que da mirarlo. En mi vida anterior no lo había visto nunca. Nací como hija de esclavos en una finca y allí me llegó la muerte, sin haber visto otra cosa que aquellos campos de esclavos en una finca y allí me llegó la muerte, sin haber visto otra cosa que aquellos campos de algodón que teníamos que cosechar. Esa espuma blanca de las olas al llegar a la orilla me hace algodón que teníamos que cosechar. Esa espuma blanca de las olas al llegar a la orilla me hace recordar el algodón en flor”.
recordar el algodón en flor”.
— ¿Nunca habías visto el mar? ¿Y tú, José Luis? — ¿Nunca habías visto el mar? ¿Y tú, José Luis?
— Yo vi el mar siendo ya hombre, después de que me separaron de mi madre. Nuestro amo — Yo vi el mar siendo ya hombre, después de que me separaron de mi madre. Nuestro amo me entregó a un amigo de él en pago de una deuda. Era un hombre de buen corazón y quiso que mi me entregó a un amigo de él en pago de una deuda. Era un hombre de buen corazón y quiso que mi nuevo dueño se llevara también a mi madre; se la daba muy barata para no separarnos, porque sabía nuevo dueño se llevara también a mi madre; se la daba muy barata para no separarnos, porque sabía cuánto íbamos a sufrir, pero él no aceptó el trato. Dijo que para lo único que podía usarla era para cuánto íbamos a sufrir, pero él no aceptó el trato. Dijo que para lo único que podía usarla era para cocinar, y nadie lo conformaría como la cocinera que tenía. Así, tuve que despedirme de mi madre, cocinar, y nadie lo conformaría como la cocinera que tenía. Así, tuve que despedirme de mi madre, pensando que el buen Dios un día nos iba a volver a unir, sin imaginarme que nuestro próximo pensando que el buen Dios un día nos iba a volver a unir, sin imaginarme que nuestro próximo encuentro iba a ser por el milagro de la resurrección.
encuentro iba a ser por el milagro de la resurrección.
La cena se fue desarrollando en medio de una conversación llena de colorido. Margarita nos La cena se fue desarrollando en medio de una conversación llena de colorido. Margarita nos contó cómo aquella separación forzosa acabó de ensombrecer su dura vida. Sentía, después de la contó cómo aquella separación forzosa acabó de ensombrecer su dura vida. Sentía, después de la partida de José Luis, que ya no tenía las fuerzas de antes para el trabajo, a veces un dolor agudo en partida de José Luis, que ya no tenía las fuerzas de antes para el trabajo, a veces un dolor agudo en el corazón la obligaba a detenerse. Al final de un día agobiante a pleno sol, llegó a la cama tan el corazón la obligaba a detenerse. Al final de un día agobiante a pleno sol, llegó a la cama tan cansada que ni se desvistió para acotarse. Eso era lo último que podía recordar. José Luis lo supo cansada que ni se desvistió para acotarse. Eso era lo último que podía recordar. José Luis lo supo mucho tiempo más tarde. Cuando la esclavitud fue abolida en los Estados Unidos ella ya no existía. mucho tiempo más tarde. Cuando la esclavitud fue abolida en los Estados Unidos ella ya no existía. Entonces, José Luis se unió a la tripulación de un barco mercante.
Entonces, José Luis se unió a la tripulación de un barco mercante.
— ¡Qué hermosa coincidencia! —dijo Ernesto Smith—. ¿Sabes que Roberto y yo también — ¡Qué hermosa coincidencia! —dijo Ernesto Smith—. ¿Sabes que Roberto y yo también fuimos marinos? Justamente, mientras ustedes nos contaban su historia, yo miraba el mar desde aquí fuimos marinos? Justamente, mientras ustedes nos contaban su historia, yo miraba el mar desde aquí y recordaba los momentos más difíciles de mi vida, cuando era capitán de un velero y me hundí con y recordaba los momentos más difíciles de mi vida, cuando era capitán de un velero y me hundí con él, luchando contra la más fiera tormenta que han visto mis ojos.
él, luchando contra la más fiera tormenta que han visto mis ojos.
Las miradas de todos se volvieron hacia él indicando que esperaban el resto del relato. Las miradas de todos se volvieron hacia él indicando que esperaban el resto del relato.
— Yo fui un marino incurable. Sentía la tierra como algo que no me pertenecía, un lugar al que — Yo fui un marino incurable. Sentía la tierra como algo que no me pertenecía, un lugar al que era lindo llegar de vez en cuando, pero sólo para volver a partir. El que ama el mar de veras nunca se era lindo llegar de vez en cuando, pero sólo para volver a partir. El que ama el mar de veras nunca se resigna a abandonarlo, y le parece que no respira si no siente el viento en la cara y la sal en la boca. resigna a abandonarlo, y le parece que no respira si no siente el viento en la cara y la sal en la boca. Cuando llegó aquella lucha definitiva con el mar, me quedé hasta el último momento en el barco, Cuando llegó aquella lucha definitiva con el mar, me quedé hasta el último momento en el barco, como todo capitán que conocía su lugar. Vi salir a toda la tripulación en botes salvavidas, con muchas como todo capitán que conocía su lugar. Vi salir a toda la tripulación en botes salvavidas, con muchas dudas sobre su suerte. Uno de mis marineros, que había estado siempre conmigo en las buenas y en dudas sobre su suerte. Uno de mis marineros, que había estado siempre conmigo en las buenas y en las malas, no quiso dejarme solo. Le rogué que lo hiciera, pues su madre lo esperaba en tierra, las malas, no quiso dejarme solo. Le rogué que lo hiciera, pues su madre lo esperaba en tierra, mientras que a mí nadie me echaría de menos, pero no pude convencerlo. Aún quedaba un bote mientras que a mí nadie me echaría de menos, pero no pude convencerlo. Aún quedaba un bote salvavidas que podríamos usar y él arguyó que sería para los dos, o para ninguno. Éste fue mi amigo salvavidas que podríamos usar y él arguyó que sería para los dos, o para ninguno. Éste fue mi amigo
en la vida y en la muerte —dijo rodeando los hombros de Roberto con su brazo—. Enormes olas en la vida y en la muerte —dijo rodeando los hombros de Roberto con su brazo—. Enormes olas barrían el barco y empezó a hundirse rápidamente. Nos fue imposible llegar hasta el bote y desatarlo. barrían el barco y empezó a hundirse rápidamente. Nos fue imposible llegar hasta el bote y desatarlo. Nos aferramos a un mástil, pero pronto caímos al agua y empezamos a luchar a brazo partido con las Nos aferramos a un mástil, pero pronto caímos al agua y empezamos a luchar a brazo partido con las olas. Roberto desapareció rápidamente de la vista. Yo había estado ya dos días y una noche en pie olas. Roberto desapareció rápidamente de la vista. Yo había estado ya dos días y una noche en pie ante el timón sin dormir, comiendo apenas, y pronto me rendí, sin rebeldías, como quien paga un ante el timón sin dormir, comiendo apenas, y pronto me rendí, sin rebeldías, como quien paga un tributo debido. Si al mar le había entregado mi vida, podía también entregarle el último aliento.
tributo debido. Si al mar le había entregado mi vida, podía también entregarle el último aliento.
Magdalena, la francesa, que tenía un temperamento muy alegre y subrayaba muchas de sus Magdalena, la francesa, que tenía un temperamento muy alegre y subrayaba muchas de sus observaciones con una risa cascabelera, comentó: — ¡Qué diferencia entre la vida de ustedes y la observaciones con una risa cascabelera, comentó: — ¡Qué diferencia entre la vida de ustedes y la mía! Me moría de aburrimiento, cepillando, planchando y cosiendo en el palacio de Napoleón mía! Me moría de aburrimiento, cepillando, planchando y cosiendo en el palacio de Napoleón Bonaparte. Si no hubiera sido por los chimentos de los criados, muchos días no habrían tenido la Bonaparte. Si no hubiera sido por los chimentos de los criados, muchos días no habrían tenido la menor variación.
menor variación.
Hubo algunos chistes ingeniosos sobre la frustrada invasión de los ejércitos napoleónicos a Hubo algunos chistes ingeniosos sobre la frustrada invasión de los ejércitos napoleónicos a Rusia. Carlos comentó: —Sin duda, mientras nosotros en Rusia rogábamos que Napoleón levantara Rusia. Carlos comentó: —Sin duda, mientras nosotros en Rusia rogábamos que Napoleón levantara campamento y se volviera a casa derrotado, tú, en Francia, estarías rogando que él izara la bandera campamento y se volviera a casa derrotado, tú, en Francia, estarías rogando que él izara la bandera francesa en el palacio del zar, ¿eh?
francesa en el palacio del zar, ¿eh?
— Pues... no estás tan desacertado, Carlos. Y no era sólo por ese poquito de patriotismo que — Pues... no estás tan desacertado, Carlos. Y no era sólo por ese poquito de patriotismo que solíamos tener en ese tiempo, sino más que nada porque, cuando Napoleón volvía al palacio después solíamos tener en ese tiempo, sino más que nada porque, cuando Napoleón volvía al palacio después de haberle ido mal en la guerra, no lo aguantaba nadie. Al volver de Rusia derrotado estaba furioso, de haberle ido mal en la guerra, no lo aguantaba nadie. Al volver de Rusia derrotado estaba furioso, porque él parecía convencido de que había nacido para conquistar el mundo.
porque él parecía convencido de que había nacido para conquistar el mundo.
— Sí, ése era su programa, Magdalena, pero no se sacó las cuentas de que Rusia tenía un — Sí, ése era su programa, Magdalena, pero no se sacó las cuentas de que Rusia tenía un soldado invencible, que nunca fallaba en tomar su puesto cada año: el invierno. Cualquier invasor soldado invencible, que nunca fallaba en tomar su puesto cada año: el invierno. Cualquier invasor podía tener éxito sólo hasta que el invierno se ponía en pie para defender a Rusia. Parece mentira que podía tener éxito sólo hasta que el invierno se ponía en pie para defender a Rusia. Parece mentira que ahora podamos hablar de aquellos rigores en tiempo pasado. Siempre se dijo, y con razón, que al ahora podamos hablar de aquellos rigores en tiempo pasado. Siempre se dijo, y con razón, que al invierno ruso únicamente los rusos lo aguantaban.
invierno ruso únicamente los rusos lo aguantaban.
Valerio interpuso una observación: —¡Y no todos los rusos tampoco! Yo era un ruso de ley, y Valerio interpuso una observación: —¡Y no todos los rusos tampoco! Yo era un ruso de ley, y sin embargo el invierno me mandó a la tumba antes de tiempo.
sin embargo el invierno me mandó a la tumba antes de tiempo. — ¡Cuéntanos qué pasó.
— ¡Cuéntanos qué pasó.
—Yo vivía con mi madre y mi hermana Irene en una chocita en las tierras de un conde, a —Yo vivía con mi madre y mi hermana Irene en una chocita en las tierras de un conde, a cuyos padres y abuelos los míos habían servido desde hacía mucho tiempo. Cerca del caserío en que cuyos padres y abuelos los míos habían servido desde hacía mucho tiempo. Cerca del caserío en que vivíamos los peones, se levantaba la magnífica vivienda que los dueños ocupaban desde tres vivíamos los peones, se levantaba la magnífica vivienda que los dueños ocupaban desde tres generaciones atrás. Nos chocaba un poco nuestra pobreza y el estar sirviendo a un hombre cuyas generaciones atrás. Nos chocaba un poco nuestra pobreza y el estar sirviendo a un hombre cuyas posesiones parecían inagotables, pero en ese sistema habíamos nacido y nadie podía cambiar las posesiones parecían inagotables, pero en ese sistema habíamos nacido y nadie podía cambiar las cosas. Mi padre murió siendo yo un muchacho de dieciséis años; Irene tenía sólo trece. En su lecho cosas. Mi padre murió siendo yo un muchacho de dieciséis años; Irene tenía sólo trece. En su lecho de muerte él me hizo prometer que cuidaría de mi madre y de mi hermana, y me hizo sentir de muerte él me hizo prometer que cuidaría de mi madre y de mi hermana, y me hizo sentir responsable ante Dios por esa promesa. El conde tenía un mayordomo, Nicolás, que puso los ojos en responsable ante Dios por esa promesa. El conde tenía un mayordomo, Nicolás, que puso los ojos en mi hermana. Yo no creía en sus buenas intenciones, porque no habló de sus sentimientos conmigo o mi hermana. Yo no creía en sus buenas intenciones, porque no habló de sus sentimientos conmigo o con mi madre, como era costumbre entre nosotros. Por eso le pedí a Irene que no se entrevistara a con mi madre, como era costumbre entre nosotros. Por eso le pedí a Irene que no se entrevistara a solas con él. Ella siempre me obedecía y empezó a evitar su compañía. Cuando Nicolás le pidió una solas con él. Ella siempre me obedecía y empezó a evitar su compañía. Cuando Nicolás le pidió una explicación, mencionó algo de lo que yo le había dicho. Aunque él hubiera procedido correctamente explicación, mencionó algo de lo que yo le había dicho. Aunque él hubiera procedido correctamente pidiéndola por esposa, mi madre y yo no lo hubiéramos visto con buenos ojos porque Nicolás era un pidiéndola por esposa, mi madre y yo no lo hubiéramos visto con buenos ojos porque Nicolás era un hombre de carácter violento. Muchas veces se envolvía en discusiones con los trabajadores y yo no hombre de carácter violento. Muchas veces se envolvía en discusiones con los trabajadores y yo no podía soportar la idea de que un día tratara a mi hermana como nos trataba a nosotros. Era visible podía soportar la idea de que un día tratara a mi hermana como nos trataba a nosotros. Era visible que Nicolás me odiaba cada día más. Yo sabía que el conde le ordenaba repartir los productos de la que Nicolás me odiaba cada día más. Yo sabía que el conde le ordenaba repartir los productos de la tierra que no iban a venderse, para favorecer a los trabajadores. Él nos daba algo, pero vendía la tierra que no iban a venderse, para favorecer a los trabajadores. Él nos daba algo, pero vendía la